Capítulo 10: Tatakae

Al abrir nuevamente mis ojos, me encontraba en un tejado con la cabeza apoyada en el hombro de Armin. Me sentía somnolienta y cansada, no quería saber más nada, solo quería dormir y hundirme.

Pero al instante todos los recuerdos me llegaron de golpe.

Eren…

Sentí nuevamente ese dolor punzante en mi pecho, dolía tanto que me costaba respirar, tuve que cerrar los ojos y me llevó una mano a mi pecho adolorido- ¡Armin, _, vayamos juntos! -La voz alegre de Sasha resonó en mi cabeza, pero luego calló.

Seguía con aquel dolor y las lágrimas empezaron a caer silenciosamente, no emitía algún sonido, simplemente lloraba y trataba de que el dolor no me consumiera, pero era tan fuerte que creía que en cualquier momento moriría ahí mismo.

- ¡Armin, _!

"Esa voz, yo… conozco esa voz… ¿Mikasa?", siento como si el mundo se hubiese detenido con la llegada de la pelinegra, mi se detuvo esperando lo inevitable, "¿Cómo le diré?, ¿Cómo?, yo… yo merecía algo peor que morir, por mi culpa Eren... por mi culpa él está… debí morir con él, debí hacerlo, quiero… quiero estar con Eren, quiero estar con mi amor."

- ¿Armin, _, están heridos?, ¿Qué fue lo que pasó? -No quise hablar y al parecer Armin tampoco lo hizo.

Mikasa se levantó- ¿Dónde está Eren?

La sola mención de su nombre hace que duela cada vez más, por Dios, ¿Esto sería así para siempre?, ¿Vivir con este dolor y esta culpa para toda la vida?, prefería morir de una vez.

Mordí mi labio inferior- ¿Armin?, ¿_? -Alcé mi cabeza, Mikasa abrió los ojos sorprendida, quizás seguía llorando no lo sabía, solo estaba concentrada en el dolor que sentía en esos momentos, abrí mi boca para decir lo que tenía que decir, pero no me salía ningún sonido.

- Nuestra unidad… la 34… -Dijo Armin entre sollozos- Thomas Wagner, Nic Tius, Mylius Zeramuski, Mina Carolina y… Eren Jaeger ¡Ellos cinco cumplieron con su deber y murieron heroicamente en batalla!

Se hizo un silencio sepulcral, lo único que se podía oír eran mis sollozos junto con los de Armin, a los segundos, los murmullos comenzaron. Comencé a temblar y me incline frente a Mikasa- ¡Gomenasai, Mikasa! -Grité, mi voz sonó ahogada, seguramente por todo el llanto, pero era lo que menos me importaba- ¡Eren trató de proteger y murió por mi culpa! ¡Yo… yo… yo no pude hacer nada!, ¡Lo siento tanto!-Una mano estaba sobre mi pecho, dolía, dolía tanto que me ahogaba en ese dolor.

- _ -Siento la mano de Mikasa sobre mi cabeza, alzo el rostro- Respira hondo -Me dijo, pero seguía respirando aceleradamente y lloraba demasiado- Este no es el momento para andar de emocional -Dijo ella- Vamos, párense los dos -Dijo ayudándonos, no dije nada, estaba sorprendida por el auto control que tenía la pelinegra, entonces se giró- ¡Marco!

Miro al suelo, miré mis botas, tragué un poco e hice lo que mi amiga me aconsejó, respiré hondo, varias veces, tratando de volver mi vente en blanco, me limpié mis lágrimas y siento la mano de Armin en mi hombro- T-Todo estará bien -Me sonrió tristemente.

- Hai… -Afirmó Marco, alcé la vista, Mikasa estaba en el borde del tejado- Pero aunque vayas con nosotros, no hay muchas posibilidades…

- Podemos hacerlo -Mikasa se giró mostrando esos orbes platas, tan fríos como la nieve- Soy fuerte, más fuerte que todos ustedes -Alzó su brazo con la espada en mano- Extremadamente fuerte, puedo matar a todos esos titanes aun estando sola, ¿Son incompetentes o cobardes miedosos? -Y nos señaló con ella- Son patéticos, pueden sentarse aquí y chuparse el dedo si así lo desean.

