Capitulo 10-A: Dulce o truco
Ya han pasado casi dos meses desde que entre a Highland y empezaron mis acciones aquí, las hojas verdes hasta hace algunas semanas ya mostraban los signos del otoño. Vi las cajas donde guardaba mi ropa de Halloween. Ya habíamos acordado salir a las nueve, nos encontraríamos en la puerta principal, así que podría tener un tiempo para crear algo de caos y alboroto.
—La clase de Madame Dubois — Recordé lo que hasta hace unas horas había pasado en la clase de artes…
… nos habían llevado en la mañana a la cocina, se supone que teníamos que hacer la clásica cara en las calabazas, pero la verdad cada uno era libre de tallar lo que mas quisiese o pudiese — ¿Estas segura? —Sí, la verdad Matt este tipo de cosas no se me da tan bien. —Pero los cortes que haces al pescado y las formas en que has hecho los bentos… —… ya te lo he dicho, te sedo el honor —algo parecía molestarle, quizás se sentía mal de rebanar una calabaza indefensa o puede que le daba asco quitarle la pulpa que en estas fechas esa usado como sustituto de cerebro. Cogí el cuchillo e hice girar el mango un par de veces antes de clavarlo en la tabla de madera —Je..jeune Matthew, por favor, no haga es tipo de cosas, alguien podría salir herido. —Señorita Dubois, no tema —empezaba a hacer tajos alrededor de una de las caras de la calabaza, fuertes, rápidos y precisos. No por nada la lucha con cuchillos se me había dado tan bien por los últimos años —no haría nada de lo cual no crea que soy capaz. Y de este modo poco a poco la calabaza fue adquiriendo forma, primero la luna creciente, luego un rostro de cabeza picuda y nariz aguileña. Siguiendo con un largo vestido y una escoba. Hasta que al fin todos los detalles fueron acabados. —Tres bien Matthew, una bruja volando en la noche por la ciudad —pero pronto me arrepentí de exhibir mis dotes "artísticas" ya que pronto empezaron a hablar por lo bajo diciendo "que se podía esperar, después de todo es un criminar", o "a cuantos les habrá hecho lo mismo con el cuchillo". Y Hikaru lo único que hizo fue separar las semillas para poder ponerlas al horno y que las comiésemos después.
—Matthew, Matthew, ¿estas aquí verdad? —Esa era la voz de Evan, las cosas han mejorado bastante sobretodo después del pequeño altercado cuando Hikaru dando el lunes siguiente las disculpas a la pelirroja junto al idiota de Edward.
— ¿Qué pasa Evan? ¿se te acabaron los anti psicóticos?
—No, aun me queda media caja así que no te preocupes. ¿Qué dices si hacemos un truco o truco?, tengo tu traje aquí mismo, así que solo es cosa de que recojas tu caja de huevos y te pongas el traje.
Al abrir la puerta vi a Evan, la verdad no me sorprendió el traje que llevaba. Iba disfrazado de diablo: traje rojo, tridente, cuernos y cola roja. Lo típico la verdad.
Y al ver mi traje no me sorprendí demasiado, era una capucha negra, pintura facial blanca y una guadaña de cartón y papel aluminio.
—Así que soy un segador de almas, ¿no Evan?
—Claro, vi los trajes, pensaba en un uniforme de la SS pero de seguro alguna persona "políticamente correcta" se enfadaría y me enviarían a los voltios felices.
— ¿Voltios felices?, que se supone que es eso
—Es el sanatorio local, ahí van a dar todos los tipos insanos: maniáticos, psicópatas, locos, locos falsos, etc. etc.
—La verdad Evan, no se como alguien podría pensar en enviarte a una institución así.
—Cierto ¿verdad?, yo soy un chico normal, sano, alegre —claro, de igual modo yo soy un buen chico que no aplasta una hormiga.
~O~
Son las ocho veinte minutos y hemos estado siendo cabrones con gran parte del alumnado de la escuela, colocándoles bombas fétidas, colocando letreros de "patéame", o lanzándoles huevos a los transeúntes.
