¡Hola, hola! Al fin, ¡tiempo de escribir! Primero que nada me disculpo!! Me tardé centurias, lo sé :S Pero espero que aun quieran leerlo y que les agrade. Les dejo el ¡décimo ya! Capitulín de mi fic :P ¡Disfrútenlo!

Capítulo 10:

Laura volteó despacito, despaciiiiiitoooo… sonrojándose con intensidad… preparándose para encarar a Robertinho, pero…

El que la había saludado era Travis. La chica soltó un suspiro de alivio, y el sonrojo se borró considerablemente, aunque no desapareció del todo.

-¡Buenos días, Travis!- contestó ella con gusto, más por que no era quien esperaba que porque le alegrara mucho verlo, aunque había mucho de ambas.

-¿Terminaron el trabajo Robertinho y tú?- preguntó el peliazul apoyándose en el banco de al lado, y después de saludar a Karla, que era la que lo ocupaba.

-Ajá…- contestó ella sonriendo con nerviosismo- quedó bastante bien, yo creo que les va a gustar…

-¡Más les vale!- repuso Karla, haciendo un cómico mohín- porque si no nos va bien, los hago directamente responsables, ¿eh?

Los tres se rieron, con Laura ya algo más relajada. Aunque si hubiera sabido lo que se le venía encima gracias a Hamtaro, habría terminado más tensa que una cuerda de violín.

O-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

-¡Maldita sea!- iba gruñendo un chico bronceado con un cabello rosáceo bastante inusual- ¡Y yo que quería llegar temprano!

Robertinho estaba corriendo calle abajo hacia la escuela. Se había quedado dormido y ahora ya no podría hablar con Laura antes de clases. Era muy raro, pero él juraría que había puesto su alarma la noche anterior… de no ser porque a su madre se le había ocurrido ir a apurarlo de seguro todavía andaría por la Séptima Baba. Metió un poco más de velocidad al ver el edificio acercarse. Desechó casi enseguida la hipótesis de que "alguien" podía haberle apagado la alarma. "Nah, lo más seguro es que se me haya olvidado…" Después de todo, ¿qué desequilibrado se tomaría la molestia de ir específicamente a su cuarto solo para apagarle el despertador?

O-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

-¡Todo como lo habíamos previsto!- gritó Bromín- ya no se va a alarmar la alarma, ¡Jajajajajajajajajajajajajajaja…! ¿Qué?- preguntó ante la mirada de sus compañeros, que lo miraban con gotitas en la cabeza.

-Esteee… ¿qué tal vamos?- cambió rápidamente de tema Hamtaro, acercándose a donde Pashmina, Penélope y Colitas repasaban los planos de la operación.

-De momento bien, todo según el horario- aseguró la hámster con bufanda rosa. Penélope la secundó con un "¡Ukiu!". Colitas suspiró. Ya no podía protestar más pero… ella prefería a Robertinho…

.:FLASHBACK:.

-El ganador por dos votos fue Travis- informó Cerebrín, consultando la lista que entre él, Dandi y Panda se habían dedicado a hacer.

-¡Cómo!- se le escapó a Colitas.

-Creo que fue por derecho de antigüedad…- comentó Tigrilla con una gotita en la cabeza. La pequeña hámster francesa hizo solo un ligero mohín.

.:FIN DEL FLASHBACK:.

O-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

La puerta se abrió de sopetón para dar paso a un jadeante y ligeramente sudoroso muchacho brasileño, que solo atinó a acercarse a su banca y dejarse caer con estrépito. Por eso no notó que la mayoría de las caras de sus compañeros se habían vuelto hacia él, y la de una niña con cabello castaño se había puesto intensamente colorada.

-Que gusto que se digna a aparecerse, joven Ferreira- lo saludó Karla con falsa solemnidad, a lo que él respondió solo con una mirada de pistola- Ay, ¡es de broma! ¡Vaya que la gente está sensible el día de hoy!- pero no pudo seguir porque en ese momento entró el maestro y todos volvieron a sus lugares.

O-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Karla y Laura iban camino a la biblioteca cuando terminaron las clases, pues habían acordado terminar de una vez por todas el trabajo allí. Del otro lado del pasillo aparecieron los muchachos; pero cosa rara, Travis tenía una gotita en la cabeza y Robertinho cara de pánico.

