Hola :D, gracias por leer.

Vampire Knight no me pertenece.

Capítulo 12

Final

Ser Feliz.


Los recuerdos llegaron de golpe a su cabeza. Si ya recordaba todo lo sucedido aquella noche, todo. Yuuki empezó a recordar todo lo que sucedió aquella noche que se embriago, desde las primeras acciones que hizo hasta las últimas palabras que le dijo al peli plata.

Y se preguntaba: ¿Por qué Zero no le recordó lo que dijo?, ¿Qué acaso no la amaba?, ¿Por qué dejaba que se casara con Kaname?... tenía un montón de preguntas similares, pero solo una respuesta. Al parecer Zero no la amaba, y por eso la dejaba irse…. Demonios como le dolía el solo pensar en eso.

Decidió abrir los ojos, aun podía observar el cielo estrellado, seguía en la playa. Sintió un brazo alrededor suyo, su cabeza estaba apoyada contra un pecho, se encontraba junto a Zero. Una sonrisa se coló en su rostro, pero fue borrada inmediatamente luego de recordar aquella noche, y su supuesta respuesta. Se encontraba molesta.

— Zero eres un idiota — dijo luego de golpear en el pecho al peli plata, logrando ponerse encima de él, dando aún más golpes.

— ¿Por qué me dices eso? — pregunto luego de ser despertado por los golpes de la castaña.

— Y aun lo preguntas… realmente eres un idiota — siguió golpeándolo.

— No te entenderé si no te explicas — respondió sin esquivar los golpes.

— Eres un idiota, eres un idiota… Si tanto me amabas… ¿Por qué me dejaste ir? — pregunto sonrojándose, con una furia contenida.

— Recordaste… — dijo en un susurro, estaba sorprendido.

— Si, si recordé todo… por eso eres un idiota — dejo de golpearlo — ibas a dejar que me casara con Kaname — intento ponerse de pie — me voy.

— No… — La agarro del brazo — no te vayas — la jalo hasta hacerla caer al suelo, se puso sobre ella — por favor no te vayas.

— Eres un idiota Zero, yo que te amo, y tú que me ibas a dejar ir — Respondió mirándolo a los ojos.

— Repite lo que dijiste, Yuuki — la miro a los ojos.

— Eres un idiota…

— No, lo otro — la castaña se sonrojo ante el significado.

— Primero tú respóndeme a mi pregunta…

— No me preguntaste nada…

— No me dejaste continuar idiota — se sonrojo aún más — ¿Qué sientes por mí?

— Yo… yo… — el peli plata se puso nervioso, era el momento indicado para dejar de lado el nerviosismo y la vergüenza — Yo te amo, Yuuki, estoy enamorado de ti como loco — respondió tratando de ocultar su sonrojo — Te toca a ti — dijo mirando a otro lado.

— Zero, yo… — Agarro con sus manos el rostro del peli plata, le dedico una sonrisa — Yo también te amo, te amo aunque seas un idiota, que me de… — el peli plata no dejo que continuara hablando, la beso. La beso de una forma dulce, se separó pero volvió tomar sus labios pero esta vez de una forma apasionada. La castaña se perdió en aquella sensación, realmente amaba a aquel hombre. Pero todavía quedaba una duda más…

— Yuuki no te cases, no te cases por favor. Vámonos de aquí. Escapa conmigo.


Caminaba de un lado a otro, como león enjaulado, aun no podía comprender del todo lo que pasaba, ¿Cómo demonios había pasado todo aquello?, ¿Cómo es que todo había terminado así?... Aun recordaba las palabras de, su mejor amigo, Takuma: "Kaname, Yuuki no aparece, al parecer escapo con Kiryuu", tenía que ser una maldita mentira, pero no lo era.

Sabía que tenía que haber hecho desaparecer a Kiryuu Zero desde hace tiempo, pero no lo hizo, no lo hizo por Yuuki, simplemente por ella porque no quería alejarla. Que iluso había sido, de todas formas la había alejado, no, él no la había alejado, ella se fue… pero aun así, sentía la culpa de que era culpable por no retenerla.

