Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen.
Guardián de las Estrellas Negras
(Black Star Guardian)
Un fic de GamestLink
Traducción por Apolonia
"¡¿V-Videl?!" Dijo Mr. Satán sorprendido al ver a su hija con un corte de pelo de varón, "¡¿Qué demonios le sucedió a tu hermoso cabello largo?!" Le frunció el ceño a Chi-chi, Bardock y Krillin, que acompañaban a la niña. "¡¡INCLUSO DESPUÉS QUE DIJE ESPECÍFICAMENTE QUE NO VOLVIERA CON UN SOLO CABELLO DAÑADO DE SU CABEZA, Y ESTO ES LO QUE TRAEN!!"
"Él fritó su cabello," Krillin señaló a Bardock. Bardock se volteó hacia Krillin como queriendo matar al monje.
"¡Ah! ¡Así que tengo que culparte a ti! ¡Por qué no me di cuenta!" Mr. Satán arrojó airadamente algunos puñetazos en el aire poniendo un espectáculo. Luego se dirigió hacia Bardock poniendo todo lo que tenía en ese único golpe yendo por esa cicatriz... y se rompió la mano.
Videl suspiró ante la necesidad de su padre de avergonzarla sin fin.
"Aw olvídalo, ¡no vales la pena para que Mr. Satán pierda su tiempo contigo!" con confianza se recuperó dándole la espalda a Bardock—algo que al Saiyajin nunca le gustó. Mr. Satán no quería que los demás vieran sus ojos llenarse de lágrimas, soplando en su palpitante, adolorido puño. Mentir sobre eso no era nada.
"¿Es fue lo mejor que tienes?" Bardock provocó al 'Campeón de la Tierra' preguntándose si realmente era tan débil como su golpe dejaba ver.
"¡Qué fue eso!" Mr. Satán miró sobre su hombro, enfurecido.
Videl encontró que este era el momento perfecto para interrumpir, "Bien me hizo un favor papá. Ves ahora no tengo que preocuparme por que mis oponentes me agarren mi cabello para lastimarme. Además," susurró avergonzada de admitirlo, "él me salvó cuando casi me come un gusano."
"Bueno, creo que puedo perdonarte entonces por salvar a mi hija," dijo Mr. Satán, "pero aún..." acarició su corto cabello sólo feliz de verla de nuevo.
Bardock estaba molesto de no poder comprobar el verdadero poder de este sujeto... si tenía alguno. También un poco envidioso ante la reunión familiar frente a él, francamente lo enfermaba hasta el punto de irse.
"¿A dónde vas?" Chi-chi preguntó.
"Al mirador para estudiar esos pergaminos lo antes posible." Se dio vuelta, "el resto de ustedes puede manejarse volviendo solos, ¿verdad?"
"Bueno sí, por supuesto," Chi-chi lo vio desaparecer en el aire para asustando a Mr. Satán.
"¡La gente no hace eso!" dijo escondiéndose detrás de Videl. "Sabes... sólo fantasmas y cosas por el estilo."
Entrecerrando sus ojos Chi-chi se dirigió al brillante cielo soleado, para un muchacho Bardock era muy irritante.
Asintiendo, Bardock no sólo estaba interesado en los Pergaminos del Dragón en esta ocasión.
Un niño con el cabello largo oscuro jugaba fuera en el césped recién cortado. Si era acaso posible que el niño pareciera tan inocente— La mayoría de los niños Saiyajin no lo eran. Le dio su bola de color amarillo otro rebote, disfrutando de su día fuera mientras un brillante sonrisa aparecía a través de su rostro. Entonces vio a Bardock y sonrió lanzando la esfera de goma lejos...
Despertó de repente mientras una cálida manta cautelosamente se colocaba sobre él.
Chi-chi se había vuelto bastante cercana a él en el corto tiempo transcurrido desde que comenzaron su búsqueda.
"¿Dormiste bien?" Preguntó, cruzando sus brazos.
"Curiosamente sí." Dijo olvidando su sueño en un abrir y cerrar de ojos. Tal vez él también se había vuelto cercano a ella, alegrándose de verla, de nuevo. "¿Qué te trae por aquí?"
"Pensé en venir a ver cómo iban las cosas." Sonrió respondiendo con honestidad, "Pero de lo que puedo decir deberías tomar un descanso. ¿Quieres entrenar conmigo?"
"Nunca he sido tan bueno con las dificultades," admitió Bardock mirando el pergamino.
