Capítulo 10: Olvidados (Parte II)
Bueno gente de la FF, hoy les presento un capítulo que, casi por seguro, les dejará la mente llena de paranoia.
Dos rapaces se pasearon por la selva todo el día. Uno era un halcón real, y el otro era un Quebrantahuesos. Los dos pasaron así varias horas hasta que finalmente se detuvieron en una ciudad en específico, que era Rio de Janeiro. Ellos siguieron el resto del día en la jungla, y se detuvieron en un árbol, que daba una excelente vista, a cierto nido de ciertos tucanes. Finalmente, el halcón, el cual era en realidad ella, habló
-Czy na pewno kim oni są?-fue lo que dijo
-ubezpieczenie-respondió el quebrantahuesos
-Wiec co robimy?-preguntó ella
-Nie wiem, nie jes tem twoim-respondió el otro sarcásticamente
-hey...hey, słuchaj Koophuis, są te,które chcemyibędziemy się!, podnieśliarai jego braci, iniechstamtąd wydostaćprzezżycie-le reprimió ella, cuyo nombre era Gretel
(Traducción)
-¿estás seguro de que son ellos?-fue lo que dijo
-seguro-respondió el quebrantahuesos
-entonces, ¿qué hacemos?-preguntó el halcón
-no lo sé, no soy tú-respondió el otro sarcásticamente
-oye...oye, ¡escúchame Koophuis, son los que buscamos, y los vamos a sacar!, si es necesario, a la fuerza-le reprimió ella, cuyo nombre era Gretel
(Fin de traducción)
Gretel y Koophuis se dirigieron entonces al nido de Rafael y Eva, los cuales, viendo el aspecto de estos dos monstruosos seres (sobre todo Koophuis), con sus infinitas heridas, cicatrices y demás, incluyendo sus mortíferas armas, que siendo antes letales, eran ahora el doble de peligrosas con el metal que las cubría, y que terminaba en una fina punta, como de aguja, y viendo los tucanes sus opciones, decidieron distraerlos con tonterías. Mientras Rafael les distraía, Eva fue por ayuda. El plan fue frustrado por un águila real y una urraca que la atraparon y la llevaron de rehén hacia Rafael.
-tenemos a tu mujer-dijo el águila real, llamada Inquisición
-¡Eva!-gritó Rafael, haciendo que otros curiosos se acercaran
-Inquisición, Koophuis, Gretel, saquen a los intrusos-ordenó la urraca
-de acuerdo-le dijo Gretel
-sí que eres mandona-le dijo Eva amenazadora, pero un gran puño dirigido hacia su vientre cambió cualquier deseo de combate
-¡silencio!-le gritó la urraca
-¡NO TOQUES A MI EVA!-gritó Rafael
-¡cállate!-le gritó la urraca con tono amenazador
-¿qué quieres de nosotros?-preguntó Eva, ya calmada, pero no rendida a pelear, sobre todo porque, escondido en el nido, estaba uno de sus tantos nietos
La urraca, que se llamaba Pascuala (XD), le agarró el pico con sus poderosas garras, y la miró fijamente a los ojos.
-los guacamayos azules que criaron hace diez años, ¿dónde están?-le preguntó agresivamente ella
-no te diré nada...estúpida-le dijo Eva a Pascuala
-bien-le respondió Pascuala con una mirada diabólica.
La urraca salió del nido y dejó a Koophuis vigilando a los tucanes, por lo cual, era inútil intentar escapar. En el nido estaban también algunos curiosos que no pudieron escapar, como por ejemplo, un guacamayo militar, un colibrí y un papagayo, incluso una gallina que se había alejado demasiado, se encontraba ahí.
Pascuala entró rápidamente al nido con un viejo cóndor californiano, que mostraba cualquier cosa excepto cariño.
