La Promesa de una Sacerdotisa

ACLARACIONES:

-DiAlOgO…

-"PeNsAmIeNtOs…"

-FlAsH bAcK-

/-/-/-/Cambio de escena

Esta demás decir que Naruto no me pertenece, al igual que ninguno de sus personajes; esta historia no está escrita con fines de lucro, solo por mero entretenimiento y espíritu creativo :B

Sin más que decir…espero y disfruten la lectura ;)

/-/-/-/

Capítulo VIII: Es solo una hora

-te ves nervioso…

El castaño centró su atención en la espalda del rubio. Si él estaba casi en shock, no quería imaginarse lo que pasaría con el Uzumaki cuando lo descubriera-…me acabo de enterar de algo…-hizo una pausa y lo miró con una seriedad atípica. Eso solo podía indicar que el asunto era delicado-… en serio Shino, no me lo vas a creer…

Cuando aquellas palabras llegaron hasta sus oídos, nunca se imaginó que lo que continuaría sería algo así. Los Aburame jamás mostraba expresión alguna; era un clan serio, como los Hyuga o los Uchiha, pero esta vez no pudo evitar que debajo de su mascara de indiferencia, la sorpresa se apoderada de su rostro.

-¿Estás seguro de lo que dices?...-había un claro tinte de incredulidad en su voz

Kiba asintió con seriedad, agachando la cabeza sintiéndose aún más confundido que antes. El resto del camino, desde que había compartido esa información, no había apartado su mirada del chico que caminaba con una amplia sonrisa sobre su rostro ignorando toda la situación. Esta vez, tenía que ser sincero, agradecía que estuviese vanagloriándose de todas sus grandes hazañas en Suna; eso les daba el tiempo suficiente como para pensar en alguna alternativa que los pudiese sacar de aquel embrollo… al fin de cuentas, no era un tema fácil de controlar. Conocía al chico desde hace años, y aunque admitía que desde su regreso era un poco menos hiperactivo que antes, aún mantenía ese tan poco control de impulso y su torpeza innata que de seguro lo llevaría a cometer una tontería.

-¿Kiba?

Inuzuka suspiró-… Akamaru logró percibir su aroma. El de ella y el de Sasuke…

-Pero puede ser un error…

El chico inu negó en silencio mientras acariciaba a su can-… Akamaru nunca podría olvidar un olor y menos si es el de ella…-permitió que una sonrisa melancólica se deslizase por sus labios. Pensar en aquella muchacha de ojos jades, le traía muchos recuerdos-… mucho menos después de todo lo que hizo por él… -el animal lamió su rostro en agradecimiento por sus mimos

Sin embargo a pesar de eso no podía dejar de sentirse inquieto y dudoso… ¿Realmente sería ella…? ¿Entonces su muerte había sido un engaño? ¿Por qué? Y si no estaba muerta, ¿Qué hacía con Sasuke? Esas interrogantes rondaban en su mente al punto que sentía palpitar sus sienes.

Aburame por su parte, se mantuvo en silencio observando el suelo tratando de pensar en alguna posible solución. Compartía la aprensión de su compañero, ambos temían una posible sobre reacción por parte del Uzumaki una vez que se enterase de aquello, al fin de cuentas, se trataban de sus dos mejores amigos, de sus compañeros de infancia, de dos personas que a pesar del tiempo seguían vigentes en el noble corazón del joven zorro.

No, no podían darle la noticia así de golpe.

-¿Qué harás entonces?

Kiba suspiró-No sé. Naruto tiene derecho a saberlo…-logró percibir que las cejas de Shino se alzaban, mostrando su desacuerdo-… bueno es quien está más involucrado ¿no?

-¿Crees que es lo correcto…?

-¿Qué podría pasar?-dijo intentando eludir aquella pregunta. Sinceramente, él tampoco tenía esa respuesta

El chico centró su atención en la pareja por largos minutos. Su emnte trabaja a mil en esos momentos sin concretarse en nada claro. Suspiró captando la atención del Inuzuka-Debes ser cuidadoso Kiba. Sabes que nunca es bueno actuar si no se está seguro… ¿Cómo lo sé? pues…

-Sí, sí ya sé lo que sigue, no es necesario que me lo digas…-dijo mientras movía una mano, restándole importancia al asunto

-Pero si quieres un consejo, creo que deberías dar aviso a Hokage-sama…

Kiba agachó la cabeza unos segundos meditando la idea. Dadas las circunstancias en las que se encontraban y los escasos kilómetros que los separaban de la aldea donde estarían ambos shinobis, era la acción más razonable. Luego de un largo y sonoro suspiro, le entregó una afilada mirada a Aburame, esbozando una sonrisa ladina.

-Entonces tendrás que ayudarme. Tus bichos me serán útiles para ello…

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Agradeció a los grandes Dioses cuando vio el plato del Uchiha sin rastro de comida. Era la excusa perfecta para poder zafarse de todo aquel escándalo, que sumado a su falta de sueño, le estaba causando una jaqueca de los mil demonios. A pesar de la sonrisa burlona del azabache al verla escapar a paso veloz de la habitación, no dejó de celebrar que por fin su tortura había terminado… y es que ni siquiera su propio maestro hubiese sido capaz de soportar aquel recital de gritos, insultos y golpes poco piadosos e indecorosos.

-¡Al diablo Sasuke! ¡Él es el líder y con solo una palabra los hace callar!-con esa idea en mente logró deshacerse de cualquier rastro de culpabilidad que pudiese haberla acongojado por tal acto de abandono, de quien ahora, era su paciente.

Aún así, le pediría a Juugo que cuidase de él hasta que dicho se dignase a levantarse; cosa que presentía demoraría un poco, ya que a pesar de que sus pastillas eran efectivas, el cansancio mental aún lo estaba aquejando lo suficiente como para que ella pudiese reponerse un poco. Así que hasta entonces haría algo productivo. Necesitaba sacarse toda la tensión de su cuerpo y tratar de despertarse lo suficiente para retomar la búsqueda del Uchiha mayor.

-Solo necesito una visita a las aguas termales…

Apenas vislumbró a un hombre de cabellos anaranjados y corpulenta figura, corrió hasta él y le pidió que acompañase a su líder mientras ella tomaba un baño. Juugo le respondió con una cálida sonrisa y asintió en silencio, mientras la acompañaba por el pasillo para luego entrar a sus respectivos cuartos y cumplir con lo que ella le había pedido.

La pelirrosa dejó escapar un suspiro cansando mientras observaba la habitación con detenimiento. No había tenido tiempo de darse cuenta que no era un cuarto común, sino que bastante elegante. Se le hacía tan cómodo que perfectamente podía dejarse caer sobre uno de los futones y dormir un par de horas.

-Lo haría si no estuviera viajando con el nunca-pierdo-tiempo-descansando-Uchiha…-pensó con fastidio mientras se dirigía al armario para sacar una yukata y encaminarse lo antes posible hacia las termas

Cuando la tuvo en sus manos se deshizo de sus ropas-con movimientos torpes y mecánicos-dejándola caer sin mayor cuidado. Estaba tan absorta en su cansancio que no reparó en el sonido de los presurosos pasos que se acercaban hasta su habitación. Solo pudo pasarse una de las mangas antes de que la puerta corrediza se abriera estruendosamente dando paso a una ofuscada Karin.

