Hola!! Gracias a todos por leer este fic, y dejar un comentario!1 Se que les resulto demasiado pronto el embarazo, pero bueno… así lo escribí… aparte, después del nacimiento ellos…. Mejor espero a que lo lean!!
Alguien me dijo que cada vez que escriba un dialogo ponga quien habla… me parece que no lo haré… porque en un dialogo de dos, si hay guiones de dialogo se supone que donde empieza un guión, habla el otro personaje. Aparte me resulta tedioso poner, dijo, Tal, dijo cual, le respondió… Creo que le quita agilidad al relato.
Si alguien piensa lo mismo que esa lectora, díganmelo y haré algo al respecto. De todas maneras, gracias por la sugerencia…
Espero que les guste este capitulo!!
Capitulo 10
Descubriendo el verdadero amor?
Harry tenía henchido el pecho de tanta felicidad. Al fin vivía lo que sintió Ron cuando le dijeron que sería padre. Pero también sentía una mezcla de alegría, ansiedad, miedo, nervios, unido a la angustia de saber si sería un buen padre. "Ron de seguro lo sería", se encontraba pensando un día en su trabajo, mirando a su amigo. Tiene el ejemplo de Arthur Weasley. Pero él? El gran Harry Potter, lo sería? Si no tuvo la suerte de Ron, de tener un padre que lo acompañara en su crecimiento. El único esbozo de padre fue Vernon Dursley, pero a Harry se le removían las tripas pensando en ser como su tío. Es mas, se prometió quemarse las manos con la plancha, como Dobby el elfo, si alguna vez se comportaba como su tío.
Ginny se sentía feliz también por la forma en que Harry tomaba la noticia. Estaba mas atento y cariñoso, aunque lo único que no le gustaba era que las apasionadas noches, eran casi nulas porque él tenia miedo de lastimar al bebé. Ginny a escondidas reía de la ignorancia del pobre Harry, pero lo respetaba, aunque no le gustaba mucho la idea, la respetaba. Afortunadamente para ella nunca tuvo malestares matutinos, llámese vómitos, pero si tenía esos incontrolables mareos que la hacían cada dos por tres encontrarse desvanecida en los corredores o en el salón de clases. Los alumnos bufaban cuando en algunas ocasiones Snape la reemplazaba por encontrarse enferma.
Casi cerca de la fecha de Halloween Harry llegó a su casa bastante ofuscado. Ginny se encontraba en una de sus fases post mareo así que no le dio mucha atención. Harry se sentó en el sofá, y ella una vez compuesta se sentó a su lado y lo abrazó. El le dio un beso fugazmente en la frente. La pelirroja notó que algo andaba mal.
- Si no me dices qué te pasa, no podré ayudarte – dijo sonriendo.
- No quiero molestarte – dijo bufando – aun tienes mareos y…
- Ya no son tan seguidos. La señora Pomfrey, me comentó que luego de los primeros meses ya no los tendré.
- Y cuando se supone que…
- A finales de octubre entraré al segundo trimestre – este se separó y fue hacia la chimenea. Ginny lo miró rara.
- Y… cuándo se supone que les diremos a todos? – la miró – no sé por qué hemos estado…
- Harry, eso es lo que te molesta? – El asintió, ella se levantó y lo abrazó – lo siento. A veces creo que no soy tan expuesta contigo – El la miró levantando una ceja – Quiero decir, que a veces doy por sentado cosas que tu no sabes.
- Y qué se supone que debo saber?
- Bueno, es que yo quería que todo estuviera bien…- la miró alarmado – No, no es que algo anda mal – él se relajo – lo que pasa es que durante el primer trimestre es bueno tener ciertos recaudos, pues es el tiempo en que se anida en el útero y se forman los órganos mas importantes… como el corazón y la columna …
- Ya Ginny!! – Se puso nervioso.
- Pero tengo que explicarte el por que no quería decirlo! – dijo chasqueando la lengua – ya que tu supones que yo no quiero que los demás se enteren.
- Es que me muero por decírselo a Ron!! – Ella sonrió – Si tú supieras… "Ay Harry ya te vería a ti con un hijo" – dijo imitando a su amigo – Sabes hoy Andrew dijo papá", como si un bebe de 5 meses pudiera hablar! "Si tu vieras que hermoso que crece mi hijo" – Ginny rió – Ya quiero taparle la boca Gin!
- Está bien – dijo al fin – El día de brujas, hay una celebración en la madriguera. A mi madre le encanta hacer fiestas a lo grande, así que ahí lo diremos. Te parece bien? – El se acercó y la abrazó.