-Are you going to kill them?-preguntó Koophuis
-no! Idiot! Get out of here!-le gritó Pascuala
-Okay-le dijo Koophuis
-Now, Baseek, you can do whatever you want with them. Except to kill them, you hear me?-le dijo Pascuala a Baseek
-Whatever?-preguntó Baseek
-Yes, except to kill them-le dijo Pascuala
(Traducción)
-¿vas a matarlos?-preguntó Koophuis
-¡no! Idiota. ¡Sal de aquí!-le gritó Pascuala
-Okay-dijo Koophuis
-Ahora, Baseek, puedes hacer lo que sea con ellos. Excepto matarlos, ¿me oíste?-le dijo Passcuala a Baseek
-¿lo que sea?-preguntó Baseek
-sí, excepto matarlos-le dijo Pascuala
Esta última salió del nido apresuradamente, y se dirigió hacia las otras aves, las cuales eran: el azor Tom, el quebrantahuesos Koophuis, el halcón real Gretel, el águila real Inquisición, el loro Dub y al fondo, torturando a los tucanes, el viejo cóndor californiano Baseek. Pascuala dio la orden de salir de ahí, y todos salieron de inmediato. En la punta de la "V" que hacen las aves para emigrar, estaba la urraca. A sus flancos derecho e izquierdo, estaban Baseek y Koophuis cargando a Rafael y Eva, respectivamente, y a sus espaldas estaban Tom, cargando al colibrí, y Gretel, cargando a la gallina, respectivamente, y finalmente, en las colas de la "V", estaban Dub, cargando al guacamayo militar, e Inquisición, cargando al papagayo. Aquella bandada voló tres días y cuatro noches seguidas. Para el quinto día, llegaron al Chaco paraguayo, y al anochecer, llegaron a la frontera con Bolivia, en dónde se reunieron con otras seis aves: un viejo búho llamado Billy, un joven milano llamado Alan, junto a su hermano, llamado Armando, un guacamayo rojo llamado Israel, una cuerva llamada Lucy, y finalmente un raro y psicodélico águila pescadora, llamado Nathaniel.
La bandada, se adentró al desierto y entró a una cueva, que no era más que un basurero natural de guano de murciélago. En la cueva se encontraban otras dos aves: una lechuza llamada Jack, y una águila arpía llamada Helena. Ahí permanecieron cerca de un mes, y con una que otra historia que vale la pena contar, como por ejemplo, cuando los vampiros se comieron a Jack, mientras dormía, o cuando el anciano Baseek se peleó con la mismísima Helena, y perdió un ojo, y fue obligado a comérselo bajo las garras de su atacante. Lucy decía "de tantos tipos de idiotas, solo el más grande ataca a Helena". En ese mes, perdieron a casi todos sus rehenes, excepto a Rafael y Eva, y a otras dos de sus aves.
El colibrí fue el primero en caer, le siguió la gallina y el papagayo, y el guacamayo militar, intentando soportar más, resistió algo, pero igual murió. Le siguió Armando, que murió perdido en el desierto, con un ala rota, y delirando a montones. Sus compañeros solo encontraron algunos huesos roídos, y un trozo de carne tirado y podrido, que tuvieron que comer para sobrevivir. Y Lucy, quién, aunque tonta ladronzuela y consumada pilla, fue, eso sí, diligente obrera y leal sierva. La desgraciada se dislocó un ala al cazar para su líder, cosa que le impidió volar, y fue devorada por los murciélagos justo un día antes de partir.
-En estos parajes solo sobreviven los que se van-dijo Pascuala tras ver el cuerpo mutilado de Lucy, al amanecer
-Esta cueva es muy grande, pero solo los locos se atreverían a entrar. Si un murciélago te atrapa y te jala de la entrada, estás muerto.
Esas fueron las palabras que dio Tom a sus compañeros y a los dos prisioneros restantes.
Después de ese incidente, la bandada, se formó para despegar, y salió de ese infierno en un día. Llegaron a Montevideo en una semana, y repusieron sus fuerzas perdidas. Eran esqueletos andantes: Pascuala, muy agotada para ser mala, Koophuis, un verdadero idiota, Baseek, agotado por la fiebre, y sin un ojo. Gretel, que no se distinguía, Inquisición y Helena, que no aparentaban más que impaciencia, y Tom, junto a Israel, Billy, Dub, Alan y Nathaniel, sufriendo a montones. Mientras que Inquisición y Helena no sufrían grave cosa, Baseek empezaba a recuperarse de la fiebre que lo había atacado en el Chaco. En cuanto a Rafael y Eva, los dos estaban muertos de hambre, agotados, y en un estado crítico. La semana de descanso les hizo bien y finalmente, al salir de Montevideo, llegaron a las heladas tierras de Argentina, en Tierra de fuego. De ahí partieron a las Islas Malvinas y se quedaron un buen tiempo.
Ese fue el cautiverio de los tucanes.
Dos meses después de raptar a los tucanes
Si no sabían, Nico y Pedro habían partido de Rio de Janeiro. Nico había ido a buscar a su amada, que había sido secuestrada. Pedro, por su parte, había ido solo porque era buen amigo, y porque no podía estar solo un minuto de su vida. Ambos, tras poco más de un año, abandonaron las comodidades que tenían, y partieron hacia lo desconocido.
Su primera parada fue todo Brasil, desde la ciudad más grande, hasta el pueblo más remoto. No dejaron un lugar libre. Se esmeraron en terminar el que podría ser el más desastroso viaje, pero no la encontraron.
La segunda parada fue casi toda América del Sur. Y en estado desastroso, partieron hacia Norteamérica. Tras seis meses de búsqueda dolorosa, y dándose por vencidos, volvieron a Rio de Janeiro. Si bien no descubrieron el paradero de Gloria, si sabían dónde estaba el club-bar de baile, y eventualmente fueron ahí. Nico cumplió la promesa de abrir el club el mismo, y una vez adentro, durmieron todo lo que pudieron.