—Matthew, ¿sabes?, al perro de la casa Croft no lo he ido enfermando por simple diversión, he estado investigando y llegue a la conclusión de cómo hacer que él, haga cierta consistencia y olor.
Y algo esta mal con su cabeza, de eso ya no había duda, que clase de enfermo se pone a experimentar con la consistencia y olor de la mierda de un perro para hacer una broma.
—déjame adivinar, piensas poner la bolsa en llamas y hacer que alguien la pise, la apague y se embadurne la suela del zapato, ¿no?
—Correcto mi amigo, la soltaremos en la sala de maestros, y con suerte lograremos que Burton sea el que la pise. Ya sabes, el siempre va con sandalias así que sería peor para él —La verdad es que ver a Burton así era bastante tentador, sobre todo como sobreprotege a sus estrellitas deportivas. Pero la verdad creo que hay un limite entre lo que se debe y no debe hacerse.
—Lo lamento Evan —le toqué el hombro para despedirme y darme la vuelta, había otro lugar que requería mi presencia —me voy a preparar, voy a salir a pedir dulces —después de varios años —con los demás.
— ¿¡Cómo, acaso encuentras más divertido tener el status de crio que va pidiendo dulces, que contribuir a ensuciarle los pies a Burton!?
—Claro, a ti te vi hace poco solamente, pero a ellos, se los vengo prometiendo desde hace semanas, y a pesar de ser un matón, cumplo mis promesas.
~O~
—Ya son las nueve, donde demonios se metieron esos dos Davide.
—Conociendo a ambos de seguro se entretuvieron en el camino.
No se por qué reclaman, soy puntual, a las nueve me llamaron y a las nueve estoy, yo mantuve la expectación hasta el ultimo minuto, nunca les dije que clase de ropa iba a usar, y por la cara que pusieron fue toda una sorpresa verme, pero yo desde hace semanas sabia de que irían, si incluso Davide se tiño rubio el pelo y se pinto marcas a los lados.
—Así que era cierto, se disfrazaron de Kakashi y Naruto ustedes dos, solo espero Davide, que Yuusuke no te haga el infame ataque de los mil años de dolor.
—Maldita la hora que te preste ese manga Hawkins.
—Me sorprende que vayas del ninja gritón al final, después de todo, creí que con lo de las espadas irías de samurái o algo así.
—Vaya, así que aun recuerdas lo genial que me vi, ¿verdad?
—Nunca hubiese imaginado que te escucharía darle un cumplido a Davide, Matt, después de todo, siempre buscas como reírte de él —Y de esta manera el cuarto miembro hacia presencia, Hikaru había llegado con una larga capa satinada de color negro con forro rojo, un vestido negro que le llegaba hasta las rodillas con bordes de azul metalizado, botas hasta los tobillos junto con medias a rayas que limitaban con el vestido.
— ¿Vas de maga, no?
— ¿Qué me delato, la varita o el sombrero? Señor gánster.
—Ganster ¿Por qué dices que Matthew va vestido así Hikaru? —Davide Uzumaki lanzaba los dardos a la perceptiva maga.
—Es fácil, solo mírenlo: Traje negro con rayas plateadas, corbata negra, camisa roja, sombrero que hace juego con el traje, y además un estuche de violín.
—Hikaru, pero que percepción que tienes, ni siquiera el estuche de violín se te escapo —la verdad era cierto, yo estaba vestido de gánster, pero no podía resistirme a un traje como este, mal que mal varias de las chicas que iban a la fiesta se dieron vuelta a piropearme, de seguro un tío tan genial como elegante no se ve todos los días.
—Entontes en el grupo tenemos a: un asesino a sueldo, una maga, a Kakashi, y al genial y sensual imán de chicas —este Davide y sus chistes, bueno, cual es el problema de que fantasee un rato, de hecho para eso mismo es esta noche.
Ya listos y preparados empezamos a seguir el mapa de las casas que anteriormente ha hecho Yuusuke, la verdad hemos tenido un porcentaje hibrido, aunque todos dicen que la verdad ya estamos… un pelín mayores para salir a pedir caramelos a más de la mitad de las personas, les gustaba la ropa que traíamos, no es por el hecho de los personajes en sí, si no que la forma en que estaba confeccionados, eso nos trajo dulces extra y la felicitación de varias personas… pero siempre hay alguien agrio que no comparte el espíritu de las fiestas.
