Capitulo 10: El Imperdonable.

En total habían pasado cerca de dos semanas desde el día del accidente, dos semanas, catorce días, 336 horas, 20.160 minutos, 1.209.000 segundos en los que Fast no se separó ni un solo momento del lado de Octavia, en que ella iba evolucionando poco a poco. Ya había sido desconectada del respirador artificial y todo comenzaba a dar indicios de mejorar, pero lo más importante no ocurría: Octavia aún no despertaba. Vinyl ya había salido del hospital y estaba en su hogar junto con Thunder (no me pregunten que estarán haciendo o que han hecho esos dos… de verdad… nadie acá necesita saberlo… eso es materia de otro relato). Cada cierto tiempo Thunder y Vinyl iban al hospital a ver a sus amigos y, de paso, llevarle comida y ropa a Fast, ya que él había tomado la decisión desde el primer momento de no alejarse de Octavia hasta que saliera del hospital, caminando o con los pies por delante, pero él cumpliría con acompañarla.

Pero las noches no habían sido las mejores para Fast, todas las noches lo invadía una pesadilla que ya se había vuelto recurrente y que poco a poco lo estaba carcomiendo. Siempre era la misma escena, se encontraba suspendido en el aire, rodeado de una obscuridad absoluta que luego tomaba la forma de cientos de figuras encapuchadas que comenzaban a juzgarlo y acusarlo por el accidente.

- ¡Yo no he hecho nada!

- ¡Juraste protegerla y ahora peligra su vida!

- ¡Es culpa del maldito ebrio que las chocó!

- ¡Juraste protegerla y ahora peligra su vida!

- ¡¿Es qué acaso no saben decir otra cosa maldita sea?

- ¡Juraste protegerla y ahora peligra su vida!

Fast trataba de razonar con sus jueces, pero ellos repetían la misma frase una y otra vez, mientras le apuntaban con sus largos y huesudos dedos, acusándolo y culpándolo de que Octavia ahora estuviese en esa condición. Luego cada una de las figuras comenzaba con acusaciones personales contra el baterista.

- ¡Ya no es digno de su amor!

- ¡No es digno de estar a su lado!

- ¡Sus lágrimas no curarán sus heridas!

- ¡Su vida por la de ella, que corra su sangre para hacer que la justicia exista!

Las acusaciones llovían sobre él, y no podía defenderse de ninguna, y si lo hacía, sólo acrecentaba los gritos de sus jueces. Esto se repetía hasta que Fast no resistía más y se despertaba con un gran grito, sudando frío y llorando. Así había ocurrido las últimas dos semanas, pero al parecer nunca lo habían escuchado.

Y así, Fast de nuevo se despierta, su corazón late muy rápido, el sudor cubre su rostro y su respiración está agitada; como todas las noches, salía al pasillo y se mojaba la cara con agua fría para poder ordenar su mente. Se mira fijamente al espejo, nuevamente su rostro está lleno de arañazos y heridas que él mismo se auto-infligía en sus pesadillas. Ya sabía qué hacer, tomaba algodón y lo empapaba con alcohol que tenía oculto en la habitación de Octavia, y comenzaba a limpiarse la sangre del rostro, además que el ardor le ayudaba a despertar y tranquilizarse, prefería el dolor físico al emocional. Esta vez hay algo diferente, su rostro muestra muchos golpes que de seguro se había provocado dormido mientras era torturado por las acusaciones de las sombras.

Luego de haberse hecho las curaciones, vuelve al lado de Octavia y toma nuevamente su lugar, para seguir durmiendo.

-0-

Los días pasaban, Octavia no mejoraba y poco a poco la cordura de Fast comenzaba a irse, Vinyl y Thunder estaban muy preocupados por ambos (si, seguían viviendo juntos… y no, no quiero saber que hacen todavía esos dos). Así que en una última maniobra desesperada le llevaron una guitarra, un pequeño amplificador, un cuaderno y un lápiz a Fast.

- Hermano, no te voy a pedir que compongas en estos momentos… pero tú siempre me has dicho que la música siempre te ha ayudado en los momentos difíciles… creo que es hora de que dejes que te ayude en esta también.

Fast no emite comentario alguno.

- Bueno… nosotros nos vamos… te dejamos un poco de comida y ropa limpia… volveremos mañana.

Vinyl y Thunder salen de la habitación y mientras bajan las escaleras hablan un poco.