- Está bien, lo haremos – La sonrisa que tenía no le cabía en la cara. Se sentó en el sofá y bajó su cabeza hasta el aun plano vientre de Ginny – Cuándo crecerá?
- Si que eres ansioso!! – rió ella, acariciándole su alborotado cabello negro.
- Ey, James! – rió – a ver si creces y te conviertes en un buscador!!
- Qué pasaría si fuera una Lily? – Harry la miró a los ojos.
- Da igual, será una gran buscadora – rieron. Harry la miró – Así que ya no hay peligro alguno? – Los ojos verdes la miraban con deseo. Ella pareció adivinar las intenciones de su esposo y sonrió.
- Qué tratas de decirme Potter? – pero él no dijo nada, solo la levantó en sus brazos y la llevó a su habitación.
Halloween coincidentemente cayó viernes, así que Ginny, ya repuesta de sus mareos, y luego de una extenuante jornada laboral, llegó a su casa donde la esperaba su esposo. Le dio un beso a las apuradas y subió a su cuarto a vestirse. Media hora después desoyendo los reproches de Harry por utilizar ese método, los dos se aparecieron en el jardín de la madriguera. Hacía mucho frío, y ya casi era la hora de la cena, pero eso no era lo que molestaba a Ginny, sino que Harry aun continuaba reprochándole el aparecerse.
- Ya te he dicho que pienso al respecto – señalo el joven – Sabes que no estoy de acuerdo.
- Harry, los polvos flu son igual de riesgosos, así que no le veo la diferencia – dijo Ginny.
- Si, pero al menos con los polvos flu, no quedarías desmembrada – dijo, acomodándole la capa.
- Ya, Harry deja de cuidarme, quieres! – bufo la joven, dándole un golpe en la mano para que dejara de arroparla – me exasperas!!
- Perdón, solo quiero que no te enfermes, porque si tu lo haces, se enfermará "tu sabes quien" – Este comentario hizo reír a Ginny – Ríete todo lo que quieras pero madame Pomfrey me dijo…
- No me río de tus cuidados! – lo interrumpió, casi llegando a la puerta de entrada. Tocó la puerta y esperaron – me río de cómo llamaste al bebé – Harry se quedó mirándola sin entender. Ella se acercó y le dio un corto beso en los labios – "Tu sabes quien?" – Harry lanzó una carcajada que suprimió al abrirse la puerta y encontrarse con una alegre señora Weasley.
- Muchachos, llegaron al fin! – dijo ella.
- Disculpe la demora, Molly – dijo Harry quitándose la capa y ayudando a Ginny con la suya – es que Ginny tuvo mucho trabajo hoy, desafortunadamente.
- Bueno de algo tengo que vivir – dijo esta torciendo los ojos.
- Sabes que conmigo no te haría falta trabajar.- dijo Harry en tono de reproche.
- No empieces, quieres? – la señora Weasley los miraba y sonreía.
- Bueno, ya están aquí no? – dijo al fin – mejor vayamos a la mesa, pues todos están esperándolos – Ginny no miró a Harry, aun enojada por este comentario. Si algo se había jurado después de casarse, era que esto no cambiaria su vida personal. No dejaría que un matrimonio, ni siquiera ficticio acabara con su independencia económica. Se sentaron a la mesa, siendo saludados por todos los Weasley y sus acompañantes. Harry se acercó a su esposa.
- Ginny – esta lo miró seria – disculpa lo que dije, si estas enojada conmigo, te propongo que lo dejes por esta noche.
- Harry…
- Espera, solo hasta que lleguemos a casa. Luego mátame si eso te hace sentir mejor – ella lo miró, él le sonrió como solo él sabia hacerlo, y ella pensó "si tengo que matarte esta noche, lo haré a besos" y sonrió – qué dices?
- Trato hecho… – le mostró la mano y él la tomó – cuándo crees que debemos…?
- Después de la cena – dijo y sonrió – Si tus hermanos quieren matarme, al menos quiero tener el estómago lleno.
La velada resultó ser mas alegre que todas, pues el entretenimiento principal era Andrew Weasley, la nueva sensación, y los hermanos varones, especialmente los gemelos, reían elucubrando planes para hacerlo el terror de Hogwarts a lo que Hermione respondía torciendo los ojos y Ron solo reía divertido. La discusión luego, venía sobre la posición o puesto en el que Andrew jugaría al Quiddich. Mientras Ron decía lleno de orgullo que sería un gran guardián como su padre, hecho que causaba las risas de las mujeres, y las nauseas de sus hermanos. Los gemelos juraban que sería un gran golpeador. Charlie, por su parte levantaba la copa de vino por el mejor buscador que tendría la familia Weasley, a lo que Harry se levantaba y chocaba su copa con él, dándole la razón. En más de una ocasión, Ginny codeó a Harry para que las copas no se le pasaran. Después de una gran cena, vino el momento del postre, donde la señora Weasley puso su mayor esmero, engalanando la mesa con islas flotantes, flanes con cremas, y otros postres que Harry no conocía pero que se devoró rápidamente, al igual que todos los demás.