- ¡Hey, Mikasa!, ¿Qué estás diciendo? -Intervino Issis.

- ¿Quieres intentar pelear con esos titanes tú sola? -Preguntó Pedro incrédulo.

- ¡No hay ninguna manera en que puedas hacerlo! -Exclamó Kevin.

- Si no puedo, entonces… moriré -Se giró lentamente- Pero si gano, viviré. Si no peleo, no puedo ganar -Entones saltó para sorpresa de todos y utilizó el equipo para avanzar hacia donde se encontraban los suministros.

- Sus habilidades de oratoria son pésimas -Dijo Jean.

- Pero tiene razón -Comenté- Yo no voy a ser comida de titanes, no lo haré, ¡Eren no querría eso! -Grité más para mí que para todos, caminé un poco- Y no soy una vil cobarde, no lo seré más nunca y si luchando es la única manera de que pueda sobrevivir para hacer que la persona que más amo en este mundo se quede en mis memorias, ¡Lo haré!, ¡Lucharé hasta que ya no pueda más! -Dije con determinación.

Todos se sorprendieron ante mis palabras, pero muy poco me importaba eso, lo único que debía hacer ahora era seguir viviendo, prepararle un funeral adecuado y recordarlo hasta que esté en mi cama anciana y pasé al otro mundo para poder volverlo a ver.

"Eren, lucharé por ti".

- ¡Así que gallinas de pacotilla hay que ir hasta allá, darle el merecido a esos patanes y subir el muro!

- ¡_ tiene razón! -Dijo Jean- ¡No entrenamos para dejar que nuestros camaradas luchen solos!, ¡Nos convertiremos en cobardes miedosos si seguimos así!

Y fue en ese momento en el que todos nos comenzamos a movilizar- ¡Oigan, débiles, tontos, cobardes!, ¡Adiós! -Gritó Sasha después de avanzar junto a mí y escuché el gritó de todos tras nuestro, venían de tras nuestro.

- ¡Continuemos peleando!, ¡Hay que matarlos a todos antes de que nos quedemos sin gas!

- ¡Nosotros si podemos! -Grité tratando de alentarlos. "Eren, todo esto es por ti." Mikasa iba más adelantada así que aumente el gas para tratar de ir a su nivel, pero desde luego eso no iba a pasar, Mikasa era una mujer excepcional, jamás la superaría.

Y entonces ella acabó con un titán de un golpe certero, la seguí con los otros pisándome los talones- ¡Mikasa! -Grité, Armin también se había dado cuenta, giré para ir por ella, junto a Armin y Connie.

Estaba más adelantada que ellos, pero aun así, no podía ver a la pelinegra, "No dejaré que alguien más muera, te lo prometo, Eren", hasta que divisé a un gran y gordo titán- ¡Mikasa! -Y como si el destino me jugara una mala pasada me había quedado si gas y caí justo a unos pasos de ella, tenía un dolor punzante en mi espalda, y Mikasa estaba arrodillada esperando… ¿Ella iba…?

- ¡Mikasa! -Grité, sin saber cómo, me levanté y corrí hasta ella empujándola, ambas caímos lejos de la mano del titán, y de un movimiento rápido me giré y le corté los dedos al bastardo, el titán grita, doy otra vuelta y le cortó la muñeca, vuelve a gritar y enojado, nos azota contra la pared de un manotazo, nuestras espaldas se golpean contra la pared, respiró agitadamente, su mano izquierda vuelve hacia nosotras, Mikasa toma mi mano y ambas damos un gran salto y caemos unos metros lejos, raspándonos la ropa y cortándonos la piel.

El titán trata de levantarse, pero cae, eso nos da la ventaja de movernos un poco, me levantó y miro al bastardo con el ceño fruncido, me dolía un poco el brazo, miré de reojo a Mikasa, miraba un punto fijo en el suelo- ¡Mikasa! -Se levantó cuando sentimos pisadas tras nuestro, otro titán había aparecido, pegué mi espalda contra la de la pelinegra, la única que tenía armas era yo y encima estaba rota.

