Buenos días a todas! El intento de ayer fue una mierda de intento... Esto se volvió loco y yo entré en un ataque de histeria en el que me planteé no seguir con la historia. Pero ya..ya está...se me pasó el enfado y aquí esta (espero que hoy se suba bien o empiezo a romper cosas)
Este capítulo se lo dedico a Anonimsuperfan, que de una vez, ya se quién es. Este es para ti Lena, no pasa gran cosa, pero da igual xD /
Agradecer de nuevo a todos por leer y comentar, que me da alas para seguir escribiendo. Y una pregunta os voy a hacer hoy, para que me deis ideas para moldear una parte de la historia. Voy a hacer un flashback para mostraros la pedida de mano de la primera vez de Emma a Regina, y quiero saber vuestras espectativas.
Respecto al capítulo anterior, es la primera vez que escribo algo tan gráfico, y no sabía como me saldría. Espero que me digáis como mejorar y hacer que #5oshadesofGrey la mame a mi lado (okno )
Una cosa que me llamó la atención, Evil Targaryen su comentario me dijo que iba a abrir otra trama para continuar el fic, y que tal vez os sorprendiera... pues te digo, querida, que sí, y cuándo nos enteremos de que va a pasar, tal vez montemos un caos enorme. Nunca imaginé que los personajes se me saldrían de la cabeza y crearían su propio destino ellos solos. Ahora sin mas demora, Capítulo 10, que lo disfrutéis; nos leemos

Capítulo 10/

Emma despertó temprano sintiendo el calor de Regina, que la había buscado en sueños, y por primera vez en mucho tiempo la había encontrado. Eran las cinco de la mañana y… se le estaba olvidando algo… ¡Henry! ¡Henry estaba solo en casa!
-Regina, ¡Regina! –susurró zarandeándola cariñosamente. Cuándo esta hubo despertado prosiguió –Me he dejado a Henry en la cama, me voy, porque si se encuentra con la casa vacía nos vamos a morir tú y yo, ya sabes lo listo que es, igual que tú –la miró con una sonrisa y besó la punta de su nariz –Te recojo para desayunar –dijo mientras se vestía -¿Dónde dejaste la llave de mi casa? –Regina señaló el baño vagamente -¿El baño? ¿Cómo que el baño? /
-Te había preparado un juego… -dijo esta aún durmiendo –para que las cogieras mientras me tenías, pero te me adelantaste y… -parpadeó pesadamente, la miró –Está en el fondo de la bañera…
-¿De verdad Regina? –dijo incrédula –¡Eres genial! –soltó con una sonrisa besándola en los labios y entrando al baño a buscar la llave. Cuándo la encontró salió, volvió a besar su frente, ya que estaba dormida otra vez, la arropó y le mustió un "Te quiero" en el oído. Regina lo percibió y sonrió, mientras la rubia salía de la habitación y de la mansión.
x_SQ_x Henry escuchó el sonido de las llaves agitándose en un fallido intento de silencio, seguramente proveniente de la patosa de su madre. ¿Qué tenía que hacer? ¿Se levantaba a regañarla o tenía que dejarlo así? Al fin y al cabo era su madre.
Había decidido no levantarse debido a su cansancio, y entonces su móvil vibró. Había recibido un mensaje. "¿Pero y quien es el estúpido que se dedica a mandar mensajitos a las cinco y media de la mañana?" Pensó. Pero nada más ver el nombre de cuya persona lo había mandado, una sonrisa estúpida se formó en su boca y lo abrió rápidamente.
"Hola Henry, supongo que estarás durmiendo, pero yo no podía dormir. He estado pensando en si te gustaría venir al campo de fútbol mañana por la mañana con los chicos y las chicas del pueblo. Puedes jugar en mi equipo."
Henry, que nunca se había sentido parte de un grupo y ahora estaba empezando a tener amigos, se sintió querido; pero a parte de eso, sentía una cosa extraña por esa chica que a penas acababa de conocer. Después de que se lo explicase se acordó de ella, de cuándo la ayudó a reunirse con Jefferson, su padre.
"Hola Grace, yo también estoy despierto. La idea de ir jugar a fútbol contigo me encanta. Pasaré a recogerte, ¿a qué hora?"