Al momento del brindis, Harry hizo aparecer botellas de Champaña, y el señor Weasley, a quien esa bebida muggle le encantaba, aplaudía como niño chiquito, recibiendo la reprimenda de su esposa, por tanto entusiasmo. Los gemelos repartieron petardos sorpresas, para amenizar el brindis. Harry llenó las copas de todos los demás algo nervioso, pues se acercaba el momento de la gran noticia.
- Bueno, tengo algo que decirles, que de seguro les va a encantar – dijo Bill, y Harry ahogó su anuncio, mientras Ginny aguantaba la risa – Fleur y yo hemos decidido poner fin a nuestra convivencia ilegal… – todos lo miraron extrañados. Fleur lanzó una risita nerviosa – o dicho de otro modo, nos casamos!! - Todos aplaudieron aprobando la decisión, mas la señora Weasley, y levantaron las copas, para brindar.
- Esperen, esperen!! – dijo Ginny algo colorada – no brinden todavía! – los gemelos habían dejado las copas para tirar de sus petardos y ponerse los sombreros sorpresa – Harry? – ella lo miró y Harry se aclaró la garganta.
- Bueno… familia – tomó la mano de Ginny – La verdad es que queremos compartir esto con ustedes… - Todos lo miraban sin saber que iba a decir – Yo… bueno… - tomó aire – Ginny y yo tendremos un bebé – El silencio que reinó en el comedor solo fue interrumpido por el ruido que hizo el petardo que George tenía, y que al escuchar estas palabras, movió las manos y lo activo, quedando como un idiota con un sombrero de loro con plumas multicolores. Las mujeres presentes abrieron la boca de la sorpresa, y emitieron una gran sonrisa. Harry apretaba la mano de Ginny, nervioso porque la noticia no tuvo el efecto deseado. Todos los varones Weasley, lo miraban con los dientes apretados. Hasta que Arthur Weasley habló, y Harry quiso que lo tragara la tierra.
- Es una broma, no? – dijo el padre, sonriendo. Harry y Ginny lo negaron. – o sea que…
- Que te has aprovechado de nuestra hermanita! – dijeron los gemelos a la vez, provocando una mirada de temor en Harry. Ginny estaba seria.
- No, puedo creerlo! – dijo Arthur – y menos de ti Harry, yo no pretendía que las cosas…- miró a Molly que tenía lagrimas en los ojos – se dan cuenta de la estupidez que han cometido? – el señor Weasley levantaba la voz. Harry a estas alturas prefería que Voldemort viniera y le arrancara la piel. – Tener un hijo, como se les pasó por la cabeza semejante…
- Arthur… – dijo Molly
- Déjame Molly, les aseguro que no estoy para nada de acuerdo con… bueno ya saben…
- Con el bebé – dijo al fin Ginny, que parecía que iba estallar si no hablaba.
- Son unos irresponsables!! - dijo Charlie, sintiendo el codazo de Tonks – cómo se les ocurre traer un niño al mundo? – miró a Harry – cómo pudiste aprovecharte de la situación. Deberíamos romperte la cara!
- Ya muchachos… – dijo Ron tratando de calmar la situación.
- Tu cállate, solapador! – dijo Bill – De seguro que tu…
- No vamos a aceptarlo!- Dijo George - Traer un niño al mundo sin amor, es lo mas…
- BASTA! – gritó Ginny – Me voy! – se levantó de la silla – Si no van a aceptar a mi hijo, no volveré a verles la cara! – se iba, derramando lágrimas. Harry se levantó y la siguió. Estaba mal, nunca pensó que se lo tomarían así – Vamos Harry, desde hoy no pertenezco a esta familia – Todos la miraban enojados, pero antes de irse los miró nuevamente – Cuando nazca mi hijo, recibirán los galeones que restan, y agradézcanle a él que no pasen un tiempo en Azkaban!!
- Qué quieres decir? – dijeron los gemelos.
- No sólo debíamos casarnos para que ustedes contaran monedas – dijo Harry rojo – también debíamos tener un bebé. Vámonos Ginny, lamento haber arruinado tu noticia, Bill.
