Disclaimer: Bleach no me pertenece, es totalmente propiedad de Tite Kubo.
DISCULPAS MÁS ABAJO :/
Capítulo 10: ¿Cómo acabó Toshiro en la academia?
-Capitán, ¿está usted soltero? - preguntó una chica que había estado peleándose un rato con otra por preguntar antes.
Yo ya estaba hasta los nervios, cuando había dicho que si querían podían hacer preguntas no me refería a este tipo de preguntas. Y sobre todo me ponía nervioso la sonrisa que ponía Kenpachi y las carcajadas de Matsumoto y de Yachiru cuando me hacían una pregunta estúpida como la anterior.
Definitivamente, me había arrepentido de haber dicho que me podían preguntar lo que quisiesen.
-Sí, en estos momentos estoy soltero -respondí molesto -pero no entiendo a qué viene esa pregunta, por favor, si alguien puede hacer una pregunta algo más útil, por favor que la haga.
Aún recordaba como por culpa de Kenpachi me había metido en ese embrollo
…
-¡Qué té más bueno! ¿Dónde lo has comprado? -preguntó Ukitake entusiasmado por el té, dado que una de las aficiones del capitán era esa bebida.
- ¡Oh! Te gustó ¿eh? -dijo entre risas Shunsui que estaba tomándose un Sake caliente -Lo traje un día del mundo real pensando en que te gustaría, dado que hay más variedad en los tés del mundo real. -Después se giró hacía mí preguntándome por enésima vez -¿Seguro qué no quieres probar el sake? Hoy está excepcionalmente bueno.
Solo fruncí el ceño y me dediqué a mirarlo con mala cara y después me puse a darle otro sorbo a mi té.
Luego de eso, Shunsui se dedicó a rellenarse el vaso con Sake otra vez y a preguntarle a Kenpachi si él quería más. El fornido capitán aceptó inmediatamente estando ya algo borracho.
Era por eso que no me gustaban mucho las "reuniones para tomar el té y charlar" que siempre organizaba Ukitake diciendo que los capitanes debíamos mantener una relación de amistad fuera del trabajo. Por lo que más o menos una vez cada unos cuantos meses se había convertido en costumbre juntarnos todos o casi todos los capitanes. Aunque por ejemplo Mayuri no se había presentado ni una vez.
-Bueno chicos, había una cosa de la quería hablar con todos los capitanes presentes. Esta vez no ha sido sólo para charlar un rato. También estaría bien que elijásemos quién va a ir a la visita de la Academia de Artes espirituales. -declaró Ukitake.
- ¿Hay que ir otra vez? -remugó Soi Fong. -Pero si ya fuimos hace poco tiempo, y además no pienso volver a ir, ya que ya me tocó la última vez.
-Fuisteis exactamente hace un año. Y pasado mañana toca volver a ir -dijo Ukitake sonriente -por lo que ahora hay que elegir qué capitán irá esta vez. Si quieres te podemos excluir del juego, dado que sería injusto que te volviese a tocar.
- ¿Qué juego jugaremos esta vez? -Se interesó Unohana.
Sonreí internamente. Cualquiera que hubiese estado escuchando la conversación se habría preguntado seguramente si escuchaba bien, por que a nadie se le podía ocurrir a qué se refería la capitana con lo de "juego". Y sí… era exactamente a lo que se refería la palabra, un juego y preferiblemente uno de azar. Así es como los capitanes decidían quién iba a ir a la academia a visitarla. Cada año era otro juego, y el perdedor de ese juego era al que le tocaba a ir.
Aún recordaba como el año gracias a las ocurrencias de Ukitake les había tocado jugar a "la oca" y el anterior al "parchís". A saber qué juego ridículo les hacía jugar esa vez el capitán.
-Sí, esta vez también lo decidiremos con un juego, y va a ser… especial. Ahora mismo explicaré las reglas. Cada uno, cogerá un papelito que tengo preparado aquí -dijo Ukitake sacando un cesto con papelitos doblados - lo podréis leer, pero ninguno de vosotros podrá enseñárselo a ninguno de los otros participantes. En el papelito, habrá un objeto u otra cosa que deberéis de representar sin palabras delante de los otros compañeros que tendrán que intentar adivinar que objeto intentas representar. El primero que lo adivine se anotará un punto, y el que menos puntos tenga será el que deba de ir a la academia.