El chico contestó más que contento, algo en su interior crecía, mientras ese se convertía en el primero de muchos mensajes aquella madrugada. /
x_SQ_x -Buenos días mamá –Henry salió de su habitación vestido con ropa deportiva. Emma estaba sentada en uno de los taburetes que rodeaban la isleta de la cocina abstraída mirando un punto en el techo –¡¿Mamá?!
-Buenos días Henry –le dijo con una sonrisa apartando la mirada del yeso mirándolo a él.
-¿Qué te pasa? Es…extraño. –dijo mientras miraba la pantalla del móvil otra vez y volvía a apagarlo./span/p -¿Qué es extraño? –dijo ella sorprendida, ¿qué había echo ahora? ¿Tan evidente era?
-No devoras beicon, ni huevos, ni cereales aun que sea. ¿Tienes fiebre? –dijo burlándose mientras le tocaba la frente.
-No, –contestó irónica sin reírse de su broma –te estaba esperando. ¿Quieres que vayamos a desayunar a Granny's tú y yo?
-No. –dijo indiferente acercándose a los armarios que colgaban de la pared de la cocina –Me han invitado al campo, a jugar al fútbol, ¡a mí! –dijo contento mirando a su madre –He dejado de ser el chico rarito, bueno…sigo siéndolo, pero ahora tengo amigos; y no voy a llegar tarde por culpa de un desayuno. Mamá, no te ofendas… -cogió un paquete con galletas del armario.
-Tranquilo chico, no me ofendo. A mí me encanta que tengas tus planes. Incluso si algún día necesitáis taxi para ir a la discoteca…aquí me tienes, –le guiñó un ojo – mi Bug os llevaría encantado.
-Gracias por la oferta, pero casi que no, prefiero ir en un taxi de verdad, y sin que mamá se entere.
-¡Vaya! –dijo sorprendida -¿Sin que mamá se entere eh? Entonces quiero un soborno, yo lo se, así que nada me impide poder ir a contárselo. Y también puedo comentarle lo de tu novia… –la rubia se echó a reír.
"-No tiene gracia –el chico cerró la puerta mientras su madre seguía riendo en la cocina. Cogió dirección hacia casa Grace, debería estar esperándolo.
Emma cogió su móvil, esperando encontrar un mensaje de Regina, pero nada, no había nada, por lo que decidió mandárselo ella.
"Buenos días señora alcaldesa, ¿cómo se ha despertado hoy? Se rumorea que pasó la noche con su amante, ¿es eso cierto?"
No pasaron unos segundos cuándo el móvil vibró sobre la mesa, y fue la última vez que estuvo sobre esta, ya que no se soltó de las manos de la rubia.
"Sheriff Swan, no deje que esos rumores la distraigan de su trabajo. No la veía una mujer chismosa ¿sabe? Pero es igual que todos los habitantes de este pueblo, siempre tan sedientos de rumores…"
"Pero la cosa está, señora alcaldesa, que a mí solo me importan los rumores que tengan que ver con usted."
Regina sonrió como una quinceañera al recibir el mensaje.
"Creo recordar, señorita Swan, que esta madrugada, tras una placentera sesión de duro trabajo, me prometió que me llevaría a desayunar. Pero, debo avisarla de que llega tarde. Estoy de camino a Granny's."
Emma se vistió acelerada, recogió su cabello en una coleta de caballo y cogió su chaqueta de cuero marrón, rápidamente emprendió el paseo a Granny's.
x_SQ_x La puerta de Granny's se abrió haciendo que la campanita sonara. Todo el local se giró clavando su mirada en Emma Swan. Se quedó de pié manteniendo la puerta entreabierta tras ella, recorriendo con la mirada el local entero, y entonces sus ojos se encontraron con los de la alcaldesa.
Los ojos marrones que la observaban divertidos parecían cataratas de chocolate derretido y hacían que Emma Swan deseara más a esa mujer cada segundo que pasaba.
Regina dejó su bolso en el asiento de delante, haciéndole saber que no iba a sentarse a desayunar con ella, o al menos no por ahora.
Buscó su mesa de siempre, que casualmente era la mesa del lado opuesto a la de Regina. Nada más sentarse pidió a Ruby lo de siempre, y su móvil empezó a vibrar en su bolsillo.