—Largo de aquí patanes, si quieren dulces vayan a la tienda y cómprenlos. Holgazanes, vagos, ratas —siempre hay un viejo cascarrabias que hace este tipo de cosas — ¿Quieren dulces?, muy bien aquí tienen algo.
—Nya —Este tipo le había lanzado una manzana acaramelada a Hikaru.
— ¿Tenia alguna necesidad de recurrir a la violencia?, ¡acaso le hicimos algo para que se pusiese así? —por lo visto a Davide tampoco le agrado que le hiciesen daño a Hikaru.
—Venga, vamos, Matthew, yo contengo a Davide, revisa que a Hikaru no la haya lastimado de verdad —juro que traté de contenerme, de no montar una escena y mucho menos, caer en el salvajismo, pero hay cosas que uno no puede aguantar.
—Te crees muy macho lastimando a una chica, carcamal de mierda. ¿Te crees muy bueno acaso?, te tengo una noticia, si te metes con mis amigos te metes conmigo. Y yo me especializo a joder a esa clase de persona —deje tanto la bolsa de caramelos y el estuche de violín en el suelo, mientras Davide decía algo como "oh, mierda", y Hikaru me decía que me detuviese — ¡quiero ver que tan bueno eres metiéndote con otro de mis amigos, se llama tommy!, dile hola, no seas timido —abrí el estuche donde tenia una ametralladora Thompson con balas de pintura junto con estanques de aire y munición extra, claro, también huevos podridos y duros a modo de granadas.
El anciano vociferaba y gritaba amenazándonos, pero al empezar el tiroteo por poco se caga al entrar corriendo a refugiarse a su casa mientras le decoraba la casa con balas rojas, azules, naranjas, y verdes. Las ventanas, su escalera, la puerta, el segundo piso. Todo se veía mejor teniendo en cuenta que su casa estaba pintada de blanco.
—Vamos Cesar, ataca al vago —y creía que su ridículo perro me asustaba. El único motivo por el cual no los acribille al abrir la puerta era porque estaba cambiando las municiones. Pero nada más tener el arma lista, su bulldog de color azabache, paso a ser rosado por la pintura.
— ¡Nadie se mete con mis amigos, eso va para ti y para todo el jodido mundo! —nadie esperaba una reacción así de mi parte, pero no iba a dejar que nadie les hiciese daño sin recibir su merecido, estas tres personas se habían convertido en los más cercanos a mí, como podía dejarlos botados.
~O~
Pasaron varios días después del incidente del anciano gruñón, salvo las escasas noticias nadie tenia idea de lo que había pasado salvo nosotros cuatro, Yuusuke me pregunto donde había conseguido semejante cosa. Le respondí que Redman se las había ingeniado para traerme la Thompson lo más rápido posible.
Hikaru fue otra historia, al principio ella se molesto por la forma salvaje y brutal que use para resolver el conflicto, pero se alegro mucho de saber que yo estaba ahí con ella, para cuidarla y protegerla, claro como sí necesitase que me pidiesen u ordenasen hacer eso.
Capitulo 10-B: Traición
Han pasado ya unos cuantos días desde lo de Halloween, y ya se han enfriado las cosas, bueno en más de un sentido ya que han dejado de causar alboroto con lo de los supuestos vándalos que pintarrajearon la casa de un honesto y buen ciudadano. Y por otro lado la llegada el otoño no se negaba, las hojas caían todo empezaba a verse en tono naranja y café, y los días se hacían cortos, sobre todo repartiendo mi horario entre el entrenamiento del "Rey Leopardo", el de parkour con Davide y los trabajos y ensayos para Jones.
—Con un horario tan ajustado apenas queda tiempo y animo para delinquir.
—Matthew, de prisa, abre la puerta por favor, ¡es algo urgente! —Que demonios le había pasado a Evan parecía demasiado alterado al golpear la puerta, solo espero que no sea alguna de sus manías.