- Pero de seguro será una gran boda, pues la pagarás con los galeones que mi hijo te proveerá… – dijo Ginny y salio de la sala. Harry la seguía, no quería decirle nada, porque estaba conciente del dolor que podría sentir su esposa. Buscó las capas, pensando que nunca en su vida hubiera esperado semejante reacción de su querida familia Weasley. Después de todos los sacrificios, ellos rechazaban a su hijo. Y luego pensó en Ginny, por su culpa la arrastraba a la soledad, a una vida sin su familia. A ser como Percy. Y la vio reír. Abrió los ojos, en verdad estaba sonriendo?
- Ginny? Te sientes bien? digo…
- Shh – rió, bajito –ay Harry! Nunca me había divertido tanto como hoy – él le ayudo a poner la capa, algo extrañado.
- Pero, de que te ríes? – dijo – acaso no te diste cuenta de que rechazaron a… a... nuestro hijo? – ella le acarició la cara y sonrió con ternura.
- Yo me entiendo, solo diré que… tres, dos, uno – por la puerta apareció toda la familia, visiblemente rojos. Ginny los miró seria, sin rastros de la risa anterior. Harry no entendía nada – Ya nos vamos, no les quitaremos mas su tiempo – tomó la mano de Harry
- Ginny, hijita – dijo Arthur – perdona, es que yo… no… -
- Harry disculpa lo que dijimos – Harry tuvo ganas de reír de los nervios, pero se las aguantó. Fred no sabía como disculparse – de verdad hemos sido unos imbéciles…
- Lo hecho, hecho está – dijo Ginny – mi hijo no será rechazado por nadie – hizo un mohín con la boca como si fuera a llorar – no quiero estar en esta casa si no quieren a mi bebé!! – E hizo un sollozo.
- Vamos hijita no es para tanto – dijo nervioso Arthur,- yo… quiero decir, que esto me tomó de sorpresa, pero bueno es mi nieto, y…
- No se apene, señor Weasley – dijo Harry, tomando un tono mas formal – no lo molestaremos si realmente…
- Harry, hijo – dijo algo apenado Arthur – quiero pedirles disculpas por mi actitud – se acercó a Ginny – de verdad estoy muy contento con la noticia, y si ustedes quieren, tenemos un brindis que hacer – y sonrió nervioso.
- De verdad papito? – dijo Ginny con voz de niñita. Harry sonreía. Admiraba la forma en que Ginny manejaba la situación. De seguro, pensó, que toda su vida, al ser la única hija mujer, tenía que utilizar esas armas para salirse con la suya. – En verdad quieres a tu nieto?
- Claro, mi ángel! – y la abrazó – Es que nunca pensé que mi niña pequeña tendría un bebé… Molly que te parece…
- Estoy muy feliz hijita!! – y le dio un beso. Uno a uno los integrantes de la familia los fueron felicitando, y pidiéndoles disculpas, por la reacción, pero a ellos ya no les importaba, porque estaban felices de poder decirle a todo el mundo la buena noticia.
Una vez brindado, varias veces, Arthur pidió hablar a solas con Harry. Este algo mareado por la champaña, le dio un beso a Ginny y se separó de ella con algo de dificultad.
- Harry – dijo, saliendo al frío jardín. La noche helada pareció despabilar a Harry, que al ver a su suegro lo notó preocupado – De verdad estoy muy contento con la noticia…
- Señor …
- Dime Arthur – Harry sonrió.
- Está bien, Arthur, déjeme decirle que si no nos hubiéramos visto forzados a tomar esta decisión, la de tener un bebé, esto no hubiera pasado nunca, y todo hubiera seguido como lo pactamos antes de la boda…
- Entiendo…
- Solo le digo esto porque no quiero que piense que soy un maldito aprovechado, y que…
- Harry, hijo – lo miró graciosamente – no lo creo – Harry lo miró extrañado – Pero con la noticia, me veo forzado a decirte que por alguna razón, Sirius quería esto…
- Para fastidiarme?
- Piensas que mi hija es un fastidio? – Harry se puso rojo.
- No, no señor, todo lo contrario…
- Quieres a Ginny? – Harry se quedó callado un instante. No sabía qué responder. De seguro no la amaba, pero tenía esa terrible adicción de querer estar con ella a como diera lugar. – Veo que la tratas bien…
- Soy…
- Un caballero, claro, pero no contestaste mi pregunta.
- Creo que todo seguirá como lo pactado, señor, antes de la boda… – bajó la mirada, un gnomo se robaba un caldero, riendo malignamente
- Entiendo…
- Pero no se preocupe, velaré por los dos cuando…
- Qué pasará con mi hija?
