holaaaa! genteee q tal me da gusto q me esperaran con los brazos abiertos despues de todo estoy muy felizzz feliz felizzz de leer comentariossss o me da mucho sentimientoooo graciaaaaas XD ¡saludosss!


Después de evitar todo el día a Kurosaki, tenía q empezar a hacer mi jugada; primero me tenía que distanciar un poco de él, en todo el día estaba a la guardia de no perderlo de vista y si veía que intentaba acercarse yo me tenía que mover lo más rápido posible para que me perdiera de vista, en ocasiones era muy difícil sentía los nervios de punta y mi respiración se me agitaba, como si yo fuera una ladrona y él el policía. En una ocasión me tuve que meter a un local de traje de baño y me puse lo más pegada al motón de trajes de baño para que no me vieran con paso de largo, yo suspire de alivio; mientras que los dueños de la tienda se me quedaban viendo muy raramente lo que me hizo ruborizar y preguntar por precios de algunos trajes, al final termine comprando uno color verde menta. Al salir del puesto mire a la izquierda, solo veía compradores y uno que otro vendedor de salvavidas o de los que vendían papitas y duces, después voltee a la derecha y no habían muros en la costa solo más visitantes, mire al frente y vi mi nuevo escondite hasta que llegue la hora de la comida.

Era una zona de puros campistas había mucha gente donde podía mezclarme; primero me fui al vestidor para ponerme mi traje de baño para irme a una parte del lago pero era muy baja como para niños pequeños hice una mueca de alegría. Hay me podía estar sentada mientras ponía mi ropa enrollada adentro de la bolsa donde me habían dado el traje de baño, la deje en la orilla del canal. Viendo como jugaban los niños y me invitaban a jugar con ellos; me mostraban sus juguetes veía como intentaban pescar los peces con vasos de plástico o con sus redes, inclusos con sus manitas me daba mucha risa y luego me traían rocas y me decían – disculpe señorita no quiere comprar un pan, o una cebolla. –claro señorita tome aquí está su dinero – decía siguiéndoles el juego mientras les daba piedritas más chiquitas. Cuando de repente se escuchan unos ladridos muy familiares veo como Kon agarra vuelo y se avienta a donde andaba y los niños gritaban a risas.

-¡miren el señor perrito regreso! – gritaba el niño mientras este le ladraba muy alegre y movía la cola. Y lo agarro y me lo pongo de enfrente –con que aquí era donde te colabas Kon – lo miraba seria y me empezó a lamer la cara, lo que me provoco reír no sabía que supiera nadar daba mucha risa y daba mucha ternura los niños se divertían mucho con Kon.

-¡Kon! – Escuche como llamaban a mi perro mientras este gruñía y yo sentí que me puse totalmente pálida y le tape el hocico a Kon, -silencio Kon, que nos escucharan – le dije a mi perro y me obedeció, se tranquilizó. Me asome para ver en donde andaba y ver si estábamos en peligro, si el demonio nos encontraría. Mire a barias partes hasta encontrar a Kurosaki estaba preguntando por Kon, lo supuse por las señas que hacía y veía que la señora apuntaba para donde andábamos entre en pánico y empecé a nadar –niños no le digan a ese señor de pelo amarillos que me vieron por qué andamos jugando a las escondidas y no quiero que me encuentre- les decía muy bajo a los niños mientras ellos asentían – no te preocupes hermana lo distraeremos, vaya a esconderse- dijeron mientras se reían -vente Kon, es hora de irnos luego regresas- le decía en bajo a mi perro y este me entendía. Nadaba lo más bajo aunque mis pies se rasparan; pero si me paraba y me iba caminando de seguro me vería, empecé apurarme, a veces daba ojeadas veía como los niños se le subían a Kurosaki y lo jalaban y la cara del él tenía un ceño fruncido y no alcanzaba a escuchar que tanto decía a los niños, pero me dio mucha risa. Me hubiera gustado tomar una foto; vi una parte para salirme e irme a la casa de acampar, cuando llegue como no había nadie supuse que estarían nadando, me senté un rato en la silla tomando el sol, mientras que con se aventaba al lago de nuevo a nadar, yo cerraba los ojos, se sentía tan bien un poco de sol, ya que no estaba los rayos tan fuertes; después de un rato empecé a escuchar una que otra maldición y como alguien protestaba, al abrir los ojos era Kurosaki con unas bermudas y una playera de cuadros todo mojado. –no te podías haber esperado a cambiarte, ¿tantas ganas tenías de meterte a nadar? – dije mientras reía. –No solo que unos niños me aventaron a lago – decía enojado. –y por cierto mencionaron algo de que su hermana dejo una bolsa con su ropa; ¿no dirás nada al respecto?- me decía mientras enseñaba mi bolsa. –Que quieres que diga solo la olvide haya- decía como si no tuviera mucha importancia.

