Gatt: -¡Santo milagro, tengo tiempo de escribir a pesar de todo!-
NK: -Y que lo digas, aunque aún así está difícil trabajar en estas dos semanas, con todo esto de estudiar-
Gatt: -Bueh, ya sabes lo que dicen: "siempre hay tiempo para todo, aunque sea poco"-
NK: -De todos modos, hay algo que queremos aclarar: teníamos esta idea para un capítulo desde hace tiempo, pero jamás hubiese llegado a ustedes de no ser por una amiga nuestra de la escuela, sakura-kinomoto-fan, y su enredada vida-
Gatt: -Así que le debemos esta maravillosa idea, no del todo, pero denle crédito igualito-
NK: -¡Estoy tan feliz que podría recitar un poema…!-
Gatt: -¡Oh Dios mío, NOOOOOO!-
NK: -"Oh, hermoso destino, que te entrelazas con la felicidad… cuán efímero es tu momento, qué corta es tu bondad… Mas te digo, mi amigo, que lo poco que dura, bastará"-
Gatt: -"Y si sigues con esa mierda, me las vas a pagar, NK… Porque no sólo tú sabes rimar, sino también la grandiosa de Gatt"-
(Un concurso de rimas es muy parecido a uno de rap, pero sin el ritmo repetitivo en el fondo y el DJ con audífonos del tamaño de un apartamento. Crean de corazón que no se están perdiendo nadita de nada; por cierto, un aplauso a sakura-kinomoto-fan, por tu impulso, literalmente, casi nos atropellaste, para escribir aquí en Internet, y de no ser por ti, probablemente estaríamos haciendo algo productivo para la humanidad… Vive con la culpa, y retuércete mientras sabes que América Latina sabe esto, y que de no ser por tu locura sin medidas, no tendríamos este capítulo en nuestras manos… ¿Qué más te debemos?... de todos modos, así te queremos; sigue empujando, loquita, te la debemos. Gracias)
Capítulo 10
Luego de la extraña experiencia que tuvo en el Lago Hylia, Link se negaba a mirar a Zelda a la cara, y viceversa: estaban como al comienzo, sin hablarse, sin tener ningún tipo de contacto. Sin embargo, ese domingo era especial, más de lo que le gustaría admitir al chico:
-¡Hermano, ni te imaginas: el "Keaton Feliz" está haciendo maratón de películas de terror, en diferentes horarios, a mitad de precio que en un cine y con descuento del 10% si compras un jugo extra grande!- le gritó emocionado Darmani desde el teléfono.
-Darmani, ya te había dicho que no me llames al trabajo, es vergonzoso que el señor Hyrule tenga que darme su teléfono diciendo que es para mí…- gruñó Link de mal humor, hablando bajo para no llamar la atención de su jefe.
-Creo que no me escuchaste bien… dije: ¡maratón de películas de terror!-
-Está bien, está bien, no grites, me dejas sordo… ¿Qué pelis ofrecen?-
-"El Hombre Wolfos", "Resident Redead", "Skulltullas Asesinas", "Dodongozilla", y "El Sexto Poe"-
-Bueno, la mayoría ya las he visto, pero no estaría mal… ¿Cuál quieres ver?-
-No lo sé, pero habría que preguntarle al resto: vamos en grupo, así el descuento es mayor-
-Darmie, el único que se puede beber un extra grande eres tú, yo apenas si puedo con una grande-
-Soy cliente regular, tengo un carnet de miembro de oro, y tú tuenes un cupón de la Tienda de Beedle-
-De acuerdo: nos vemos en el "Keaton"…-
-Oh, casi lo olvido: invita también a Zelda, grandote, que la pobre necesita salir más-.
Antes de que tuviera tiempo de replicar, el Goron colgó, dejando a Link en el teléfono. "Oh, mierda, un día de estos los voy a matar…" pensó. Colgó también, y siguió con su trabajo, martillando el clavo para reparar el techo de la casita para pájaros. Pensándolo bien, ¿qué tan terrible podía ser?, es sólo una chica… "Una chica que te hace sentir incómodo y extraño con su sola presencia, y que casi besaste el día de ayer" le reiteró su consciencia. De no ser porque se mataría a sí mismo, Link deseaba meterle un martillazo a su cabeza con tal de callar esa vocecilla fastidiosa.