- ¡Mierda!... ¡Me asustaste…!-musitó cubriéndose apenas con la tela de la Yukata; al menos agradecía haber tenido los reflejos suficientes como para reaccionar a tiempo

-¿Qué haces?-preguntó la recién llegada- ignorando su desconcierto- mirándola con una ceja arqueada

-Necesito darme un baño…

La kunoichi de Taka gruñó por lo bajo-Vaya hora que se te vino a ocurrir, rosita. Sasuke-kun ya se está preparando para partir, así que apresúrate y vístete…

Sakura frunció los labios y rodó los ojos-Pues Sasuke me debe una noche de sueño, así que tendrá que esperar una hora más, tengo que despertarme un poco…

Luego de un par de segundos de que ambas se desafiaran con la mirada, Karin suspiró dándose por vencida-Bien, es un buen argumento… -dio un bostezo y luego se estiró algo perezosa- Creo que te acompañaré, la pelea con el imbécil me dejó exhausta…

-Como quieras…-respondió la de ojos jades, encogiéndose de hombros

La joven miko sonrió luego de algunos segundos; a pesar de que ambas se llevasen como el perro y el gato, en esos momentos agradecía tener su compañía. Entre menos pensase y recordase el pasado, mejor… así que cualquier "distracción" le era útil. Sintió un escalofrío recorriendo su espalda, reparando recién en su desnudez. Así que con ese último consuelo en mente, retomó por fin su acción.

-Le diré a Sasuke-kun…- espetó la pelirroja caminando hasta la puerta

-No, deja que me vista y yo le digo...

Karin asintió esbozando un monótono "como quieras" dirigiéndose hasta el armario. Sakura rodó los ojos divertida por su mueca de ofuscación y le dio la espalda, tenía que apresurarse si no quería que apareciese un cierto azabache, arruinándole los planes. Casi al mismo tiempo, la pelirroja volteó con la intención de preguntarle dónde estaban las yukatas cuando su vista reparó en ella. El pelo rosado de la Haruno aún estaba amarrado con su habitual coleta alta, dándole una completa visión de su blanca espalda. Los ojos rubíes escanearon en milésimas de segundos la marca que rompía la perfección de su nívea piel, antes de que la tela obstruyera su visión. Fue todo tan rápido que incluso pensó que aquella imagen había sido producto de su imaginación, pero…

-No, estoy completamente segura. Tiene una cicatriz…-pensó entrecerrando los ojos con recelo-… ¡¿cómo no la vi antes si es tan grande?!- Eso solo aumentó su desconfianza. Se quedó meditabunda, repasando el recuerdo de esa marca. Dada su amplitud, forma y color, podía deducir que era bastante antigua, quizás resultado de una batalla… de una gran batalla-… de ser así… ella debió morir con semejante herida…

Sakura terminó de ajustarse el cinto y volteó esbozando una media sonrisa-Bien, nos vemos en el baño, ¿vale?-Karin apenas asintió-… ¿sucede algo?

-No… para nada…-balbuceó atolondrada aún por la impresión. Desvió su mirada e hizo de cuentas que recién se dirigía al closet

La pelirrosa se encogió de hombros y salió de la habitación con rápidos pasos para dirigirse hasta el cuarto de Sasuke. La puerta estaba entreabierta así que se asomó antes de entrar. Hizo una mueca mientras negaba con cansancio al ver que efectivamente, tal como se lo había comunicado Karin, él ya estaba levantado y comenzando a preparar el equipaje para el viaje.

Uchiha ladeó el rostro y apenas la vio arqueó una ceja, gesto que ella respondió con una amplia sonrisa burlona-…Iré a darme un baño

-¿Se te ocurrió justo cuando estábamos por partir?...

La chica soltó un bufido mientras se cruzaba de brazos.-No me dijiste que íbamos a partir ahora ya…-sonrió, tomando valor para ingresar al cuarto. Se sostuvieron la mirada por un par de minutos, hasta que ella soltó un suspiro agotado-…Por favor. De verdad que lo necesito, estoy exhausta luego de cuidarte toda la noche…

Sasuke le entregó una mirada neutral, sin compadecerse de su tono lastimero-Hn… diez minutos…- O al menos eso pensaba

La Haruno achicó los ojos. Al parecer iba a tener que sacar a la luz su faceta de negociante-Dos horas…

-¿Dos horas para darte un baño?...-preguntó sin poder ocultar su incredulidad

-Por supuesto, ¡tengo que secarme el cabello también…!

El azabache rodó los ojos, tragándose un gruñido-Bañarte y secarte el cabello no te demorará más de quince minutos…

-En realidad me cuesta como hora y media…-Contra rebatió llevándose un dedo hasta la barbilla- Pero podemos negociarlo…

Sasuke masajeó el puente de su nariz sintiéndose un poco más irritado de lo normal. Ni siquiera la discusión entre Suigetsu y Karin lo había ofuscado tanto como la insistente mota rosada que estaba frente suyo. La miró, ella estaba sonriéndole con falsa inocencia. Patrañas, pensó. A él eso no lo iba a engañar, porque a pesar del tiempo recordaba a la perfección esas artimañas de su antigua compañera de equipo. Si había una cosa que Sakura sabía hacer, era regatear… lo llevaba en la sangre pues por lo que sabía su padre era negociante... así que era de suponer que tenía la insistencia y palabrería de un mercader.

-Así que… ¿hora y media?

El azabache frunció el ceño. Sabía que si no llegaban a un consenso, no dejaría de fastidiarlo y lo retrasaría aún más de lo que ya estaban-Media hora y no más…-Sentenció, con la vana esperanza de dejarla conforme y de paso a él también

Sakura lo meditó unos momentos-Una hora y es mi última oferta…- Dijo cruzándose de brazos, expectante y tratando de ocultar la diversión que le causaba todo eso-… es como en los viejos tiempos…

Uchiha gruñó por lo bajo-Hn… ¿ya qué?- no iba a seguir perdiendo el tiempo tratando de "regatear" por una estupidez

-¡Perfecto! Es un placer hacer tratos contigo…- Espetó la chica con una amplia sonrisa maliciosa que Sasuke no pudo evitar comparar con la de un gato. La vio girar sobre sus talones, escapando por algunos segundos de su fulminante mirada cabrón para dirigirse hasta los baños. Se detuvo en el umbral y ladeó apenas el rostro para mirarlo, sin borrar su sonrisa-Por cierto, te recomiendo que tú también tomes un baño, apestas…

Sasuke la aniquiló con la mirada-… ¿Por qué será?...

Sakura rió- No te enfades, ¿nee?...-no obtuvo más respuesta que un tirante silencio-… Nos vemos en hora y media…-dijo ya dispuesta a salir, esperando desaparecer antes de que Uchiha reparara en su trampa

-dije una hora…-lo escuchó sisear casi al instante

-Tan inteligente como siempre…-pensó con un dejo de diversión-… Oh sí, sí, lo había olvidado…-dijo moviendo una mano restándole importancia al asunto y desapareciendo por fin del lugar, cerrando la puerta en el proceso

Apenas Uchiha se vio a solas, suspiró derrotado. Esa mujer era más molesta de lo que podía recordar…

Luego de mantenerse de pie, sin hacer nada, salvo mirar el equipaje como si fuese lo más interesante del mundo, decidió tomar su consejo. Al fin de cuentas, no le vendría mal darse un baño y relajarse un poco antes de partir… necesitaba todas las fuerzas posibles para vencer a Itachi.