Maldición, debió llevarse a Yuuki desde el momento en que le pidió que se casaran, debió sacarla del país, y solo regresar para la fecha de la boda. Pero no lo hizo, no lo hizo porque al parecer ella no quería irse. Entonces si ella no quería irse debió alejarla de Kiryuu, pero tampoco lo hizo. No lo hizo por dos simples razones: la primera, no quería ganarse el desprecio de Yuuki por alejar de Kiryuu, porque eso era lo que iba a ganar si la alejaba; la segunda, disfrutaba tanto ver el rostro de derrota de Kiryuu, como disfrutaba al ver su rostro cuando estaba con Yuuki…

Pero ahora todo se le iba en su contra. Yuuki, al parecer, había escapado con Kiryuu… Pero ¿Por qué decía "al parecer"?, la respuesta simple: aún se aferraba a la idea de que Yuuki no había escapado, que solo se le había pasado el tiempo, y estaba en alguna parte del hotel… ¿cómo podía aferrarse a esa idea?, faltaba media hora, no, faltaba menos de media hora, para que empiece la ceremonia. Todo apuntaba a que se había marchado.

Arrojo el vaso que sostenía con toda su furia. Él no tenía por qué estar encerrado en su habitación, él tenía que buscar a Yuuki, tenía que buscarla y buscar al bastardo de Kiryuu. Apenas viera a ese bastardo lo mataría a golpes, si lo aria, no le importaría si Yuuki llegara a odiarlo, no.

Siguió caminando de un lado a otro, tenía que esperar noticias por parte de Aido y Takuma, ellos dos decidieron ir a buscarlos, aparte que también buscarían a los amigos tanto de Yuuki como Kiryuu… sabía que Takamiya Kaito, Kiryuu Ichiru y Kurenai María, le traerían grandes problemas, pero jamás pensó que la amiga de Yuuki, Wakaba Sayori, le traería aquellos problemas, todos ellos confabularon para que Yuuki escapara con Kiryuu. No necesitaba pruebas para afirmarlo, simplemente sabía que ellos confabularon contra su boda, también tenía ganas de golpear a Takamiya y Kiryuu Ichiru.

Ahora solo tenía que esperar noticias, solo eso, pero… si encontraran a Yuuki, y en el caso de que fuera verdad que se escapó, ¿la obligaría casarse con él?... si, la obligaría pero luego de matar a Kiryuu, no dejaría que Yuuki se fuera… ¿cierto?

Escucho el golpe de la puerta, se apresuró hasta llegar a ella, la abrió. Al ver quien golpeaba la puerta, sintió una mezcla de emociones: primero sintió una pequeña esperanza, luego duda, pero al final sintió una gran furia.

— Yuuki…


Volvió a marcar el número del móvil de Zero, no le contestaba como en las anteriores veces. Lanzo un suspiro de frustración. Sus hijos eran unos inconscientes, eso era lo que pensaba Cross Kaien. Algo dentro de él le decía que esto iba a pasar, pensó que la boda se iba a cancelar, que su hija diría que no podía casarse porque estaba enamorada de Zero; que lentos eran sus hijos, realmente eran demasiado lentos, darse de cuenta de sus sentimientos recién el ultimo día, el ultimo día antes de que uno de ellos se case… pero ese no era el problema ahora, bueno si lo era, pero lo que pensaba era que jamás pensó que ellos escaparían, pensó que pararían la boda y le daría la cara a Kaname.

Volvió a marcar, esta vez, el número de Yuuki, tampoco había respuestas. Demonios donde se habían metido estos chicos, porque tenían que comportarse de manera tan infantil.

Escucho el sonido del timbre del móvil, contesto de forma inmediata.

— ¿Dónde demonios están, Zero? — pregunto con una voz molesta.

No soy Zero, soy Ichiru. No tienes por qué gritarme Cross — escucho del otro lado. Claro que tenía un motivo para gritarle, pensó.

