Cap. 10

Passer by were looking at me as if they could erase it./Transeúntes me miraban como si pudieran borrarlo.

Salió de la habitación cerrando la puerta y camino nuevamente a la cocina. Liam quien se encontraba desayunando lo observo caminar como un soldado marchando, era extraño en su hermano, se levanto de su asiento y camino al cuarto de su hermano mayor, se detuvo frente a la puerta y vio al rumano salir con un sonrojo presente. Sus miradas se cruzaron por dos largos minutos hasta que Liam se animo a hablar.

-¿Qué haces aquí?

-N-Nada. –Dijo sudando de los nervios, después de haber sido interrumpidos Scott de igual manera le robo un beso lo que lo dejo un poco en shock.

-¿Quieres desayunar? Hice hot cakes.

-Gracias. –Agradeció Andrei mientras cerraba la habitación de Scott. Camino al comedor junto a Liam y espero su desayuno pacientemente mientras suspiraba e intentaba recordar lo de anoche. La jaqueca lo estaba matando y la luz de la habitación lo molestaba, Liam apareció con sus hotcakes y el recipiente de la miel dejo el plato con un tenedor en frente del rumano y regreso a su asiento para continuar desayunando. Andrei observaba el lugar como si algo faltará mientras masticaba el pedazo de pan que tenía en la boca, lo trago y miro al gemelo que se devoraba casi una pila completa de los hotcakes.

-Y… ¿tú hermano mayor?

-No tengo ni puta idea, supongo que se perdió anoche en su fiesta o maybe lo drogaron y ahora venden sus partes humanas en el mercado negro. –Una sonrisa gatuna se dibujo en su rostro mientras seguía comiendo, Andrei a quien se le había formado un tic nervioso en su ojo observo con miedo al pecoso menor ¿Cómo podía decir eso de su propia familia?

-Vaya amor de hermanos que tienen. –Scott salió de su habitación, con ropa por supuesto y se sentó a un lado del rumano, robo uno de los hotcakes de Andrei y se lo llevo a la boca, devorándolo como cuan salvaje bestia hambrienta lleva por dentro.- Ese… Era mío Scott.

-Exacto, lo era. –Contesto mientras masticaba desganado y tomaba un vaso de leche que se había servido para pasarse el pan.

-¿Qué le hiciste a Jonathan hace unos momentos? –Pregunto Liam inocentemente, quería saber porque su hermano regreso con trauma a la cocina y al decir eso hizo aparición mirando extraño a su hermano mayor y al rumano.

-¿Qué imbécil? –Scott lanzo un pedazo de hotcake hacia el rostro del pecoso mayor, sin importarle la reacción del otro pregunto por Glen.- ¿Y Glen?

-Murió –Agrego Liam con toda la tranquilidad del mundo mientras terminaba de beber su vaso de leche y se levantaba recogiendo sus platos sucios y caminaba a la cocina, Andrei se le atoro un pedacito de pan al escuchar la segunda respuesta y comenzó a carraspear disimuladamente para no preocupar a nadie, su rostro se torno del rojo de un tomate y Scott le miro extrañado, alzo una ceja y se termino su vaso de leche mientras le daba palmaditas en la espalda al menor.

-Maldito imbécil… -Susurro Jonathan mientras daba el primer bocado a su tercer plato de hotcakes, miraba al rumano con trauma y después a su hermano mayor y así duro un buen de tiempo hasta que el escocés le lanzo su peor mirada que logro ponerle los pensamientos en orden y comer como se debe, sin mariconadas ni miradas estúpidas.

Andrei se levanto de la mesa con los platos en mano y Scott le siguió, dejo los platos encima de los de Liam y el vaso lo lavo colocándolo en el secador de trastes, Scott lo esperaba con los brazos cruzados mirando sus pies, perdiendo el tiempo y esperando una buena oportunidad para hablarle.

-¿Aún no recuerdas nada? –Andrei se sonrojo y desvio su mirada a otro lado, trago un poco de saliva y se mordió el labio inferior, había recordado poco pero no iba a decirle y mucho menos que pudo traer algunos recuerdos con el beso que se dieron antes de salir a desayunar.