- Mikasa…

- Lo sé… -Dijo ella.

- Estaremos bien -Susurré- Por Eren.

- No me rendiré, Eren -Susurró- Lo siento, no lo haré -Empecé a respirar violentamente, por otro lado, Mikasa no, simplemente parecía que ideaba algún tipo de plan, si ese era el caso, esperaba que lo dijera ya, porque íbamos a morir y no tenía pensado eso.

- Tenemos que pelear -Me dijo.

- Está bien -Dije armándome de valor- Haremos que caigan, será más fácil…

- Ah… ¡Aquí vamos!

Pegamos un grito para cuando estábamos a punto de enfrentarnos a los titanes y en eso, aquel titán que iba a enfrentar Mikasa, pisó cerca de nosotros, haciéndonos sacudir unos metros del suelo, para luego caer, pero lo que más nos impacto fue ver aquel golpe certero que le propinaba al titán, la ráfaga de aire nos empujó unos metros más, caí boca arriba y abrí los ojos.

- ¿Qué pasó? -Preguntó Mikasa, solo negué y ambas nos fijamos en el titán que teníamos al frente, tenía musculatura y era delgado, entonces, rugió con fuerza haciendo que nos tapáramos los oídos, luego corrió y… él… él comenzó…

- El titán… está matando…

- A otro titán -Terminó Mikasa mi oración, ambas sin poder creer lo que veían nuestros ojos.

El shock era impactante, nos le quedamos viendo con asombro hasta que siento como me agarran con fuerza, cuando me doy cuenta estaba entre los brazos de Connie y Mikasa entre los de Armin, se detuvieron en un tejado y preguntaron si estábamos bien.

- E-Estamos bien… -Murmuré.

- ¡Entonces, debemos seguir! -Dijo Connie, los pasos nos alertaron- ¡Malas noticias, tenemos a dos titanes de 15 metros cerca!

- No… esperen… -Murmuré- Ese titán…

El titán extraño abrió la boca y rugió, él otro pareció responderle con un rugido también, la inquietud nos embriagó cuando vimos cómo el titán extraño se ponía en posición de combate.

Mis ojos estaban abiertos a más no poder, ¿Será posible qué sea nuestra salvación?, ¿O solo es una mala jugada de los titanes?, ¡¿Qué mierda es todo esto?!

El otro titán grito y corrió para atacar al extraño, pero este le dio un golpe de lleno en el lado derecho del rostro, el golpe había sido tan certero y fuerte que la cabeza del titán se le desprendió y voló lejos hasta una torre, se estampó contra ella destruyéndola.

Gritamos estupefactos al admirar la escena, el titán cayó a los segundos y el extrañó se miró la mano, solo habían huesos y parecía recomponerse rápidamente, pero el titán en el suelo, no se había dado por vencido, seguía moviéndose y el extraño piso el cuello del titán.

- ¿El titán mató a otro titán? -Preguntó Armin- ¿También sabía cuál era su punto débil?

- ¡Tenemos que irnos antes de que nos vea! -Dijo Connie.

- No, no nos preocupemos por eso -Dijo Armin- Pudo habernos atacado hace mucho.

- Parece saber el combate cuerpo a cuerpo -Dije- ¿De qué será esto?

- ¡No hay tiempo! -Dijo Connie- ¡Será un espécimen raro!

- Es verdad, hay muchas cosas que no sabemos aún -Dijo Mikasa.

- Debemos irnos de todos modos.

- ¡Espera! -Dijo Armin- ¡Mikasa se quedó sin gas!

- _ también -Intervino la pelinegra, quería que me tragará la tierra ahí mismo.

- ¿Qué?, ¡¿Me están jodiendo?! ¿¡Qué haremos sin las dos!?

- Es obvio lo que tenemos que hacer -Armin se arrodilló aun lado de Mikasa y cambió sus tubos de gas- No tengo mucho, pero si lo suficiente para que lleguen.