— Claro que tengo un motivo para gritarte. Ustedes sabían lo que Zero y Yuuki planeaban hacer, y no dijeron nada — grito molesto.

Ese no es motivo para gritarme, además yo no sabía que Zero iba a escapar con Yuuki. — Al escuchar aquello se relajó — El idiota de mi hermano andaba de cobarde, a cada momento le sugería aquello, pero se hacia el cobarde, no pensé que se iba a atrever — se molestó ante lo escuchado.

— Entonces tú le sugeriste a Zero que escapará con Yuuki… — Dijo molesto.

Yo no fui el único, también se lo sugirió Kaito. No soy el único culpable — dijo desesperado. Zero no es el único cobarde, pensó el hombre, quiso formársele una pequeña sonrisa pero la situación no lo permitía.

— Entonces… dejando de lado el problema de que Zero y Yuuki escaparon… ¿Poor que también ustedes escaparon? — pregunto tratando de calmarse un poco.

No queríamos lidiar con Kuran, él nos encontraría como los únicos culpables de que "su novia" haya escapada. Aparte de que terminaría golpeándome porque me parezco a Zero, y no quiero que me golpee porque me parezco a él — respondió un poco más tranquilo

— Entiendo ese punto, pero no había motivo para que escaparan… — lanzo un suspiro — ¿Para qué llamaste, Ichiru?

Quería decirte que nos encontramos en el aeropuerto, nuestro vuelo sale dentro de unos cuarenta y cinco minutos. Compramos un boleto más para ti, si quieres puedes venir…

— No gracias, yo me quedare a enfrentar el problema que crearon tus hermanos. Yo enfrentare a Kaname por ellos. No te preocupes pueden irse tranquilamente — dijo de la manera más tranquila.

Está bien — escucho un suspiro — pero si cambias de opinión el boleto te esperara en la recepción, solo tienes que dar tu nombre, luego te modo en un mensaje la aerolínea. Nos vemos en Tokio… cuídate… padre…

— Ustedes también… cuídense — colgó, volvió a lanzar un suspiro.

Había tomado una decisión, el daría la cara por sus hijos. Al final y al cabo él ya tenía una ligera sospecha de lo que iba a pasar. Enfrentaría lo que Zero y Yuuki no hicieron.


— Pensé que iba a matarme mediante el celular — dijo Ichiru con una expresión un tanto rara.

— ¿Cómo puedes decir eso después de la forma en la que te despediste? — pregunto su novia, María, luego de darle un golpe en el hombro a su novio — te despides de una forma tan emotiva y luego piensas en que te va a matar, eres un idiota.

— Pero hubieras escuchado la forma en la que me hablo al principio…

— Todos lo escuchamos — dijo el castaño, Kaito — pusiste la llamada en alta voz.

— Ya… bueno… pero escucharon como me grito al principio… demonios todo esto por culpa de Zero y Yuuki — dijo furioso.

— También es nuestra culpa — dijo Sayori — nosotros los impulsamos a escapar. Así que no te quejes — se dirigió a Ichiru.

— Está bien — suspiro resignado.

— Diablos — dijo la peli plata — olvidamos sus cosas en el hotel, olvidamos las cosas de Zero y Yuuki en el hotel.

— ¿Qué no se las llevaron? — pregunto Ichiru.

— Si se lo hubieran llevado hubieran vuelto al hotel en la madrugada, y nos habríamos dado de cuenta de su fuga. — Respondió el castaño — Seguro pensaron que traeríamos sus cosas.

— Entonces María y yo podemos ir a recoger las cosas, aún falta cuarenta minutos para que salga el avión — dijo la rubia — ¿no te molesta verdad, María?

— Claro que no — respondió con una sonrisa.

— Nosotros podemos ir — dijo el peli plata.

— No creo que sea conveniente — respondió la rubia — si se encuentran con cualquiera de aquellos chicos terminarían golpeándose.

— Pero… ¿si les pasa algo a ustedes? — pregunto el castaño preocupado.