Como si le hubieran leído la mente, la puerta corrediza se abrió y Sasuke arqueó una ceja al ver a los dos hombres que ingresaban al lugar…

-Así que… ¿nos daremos un baño? –preguntó el espadachín quien yacía con una toalla alrededor de la cintura. Los ojos negros lo miraron con aburrimiento y luego se centraron en Juugo que llevaba su yukata puesta

Finalmente suspiró-Hn…

Solo era una hora… eso no iba a matarlo.

/-/-/-/-/

Apenas la noticia llegó a su despacho, la mujer había comenzado a gritar y a mover los hilos necesarios. Mandó a su asistente al cuerpo de inteligencia en busca del único sujeto que los podría ayudar en esos precisos instantes. Shizune sin entender nada, había obedecido sin chistar. Su maestra se veía realmente alterada y no titubeó ni un segundo en cumplir con lo ordenado… si Tsunade requería a Inoichi Yamanaka con tal urgencia, era porque se trataba de un asunto de gran importancia.

La ojimiel modió la uña de su pulgar mientras sus ojos se posaban en un punto muerto de su escritorio. Su ira fue repentinamente remplazada por la ira. Su cejo se frunció y sus manos se empuñaron con fuerza-¡Demonios!...-golpeó la gran mesa, logrando levantar los objetos y las pilas de documentos-que por mero milagro no se habían desparramado y desordenado- ¡Sabia que no tenia que mandar a ese mocoso a una misión tan rápido!...-hizo una breve pausa, intentando regular su agitada respiración, casi sin éxito alguno

Kakashi despegó su único ojo visible de su libro para mirar a la iracunda mujer que comenzaba a blasfemar a viva voz-¿Cómo podría preveer que algo así iba a pasar tan pronto, Tsunade-sama?

-¡Es obvio que no iba a saberlo pero…!-suspiró-…debí esperar más tiempo. Más aún sabiendo que Sakura está… dando vueltas por estos terrenos, junto al estúpido de Uchiha…

La puerta del despacho se abrió de pronto, dejando entrar a su asistente-…Inochi-san viene en camino…

La Hokage asintió y de inmediato centró su atención en el sannin que observaba todo con aburrimiento.

-¿Qué?...-preguntó sintiendo un temblor en sus rodillas. La frialdad de esos ojos mieles lo habían intimidado por completo

-¡Esto es tu culpa! ¡Si no me hubieras convencido de mandar a Naruto a esa misión no estaríamos en este aprieto!

El hombre arrugó el ceño-Que yo sepa, no te puse una kunai en el pecho para que aceptaras… al fin de cuentas eres la Hokage, ¿no? Eres TÚ quien tiene la última palabra…

La mujer quebró el frágil lápiz que descansaba en su mano al ver su sonrisa autosuficiente. Ante tal argumento, no podía reclamar y él lo sabía. Sin embargo, un leve carraspeo por parte de su asistente la distrajo de su duelo de miradas-… Quizá no una kunai pero sí seis botellas de sake…-dijo simulando un tono casual, llevando una mano hasta su boca y desviando la mirada

-Gracias por el apoyo…-pensó el sannin, intentando ignorar los furiosos ojos mieles de la rubia

Kakashi suspiró- ¿Qué va a hacer, Tsunade-sama?

-Creo que en vez de estarme preguntando tonterías, deberías estar en camino a la salida de la aldea ¿no?…

-De ser así, puedo llegar en una hora…

La mujer estrechó los ojos- Necesito que esa hora se transforme en media sino menos…

El jounnin agachó la cabeza con resignación. Eso era imposible hasta para él-Haré lo que esté a mi alcance…-sin más que decir, su figura desapareció detrás de una cortina de humo

Tsunade exhaló un gran suspiro y comenzó a masajear sus sienes-…esto se nos está escapando de las manos…-Jiraiya apareció en su campo visual, con una ceja arqueada-… ¿qué?

-¿No has pensado en que quizás sea un error?

-no voy a arriesgarme… -el sannin abrió la boca para replicar pero fue interrumpido por un golpeteo tras la puerta.-… ¡Adelante!- Tsunade alzó la barbilla observando como el recién llegado ingresaba al lugar y se encaminaba hasta su escritorio

-Tsunade-sama…-reverenció el shinobi-… ¿En qué puedo ayudarla?

-Inoichi, necesito que te contactes con Kiba y Shino. Hay algo muy importante que debo decirles…

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Desde que ambas habían ingresado al lugar, Karin no había despegado su atención de su acompañante a la espera de alguna distracción que volviese a permitirle observar su cicatriz. Pero esa curiosidad la ayudó a darse cuenta de pequeños detalles que había pasado por alto en las pocas oportunidades que ambas habían compartido esos instantes de intimidad.

Por ejemplo, Sakura nunca se sacaba la bandada de su frente. Ahora que lo pensaba, jamás le había visto la frente descubierta, porque bien, o usaba aquella de color vino con la flor de cerezo en el centro o se ponía una de color blanco. Es más, ahora que lo pensaba tampoco se la sacaba para dormir.

-¿Estará ocultado algo?…-pensó, sin dejar de examinarla con detenimiento, tratando de deducir alguna hipótesis para eso-… ¿tendrá también alguna cicatriz ahí…?

Por fin vio que la chica desamarraba el cinto de su yukata. Esperó con paciencia para volver a ver esa cicatriz que ahora volvía a abarcar toda su curiosidad. Pero antes siquiera deshacerse de sus ropas, se desamarró su coleta dejando caer con gracia sus largas y finas hebras rosas tras su espalda cubriéndola por completo, mostrándole a la pelirroja su brillo y hermosura. Karin sujetó la punta de su cabello, examinándolo con rencor… gruñó audiblemente al ver que este se sentía reseco y carecía de brillo por el poco cuidado.

-maldita pelo de chicle…-siseó para sus adentros mientras se desvestía y se colocaba una toalla, sin percatarse de la mirada de la Haruno

Sakura entrecerró sus ojos, perdiéndose como en otras ocasiones en sus interrogantes, esas que se dirigían a las innumerables marcas en el cuerpo de su compañera-… ¿Karin…?

-¿Qué?...-escupió la mujer mirándola con irritación

La joven guardó silencio algunos segundos, sin despegar sus ojos de los rubíes de la pelirroja-Sabes, siempre he querido preguntarte algo…

Karin arqueó una ceja sin disimular su incredulidad-… ¿Tú…-dijo mientras la apuntaba-… preguntarme algo, a mí?-la vio asentir- ¿Qué te traes, rosita?

-¿Por qué tienes esas marcas?-soltó, ignorando la actitud arisca hacia su curiosidad

-¡Puff!… ¿A ti que te importa, frentezota?...-masculló sacándose las gafas y encaminándose hasta las regaderas, seguida de cerca por la ojijade

-Es curiosidad, siempre nos la pasamos peleando y quizás no este mal que nos conozcamos un poco…

La kunoichi de Hebi entrecerró los ojos tratando de definir el sentimiento que la embargaba cada vez que veía a la molesta pelirrosa. Hasta que por fin una palabra llegó a su mente…

Desconfianza.

Esa era la sensación que aquella chiquilla le trasmitía siempre.