-¿Estás bien, joven Link?- entró Daphnes, fijándose en el muchacho.
-No ocurre nada, señor, gracias…- sonrió él, a pesar de que era mentira, pero el viejo no lo detectó.
-Oh, perfecto, pero aleja ese martillo de tu cara, o te sacarás un ojo; una vez que termines de reparar la casita, puedes irte-
-¿De verdad, tan temprano, señor?-
-Así es, tengo todo bajo control, y no te necesitaré más, así que aprovecha para tomarte el resto del día y divertirte un poco-
-Gracias, así lo haré, señor…-. Daphnes se retiró satisfecho, regodeándose en la sonrisa medio falsa que el muchacho le regaló. Después de todo, nadie era capaz de ver detrás del velo de mentiras de Link, excepto, y al parecer, Zelda. Además, cualquiera se alegra por irse antes de su trabajo, aunque eso significara más tiempo para la incómoda acción de invitar a salir a la nieta de tu jefe a una cita. "No es una cita, simplemente iremos a ver un montón de películas de terror con amigos y descuento" se corrigió mentalmente el muchacho.
Hablando del Rey de Roma, que por la puerta se asoma, y para Link una Gorgona, (triple rima, denme crédito), apareció la susodicha. De cierta forma, Zelda era simplemente una adorable, curiosa y muy inteligente rubia (lo último es algo tan poco común como un cochinito verde), pero tomando en cuenta las palabras que debía decir el chico, era como intentar hacerle playback a Lady Gaga con una esponja de aluminio en la garganta: es decir, difícil, pero no imposible.
-¿Tienes algo que decirme, Link?- preguntó ella, haciendo que él perdiera la concentración y descargara el martillo sobre su pobre e inocente dedo pulgar, en lugar del clavo.
-¡Agh…tch…brr…ghhh…!- empezó a balbucear, aguantándose las ganas de soltar una palabrota mientras agitaba su mano como loco y se encogía de dolor.
-¡Oh por Din, lo siento, lo siento!- se disculpó Zelda, realmente preocupada.
-Es… toy… bien…- continuó balbuceando. "No grites Link, no grites…" se decía una y otra vez.
-Déjame ver, no debe ser tan grave- pidió. Con tal de tener una forma de distraerse del dolor, el muchacho la complació, y alargó su mano. Con ojos expertos, la chica examinó detallada y minuciosamente; algo en el tacto de ella le tranquilizó.
-Fue un feo golpe, pero tu dedo estará bien, no se le caerá la uña ni se fracturó… Y no te preocupes, no tengo problemas con que grites- diagnosticó Zelda. Link asintió, y se dio cuenta de que ya su palpitante dedo se había clamado.
-Darmani ir película llamó juntos ver para- soltó atropelladamente.
-Más despacio, no te entiendo- se cruzó de brazos Zelda. Link tomó un respiro y comenzó de nuevo:
-Darmie llamó para ver si queríamos ir a ver una película con los demás, ¿Te gustaría ver una peli de terror con descuento y un smoothie extra grande?-
-Suena bien, de acuerdo: voy por mi bolso, te veo en la cochera-. ¿Qué QUÉ? ¿Así nomás aceptó?, eso fue rápido… Inevitablemente, una sonrisa se esbozó en los labios del chico, y luego se regañó a sí mismo por semejante gesto; sin embargo, la pregunta del millón de dólares apareció en su cabeza: "¿Qué podría salir mal?".
Tetra estaba tan aburrida que se veía tentada a la idea de golpear su cabeza contra la pared hasta que quedara en ella la imprenta de su cara… Por suerte, era demasiado lista, y apreciaba demasiado su rostro como para hacer eso. Entonces, su hermana entró de golpe como una energúmena, y empezó a revolver sus cosas como loca.
-¿Vas a algún lado, Zel?- preguntó la niña, interesada.