—Donde es el fuego Evan —abrí la puerta, su rostro estaba rojo y sudaba bastante.
—Davide… deprisa… esta combatiendo contra Russel —se detuvo a recuperar el aire —le tendieron una emboscada, escuché que algo tramaba y lo seguí, ahora mismo deben de estar en el lugar donde siempre los lleva.
— ¿Dónde es eso?
—A un cuarto detrás de la zona de calderas, deprisa, te llevare ahí.
Es la primera vez que veía a Evan ayudar a alguien de este modo, por lo visto no parecía tan mal tipo, aunque seguía pensado que estaba loco.
—Entraremos por aquí Matthew, tengo la llave —se apresuro a entrar por la puerta que daba al sótano de la escuela, por la puerta que siempre estaba cerrada y decía "solo personal autorizado".
Entramos a aquel nuevo sub mundo, donde de los pisos escurría el agua y el oxido de los metales, en una parte elevada se podía ver una cama y al lado una mesa.
—Vamos Hawkins, no te distraigas, hemos venido a otra cosa, no a ver como subsiste el conserje —y de este modo lo fui siguiendo por varios cuarto apilados con basura y objetos en desuso de diversas clases: esculturas medio hechas, el esqueleto de anatomía con medio tórax, libros y mapas antiguos —es por aquí.
— ¿Cuanto mas falta?, hace unos minutos que pasamos la zona de calderas ¿no?
—Shhh, silencio Matthew —dicho esto me acercó a la pared, y no estaba preparado para lo siguiente que vi. Davide estaba peleando contra dos tipos, ya los recordaba, uno era al que le había quitado la Silver Dragon, y el otro era el pelirrojo que siempre acompañaba al chico negro, dentro de una jaula octagonal, afuera habían varios chicos que gritaban a favor y en contra de Davide mientras Russel se reía de la situación, parecía estar disfrutando lo que pasaba.
—Suficiente, a un lado, mi encargarse de Davide, ¡ahora! —y de está manera el hombre gorila entraba a encargarse de mi amigo, un tipo solo cerro la jaula y regreso a gritar cosas en contra del retador.
—Davide —esto ya no podía aguantarlo, el pobre se veía maltrecho de haber combatido contra esos dos, tenía la camisa y la cara ensangrentada al momento de que Russel entró para querer golpearlo.
Entré a la jaula detrás de Russel para tratar de hacerlo entrar en razón, la ventaja es que este tipo solo era fuerte, no era ni rápido ni flexible además, solo contaba con sus músculos y una cabeza llena de aire.
—Aquí lo tienes Russel, aquí tienes a Matthew. Él fue quien hablo sobre que eras un idiota, y de que tu mamá lo había hecho con animales de granja —ante el comentario el eslabón perdido monto en cólera contra mí.
—Daniels, ¿que demonios tratas de probar?
— ¿Probar?, yo no voy a probar nada Hawkins, todo esto es tú culpa, trate de que fuésemos amigo, te integre a mi mundo, es más. Hasta te presente a un amigo mío y creo que conociste a otro también. Pero no, tenías… que juntarte con este idiota y con la anormal ¿verdad? —aquellas palabras las escupía con rabia y molestia—a ver que tan buenos amigos son cuando Russel acabé con ambos, de la rara me encargare después… personalmente.
—Claro, debería de suponerlo ¿no?, solo tendrías huevos para hacer el trabajo sucio si se trata de una chica.
—No discutiré esas cosas contigo, la verdad no tiene sentido decirte —Evan cogió con ambas manos un martillo que estaba a su lado y lo lanzo hacia Russel —ahí tienes, ahora encárgate de ellos sin problemas.
—Russel se encargara de los debiluchos que se burlaron de él y su madre
—Matthew, escapa —eso fue lo que Davide dijo, estando maltrecho y agotado sobre los rivales que había dejado sin conocimiento mientras Evan y el resto se iban.
—Muy bien jodido mono gigante ¿¡quieres un poco de mí!?, ven por eso, si es que tienes huevos.