Tenia la sensación de que ocultaba algo, algo importante… y sí, admitía que se sentía bastante… molesta por la sobre atención de sus compañeros de equipo hacia su persona. Incluso el siempre indiferente Sasuke. Era increíble como su sola presencia podía alterar el siempre armónico flujo de energía de su líder, aunque él aparentase lo contrario. Frunció el ceño mientras sus manos apretaban con extremada fuerza una pieza de jabón. Esa mujer, tenia gran influencia en él y últimamente también en Suigetsu. Jamás, en esos tres años había visto que el chakra de esos dos se alterase de esa manera por una mujer, ni siquiera con ella...

Ante esa idea crispó sus labios.

-¡¿Por qué?! ¡¿Por qué ella y no yo?! –la miró de reojo, examinándola con cuidado-… ¡¿Qué tiene que yo no tengo?!

Lo admitía, era hermosa. Su rostro, sus ojos, su piel, su cuerpo, su cabello… ¡Porque sí demonios, su cabello era envidiable! Pero… no era más que ella, ¿o sí?

Tampoco es que fuese tan amable… aunque reconocía que en más de una ocasión se había mostrado afable con ella… y por más que odiaba admitirlo, podía ver la sinceridad en sus ojos cuando eso ocurría.

-¿Será eso lo que atrae tanto a Sasuke-kun?-pensó frunciendo ligeramente el ceño.

Aunque los seres de oscuridad rehúyen de la luz, hay veces que se encandilan por su fulgor y su calor. Cuando ella los atrapa, son como pequeñas y estúpidas luciérnagas que se aproximan sumisas e ingenuas a esas llamativas luces mata-insectos que en breves segundos le dan muerte. Ellos mismos desean acercarse y experimentar qué se siente ser tocado por aquel halo de paz, son ellos los que deciden arriesgar sus vidas…

… de ahí dicen que nacen aquellas leyendas de infames y viles demonios que se enamoran de simples y frágiles humanas, porque en ellas ven un escape de esa agobiante oscuridad…

-¿Acaso Sasuke-kun no está tan lleno de odio como dice?

Porque siguiendo su analogía, Sasuke estaba actuando igual que una luciérnaga. Como una tonta, confiada y asquerosa luciérnaga. Se estaba encandilando con la luz melancólica de esa mujer que aparentaba ser perfectamente pura… igual que la luz.

Los rubís volvieron a mirarla de manera fugaz mientras se enjabonaba, pero sus ojos estaban mirando más allá de su piel. Estaba observando su chakra. Ese flujo verdoso que recorría cada partícula de su cuerpo, el cual transmitía un dejo de paz por su claridad y pasividad.

¡Demonios, cómo podría ser tan perfecta!

Pero…

-Ningún ser humano, puede ser tan puro…-pensó estrechando la mirada

El ying tiene del yang, como el yang tiene del ying. Y quizás tener clara esa idea le hacia darse cuenta que en aquella muchacha había algo extraño. Había un secreto…

No, definitivamente esa frentezota no iba a engatusarla. Era más inteligente, incluso en esos momentos, era más inteligente que Sasuke. Él definitivamente estaba cegado, era un hombre después de todo. La belleza de su "nueva adquisición" le embruteció los sentidos.

-descuida Sasuke-kun, yo protegeré tus propósitos…-La siguió observando de reojo. No iba a confiarse, mucho menos cuando su radar de peligro estaba tan a la defensiva-… no dejaré que esta rosita arruine tus planes…

Sakura soltó un suspiro algo exasperado por la situación-¿sabes? Llevas callada mucho tiempo y tu mirada me tiene nerviosa…-dijo para luego dejar caer el agua de la cubeta sobre su cabeza-… si no me quieres responder esta bien, tampoco es que me importe tanto…

Karin quebró por fin la pieza de jabón al ver que la mujer comenzaba a lavar sus cabellos ignorándola olímpicamente. ¡Como la detestaba, a ella y a esa actitud suya de mujer indiferente y arrogante! ¡¿Qué se creía esa mujer?! ¡La rosita no podía ser mejor que ella! ¡No, no! ¡Esa no podía captar la atención de Sasuke ni la de Suigetsu como lo hacia! ¡No, no iba a permitirlo!

Los ojos jades se posaron en los suyos, esperando a que le dijese algo, cualquier cosa porque ya estaba perdiendo la paciencia. Karin abrió su boca con el fin de contestar con alguna frase venenosa, pero su radar captó la presencia del resto de su equipo en el baño contiguo. Sonrió internamente. Era la oportunidad perfecta para sonsacar cosas de su pasado y desenmascararla ante su líder.

-Puede que tengas razón…-dijo al fin luego de un extenso silencio, a lo que Sakura alzó ambas cejas sin entender el cambio de actitud- ¿Y bien? ¿Qué quieres saber?

-Ya te lo dije…-hizo una pausa para enjuagar el jabón de su cuerpo-… me causa curiosidad cómo te has hecho esas marcas. Por lo que puedo apreciar son mordidas, ¿no?…

Karin se encogió de hombros-… Es una de mis habilidades. La gente me muerde y les traspaso algo de mi chakra, también tiene un efecto curativo…

Ahora los ojos jades la examinaban con detenimiento aprovechando que ella comenzaba a lavar su cabello. La Haruno inconcientemente deslizó una mano hasta su hombro, donde apenas podía sentirse el inicio de su cicatriz, dejándose absorber por una densa aura de melancolía.

-debe ser…

-¿Útil? Sí, lo es, bastante, sobre todo para Sasu-…

-… doloroso…-finalizó casi en un susurro, bajándola de su nube de arrogancia

-¿Eh?

-Para una mujer… cargar con esas marcas…con una marca en su cuerpo… es doloroso…-sus ojos se centraron en ella con un brillo tan intenso que logró estremecerla

Karin agachó la cabeza con un fuerte rubor en las mejillas, sintiéndose avergonzada. En realidad, jamás se había detenido a pensar en eso, más bien, intentaba no pensar en eso… ella… trataba la mayor parte del tiempo olvidar que tenía esas horribles cicatrices que no hacían más que recordarle su época en la guarida de Orochimaru.

-…uh, bien… sí…-balbuceó con torpeza, rehuyendo de su mirada-… pero soy shinobi, ¿no? Puede que… haya desertado, pero eso no importa…-la sintió reír muy bajito, logrando crisparle los nervios- ¡Para una kunoichi las marcas sobre su piel no son importantes…!

Sakura no pudo contener la amarga sonrisa que surcó sus labios. Esas palabras… también habían salido de su boca alguna vez-Es cierto, pero… siempre importa, aunque seas shinobi…

Un destello de ira apareció en los ojos de la pelirroja. ¿Qué derecho tenía ella de hablar sobre eso? Ni que tuvieran tanta confianza - ¿A qué viene todo ese discursillo tuyo, eh? ¡Tú también tienes una cicatriz horrenda en tu espalda! –Sakura alzó ambas cejas haciendo que Karin se atragantase de pronto. Aquello había sido una torpeza. Carraspeó y desvió su atención en la regadera para comenzar a sacarse los restos de jabón

-¿Cuándo la…?