-Así es, voy a salir un rato y… Un momento… ¿¡Tetra, qué haces en mi habitación?-
-Pues verás, escalé el árbol de afuera y salté a tu balcón, luego desarmé el seguro y entré-
-No te mato porque no tengo tiempo; dile al abuelo que voy a salir, cuando regrese, espero que no estés aquí, y que el seguro esté en su lugar-
-No habrá ni rastro de mi presencia, palabra de Wind Waker-. Así como llegó, Zelda se fue: a la velocidad de alguien con diarrea. Cuando Tetra estuvo segura de que su hermana no estaba, sonrió al estilo "El Grinch", y buscó a su Abuelo: ¿qué mejor cómplice que él para una travesura?.
-Bienvenidos al Especial de Terror del "Keaton Feliz", ¿Puedo tomar su orden?- preguntó la encargada.
-Hola Telma, hace rato que no nos vemos, ¿cómo van las cosas con Renaldo?- respondió Mikau.
-Oh Mike, siempre una ternurita, todo genial, gracias… En fin, ¿qué se te ofrece, pescadito?, veo que como siempre vas acompañado; hola Lulu querida- sonrió aún más la voluminosa señora.
-Hola Telma, lo de siempre, por favor, pero extra grande- saludó Lulu.
-De acuerdo, marcha una "Blue Chu" extra grande-
-Para mí una "Bombflower", Telma- entró Darmani.
-Y un "Tear of Light" para nosotros, pero mediano- dijeron a coro Tael y Navi.
-Muy bien, tengo todo… ¿Algún otro invitado? ¿Qué pasó con Tatl y Malon?- dijo Telma, anotando.
-Malon debe trabajar con su padre, y a Tatl no le gustan las de terror- explicó el Goron.
-Pero a nosotros sí; una "Green Chu" extra grande, tía Telma- saludó Link, con Zelda entrando tras de él.
-¡Oh, el Chico Hada en persona, hace milenios que no te apareces por aquí!, ¡Y mira nada más, tampoco vienes solito! ¿Son pareja?- sonrió Telma, guiñándole el ojo pícaramente.
-Sólo somos amigos, tía: ella es Zelda, viene conmigo del trabajo- contestó incómodamente.
-Vamos vamos, ¿de casa del juez Daphnes?, vaya damita te encontraste, muchacho: a simple vista puedo ver que es un familiar de su Señoría, ¿me equivoco?-
-No, no te equivocas; es su nieta, y ahora es tu turno de trabajar en vez de andar pendiente de chismes, tía Telma-
-Oh, Lobo gruñón, siempre tan aguafiestas…-.
Daphnes revisaba una y otra vez los documentos del caso del asesino en serie: no podía creer que un muchacho tan joven fuera un criminal de sangre fría con un gusto por descuartizar personas. Alguien tocó a la puerta, sobresaltándolo, pero se calmó inmediatamente:
-Adelante, pase- indicó, manteniendo su voz firme pero amable, un talento especial del anciano. Tetra entró sin que se lo repitieran dos veces.
-¡Oh, Tetra! ¡Realmente es inusual que vengas a mi despacho!, ¿qué te trae por aquí?- saludó el viejo, sonriente como siempre con sus nietas.
-Vine a darte un recado de Zelda: dice que salió a ver una película con Link y los demás- explicó la niña, cruzándose de brazos y fingiendo indiferencia. Daphnes imitó el gesto, así que parecían dos copias de la estatua del "Pensador". Finalmente, como si estuvieran conectados, abrieron los ojos, compartiendo una única gran idea.
-Vamos Tetra, debemos embarcarnos en esta gran aventura… ¿Cómo se llamaba tu grupo?-
-Somos los Wind Waker, Abuelo-
-Muy bien, saluda a tu nuevo miembro… Sub Operación "Infiltración", inicia-.
La chica mira a la distancia la sombra que se desliza por el bosque neblinoso. Un aullido largo y lastimero corta la respiración de los espectadores. El alto y fornido hombre observa asustado por todos los rincones… otro aullido, más cerca que antes. De las sombras, la bestia indefinida ataca al hombre, quien lucha desesperadamente por librarse de las fauces del animal, hasta que la muchacha llega y dispara, asustando a la criatura, que abandona el lugar y suelta a su presa.
-Mi Señor, por favor aguante, el monstruo se ha ido-
-Bien hecho, María… Por favor, llévame de vuelta al campamento, necesito atención-
-¿Le ha mordido fuerte, mi Señor?-
-Ciertamente casi alcanza la yugular, pero está bien si nos damos prisa…-.