— Si podría pasarles algo — reafirmo el peli plata.

— No nos pasara nada, solo iremos meteremos su cosas en una maleta y nos venimos. No tardaremos más de media hora — dijo Sayori dedicando una sonrisa a su novio.

— Si solo será media hora y estaremos de vuelta — dijo con una sonrisa la peli plata.

— Está bien — dijeron al unísono los dos chicos.

— Nos vemos en media hora — dijeron ambas chicas y se retiraron.

El par de chicos solo suspiraron, tomaron las maletas y se fueron hasta una cafetería a esperar hasta que sus novias llegaran y el vuelo partiera. Se sentaron en una mesa pidieron un par de cafés.

— Mira aquella mesa — señalo el peli plata una mesa en la cual estaba sentados una pareja que tenían una manta cubriendo sus cabezas.

— ¿Qué hay de interesante en aquella mesa? — respondió el castaño, dando un sorbo a su café — solo veo que tiene un monto de postres en su mesa.

— Eso es lo interesante — respondió un poco molesto.

— Si, realmente es muy interesante — respondió con sarcasmo.

— Eres un idiota, no me refería a eso — respondió furiosos.

— Entonces explícate, y tú eres el idiota — respondió más molesto, el peli plata lanzo un bufido molesto.

— El punto era que aquel tipo me da pena — esbozo una sonrisa de burla — tener que complacer todos los antojos que su novia — empezó a reírse.

— No creo que deberías sentir pena ajena — esbozo una sonrisa — al final tú también estarás así, y creo que será peor.

— Tú también lo estarás, Seguro Sayori te pedirá muchas cosas, empieza a pensar cómo será ella cuando este embarazada — contra ataco el peli plata.

— Yo no me preocupo. Tú debes ser el que se preocupa, por eso hablas — tomo otro sorbo de su café.

— Ya, ya me preocupo, pero el que más me preocupa es Zero — observo el rostro de duda del castaño — Yuuki siempre come varios postres, y seguro estaría peor en aquel estado — lanzo una ligera carcajada — aquella chica me recuerda a Yuuki. — volvió a observar a aquella pareja.

Si en efecto aquella chica le recordaba mucho a Yuuki, observo por un momento más. La manta que los cubría cayó al suelo, sus ojos se abrieron considerablemente. El sonido de una silla moviéndose hizo que él reaccionara, se acercó a la pareja.

— ¿Qué demonios hacen aquí? — pregunto el castaño al ver a aquella pareja.

— ¿No tenían que estar lejos de aquí?, ¿Qué hacen aquí, Zero, Yuuki? — pregunto el peli plata al ver a su hermano y su amiga ahí.

— También me agrada verlos — respondió el peli plata mayor con sarcasmo.

— Nos quedamos dormidos y perdimos el vuelo — respondió la castaña — nos dijeron que podíamos cambiar los antiguos boletos por unos de este horario.

— ¿Entonces si escaparon? — hablo Ichiru.

— No, no escaparon, mira como estamos en la ceremonia — hablo con sarcasmo el castaño — no puedes preguntar algo que no sea obvio… como: ¿Dónde pasaron la noche?, o ¿Qué hicieron para perder el vuelo?

— Eh… veras… — la castaña se sonrojo ante las preguntas del castaño.

— No te importa — respondió de manera fría el mayor de los Kiryuu.

— Pero…

— ¿Dónde están Yori y María? — Pregunto la castaña, tratando de dejar de lado aquella conversación.

— Volvieron al hotel por sus cosas — respondió el gemelo menor.

— Sabia que algo nos habíamos olvidado — dijo la castaña — ¿y cómo andan las cosas allá? — pregunto un poco dudosa, con cierto tono de culpabilidad.

— Todos los están buscando, quieren la cabeza de Zero — respondió con simpleza el castaño — por eso lo mejor era que se hubieran ido.

— Es algo obvio después de lo que hice — respondió el peli plata de manera normal.