En esos momentos, pensé que Ukitake era igual de sádico que Kenpachi. Nunca había puesto un juego que conseguiría ponernos tanto en ridículo, y esta vez se había sobrepasado.
Después de eso, los once capitanes que estábamos allí nos dispusimos a coger un papel del cesto.
A juzgar por la cara de los capitanes –algunos de los cuales parecía que se iban a poner a llorar –supuse que a todos o a la mayoría les había tocado algo tan ridículo como a mi.
Un pez.
¿Cómo demonios iba a representar a un pez? Y encima sin poder hablar… ¡Maldito Ukitake! No sabía cómo podía tener unas ocurrencias tan… imaginativas. Solo se lo perdonaba por el favor que le hacía de poder entrenar a Karin en el campo de entrenamiento de su escuadrón.
-¿Ya tenéis todos el papel? –preguntó sonriendo Ukitake –porque ahora toca lo bueno. Ya sabéis, podéis intentar interpretar mediante gestos, algún ruido u otras cosas lo que tenéis en vuestros papeles, pero no podéis hablar, escribir u otra cosa para comunicaros. Para que os acostumbréis empezaré yo, a ver si adivináis qué es lo que soy.
De seguida, Ukitake empezó a hacer unos movimientos extraños y se puso detrás de una mesa. Allí, empezó a hacer como si cortase algo encima de ella mientras hacía con su boca unos sonidos parecidos al corte. Clack, clack, clac. Repetía constantemente mientras hacía los movimientos de corte respectivos. De repente, paró y cogió algo invisible y lo puso al borde de la mesa y después empujó lo invisible que acababa de cortar en la otra cosa invisible que tenía en la otra mano .
-Uhm… capitán Ukitake, creo que ya sé lo que eres –dijo Unohana - ¿Podrías ser un cocinero?
-Bien capitana, ¡acertaste! –exclamó el capitán que acababa de hacer una representación tan extraña. –Ahora te toca a ti hacer la representación.
Yo aún seguía algo desconcertado por lo que estaba pasando al igual que la mayoría de capitanes cuando Unohana se puso a hacer poses extrañas y exageradas. Pero comprendí un poco demasiado tarde qué es lo que estaba representando la capitana. Justo en el momento en que Shunsui empezó a aplaudir, gritar y silbar diciendo que la capitana haría de modelo excelente.
Pasaron Byakuya que tuvo hacer de una de esas motos extrañas del mundo real. Sinceramente NUNCA en mi vida me había imaginado a Byakuya haciendo tanto el ridículo. Que estuviese con las manos adelante y como medio sentado intentando emular el sonido de las motos era… insólito. Y por suerte adiviné esa fácilmente, pero antes de poder regocijarme de haber ganado una me di cuenta que ahora me tocaría a mí hacer el ridículo…
-¡Va capitán Hitsugaya! –gritó Kenpachi ahogando la última parte de la frase en una carcajada. Tal sólo esperé que este ridículo juego y la ridícula actuación que iba a hacer no saliese de esa habitación.
Me puse delante de todos los capitanes pensando la mejor manera de representar un pez. Nunca haría más el ridículo. ¿Cómo demonios lo iba a hacer? Pensé en un pez… sus características eran la cola y las aletas, cosa que no tenía. Bueno, podría intentar emular los rasgos del pez.
Puse los labios como un puchero para que pareciese una cara parecida a la de un besugo, y abrí mucho los ojos para que pareciesen más redondos. Después crucé mis pies haciendo ver fuesen como la cola y pegué mis brazos al cuerpo a excepción de las manos para que pareciesen aletas.
Sinceramente, nunca me había sentido tan ridículo.
Fruncí el ceño, asesiné con la mirada a Ukitake y me dispuse a hacer el mayor ridículo de toda mi vida. Empecé a hacer como movimientos ondulantes parecidos a los de un pez y hacer ruidos con la poca parecidos a las burbujas.
Y así estuve durante más de dos minutos, dado que ni uno de los capitanes conseguía adivinar qué es lo que era. No sabían que decir, y por ahora el único ruido que había oído eran unas cuantas risas que se habían intentado sin mucho éxito disimularlas en un estornudo o en un bostezo. A los autores de esas risas ahogadas los miraba mal y procedía a hacer mis ruidos a lo burbuja y ondular mi cuerpo.