- Mierda, esto me tiene muy preocupado Vinyl.

- Si… creo que nunca había visto a alguien así.

- Está devastado… verdaderamente devastado… lo puedo ver en sus ojos.

- ¿Crees que pueda recuperarse?

- No lo sé… la verdad no lo sé... tengo miedo, Vinyl… tengo mucho miedo.

- ¿De qué tienes miedo?

- De que Fast vaya a hacer alguna estupidez… qué vaya a dejar la banda… no lo sé… supongo que de muchas cosas.

Vinyl se acerca a Thunder y le da un tierno y comprensivo beso (¿qué?, ¿a poco creyeron que se iban a quedar sin spoilers?) para tratar de calmarlo.

- Debes estar tranquilo, vas a ver cómo todo va a mejorar.

- Eso espero Vinyl… ¿oye Vinyl?

- ¿Si?

- ¿Cuándo les vamos a decir a esos dos sobre lo nuestro?

Vinyl se ríe un poco mientras abraza a Thunder.

- No lo sé… supongo que en el momento en que menos se lo esperen.

- Vaya si que eres troll.

Ambos se ríen de buena gana mientras siguen su camino a casa. Está atardeciendo, el aire comienza a ponerse cada vez más frío y pronto la noche será total.

-0-

Anochece otra vez, la oscuridad comienza a tomar el lugar de luz, el silencio es sepulcral en todo el hospital. Fast suspira y habla un poco para sí mismo.

- Otro día y nada… de nuevo sigues igual.

Fast se levanta y comienza a caminar un poco por la habitación, tiene las piernas entumecidas y comienza a aburrirse con la monotonía de las noches en el hospital. Entonces un recuerdo cruzó su mente, ¡la guitarra! Se voltea para ver el único recurso de entretención que tiene.

- ¿Será prudente? – piensa Fast – digo… no quiero molestar a nadie… y se supone que estoy acá para acompañar a Octavia, no para escribir música… pero por otro lado siento que me estoy volviendo loco y siempre la música ha sido mi mejor medicina.

Finalmente se decide y toma la guitarra y la conecta al amplificador que le llevaron, y este lo conecta a su vez a una toma de corriente, luego modifica el volumen para hacerlo adecuado al ambiente en donde estaba. Se sienta nuevamente al lado de Octavia y lentamente desliza sus dedos para escucharla… perfectamente afinada, sólo como su amigo Thunder la podía dejar. Sonríe y comienza a repasar mentalmente las notas. Hace años que no tomaba una guitarra de nuevo, pues siempre su instrumento favorito era la batería. Pero siempre supo como componer algo con una guitarra en las manos. Comienza a tocar algunas notas, pero no le gusta nunca como suenan, suspira y trata de dejar su mente en blanco y deja que su espíritu fluya y se manifieste como música. Las notas comienzan a brotar, y con ellas, las palabras.

Lay beside me, tell me what they've done…

Speak the words I wanna hear, to make my demons run…

The door is locked now, but it's open if you're true…

If you can understand the me, than I can understand the you…

Fast se detiene, sea lo que sea que ha tocado, le gusta mucho y comienza a escribirlo en el cuaderno, traza las cinco líneas del pentagrama y comienza a llenar los espacios con símbolos musicales. A veces borra algo y lo reemplaza por otra cosa, revisa que suene bien en la guitarra y si le gusta, sigue escribiendo. Eso lo mantiene entretenido por cerca de unas dos o tres horas, hasta que el cansancio lo obliga a dormir, dejando la guitarra y el cuaderno a un lado y acomodándose para esto, tal y como lo había hecho durante semanas.

-0-

- Emm… ¿q-qué ha ocurrido?... ¿dónde estoy?

Una voz dentro de la mente de una persona resuena. Lentamente la vista se va aclarando y el ambiente se va haciendo visible nuevamente. La visión es radicalmente opuesta a la que guardaba como último recuerdo en su mente, cambiando los vidrios rotos y el metal retorcido por un techo blanco y una habitación de hospital iluminada apenas por la luz de la luna. La que yace en la cama trata de incorporarse un poco, pero el dolor de sus heridas la obliga a retomar la posición de reposo absoluto que luego de horas de estar así le mataba la espalda. Tiene sed y hambre y poco a poco va recuperando conciencia y recuerdos, como si todo su cuerpo fuese una máquina que se reactiva engranaje por engranaje, de forma lenta pero segura.

