Cuando entraron al edificio iban de las manos, en el pasillo antes de entrar el la giró y le mostró su llaves suspendiéndolas frente a sus ojos, tenían un llavero, una rosa rosada encapsulada pequeña, parecía real y estaba en flor

-Esta es... - lo miro y parpadeo totalmente impactada, aún no se había recuperado del todo ante las palabras que él le dijera antes

-Quiero que sepas que te amo y que quiero que entres aquí como mía, mi novia, la dueña de mi vida y de mi corazón

-¡Ay no puede ser! ¿Aún te quedan más de esas frases hermosas? - se abalanzó hacia él, lo abrazo fuerte y luego le llenó la cara de besos

-¿Cada vez que te regale algo vas a abrazarme y besarme así? Porque lo haré a menudo entonces

-Ella tomo sus llaves, abrió la puerta arrastrándolo dentro, la cerró y lo apoyo sobre la puerta - ahora eres mío y voy a adorarte todo lo que quiera, el sonrío y fue la señal para atrapar sus labios.

La apretó contra su cuerpo y beso su cuello respirando su perfume, había soñado tantas veces con un momento así que le costaba creérselo, el deseo mezclado con el amor que sentía le hacían pensar que estaba en algún lugar parecido al cielo, acaricio su espalda y encontró sin dificultad la cremallera de su vestido, adoraba verla en vestidos pero ese en particular quería arrancárselo, lo bajo lentamente mientras ella desabotonaba su camisa, lo dejo caer por sus hombros hasta su cintura y lo obligó a ceder hasta el suelo, quería verla, así que separó sus bocas y quedo petrificado, el conjunto de encaje rosado que llevaba se ceñía a su hermoso cuerpo, la asemejaba a la rosa del llavero era tan hermosa, hacia que su corazón palpitara más deprisa, suspiro con fuerza y miro sus brillantes ojos verdes, como los tallos de aquella hermosa flor y sus rizos dorados, con mechones cobrizos la iluminaban como un sol, no podía creer que ella lo amara, que estuviese allí, de pronto acaricio su rostro y busco sus ojos, como si estuviese leyéndole el pensamiento ella le susurro

-Soy tuya Albert y te amo

-Cerró los ojos y la abrazo acariciando su cintura - ¿confías en mí?

-Si, con todo mi corazón - respondió mientras lo besaba en el pecho

El comenzó a besarla nuevamente en los labios, dio unos pasos obligándola a retroceder hacia el pasillo buscando su habitación, al tiempo que ella creía que el aún tenía demasiada ropa encima, desabrocho su cinturón y su pantalón, pero cuando se dio cuenta a donde se dirigían paró en seco

-¡Espera!

-¿Que? ¿Qué pasa?

-No entrare ahí - señaló la habitación de él

-¿Porque?

-Esa habitación es donde estuviste con todas esas mujeres y no quiero

-Candy - sonrío con ternura - ¿quieres decir que no entraras nunca? - yo quiero que duermas conmigo pequeña, quiero que seas lo último que vea antes de dormir y lo primero cuando me despierte - acaricio su cabello

-No pienso hacerlo hasta que la remodele

-Abrió los ojos lo más que pudo y arqueo las cejas - ¿remodelarlas mi habitación para convertirla en nuestra?

-Así es, mientras tanto vendrás conmigo a mi cama y con eso te digo que cumples una de mis fantasías - su tono juguetón y su expresión coqueta cambio al instante la alarma que el sintiera antes

-¡Ah si! - pasó la mano por su espalda y desabrocho el sujetador- también es mi fantasía

Abrió la habitación de ella y cuando la apoyo sobre la cama ella sacó debajo el sobre con el dinero que había dejado, él no movió ni toco nada

-Con eso puedes comprarte más encaje - dijo con voz impregnada de deseo entre tanto acariciaba el borde del encaje de sus bragas - y tengo otra petición - ella respondió con una risita - tomaras la dichosa píldora y yo tirare la caja marrón de mi habitación

