Los personajes de Naruto perteneces a Masashi Kishimoto y la historia la adapté de la película "La novicia rebelde".

Capítulo 10: Camino a casa.

Se escucho la voz de un niño proveniente de la entrada:

— ¿No podemos verla aunque sea un momento?—suplicó.

—Lo siento pero no es posible—le explico la Hermana Aiko—. Es mejor que vuelvan a su casa antes de que se haga tarde.

La Hermana camino en dirección al comedor, a la mitad del patio se encontró con la Madre Superiora; se aproximó a ella cuando la Madre la llamó.

— ¿Quiénes eran?—pregunto curiosa la Madre.

—Los niños von Uchiha, Madre. Quieren ver a Sakura.

La Madre medito un poco antes de contestar.

— ¿Ha hablado ya?—pregunto preocupada—. ¿Le ha dicho algo?

—No dice palabra Madre, a no ser en las oraciones—respondió la Hermana consternada.

—Pobre niña…

—Parece estar feliz aquí y sin embargo, también está triste—le conto la Hermana.

—Quizá no debí dejarla sola tanto tiempo—se reprocho la Madre Superiora—. Llámala aunque no esté lista aún.

—Sí Reverenda—se inclinó y se fue.

La Madre se dirigió a su despacha para hablar con Sakura ahí. Estaba preocupada por ella. Sabía que algo no andaba bien desde su llagada inesperada y por el hecho de que no se había metido en ningún problema, algo bastante raro de ella.

Al cabo de diez minutos tocaron la puerta de su despacho.

—Pase—dijo la Madre Superiora.

Sakura, quien llevaba los hábitos de una religiosa, se aproximo a la Madre Superiora; se inclinó a besarle la mano.

—Has estado triste. Lo lamento—dijo la Madre Superiora acariciando los cabellos a Sakura, ésta se paro para mirar a la Madre.

— ¿Por qué te enviaron de regreso?

—No me enviaron. Yo me fui—contesto Sakura en un susurro.

—Siéntate, Sakura—Sakura le obedeció sentándose en una de las sillas que estaban al frente del escritorio de la Madre. Luego la Madre se dirigió a la Hermana Aiko quien había permanecido junto a la puerta—Gracias Hermana, puede retirarse—. Escucho el ruido de la puerta al cerrarse—. Dime qué fue lo que paso—la Madre se dirigió a Sakura con voz dulce.

—Estaba asustada.

— ¿Asustada? ¿Te trataron mal?—la Madre se acerco a Sakura alarmada.

— ¡No!—se apresuro a responder Sakura, parándose de la silla—. No, estaba confundida. Yo me sentía…No sé…Nunca me sentí así antes. No podía quedarme. Sabía que aquí estaría lejos, segura—conto Sakura abatida.

—La abadía no debe usarse como escape, Sakura—la regaño la Madre Superiora. Tras una pausa pregunto—. ¿De qué huyes?

—De él—fue la simple respuesta de Sakura aunque en sus ojos se reflejaba el sufrimiento.

— ¿Él?—pregunto confundida la Madre, más para sí misma que para Sakura—. ¿Itachi von Uchiha?—Sakura negó con la cabeza—. ¿Sasuke von Uchiha? ¿Estás enamorada de él?—pregunto cuando Sakura asintió.

— ¡No lo sé!—exclamó Sakura exaltada, retorciéndose las manos—. La señorita Ino dijo que sí y que él estaba enamorado de mí…pero no quise creerlo. Hubo veces en que él y yo nos mirábamos—Sakura comenzó a llorar—. Sentía que casi no podía respirar.

— ¿Él vio tus sentimientos?—la Madre estaba muy preocupada por Sakura, podía ver su sufrimiento.

—No lo sé. Eso me tortura—dijo Sakura con voz atormentada—. Yo era una enviada de Dios, haber pedido su amor hubiese estado mal. No, no podía quedarme. Ahora estoy lista para tomar mis votos—su voz se torno segura y seria. Miraba fijamente al Cristo frente a ella—. Por favor, ayúdeme Madre—imploró Sakura.

La Madre Superiora la observo un largo rato antes de responder.

—Sakura, el amor de pareja también es santo. Tú tienes mucho amor que dar. Averigua cómo quiere Dios que des tu amor.

—Dediqué mi vida a Dios. Dedique mi vida a servirle—Sakura se mostraba calmada y ya había dejado de llorar.