La castaña al escuchar aquella conversación sentía culpa, una gran culpa. Tal vez debió dejar en claro las cosas, y no huir del problema pero… no podía, o no quería enfrentarlas, como tampoco podía dejar a Zero. En ese momento en la playa lo supo, no podía dejarlo aunque quisiera. Lo más probable que hubiera sucedido, si no hubiera ocurrido nada de aquello en la playa, sería que en este momento estaría rumbo al altar, aunque hubiera recordado aquella noche, porque estaría molesta con Zero por no recordarle lo sucedido, pensaría que no le importaba. Pero… ¿Hubiera podido darle el sí a Kaname?... tal vez las cosas hubieran terminado de distinta forma, tal vez ella ya estaría casada con Kaname, tal vez se hubiera podido olvidar a Zero y no hubiera traicionado a Kaname… no, las cosas terminarían de la misma forma, algo dentro de ella le decía que hubiera terminando escapando, y hubiera terminado huyendo con Zero. Al final las cosas hubieran terminado como ahora, pero por lo menos…

— Ya tardaron mucho María y Sayori — dijo Ichiru al observar su reloj — ¿Qué estarán haciendo?

— Tienes razón — dijo el castaño — tengo un mal presentimiento.

— Además ya faltan quince minutos para el vuelo — dijo Yuuki luego de observar el reloj — ¿Dónde estarán María y Yori? — se notaba la preocupación en su voz.

— Además no teníamos muchas cosas, y por mi parte ni siquiera desempaque mis cosas — dijo Zero, observo por un momento a Yuuki.

— Emm… yo si traje varias cosas, a parte que estaban desparramadas — lanzo una risita la castaña.

— Puede ser el motivo… pero no creo que sea la razón por la que se están tardando — dijo el peli plata menor.

— Si… Sayori sabe ser rápida en ese aspecto — respondió el castaño de una forma pensativa.

— Tienes razón, pero no creo que les haya pasado nada malo… ¿cierto? — dijo el Kiryuu mayor.

— Si, no lo creo… — susurro Yuuki.

"los pasajeros del vuelo 878, rumbo a Tokio, se les ruega abordar el avión"

— ¡Mierda!, ya está saliendo el avión — exclamo Kaito.

— Zero, Yuuki, aborden el avión — dijo Ichiru.

— Pero ustedes…

— No se preocupen, podemos salir en el siguiente vuelo— menciono Kaito.

— ¡Pero eso tardara horas!— se puso de pie Zero.

— ¡Es mejor a que pueda suceder algo estúpido! — lo enfrento Ichiru.

— ¿Qué podría suceder?... si lo dices por ellos, yo no les tengo miedo — grito.

— Entonces dime… ¿Por qué escapaste?

— Porque ustedes me lo dijeron, me insistieron…

— Ya cálmense — interrumpió la castaña — no tienen por qué discutir, además yo también estoy preocupada por Yori y María.

—Sí, pero sería mejor que se vayan — respondió de manera tranquila el castaño.

— Pero yo…

— No te preocupes — hablo Ichiru — como ustedes están preocupados por nosotros, nosotros también lo estamos — el castaño puso una cara de inconformidad.

— Esta bien… ¿Te parece bien que nos vayamos, Zero? — lo observo.

— De pende de ti, cualquier cosa que elijas está bien — sus labios curvaron una diminuta sonrisa. La castaña suspiro.

— Entonces nos vamos — cogió unas maletas — nos llevamos las maletas de ustedes — se acercó al peli plata — nos vemos en allá, cuídense.

— Igual, ustedes tam…

— Con que aquí estaban. Kiryuu, Cross, Takamiya y… mmm… Kiryuu, por fin los encontré. Tendrán que acompañarme.


— ¿No crees que Yuuki es muy desordenada? — decía la peli plata al ver que las prendas de Yuuki estaban desparramadas.

— Sí, si lo es — dijo la rubia — bueno ya terminamos — cerro las maletas.

— Por fin — lanzo un suspiro de alivio — ahora a la habitación de Zero.