-¡Hola, chicos…! ¿Pasó algo?- preguntó la chica Haruna fijándose en los rostros de sus compañeros, aunque se apresuró a retirar la vista cuando Robertinho alzó la mirada.

-Esto… pues no mucho… pero, ¿no tiene ustedes una tradición que sea algo así como los viernes 13 aquí en Japón?- aunque lo último lo preguntó como casualmente, ambas muchachas se quedaron pasmadas.

-Pues no… ¿por qué?- el pelirosa solo gruñó con incomodidad, así que el japonés contestó:

-Porque pareciera que hoy Robertinho anda medio salado- dijo medio en broma, medio en serio. Ellas sonrieron hasta que, por la cara del chico moreno, se dieron cuenta de que no era broma.

-¿Y eso? ¿Cómo que "salado"?- cuestionó la chica de las gafas, mirando con interés a Travis y a Robertinho alternativamente. El segundo suspiró antes de comenzar la lista de las cosas tan "extrañas" que le habían sucedido ese día.

-Bueno, primero mi despertador no funcionó, luego en el descanso casi me mato con un hoyo como de topo que se apareció de repente en el patio…- "ahora que lo pienso eso ya me había pasado antes… ¿¡qué en Japón hay tantos topos?!" se dijo antes de continuar- y cuando veníamos para acá…

-Cayó por los desagües un montón de agua que no le dio solo por centímetros- completó Travis, al ver que su compañero se había interrumpido para soltar un profundo suspiro.

-Oye, que raro- opinó Karla poniéndose los dedos en la barbilla- ¿no has hecho nada malo?

Como si estuvieran sincronizados, tanto Laura como él se sonrojaron, aunque ella lo disimuló con uno de esos tan útiles estornudos fingidos, y el de él no se notaba tanto.

-Salud… Pues no que yo recuerde- dijo el chico- ¿por qué lo preguntas?

-¡Porque puede ser mal karma!- declaró ella.

-No, no creo. Vamos, aun hay trabajo que hacer.

O-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

-¡Que asco de puntería tienes! ¡Ya debes necesitar más graduación!- le reclamó Tigrillo a Dandi, golpeando ligeramente con su patita los cristales de los lentes del aludido.

-¡Pues tu no me ayudaste mucho!- se defendió el hámster gris, dándole un manotazo para que ya no tocara sus gafas- Y ahora ya me ensuciaste los lentes, si serás…

-Ea, ea, ya basta- ordenó Gran Jefe poniéndose entre ambos antes de que se fueran a los golpes- fue un pequeño fallo, lo arreglaremos.

-Ggan Jefe… cgeo que no está funcionando del todo eso de atacag al otgo macho- opinó Colitas, mientras veía como tanto el hámster atigrado como su compañero aun forcejeaban para intentar pelear- ¿no seguía más conveniente ayudag al macho que escogimos?

-Como siempre, tienes tu linda boca llena de razón, Colitas- dijo el hámster de campo con una sonrisa un poco ida- ¡Hey, alguien ayúdeme a controlar a este par, por favor!- exclamó de repente, sujetando con más fuerza a sus amigos. De inmediato acudieron Tigrilla y Bocadín; la primera se llevó de ahí a su gemelo arrastrándolo de la oreja y Bocadín agarró tímidamente del brazo a Dandi.

-Tranquilo, Dandi- le dijo- si quieres, te puedo dar una semilla de girasol para que te calmes…- el roedor bufó pero aceptó la oferta, y comenzó a comer una semilla que su tímido compañero había sacado de entre los pliegues de su piel.

-¡Bueno, Ham-Hams!- exclamó el bonito hámster naranja y crema- ¡es hora de proseguir!

O-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

-¡¿¡¿QUÉ COSA?!?!- exclamaron tanto Karla como Travis al mismo tiempo, incrédulos. El brasileño les dedicaba una sonrisa maliciosa y Laura una risita nerviosa.

-Es lo justo- arguyó Robertinho, cruzándose de brazos- nosotros terminamos el trabajo, así que a ustedes les toca colorear todas las láminas.

-Pe, pero…- balbuceó el japonés.

-¡Eso es extorsión!- gritó la chica alzando el puño en señal de protesta.

-Lo siento, chicos… pero es que…- comenzó Laura, apenada.

-Miren, para que vean que somos lindos y buena onda, vamos a ir a la tienda y compraremos algunas cosillas para motivarlos, ¿está bien?