Lulu y Mikau miraban boquiabiertos la película, pues no la habían visto. Darmani, por su parte, estaba pendiente de no tomar su bebida demasiado rápido. Tael y Navi hace rato se fueron, luego de verlas todas y asegurar que definitivamente las de terror eran demasiado ficticias para su gusto.
En cuanto a Link y Zelda… pues, digamos que estaban más cerca el uno del otro… Literalmente: al parecer, la idea de semejante película era más aterradora para la chica que las anteriores. ¿Redeads?, maquillaje. ¿Skulltullas?, hechas en computadora. ¿Dodongo gigante producto de una mutación?, simplemente ridículo. ¿Un niño capaz de ver espíritus Poe para aliviar sus almas?, por favor… pero al parecer, las maldiciones que convierten personas en monstruos antropomorfos era horrible.
-No creo que sea buena idea salvarlo, doctor…-
-Calla, vieja gitana, este hombre es una vida, y toda vida merece ser salvada-
-Mátelo ahora que tiene la oportunidad, o le juro que éste hombre causará la desgracia sobre todos los que le rodean… Queda usted advertido, doctor…-
Zelda se apretó aún más contra Link. "Por Farore, realmente está asustada, quizás si…" pensó simultáneamente a la acción de colocar su brazo alrededor de ella. Al parecer, eso la reconfortó. Y aunque debe ser imposible que me creas, te lo aseguro, Zelda realmente estaba asustada, no estaba fingiendo en lo más mínimo.
-Bendita Trifuerza, ¿qué hace un juguete masticable para perros en mi cama?-.
Daphnes miraba con detenimiento a su nieta desde el fondo, aprovechando la oscuridad para ocultarse mejor; por su parte, Tetra estaba demasiado interesada en la película como para fijarse.
-Tetra, ¿Zelda te comentó algo acerca del joven Link últimamente?- susurró el viejo.
-Pues no, excepto que están en el mismo salón de clases, y nunca se separan; siempre están juntos, ya sea con el grupo o sin él-
-¿Tienes pruebas de ello, algún informe o algo?-
-Sólo cuento con mi palabra, Abuelo… Pero te digo, algo apesta en esos dos-
-Interesante, muy interesante…-.
Más que película de terror, eso era una novela comprimida con muchos efectos especiales. Al menos Zelda y se había acostumbrado al tema, y se veía mejor, o eso pensaba Link: la verdad, es que estaba tiesa del miedo. ¿Alguna vez escuchaste de los miedos irracionales?, la muchacha simplemente odiaba la idea de que la apariencia de una persona cambiase tan drásticamente, y además de forma dolorosa.
-¿Oye, estás bien, Zel?- inquirió Link, preocupado aún.
-Sí, estoy bien… Perdona que te esté fastidiando el rato-
-Tranquila, no pasa nada, todos tenemos miedo a alguna cosa-
-¿Hasta tú, Lobo gruñón y solitario?-
-…Aunque no lo creas, sí, tengo miedo a muchas cosas…-.
Transformación, efectos especiales; el personaje principal mira a María como un perro miraría a un jugoso filete, pero se sienta quieto, y se abstiene de hincarle el diente. Por la ventana, entra otro Hombre Wolfos, pero éste se ve salvaje y hambriento, además de que no pedirá permiso antes de tragarse a la chica como el Lobo Feroz haría con Caperucita Roja. Batalla épica, llena de garras y dientes por una posesión, por la vida de María. Con cada choque entre ambos monstruos, Zelda se enterraba más en los brazos de Link.
Y con cada choque, Daphnes se acercaba más a ver mejor lo que su nieta mayor hacía: no es que desconfiara del muchacho, pero el rollo estaba cada vez más extraño para el anciano.
-Tetra, ¿tienes alguna teoría respecto a la actitud de tu hermana?-
-Algo así, Abue: cuando fuimos a Hylia, estuve vigilándolos durante un rato, y te juro que se encontraban muy incómodos con la presencia del otro, pero veo que se llevan bien-
-Demasiado bien para mi gusto, están demasiado cerca…-
-¿Intervención inmediata y retirada súbita, "Rey"?-
-Permiso concedido, "Capitana"; fuego a discreción-.