Ambas chicas salieron de la que fue su habitación rumbo hacia la otra habitación, caminaban en silencio hasta que la peli plata rompió el silencio.

— ¿Crees que alguien nos haya visto?

— No lo creo, sinos ya nos hubieran acorralado — hablo de manera seria — ¿Crees que Yuuki y Zero hicieron bien al huir?

— No del todo — entraron a la habitación — tal vez debieron enfrentar a Kuran.

— Si yo también lo creo, pero… a veces Yuuki es manipulable, tal vez la hubiera convencido de casarse; pero también, sé que ella está enamorada de Zero, y no hubieran podido manipularla.

— Sí, pero así sucedieron las cosas — cogió la maleta — Zero no desempaco, que suerte.

— Cierto, solo tendremos que recoger algunas cosas — dijo mientras sacaba algunas prendas del closet — Me pregunto… ¿Qué hubiera pasado si esta mañana Yuuki hubiera vuelto?

— Creo que hubiera sido una situación graciosa — decía la peli plata mientras guardaba unas prendas — primero creo hubiéramos terminando golpeando a Aido, para que no vaya con el chisme — lanzo una pequeña risa — luego, creo, que lo hubiéramos intentado encerrar; pero justo en ese momento aparecerían Yuuki y Zero, y por alguna razón Yuuki estaría molesta. La ceremonia sería normal, hasta que el juez mencionara "quien se opone, que hable ahora o calle para siempre" — intento sacar una vos masculina, la rubia lanzo una risa — todos hubiéramos mirado a Zero, pero este ni se opondría, ya sabemos con lo terco que es. Entonces en el momento que Yuuki tuviera que decir "Acepto", hubiera terminando colapsando y huyendo del salón; luego Zero terminaría siguiéndola y hubiera terminado de la misma forma… ¡Ah! Se me olvidaba, también habría unos golpes por parte de Kuran pero nada más que eso.

— ¡Que imaginación!... — dijo la rubia, observo su reloj de pulsera — ¡Demonios!... ya es tarde perderemos el vuelo.

— Yo creo que ya lo perdimos, nos mataran… — dijo al observar el reloj de la rubia, busco su celular en el bolso — ¡Maldita sea! Mi batería está muerta.

— La mía también — se dirigieron a toda prisa hacia la puerta — tendremos que correr.

Salieron ambas del cuarto a toda prisa, al salir se toparon con Cross Kaien, no podían creer que su suerte sea tan pésima.

— ¿María…Yori? — Dijo sorprendido el hombre rubio — volvieron… ¿Zero y Yuuki están con ustedes?

— Eh… no, ni los vimos. Solo vinimos por sus cosas ya que las dejaron — respondió Wakaba.

— Entiendo… ¿Entonces se van? — las observo a las dos con aire melancólico.

— Si nos vamos — respondió la peli plata — y… ¿Usted se queda?

— Si, enfrentare a Kaname por ellos. Además…

— Sayori, María — hablo un chico rubio de ojos verdes.

— Ichijou — dijeron con temor ambas chicas.

— No teman chicas, no les hare nada — trato de acercarse — solo quiero que me digan ¿dónde está Yuuki?

— Seguro ya está a punto de llegar a Tokio junto con Zero — respondió la rubia.

— Demonios… ¿Qué are? Kaname está furioso…

— Yori, María, están bien…

Las dos chicas no podían creer lo que pasaba. Primero que hacían Kaito e Ichiru ahí, pero al observar más allá notaron a Aido Hanabusa, supieron su respuesta. Pero la más importante, ¿Qué demonios hacían ahí Zero y Yuuki?


— ¿Estas segura de que quieres hacer esto? — pregunto el peli plata.

— Si, es lo mejor — detuvo su andar. Observo por un momento aquellas orbes amatistas — Es algo que tengo que hacer, Zero.