-¿Algo más caballero? - preguntó aún riendo acariciando su cabello

-Si, quiero que me digas siempre que me amas, no me importan las veces, que en este momento me hagas el hombre más feliz y hagamos el amor

Sonrío, lo abrazo atrayéndolo a su boca y con todo el amor inundando la habitación desapareciendo el mundo, nada hubiese querido más que sentirlo suyo, ahora que ya sabía lo que sentía, se lo demostraba con cada caricia, cada beso y cada mirada que le dedicaba. Cuando despertó estaba oscuro, consciente de que se encontraba en su habitación y no había soñado nada, Albert tenía su espalda pegada a su pecho abrazada como para no escaparse, sonrío y beso su mano que quedaba justo a la altura de su cuello, el se removió y apretó más su abrazo, contuvo la risa en silencio pero su cuerpo vibraba

-¿De que te ríes? - preguntó con voz adormilada

-¿Crees que pueda ir al baño o me tendrás atada toda la noche?

-Puedo liberarte con una condición y es que te duches conmigo

-¿Y si digo que no? - respondió riendo tentando a desafiarlo

-No puedes, hoy es mi cumpleaños

-Su risa de desvaneció y se giró para verlo a la cara - ¿es hoy? ¿Estas diciéndolo de verdad Albert?

-Si, si aún es el día en que te recupere, el mejor día que he tenido hasta ahora es mi cumpleaños - beso la punta de su nariz

-¿Porque no me lo dijiste antes?

-Porque dije muchas cosas más importantes y porque no quería que se confundiera con mi regalo, ahora sí puedes dármelo - busco su boca pero ella se separó

-¡Ah no! Eres un tramposo - se levanto de la cama y fue hasta el baño - aunque pensándolo bien...mmmm te espero en la ducha - rió y desapareció tras la puerta, el solo sacudió la cabeza sonriendo y la siguió

Esa noche preparaban juntos la cena, era tarde, el reloj de pared de la cocina marcaban las 10:30, se sentaron a comer sin separarse o dejar de tocarse, un roce, un simple beso o caricia, hasta que en un momento se hiso el silencio y ella lo miró fijamente

-¿Cuantos años tienes?

-20 - respondió serio

-¿Que? Eres un mentiroso... Como 20 dime la verdad - se cruzó de brazos y lo miro sonriendo

-50, envejecí mientras no estuviste conmigo

-Ella rió a todo pulmón - claro que no, yo creo que estás cumpliendo 23 - volvió a reír - ¡mentalmente claro! dime ¿cuantos años cumples hoy?

-La miro riendo y respondió - 35

-No los aparentas, así que …. ya veo por qué tu hermana y tu padre quieren que te cases

-La atrajo en la silla aún más cerca de él y le susurró - me casaré contigo

-Y yo me casaré a los 30 - dijo segura para luego reírse de su expresión de asombro

-Ni pensarlo te casaras conmigo la próxima semana

-¿Estas loco? La próxima semana remodelaremos tu habitación, como se nota que nunca has tenido una relación larga, la tendrás conmigo

-Nuestra habitación quieres decir y por supuesto que tendré una relación larga contigo, será por el resto que nos quede de vida y serás mi esposa

-De cualquier forma haremos la práctica, tenemos mucho que aprender - recordó algo de pronto - tengo algo para ti - salió a su habitación y regresó colocándose frente a él - dame tu mano izquierda

Él accedió y ella le colocó en la muñeca un reloj plateado precioso de mica azul oscuro y al rededor tenía inscrito "Que todo lo que me ahogue, me haga querer volar" el lo miraba, luego a ella y parecía que no podía hablar

-Ella lo beso sonriendo - Feliz Cumpleaños Albert

-Sin dejar de leer la inscripción acunó su rostro y la beso dulcemente - superare todo si tú estás conmigo

-Lo estaré, lo prometo

-Gracias por esto - le mostró el reloj en su muñeca con una sonrisa - es fantástico

-Pues ahora pensaras en mí cada hora, cada minuto y cada segundo

-Su risa inundó el lugar - no necesito esto para pensar en ti pero me recordará que voy a encontrarte cuando llegue a casa