-Hoy, cuando te colocabas la yukata… -sus palabras eran secas y golpeadas. Se sentía irritada, sin entender exactamente el por qué aquel tema le había afectado de esa manera-… hablas como si fueses perfecta, pero tu cicatriz es peor que mis marcas… -gruñó levantándose, para por fin introducirse al agua de las termas

Sakura se quedó en su sitio meditando algunos segundos. Era cierto, a la vista de cualquier mujer, incluso para ella misma, su cicatriz era realmente horrible… pero no se desharía de ella, no todavía. Lentamente se fue incorporando para acompañar a la chica que la ignoraba por completo. Por mucho que lo negase, sabía que aquel tema le había dado en su frágil ego… como a cualquier mujer. Se sumergió al agua, dejando escapar un suspiro de satisfacción al sentir su agradable temperatura, comenzando a destensar sus músculos. Alzó la mirada al cielo de media tarde, dejando que uno de sus brazos reposara en una roca cercana y se mantuvo meditabunda por algunos instantes, tratando de ordenar las palabras para formular su propuesta.

-Yo puedo quitarlas…-espetó al fin, rompiendo el denso silencio entre ambas

-¿Qué?

Ambas miradas se encontraron transmitiendo confusión y sinceridad, respectivamente. Una amplia sonrisa apareció en el hermoso rostro de la pelirrosa, logrando aumentar el desconcierto de su acompañante-Tus marcas… puedo quitarlas… todas, sin excepción…

Karin contuvo la respiración por breves segundos. Su corazón se había detenido casi al instante que su cerebro proceso aquellas palabras y de inmediato una pequeña llama de alegría comenzó a colarse en su pecho. Sinceramente, aquello se le hacia tentador, muy tentador a decir verdad. En lo profundo de su ser ¡Odiaba esas malditas marcas que no hacían más que ensuciar su perfecto cuerpo!

Su boca se abrió para expresar una fehaciente afirmación, pero de inmediato mordió su lengua. Estrechó su mirada, sintiendo que su cuerpo se tensaba de inmediato, como si estuviese reprimiendo toda esa emoción que deseaba escapar ante su propuesta. Otra vez los rubís la observaban con completa desconfianza.

-¿Cómo quieres que te crea si no lo aplicas en ti?

Sakura suspiró-Lo mío es opcional…-respondió mientras se encogía de hombros

-¿Opcional? ¿Cómo que… opcional?

-Yo decidí dejarla ahí…

Los ojos se Karin se abrieron de par en par-¿Por qué… harías algo así?

Apenas esas palabras escaparon de sus labios, una brisa fresca se coló entre el espesor del vapor, meciendo los flequillos de ambas mujeres. La ojijade bajó la mirada-Para recordar…-susurró con un hilo de voz, mientras su mirada jade se perdía en un punto muerto en el agua

Karin se paró abruptamente, logrando que la chica la mirase algo confundida-¡¿Cómo?! ¡¿Estás loca?! ¡¿Acaso no haz pensado que si un hombre viera eso le resultará repulsivo?! ¡Por favor, creí que eras más inteligente rosita!

Sakura parpadeó un par de veces intentando procesar el banal argumento. Le resultó gracioso darse cuenta que a pesar de saber que esas palabras eran ciertas, no le importaba en lo más mínimo. Al parecer sí había cambiado después de todo.

-Puede que sea así pero no es algo que me preocupe, no tengo intenciones de que ningún hombre se me acerque…

La mujer parpadeó aturdida dejando que lentamente su cuerpo volviese a sumergirse a las cálidas aguas, sin despegar su mirada de la joven miko-En serio que eres extraña…

Sakura sonrió mostrando sus perfectos dientes, riéndose apenas-Lo sé…

Luego de eso, las dos se sumergieron en sus pensamientos por varios minutos. Mantenían sus mentes ocupadas en carriles diferentes. Haruno recordando aquellas épocas de infancia y adolescencia, intentando refugiarse solo en los buenos momentos y Karin en su incapacidad de evadir una pregunta en específica.

-… ¿Cómo… te hiciste eso…?

-¿El qué?

-¡Ya sabes! ¡La cicatriz!...-gritó-… ¡¿Cómo te hiciste esa cicatriz?! ¿Fue en una batalla o…?

-pues…- sus ojos se cerraron por inercia, dejándose llevar por aquel doloroso recuerdo

Una casa a oscuras. Dos cuerpos en una gran habitación. Un pequeño cuerpo en otra habitación. Ella sujetando a ese pequeño mientras lágrimas se deslizaba por sus ojos. Un grito de dolor escapando de su garganta. El filo de la katana rasgando su piel. La mirada de aquel hombre.

Todo eso pasó en un milisegundo, logrando que su maldita marca ardiese con intensidad. Suspiró, dejando que su aliento se llevase todas esas imágenes-… no lo recuerdo…

Igual que la vez anterior, Karin se levantó de un salto mientras la apuntaba acusadoramente y sus ojos la fulminaban con intensidad-¡¿Qué?! ¡¿Por quién me tomas frente de marquesina?! ¡¿Crees que me voy a tragar semejante mentira?!

Sakura sonrió de medio lado, mirándola con curiosidad-… ¿por qué crees que te estoy mintiendo?

-¡PORQUE TU MISMA DIJISTE QUE ESA CICATRIZ TE HACE RECORDAR ALGO!

-Pues sí, eso es cierto…

-¡¿Y CÓMO DEMONIOS PLANEAS RECORDAR ALGO QUE HAZ OLVIDADO, IDIOTA?!

-Es algo simbólico…-la kunoichi la miró confusa-… la tengo ahí para recordar… -una capa de tristeza cubrió la melancólica mirada jade, cosa que no pasó desapercibida por Karin, que sin saber porqué se estremeció

-¿qué cosa…?

La brisa sopló más fuerte, acompañando su respuesta-… que fui una cobarde…

La kunoichi de Hebi se atragantó por la intensidad de sus palabras. Podía sentir tanto dolor, tanta soledad que le hizo recordar a cierto azabache, dueño de sus pensamientos y de su tiempo y que estaba segura, escuchaba atentamente la conversación…-E-es… como la mirada… de Sasuke-kun….-agachó la cabeza, meditabunda-…¿acaso ella…?

Antes de que la mujer pudiese decir algo, Sakura se levantó dejando a la vista su cuerpo. Era perfecto. No podía vislumbrarse otra marca que pudiese manchar más su inmaculada y nívea piel, nada que indicase que ella era o fue una kunoichi. Salió del agua, dejando que su cabello se deslizara hacia delante permitiéndole a la ojirubi contemplar la herida con mayor detenimiento. Karin se estremeció al imaginarse el dolor que aquella muchacha pudo sentir ante el filo del arma, culpable de esa marca.

-Es una condena que debo llevar hasta mi muerte…-espetó con una seguridad estremecedora-… pero no creo que sea algo que tu quieras hacer también…-la pelirroja ensanchó los ojos sobre todo cuando sus miradas se encontraron. Aquel brillo de oscuridad y tristeza había desaparecido, volviendo a tener esa claridad cargada de melancolía que tanto la caracterizaba-… piénsalo Karin y cuando te decidas búscame, estaré encantada de borrarte esas marcas… -le dio una última sonrisa y salió del baño, dejándola atrás, completamente perpleja y acongojada

/-/-/-/-/

Tal y como su compañera intuía, los hombres de Hebi habían escuchado con total atención aquella extraña conversación. Suigetsu en más de una oportunidad quiso abrir la boca para opinar o molestar a la pelirroja, pero la mirada de advertencia de Uchiha lo acallaba de inmediato. Finalmente sintieron la puerta corrediza indicándoles que la pelirrosa se había marchado y solo un par de minutos después la voz de Karin se dejaba escuchar.

-¡Te lo dije Sasuke-kun, ella no es de confianza!