Cada vez más cerca el uno del otro, demasiado cerca, pero no parecían notarlo, por lo menos no hasta que inició el estúpido diálogo de los dos protagonistas.
-¿Está usted bien, mi Señor?-
-Sí María, no es para tanto… Ese maldito las tiene bien pagadas-
-Ciertamente, es una lástima que su padre haya sido el Hombre Wolfos original-
-No, no lo es… Él sabía que era un monstruo, pero no trató de hacer nada al respecto… dejó que mi hermano, que en paz descanse, y yo, nos las arregláramos solos, y se hundió en lugar de luchar-
-Quizás si alguien le hubiese servido de apoyo…-
-Fue su bestia la que asesinó a mi madre, la única cosa que le importaba…-
-¿Y usted, mi Señor? ¿Qué fue lo que le hizo mantener la cordura, y pelear contra la bestia?-
Más cerca… Zelda y Link se miran fijamente durante el minuto de silencio en que el guapo protagonista sacude su melena en señal de victoria, lo cual hace notar que el maquillaje de sudor es falso.
-Quién sabe, María… Quizás todavía haya un monstruo dentro de mí…-
-No me importa, mi Señor… Quiero permanecer a su lado, no importa lo que ocurra…-
-¿Arriesgas tu vida, a pesar de que es posible que exterminar a mi padre no haya revocado la maldición, María?-
-He descubierto que su animal interior me tiene cierto aprecio, mi Señor…-
Aún más cerca, demasiado cerca… (¡Se supone que es una peli de terror, no la mierda de "Vaselina", se supone que te debes estar cagando del miedo, joder!... perdón, me saqué de quicio).
-No tanto como yo, María… No tanto como yo…-. Al parecer, ambos personajes parecían olvidar el hecho de que la estúpida casa abandonada se estaba incendiando junto con el muy inflamable "cadáver" de Hombre Wolfos (un maniquí con pelo de alfombra pegado), porque empezaron a besuquearse como locos.
Estaban tan cerca, tan cerca, ¡TAN MALDITAMENTE CERCA!... Zelda y Link tenían sus caras tan cerca que cualquier padre responsable se estaría arrancando los cabellos y se arrojaría sobre el joven para ahorcarlo al estilo "Los Simpson" por estar invadiendo de esa manera tan obscena el espacio personal de su hijita querida… Pero Daphnes no hizo eso, oh no, el prefirió darle un paquetito de gomitas a Tetra para que usara su puntería de francotiradora experta y le diera un "gominazo" a Link; si el pobre osito de gomita hubiese estado vivo, hubiera demandado a la niña por dispararle justamente a la fosa nasal izquierda del chico. Oh, sí, el pobre osito entró literalmente de cabeza en la nariz de Link, quien estornudó y así comenzó la reacción en cadena: el osito voló hacia la cabeza de Lulu, rebotó y entró a la boca de Mikau, que empezó a toser (Sí, ya sé que es asqueroso, ¡vive con eso!); Darmani se sorprendió tanto, que se le salió volando la bebida extra grande; ésta aterrizó en la cabezota de uno de los atletas del Instituto, Byrne; él se enojó y se cayó a golpes con el de al lado, que resultó ser Alfonzo; el alboroto de aquel par hizo que Telma entrara a trompicones con una linterna; alguien empujó sin querer a Telma e hizo que se le cayera y rompiera, causando una pequeña chispa; el jugo de "Bombflower" en que Byrne se encontraba bañado prendió mecha, así que ahora el chico corría como loco, y en llamas.
-¡Misión abortada, "Capitana"! ¡Retiradaaaaa!- dijo Daphnes, agarrando a su nieta por el brazo y saliendo de allí más rápido que el auto de Meteoro "Speed Racer".
Lunes… se podría decir, y me podría arriesgar confirmando que simplemente es, definitivamente o posiblemente, el día más detestado de la semana. Para Zelda, era horrible por el simple hecho de ir a la escuela, pero para otros, era un poco más profundo: Byrne, por ejemplo, sufrió de quemaduras de segundo grado, y estaba internado en el hospital, siendo alimentado por un tubo ya que estaba muy débil como para incluso masticar.