-No dejan pasar cosas a la biblioteca…- murmuró Travis, un poco amilanado por un fuerte "¡Shhhh!" que habían recibido, porque ni el pelirosa ni Karla estaban usando un tono que se diga muy confidencial…

-¡Bah! Con mis encantos se puede cualquier cosa- sentenció Robertinho, aumentando su sonrisa- Vamos, Laura- le colocó una mano en un hombro y la guió hasta la puerta, luego de hacer una despedida más bien burlona a sus compañeros. Karla estaba que echaba chispas.

-¡Ese par! ¡Son unos explotadores!- se quejó, tomando los colores y comenzando la tarea con furia. Travis se guardó sus comentarios, pero también estaba bastante molesto. Aunque no se debía completamente a lo de la coloreada… tomó sus propios lápices y ayudó a su compañera.

-No sé si hicimos bien…- dijo apenada Laura, echando una mirada culpable a la puerta antes de bajar por las escaleras- son como cinco láminas, y no son muy chiquitas que digamos…

-Es lo justo- repitió él con satisfacción, colocándose los brazos en la nuca, en un ademán despreocupado- Porque la verdad, a mi me revienta estar coloreando…

Ella rió nerviosamente y continuó caminando con la vista clavada en el suelo. En cuanto cruzaron la puerta se había percatado de que se iba a quedar sola con Robertinho, y empezó a sentir como se le retorcía el estómago de puros nervios. Pero él continuaba sin decir nada… Quizá se le había olvidado. "Sí… quizá así se despiden en Brasil y yo solo estoy siendo paranoica"- razonó Laura, considerablemente aliviada. Sin embargo, en cuanto se pusieron en la fila para comprar, el muchacho habló.

-He querido hablar contigo todo el día, Laura- dijo él sin mirarla, como quien comenta el clima que hace.

-Ah… ah… ¿en serio…?- no pudo reprimir un "¡gulp!" que le salió del alma- ¿De… de qué?- en ese momento se espantó de verdad porque Robertinho se le plantó enfrente, mirándola directo a los ojos. De repente comenzó a sentir como que hacía mucho calor.

O-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

-Oye, Karla, ¿no me pasas mi caja, por favor?

Habían puesto los materiales en el centro, y se dividían mitad y mitad cada lámina. Ya llevaban una completa y estaban por la mitad de otra. Si uno usaba un color que el otro no tenía, sencillamente lo tomaban de la caja.

-¿Hum? Yo no la tengo- afirmó Karla, alzando un poco los pliegos para buscarla debajo- ¿seguro que no la guardaste o se te cayó?

-¿Huh?- Travis se asomó por el borde de la mesa y, efectivamente, vio su caja en el piso- Aquí está…

-Que te dije…- le replicó Karla distraída. Sin embargo cuando se agachó por ella, no la agarró. Parecía que se había movido un paso lejos de donde había creído que estaba.

"Ya no me voy a desvelar…" se dijo el peliazul mientras se agachaba un poco más. Pero de nuevo, la caja de movió; muy poco, pero lo suficiente como para que él no la alcanzara.

-¿Qué demon…?- en esa ocasión se agachó tanto que estuvo a punto de irse de boca al suelo.

-¡Cuidado, Travis!- exclamó la castaña al verlo recuperar el equilibrio a duras penas- ¿qué sucede?

Pero el chico no le contestó, porque al levantarse para alcanzar la bendita caja otra vez, esta se levantó deliberadamente un par de centímetros del suelo y comenzó… ¡a correr! Si, podía sonar lunático, pero ¡la caja estaba corriendo hacia la puerta!

-Oye, ¡espérate!- le gritó, corriendo tras de ella- ¡Pero que diablos…!

-¡Travis! ¿¡A donde rayos vas?!- comenzó Karla, algo asustada, levantándose… pero se sentó casi en seguida, apenada; un mar de enojados "¡Shhhhh!" había respondido a toda esa gritadera.

-----------

¡Por favor, no me maten por la elección de los ham-hams! ¡Tiene un propósito, se los aseguro! (busca refugio de los jitomatazos TT) ¡Quiero agradecer a mi amiga Guaduchi-chan, que me ha apoyado a todo lo largo del fic! Y también saludos muy especiales a Minako Akemi-chan, CherryMeems-chan y Sakura-chan por sus lindos reviews! ¡Ojalá les haya gustado! Espero con ansias sus comentarios, ¿eh:P Matta ne!