- Debo estar en el hospital, vaya si que buen azote nos dimos amigo…

Octavia logra acomodarse un poco en la cama, para apenas poder sentarse y poder ver bien lo que la rodea. El reloj indica que son las 03:27 de la madrugada y la oscuridad es total en todo el hospital. Por entre la oscuridad, un ruido le llama la atención a la cellista, una respiración ajena a la suya y un bulto oscuro que parece la figura de otro ser humano. En un principio Octavia se asusta mucho e incluso está a punto de gritar, pero por gracia divina o por azares del destino, un pequeño rayo de luz lunar se refleja justo sobre un pequeño espejo para que éste lo refleje y se ilumine el rostro de aquel que se quedó haciendo guardia toda la noche junto a su cama.

- ¿Será posible?

Octavia extiende su mano y delicadamente quita algunos cabellos del rostro del que dormía sentado en una silla y con su cabeza y brazos apoyados sobre la cama. A Octavia se le iluminan los ojos al ver a quien estaba ahí, que aunque no sabe cuánto tiempo llevaba a su lado, eso no le importa a la cellista. Delicadamente acaricia el rostro de Fast mientras sonríe.

- Sabía que no me ibas a fallar… así te fuese a costar tu carrera, me dijiste que estarías ahí cuando te necesitara.

Fast hace un ademán como de despertarse, Octavia aleja asustada su mano, sólo para que Fast se acomode de nuevo y siga durmiendo. La cellista sonríe y se acomoda, como puede y evitando el dolor, para seguir durmiendo.

-0-

Fast despierta, otra vez la pesadilla. Realiza otra vez el mismo ritual desde hace días y vuelve a sentarse en la silla. Ve a Octavia, ella duerme plácidamente. Hay algo en ella que ha cambiado, Fast no sabe bien qué, pero algo ha cambiado… y ha cambiado para bien.

- Debe ser el cansancio… pero aún así… no tengo sueño… creo que mejor sigo trabajando en la canción.

Fast toma la guitarra, toma el cuaderno y busca las hojas donde ha escrito la canción. Lentamente vuelve a tocarla, desde la primera nota del primer compás. Y vuelve con la melodía de la guitarra, el canto.

Lay beside me, tell me what they've done

Speak the words I wanna hear, to make my demons run

The door is locked now, but it's open if you're true

If you can understand the me, than I can understand the you

Fast cierra los ojos, deja que su espíritu lo guíe en su propia creación. Él no lo sabe, pero alguien lo escucha atentamente.

Lay beside me, under wicked sky

The black of day, dark of night, we share this paralyze

The door cracks open, but there's no sun shining through

Black heart scarring darker still, but there's no sun shining through

No, there's no sun shining through

No, there's no sun shining...

What I've felt, what I've known

Turn the pages, turn the stone

Behind the door, should I open it for you...

What I've felt, what I've known

Sick and tired, I stand alone

Could you be there, 'cause I'm the one who waits for you

Or are you unforgiven too?

La atención de su única auditora es mayor, poco a poco siente como si fuese despertando de algo, como si una energía especial la va llenando de a poco, sanando sus heridas, produciendo nuevas células que reemplazan a las viejas, en definitiva, como si se estuviera recuperando más rápido de lo normal.

Lay beside me, this won't hurt I swear

She loves me not, she loves me still, but she'll never love again

She lay beside me, but she'll be there when I'm gone

Black heart scarring darker still, yes she'll be there when I'm gone

Yes, she'll be there when I'm gone

Dead sure she'll be there...

What I've felt, what I've known

Turn the pages, turn the stone

Behind the door, should I open it for you...

What I've felt, what I've known

Sick and tired, I stand alone

Could you be there, 'cause I'm the one who waits for you

Or are you unforgiven too?

Entonces, finalmente ocurre lo tan anhelado por Fast, pero en el momento menos inesperado. Octavia no sólo despierta, sino que casi literalmente se arroja a él y lo besa. ¡Solo los dioses saben la felicidad que inundaba el corazón de Fast en esos momentos!, pero él nunca dejó de tocar. Después de unos segundos que para ambos parecieron una eternidad, ambos rompen el beso, Octavia sólo mantiene sus brazos alrededor del cuello de Fast, mientras ambos se ven a los ojos. Fast sonríe y sigue cantando.