Para Link, sin embargo, ése lunes era especialmente horrible, ¿y para quién no lo sería si hubieses estado a punto de besar a tu amiga y compañera de clase dos veces en un fin de semana, y no tienes idea de por qué?. Lo que más le chocaba al chico, es que no sabía por qué, por qué, POR QUÉ tenía esa extraña sensación de estar incompleto sin ella a más de dos metros de él. Llámalo tonto, llámalo idiota, querido lector, pero si no lo fuera, no habría nada que contar, no estarías leyendo nada, estarías aburrido haciendo la tarea o algo productivo, y eso es algo para lo que los adolescentes como tú y yo no estamos hechos.
No tardó en llegar un segundo factor para que ese día fuera peor: es cierto, Zelda a su lado, la chica que no entendía pero le entendía a él, estaba justo allí, pero no, eso no era suficiente… ¡No, Nayru quería reírse más de la idiotez de ese pobre, Din deseaba ver lo insignificante que era, Farore añoraba ver qué tan valiente era, y yo simplemente tenía ganas de entretener a lectores como tú con una basura como ésta!.
-A ver a ver, dijo el ciego… según este lindo papelito que me entregaron, un tal Link Ordon Kokiri debe presentarse inmediatamente en la oficina del Director Rauru- mencionó la profesora Impa, como si fuese cosa de todos los días. El típico corito de "Uuuuhh, te atraparon" resonó en el aula de clases.
Zelda esperó pacientemente a que Link regresase, pero en su lugar, una de los de mantenimiento vino a buscar la mochila de su compañero, y nunca lo vio durante el resto del día; al parecer, se había ido. Todo el día pasó muy rápido, algo casi anormal considerando que era lunes… Zelda no dejaba de dar vueltas en su cama, mirando el reloj una y otra vez, como si eso fuese a hacer que el tiempo pasase más rápido, cuando una piedrita chocó contra la puerta de vidrio de su balcón, sobresaltándola.
"Quizás fue mi imaginación…" pensó ella, pero no: otra piedrita más golpeó la puerta. Se levantó y salió a asomarse: *BONK*, una tercera piedrita le dio en la frente.
-¡Oh mierda, lo siento Zel!- se disculpó bajito una voz conocida desde el árbol de en frente.
-¿Link, eres tú?- preguntó la rubia, sobándose la frente.
-No mira pues, soy el Árbol Deku, solo que me afeité el bigote- comentó sarcásticamente.
-Uy qué gracioso, Lobo tonto… Vamos, deja las babosadas y pasa-. Y así mismo hizo: con un ágil salto, Link pasó de las ramas del árbol al balcón de Zelda.
-Muy bien, ¿qué se supone que haces en mi casa a esta hora?-
-¿Recuerdas que vivo en un orfanato?, me echaron…-.
-_-_-Fin del Capítulo-_-_-
Gatt: -¡Oh por Dios, es e capi más largo de mi vida!-
NK: -¡Oh por Dios, es el capítulo en el cual he tenido más participación!-
Gatt: -¡Oh por Dios, tienes razón!-
Dios: -¿Me han llamado, hijos míos?-
NK y Gatt: -¡Oh por Dios, es DIOS!-
Dios: -El mismo y único, hijos míos-
Gatt: -Dios, por favor dame un Subway de atún y un vaso con leche, que me muero de hambre- *Poof, aparece el Subway de atún con la leche*
NK: -Dios, te pido la Paz Mundial- *Poof, Dios se va de allí así como llegó*
(Así es, algo que ni el Papa ha logrado, la aparición de Dios sobre la Tierra, desperdiciada en un Subway de atún… ¿Será una señal de que los sándwiches de atún son sagrados, o simplemente Dios tenía ganas de conceder un deseo ilógico?, jamás lo sabremos. Feliz aniversario de 10° capítulo, ¡ya son 10, damas y caballeros!, una verdadera proeza de parte de Gatt y NK: esperamos continuar contigo, amado lector, por muchos capítulos por venir, y por favor, recuerda que es la semana de exámenes, ten paciencia… Todo bajo control, excepto por la parte de la Paz Mundial. Gracias)
