Aclaración:
Hemos vuelto a la Francia del tiempo real, nada de flashbacks que interrumpan la historia; a continuación la narración será en tercera persona pero habrán momentos de ésta donde narrarán los personajes
- Pensamientos -
Frente al pasado
27 de junio
16:54 p.m.
Playa Richelieu
Cap D' Agde, Hérault
Mimi miraba a sus hijos jugar a la orilla de la playa; mientras ellos construían castillos de arena y de vez en cuando se bañaban, la castaña esperaba en los asientos que se encontraban en el "Côte Mer" * mientras dibujaba unos bosquejos de vestidos y blusas para la nueva temporada de su colección; los chicos compartían con un grupo de niños y parecía ser que disfrutaban de la compañía de ellos; desde que habían llegado a Francia en época estival no habían podido tener unos días en la playa como familia; los chicos habían pasado todo el verano anterior junto a Michael, así que la idea de veranear en la costa francesa sólo los tres; les harían disfrutar más su estadía en el país:
— Uff, me aburrí haciendo castillos de arena — dijo la rubia menor mientras se sentaba junto a su madre — a Mamoru y los otros niños se les ocurrió construir el Fort de Brescou* pero ni se les parece — finalizó la chica mirando desde lejos a su hermano.
— Que manera de — le respondió riendo a su hija, luego miro a su rubio hijo mientras jugaba en la orilla — déjalo que comparta con chicos de su edad le hará bien, sabes que se da poco con desconocidos pero esta oportunidad puede aprovecharla, ¿qué tal si me ayudas a elegir los diseños para la nueva colección? — invito la ojimiel a su hija a sentarse para mirar unos blocks con diseños de faldas — ¿te parece?
— ¿De verdad? Yupi, hace tiempo no me permitías ver tus colecciones; déjame ver qué hiciste, pero que conste, las que no me gustan las eliminas de inmediato ¿sí?
La ojimiel se rio de su hija:
— Está bien, confiaré en tu criterio ojala no pierda mi trabajo eso sí; espero te guste lo que hice; me inspiré tanto en lo que vi aquí como en Paris, aunque a decir verdad no habían tantas ideas que se me ocurrieran en la capital — finalizo sincerándose
— Tienes razón, París es lindo y todo, pero para crear una colección de ropa, creo que la ciudad no inspira tanto mamá; en cambio en este lugar mirando los paisajes puedes tener los valles, campos, lagos que pueden inspirarte con colores o estampados, creo que venir acá te ayudó mucho además la estamos pasando de maravilla, no es que no quisiéramos estar con la abuela, pero igual era necesario tener nuestro tiempo los tres juntos —
— Es verdad, a mí también me gustó hacer esta escapada con ustedes; el aire veraniego me hace bien: la vista además es hermosa, la playa cristalina, hasta los edificios son lindos —
— ¿Te has dado cuenta que venir a Francia ha sido lo mejor que nos ha pasado este último año? Jamás pensé que la idea de tío Mich de visitar Europa significaría que conociéramos a nuestra familia no podría pedir más —
— Bueno, Michael exactamente no sabría que nos encontraríamos a tu abuela, pero sin duda el haberme alentado a que buscara a la familia de tu papá hizo que todo haya sido más fácil, definitivamente siento que él me ayudó desde el cielo para que todo se diera más fácil —
— Tío Mich ha sido el mejor amigo que tuviste cierto ¿o en Japón tenías otros mejores amigos? —
Mimi recordó su infancia:
— Pues claro; en Japón tuve muchos amigos y amigas, de hecho eran los mismos amigos que compartíamos con tu padre, éramos un grupo grande que nos conocíamos desde niños —
— Desearía ir a Japón y conocer parte de tu vida —
— Puede ser para una próxima vez; si veo que se comportan bien y no se les ocurre ninguna locura podría considerar la posibilidad de que conozcan Japón —
— Pero si nosotros no hemos hecho nunca ninguna locura —
— Puede ser, pero conociéndote sé que se te ocurren ideas y sabiendo que estarás en el mismo país con tu padre estoy segura que idearías miles de planes para reunirte con el —
— No te sería desleal mamá; si yo quisiera reunirme con papá te lo diría antes, aunque en realidad lo que quiero ahora es conocer Japón ¿de verdad que podríamos visitar a tus amigos? —
Mimi se sintió orgullosa de escuchar a su hija al ver que depositaba una confianza total en ella así que vio que la posibilidad de visitar Japón no sería tan mala después de todo:
— Ahora que me lo dices así, claro que podemos viajar allá —
— Siiiiiiiií, súper, comenzaré desde ya a hacer algunos planes de donde podemos ir, visitar personas o lugares, quizás podemos ir a tu casa donde viviste de niña o quizás donde viviste con papá o… —
— Espera, espera, espera, porque no lo dejamos para más adelante eso de planificar, vamos a la playa a bañarnos o podemos arrendar alguna moto de agua ¿te parece?
La pequeña se sorprendió de la invitación de su mamá, jamás pensó que a la castaña se le ocurriría hacer ideas tan locas como tomar una moto y salir a andar
— Pero…— titubeo la niña — ¿de verdad quieres hacer eso? Digo, ¿no es algo muy arriesgado? jamás te pensaría andar en moto de agua mmhm no se no me parece muy apropiado
— Vamos no seas aguafiestas ¿me crees una mujer aburrida? Entonces invitaré a tu hermano a que vaya conmigo —
— Nooo no es eso es sólo que… — dijo tratando de excusarse — pensé que era algo poco femenino viniendo de ti
— Pues ve sabiendo que si hay algo que me encanta es bañarme en el mar que no lo haya hecho con regularidad no significa que no me guste —
En eso Mimi se levanta del asiento y va a arrendar unas motos de agua para navegar, después de unos minutos llegó con las llaves de la moto en su mano:
— ¿Y? ¿Estás preparada? — dijo sonriéndole con el juego de llaves frente a ella
— Sí pero… — la chica miró a su madre cómo vestía — ¿irás con vestido?