Suigetsu rodó los ojos, mientras se acomodaba en una roca cercana-Solo porque no quiera contarte su pasado, no significa que no sea de confianza, bruja…

-¡no estoy hablando contigo, cara de pez!

Juugo dejó escapar un largo suspiro al escuchar como la pareja, por novena vez en el día, iniciaba una discusión.

Sintió el sonido del agua a su lado y vio como su jefe se encaminaba hasta los vestidores-¿Sasuke-san…?

La puerta se cerró sonoramente debido al exceso de fuerza utilizado para ello. Ambos intercambiaron miradas y se encogieron de hombros tratando de restarle importancia al asunto. No era la primera vez que Sasuke los dejaba solos, así que no se iban a preocupar.

-¡¿Sasuke-kun se fue?!-chilló la mujer desde el otro lado, logrando que ambos hombres bufaran con cansancio

-sí… -dijeron al unísono

-¡¿Por qué no lo detuvieron?!

-porque él es libre de hacer lo que se le pegue la regalada gana, así que deja de joder y báñate en silencio, ¡maldita bruja…!

-¡CALLATE, RETRASADO! – hizo una pausa-… ¡Ush! ¡De seguro fue a hablar con esa idiota pelo de chicle…! ¡Voy a…!

Hozuki gruñó con irritación-Ni se te ocurra moverte de ahí, cuatro ojos…

-¡¿Qué?!

-ya sé tus intenciones, así que quédate donde estas si no quieres que vaya allá a hacerte compañía…

De ahí ningún sonido volvió a escucharse, salvo una que otra maldición que indicaba que ella seguía en el lugar. Sabía a la perfección que el pervertido de Suigetsu era capaz de cumplir con su amenaza, y no era que no pudiese defenderse, sino que él podía esconderse bajo el agua por esas capacidades suyas, que le dificultarían darle su merecido como Kamy mandaba.

-jodido pez de acuario, ya me las vas a pagar…

Los hombres sonrieron al escuchar una sarta de epítetos hacia el ex Ninja de la niebla. Esa mujer realmente llegaba a ser un dolor de cabeza cuando se lo proponía, así que decidieron ignorarla.

-Oye grandote, ¿tú crees que Sasuke le haga algo a Sakura-chan…?

El chico negó-… Estoy seguro que Sasuke-san jamás se atrevería a colocarle un dedo encima a Sakura-san…

Suigetsu suspiró-…espero que tengas razón…

-te preocupas mucho por ella…

Hozuki sonrió de medio lado-… es que es una chiquilla adorable, me nace protegerla…

-¿incluso de Sasuke-san?

-tampoco es que estuviera tan loco, ¿sabes?

Juugo rió por lo bajo-a veces pienso lo contrario…

-pues gracias por tu voto de confianza…-secundó el espadachín mostrando sus afilados dientes. Luego de una pausa prosiguió-… ¿habrá ido a hablar con ella?

-hoy los escuché conversando…

-¿Si? ¿De qué?

-no estoy muy seguro, solo oía frases vagas porque… estaba por sucumbir ante la marca de maldición…

Su acompañante suspiró-…amigo, como informante no eres muy bueno…

El grandote sonrió alzando la mirada, observando como en lo alto, dos avecillas revoloteaban inquietas sobre sus cabezas-… esta vez, creo que te equivocas…

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Un notorio tic se alojaba en la perfecta y rubia ceja del Uzumaki, mientras una quemazón recorría por la boca de su estómago instalándose en su pecho. A su lado, Hinata le entregaba una tímida sonrisa intentando contener su furia, que ante los ojos de cualquier shinobi resultaría justificada.

-¿Kiba?...-llamó estrechando sus azulinos ojos, observando al castaño el cual acicalaba a Akamaru sin prestarle mayor atención

-¿Sí?

-¿Por qué nos detenemos aquí?

El castaño dejó que su mente vagase por algunos instantes antes de responder.

-Flash Back-

-Estamos… cerca de llegar… a la aldea, Naruto-kun…

-¡Genial, dattebayo! ¡Tengo hambre!

Antes de que el Inuzuka pudiese dar algún comentario mordaz para fastidiarlo, la voz de Inoichi Yamanaka resonó en su mente.

-"Kiba, Shino…-ambos jóvenes intercambiaron una breve mirada-… Hokage-sama me ha pedido que intenten retrasar su llegada a la aldea…"

Aburame se tensó-"¿eso significa que… el aroma que Akamaru percibió es… de Sakura-san?"

El hombre suspiró-… "Así parece…"

Inuzuka frunció el ceño y no pudo evitar que un gruñido iracundo se escapase de su garganta-… "¡ ¿Cómo es eso posible?! ¡Sakura lleva tres años muerta, ella…!-un largo silencio por parte del hombre lo hizo atragantarse, confirmando sus primeras sospechas-… ella… nunca lo estuvo… ¿es eso?"

-"Todo será explicado cuando regresen a Konoha. Por ahora Kakashi se dirige a la aldea, así que son responsables de hacer todo lo posible por evitar que Naruto ingrese a esa aldea mientras Sakura siga ahí…"

-"¿cuál es el problema de que Naruto se encuentre con Sakura-san…?

Kiba hizo una mueca-… "Shino, el problema no es Sakura… sino quien la acompaña…"

-"Así es… -Inoichi soltó un suspiro-... sería problemático si ellos tres se encontrasen bajo estas circunstancias…-los jóvenes guardaron silencio-… Son órdenes de Hokage-sama. Confiamos que puedan cumplirla…"

Shino asintió-… "descuide, Yamanaka-san… nosotros nos haremos cargo…"

-"Suerte muchachos…"

Luego de aquello, un largo silencio se situó entre ambos. Ninguno podía negar el shock producto de semejante noticia, al fin de cuentas, la aldea estuvo un largo tiempo lamentando la muerte de esa chiquilla de hermosos y exóticos cabellos rosas, y brillante mirada jade… que había cautivado sus corazones. Su pérdida había sido un duro golpe para Konoha.

Ambos centraron su mirada en el Uzumaki quien era ignorante de toda esa confusa situación. Eso solo les reafirmó que debían de hacer todo lo posible por cumplir con lo encomendado por su Hokage. Por ahora dejarían que en sus mentes rondaran posibles excusas que pudiesen aplazar su llegada lo suficiente, mientras que internamente rogaban porque la muchacha se marchase antes de que estuvieran por llegar a esos terrenos…

Solo tenían una hora…

-Fin Flah Back-

Inuzuka lo miró con aburrimiento después de un largo silencio-Pues… ¿qué quieres que te diga? Estoy cansado…

Naruto lo miró perplejo y luego sintió como la vena de su sien se enanchaba el doble. Se habían retrasado más de la cuenta por "paradas innecesarias" y ahora…-Esta bien 'ttebayo, pero…-giró apuntando hacia la entrada del pequeño pueblo donde debían finalizar la misión-… ¡LA JODIDA ALDEA ESTA AQUÍ MISMO!-chilló con el rostro desfigurado logrando que Hinata riese nerviosa

Kiba se encogió de hombros y desvió el rostro para continuar con lo que estaba haciendo-… ¿Y?

-¡No se tú pero yo quiero terminar la misión, ahora ya!