"¿Dificultades?" gruñó enojada, mirando esa sonrisa aparecer en su rostro. Sabiendo que lo estaba haciendo a propósito a fin de enfurecerla Chi-chi alzó la voz "¿Qué pasa con esto?" Dijo sacando el pañuelo rojo, "Sólo cálmate. Vamos realmente puedes usar la práctica cuando se trata de sentir niveles de poderes."
"Bien." Estuvo de acuerdo permitiéndole guiarlo al centro de la habitación.
Una vez allí ella caminó hacia él. Algo acerca de su caminar parecía tan seductor mientras él la miraba, y lo vendó con el pañuelo que él le había dado. "Ahí, debería estar firme, así que nada de hacer trampa."
"Voy a tratar de no hacerla." Inhaló el aire tomando su dulce aroma.
Escuchando sus movimientos inmediatamente entró en posición. "Muy bien, esto debería ser como andar en bicicleta para ti." La escuchó decir.
Todo el tiempo Bardock fue capaz de contrarrestar cada uno de sus movimientos. Dejando a Chi-chi creer que tal vez ya sabía como sentir los niveles de poderes.
"Muy impresionante," comentó a Kami ante su entrenamiento, viendo lo que estaba mal.
"Kami," se detuvieron mientras Chi-chi se detuvo respetuosamente para agacharse ante el guardián de la Tierra.
"Antes de continuar debo pedirle que venga aquí por un momento Señorita Chi-chi."
"Um... Está bien," Dudó un momento insegura de qué esperar.
Kami había sacado un viejo frasco de perfume y le dio un pequeño apretón. "¿Qué fue eso?" preguntó sin oler nada.
"Lo verás en un momento. Por favor continúen con su entrenamiento."
Chi-chi hizo su primer movimiento, sorprendida que su puño hizo contacto. Bardock empujó el pequeño puño fuera de su barbilla, molesto que realmente golpeara con uno fuerte. Esta vez se trataba de más de un reto para ellos dos de ellos—más a su gusto. Sin ser capaz de olerla Bardock tuvo algunas dificultades, mientras que Chi-chi estaba lidiando con un oponente más intenso.
"Eso es suficiente por ahora." Kami tuvo que decir después de diez minutos. "Bardock, hay algo que me gustaría que vieras en la sala del Péndulo." Bardock se quitó el pañuelo momentáneamente cegado por la luz permitiéndole ver. "Pueden dejar sus pertenencias, volveremos enseguida," se volteó hacia Chi-chi luego, "Señorita Chi-chi, puede venir si así lo desea."
La habitación del Péndulo era tan oscura como Chi-chi recordaba, con el mismo emblema de engranajes pintados en el suelo, así como el péndulo gigante en el centro de todo.
Sintió un fuerte impulso a su izquierda, "¿Cuál es el sentido de esta sala?" Bardock preguntó.
"Los caminos a diferentes Tiempos se cruzan en este mismo lugar." Chi-chi dijo.
"O para ser más precisos," dijo Kami, "Pasado, presente y futuro son uno en esta sala." Viendo la confuso mirada en el rostro de Bardock, "Verás en un momento. Parece que tienes un mensaje que trasciende el tiempo y el espacio. ¿Quieres ver qué es?"
"Eso depende, ¿de quién demonios es?" Bardock preguntó sospechoso.
"Ni siquiera yo sé eso," Kami miró fijamente al emblema, "sólo que ha estado aquí... esperando."
"¿Quieres que vaya contigo?" Chi-chi dijo juguetonamente.
Bardock la miró, y sonrió, "sí, seguro, ¿por qué no?" estaba seguro que daría un paso atrás, en cambio Chi-chi casualmente intensificó su caminata a lo largo del emblema.
"¿Bueno?" preguntó ella con impaciencia.
Era como estar de pie un suelo pintado. ¿De qué había que estar preocupado, verdad? Bardock tomó un lugar junto a ella no esperando lo que sucedería después.
De alguna manera fueron transportados fuera del Mirador. Reconoció la oscura, apestosa sala de entrenamiento que sólo podía ser del Planeta Vegeta-sei.
"¡Ha! Así que funcionó." Bardock reconoció esa voz volteándose para ver un rostro que no había visto en lo que parecía como eones.
"¿Radditz?" preguntó sorprendido. No cabía duda acerca de ello, el fuertemente espigado y largo cabello, la altura, la misma banda en el brazo que Bardock recordaba tomándola como recuerdo.
"Bardock..." Radditz miró. "Estaba empezando a pensar que no aparecerías... una vez más." El otro Saiyajin mostró un cubo del tamaño de su puño. Luego su mirada cayó sobre la mujer, "¿Quién es esta?"