Y entre risas estuve unos cinco minutos más… y nadie había adivinado qué es lo que era.
-Capitán Hitsugaya, si en tres minutos no se adivina lo que eres pasarás a la lista de los candidatos para ir a la academia, ya que se me olvidó decir que no se podía estar más de 10 minutos. –informó Ukitake.
Genial, ahora tendría que ir a la estúpida academia. Todos los capitanes odiábamos ir por la simple razón que todos los estudiantes eran molestos, y siempre acababan importunando con preguntas o cosas completamente estúpidas.
Los últimos tres minutos me los pasé desesperado haciendo ruiditos con la boca y moviéndome como si la vida me fuese en ello… pero igualmente no lo conseguí.
-Bueno, creo que te podemos pasar a la lista de los que van a ir a la academia. A propósito, ¿qué es lo qué querías representar? Es que no te parecías a nada. –Volvió a decir Ukitake con su permanente sonrisa que me estaba poniendo de los nervios.
-Un pez –solté.
-Pues no te parecías ni un poquito –dijo Soi Fong. Aunque ella no participaba, se había quedado para ver el "espectáculo".
-Bueno, aunque ya tengamos una persona segura que va a ir a la academia aún quedan los otros por representar lo que tienen, por lo que todos tienen que pasar por lo mismo que el capitán Hitsugaya –de alguna manera creí que bajo la máscara sonriente del capitán del decimotercer escuadrón se encontraba una vena sádica peor que la de Kenpachi.
Y así es como Kenpachi y yo acabamos en la lista de los capitanes que irían a visitar la academia en unos días. Kenpachi me dio algo de pena al no conseguir que adivinásemos lo que era en esos diez minutos, pero se había visto realmente ridículo intentando representar a un árbol.
Me aseguraría de no volver a tener que jugar esos juegos estúpidos y sin sentido, aunque creo que no podría convencer a Ukitake de no hacerlos ya que era una tradición que duraba más de lo que podía imaginar, desde el día en que Ukitake fue nombrado capitán y eso era hace mucho tiempo…
…
¿Dónde me estás llevando Toushiro? –le pregunté. Habíamos quedado en el campo de entrenamiento como todos los días, pero esta vez me dijo que no entrenaríamos allí sino en otra área del entrenamiento.
-Iremos al área de entrenamiento del sexto escuadrón donde tienen algunas cosas preparadas que te ayudarán mucho. –aseguró él.
Seguro que más de uno tiene ganas de asesinarme, pero espero que os contentéis con tirarme ciber-tomatazos mientras yo estoy arrodillada pidiendo perdón por la tardanza.
La cosa es que después de mi viaje a inglaterra me quedé sin inspiración. Ya sé que suena muy a escusa barata, pero es la realidad. No sabía qué hacer; cada vez que me ponía delante del teclado dispuesta a continuar el fic me quedaba en blanco y sólo he conseguido otro intento de capítulo. Espero que me perdonéis, ya que a partir de ahora intentaré actualizar con más frecuencia y los capítulos algo más interesantes.
He de agradecer a todos los que me han dejado review, también a los que me han comentado los errores que tengo en el capítulo anterior (que ya están corregidos) y a los que me han criticado mi anterior capítulo con franqueza. Ya que si no me criticais constructivamente nunca llegaré a mejorar. Muchas gracias a: 0Nah-kuroi0, valkyria, (en blanco), sofys, Artemis K. Wolf, annie-sama, Kuchiki Rukia 7, aniram93, Tsukishirohime-chan, Chillis, , naomi14. Lo siento si me he saltado a alguien, pero no ha sido con intención :P
Ha habido un review de language que me ha pedido que traduzca el fic al ingés, pero a pesar de haber estado tres semanas en inglaterra estudiando no creo que tenga el nivel apropiado para hacer una traducción. Por lo que si alguien quiere traducir el fic, yo encantada de admitir la traducción (siempre con mi consentimiento).
Un besoo a todos, y espero que volváis a dejar reviews que me animarán a seguir actualizando más seguido^^
Un leemos^-^