-¡Feh! Pues que lastima, Uzumaki…-sonrió con arrogancia mientras se dejaba caer al lado de su can y colocaba sus manos tras la nuca-… porque lo que es YO no me moveré de aquí hasta que me sienta mas repuesto…

El rubio contuvo las palabrotas que deseaban volver a salir de sus labios. Debía controlarse, sobre todo si su inocente Hinata-chan estaba cerca observándole. Suspiró y aspiró aire un par de veces para relajarse y auto-convenciéndose que no debía, por más que lo desease, matar a cierto castaño pulgoso que jugaba con su paciencia.

-Entonces…-dijo arrastrando las sílabas-… entrégame el pergamino. Hinata-chan y yo vamos a cumplir con la misión…

Kiba abrió un solo ojo y luego miró hacia quien era el Jefe de su escuadrón-¿Qué dices Shino, los autorizas?

-¡¿Qué-qué?! ¡¿Por qué le preguntas a él?!

Shino suspiró ya agotado. Como siempre el despistado rubio había obviado su presencia, y su cargo en aquella misión-Naruto, por si no lo recuerdas, yo soy el líder…

-pe-pero…

Aburame se sentó al lado del castaño, cruzándose de brazos e ignorando las extrañadas miradas de la pareja que ignoraba el por qué de su actuar-… descansaremos aquí…

-¡pero si el maldito pueblo esta aquí al lado!

-Na-Naruto-kun… cal-cálmate…-susurró sujetando su capa con una mirada suplicante

El chico alternó su mirada entre ella y el resto de sus compañeros. Los ojos perlas brillaban con tal intensidad que lo hizo ruborizar. Solo bastó eso… esa mirada, tímida e inocente, para que toda su irritación desapareciera por completo. Botó un suspiro y se dejó caer de manera poco elegante junto a los hombres de su equipo, con el ceño fruncido.

-bien… ¿Qué mas da? Pero creo que sigue siendo una estupidez, dattebayo…

Hinata le sonrió de manera cálida al ver su mohín de niño malcriado, hasta que se dio cuenta de algo-Kiba-kun… Shino-kun… necesito comprar algunas cosas…

Ambos jóvenes intercambiaron miradas aprehensivas. Kiba le hizo un gesto con la cabeza a su líder para que contestase. Quizás fue su imaginación, pero estaba seguro que detrás de esos espejuelos, unos afilados y fríos ojos lo estaban fulminando cruelmente.

-¿Es muy urgente?...-Hinata entrecerró los ojos- por un fugaz segundo- al reparar que la monótona voz del Aburame tenía un matiz de inquietud. Conocía a sus compañeros como la palma de su mano, y aquello no era habitual en él

-Pues…-susurró ocultando parte de su rostro bajo el cuello de su capa

Naruto dio un brinco sobresaltando a los presentes. En sus labios había una amplia sonrisa zorruna que había aparecido apenas escuchó la posibilidad de poder ingresar a la aldea a solas con la chica-¡vamos juntos Hinata-chan!

-¡No!-gritaron al unísono el resto de su equipo impresionando a la pareja, aumentando la bizarrearía de la situación

-¿Qué les pasa? Ustedes dos están muy raros…

Shino carraspeó e ignoró la interrogante, haciendo acopio de su mascara de indiferencia-… Hinata, si necesitas ir, anda, pero sola…

-¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! ¡¿Qué tiene de malo que yo la acompañe?!

Kiba estrechó la mirada-porque te puedes aprovechar de ella, idiota…

-¡ ¿Qu-qué di-dices?!

-Ignóralo Naruto. Son mis órdenes. Tú te quedas, Hinata va… eso es todo… -Aburame le indicó que se marchase con un movimiento de cabeza y luego volteó a mirar la discusión entre los otros dos miembros de su equipo

Hinata les entregó una mirada reticente. Los conocía. Sabía que había algo raro en todo eso, pero no se atrevió a preguntar. Les dijo que volvería pronto, a pesar de que ellos la ignorasen y se fue a la aldea con una extraña sensación en su pecho.

/-/-/-/-/

Su mirada jade estaba perdida observando el movimiento de las aves que danzaban alrededor de unos de los parrones que decoraban el lugar. Por su mente pasaban fugaces recuerdos de sus épocas como Ninja de Konoha y de aquellos días en que todo se volvió un infierno. Suspiró y ladeó ligeramente el rostro, justo en el instante en que la puerta se abría sin menor delicadeza. Pudo vislumbrar la mirada carbón clavada en su perfil, examinándola con cuidado, mientras se acercaba hasta una distancia prudente. Sakura se mantuvo en la ventana, desviando su atención otra vez hacia el exterior, ignorando el aura que comenzaba a invadir la habitación.

-te demoraste mas de lo que pensé…-espetó esbozando un amago de sonrisa

-aún tenemos algo pendiente…

-Ya te dije todo lo que querías saber…-dijo tajante, volteando para mirarle

-pero no me hablaste de la cicatriz…

La pelirrosa entrecerró los ojos-¿por qué te interesaría algo así?-un largo y tenso silencio se posó en el lugar, aumentando su sensación de ahogo. Dios, si Sasuke supiese lo agobiante que podía ser su energía a veces…-…de seguro se inflaría más ese maldito ego que tiene…-pensó, sintiéndose cada vez más incómoda e irritada por la situación-¿y bien?

El azabache se mantuvo neutral, sin despegar sus ojos de su rostro. No quería perder detalle alguno; necesitaba captar cualquier señal que pudiese proporcionarle algo más de información que lo ayudase a entender y completar ese complejo rompecabezas que rondaba en su cabeza desde que se enteró de la "verdad"

-todo esto…-musitó mientras acortaba la distancia, deteniéndose a escasos metros de su cuerpo-… no es algo que se pueda tomar a la ligera, Sakura…-la joven desvió la mirada hacia la ventana por algunos momentos-… traté de pasarlo por alto pero es más complicado de lo que crees…

Sakura bufó-Debe ser así. Haz hablado más de lo normal…-su cuerpo se tensó al sentir la respiración del azabache rozando sus mejillas, golpeando su piel con furia. Con movimientos torpes, sus ojos volvieron a centrarse en él, reparando la peligrosa cercanía del Uchiha, quien la mantenía acorralada sin darle posibilidad de escapatoria

-¿No te das cuenta que puedes perjudicar mis propósitos…?-siseó peligrosamente, mientras sus ojos se coloreaban con el Sharingan

Haruno desvió la mirada al instante por mero auto reflejo. Desde que era gennin había asimilado que a un Uchiha, jamás había que mirarle a los ojos cuando el Sharingan se apoderaba de sus ojos. Suspiró cerrando los ojos en el proceso.

-Pues mi cicatriz no tiene mucho que ver con tus propósitos, ¿o-…?

Un golpe sordo cerca de su rostro la interrumpió. Sus jades se deslizaron hacia el puño que reposaba en la muralla a muy escasa distancia, aunque sabía que su intención era solo intimidarla. Miró a su agresor, quien mantenía su mirada negra y filosa sobre ella causándole un estremecimiento. La frialdad de esos ojos, era demasiado para ella-… solo quiero entender, como tú, una de las más fieles shinobis de la hoja se convirtió en una asesina y desertora...