— No, iré con mi traje de baño y el chaleco salvavidas; tú tendrás que usar lo mismo — dijo mientras le pasaba un chaleco más pequeño
Mimi comenzó a quitarse el vestido para quedar con un bikini verde con detalles dorados en los cordones; en eso tomó el chaleco y en el momento en que levantó su brazo izquierdo para acomodar las correas Akemi observó un dibujo en el cuerpo de su madre:
— ¿Qué es lo que tienes allí?— preguntó la niña mientras acercaba su mirada al costado — acaso es… mamá ¿te tatuaste? — preguntó la chica sorprendida
La castaña miró a su lado y observó con detenimiento el símbolo adherido a su piel: un signo infinito con la cita "forever and always" y recordó lo que había hecho de joven:
— Veo que es la primera vez que lo ves, pues sí, es una tatuaje de hace años
— ¿Y qué significa para ti?
— Bueno a decir verdad…— Mimi no quería contarle tanto de la imagen que se había puesto: el dibujo era el símbolo de un regalo que había recibido de Yamato para su primer mes de aniversario; la chica lo había tatuado en su cuerpo al tiempo después de haber terminado con el rubio, si bien no tenía recuerdos fungibles de su relación con el ojiazul, el tatuaje en sí era un recuerdo de lo que había vivido con el Ishida — es sólo una frase que significó mucho para mí en ese tiempo — respondió nostálgica la ojimiel
— ¿Y tiene que ver con papá?
La mujer se sorprendió por la pregunta de su hija, no cabía duda que era una chica lista, sonriente le contestó:
— Sí, tiene que ver con ambos a decir verdad
— Es muy lindo lo que hiciste, quizás no tengas algún recuerdo de él o de lo que tuvieron, a excepción de nosotros claro está, pero esto demuestra que lo recordarás siempre ¿no es así? — dijo la rubia menor sonriéndole a su madre
Mimi no sabía cómo responderle a su hija, no cabía dudas que la niña sólo deseaba que ella volviera con Yamato, se lo hacía entender en cada conversación "inocente" donde mencionaba al rubio y lo que tuvieron juntos, si tan solo la pequeña tuviera idea que no era tan fácil como llegar y aceptar ser padre después de años de no saberlo, comprendería que con la noticia de decirle a Yamato cuando se encontraran no sería como lo imaginara:
— Hija, debes comprender que no todo será tan fácil cuando nos encontremos con tu padre…
En eso llega Mamoru entusiasmado donde las mujeres:
— Mira mamá lo que encontré, — dijo el chico acercándose a su madre llevando un objeto sobre sus manos — es una estrella de mar — continuó el chico interesado — ¿sabías tu que las estrellas de mar…?
En eso la rubia menor interrumpió a su hermano:
— ¿Sabes que mamá nos llevará a Japón si nos portamos bien?
— ¿Sí? — preguntó curioso mirando a su mamá aunque a decir verdad no le interesaba mucho lo que proponía su hermana — ¿y quién o qué cosa interesante hay allá aparte de papá?
— ¿Con eso no te es suficiente? Dios Mamoru, es papá ¿cómo puedes pensar que no haya otra cosa más emocionante que conocerlo? —
— No se puede haber otras cosas ¿no?: museos, lugares, qué sé yo —
Mimi rio del comentario de su hijo, vaya que diferencia entre ambos por conocer a su padre: mientras la niña solo añoraba conocerlo y estaba segura que se desvivía con ideas de buscarlo, su hijo lo que más hacía era prolongar ese encuentro para que no fuera tan impactante para ninguno de los tres; decidió buscar otra alternativa para ver si su hijo sopesaba la idea de visitar tierra nipona:
— Tengo una amiga que tiene un hijo, podría presentártelo y hacerte un nuevo amigo ¿te parece?
El rubio menor miró a su madre, si bien se sentía a gusto con ellas, no era de hacer amigos en Norteamérica, ya que prefería hablar con su tío de libros e historia, y era poco de salir a jugar a excepción de uno que otro videojuego y, en caso muy raro, cuando salía a vacacionar el niño hacía compañeros de juegos
— Mmhm puede ser, no sé; pero ahora prefiero jugar aquí — respondió el chico
— Mamá ¿y si vamos a Japón el próximo mes? — preguntó la rubia menor a su madre — recuerda que terminado las vacaciones comenzaremos la école élémentaire; así podríamos aprovechar mejor las vacaciones de verano
— Me parece una buena idea, así no interrumpimos las clases — pensó la castaña — está bien, buscaré pasajes para ver si podemos ir en los próximos días — dijo sonriéndole a su hija
— Gracias mami, eres la mejor — dijo contenta la ojiazul — definitivamente estas son mis mejores vacaciones de verano; ahora vayamos a bañarnos — dijo la niña contenta sabiendo que día a día su madre iba cediendo para que ellos conocieran a su familia paterna y país de origen.
18:12 p.m.
