Las preguntas se iban acumulando, pero no era el mejor momento para pararse y pasar unas cuantas horas resolviendo las dudas de Lois. La periodista lo sabía, pero aún así, por más que intentaba no pensar en ello, teniendo en cuenta lo que estaba en juego, no hacía más que pensar en todo lo que Clark todavía no le había contado.

"Prometo contártelo todo." Le dijo Clark, mientras le abrazaba con fuerza. "Pero ahora mismo…"

"Lo se, lo se, me lo has contado, al menos ahora se quien es Zod exactamente y por eso también se que tienes que marcharse, reunirte con el resto del equipo y acabar con ese tirano."

"¿Estarás bien?"

"Lo intentaré e intentaré no hacer una lista con todas las cosas que te tengo que preguntar." Clark le besó y se dispuso a marcharse. "Solo una cosa más. ¿La kriptonita te puede matar?"

Clark tardó unos segundos en contestar, como todos los secretos que tenía en su vida, aquello llevaría más que una simple respuesta para que Lois supiera todo lo que la kriptonita podría hacerle, sin embargo, tan sólo asintió con la cabeza y le dio un nuevo beso en la frente.

Lois lo vio alejarse. Su mundo se había dado la vuelta casi sin darse cuenta y ahora de repente, resultaba que estaba saliendo con alguien venido de otro planeta. Ella, que nunca había creído en los extraterrestres, estaba enamorada de uno. Sin embargo, no pudo evitar sonreír, porque realmente le quería, si, estaba enamorada de Clark hasta lo más profundo de su corazón y no le iba a dejar ahora por saber que no era como los demás hombres con los que había salido.

Quería llamar a Chloe, estaba segura, aunque Clark no se lo hubiera dicho, que su prima sabía toda la verdad sobre Clark, al fin y al cabo siempre había sido su mejor amiga. Pero no lo hizo, Chloe tenía demasiadas cosas en la que pensar y ocuparse de Oliver, como para encima agobiarla con algo así. Ya tendría tiempo, cuando todo aquello terminara, de preguntarle todo lo que necesitaba saber.

Su móvil sonó un momento más tarde. "Desconocido." Nunca aceptaba ese tipo de llamadas, pues al final siempre resultaban ser pirados que llamaban para contarle la última conspiración que habían encontrado. Pero sin saber muy bien el motivo, decidió contestar.

"Lois."

"¿Zod?"

Miró a su alrededor, esperando encontrarse al Kandoriano en alguna esquina, mirándola, observándola, jugando con ella como si se tratara de su presa. Ahora sabía lo que estaba cerca de ese hombre podía suponer para ella. Clark le había contado, de forma muy resumida, todo lo que había hecho y la gente a la que había asesinado. Pero estaba completamente sola.

"Me alegra que hayas contestado a mi llamada. Temía que estuvieras enojada conmigo por algo que he dicho."

"No, por supuesto que no." Tenía que conseguir por todos los medio que el Kandoriano no se diera cuenta del miedo en voz. "No esperaba que me llamaras, quiero decir, eres amigo de Clark y todo eso pero… ¿va todo bien?"

"Quiero que me hagas una entrevista."

Lois tardó unos segundos en reaccionar, de todo lo que había esperado escuchar, aquello le había pillado por sorpresa.

"¿Lois?"

"Si perdona. ¿Una entrevista?"

"Ya sabes que me voy a presentar para alcalde de la ciudad y va siendo hora de que la gente empiece a conocerme. Quiero gustar a todo el mundo, aunque ya se que eso no es posible. Pero estoy seguro que si eres tu la que me haces esta entrevista, ganaré puntos."

"Si, claro, seguro."

Aquello no le podía estar pasando aquello, un criminal de otro planeta y que intentaba matar a su novio, no le podía estar pidiendo que le hiciera una entrevista realmente. Sin embargo, tenía que decir algo.

"Espero que no provoque ningún conflicto de intereses con el periódico ni nada parecido."

"No para nada, es solo que esto es muy grande, una entrevista a alguien puede ser el futuro alcalde de la cuidad. Ya sabes que todavía no tengo mucha fama en mi trabajo."

"Por eso te quiero ayudar. Si haces esta entrevista y gano las elecciones, podrías ser mi jefa de prensa."

"¿Qué yo podría ser que?"

Zod se echó a reír, mientras que Lois se estremecía pensando aquella posibilidad. Por nada del mundo estaba dispuesta a atarse a un hombre semejante.