Bardock miró sobre su hombro a Chi-chi, "Una compañera."
Chi-chi no estaba segura de cómo tomar eso.
"Ya veo." Radditz frunció el ceño a la mujer humana.
Ella bajó su mirada, ahora preguntándose si aún debía estar allí.
"¿Qué pasó que me llamaste?" Bardock bajó su voz, ni parecía demasiado feliz de ver al otro. Ver a Radditz vivo de nuevo trajo algunos sentimientos encontrados, sabiendo su situación actual.
"Kakarotto, por supuesto," Esto llamó su atención. "No sé por qué es tan propenso a buscar tu perdón, o por que siquiera aún te busca tanto por ese asunto. ¿Te ha dicho acerca de lo que ha estado trabajando en su tiempo libre?"
"Sólo debería estar concentrándose en su entrenamiento." Bardock hizo un esfuerzo, tratando de recordar en que momento se encontraba él.
"Nunca prestaste demasiada atención a nuestros propios intereses." Radditz sacó él mismo medallón de luna que Kakarotto le había dado a Bardock unos años atrás. "Ha estado trabajando en esto por un tiempo. No es que se puede apreciar el duro trabajo que hay que hacer en este dispositivo."
"¿Es algo más que una pieza de joyería de fantasía?" Chi-chi preguntó mirando hipnotizada al hermoso medallón brillante a la luz.
La atención de Radditz cayó sobre Chi-chi. "Sí, en vista que Bardock ha estado buscando estos mármoles en exceso." Bardock frunció el ceño ante la forma en que parecía estar más cómodo diciéndole a ella que él. "Kakarotto creó una forma de facilitar su búsqueda a seis meses."
Bardock se ofendió por eso, "¿Por qué le explicas a ella?"
"Cualquier otra persona va a prestar más atención que tú." Radditz sonrió mientras Bardock gruñía irritado. Siempre supieron como molestarse.
"Estamos todos en la misma habitación muchachos," Chi-chi razonó, "no hay necesidad de hostilidad."
"¡Siempre fuiste un idiota!" Bardock abiertamente le dijo a Radditz.
"¡No es que fueras tú mejor!" Radditz frunció el ceño.
La tensión entre entonces fue aumentando hasta el punto en que iban a estallar en cualquier momento.
"¡MUCHACHOS!" Chi-chi gritó llamando su atención.
"Está bien," Radditz continuó, "como decía. Este dispositivo debe ser universal para casi cualquier conocida matriz de computadora. Detecta la gama en los ejes X, Y, y Z eje y con un radio de veinticinco años luz cúbicos."
"¡Eso parece casi imposible!" Chi-chi sentía su mentón caer poco a poco.
"Él todavía está trabajando en ello pero los planes para hacer que el rango más poderoso. Sin embargo se requiere un panel holográfico para mostrar las coordenadas correctamente."
"¿Por qué nos dices esto?" Bardock preguntó.
"Conociéndote, nunca le darías al mocoso el tiempo en el día para sus logros, aunque te beneficiara. A pesar de eso, podría tomarle años completarlo." Radditz lo guardó de nuevo en su armadura. "Tengo que regresar esto antes que descubra que no está."
"Más bien estúpido que nos digas todo esto sólo para quedarte con el dispositivo de nuevo."
"Cállate."
"Por qué tú eras el que quería hablar conmigo, ¿recuerdas?" Bardock sonrió sintiendo que ganó esa.
Radditz miró a Bardock, viendo el cansancio nunca vio en los ojos del Saiyajin más grande. Luego su mirada cayó en el conocido brazalete alrededor del bicep de Bardock. "Lo que sea," dijo negando la posibilidad de que Bardock hubiera cambiado. Luego agregó, "pero traicionar a Kakarotto de cualquier modo entonces tendrás que hacerme frente."
"Hijo..." Bardock dudó alejando el recuerdo de caer en el agua con Kakarotto. Esto podría ser la última vez que vería a Radditz, "Lo sabías, ¿verdad?" preguntó más pacientemente esperando transmitir sus sentimientos abiertamente sin compartirlos.
Chi-chi miró hacia adelante y hacia atrás a los dos ahora entendiendo que se trataba de una tensa relación familiar.
Radditz se detuvo en sus pasos mirando sobre su hombro, "Sí, una rara forma de mostrarlo, pero lo sabía... Padre." Saludó yéndose.
"Adiós Radditz." Bardock tristemente susurró mientras su segundo hijo desaparecía con el tiempo regresando a la sala del Péndulo.