- ¡Armin! -Le reprimió la chica.

- ¡No hay otro modo!

- Este gas es inútil conmigo, pero úsalo con cuidado está vez, tienes que salvar a todos.

- Muy bien, tu maniobrador está bien, pero no tienes cuchillas, te daré las mías, pero me quedaré con una… ahora que lo pienso… no quiero ser comido vivo -Tomé la espada de Armin y la tiré al vacío.

- ¡No digas eso Armin, tú vendrás con nosotros!

Mikasa tomó la mano del rubio- No te dejaré atrás -Dijo- A ninguno de los dos -Me miró de reojo, solo asentí- Llegaremos -Afirmó la pelinegra- Lo sé.

- Pero… con tantos titanes alrededor… será imposible que todos lleguemos -Dijo Armin.

- ¡Vamos! -Connie tomó mi mano y Mikasa tomó la de Armin, pero a medio camino nos detuvo.

- Tengo una idea, pero… es una operación de 2 personas… ustedes tienen que decidir… -Miró fijamente a Mikasa y a Connie, luego miró de reojo al titán, lo imitamos- Tiene… que ver con ese titán.

- ¿Nani…? -Pregunté anonada.

- Ese titán no está interesado en humanos, así… que lo que debemos hacer es llevarlo a la Torre -Dijo Armin- Si se encarga de los otros titanes, ¡Podemos salir con vida de está!

- ¿Llevarlo? ¿Cómo podríamos si quiera hacer eso? -Preguntó Connie.

- Pienso que actúa por mero instinto -Dijo Armin girándose- Si mata a los titanes cerca de él, entonces buscará más para hacer lo mismo. ¡Lo más probable es que vaya por los titanes que están en el Cuartel!

Connie frunció el ceño- ¡¿Cómo vamos hacer algo así de riesgoso?!

- ¡Pero si funciona podríamos eliminar a todos los titanes del Cuartel en un instante! -Dijo el rubio.

Tragué un poco, la verdad parecía una locura de plan, pero… ¿Teníamos otra opción?, miré de reojo a ese titán y tuve que apretar los ojos, mi pecho había comenzado a doler de forma espontánea.

- ¿¡Estás bien, _?! -Preguntó Mikasa preocupada.

Asentí y le di una sonrisa fingida- No es nada… estoy bien -Pero la verdad es que era el mismo dolor que sentía cuando Eren...- Deberíamos intentarlo.

- ¿¡Nani!?

- Si enfrentamos una muerte segura -Dijo Mikasa- Es el camino con más probabilidad de sobrevivir -Asentí- Vayamos con el plan de Armin.

- ¿Quieren aliarse a un titán para que luche contra a otros titanes?

- Eso mismo -Dije.

- No será gracioso si fallamos.

Armin sonrió, pero parecía tan nervioso como nosotros- Demo… si tenemos éxito, todos estaremos a salvo.

- Decídete -Dijo Mikasa y comenzó a correr en dirección contraria, Armin le siguió rápidamente y después de unos segundos le seguimos Connie y yo.

- ¡Entiendo, entiendo, maldición! -Decía Connie.

- ¿Segura que te quedaste sin gas? -Preguntó Armin.

- Segura -Dije y miré a Mikasa y a Connie.

- Bien, ven conmigo, _ -Dijo Mikasa tendiéndome la mano, solo asentí, Armin iría con Connie- Trataré de no hacer movimientos bruscos.

- Haz lo que tengas que hacer, Mikasa -Dije colocándome en su espalda, comparada con la pelinegra, parecía un duendecillo minúsculo, me agarré y me enganché a Mikasa como pude, ella trataba de matar a los titanes sin lastimarme y yo trataba de ocultarme, ni idea de cómo lográbamos eso, pero lo hicimos.

El titán extraño, cerca de nosotros, también luchaba contra los otros titanes, les estaba dando una buena paliza, y fue en ese momento en que observó a lo lejos el Cuartel.

De un momento a otro, matando titanes a diestra y siniestra y escapando como podíamos, vimos el Cuartel y entramos de golpe por las ventanas, volé un metro cuando chocamos contra el suelo.

