¡QUE ALGUIEN ME ESCUCHE!

N/A: Hola a todos mis queridos lectores... ya los tenía abandonados, pero he vuelto, decidí dejarles este nuevo capítulo antes de que me vaya a Veracruz, mi bello estado, pues iré de vacaciones... Ya estoy a punto de llegar al final de esta historia y para la siguiente, obvio que haré la segunda parte :D, pero antes quiero hacer otra historia basada igual en un cuento, sólo que quiero que me ayuden a votar de acuerdo al orden de entre la Bella y la Bestia, Sinbad el Marino que en este caso sería Sasuke el marino, jeje, y la continuación de esta historia, por supuesto que será sasusaku! Pero les agradecería sus votos. Sin más demora, aquí les dejo este capítulo :)

...

Todas las calles de Tokio estaban atascadas de gente, pues todos estaban celebrando que los Akatsuki habían sido ''derrotados''. La gente reía, aplaudía y se divertía, sin embargo los soldados que habían vencido estaban cabizbajos, pues con lo que había sucedido con Sakura no estaban del todo felices.

-Abran paso a los héroes de Japón- decía un guardia.

Sasuke estaba muy pensativo, realmente le había llegado a tener aprecio a Pinku, y ahora atando cabos, entendía por qué él siempre tenía la voz aguda, se espantaba por cualquier cosa y era muy débil y fastidioso, pero ahora sabiendo que simplemente la razón era porque era una mujer le daba risa. Aunque viéndolo de otro modo, el hecho de que Sakura era una fémina, hacía que también se fijara que era muy hermosa; su cabello rosa, sus ojos color jade, su silueta, todo de ella era perfecto, pero ahora ya no había marcha atrás y tenía que olvidarla.

Pero el destino siempre tiene muchas sorpresas. Sasuke seguía pensando cuando en eso escuchó una voz familiar que se acercaba a él.

-¡Sasuke, Sasuke!- gritaba Sakura mientras se acercaba a él en su caballo.

-¡Sakura!- dijo él muy sorprendido y más al verla que se había cortado más el cabello, un poco arriba de los hombros. (Como la Sakura que todos conocemos).

-Los Akatsuki no fueron derrotados del todo, se dirigen hacia aquí- decía alarmada la pelirrosa.

-Sakura, tú no puedes estar aquí. Vete a casa.

Al decirle eso Sasuke, Sakura se molestó. Así que se volvió a dirigir hacia donde él estaba.

-Sasuke, estoy diciendo la verdad. Madara aún sigue vivo, yo lo vi con mis propios ojos, tienes que creerme.

-Tsk, ¿por qué he de creerte?

-Por qué otra razón regresaría. Dijiste que confiabas en Pinku... ¿por qué Sakura es diferente?

-Hmp- dijo el azabache para seguir de paso.

-Sé que los Akatsuki están aquí, mantengan los ojos abiertos- decía ella mientras sus amigos pasaban a su lado.

Al ver que tampoco decían algo, decidió bajarse de su caballo y empezar a correr hacia la gente.

-¿Ahora dónde vas?- decía Pakkun.

-A buscar a alguien que me crea- decía ella mientras se adentraba hacia el patio del palacio.

...

Sasuke ya se encontraba en las escaleras principales que conducían al palacio imperial. Aún seguía pensando en lo que la pelirrosa le había dicho y en cierta forma tenía un presentimiento, pero decidió ignorarlo al momento de ver al emperador frente a él.

-Hijos míos, el cielo ha sonreído hoy a este gran imperio. Japón dormirá a salvo hoy esta noche gracias a nuestros valientes guerreros- decía el emperador Sarutobi mientras todo el pueblo aplaudía y gritaba de la emoción.

Sakura seguía intentando convencer a alguien que le creyera.

-Señor el emperador está en peligro...

-Hmp- se retiraba el hombre.

-Porque los Akatsuki están aquí. Señor tiene que impedir que...

-Hmp- decía otro señor que también la ignoraba.

-Nadie me escucha- se quejaba ella.

-¿Eh? Ah, perdón, ¿dijiste algo?

-¡Pakkun!

-Recuerda que eres de nuevo una mujer, bueno, no es que nunca lo hayas dejado de ser, pero con eso de... arg, bueno, tú me entiendes. Y luego con ese corte de cabello que... a todo esto porqué te lo cortaste.

-Para precisamente si tengo que pelear, así no me estorbará, es más práctico y además creo que ya era hora de un cambio, ¿no lo crees?

-Pues, si tú lo dices... je, no es cierto. De hecho, ese corte te queda muy bien, hace resaltar más tus ojos.

-Aww, Pakkun. Muchas gracias.

...

-Su majestad- decía Sasuke- presento ante usted la espada de Madara- decía el pelinegro mientras se inclinaba ante el emperador.

-Sé bien lo que esto representa para usted, capitán Uchiha. Más por la pérdida de dos familiares. Su padre hubiera estado muy orgulloso, aunque esto haya sido muy doloroso, después de todo, Madara era su tío. Y puso su deber antes que sus sentimientos, eso sin duda es un acto de valentía.

Sasuke solo observaba al emperador, estaba conmovido por sus palabras, pero justo antes de que emitiera alguna palabra, un halcón salió volando quitándole la espada de sus manos. La gente estaba muy angustiada al ver tal acto. El halcón voló hasta lo alto del techo del palacio y soltó la espada que ésta fue atrapada por el mismísimo Madara Uchiha. Todos estaban atentos a eso que Sasuke no se dio cuenta que la gran botarga de dragón que estaba detrás de él se rompió para dejar salir así a algunos miembros de los Akatsuki. Pero fue demasiado tarde, ya que cuando trató de luchar con ellos, Sasori, uno de los bandidos, logró golpearlo muy fuerte que lo dejó tirado, acto que ellos aprovecharon para raptar al emperador.

-¡Noooo!- fue lo último que gritó Sasuke, quien rápidamente se levantó, antes de que los otros Akatsuki cerraran la puerta principal del palacio.

-Jajajajajajajaja- se escuchó la risa macabra de Madara desde lo alto del palacio antes de que bajara y se adentrara para llevar a cabo su plan.

-Sakura... ¿por qué no te escuché antes?- dijo para sí mismo Sasuke quien estaba extremadamente preocupado y arrepentido de no haber atendido a la petición de la pelirrosa.

N/A: Bien, al fin jeje... ya el próximo capítulo será el final de finales y espero que quede un poco más largo... entonces hasta entonces y espero sus votaciones. Gracias :D