Entonces haya es donde te pierdes, jugando con niños- me decía con una sonrisa en su boca, como si fuera un alivio de que no estuviera con alguien más, o se burlaba por pensar que aún me creo una niña y me divierte jugar con niños. -¿te preocupo donde ando, Kurosaki-kun?- jamás lo había llamado con ese honorifico más de respeto, si quiero saber cómo es realmente es él, tengo que demostrarle mi verdadero yo, iba a hacer duro ya que lleva oculta mucho tiempo. Al ver su rostro se sacó de onda y se le quito su ceño que tanto me divertida o se me hacía interesante y sus pómulos se empezaron a tornarse colorados.

-¡ya llegamos Ichigo! – decía Ishin mientras aventaba a Kurosaki-kun y casi caía. –Muy mal hijo, bajaste la guard… -no termino de decir porque Kurosaki-kun mando a su padre de una patada al lago -¡te lo mereces por viejo loco!- gritaba enojado.

-como están Orihime, Ichigo ¿ya comieron? – Masaki decía muy tranquila como si lo que estuviera viendo era lo más normal del mundo.

-mis padres y yo nos quedamos con caras en blanco; su familia era muy extraña pero tan cálida y divertida.

Este era nuestro último día me la pase la tarde con los patos y con Karin y Yuzu dándoles de comer mientras que los demás nos veían muy divertido mientras recogían una que otra cosa, luego empecé a ayudar a recoger y acomodar las cosas listas para irnos que ya quedaban pocos días para empezar las clases y llevar a cabo mi tercera fase. La primera fue distanciarme más de kurosaki-kun la segunda es empezar a ser yo misma y la tercera que venía era obtener información. Fue agotador recoger todo, la camioneta se llenó demasiado lo cual no comprendí el porqué, quizás porque mis padres se la pasaron compraron cosas de recuerdo tanto ¡que yo no entraba! –vente orihime hay cupo en nuestra camioneta decía Masaki tuve que acceder ya que oh me iba con ellos o me iba amarrada haya arriba en la camioneta de mi papá. Me quede en el medio, o más bien me obligaron ir en el medio, en la ventada de mi lado izquierdo estaba Kurosaki-kun y de mi lado derecho estaba Yuzu-chan y Karin-chan. Pero estaba tan cansada que no dure mucho y me quede dormida, recargue mi cabeza en el respaldo de atrás. Quede tan profunda que solo sentía las curvas, pero luego ya no sentí tanto las curvas como si me estuviera recargado en algo, pero estaba cómodo no me desperté quizás por venir muy cansada. Hasta que un resplandor muy luminoso me molesto y abrí poco a poco los parpados. Estaba adormilada por lo que no comprendía lo que estaba sucediendo. –Masaki cariño los despertaste - decía Ishin. –lo lamento mucho, pero no quería perder el hermoso momento –decía muy sonriente aun no comprendía -¿eh?-dije mientras me di cuenta que estaba recargada en algo y me levante y estaba recargada en Kurosaki-kun. -¡lo siento mucho!- dije mientras me separaba de él. Me gire a ver a mi otro lado y Karin y Yuzu andaban aun dormidas recargadas en un solo sentido.

Lo que paso es que te quedaste muy dormida y cómo íbamos en curvas tú te movías para donde están Yuzu, pero no te recargabas en ellas luego pasaba lo mismo y te ibas para donde estaba ichigo, parecías parabrisas y ichigo se cansó de verte y te movió para que te recargaras en su hombro, ¡qué lindo mi hijo! –decía Masaki admirando la foto. –Y luego él se quedó dormido y se veían tan tiernos que merecía una foto- platicaba Masaki. Me gire para ver a kurosaki-kun y él estaba ya volteado a la venta, con un leve rubor lo que me divirtió mucho. –Gracias- dije sonriendo. –No hay problema – me contesto con una bonita sonrisa, lo que me provoco sonrojarme, pero no me dio pena, me dio gusto.

Llegamos a mi casa, pero solo se quedaron para despedirse, ya que tenían muchas cosas por que desempacar; duramos mucho para bajar las cosas Kon que se fue en las piernas de mamá corrió se echó a correr a los arbustos para hacer de las suyas, termine muy cansada solo comimos y yo me fui a mi cuarto a dormir no eran tan noche eran como las 9:00am pero yo caí rendida de tanto acomodar cosas.