"Señorita Swan, los huevos y el beicon todos los días, no son buenos para el colesterol." –Regina la miró divertida desde la otra punta del local para luego perderse de nuevo en su taza de café con leche y cereales de todos los días.
"¿Y los cereales que tipo de enfermedad provocan?" –se interesó la rubia mientras su amiga Ruby le servía el plato y el zumo.
No había demasiada gente, salvo algún pequeño grupo apartado hablando de sus cosas, alguna pareja desayunando tranquila y un par de hombres con resaca que intentaban curarse con café. Por lo tanto Ruby decidió sentarse con su amiga, delante de ella, tapándole directamente su contacto visual con la alcaldesa.
-¿Qué te pasa rubia? –le dijo al sentarse -¡Eh! Que estoy aquí, no allí –le pasó la mano por delante de la cara para llamar su atención – además, estoy más buena que la alcaldesa –ese comentario hizo que la castaña se ganara una mirada asesina por parte de la rubia.
-¿Enserio? –le dijo con indiferencia alzando una ceja.
-Venga, que era una broma… -se relajó poniéndose seria –¿Qué? La echas de menos ¿verdad? –la rubia asintió –Tú tranquila, ya verás como todo se arreglará, y si no se arregla del modo que tú quieres, podréis ser amigas. Y así al menos habrá conservado a la única persona que aún quiere acercarse a ella…
-Podrías irte un poco a dónde ya sabes.
-Era una broma… Menudos humos no tenemos por la mañana princesa –se levantó, y mientras se alejaba hacia la barra continuó –y por la tarde, y por la noche…
Emma rodó los ojos y enseguida comprobó su teléfono, que efectivamente tenía un mensaje de Regina.
"¿Los cereales? Los cereales son buenos en todos los aspectos, señorita Swan, sobre todo a la hora del desayuno. Aportan carbohidratos a nuestra dieta que nos ayudan a llevar un buen ritmo durante el día. Y si son integrales mejor. "
"Bueno venga, de acuerdo. No sé ni para qué he preguntado, siempre intentas ganar."
"No tengo que esforzarme mucho cuándo me lo pone tan fácil señorita Swan."
"Escucha Regina, hablamos de que me llamarías Emma a partir de ahora, pero no sabes lo que me excita que me llames "señorita Swan", y quiero escuchártelo decir, no quiero leerlo en un mensaje."
"Ni se le ocurra venir, señorita Swan. Le recuerdo que para el resto de Storybrook usted y yo seguimos divorciadas, y yo la odio por ello."
Emma se levantó con el plato en la mano y cruzó el local. Se sentó a su lado en el sofá de color rojo que conjuntaba con la mesa y la miró dejando sus cosas al lado de las de Regina.
-No me importa –le susurró –No me importa lo que la gente piense. Si quiero besarte, te beso, si quiero abrazarte, te abrazo, y si quiero desayunar contigo, vengo a tu lado y desayuno contigo.
-Emma, lo que la gente piense sabes que me da igual –dijo desviando su mirada de la de Emma y centrándose en sus cereales –pero Henry no sabe nada, y me gustaría ser nosotras la que se lo digamos. Además, ahora me gustaría guardarlo para nosotras, que sea algo nuestro durante un poco más de tiempo.
-¿Entonces si quiero desayunar contigo, puedo hacerlo, pero sentada a veinte metros? Pues no me parece bien –su tono infantil volvió a salir de su garganta.
-Emma… podemos desayunar juntas, cuando tú quieras. Y cenar, y comer, e incluso dar paseos nocturnos por donde quieras. Pero no quiero que se entere nadie por ahora. Como te dije, quiero ser tú y yo solas, un tiempo.
Emma asintió separándose de Regina y sentándose delante de ella. Si se suponía que eran amigas eso si podían hacerlo, y Regina no la detuvo.

Espero que os haya gustado este pequeño momento de transición. El próximo capítulo, os aviso, da un pequeño salto en el tiempo, dónde nuestras protagonistas ya estnán entradas en su relación (y tan entradas).
Con ansias de que llegue el próximo viernes para dejaros el Capítulo 12.
Me despido hoy con muchos deseos de que paséis un gran fin de semana y que me dejéis muchos comentarios:)
Besooos ^* ^