- ¿¡Mikasa!?

- ¿Llegamos?, ¿Se ha acabado? -Pregunté mirando al techo.

- Ah… -Dijo Connie- Hemos llegado.

- Madre mía… -Suspiré de alivio- Mi corazón se va a salir en cualquier momento.

Entonces Connie miró su tubo de aire- Está vacío… la suerte está de nuestro lado, llegamos justo a tiempo.

- ¿Todos… están vivos? -Preguntó Jean, Mikasa se levantó y yo la imité.

- ¡Lo logramos, Armin! -Dijo Connie dándole palmadas al rubio en la espalda- ¡Tú plan fue éxito!, ¡Todos, ese titanes un espécimen raro que le gusta matar otros titanes! ¡Ni siquiera está interesado en atacar a otros humanos! ¡Si jugamos bien nuestras cartas, todos podemos salir vivos de aquí!

- ¿Usaremos… al titán? -Preguntó John un poco incrédulo, más bien, no se creía lo que había escuchado.

- ¿Confías en la ayuda de un titán? -Preguntó Jean- ¡Eso es más delirante que cualquier sue….!

- No es un sueño -Dijo Mikasa- No importa si es un espécimen raro o lo que sea -Dijo mi amiga- Dejémoslo masacra por aquí tanto como sea posible. Siendo realistas, esa es nuestra mejor forma de supervivencia.

- Ese titán es más fuerte que el promedio -Dije- Él se los cargara y de ese modo… no entrarán aquí.

Entonces, esperamos cerca del elevador hasta que este llegara, ese fue el caso- ¿Cuánto saben de ese titán? -Preguntó Reiner.

Connie y yo nos miramos- ¿Deberíamos discutir eso después de que nos salvó?

- Tienes razón -Dijo Reiner- Primero debemos salir de aquí con vida.

- ¡Atención! -Dijo Jean entrando a la habitación- Son materiales de la Policía Militar, aunque están cubiertos de polvo… -Eran unas escopetas, comenzaron a prepararlas- ¿Con tres balas será suficiente? ¿En primero lugar, estás armas funcionarán con los titanes?

Armin había puesto un plano en el suelo y nos sentamos alrededor- Son mejor que nada -Dijo el rubio- Aunque todavía hay ocho titanes de tres y cuatro metros en la sala de suministros -Dijo- Mi idea es cegar a todos a la vez, no es imposible con tanto poder de fuego. Primero usaremos el ascensor a un grupo de personas al centro de la cámara, después dispararán directamente a los rostros de los ocho titanes a la vez.

- La siguiente estancia se decidirá entre todos -Dijo Armin- Otras ocho personas se esconderán en el techo y luego atacarán sus puntos débiles mientras están cegados. En otras palabras… si seguimos este plan, nos jugaremos todo en un solo ataque. El punto es que… las ocho personas maten a los ocho titanes simultáneamente. Las ocho personas deben ser la mayor capacidad física, tendrán que cargar con el peso de las vidas de todos… Gomen -Bajó más la cabeza.

- No hay problema -Dijo Reiner.

- Si alguno falla, todos moriremos -Dijo Annie con una mano en la cintura- Es el mismo riesgo para todos.

- Pero… -Dijo Armin- Pero, soy un don nadie, ¿Mi plan realmente es la mejor opción?

- No tenemos otro plan excepto el tuyo -Dijo Marco tratando de alentarlo- No hay tiempo para pensar, este plan es nuestra única oportunidad. ¡Ahora, tenemos que darlo todo!

- No te preocupes y ten un poco de confianza en tu plan, Armin -Le dije poniéndole una mano en el hombro- Verás que todo saldrá bien.

- Tienes el talento para razonar las mejores soluciones -Dijo Mikasa- Esa intuición me ha salvado antes la vida, y también la vida de Eren -Armin abrió un poco más sus ojos.

Comenzamos a preparar todo, algunos muchachos, agarraron las armas y entraron al ascensor- Aun no eres consciente de eso -Le dijo Mikasa a Armin- Te lo diré más tarde.

