10 – Té / Desintoxicación:

– El doctor dice que debo dejar de tomar café… - Dijo con una mirada perdida el rubio – Mis padres creen que es lo mejor que pudo haber dicho.

–¿Por eso estás molesto? – Dijo el pelinegro mientras le acariciaba la cabeza.

–Craig ¡HABLAMOS DE CAFÉ! No puedo vivir sin ello – Miro a su novio y este solo se limitó a darle un beso en los labios - ¡Y deja de acariciarme de ese modo, no soy Stripe!

–Honey – Dijo incorporándose de la cama – Esto es lo mejor, mira, el café es bueno y eso, pero también puede dañarte y mantenerte despierto. Y no quiero que estés somnoliento por otras razones que no sean yo.

Tweek enrojeció en el acto mientras se separaba del chico para sentarse en la orilla y jugar con un botón de su camisa.

–¿Qué propones, entonces?

–¿Agua?

–No me gusta las cosas sin sabor.

–¿Jugos naturales?

–No tenemos frutos aún y cuando llegan se acaban rápidamente.

-¿Té? Es bueno para eliminar cualquier cosa mala en el cuerpo, mi madre tiene demasiados – Comentó.

–Quizás, sigamos.

–¿Leche? – Comentó cerca de su oído.

–No me gu… ¡YA ENTENDÍ! ¡Craig! – Lo empujó levemente y el otro siguió riendo para luego aferrarse a su espalda – Es en serio.

–Yo también lo digo en serio – Volvió a separarse - ¿Qué te preocupa?

–Todo. Mira, no quiero dejar el café porque es como si yo… perdiera una parte de la persona que soy – Soltó algo melancólico – Durante estos años ha habido tantos cambios que… a veces viendo hacia atrás, me pregunto quién es el chico que ahora está acá.

Miro el suelo, no mentía. Ya no temblaba, los gnomos desaparecieron de su vida, los tics igual, los soniditos chillantes de la misma forma se fueron acabando hasta que era un chico muy clamado y feliz.

Pero no del todo, extrañaba varias cosas y no sabía si tomar esos cambios a bien porque lo hacían alguien más normal o a mal porque todo lo que era ya no existía.

–Tweek, aún sigues siendo el mismo chico, solo que sin temblores y eso – Craig se colocó en la misma posición a su par.

–…¿Me prefieres así? – Dijo con tono lastimero.

–No, no digo eso. Me gustas en cualquier forma, te amo – Le sonrió mientras tomaba su mano – Seas un paranoico, un chico normal, un boxeador, un pastelero, un amante al café o té.

–Idiota – Dijo riendo - … ¿Está bien entonces si dejara de tomar café?

–Claro, no me enamoré de la bebida, si no del bizcochito que lo acompañaba – Y un golpe le cayó al hombro.

–¡DEJA DE JUNTARTE CON KENNY, CRAIG! – Gritó rojo.

Así pasó la tarde de ambos chicos mientras seguían pensando en qué bebida podría tomar mientras el rubio.