Barrio Residencial Maison Blanche, París
Natsuko y Michel conversaban mientras terminaba de hornearse el gratin dauphinoise* :
— T.K. llamó hace un par de horas mientras no estabas; me comentó que la recepción de su libro va bien, ya la editorial lo aceptado en el círculo de escritores emergentes y les ha gustado su publicación, esperemos que en la venta sea de la misma forma —
— Ojalá; por lo que hablé con él los últimos días se sintió desanimando y tenía intenciones de regresar a Japón —
— Bueno, habrá que esperar que todo sea mejor para él — el anciano cambió de tema — ¿has sabido de los niños y Mimi?
— Sí; me ha dicho que les ha encantado recorrer la Costa Azul, visitarán Montpellier después de estar en Hérault; Mamoru quiere recorrer todos los parques acuáticos y acuarios posibles —
— ¿Eso significa que pasaran el resto del verano allá? extrañaré a los chicos sobre todo a la linda Akemi —
— No, no es tan así; Mimi me dijo que se quedarían una semana más porque tiene que volver a comprar materiales para su atelier y comprar los materiales y uniformes para los chicos en la École Madame —
— ¿Entonces se quedará a vivir acá? —
— Por el momento me dijo que sí; ya que tiene contacto con nosotros y además le ayudara a consolidar su trabajo —
En eso escuchan el timbre de la puerta que suena:
— Que raro ¿invitaste a alguien? —
— No papá, de hecho no he conversado con mis amigas hace tiempo porque me la he pasado con Mimi y los niños —
— Qué extraño, iré a ver quién es
El anciano Takaishi se levantó de la mesa mientras Natsuko preparaba los platos en eso escucho una exclamación de su padre desde la puerta:
— Pero qué alegría verte aquí hijo; vaya que estás todo un hombre, bueno han pasado años que no te veía; vamos, entra muchacho —
Natsuko al escuchar el saludo efusivo de su padre le pareció extraño que recibiera a alguien tan contento; salió de la cocina con la cena en sus manos y cuando vio a Michel con Yamato en el living; la bandeja cayó al piso:
— ¿Ya…Yamato? ¿Hijo, eres tú?... preguntó emocionada al ver a su hijo mayor
— Hola mamá —
La ojiazul no le importó que la cena estuviera esparcida en el piso solo quería abrazar a su hijo y tenerlo junto a el:
— Hijo mío que alegría verte ¿cómo estás? cómo te sientes tienes hambre; perdón si se me cayó la cena es que estoy tan nervio… dime ¿qué haces aquí? ¿por qué viniste? ¿estás bien? —
— Estoy tranquila mamá cálmate — rio el rubio al ver a su mama — vine a verte quería saber cómo estaban ustedes; además me hacía bien viajar, por lo que veo estas contenta que esté aquí —
— Contenta no, estoy encantada con tu visita; no sabes lo feliz que me siento al tenerte aquí, Takeru dijo tantas cosas y no sabes cómo me sentía de mal sin saber cómo estabas —
El chico frunció el ceño incómodo:
— ¿Que te dijo exactamente?
Natsuko se puso nerviosa ante la reacción de su hijo; Michel habló en el momento preciso para que Natsuko tuviera tiempo de explicarle a su hijo mayor:
— Hijo, deja tu bolso abajo mientras te preparo algo de comer ¿o quieres algo para beber? —
— No abuelo tranquilo, gracias — volvió la vista donde su madre — ¿qué fue lo que te dijo Takeru mamá?
— No es nada hijo; cosas sin importancia, ven siéntate a mi lado — dijo la rubia dando golpecitos al lado del sofá donde ella estaba sentada
Yamato vio a su madre nerviosa:
— De seguro te contó que estaba terrible — rodó los ojos el rubio — Takeru es un exagerado
Natsuko le respondió preocupada:
— Me dijo que no estabas tan bien, pero veo que no es así; vamos, cuéntame debes tener muchas cosas que decirme, yo también tengo mucho que contarte — luego Natsuko cayó en cuenta que no podía decirle a su hijo sobre sus nietos — ¿has comido algo?
— Supongo que Takeru te contó que estaba casi depresivo ¿no? aunque debo decir que en cierto momento me sentí así — vio que su mama abría los ojos asustada — pero ya he cambiado; no estoy siendo como el de antes, ya deje todo lo que me recordaba a Mimi y estoy comenzando una nueva vida así que no debes preocuparte
— ¿A qué te refieres? — dijo extrañada la ojiazul mayor — Pero si T.K. me dijo que tú…
— Takeru me vio cuando sentía que nada me motivaba; pero he cambiado, si vine aquí fue para que no te preocuparas por mí — le dijo acercándose a ella y tomándole sus manos — estoy mejor mamá; créeme, ya corté todo lo que me relacionaba con Mimi y olvidé lo que sentía por ella
La Takaishi mayor podía ver a su hijo que hablaba determinado, un gran pesar sintió en su pecho porque eso significaba que no cabía la posibilidad que su hijo y Mimi rehicieran sus vidas juntos ¿y qué pasaría con los niños? ¿los aceptaría a ellos?