- Bien… -Dijo Armin.

Bajamos las escaleras listos con los cuchillas en mano- Realmente… ¿Podemos matar titanes sin nuestro equipo 3D?

- Podremos -Afirmó Reiner- Solo estamos en contra de uno metros, es fácil apuntar a su punto débil.

- ¿A quién le importa lo grandes que son?, su punto débil siempre es la nuca -Dijo Jean.

- ¡Longitud: 1 metro vertical, Anchura: 10 centímetros!

- O simplemente métanles el cuchillo por el culo -Dijo Reiner- Ese es su otro punto débil.

Reí- Muy gracioso, Reiner.

- ¡¿Qué?! -Preguntó Connie- ¡Nunca he escuchado sobre ese punto débil!

- También es la primera vez que escucho eso -Dijo Sasha.

- Reiner -Dijo Jean- Esas podrían ser tus últimas palabras.

Mikasa me miró de reojo- ¿Nani?

Ella negó con la cabeza y seguimos andando, llegamos hasta el techo y nos posicionamos en cada tablón, el ascensor descendió y los muchachos apuntaron a los titanes.

Respiraba lentamente y trataba de concentrarme en mi objetivo, tragué un poco y divisé de reojo a mis compañeros, también estaban en las mismas que yo, menos Annie y Mikasa que sus rostros eran tan neutrales como siempre, mi vista se fijó de nuevo en el ascensor, los titanes estaban súper cerca y fue cuando comenzaron a disparar.

Corrimos a una velocidad desmenuzaste y cuando estábamos cerca, saltamos en dirección a los titanes, mi corazón comenzó a acelerarse, tomé impulso y clavé ambas espadas en la nuca de uno de los malditos, para luego caer rodando por el suelo.

Me giro, el titán se desintegraba, ¡Mierda, lo había logrado!, ¡Había matado a mi primer titán!, ¡Por Kami, cuanta adrenalina!

¡¿Lo viste, Eren?! ¡¿Lo viste?! ¡Espero que estés orgulloso de mí!

Pero la felicidad se borró cuando Sasha y Connie no pudieron contra sus titanes- ¡Sasha! -Me lancé contra ella, cuando se había quedado pasmada pidiéndole perdón al titán, ambas rodamos un poco, me puse frente a mi amiga para evitar que se la comieran, pero antes si quiera de hacer algo, Mikasa le había dado su merecido al titán.

- ¡_, Mikasa! -Gritó Sasha- ¡Me han salvado!

- ¿Se encuentran bien? -Preguntó la pelinegra solo asentí relajando mi respiración, Annie se había encargado del titán de Connie, y ahora, todos se estaban volviendo nada en el suelo.

Y entonces comenzamos a llenar los tanques de aire, miré a mi lado, mmi amiga castaña estaba llorando- ¿Sasha? -Pregunté, puse mi mano en su hombro- ¿Qué te sucede?

- Me rendí ante un titán… -Dijo ella- ¡¿Cómo haré para ver a los demás?! -Pareció más una pregunta para ella que para mí.

- ¡Te daremos unas nalgadas por eso más tarde! -Dijo Connie cerca de nosotros.

- ¡Connie! -Le reprimí- Tranquila, ya pasó.

- ¡Eres tan valiente, _! -Me abracé- ¡Me gustaría ser como tú!

Desvié la mirada.

¿Valiente?, si lo hubiese sido… Eren no estaría muerto ahora.

Negué con la cabeza- Busca tu propio valor y deja de querer ser alguien más -Le dije- Vamos, debemos salir de este lugar.

- ¡Hai! -Dijo Sasha.

Salí antes que todos, la verdad no me gustaba más estar por ahí, me subí a un tejado y me quedé pasmada con lo que veía, el titán extraño estaba siendo… comido por los otros titanes.

- ¿_? -Mikasa llegó hasta mí y también se quedó mirando al titán.

- ¡Oi!, ¡_, Mikasa! -Dijo Armin- ¡Tenemos que darnos prisa!