En los últimos tres días que nos quedaban me puse a terminar los deberes de la escuela y me puse a repasar ya que me descuide un poco los estudios no quería que mis notas bajen, casi no Salí más que a sacar a Kon a pasear o con mis padres al centro a tomar un café con donas o unas ricas crepas, ya que no tenía amigas para salir con ellas de paseo. A veces me gustaría tener una amiga para tener esas pláticas de chica o ir de compras, divertirnos juntas –uffs- di un gran suspiro por estar en las nubes e imaginar todo eso que no me fije y choque con alguien realmente grande y le tire su bebida en su chamarra -¡qué demonios fíjate por donde vas!- me grito mientras se sacudía su bebida de su chamarra. Al darme cuenta me había separado de mis padres y su amigo no estaba solo estaba en compañía de dos brabucones más. – ¡tendrás que pagarme la chamarra! – Me replicaba mientras me agarraba de mi blusa y me alzaba -lo siento señor pero no lo vi- dije asustada. –yo no acepto disculpas, pero veo que no estas nada mal, me pagaras de otra manera –decía muy cínicamente. Me estaba entrando el pánico hasta que vi como de una patada salía volando el sujeto -¡Maldito pervertido déjala en paz! – decía una chica cabello corto de arriba con puntas y una capa larga, tenía como un estilo punk. Los dos reaccionaron agresivamente y iban con intención a golpearla, pero ella fue más rápida y golpeo con una serie de patadas, por como las daba supuse que practicaba algún arte marcial.

Ellos terminaron corriendo diciendo ¡nos volveremos a ver!- estaban que se morían de rabia, y ellas les contestaba -¡cuando quieran, bola de debiluchos, vayan a llorar con su mami!- decía muy satisfecha con el resultado. Yo todavía andaba temblando por lo ocurrido – ¿estás bien?- me preguntaba muy amable. Me avente y la abrace -¡muchas gracias, tenía tanto miedo!- dije en voz cortada y sollozando. Ella se sorprendió por mi reacción, pero luego se relajó y me dio unas palmaditas en la cabeza. – No te preocupes… mmm… -me comentaba –soy Inoue Orihime- dije ya con una sonrisa. –Yo soy Tatsuki Arisawa- me contestaba de la misma manera. Me empezó a sonar el celular lo tome y vi que era mi mamá -¿Qué paso? –Dije –donde andas hija te perdimos de vista- me decía mi mamá -mamá luego los veo en la casa me iré con una nueva amiga, le quiero invitar un café - le platicaba en lo que volteaba a ver a Tatsuki con una sonrisa, mi mamá me dijo que me fuera con cuidado y luego me colgó.

-¿entonces, que te parece si te invito un café como agradecimiento? –dije apenada y nerviosa porque ella no aceptara.

-si porque no estaría bien- me dijo con una sonrisa.

Al encontrar un lugar en la cafetería nos sentamos. –después de aquí me acompañarías a ir a la tienda deportiva necesito comprar un nuevo traje –me decía Tatsuki. -¡enserio genial! ¿Qué practicas? – dije muy feliz al fin estaré en una plática de amiga a amiga. –Practico Karate- decía muy orgullosa y así empezó la charla platicamos de los gusto y disgustos que teníamos ella se había mudado lejos por el trabajo de sus padres y después de once años volvió a su ciudad natal. No sé si fue confianza de tener mi primera amiga o era la emoción que le platique como fue mi infancia y que me pasaba de escuela en escuela, ella se molestó de cómo me trataban –no te preocupes orihime, no dejare que te lastimen más, y te enseñare unas clases de defensa; y por cierto orihime tus gustos son algo raro hizo una cara rara al ver que tantas cosas le ponía a mi deliciosa crepa. -¿no quieres Tatsuki? –Dije ofreciéndole- no gracias decía enseñando la lengua de disgusto. –por cierto orihime por tu apariencia te creía una persona súper vanidosa y muy creída hasta no se dude en meterme pero como veía tu rostro de que estabas muy aterrada y con tu color de cabello me recordaste a un amigo que tuve de infancia pero él lo tiene entre rubio y naranja; de alguna forma me acordaste a él, luego lo buscare para molestarlo –dijo mientras hacia una cara macabra y una risa divertida mientras se tronaba los huesos de su muñeca. –Me gustaría conocerlo después Tatsuki- dije muy feliz imaginándome un próximo amigo. Después de platicar por horas y divertirnos llego el terrible momento de despedirnos antes de pasarnos nuestros números de teléfono.

Cuando llegue a la casa, ya de noche mis padres me estaban esperando, me preguntaron cómo me había ido y yo estaba muy feliz de encontrar mi primera amiga, tanto que no pude dormir de la emoción ¡es genial tener amigos!

Continuara….