—Si amas a ese hombre no implica que ames menos a Dios—le dijo con ternura a Sakura. Luego cambio su tono de voz por uno decidido—. No. Debes averiguarlo. Debes regresar.

Sakura, que estaba a espaldas de la Madre, se giró rápidamente a observarla con la sorpresa reflejada en su rostro.

—No puede pedirme eso—dijo desesperada—. Déjeme quedar, le ruego…

—No—la interrumpió la Madre con firmeza—. Este lugar no se hizo para eludir problemas. Debes enfrentarlos. Tienes que vivir la vida para la que naciste.

Sakura acepto en silencio. Sabía que era inútil, al igual que la primera vez persuadir a la Madre Superiora así que se acerco en silencio a ella y se inclinó a besarle la mano. La Madre le dio su bendición y le dijo a Sakura por último:

—Estas puertas siempre estarán abiertas para ti—le dijo amablemente.

Sakura le sonrió, dándole las gracias y salió del despacho. Cuando cerró la puerta se recargo sobre ella. Era la segunda vez que se iba del convento. Ahora, esta vez, sería diferente y, sin embargo, se sentía más nerviosa que la primera vez. ¿Qué sentía Sasuke por ella? Esa pregunta la asustaba pero tenía que encontrar la respuesta.

Con paso apresurado se dirigió a empacar sus cosas. Si iba a encontrar su camino que fuera lo más pronto posible.

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DUDO EN PASAR las rejas que se erguían ante ella. En la oscuridad lograba distinguir la casa.

Tras dudar unos instantes se adentró con paso firme.

Al entrar todo estaba en silencio y eso le extraño. Poco a poco, conforme avanzaba sentía que las piernas le temblaban incluso pensó en regresar al convento.

Sintió que le iba a dar un paro cardiaco cuando la vocecita de Mikoto le gritó:

— ¡Sakura! ¡Volviste!—luego de eso se abalanzo a Sakura. ¿Por qué te fuiste? ¿Ya no me quieres?—la cuestiono haciendo un puchero.

Sakura todavía no se recuperaba del susto.

—Mikoto me asustaste—le dijo con una mano en el pecho y con la otra abrazándola—. Lo siento por haberme ido así.

Mikoto le sonrió y comenzó a llamar a gritos a Hinata y Akihiro. Una vez que llegaron y miraron a Sakura corrieron a abrazarla.

— ¡Saku! ¡Te extrañe mucho!—le decía Akihiro mientras la abrazaba.

—Yo igual—Sakura les sonreía dulcemente—. Los extrañe mucho. Tengo cosas que contarles.

—Nosotros también—la voz de Mikoto era triste—. Sasuke se casa en dos meses con Ino.

Sakura dejo de ver y escuchar lo que estaba alrededor suyo. Sasuke se casaba, es lo único que repetía en su cabeza. El corazón le dejó de latir para luego latir muy rápido. Ya no tenía sentido haber regresado, ahora sólo cuidaría de los tres para después regresar al convento. Ya no volvería a hacerse ilusiones con Sasuke, sólo le quedaba rezar para que él fuera muy feliz. Sin embargo le dolía mucho.

Por otro lado Hinata no sabía qué hacer. Las cosas no se deberían de haber dado así, quería hablar primero con Sakura y decirle lo que había descubierto, no que se enterara de esa manera.

Dio un respingo al oír la voz de Sasuke:

—Ya está…—Sasuke calló al mirar a Sakura, no se imaginaba que volvería a verla—. Ya está la cena—continuo cuando se recupero, tratando de que no se notara su impresión—. Vayan al comedor.

Hinata notó que se había formado un ambiente tenso entre Sasuke y Sakura, sin embargo tuvo que ir con sus hermanos para no empeorar la situación.

— ¿Por qué regresaste Sakura?—le pregunto Sasuke cuando quedaron solos—. Te fuiste repentinamente sin despedirte de nadie.

—Lo siento—respondió Sakura con voz triste—. La razón por la que regrese ya no existe.

Ino, que bajaba por las escaleras, se quedo sorprendida al mirara a Sakura. Se coloco al lado de Sasuke.

—Regreso, Sakura—le dedico una sonrisa, aferrada al brazo de Sasuke—. Espero que no vuelva a irse de esa manera.

—No—Sakura agacho la cabeza avergonzada. Subió deprisa las escaleras, luego se volvió hacia ellos—. Me han contado de qué van a casarse. Les deseo lo mejor, felicidades.