— Es algo que tenemos que hacer — agarro la mano de la castaña — No te dejare sola, Yuuki — acerco su rostro al de la chica, se acercó a los labios, y los unió en un casto beso, aquel beso no era apasionado pero demostraban todo el amor que se sentían el uno por el otro.

— Te amo Zero — dijo la castaña luego de separase.

— Yo también te amo Yuuki — unió su frentes, volvió a darle un beso, pero corto — Ahora vamos entre más rápido mejor v la tomo de la mano, emprendieron el camino juntos.

Se encontraban frente a la puerta de Kuran Kaname, la castaña lanzo un suspiro, tenía los nervios de punta; pero había decidido enfrentar a Kaname, a darle una explicación de por qué lo había dejado plantado. Respiro profundo, toco la puerta.

— Yuuki… — dijo apenas abrió la puerta el castaño. En sus ojos caoba se podía notar una mezcla de emociones.

— Esto… Kaname… ¿Podemos pasar? — dijo con nerviosismo, el castaño solo dio unos paso atrás, seguía debatiéndose por cuál de sus emociones debía tomar el control de su cuerpo. Zero y Yuuki ingresaron a la habitación.

— Yo… yo… lo siento — dijo de golpe la castaña. Kaname abrió los ojos ante las palabras, parecía que se dejaría llevar por la furia.

— Yo también me disculpo — dijo el peli plata — no debí llevarme de la nada a Yuuki. Yo pensé que lo mejor era que ella este contigo, pero no fue así. Yo también la amo y no la podía dejar ir — aquellas palabras acabaron con la poca tranquilidad del castaño.

— Y no te pudiste haber perdido — dijo con rabia golpeando en la cara al peli plata, logrando que este cayera al suelo. Yuuki trato de pararlo, no pudo ya que el castaño la empujo, sin darse cuenta, con fuerza contra uno de los sillones. — ¿Por qué demonios no te hice desaparecer? — esta vez lo golpeo en el estómago, logrando que el peli plata perdiera un poco de aire. La castaña intentaba parase pero le dolía la espalda, producto del choque — debí hacerlo, debí hacerte desaparecer de la vida de Yuuki.

El castaño intento golpearlo una vez más, pero el peli plata se puso de pie, a duras penas, y le dio un golpe en el rostro al castaño, logrando que este diera un paso atrás.

— Entonces… ¿Por qué no lo hiciste? — Lo volvió a golpear — debiste hacerme desaparecer si tanto te estorbaba.

— ¿Eres idiota? — Le planto otro golpe en el estómago al peli plata — no podía hacerlo, no podía porque si no me ganaba el desprecio de Yuuki. Pero veo que fue un error, debí hacerlo.

Intento golpearlo de nuevo, pero la castaña se puso en medio, ella a duras penas había llegado hasta ahí.

— Ya basta — grito la castaña — deja de golpear a Zero, yo solo vine a aclarar las cosas, vine a disculparme. No vine para ver como golpeas a Zero.

— Entonces si solo quieres charlar… Solo hablaremos los dos — dijo el castaño tratando de controlarse.

— Ni lo pienses…

— Zero sal afuera por favor — dijo la castaña.

— No te voy a dejar sola — respondió mirando al castaño con desconfianza.

— No te preocupes Zero estaré bien — el ojiamatista seguía con la duda en el rostro — además si sigues aquí terminaran matándose a golpes, y no quiero que pase eso.

— Esta bien — suspiro resignado — pero si tardas mucho entrare y te sacare a la fuerza, no me importa lo que pase.

— No te preocupes, no tardare — le dio una sonrisa y el peli plata salió de la habitación.

— ¿Por qué Yuuki? — pregunto apenas salió el peli plata.

— Lo siento — solo pudo decir eso — yo me enamore de Zero y no podía dejarlo ir.

— ¿Desde cuándo?, ¿Desde cuándo dejaste de amarme?, ¿Desde cuándo te enamoraste de Kiryuu?

— No lo sé realmente, solo sé que se hizo más fuerte cada vez que se acercaba la fecha de la boda — agacho su cabeza — Lo siento.