— Bueno, deberíamos saltarnos la comida — interrumpió Michel llegando desde la cocina — ¿y si comenzamos el postre primero? la crème brûlée* esta lista ya,osi quieres puedo pedir comida y cenamos más tarde así podemos conversar
— Está bien no te hagas problemas abuelo, con lo que comí en el aeropuerto estoy satisfecho —
— Entonces entrégame tu bolso mientras yo las llevo a la habitación de huéspedes — dijo Michel — así puedes seguir conversando con tu madre
— No te preocupes abuelo, iré yo a ordenar mis cosas —
Yamato tomó su equipaje y subió al segundo piso, mientras que Michel y Natsuko se quedaron pasmados mirándose el uno al otro:
— Natsuko… sé lo que estás pensando, y no creo que sea buena idea —
Natsuko dirigía su mirada al segundo piso donde su hijo estaba ¿y si el destino hizo que él llegara? ¿qué tal si esta era la oportunidad para que su hijo conociera a los niños? ¿lo haría olvidar toda esa idea de borrar a mi Mimi de su vida?
— Yamato está aquí; y Mimi y los niños también, ¿qué puedo hacer papá? ¿cómo puedo ayudarlos? —
— Hija, creo no que debemos entrometernos; no podemos forzar que ellos se encuentren —
— Pero es que…—
— Ya será el momento; no apresures nada hija, ahora disfrutemos de la compañía de el —
— Lo siento papá; pero debo ayudar a Mimi; tengo que decirle que Yamato está aquí, si vino a Francia es porque este es el momento que los niños lo conozcan —
Pasaron toda la comida contando los pormenores de su vida del último año, aunque Natsuko estaba angustiada con la noticia de su hijo y su paternidad no sabía exactamente que hacer:
— Mamá ¿qué pasa? te veo preocupada —
— No; no, nada sólo que me estoy todavía asombrada por tu llegada, pero no te preocupes; estoy tan feliz que estés aquí ¿me esperas un poco? voy al baño y regreso —
Natsuko se levantó de su asiento, fue a la habitación, tomó su teléfono determinada y realizó una llamada a la Tachikawa
19:15 p.m.
Hotel Les Grenadines
Cap D' Agde, Hérault
Mimi estaba junto a sus hijos mientras conversaban de la visita al sur de Francia
— ¿Les ha gustado el viaje acá chicos? —
— Si mamá, mucho, hay muchas cosas entretenidas — dijo Mamoru
— Me alegra que les gustara no podíamos seguir quedándonos siempre en París, como ya comenzaron vacaciones de verano debíamos sí o sí venir a conocer la Costa Azul —
— ¿Porque le dicen así mamá? —
— Debe ser por sus playas ¿no? ¿qué les parece si cocinamos alguna comida típica? hay unos refrescos llamados citrón pressé y sanbertin* —
— ¿Qué tal si preparamos un tropézienne*o quiche lorraine*? sería bueno cocinar los tres ¿no? — sugirió el rubio
— Sí, me parece; no lo hacemos desde que éramos niños ¿lo recuerdas Mamo? mamá nos cocinaba delicioso cuando estábamos en la casa de tío mich y los abuelos Will y Jen —
— Sí, me acuerdo bien; eran recuerdos felices que vivimos en América podríamos volver algún día a visitarles ¿no? —
— Tienes razón: debemos ir nuevamente y agradecerles por todo lo que hicieron han sido personas maravillosas con nosotros —
— Cuando vayamos a la tumba de tío Mich le dejaremos flores y le contaremos que algún día iremos a Japón a conocer a papá —
Mimi se quedaron callados por la idea de la pequeña rubia eso implicaba de alguna u otra manera conocerse y ambos temían en como reaccionaria el rubio:
— Akemi, no sólo iremos a América a visitarle y hablar de papá también vamos a visitar a los abuelos además ¿qué te dice que él nos espera? Ni siquiera sabe que existimos —
— Pero ya lo sabrá —
— Hija, tu hermano tiene razón: no nos apresuremos tanto, quizás tu padre tenga asuntos más importantes no hay que apresurar las cosas —
— ¿Pero porque crees eso? —
— Quizás este rehaciendo su vida, puede que este hasta una nueva familia —
— ¿Y nos quedaremos aquí de brazos cruzados? —
— No pienses ridiculeces Akemi; si papá tuviera una nueva familia de seguro la abuela Natsuko nos diría —
— Per…—
— Akemi puede que tu padre este rehaciendo su vida o puede que no; pero no apuremos las cosas, ya llegará el tiempo donde lo conozcan —
En eso sonó su teléfono celular:
— Vaya, Natsuko está llamando ¿Aló? —
— ¿Aló?, ¿Aló?, Mimi ¿me escuchas? — escuchó que Natsuko respondía ansiosa
— Aló aquí estoy Natsuko ¿qué pasa? —
— ¿Puedes conversar? ¿estás sola? debo hablar contigo urgente —
— Tranquila, sí — respondió preocupada — estoy con los niños
— Disculpa por llamar alterada pero debo hablar urgente contigo has lo posible de alejarte de los niños — Mimi vio que los niños la miraban preocupados
— ¿Sucede algo mamá? Mimi rápidamente inventó una excusa
— No; nada, solo tu abuela me dice que el señor Takaishi está algo enfermo por eso esta llamado preocupada ¿me esperan un momento? por mientras preparen el citrón pressé y sanbertin es más fácil comenzar por los bebestibles — dijo riendo nerviosa se alejó de la cocina donde los niños dejaban de mirarla extrañada y se encerró a su habitación
— Ahora si Natsuko estoy en mi habitación puedes hablar tranquila ¿qué pasó? —
— Es Yamato querida — en ese momento el corazón de Mimi se paró en seco: sintió un escalofrío recorrer desde la nuca hasta el final de su espalda:
— ¿Qué le pasó? ¿tuvo algo? ¿está bien? — la rubia no respondía tan rápido como ella deseaba — por Dios Natsuko, no te quedes callada respóndeme ¿le paso algo malo? — exclamó asustada la ojimiel