—Gracias—respondió una sonriente Ino.

Sakura retomó su camino pero se detuvo nuevamente al escuchar que Sasuke la llamaba.

—Sakura—le hablo impulsivamente Sasuke—. ¿Te quedarás?

—Sólo hasta que llegue la otra institutriz—contestó mirándolo a los ojos para luego irse.

Ino sabía que el regreso de Sakura había afectado a Sasuke pero no de la forma en que lo noto: sus ojos recuperaron el brillo que había perdido al mirar a Sakura.

Aún así no estaba preocupada, sabía que Sakura no intentaría nada porque ellos se iban a casar.

La cena transcurrió feliz ahora que Sakura había vuelto. Los señores von Uchiha llegarían mañana de una salida de negocios y ya no se preocuparían por tener que mentirle a Itachi acerca de la ausencia de Sakura.

En la hora de dormir, Mikoto, Akihiro y Hinata fueron al cuarto de Sakura para poder estar con ella.

—Te extrañaba mucho Saku—platicaba Mikoto sentada en las piernas de Sakura encima de la cama—. El día que fuimos a visitarte al convento no nos dejaron verte.

—Además todos los días jugábamos con Ino y era muy aburrido—agregó Akihiro sentado al lado suyo—. Y Sasuke se la pasaba enojado todo el tiempo.

—Yo también los extrañe mucho—Sakura no quiso prestar atención en el comentario referente a Sasuke—. Me hubiera gustado verlos pero no podía porque estaba en retiro.

— ¿Qué es eso?—pregunto Akihiro.

—Es cuando te preparas para recibir los votos y ser una monja—explico Hinata quien estaba sentada al pie de la cama—. Todo estuvo triste sin ti, Sakura—se dirigió a ella con una sonrisa—. Incluso mis papás no sabían qué hacer porque ni Mikoto ni Akihiro estaban bien. Te necesitamos mucho.

—No saben cuánto lamento haberme ido así—Sakura sonreía, abrazando más fuerte a Mikoto, para luego darle un beso en la frente—. Me sentía muy triste sin ustedes. Prometo que mañana vamos a salir de paseo y les haré pastel y galletas.

— ¡Sí!—exclamó Mikoto feliz—. Quiero pastel de chocolate.

—Pero no deben de comer mucho o les hará daño—dijo dulcemente Sakura—, por cierto, ¿qué paso con Itachi y Shizune?

—Tuvimos que mentirles para que no se preocuparan—contesto Hinata divertida—. Primero le inventamos que te había llamado la Madre Superiora y cada vez que llamaba y preguntaba por ti le decíamos que estabas fuera o en el baño. Todavía están de luna de miel y regresan en una semana.

—Que bueno—logro decir Sakura riendo—. Espero que no hayan sospechado nada.

—Sasuke estuvo muy raro—Hinata no sabía cómo empezar el tema—. Los primeros días estuvo de muy mal humor y caminaba por el jardín viendo las flores, como si le recordara algo…o alguien. ¿Sabes por qué Saku? Porque yo si—finalizo mirándola fijamente.

—No me lo imagino—Sakura ni sabía qué pensar, además la razón por la que había regresado ya no tenía sentido. Sasuke se casaría así que ya no importaba nada, ya había tomado la decisión de dejar a Sasuke—. A él siempre le ha gustado caminar de noche—recordó las veces en que se habían cruzado—. No le veo lo raro.

—Creo que debes saber que Sasuke…

—Sakura, tengo frío—interrumpió Mikoto somnolienta—. Cántame para que me duerma.

Sakura se paro con Mikoto en brazos y la acostó, lo mismo hizo con Akihiro que ya estaba dormido. Luego les dio un beso en la frente a cada uno, sonriendo consternada.

—Platicamos mañana, Hinata—se volvió hacia ella sonriéndole—. Ya es tarde, no me di cuenta del tiempo.

Hinata suspiro profundamente, decepcionada. Aún así se acerco para abrazarla.

—Me alegra de que estés aquí—le susurro—. Te quiero.

—Yo también—Sakura la abrazaba por la cintura; se separaron—. Descansa, buenas noches.

Hinata le dio un beso y se fue.