- No entiendo, Arthur…
- Voldemort…- Harry cayó en cuenta. No había pensado en ese detalle. Y un sentimiento de angustia y temor le lleno el estómago. Si Ginny estaba en peligro por el solo hecho de ser su esposa, ahora con un bebé… y su bebé mismo... otra vez guardó silencio – Creo que no pensaron en eso…
- No… - y tuvo unas tremendas ganas de vomitar. Cualquier cosa menos que los lastimaran – Llegado el caso, tendré que defenderlos con mi vida, si es preciso.
- No esperaba menos de ti, Harry. Pero luego de que te divorcies de mi hijita, solo habrá lugar en tu vida para nadie más que esa muchacha y tu hijo…
- Qué muchacha? – preguntó Harry. Arthur lo miró y decidió que la conversación debía terminar – no entiendo…
- La muchacha rubia, Harry. Supongo que aun la ves… y de seguro volverás con ella…
- Yo…
- Vamos Harry… – dijo limpiándose los pies en el felpudo de la entrada – Esta haciendo frío, pero una cosa antes de entrar – Harry lo imitó y lo miró a los ojos, viendo por primera vez la mirada amenazante de su suegro – Si mi hija sufre, te las verás con siete demonios pelirrojos.
Entraron a la casa para seguir festejando. Harry estaba algo taciturno y meditaba las palabras que había cruzado con su suegro fuera, en el jardín. Voldemort, era seguro que trataría de arruinarle la existencia, tratando de lastimarlo a través de las personas que amaba. Y la miró. Estaba radiante, conversando con las mujeres Weasley, acerca de no sabía qué cosas. Harry no ponía atención a los temas, sólo se había quedado mirándola. Por qué no tenía ganas de terminar con eso? Miles de veces soñó con tener una vida familiar, y ahora que la tenía… Sería justo que la dejara? Y Luna? Por qué no la extrañaba como antes? Por que la única cosa en la que pensaba cuando llegaba a su trabajo era en volver a su hogar? "Porque está ella" se respondió. Y sus ojos se nublaron. Ginny que estaba mas alegre que nunca, contando todas las peripecias del embarazo, y riendo de la envidia de Hermione porque no tuvo vómitos, nunca, durante los tres primeros meses, movió su cabeza y lo miró. El estaba callado, mirándola, e instintivamente ella le sacó la lengua, causando la sonrisa de su esposo. Harry se dio cuenta en ese instante que le costaría horrores dejarla algún día… y mas, se dio cuenta que no quería dejarla nunca… se dio cuenta que… Se levantó lentamente y se acercó a ella. La tomó de la mano y la ayudó a levantarse de su asiento.
- Quiero irme a casa, Gin – solo dijo con la voz algo quebrada. Ella lo miró con reproche.
- Te dije que no brindaras tanto! – y le dio una palmada suave en la cabeza.
- No me regañes, si? – le dio un beso en las manos – quiero estar contigo – agregó en un susurro. Ginny sonrió coqueta.
- Bueno, si es así – fue a buscar las capas, ella le dio la del joven y este la puso rápidamente. Después ayudó a su esposa con la suya.
- Nos vamos – dijo en voz alta – Ginny necesita descansar –
- Ja – dijo Ron burlonamente – así que ahora serás el protector Potter!
- Búrlate todo lo que quieras – dijo sonriendo – pero ahora no serás el único idiota que se la pase hablando y babeándose por las hazañas de su hijo en el trabajo – los demás rieron y Ron bajo la cabeza rojo –
- Adiós gente, vendré… - dijo Ginny y se vio interrumpida por su marido.
- No te atrevas a decirlo, cariño – le dijo acomodándole la capa – Sabes que la seguridad ante todo – ella sopló un mechón de cabello rojo que caía por su frente, en señal de protesta.
- Harry tiene razón hijita – dijo Molly – no te preocupes, nosotras iremos a verte.
- Está bien! – solo dijo y saludando a los presentes desapareció, dejando a Harry atónito.
- Creo que se enojó – dijo Hermione.
- Me importa poco… – dijo Harry, algo ofuscado – no quiero que le pase nada. – y moviendo la mano desapareció.
Nota de la autora: Bien, bien… ya Harry se dio cuenta... está enamorado de la pelirroja… se lo dirá en el siguiente capitulo? Claro que no! si no se terminaría la historia? Dejen comentarios al respecto!!
Próxima entrega: Harry y Ginny hacen compras navideñas… alguien aparecerá, haciendo tambalear el mundo de Ginny y con eso se dará cuenta de muchas cosas… Mas claro, échenle agua!!
Saludos Silvia