La semana siguiente Candy despedía a Cristofer en el aeropuerto, aunque había un montón de gente incluida su familia el la abrazo y ella dejó ir algunas lágrimas

-Te voy a extrañar Cristofer, ¿quien hará chistes a la hora del almuerzo y nos cautivará con su sonrisa? solo espero que seas feliz allá y que si regresas traigas contigo ese espíritu de Ángel que tienes

-No te preocupes princesa voy a escribirte, espero que tu chico no se moleste

-En parte te agradece y yo me siento en una completa deuda contigo, sabes que siempre estarás en mi corazón, esperare que me escribas y no omitas detalles yo te escribiré tambien - lo abrazo nuevamente - te quiero mi príncipe

-¡Pórtate bien eh! - le hizo un guiño y le dedico una enorme sonrisa - y se feliz, también tendrás un lugar en mi corazón siempre mi princesa

Se despidieron y el partió a Londres allá le esperaba una carrera exitosa

Recorrieron muchos lugares pero juntos compraron pintura, cortinas, alfombras y pasaron el fin de semana entre música e intentando pintar las paredes de la habitación, comieron una pizza en el plástico que cubría el suelo, más pintados ellos que las paredes, parecían divertirse y aprendían a ser una pareja, con cosas tan sencillas como elegir juntos el color de las cortinas o la posición de la cama, eran amigos, confiaban uno en el otro, eran amantes, se entregaban la vida en cada beso y sobre todo eran el complemento del otro como dos mitades que al fin estaban juntas, cuando al fin quedó listo contemplaron su primer trabajo juntos

-¿Puedes traer tus cosas ahora? - le dijo besando su mejilla y abrazándola por la cintura

-Si, es oficial - lo miro a los ojos que parecían más brillantes - te amo

-Y yo a ti

-Prométeme que siempre seremos sinceros y que aunque las cosas se pongan difíciles trataremos de buscarle una solución juntos

-Te lo juro, siempre estaré aquí para ti y se que tu estarás para mi, no siempre será sencillo o fácil pero si confiamos el uno en el otro podemos arreglarlo, siempre podemos hablarlo

-Tu eres todo para mi ahora Albert

-Y tu mi pequeña, eres mía

Se fundieron en un beso lleno de amor y el la llevo dentro de la habitación cerrando la puerta.


Es más sencillo entregar un corazón entero que uno roto y lleno de miedos, aún más difícil si todos tus miedos lo representa la persona que amas, alguien dijo una vez que el amor es un sentimiento imperfecto, que se vale de despertar todos los sentidos y sensaciones al mismo tiempo ocupando tanto a tu cerebro en coordinarlas y controlarlas que no advierte defectos o realidades, en fin, ¿es ciego?, creo que es pleno y consciente, es dar buscando la felicidad de la otra persona, aunque a veces hay cosas que tu amor prefiere no mirar. Lo que importa no es ser primero en su corazón o en su cama, sino lo último y la única persona que necesita, no importa quién te haya roto el corazón, si no quien logra repararlo y hace que lata cada día más venciendo juntos los miedos y no busques el corazón más grande, consigue el vacío y llénalo de amor, no busques la persona perfecta, no existe, busca quien te complete, porque la que sí existe es la persona súper imperfecta que tratará de corregirse solo para hacerte feliz.

No entregues el cuerpo a un montón de almas, entrega tu alma a un cuerpo y sentirás la magia que esconde hacer el amor.


Un montón de Gracias por leer todas estas ocurrencias, como siempre esta historia al igual que las otras tiene un mensaje, la vida esta llena de historias de amor hermosas, algunas complicadas otras color de rosa pero llenas de un aprendisaje personal, para bien o para mal, no crean, a mi me costó escribirla, esta teniendo en cuenta el pasado amoroso de sus protagonistas, me reí y lloré, disfruté sus mensajes y comparti el sufrimiento de espera, le envio un abrazo enorme por esta vía y espero poder escribir pronto aunque me dedicare a la lectura. Saludos a todas. Nayr