— Hija; Yamato… está aquí, en París… — contestó la ojiazul finalmente
Las palabras de Natsuko hicieron eco en su mente la castaña se sentó de un golpe en su cama mientras procesaba las últimas palabras de Natsuko: Yamato, el padre de sus hijos, el hombre que una vez amó y que había dejado ir sin saber de sus hijos, estaba en el mismo lugar que ella, si es que se podía decir así, estaba tan cerca lo que hizo que se le helara la sangre; pensaba que el reencuentro con el rubio iba a darse en distintas circunstancias, pero Yamato había llegado de improvisto y la sola idea de saberse junto a él le llenó de ansiedad:
— ¿Yamato… aquí? — dijo lentamente
— Sí; acaba de llegar y no tengo buenas noticias —
— Por favor Natsuko déjame procesar primero todo esto ¿qué ha pasado con él? — al escuchar que la rubia mayor no le contestaba nuevamente se frustró — Dios Natsuko me llamas y me dices que Yamato está aquí y luego no me dices como esta
— Sería mejor que lo vieras por ti misma —
— ¿A qué te refieres? —
— ¿No crees que sería bueno que ustedes se reunieran? —
La idea le asustó pero a la vez le lleno de valor; quizás las circunstancias hicieron que este fuera el tiempo donde se reencontraran y hablaran de lo que había pasado y lo que el tiempo había traído para ambos pero a la vez el temor de sus hijos al saber si su padre quería conocerlos o no y el posible rechazo eso le asustó sobremanera
— Pero Nat ¿y los niños; como puedo llevarlos de una vez y que se conozcan? ¿qué tal si el los rechaza? creo los niños no estarían lo suficientemente preparados para eso —
— Yo creo que sí; son niños inteligentes y si se relacionaron tan bien con nosotros con Yamato estoy más que segura que será fácil además tienes nuestro apoyo —
— ¿Tú crees? —
— Así será: Akemi es una niña madura lo que más ella quiere es conocer a Yamato, por lo tanto sé que se tomará a bien saber que él está aquí; y Mamoru, bueno, quizás para él sea un poco más difícil porque ustedes estarán más pendiente de Yamato pero es normal que actúe así —
— ¿Cómo crees que Matt reaccione? —
La rubia mayor se quedó callada:
— A decir verdad no lo sé; por eso te digo que sería bueno que vinieras, así podrías verlo y tantear terreno —
— Pero ¿con quién dejo a los chicos? —
— Puedo decir en casa que iré a Montpellier y me quedo con ellos un par de días; tu podrías decir que tuviste que viajar por algo de tu trabajo pero regresaras así tienes tiempo de hablar con Yamato tranquila
— Pero es que… —
— Vamos querida; sé que tú piensas que ya es tiempo que sepa la verdad; no lo dudes Mimi; hazlo, no tienes nada vas a perder —
La castaña se quedó sentada y pensó en la posibilidad de encontrarse con Yamato como se sentiría cuando supiera de sus hijos se daría una oportunidad para volver con ella y estar los cuatro como una familia o sentiría rabia por todo el tiempo que vivió engañado; sintió su corazón más pesado que de costumbre el miedo la embargó al pensar que nuevamente estaría alejado de ella como también de sus hijos. Tener la posibilidad que sus hijos conocieran a su padre y él en su rencor poderlos rechazar, provocaron en ella algo de temor, pero no iba a permitir que sus hijos pasaran, por eso no supo cómo pero se determinó a realizar este encuentro que tenía pospuesto hace años:
— Tienes razón Natsuko… ya es momento de enfrentar la verdad: iré a París y hablaré con el pase lo que pase debe saber la verdad —
— Gracias hija me siento feliz que puedas dar este paso importante sé que será difícil pero sabes que cuentas con nosotros y lo más importante es por los niños estaremos en contacto para mi llegada allá y tu viaje a la capital toma mucha valentía pero sobre todo determinación: por ti, por los niños, y créeme que esto será lo mejor: Yamato ha cambiado no sé cómo actúe pero creo que si esto paso ahora es porque es el momento — se detuvo porque escuchó voces detrás de la llamada — debo cortarte; Yamato me espera y no quiero levantar sospechas nos llamamos más tarde
— Está bien — respondió la castaña — que tengas buenas noches
Y antes de cortar la llamada Mimi pudo distinguir desde el auricular una voz masculina la cual preguntaba a la rubia mayor con quien hablaba; después de varios años aun podía distinguir la voz de Yamato, y no pudo evitar volver a sentir ese cosquilleo al saber que el hombre del que estuvo enamorada estaba ahí tan cerca y a la vez tan lejos. Cortó rápidamente la llamada para no sentir nuevamente esa sensación, pero le fue imposible: quedó varios minutos que le parecieron eternos recordando al dueño de esa voz; dejó caer el celular a su lado mientras suspiraba mirando el techo; instintivamente llevo la mano a su pecho y pudo sentir el golpetear incesante de su corazón; aquel latido parecía ser que detonaría lo que temió por mucho tiempo admitir: ¿acaso escucharlo, más aun saber que lo volvería a ver significaba que volverían a renacer sus sentimientos por el rubio? Honestamente no sabía si se estaba dejando llevar por sus emociones momentáneas o realmente estaba volviendo a sentir aquel amor por Yamato, lo que si estaba segura es que yendo a París obtendría la respuesta a lo que sentía.
29 de junio
16:35 p.m.