- Ese titán… -Murmuré.

- ¿Se lo… están comiendo? -Preguntó Armin sin poder creérselo. El titán extraño alzo un poco la cabeza y rugió, parecía de dolor. Volví a fruncir el ceño y a cerrar los ojos, ¿Por qué otra vez este dolor?, me llevé una mano a mi pecho y traté de calmarme.

¿Qué rayos me está pasando?

- ¿Su cuerpo no se está regenerando? -Preguntó Armin.

- Vine con la misma intención que _ -Dijo Mikasa.

- Ah... -Abrí los ojos, el dolor había disminuido- Creímos que… al saber la verdad él podía ser la clave para liberarnos de esta situación horrorosa…

- ¡Tienen razón! -Dijo Reiner, miramos en dirección al rubio alto- ¡Con solo arrancar unos cuantos pedazos de piel no aprenderíamos absolutamente nada! Deberíamos deshacernos de los titanes que lo están devorando, y tratar de mantenerlo con vida.

- ¡¿Te has vuelto loco, Reiner?! -Pregunta Jean con cara de preocupación, todos le miramos- ¡Por fin podemos escapar de esta trampa mortal!

- ¿Pero qué pasaría si pudiéramos hacer que ese titán fuese nuestro aliado? -Preguntó Annie- ¿No crees que sería una mejor arma que cualquier cañón?

Jean se quedó pasmado- ¿Nuestro… aliado? ¡¿Hablas enserio?!

Entonces mi vista se fijó en un titán que llegaba- ¡Armin, ese es…!

- ¡Es el titán que devoró a Thomas! -Dijo mi amigo rubio.

Entonces el titán extraño rugió y dio unos pasos deshaciéndose de los titanes que le devoraban, pero le quitaron los brazos y se le podían ver las costillas, abrió la boca y mordió el cuello del titán anormal con fuerza, abrimos nuestros ojos como platos y la boca en una gran "o". Alzó al titán por encima de su ser y atacó a otro titán con el anormal aplastándolo, luego atacó a uno gordo y mandó tanto al anormal como al anterior contra unos edificios, quedándose con la nuca del anormal en la boca.

- Hey… -Murmura, Jean. El titán extraño volvió a rugir con fuerza- ¿Qué era esa idea de salvarlo?

Armin gimió sorprendió al igual que todos al ver como el titán, después de su gran grito de guerra, cayó al suelo consumiéndose- Parece que está incinerándose así mismo.

- ¡Cómo sea, en marcha! -Dijo Jean dándose la vuelta, pero estaba más preocupada en lo que mis ojos estaban observando.

Tuve que parpadear varias veces porque lo que veía no… no podía ser cierto, ¿O sí?, rápidamente utilice el equipo escuchando mi nombre de la boca de mis amigos, los ignoré por completo y llegué al suelo, cerca de ese titán, el vapor era de un calor sofocante, pero no me importó en lo absoluto, corrí tan rápido como mis piernas me daban.

Y, ahí, saliendo de la nuca de aquel titán extraño, estaba Eren, con los ojos cerrados, grité su nombre, lo grité tan fuerte como podía mi voz, hasta que llegué a él y lo abracé, lo estrujé entre mis brazos, llevé mi oreja hacia su pecho y pude escuchar claramente los latidos de su corazón.

Lo volví a abrazar sintiendo como mi corazón volvía a llenarse de alegría, lloraba tanto, pero tanto, grité y lo estrujé contra mi cuerpo- ¡Eren, Eren! -Seguí gritando esperando que mi hermoso ojiverde se despertara.

Verlo vivo en ese momento, fue el momento más feliz de mi vida, sentía como si hubiese vuelto a nacer o incluso conocerlo. Sin poder evitarlo, los recuerdos de cuando conocí a Eren, como lo apoyé como nos hicimos novios, nuestro primer beso… me embriagaron por completo.

Sentía tanta felicidad para mis adentros.

Ya mi alma estaba en paz.

- No volveré a dejarte, te lo prometo, no lo haré, Eren -Le susurré en su oído.