La paz no dura mucho en tiempos de desesperación, y eso fue lo que pasó cierto día en Rio. Dos aves fueron al club y tocaron la puerta, pero no eran aves normales ni en el nombre, eran aves rapaces. Uno era un águila calva llamado Luther y el otro un halcón peregrino llamado Fyodor. Pero eso no iba a distraer a los dos amigos, pues ese era el día de inauguración, y mientras Nico se lavaba las plumas con mucho cuidado, Pedro comía tanta fruta como podía. En fin, cuando Nico abrió la puerta y vio a esos dos monstruos, no pudo menos que orinarse (XD) y cerró la puerta con mucha fuerza.
-¿qué pasa?-preguntó Pedro
-no tengo idea-respondió, y mientras se daba tiempo para calmarse, escuchó algunas voces:
-Someone speaks English?-preguntó Luther-Someone speaks English?
-Forget it, they don´t speak English-le dijo Fyodor
-Then, go for help-le ordenó Luther
-Why me?-se excusó Fyodor
-Because I'm the boss-le dijo Luther
Fyodor salió volando de ahí, y en pocos minutos volvió al club, acompañado de dos aves, más horripilantes que ellos: Un buitre común, llamado Dave, y un zopilote, llamado Wendy
-I need your help, please, talk to this people. I don´t want to be here-se quejó Luther
-Don´t worry about it, we take care of it-le dijo Wendy
Luther y Fyodor se alejaron un poco, y Wendy entró al club, a la fuerza, y salió con Nico en una garra, y Pedro en la otra.
-no fue difícil-dijo Wendy
-solo apúrate-le dijo Dave
-bien-dijo Wendy a sus rehenes-díganme dime están los guacamayos azules
-¿qué?-preguntó Nico
-los guacamayos azules-le dijo Wendy de nuevo
-no sé nada-dijo Pedro, pero un buen golpe en la cabeza, y un chinchón más grande que esta lo callaron
-estoy hablando con el canario-le dijo Wendy
-me callo-dijo Pedro
-ahora, me vas a decir dónde están los guacamayos-le ordenó Wendy a Nico
-no quiero-le dijo Nico heroico
-bien, creo que Baseek te hará hablar-le dijo Dave a Nico
Más tarde
Los cuatro rapaces partieron de Rio, en la misma "V" que antes. De Rio de Janeiro, llegaron a Porto Alegre, en aproximadamente cinco días, donde se reunieron con un calao llamado Oseas, y un mestizo raza indefinida llamada Skeet. De Porto Alegre, partieron a Montevideo, donde se reunieron con Pascuala y Baseek.
En Montevideo permanecieron cerca de una semana, y Baseek disfrutó la tarea de torturar a Nico y Pedro, sacando también valiosos datos del paradero de la familia de guacamayos azules. Tras los interrogatorios, el grupo partió hacia Buenos Aires, y, reuniéndose con Israel y Fal, un águila ratonera, se dirigieron a las Malvinas, donde se reunieron con el resto del grupo. Nico y Pedro fueron encarcelados en una cueva, pero atendidos como reyes.
Otra suerte fue la de los tucanes, que tuvieron que sobrevivir en otra cueva, sin luz ni comida por una semana.
Al mismo tiempo que el rapto de Nico y Pedro
Adriana no parecía mejorar. Desde que la había atacado la fiebre, no se movía, no hablaba, y no hacía nada más que pensar. Las cosas no mejoraban en el Chaco. Una época de hambruna llegó. Y todos los que vivían ahí, tuvieron que irse, o morir. Marvin fue de los que se quedó, solo para cuidar a su inquilina. La época se hizo más fuerte en los últimos días. Los más débiles y viejos tuvieron que enfrentarse a los animales hambrientos que se atrevían a encarar a la ya inminente muerte. Entre ellos estaban Marvin y Adriana. Algo los salvó de la muerte, pero no fue la fortaleza ni la unión.
Fueron los viejos camaradas del anciano Marvin. Eran cerca de quince. Entre ellos estaban Israel, Fal, Skeet, Oseas, Baseek, Pascuala, Nathaniel y Skeer. Este último era un majestuoso mestizo de búho y lechuza, hermano de Skeet, con suficientes historias de las tierras ibéricas, como para perder un día entero. También estaban Tom, Kath, una vieja cascarrabias mestiza, Jules, Koophuis y Volodya en persona. Todos ellos entraron como misiles al nido de Marvin.
-al fin de encontramos, anciano infeliz-le dijo Skeer mientras le propinaba un golpe a Marvin
Este capitulo continuara...