Smallbrook Mews
Paddington, Londres
Takeru abrió el departamento y ayudó a su hermano acomodarse:
— Ya por fin hemos llegado te costó llegar ¿eh? —
— Menos mal vivías cerca de la estación o si no te juro que el viaje me iba a matar —
— Obvio; si son casi cuatro horas de viaje desde Francia, pero tranquilo te salve ¿has sabido de mama? —
— Me dijo que se iría donde una amiga a Montpellier así que me dejo solo en París por eso vine a verte que has hecho como te ha ido con el libro —
— Mmhm a decir verdad más o menos la editorial lo aprobó pero no se cuando salga en venta y en realdad la historia debo confesar que me dejo con gusto a poco —
— Claro si quizás vas a escribir de niños claramente no les interesara los chicos de ahora son nativos digitales por lo tanto no le llamaran la atención los libros —
— De veras que tú eres el más experto en niños —
— No, lo digo por eso sino que lo digo porque esta vez equivocaste mejor hubiese sido que te quedaras en Tokio a escribir algo más atrayente —
— Algo como historias de amor —
— No pero ciencia ficción —
— Me parece buena idea ceo que la voy a tomar en cuenta aunque a decir verdad si regresara a Japón solo sería por Hikari —
— Como van las cosas —
— Viento en popa me vine solo por la oportunidad de hacerme dinero y regresar a casarme con ella pero creo que la llegada a Tokio va a ser más prima de lo que pensaba —
Vio que el rostro de su hermano se ensombreció por la noticia aunais el rubio mayor siguió con la conversación
— Piensas casarte y no invitarme —
— Espera, para casarme quizás falte un poco más, dinero, casa, o departamentos, que ella me acepte así que debo irme tranquilo —
— No recuerdas lo que te dije —
— Si, lo recuerdo pero quiero hacer las cosas bien quiero a ella darle lo mejor —
— Creo que sería lo mejor que la próxima vez que la veas si sientes que es el momento hacerlo así no te quedaras arrepentido —
— Como tu —
— No como yo ya no, de hecho he cambiado y tiene otras prioridades en la vida —
— Como cuales —
— Olvidarme de Mimi y todo de ella —
— Como eso —
— Dejar que no me afecte su ausencia dar vuelta la página seguir con mi vida estoy seguro que ella sigue la suya —
— Estas seguro —
— Si porque dudaría acaso sabes algo de ella —
— Sé tanto como tu… dijo sonando lo más convencible posible T.K. se preocupa porque no era como lo planeaba la castaña…pero… que pasaría si Mimi volviera tu volverías con ella —
El rubio se quedó pensado un poco aunque sabía que la posibilidad era efímera quizás en el futuro iba a acontecer una oportunidad en donde se reunirían con el resto de sus amigos el rubio sopeso su respuesta y se sinceró ante su hermano:
— Creo que no; a través de los años hemos cambiado y lo que sentíamos fue quedando en el pasado; lo que te puedo decir es que ella será siempre el amor de mi vida y nadie la podrá reemplazar pero al fin y al cabo Mimi ya es parte de mis recuerdos; mi memoria y mi pasado pero así como los años los sentimientos también pasaron y ya nada nos une —
— ¿Seguro? — preguntó dubitativo el rubio quería ver la reacción de su hermano y así comprobar que lo que decía acerca de la castaña era real — de verdad te pregunto: si la volvieras a ver ¿seguro que no desearías estar con ella? —
— Comprende Takeru, el tiempo nos separó nuestras vidas juntos quedaron atrás, cambiamos y nuestras seguimos rumbos diferentes, todo los que nos unió ya quedo atrás — finalizo Yamato
— Y si por cosas de la vida la ves o si ella te mostrara que no te olvida o te dice que tiene asuntos pendientes que arreglar contigo ¿no le darías otra oportunidad?
Yamato miro a su hermano extrañado ya estaba comenzando a olvidar a la castaña si ya había botado todo recuerdo de ella el que le conversaran provocaba en el el deseo de tenerla solo como un recuerdo de su juventud, pero ya había decidido dar vuelta la página y no dudar de su decisión:
—¿Porque insistes tanto que ella volverá si nadie sabe de ella hace años?, no seas iluso Takeru ella no va a volver de seguro ha hecho su vida en América, no tiene interés en nosotros menos en mi así que quede claro: si la volviera a ver, no estaría con ella lo nuestro quedo en el pasado nada será como antes Mimi ya no me importa ni interesa
Takeru no podía creer lo que escuchaban sus oídos si bien hubiese deseado que hace unos meses atrás hubiera dicho lo mismo, ahora las circunstancias eran diferentes su hermano estaba olvidando a Mimi y justo en el momento donde ella anhelaba buscarlo para que conociera a sus hijos, sin embargo la determinación de rubio mayor hizo mella en él y se sorprendió a saber que su hermano había tomado la decisión de no pensar más en la madre de sus sobrinos su hermano le interrumpió en su cavilación a ver su rostro
— T.K. ¿sabes algo de ella?
— Nada, no sé nada — respondió el rubio menor, con el pesar que su hermano no deseaba saber nada de Mimi, mucho menos de Mamoru y Akemi
4 de julio
14:22 p.m.
