Hola a todo el mundo!
Toca actualización semanal. Disclaimer: Escepto Jason Slayer, OC mío, los personajes pertenecen a Rowling.
Miró su reloj de pulsera. Eran ya las once y media de la noche. Jugaba con la pajita y los pequeños cubitos de hielo que quedaban sin derretir del vaso de plástico.
Justo cuando tiró a la papelera las bolsas vacías de los dos menús, oyó los chasquidos. Volvían a ser cuatro figuras. Pero, en vez de Rodolphus, les acompañaba alguien que Severus no conocía, aunque su cara le sonaba de algo. Era un hombre de unos treinta y tantos, con el rostro sin afeitar y gafas cuadradas.
El desconocido estaba bajo la maldición Imperius. Severus reconoció perfectamente los síntomas: mirada perdida, cara de bobo… la especialidad de Mulciver, que le tenía apuntado con su varita. Se acordó de cuando lo usaron con Mary MacDonald para divertirse…
-Buenas noches- les saludó a los recién llegados. Mulciver y Lucius le sonrieron. Bellatrix se aproximó donde él y le dio un beso en la mejilla.
-Al final has tenido el cuajo suficiente... Bien hecho, niño- le susurró al oído, entre irónica y provocativa. Su tono de voz, su proximidad y el reflejo de la luz de la luna en su pálida piel hicieron que Severus volviese a excitarse. La mujer llevaba de nuevo un ajustado corsé, dejando al aire veraniego su brazo derecho (en el brazo izquierdo llevaba un guante enrejillado, largo hasta el codo, ocultando la Marca Tenebrosa), torso y parte superior de sus apretados pechos.
Severus se obligó a desviar la mirada a Lucius. Seguía sonriéndole. Luego miró al desconocido.
-¿Quién es vuestro amigo?- preguntó el chico.
-Te presentamos a Jason Slayer- respondió Mulciver con una risa seca. Severus supo dónde lo había visto. En un retrato robot en las noticias de la tele. Era un muggle ladrón de casas, que también había atacado a sus habitantes.
-¿Qué tenéis pensado hacer con él?- preguntó Severus.
-Te lo explicamos camino a tu casa- comentó Lucius- pero antes…
El rubio sacó su varita. Lanzó un hechizo desilusionador a Mulciver. Bellatrix se hechizó sí misma. Después, Lucius golpeó a Severus en la cabeza. El chico notó unos hilos fríos le recorrieron la espalda. Levantó las manos, pero no había nada que ver. Finalmente, Malfoy se volvió invisible a sí mismo. El único que quedaba visible fue Jason Slayer.
Entre Malfoy y Black le contaron lo que harían. Y él les dio ciertos puntos, para incluirlos en el procedimiento, reconstruyendo su propio plan sobre la marcha. Cuando estuvieron en la puerta de la casa, Severus quiso coger del brazo a Lucius, creyendo que estaba a su lado, pero su mano tocó el suave tacto de la piel de la mujer, se obligó a no retirarla.
-Que no sufra- rogó el chico. Vale que hubiera condenado a morir a su padre… Pero él, Severus, no era cruel. No lo era… Tobías no se merecía un final doloroso… y se quedó más tranquilo al saber que Eileen no sería una de las víctimas.
-Descuida- quien respondió fue Lucius- si se complican las cosas, aceleraremos el proceso.
OooOooO
¿Qué tal la Semana Santa? Espero hayais descansado y disfrutado.
Si ya me habéis leído antes, sabréis que me gustaba daros la lata con mis peroratas ;)
El nombre de Jason Slayer viene de dos partes, Jason era/es el malo de "Viernes 13", y "Slayer" es rebanador en inglés.
La importancia de los nombres, jejeje.
Que paséis una buena semana.
Hasta el miércoles que viene.
Un Saludo
Robin Fleur