"Sabes," Chi-chi comenzó, "es extraño que sólo nos mostrara ese dispositivo."
"¿Estás bien?" Kami preguntó.
Bardock no dijo una palabra dejando disipar su breve reunión con Radditz. Adolorido de nuevo ante el recuerdo de esa muerte que los había separado hace mucho tiempo. Había pasado tanto tiempo de haber olvidado con éxito el recuerdo de su segundo hijo durante un tiempo.
Un destello de su sueño regresó, el niño feliz era Radditz.
Se fue para estar solo tratando desesperadamente de olvidar una vez más, evitando el dolor lo mejor posible.
"¿Bardock?" Chi-chi preguntó mientras él tranquilamente dejaba la habitación.
Chi-chi miró a Kami confundida, el Guardian asintió levemente para que ella lo siguiera.
Bardock se agachó al lado de la cama tratando de concentrarse en otras cosas, cualquier cosa para olvidar el dolor interno. Cerrando sus ojos se imaginó que estaba en otro lugar, pero el mismo rostro inocente se mantenía comparándose a la versión anciana rencorosa que vio momentos atrás vinculándose...
Chi-chi tranquilamente entró en el cuarto de Bardock que parecía estar dormido. Ella sabía que no era así y se sentó en silencio junto a él, pacientemente esperando a ver si decía algo.
"He estado tratando de olvidar." Dijo creyendo que era otra persona.
"¿Olvidar qué?" Chi-chi preguntó alarmándolo un poco. Se había olvidando por completo que no podía olerla.
"¿Demasiado tarde para volver atrás?" Bardock preguntó realmente no queriendo ir más lejos.
Chi-chi dio una triste sonrisa viendo su angustia, "no tienes que decir realmente nada que no quieras."
Bardock inclinó su cabeza hacia atrás, "Mejor para tratar con eso ahora que después." Su mirada cayó sobre el suelo de mármol, "Tenía la esperanza de olvidar todo, después de hacer frente al último deseo de Kakarotto. Pero parece que piezas de mi pasado han vuelto a morderme en el trasero." Humeó ante la ironía, "en primer lugar estoy maldecido con ver el futuro ahora parece que no puedo quitarme el pasado."
"No entiendo por qué estás tratando de olvidar. Sé que puede ser doloroso perder un ser querido, ¿pero no los deshonraría tratar de borrarlos de tu memoria?"
"¿Honor?" Bardock preguntó si incluso un Saiyajin era capaz de ello.
"Cada vida es importante aunque hay veces que pensamos que no."
"Cierto," recordando cuando solía matar por gusto de hacerlo hasta que fue obligado a ver la vida de sus víctimas ante sus ojos. "Celra..." recordó.
"¿Quién es?" Chi-chi estaba curioso.
"Los Saiyajin van de un lado a otro pero eso no quiere decir que no elegimos un compañero para toda la vida. Era mi compañera. Normalmente un hijo tiene un fuerte parecido con el padre. Ese no es el caso de Radditz, es por eso que por el recordatorio de su vida le di un duro momento." Chi-chi miró entristecida, " El parecido entre él y su madre era... dolorosamente fuerte. Casi había muerto cerca de darlo a luz pero lo hizo con Kakarotto. Antes de su muerte todos salimos adelante, igual como la niña con su padre."
"Así que por eso te fuiste," Chi-chi supuso.
"Nunca siquiera había mencionado a Celra hasta ahora."
"¿Entonces cómo se siente?"
"¿Qué?" Bardock preguntó, no acaba de preguntar eso.
"¿Cómo se siente?" preguntó de nuevo.
"Los Saiyajin normalmente no le dicen a los demás sobre sus sentimientos."
"Soy humana." Chi-chi dijo sabiendo que eso lo haría masticarse su mejilla molesto. Luego ella sacó una pequeña caja de madera, "Aquí, pensé que tendría que darte esto." Cambió el tema para mejorarle el ánimo.
"¿Una caja?" Bardock la tomó acercándola para examinarla, algo parecía familiar.
"En realidad se trata de una caja de música, que solía ser de mi madre." La abrió. "No sé por qué pero siento que debes tenerla."
"Gracias." Bardock dijo, y luego hizo el esfuerzo de sacar el Medallón de su armadura haciendo jadear a Chi-chi. "¿Piensas que Bulma podrá averiguar como funciona?"
"¿Dudas de ella? Bulma es conocida por adivinar cualquier código por ahí."
"Vamos a poner prueba esa teoría." Bardock dijo sintiéndose mejor.
La pareja se puso de pie y se tele transportaron a lo de Bulma.