Esto lo había echo enfurecer, corría hacia mí con el martillo sobre la cabeza y se disponía a atacarme. Solo para caer al piso de manera ridícula cuando me tire al suelo y rodé contra sus piernas.
Esto solo lo había hecho enfadar más, no se molestó en tomar nuevamente el martillo, corrió a embestirme con su cuerpo. Y el impacto se sintió cómo si me hubiese chocado un auto, demonios, pero que fuerza tiene este jodido idiota.
Estaba en el suelo mientras Russel traba de estrellar su puño contra mi rostro, la verdad me sentía un tanto mareado, he tratado de que me lleguen la menor cantidad de golpes, sea: Corriendo la cabeza a un lado para que se estrelle el puño contra el concreto, o poniendo la frente como lugar de impacto. Al menos si me da en esa zona, el golpe le dolerá tanto como a mí.
—Deja en paz a Matthew gorila —en el momento no supe que paso, pero al ver caer a Russel y la pierna de Davide levantada me di cuenta que paso, él le había pateado la cabeza para que me soltase — ¿Todavía estas vivo?
—Me duele el cuerpo, creo que aun estoy en este mundo amigo —me recupere poco antes que Russel, quién se nos tiro encima nuevamente, pero al ser dos, esta vez no le resulto ya que al mismo tiempo Davide y yo le pateamos el pecho haciendo que retrocediese.
Pero esto no duraría mucho ya que Davide estaba cansado, se le notaba en la cara. No paso mucho tiempo para que la resistencia de Russel se impusiese a la de él, jodido tipo, el cabezazo que me acababa de dar me desoriento y me mando al piso por segundos. Al levantarme vi que le estaba haciendo lo mismo que cuando me había dejado en el piso, y que la suerte parecía estar de mí lado, solo esperaba que Davide pudiese resistir mientras hacia lo siguiente.
Russel seguía demasiado ocupado con su tarea de tratar de deformarle la cara a mi amigo, y por otro lado yo planeaba darle una sorpresita con cierto objeto que nos había dejado Evan.
—He Russel, no se si tú mamá hizo o no eso con los animales, pero estoy seguro ya, de que eres mas tonto que una roca e igual de feo —reí sutilmente ante el comentario, solo para provocarlo. Estando rojo de la ira y del coraje se fue corriendo nuevamente en contra mía para golpearme.
Pero ahora no le fue sencillo, con el martillo en mano le di en el estomago. El impacto hizo que se le saltaran los ojos y que cayese de rodillas sosteniéndose el estomago, aproveche esto mismo para golpearlo con el mango de madera y enviarlo así al suelo.
—Hola Russel, tus días de matón van a terminar aquí y ahora.
Me coloqué frente a él, con el mazo por encima de mi cabeza, estaba decidido a esto y no tenia motivos para detenerme. Solo lo llevé hacia abajo, el golpe fue solido, seco, y preciso. Durante todo esto Russel no supo que decir o como actuar, solo vi el terror en sus ojos mientras el mazo seguía su curso. Solo se sintió como el concreto y el metal, impactaban. Me coloqué sobre su pecho y empecé a golpearle la cara.
—Para, por favor para… Russel se rinde.
—No, esto aun no acaba grandote, aun hay varias cosas que quiero aclarar contigo:
la primera es que Evan te usó solo para lastimarnos, ni Davide ni yo hemos esparcido rumores de tú madre y animales de granja, y si te molestamos ahora fue solo para desconcentrarte en la pelea.
Segundo, se termino eso de estar golpeando a los más débiles, y no hay pero que valga.
— ¿Por qué debería de hacer algo así? —al escucharle decir eso solo lo tomé del cuello de la camisa y lo miré de muy mal modo.
—Cómo es eso de ¿por que?, esta escuela esta plagada de idiotas que se merecen una, todo el mundo merece una patada en el culo, ¿¡quedo claro!?
—Sí, a Russel le quedó claro.
—Muy bien, ahora ayuda a Davide, vayan al hospital, si preguntan di que le estaban asaltando y que tuvieron que luchar con varios tipos. Davide, en caso de que pregunten, ve pensando ahora en cuantos tipos eran y como se veían.