-Ya te lo dije, Sasuke. No hay mucho más que explicar…

-Hay cosas que no cuadran…

-puede ser, pero yo no voy a entrar en detalle pero si quieres que te responda, pues bien, solo te diré que fueron cosas del destino…

Una media sonrisa ladina surcó los labios del azabache-No digas estupideces…

-¿estupidez, dices?...- la chica forzó una breve carcajada-… no, te equivocas. Sasuke el destino existe, y no podemos escapar de él…

-eso es una excusa que los débiles utilizan, para justificar sus patéticas vidas…

-Bueno si es lo que piensas no voy a rebatirte. No soy quien para hacerte cambiar de opinión. Son tus creencias contra las mías… -luego de eso, no perdió detalle de cómo, con cada una de sus palabras, su brazo descendía cayendo pesadamente hasta su costado

Sus miradas se mantuvieron por unos momentos más, hasta que por fin el azabache se enderezó, ablandando un poco su expresión-… solo espero que esto no perjudique mis planes, Sakura…

La chica sonrió-Apenas vea que pueda ser un estorbo pensaré en algo para deshacer el estúpido acuerdo que tenemos, no te inquietes…

-eso espero… si no fuera porque por ahora me eres útil, ya te habría dicho que te largaras…

Antes de que ella pudiese responder, Sasuke se había dirigido hacia la salida desapareciendo como alma que lleva el diablo. La ojijade dejó escapar todo el aire contenido en sus pulmones para encaminarse hasta sus ropas. Se quedo de pie, observando la tela de su yukata, sintiendo como sus ojos escocían…

-quizás no pase mucho tiempo antes de que me lo pidas…-susurró desviando su atención hacia el agujero quebradizo donde minutos antes reposaba el puño de Uchiha

Con una velocidad abismal, se vistió y recogió sus cosas aprovechando los minutos que faltaban antes de que pudiesen iniciar el viaje.

Luego de eso, necesitaba tomar aire…

/-/-/-/

Hinata se mantuvo a paso lento mientras su mente viajaba a los sucesos del día. Sus compañeros se estaban comportando muy extraños y todo había sido muy repentino. Estaba tan absorta en sus pensamientos que no vislumbró un punto rosa que se acercaba en sentido contrario. Sus ojos perlas estaban centrados en el camino, como si dicho tuviese las respuestas. Suspiró sintiéndose agotada. Estaba algo confundida.

Sin saber por qué, un escalofrío recorrió su espalda. Por vista periférica vio un destello rosa entre la multitud que de manera involuntaria la paralizó. Sintió que todo el aire de sus pulmones desaparecía por completo y su mente se iba en blanco. Aquello pasó todo en un segundo, dándole la vaga sensación de que el tiempo se había detenido. Cuando el mundo volvió a su ritmo, un molesto hormigueo se deslizó por cada poro de su piel.

-Sa-Sakura-san…-balbuceó atónita mirando hacia atrás, reparando que de aquel punto rosa ya no quedaba nada

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La ojijade entrecerró los ojos y volteó algo reticente. Hasta sus oídos había llegado una suave y tímida voz que se le hacia bastante familiar. Arqueó una ceja mientras observaba los alrededores-… que extraño, tuve la sensación de haber escuchado que alguien me llamaba…-se encogió de hombros y pronto se apresuró a regresar a la hostería, antes de que Uchiha notase más su ausencia

/-/-/-/

Había pasado más de media hora desde que la fémina del equipo había ingresado a la aldea. Inuzuka se había comenzado a poner nervioso. Sus castaños viajaban de vez en cuando en dirección a la entrada; cada segundo que pasaba lo hacía sentir más y más impaciente. Miró a Akamaru el cual se mantenía a su lado con sus orejas gachas y algo más inquieto de lo normal, al parecer estaba preocupado por lo mismo.

Sintió la penetrante mirada azulina posada en él. Rodó los ojos. El rubio no había dejado de fastidiarlo desde que su compañera se había marchado, y a pesar de que se había quedado callado por largos veinte minutos, se entretuvo observándolo con insistencia hasta que su paciencia culminó. Así que con aburrimiento, y claro hastío, dirigió su atención hacia el Uzumaki.

Apenas sus ojos se encontraron, el rubio estrechó sus ojos, como si intentase escudriñar lo que pasaba por su mente, claramente sin éxito-… ya va, ¿qué se traen ustedes dos?

Kiba bufó-nada… ¿por qué sigues con eso?

-¡Es que me parece extraño, dattebayo! ¡Ya ha pasado media hora y seguimos aquí paradotes como idiotas cuando debemos terminar la misión!

-cálmate ¿quieres?...-fingió un bostezo perezoso mientra se estiraba, ignorando como lo fulminaba con la mirada-… además llegamos en buen tiempo…

Naruto abrió la boca para reclamar pero las palabras murieron en su garganta al ver a lo lejos la figura de Hinata. Una amplia sonrisa se apoderó de sus labios, sintiendo verdadero alivio al verla por fin regresar a su lado. Por su parte, ella caminaba cabizbaja, sumergida en sus pensamientos. Lo sucedido en la aldea la perturbó demasiado; es que no podía ser… estaba segura haber visto aquella cabellera rosa y aspirado ese aroma tan característico de la Haruno. Los tres intercambiaron miradas al reparar que su compañera llegaba con una expresión de total desconcierto y más pálida de lo normal.

-¡Hinata-chan!...- la vieron pegar un brinco; aquel grito le sacó de sus pensamientos al instante. Cuando reparó en la preocupada mirada de su equipo solo pudo esbozar una suave y forzada sonrisa, en un vano intento por disimular su estado. Naruto no tardó en reaccionar. Se incorporó de un salto y llegó hasta ella sujetándola por los hombros-… ¿Estás bien?-la chica asintió

-s-sí… es que… yo creí…-sus perlas se encontraron con su mirada. Podía ver la preocupación reflejado en esos orbes azulinos y aquello la hizo reaccionar. Negó levemente mientras se sujetaba de sus antebrazos, logrando sonreír con calidez que consiguió relajar las facciones de su amado Uzumaki-… creo que… me confundí… no es nada…

Kiba y abúrame observaron la escena sin perderse detalle. A pesar de que la chica había conseguido convencer al rubio, ellos no se dejaron engañar. Por la actitud de su compañera podían apostar que estaba confundida y… bastante asustada. Una sensación de aprensión se instaló en su pecho pues a ninguno le cabía duda…

… la chica había visto a un fantasma… a un fantasma de cabellos rosas y mirada jade…

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Hola! Como se encuentran hoy?

Espero que increible! :D

Aquí les dejo otro capitulo de mi historia, espero que sea de su agrado…

Muchisimas gracias a quienes se han dado el tiempo de comentar mi historia:

Onelei, aquí se ha revelado que es lo que ha inquietado a Kiba, jojojo, espero que el capitulo haya sido de tu agrado

Aidil, jajaja me alegro que hayas disfrutado los pequeños momentos sasusaku entre esta parejita de orgullosos y obstinados XD jajaja… y también te agradezco el tiempo que te has dado en leer y comentar mi historia… ojala que el capitulo te guste!

Asukasoad… si! Ha pasado mucho tiempo! Me costo mucho retomarla, pues me he atrasado bastante con el manga, pero… aquí esta! y respecto a Sakura está en Huelga, tambien he estado escribiendo algunos capitulos en borrador, así que lo más probable es que actualice en cualquier minuto. Te agradezco de corazon que hayas retomado mi historia!

Y obvio, que también agradezco a todos los que han agregado a sus favoritos y las alertas de actualizacion!

Bueno, sin más que decir…

Les dejo un beso gigante!

Cariños y nos vemos pronto!

Se despide afectuosamente

_NinfaOscura_