"No tienes porque agobiarte todavía. Aún no he ganado las elecciones, incluso podría no ganarlas. Así que por el momento, tan sólo te pido que me hagas esta entrevista, no quiero que juegues sucio, pon las cosas tal cual ocurran, quiero ser yo mismo."

"Claro. Por su puesto."

"Si la gente supiera quien eres realmente." Pensó Lois para si misma. "Nadie te votaría y la gente saldría corriendo al verte. No eres como Clark; tan sólo eres un maldito asesino, un tirano que quiere conquistarnos y usarnos como esclavos." No lo dijo en voz alta, primero tenía que conocer bien a su enemigo.

"¿Qué me dices? ¿Estás dispuesta a hacer esa entrevista? El puesto de trabajo, siempre estará disponible para ti. Pero primero, contéstame a lo de la entrevista."

"Si claro, no hay problema. Haremos esa entrevista y si ganas las elecciones, hablaremos del puesto de trabajo."

- o -

"No vas a hacerlo."

Oliver dio un paso adelante, sosteniéndose en la mesa, todavía no estaba del todo recuperado, pero no le importaba, lo que acababa de decirle Lois, le parecía la mayor de las locuras.

"Ollie…"

"No, lo siento, pero no tienes ni idea ante lo que nos estamos enfrentando." Lois bajó la mirada; en eso su amigo tenía razón, había estado a punto de morir a manos de Zod y tan sólo la providencia había impedido que ocurriera. "Zod es un psicópata y no se detendrá ante nada para conseguir su propósito. No quiero que estés peligro."

Chloe se acercó y rodeó su cintura. Sin decir nada, le instó a sentarse, Emil le había dicho que todavía no estaba en condiciones de hacer grandes esfuerzos. Le ofreció un vaso de agua y le miró a los ojos. Oliver asintió y sonrió. Se comprendían sin necesidad de palabras, sus miradas eran suficiente. Chloe se acercó y le dio un beso.

"Lo siento, no quería hablarte así, pero después de todo, no sabes a lo que nos estamos enfrentando. Zod…"

"Se muy bien de lo que es capaz, por si no te acuerdas estuve en el futuro, vi lo que pasará si ese desgraciado se hace con el poder de esta ciudad y te aseguro que no se lo voy a permitir."

Carter se levantó, haciendo que los dos dejaran de hablar casi de inmediato. Si había alguien en la sala, que supiera comportarse como un gran líder, ese era Carter, tenía experiencia y todos le respetaban, incluso Lois, pese a que apenas lo conocía.

"Bueno, bueno. ¿Qué tal si dejamos de un lado nuestras diferencias y pensamos como podemos trabajar juntos?"

Los miró a todos, también a Clark que no había dicho nada al respecto todavía. El muchacho mantenía la cabeza baja, parecía pensativo y Carter quería preguntarle que le ocurría, pero empezaba a conocerlo lo suficiente como para saber que se lo diría cuando estuviera realmente preparado.

"¿Qué propone entonces?" Preguntó Oliver. "No quiero que Lois se meta en esto."

"¡Eh un momento!" Lois se levantó de golpe de su silla. "Espero que no empieces a comportarte ahora como el general, porque sinceramente, con un padre y tengo bastante. Soy mayorcita para tomar mis propias decisiones y una de ellas es que os quiero ayudar."

"¿Clark tu que dices?" Preguntó Carter y todos miraron hacia la esquina de la mesa donde se encontraba su amigo, todavía silencioso y cabizbajo.

"Que tengo miedo de que te ocurra algo." Dijo mirando a Lois. "Tengo miedo de que al haberte contado quien soy en realidad, te haya llevado a estar aquí y decidir ser nuestro topo en las filas de Zod." Lois estaba preparada para replicar, pero Clark siguió hablando, por lo que no pudo decir nada. "Pero al mismo tiempo se que eres una persona a la que no se puede detener y si lo intentamos cualquiera de nosotros sería mucho peor. Eres segura de ti misma y eso es algo fundamental en este equipo, has estado metida en tantas cosas como nosotros, aún cuando no sabías que te estábamos protegiendo. Así que supongo que no veo motivo para impedir que hagas esto."

"Clark por el amor de dios." Protestó Oliver.

Sin embargo, Lois ya se había acercado a su novio y le había besado, tras darle las gracias por confiar en ella. Oliver estaba convencido que no podía salir nada bueno de todo aquello, pero no le quedaba más remedio que confiar en Clark y Carter para que protegieran a su amiga.