Estación Gare Du Nord, l'Entrepôt, París
Hacía media hora Mimi trataba sin éxito comunicarse con Natsuko; la ojiazul tenía su celular apagado y no podía dar con ella, comenzó a preocuparse ya que la idea en un principio era encontrarse con Yamato con la ayuda de la rubia mayor; sin embargo, al no saber exactamente dónde buscar al Ishida la estaba impacientando y ahora sin que la rubia le respondiera y le dijera donde estaba su hijo le parecía descabellada
La ojimiel decidió llamar por última vez y sino tenia resultado tomaría un tren de regreso a Montpellier para pasar el resto de vacaciones con sus hijos, cuando en eso entró la llamada y esperó que la Takaishi contestara:
— ¿Aló, Mimi? se escuchó decir por el auricular — ¿estás allá?
— Llegue cerca de las 2:00 p.m., — dijo mirando su reloj — pero no ha llegado ningún tren desde Londres ¿estas segura que viajaría hoy?
— Eso fue lo que me dijo, quiso pasar unos días más en Europa porque luego regresara a trabajar y sólo se concentrara en ello
Mimi se sintió decepcionada por la situación: no sabía si éste sería un buen momento para reencontrarse con Yamato ya que no tenía aun noticias de su paradero
— Creo que fue una mala idea; va ser muy difícil encontrarlo entre tanta gente, — le dijo a la rubia por el auricular — ¿y si no llega y se va directamente a casa o a Japón? puede ser una posibilidad ¿no?
— Tal vez, pero insisto, no creo que se vaya sin despedirse espera un poco más, no te impacientes
— No lo sé Natsuko, pero esperaré un poco más en eso el altoparlante del metro dio un aviso:
Atención: el tren Eurostar con procedencia de Londres hará su arribo en el andén 34B
— Espera creo que ha llegado un tren desde Londres:
Siguiente estación: Gare de L´Est con destino a Munich
En ese instante Yamato se encontraba de pie sacando su bolso del portamaletas sobre su cabeza; mientras el tren estaba en movimiento vio en el andén una mujer de larga cabellera castaña que parecía buscar algo; Yamato abrió los ojos y siguió con su mirada a la mujer que desaparecía entre la multitud:
-¿Mimi? ¿Acaso eres tú? - En eso escuchó sonar los altoparlantes:
Se solicita salir de la zona demarcada con barras rojas, para permitir un mejor cierre de puertas
El rubio no se había percatado que estaba junto a la puerta del tren y que obstaculizaba que las puertas se cerraran – Rayos, esto pasa por distraerme - pensó para sí mismo, salió de las barras y se perdió de la vista de la dueña de su visión; tomó su bolso y caminó fuera del vagón.
En ese instante Mimi caminaba indecisa por la estación: luego de escuchar que el tren proveniente de Londres había llegado fue en su dirección; la angustia embargo su corazón y solo deseaba que acabara luego el encuentro con Yamato, si lo veía, seria directa y le contaría la verdad de su paternidad; y si bien estaba determinada en decírselo, la posibilidad de verlo después de tantos años le asustó ¿y si la odiaba por haberse ido, por haberle ocultado a sus hijos? ¿cómo podría decirle que sus hijos deseaban conocerlo, que ellos querían ser parte de su vida? La castaña caminó desesperanzada por el lugar, no había rastro del rubio en ninguno de los vagones del tren, así que el intento de buscar a Yamato y decirle de sus hijos no había resultado:
— Mimi… — oyó una voz pausada detrás de ella
Al voltear, un suspiro casi le lleva el alma Yamato estaba de pie mirándole después de años separados…
El rubio al ver a la castaña frente a él pudo darse cuenta de lo irremediablemente perdido y enamorado que estaba de ella, sus sentimientos por ella resurgieron como si una película apareciera frente a sus ojos, momentos, emociones, vivencias que deseó y pensó en olvidar con fueron esfumados con su presencia
- Siempre estuve buscando algo que me llenara; que me hiciera sentir pleno con poco, que eso con solo sentirlo me hiciera feliz y me doy cuenta que solo con ella puedo sentir aquello que buscaba -
La castaña sintió su corazón explotar a cada latir quedo estática en su lugar viendo al rubio; volver a mirar al dueño de aquellos ojos azules que le cautivaron desde la primera vez que le vio despertaron en ella los sentimientos que pensó estaban olvidados; vio que Yamato se dirigía a ella y el pánico le embargó:
- Dios mío, ¿qué hago? - pensó la castaña mientras seguía cautivada a su mirada - si voy a buscarlo podre acabar con esto rápido; todo quedara hasta aquí y los niños podrán conocerle… pero qué es esta angustia porque siento que si voy tras el caeré voy a caer… y si me detengo que tal si me voy no — pensó nuevamente determinada — esto debe acabar ahora no debo seguir huyendo más –
Caminó entre la multitud para llegar al centro del lugar; mientras veía que el pasillo estaba atiborrado de gente frente a sus ojos sólo se encontraba el rubio que le miraban expectantes:
— Mimi ¿eres tu cierto? — preguntó el chico esperando que la castaña respondiera
- Pasé toda la vida pensando en él; soñando con este encuentro, y ahora estoy aquí y parece ser todo tan irreal -
— ¿Yamato…? qu.. qué sorpresa verte — respondió la castaña con una risa nerviosa
— Me dio la impresión que eras tú, pero en realidad no estaba seguro, te ves algo cambiada — dijo escudriñándola con la mirada
Las palabras del rubio hicieron mella en la ojimiel ¿acaso se había olvidado de ella?