Sasuke espero a que Hinata se fuera para acercarse a la habitación de Sakura. Fue un impulso lo que lo llevó ahí. Al atardecer, cuando vio a Sakura, pensó que era una ilusión hasta que estuvo cerca de ella. Un sentimiento nuevo se apoderó de él al volver a verla y todo lo demás se le olvido. Podía dormir tranquilo ahora que ella estaba cerca—y tan lejos—de él.

Entreabrió la puerta para poder mirarla. Ella estaba en camisón tarareando una canción de cuna a Akihiro y Mikoto que yacían dormidos al lado de ella. Se veía tan hermosa. Poco a poco Sasuke fue cerrando la puerta. Después se dirigió a su habitación. Esa noche dormiría tranquilo porque Sakura estaba ahí.

A LA MAÑANA SIGUIENTE Sasuke se levanto temprano. Fue a dar un paseo y a su regreso espero a que fuera la hora del desayuno.

Estaba esperando en la terraza que se encontraba en la parte trasera de la casa cuando divisó a Sakura caminando por el jardín. Llevaba un sencillo vestido color café claro y, sin embargo, se veía hermosa. No se dio cuenta el momento en que Ino se puso al lado suyo.

— ¿Saliste temprano, Sasuke?—le pregunto luego de darle un beso en la mejilla.

—Sí—fue lo único que respondió.

Tras un momento de silencio Ino prosiguió.

—Me he estado preguntando cuál sería el mejor regalo de bodas para darte—le dijo sonriendo—pero no se me ocurre nada.

Como Sasuke no dijo nada continuo.

—Creo que te daré un viaje por todo el mundo o tal vez un viaje por un crucero—Ino sabía que algo no andaba bien—. No creo que sea el momento para pensar en eso con tantas cosas ¿verdad Sasuke? Ya con el tiempo se me ocurrirá algo. Lo que tengo que hacer es ver el vestido de novia, el banquete, la lista de invitados… ¡Ah! No les he avisado a mis padres, se pondrán muy contentos al…

—Ino la interrumpió Sasuke—.Esto no va a funcionar. Tú y yo…

Ino lo detuvo poniéndole un dedo sobre sus labios.

—No sigas—le suplico con vos triste al mismo instante en que sonreía—. Yo quiero al alguien que me necesite desesperadamente o a mi dinero. Ahora mismo empaco mis cosas. Regresaré a Osaka, mi hogar pero antes de eso tengo que confesarte algo: en cierto sentido yo fui la culpable de que Sakura se fuera. Le dije cosas que la asustaron; pensé que si se iba ella se borraría de tu mente pero me equivoqué. Me alegro de que haya regresado.

Se acerco a Sasuke y le dio un beso en la mejilla.

Ino sabía que era imposible luchar contra Sakura; ya era tiempo de afrontar la realidad. No se preocupaba por Sasuke, ya que sabía que sería muy feliz al lado de ella. Ella se dedicaría a viajar, a relajarse de todo.

Camino unos cuantos pasos pero se volvió hacia Sasuke.

—En el jardín me parece, está una chica que me imagino, no se convertirá en monja—finalizo sonriendo para luego irse.

Sasuke se sentía aliviado, aunque un poco confuso por lo que acababa de ocurrir. Sabía que Ino sólo creía amarlo, más no lo hacía. Le agradeció que se diera cuenta de sus sentimientos hacia Sakura y sobre todo que lo dejará libre sin ningún rencor, eso recompensaba el que ella fuera la culpable de la ida de Sakura.

Sasuke salió de sus pensamientos y volvió a posar la vista en Sakura, quien es ese momento regresaba a la casa con un ramo de flores, sonriendo.

Vio como Mikoto corría hacia ella para poder abrazarla. Sakura la tomo en brazos y giro con Mikoto mientras reían.

Estaba seguro. Le diría a Sakura que la amaba. Sólo que antes se encargaría de una cosa. Sin esperar, Sasuke se dirigió al interior de la casa con una sonrisa adornando su cara.

Hola, los siento por estar tanto tiempo desaparecida pero la Universidad hace que tu vida social se vaya de vacaciones, de verdad lo lamento pero espero que esta capítulo les haya gustado.

Ahora que Ino se fue, ya sólo alta que Sasuke le diga lo que siente a Sakura, creo que por eso escogí a Ino, ella no armaría un drama cuando se diera cuenta de que Sasuke no la amaba ^^

Gracias a:

-Sakurita 01

-Guest

Muchas gracias por sus comentarios chicas, siempre me alegran el día y por tomarse la molestia de leer lo que escribo.

Hasta la próxima C=