— ¿A donde vas Matthew? —empecé a golpear la puerta de metal hasta que cayese deforme.
— ¿No te quedo claro en la casa del viejo cascarrabias?, voy a caerle a golpes a ese loco de mierda, nadie se mete con mis amigos.
—Creía que eso solo se aplicaba a Hikaru-chan.
—Alguien tiene que cuidarte Davide, mírate como estas por andar solo por ahí —en ese momento me llamó Yuusuke.
—Matthew ¿Qué demonios pasó? Evan salió corriendo hacia la zona residencial, él y Edward le robaron bicicletas a un par de chicos que pasaban por aquí, ¿quieres que los sigua?
— ¿Dónde estas Yuusuke?
—A la entrada del taller de mecánica
—Yuusuke, necesito que me prestes una bici, nos veremos en la puerta de acero que dice "solo personal autorizado".
—¿Quieres un par de manos extra?
—No, no te preocupes, de esto me encargo yo.
Y tal como lo acordamos Yuusuke me estaba esperando afuera de aquel calabozo en el cual se convirtió ese lugar.
—Demonios, pero que te pasó Matthew, ¿peleaste con Russel acaso?
—De hecho sí, y viene ayudando a Davide, ayúdalos a llegar al hospital por favor. Yo tengo que patearle el culo a Evan.
—Evan solo planea una cosa si va a la zona residencial, piensa abordar el tren, aun tienes treinta minutos para llegar Matthew, y también es la última oportunidad de escapar de New Heaven ileso, ¿verdad?
No quise responder a lo dicho por Yuusuke solo escuché que Davide menciono el nombre de Hikaru mientras yo empezaba la frenética marcha para darle caza al traidor, no te me vas a escapar Daniels, lo juro.
Seguí por el camino que llevaba por el centro de la ciudad, ya eran más de las diez de la noche y eran muy pocos los negocios que permanecían abiertos, y al ser un pueblo pequeño tenia ya muy poca actividad, si apenas me había topado con tres autos de camino aquí. Llegar no era tan complicado, sobretodo porque uno podía ver desde bastante distancia las vías de de hierro y madera que se levantaban por sobre el camino. Y en la estación esperando nerviosamente el tren estaba el cobarde de Evan.
—Linda noche para salir con el rabo entre las piernas, ¿no Evan?
—Maldita sea, sabía que no podía confiar en un idiota como Russel.
— ¿Por qué te atormentas con cosas así Evan?, deberías preocuparte de lo que te va a pasar ahora —hice tronar los huesos de la mano, y por lo visto eso tuvo el efecto que deseaba ya que a Evan eso le dio miedo.
—¿Acaso esperas que pida perdón?
—No Evan, solo quiero que seas un hombre y aceptes lo que te ha tocado en esta vida —Si iba a actuar debía de hacerlo rápido, el tren ya estaba frenando, este era el momento de moverse.
—No te muevas Matthew —de su bolcillo saco una pistola pequeña— puede que la bala no sea gran cosa, pero a esta distancia no hay como fallar —sin dudarlo me abalancé a golpearle la cara, pero también sentí un gran dolor al costado.
Me lleve la mano por instinto y al verla la tenia roja, no supe como reaccionar en ese instante, las piernas me temblaban y no pudieron sostenerme por más tiempo.
—Adiós Matthew, y buen viaje al infierno —este bastardo al final lo había logrado, se me había escapado. Si tan solo tuviese un cuchillo para lanzárselo mientras escupía sangre de la boca.
—Matt, Matt, reacciona por favor —Hikaru, has llegado, solo me alegro de que su pistola fuese de un solo tiro y de que las puertas del tren se hayan cerrado… fallaste Daniels, no pudiste hacerle daño a Hikaru —Una ambulancia, Maya por favor llama una ambulancia.
No podía abrir los ojos, en ese momento estaba demasiado cansado por lo que había pasado de camino aquí, pero sentí como sus lágrimas caían por mi rostro. Por favor Hikaru… no estés llorando por mí.
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Jeune: Joven