-N-No. –Mintió. Scott suspiro un poco molesto y camino hacia la puerta de entrada y salida de la cocina, donde se detuvo unos segundos dándole la espalda.

-Pues inténtalo, o me veré obligado a golpearte hasta que lo hagas. –Amenazo y camino nuevamente a la sala para esperarlo, Andrei trago saliva nervioso y lo siguió sentándose a su lado y haciendo un ligero esfuerzo para traer nuevamente las memorias de lo ocurrido anoche, saco su celular y encontró 15 llamadas perdidas de su prima, un escalofrío recorrió su medula ósea dándole casi un infarto, ni su madre hermana del padre de la húngara haría tantas llamadas a su celular, se levanto un tanto apurado y el pelirrojo le miro sorprendido ante la velocidad en la que brinco del sillón.

-Mierda, mierda… Mierda… -Repetía una y otra vez mientras pasaba sus manos por los bolsillos para verificar si no le faltaba algo.

-¿Qué te sucede?

-Tengo que irme. Gracias por el almuerzo. Ne vedem mai târziu–Agrego al final para salir por la puerta del departamento dejándola casi abierta y con un Scott sorprendido ante el idioma que acaba de oír.

Andrei caminaba apurado por las calles de Londres, tomo un taxi y dio la dirección para llegar a la casa de su prima, el miedo de que algún sarten salvaje saliera volando de la cocina como recibimiento al llegar a su hospedaje crecían con cada metro y minuto que le quedaba de cerca para llegar.

Elizabeta miraba el reloj preocupada y su teléfono celular, no sabía a donde había ido a parar su primo desde anoche, solo vio que se levanto con Scott y caminaron juntos. Quizás estaba con él, habría dormido en su casa para no arriesgarse a que le sucediera algo peligroso. Suspiro y prendió la televisión de la sala de estar mientras buscaba algún programa bueno para matar el tiempo. Abrieron la puerta, y Elizabeta brinco asombrada al oír el cierre de la misma una sonrisa se dibujo en su rostro y corrió a abrazar a su primo, Andrei aun temblaba del miedo que le provocaba el haber llegado a esas horas del dia.

-R-Regrese… -Dijo mientras sonreía nervioso y dejaba el abrigo en el perchero.

-¿Dónde estuviste? –pregunto Elizabeta mientras caminaba a la cocina para prepararle algo de comer.

-Con… Scott. –Contesto sonrojado caminando al comedor.

-Me tenias preocupada, ¿esta él bien?

-Sí.

-Bien… Aquí está tu almuerzo. –Elizabeta dejo el plato enfrente del rumano, lo había preparado y volvió a calentarlo en el microondas. Andrei sonrió y devoro su plato, después los lavo y se fue a recostar un rato, la jaqueca aun seguía molestándole.


-¡Me debes una puta explicación! –Gritaba Jonathan desde el otro lado del comedor hacia Scott.

-¿Sobre qué? –Scott lo miro con indiferencia y aburrimiento en su mirada. Llevaba preguntándole lo mismo desde que Andrei se había ido.

-Lo de tu habitación. –Volvió a insistir, con un puchero en su rostro y un poco de enojo se presenciaba en su mirada.

-No sé de que hablas imbécil… -Se levanto de su asiento y al caminar vio la bufanda colorida del rumano, la tomo entre sus manos y se metió a su habitación para darse una ducha, tenía que ir a buscar a su estúpido hermano, no tenia señales de vida de él desde anoche.


Andrei, el cual se encontraba reposando en su humilde y cómoda cama, no se percato del momento en que cayó dormido en los brazos de Morfeo. Varias imágenes pasaron a través de sus ojos y algunas de ellas eran de la fiesta de anoche y su primera cita.

Se vio a si mismo ebrio, casi cayéndose al caminar a un baño y vomitando en este claro, al lado de él Scott estaba esperándolo y observo cómo lo cargo. En ese instante el comenzó a ver las escenas de sus memorias como las veía cotidianamente en su vida, en primera persona.

Después, Driek cargándolo hasta un taxi para irse al departamento del pelirrojo. Los dos con cara de asco y preocupación. Seguido de eso, el holandés ya había abandonado la habitación cuando comenzaron a declarar sus sentimientos el uno al otro y empezó a besar a Scott, y que por ese acto, su consecuencia fue que terminaron en la cama, besándose, acariciándose y en ropa interior, y así cansado por los besos que le propiciaba el mayor se quedo dormido en su cama.