— ¿Te olvidaste de mí? — pregunto la castaña dudosa
– No hay momento en que no te haya pensado – bueno, han pasado… ¿cuánto tiempo ya? Serán unos nueve o diez años desde que no nos vemos, comprenderás que no es muy difícil que me olvide de tu aspecto — dijo sin darle importancia
– Aún se siente herido por irme — tienes razón; pensé que quizás me recordabas, al fin y al cabo fuimos novios, pero bueno — respondió sonriéndole algo nerviosa — tú mismo dijiste, han pasado muchos… años ¿cómo estás? ¿vives acá?– haz como si no te interesara –
A pesar de sentir la indiferencia del rubio la ojimiel inconscientemente pregunto para saber de él, quería saber de su vida que le contara con sus palabras qué había sido todos estos años sin ella
— De hecho venía de Londres; Takeru trabaja allá y fui a visitarle ¿y tú que haces acá? — pregunto curioso el ojiazul
— Vine a Francia por trabajo igual; aunque será una estadía temporal — contesto la castaña, luego calló un momento y miró hacia el suelo esquivando su mirada; para Yamato Mimi sí había cambiado, ya no era la chica vivaz risueña, alegre y encantadora de antes, ahora parecía ser que llevaba un gran pesar:
- Dios; cuantas ganas de abrazarla, de besarla… -
— ¿Te dedicas aun a la cocina? — preguntó para cambiar de tema, quería borrar ese deseo de sentirla entre sus brazos
— No; ahora soy diseñadora de modas ¿y tú sigues con tu banda o te dedicas a otra cosa? —
— Bueno, me forme como ingeniero; hago clases, ya deje la música que más puedo decir: soy un hombre realizado — respondió haciéndose que no le importaba nada — Y dime ¿eres feliz con lo que haces?
- Cómo me atrae -
— Estoy feliz, en mi vida lo estoy, me alegra que tú lo seas también — respondio la castaña, más triste que feliz
- Imagine tan diferente este encuentro -
- Me siento como un adolescente esperando por ella -
- Fue el quien cambio o fui yo -
- Cuanta distancia hay entre nosotros -
La castaña miraba al rubio con la esperanza de que fuera una ilusión algo que estaba pensando y no realmente aquel hombre que inconscientemente deseaba verlo, tal era la impresión que le produjo ver a rubio que sintió su corazón querer salir de su pecho llevo la mano a su centro y pregunto tímidamente:
— ¿Qué pasa? —preguntó nerviosa al ver que Yamato la miraba detenidamente
— Estoy pensando en el tiempo; solo ahora me doy cuenta de cuánto tiempo ha pasado — dijo serio — Hemos cambiado ¿no? — le preguntó sonriéndole esperando una respuesta de la castaña, mas ésta le respondió nostálgica:
— Todos hemos cambiado Yamato en realidad todo ha cambiado — Mimi respondió triste — bueno será mejor que me vaya
- ¿Porque habrá venido? tal vez querrá algo conmigo - antes de que Mimi se marchara Yamato instintivamente tomó de la muñeca a Mimi; la mujer se paralizó ante su tacto:
— ¿Tienes algo que hacer hoy? - Dios que estoy haciendo -
— No hasta el momento no tengo nada que hacer por — preguntó extrañada
— Vamos a cenar… — dijo el rubio mirándole esperanzado — ¿aceptas?
Si tan solo el tacto de el hizo que los sentimientos mellaran tal y como antes sabía que pasar una velada con el significaría volver a enamorarse del ojiazul, su mente decía que debía rechazarlo, seguir con la sola idea de hablarle de sus hijos y permitir que se encontraran, pero su corazón fue más fuerte, más honesto
— Está bien…
CANCHATAMARAAAAAAA! AAAAARGH ! T.T ENCUENTRO MIMATOSO T.T
Querían encuentro con los hijos pero primero fue el de los padres SOY PERFIDA MUAJAJAJAJAJA
10 caps. para que Mimi y Yamato estuvieran juntos pero lo siento; no pude esperar más mi kokoro decía: júntalos antes, júntalos antes; de verdad que tenía la idea que se encontraran en 3 capítulos más, pero no podía; al final mi kokoro fue más débil y al final ganaron los sentimientos mimatosos
Este capitulo ra mas largo de hecho iba a escribir la cita de ellos dos y algo mas… pero seria darles mucho asi que eatoy sbendo la primera parte nomas, ero si que si el próximo cap. promete dosis de azúcar
Wow! Sí o sí que fue extremo escribir esto, es que necesitaba que Mimi y Yamato se encontraran; que se dejaran sangrando el kokoro por todo lo que habían intentado alejarse, pero no pudieron: el amor fue más fuerte y he aquí comenzó lo que se llama el dramón
Agradecer a mis chicas mimatosas: Rubykaiba, Mimato bombon kou, Yessica Ishikawa, Andrit126, AmiKarina, Catsmilescarlet, PinkAngelMimi y las del whatsapp mimatoso;
Shiquillas dejen sus rrs para ver que piensan, si estoy dejando la embarrada o si sigo así siendo masoquista con el tira y afloja de la relación de Yama y Mimi espero sus comentarios ;)
Demás está decir que tanto lo real como lo ficticio van por cuenta mía, vale decir: lugares, comidas, nombres etc etc. Nada es plagio que conste.
PORFI PORFI SUS REVIEWS SON MI APORTE
Me despido contenta con que les haya gustado este cap.
Besitos del Fin del Mundo
Con Cariño Lady :*
PDTA1: Quise subirla ya porque el tema de la corrección me está dando paja ya así que por eso lo hago cuando tenga ganas y tiempo hago corrección ortográfica
PDTA 2: Lo que estaba con asterisco son cosas reales ustedes saben yo y mis detalles así el que quiera investigar goglee