— Sabía que tenía que alejarte de Kiryuu — se acercó a ella — sabía que tenía que hacerlo, pero…

— Terminaría odiándote — completo la frase — lo aria porque creo que ya estaba enamorada de él.

— ¿Enserio ya no me amas? — Se acercaba al rostro de la castaña, para robarle un beso, ella desvió la mirada evitando aquel beso — veo que ya no, pero no entiendo… ¿Qué tiene el Yuuki?... ¿Qué tiene para que lo ames?

— No lo sé, solo sé que me enamore de él — se alejó del castaño — Lo siento, debí haber parado esto antes de que todo fuera peor.

— Deberías irte Yuuki — le dio la espada — antes de que me arrepienta — avanzo unos pasos — antes de que quiera encerrarte y no dejarte ir. Antes de que te encierre como un pájaro en una jaula de oro.

— Lo siento — fue lo último que dijo.

La castaña salió de la habitación, sentía un peso menos de encima, pero aun así sentía una pequeña sensación de culpa. Se encontró con el ojiamatista fuera de la habitación apoyado contra la pared.

— ¿Te encuentras mejor, Zero? — acaricio su rostro.

— Si, ¿Tú como estas?, ¿No te hizo nada? — acarició sus cabellos castaños.

— No me paso nada — le dio pequeño beso en los labios.

— ¿No te duele nada?, vi que te golpeaste contra el sillón.

— No ya me paso el dolor, mejor creo que sigues un poco mal — lo ayudo a apoyarse contra su cuerpo — Sera mejor que nos vayamos, los demás deben estar preocupados.

— Si, vámonos — volvieron a unir sus labios y emprendieron su camino.

La castaña lo miro una vez más, sabía que lo amaba. Aunque habían llegado a tener grandes baches por sus dudas, y por la terquedad de él, sabía que ahora si serian felices. Si solo al lado de la persona que más amaba en este mundo podía: Ser Feliz.


Fin.


Hola a todas, gracias por leer.

Lamento la demora de mas de un mes, lo siento mucho, mis motivos son bien justificados, los prefas me tenian totalmente ocupada, ademas que asi de la nada llego la semana de examenes. Estoy muy apenada con demorar tanto con el final de este fic. De nuevo lo siento, pero para compenzar la larga demora hoy mas subire el epilogo, espero que les guste.

Y... ¿Qué tal les parecio el final?... ¿Recompeza la tardanza o no?... ¿Fue un buen final o uno pesimo?... ¿Me lanzaran con tomatazos?... XD... bueno siendo sincera el final me costo mucho escribirlo, tenia dos finales en la cabeza, uno en el que no era cierto el que escaparon, y el otro en el que si, y bueno este fue el que gano... :D

Gracias a las que me dejaron un lindo review en el anterior cap.

SesshomaruSama.- Hola, gracias por comentar, lamento la larga demora, de verda lo siento, lo siento mucho, pero bueno el tiempo U_U... Y... ¿que te parecio el cap. final?, espero que haya sido de tu agrado, si no, puedes decirlo con toda confianza. Nos leemos en el epilogo. Gracias por tu lindo review... :D

angel's the-love.- Hola, tienes razon al decir que soy cruel, tarde mucho en subir el cap final, lo siento, lo siento mucho, no queria tardar tanto y asi de la nada volo el tiempo, de nuevo lo siento. Bueno aqui esta el finala, casi le aciertas, si no hubiera sido por que no me salia el final con la otra idea, le hubieres acertado, pero bueno esto fue lo que salio... ¿Que te perecio el cap. final?... sabes que puedes decirlo con toda confianza... :D. Gracias por tu lindo review, nos leemos en el epilogo... :3

ZeroKiryu's Lover.- Hola, lamento la larga demora, lo siento mucho, de verdad, ¿Que te parecio el final?... ¿Te gusto, no te gusto?... puedes decirmelo sin problemas. Gracias por tu lindo review. nos leemos en el epilogo.

Reviews?

Nos leemos en el epilogo...