Lay beside me, tell me what I've done

The door is closed, so are you're eyes

But now I see the sun, now I see the sun

Yes now I see it

Sin cambiar nunca de posición, ambos se unen en la canción, cantándola juntos. Pareciera como si desde siempre la hubiesen conocido, como si siempre hubiese existido en sus corazones, pero que sólo ahora ha aflorado.

What I've felt, what I've known

Turn the pages, turn the stone

Behind the door, should I open it for you...

What I've felt, what I've known

Sick and tired, I stand alone

Could you be there, 'cause I'm the one who waits,

The one who waits for you...

Oh what I've felt, what I've known

Turn the pages, turn the stone

Behind the door, should I open it for you... (So I dub the unforgiven...)

Oh, what I've felt...

Oh, what I've known...

I take this key (never free...)

And I bury it (never me...) in you

Because you're unforgiven too...

Never free...

Never me...

'Cause you're unforgiven too...

Oh

La canción finalmente termina. Ambos sonríen satisfechos y se vuelven a besar, como hace tanto no lo habían hecho.

- Veo que has despertado.

- Si lo deseas puedo seguir durmiendo.

- Que ni se te ocurra… ya estuve a punto de perderte, ahora que te tengo de nuevo no te dejaré ir.

Se besan otra vez, Octavia vuelve a acostarse para poder descansar. Fast termina rápidamente de escribir todas las notas y la letra.

- ¿Y ahora qué haces?

- Escribo la canción, sonó demasiado bien como para que no la tenga escrita.

- ¿Y es qué tú siempre vives en el trabajo?

- Créeme, esta es la primera vez desde tu accidente que vuelvo a pensar en música… había oído que la música tiene poderes curativos y nunca lo creí… veo que me equivoqué.

- Así parece… pero… ¿por qué?

- ¿Qué cosa?

- La letra… ¿por qué dice eso?

- Creo que es lo que expresa cómo me sentía… ese sueño tan extraño… me hacía sentir como si no fuese posible llegar a obtener tu perdón o el de cualquier otro.

- ¿Qué sueño?

Entonces Fast le relata a Octavia la pesadilla que lo asaltaba cada noche, desde hace semanas. Una vez que acaba su relato, Octavia abraza a Fast con una sonrisa en el rostro.

- Tontito.

- ¿Y ahora por qué?

- ¿Qué culpa tienes tú del accidente?

- No lo sé… me sentía responsable… juré protegerte y no pude evitar todo esto.

- Fast… son cosas que ocurren… no puedes tratar de ser un dios y flotar a mi alrededor para protegerme de cualquier mal… en primera porque es imposible y en segunda porque en tu afán de protegerme, puede que me aísles del mundo.

- Tienes razón.

- Como siempre – le responde Octavia, riendo un poco.

- Oye no abuses, ¿sí?

- Ok, ok… lo mejor será que descansemos un poco antes de que llegue el médico.

- Será lo mejor.

Así, ambos músicos se van a dormir.

-0-

Amanece nuevamente sobre Canterlot, el sol se cuela por el departamento de Vinyl, donde ambos habitantes están durmiendo plácidamente… claro, roncando peor que unos camioneros, pero durmiendo plácidamente al fin y al cabo. Suenan unas llaves y como el cerrojo de la puerta se corre lentamente, pero los dos ni siquiera tienen las intenciones de despertarse.

- Vaya y como roncan estos dos.

- Si… y mira los dos durmiendo juntitos.

- ¿A poco no se te hacen una bonita pareja, no Tavi?

- A decir verdad, siempre sospeché que algo se traían esos dos.

- Si… bueno… ¿y ahora qué?

- Pues… a despertarlos.

- Pues parece que con palabras no lo vamos a lograr.

- ¿Quien dijo que usáramos palabras?

El silencio vuelve a reinar por unos momentos, se siente agua correr, unos pasos hacia dónde están ambos durmiendo.

- A la cuenta de tres… uno... dos… ¡tres!

Acto seguido, Vinyl y Thunder despiertan de golpe, totalmente mojados. Octavia y Fast les habían arrojado agua para despertarlos a ambos.

- Vaya manera de decir hola amigo – dice Thunder.

- Créeme que no fue mi idea, fue idea de Octavia.

- ¡Ay si claro, ahora yo tengo la culpa!

- Tú fuiste la de la idea de arrojarles agua.

- Pero tú diste la idea de los baldes.

-… bueno vale, quizás tengo un poquito de autoría en todo esto.