Andrei despertó de golpe al soñar lo último, había visto sus memorias y claramente recordado. Quizás en la noche volvería Scott a preguntarle lo mismo cuando sea su descanso, así el ya podría hablarle con la verdad, miro su reloj mientras se estiraba y se fijo en que ya quedaba poco tiempo para irse al trabajo, se ducho rápidamente y se cambio, no se había percatado todavía de que había olvidado su bufanda en la casa del pelirrojo, abrió su closet de golpe buscando desesperado la prenda, le pregunto a Elizabeta como siete veces seguidas de que si la había visto y la respuesta de las preguntas: No.

Hizo un ligero puchero y se puso su abrigo, espero a su prima para salir juntos al trabajo y así tomar un taxi que los llevaría al negocio.

Scott caminaba tranquilamente con la bufanda del menor colgando en uno de sus brazos mientras fumaba un delicioso cigarro mentolado, miraba la prenda en ratos pausados, paso por el restaurante del francés y lo saludo, se encontraba cerrando el negocio.

-Scoott… Tiempo sin verte… -Saludo Francis con su sonrisa característica de siempre.

-Hola Francis. –Sonrió.

-¿Y esa bufanda? –Señalo la ya conocida prenda del rumano.

-Es… -Alzo levemente el brazo- de ¿Andrei? –Arqueó una ceja- La olvido anoche. –Agrego para no responder más preguntas, tenía prisa iba a llegar tarde al trabajo.- Por cierto… ¿No has visto al imbécil de Glen? No lo encuentro.

El francés se quedo con una expresión seria recordando donde lo había visto, cosa que resulto ser una respuesta negativa.

-No, no lo he visto desde tu cumpleaños Scott. –Guardo las llaves de la puerta de su negocio en su abrigo, miro su reloj y se despidió de Scott, el hizo lo mismo y siguió caminando soltando un ligero suspiro, quizás Arthur sabría de él.

A pesar de la relación indiferente que llevaba con su hermano menor, Glen siempre fue un poco menos brusco con él. Pocas veces lo salvaba de problemas en la escuela del cejon y ese tipo de cosas, tenían un apoyo mutuo aunque su relación fraternal no fuera tan estrecha. Por eso no dudaría en preguntarle al gusano la ubicación de su hermano.

Llego al negocio al mismo tiempo que su amiga Elizabeta y Andrei. Pero fue el primero en entrar para guardar sus cosas en el casillero que manejaban para los objetos personales en donde guardo la bufanda.

Andrei aun preocupado por el fin de su bufanda, limpiaba los vasos y los acomodaba en las repisas correspondientes del trinchador de la barra mientras Scott limpiaba con un trapo la madera que formaba el cuerpo del mueble.

Arthur salió de su oficina después de revisar unos archivos pendientes que le habían llegado en la mañana, busco a Scott y encontró su sobresaliente melena roja limpiando las sillas de la barra, le hablo y lo llevo a su oficina, al parecer tenía algo importante que informarle, Scott estaba casi seguro que era sobre Glen, que llevaba perdido casi 1 día.

-¿Qué quieres gusano? –Pregunto Scott con toda la amabilidad del mundo hacia su hermano menor. El cual soltó un suspiro y tomo una buena bocanada de aire antes de contestarle la pregunta.

-Tiene que ver con nuestro hermano Glen.

-¿Qué paso con ese pedazo de basura?

-A eso voy pedazo de imbécil.

-Habla rápido, no tengo tu tiempo.

Gruño ligeramente mientras le dedicaba su mirada llena de odio.- Esta encarcelado.


Disculpen la demora u.u la escuela, el proyecto todo eso me tiene loca . ... Extrañaba actualizar... Gracias por los reviews que dejaron y etto, aun me falta avanzarle bastante a la historia uwu asi que lectores/as esperen... Ya se vienen vacaciones de navidad xD asi que no se me aguiten(?) porque quizás les actualice seguido ;u;

Recuerden... Andrei los ama3