Octavia y Fast se ponen a reír mientras Thunder y Vinyl se secaban toda el agua. Una vez secos, salieron al comedor para sentarse y hablar un poco. A Octavia la dieron de alta esa misma mañana, el doctor nunca pudo entender tremenda recuperación en tan poco tiempo. Después de los exámenes de rigor, dieron de alta a Octavia, no sin antes darle varias recomendaciones y un largo reposo para asegurarse que no fuesen a surgir futuros problemas o complicaciones.

- Pues creo que tienes a quien te cuide Tavi – dice Vinyl.

- Y yo creo que tú te has conseguido a alguien, ¿o me equivoco? – responde Octavia.

Vinyl se sonroja y Thunder sólo puede sonreír, Fast le da un golpe amistoso en el hombro a su amigo. Con esa sonrisa ya sabía que todo lo que Thunder deseaba había ocurrido.

- Bueno… quizás… creo que eso después te lo contaré – responde Vinyl, aún sonrojada y viendo a Thunder, sonriéndole.

La tarde pasa tranquila hasta la noche, ahora todo es felicidad para los cuatro amigos. Finalmente cae la noche y llega la hora de dormir. Fast acompaña a Octavia hasta su habitación y la ayuda para acostarse (¿se me olvidó mencionar que está con muletas y con una pierna enyesada totalmente?, ¿sí?, lo siento). Fast se acuesta junto a ella.

- Te extrañé mucho, ¿lo sabías?

- Sí… me lo has dicho muchas veces.

- Y no me canso nunca de repetirlo.

Los dos músicos se besan, poco a poco Fast comienza a acariciar el rostro de Octavia y comienza a besar su cuello.

- F-Fast… por favor… no ahora.

- ¿Y por qué no?

- No así.

- Vamos… sabes que quieres.

Fast siguió con su trabajo, estaba empeñado en ello, pero alguien llama a la puerta.

- Oh por…

Fast se levanta y abre la puerta, era Thunder que lleva una bolsa plástica.

- Amigo, acá están los medicamentos que le recetó el médico a Octavia. La frecuencia con que debe tomarlos está en cada caja.

- Muchas gracias Thunder, de verdad.

Fast toma la bolsa con los medicamentos y cierra la puerta.

- Bueno, ¿dónde estábamos?

El baterista trata de seguir en su trabajo, pero… sorpresa, otra interrupción.

- ¿Es enserio?

Thunder se vuelve a levantar, mientras Octavia suelta una pequeña risilla por todo esto. Esta vez era Vinyl que llegaba con una botella de jugo de naranja (¡súper creativo!)

- Hola Fast, ¿cómo está Tavi?

- Pues ya se siente mejor.

- Es bueno oír eso, oye, le traje un poco de jugo de naranja, eso siempre la anima y la ayuda a recuperarse.

- Vaya, que bonito detalle, muchas gracias Vinyl.

Fast toma la botella de jugo de naranja y, luego de agradecer de nuevo, cierra la puerta y vuelve a intentar obtener su cometido. Pero…

- ¡Oh por San Pancracio!

Esta vez lo llamaban a su teléfono celular, era de la disquera.

- Ajam… si… si… está bien… si, lo haré… si… si… no, me niego… tengo algunas canciones y una que compuse hace muy poco que creo nos puede servir… ajam… súbelo más… creo que son el timbal número dos y los toms de 12' y 16' los que presentan problemas y también el crash de 16' no está sonando muy bien… supongo que la próxima semana… lo sé… lo sé… si… ajam… bueno, adiós.

Fast corta la llamada, suspira un poco y vuelve la vista hacia donde estaba Octavia.

- Creo que ahora si…

La decepción no pudo ser mayor, cuando ya todo estaba en orden encontró a Octavia plácidamente dormida, con sus medicamentos ya ingeridos con un poco de jugo de naranja. Fast sólo pudo elevar la mirada hacia el cielo.

- ¡¿Por qué me hacen esto, dioses?

Luego de eso, se acuesta de mala gana al lado de Octavia, pero pronto cambia su expresión al ver a Octavia tan tranquila, tan pacífica, con una sonrisa en el rostro, durmiendo plácidamente.

- Extrañaba verte así.

Fast se acomoda junto a Octavia, la abraza y se queda dormido junto a ella. Nuevamente tenía a la mujer de sus sueños en sus brazos, ya no necesitaba nada más.