Capitulo 10- Valor
-Chicos…- una lejana y conocida voz invadió sus sueños, perturbándola.
La sombra negra, el cuarto blanco, Naruto y la oscuridad; todo se fundía en confusos y constantes remolinos de imágenes y sensaciones que la invadían. Parpadeó, despertando con una sonrisa en el rostro y el corazón tranquilo como no lo había sentido nunca antes en su vida. No recordaba nada con exactitud, pero se sentía tranquila.
-¡¿Chicos, están bien?!
Sasuke la tomó de los hombros y la levantó, haciendo que ella abriera totalmente los ojos; cuando la lucidez la invadió, los recuerdos de los eventos recientes volvieran a Hinata. La primera reacción de la chica fue golpear en el rostro al chico, mientras cubría su cuerpo con vergüenza. Sasuke cayó al suelo, con la nariz sangrando, al tiempo que ella sentía en sus manos el tacto de su ropa… Estaba vestida. Naruto despertó con el alboroto y volteó a ver a los otros dos.
-¿Por qué tanto grito?- preguntó parpadeando confundido- ¿Qué hacen en mi casa? ¿Qué hora es?
-No estamos en tu casa…- replicó Sasuke limpiándose la nariz, mirando enojado a la chica- ¿Qué diablos les sucedió a ustedes dos?
La pregunta hizo sonrojar a Hinata, quien se giró dando la espalda a los chicos; ambos intercambiaron una mirada interrogativa, antes de ponerse de pie.
-No… no lo recuerdo bien…- dijo Naruto mirando a su alrededor.
Estaban en el cuarto blanco que recordaba cuando entraron; al igual que recordaba, carecía de adornos o de iluminación visible, pero estaba perfectamente iluminado. En el centro, no había ningún símbolo grabado en el piso ni rastro del mismo; Naruto recordó las llamas, pero revisando su propia ropa pudo comprobar que no estaba quemada. Los demás recuerdos eran más bien confusos.
-Nos separamos hace una hora- replicó el Uchiha aun con su mano en la nariz- ¿Llevan durmiendo desde entonces? ¿Les pareció el suelo particularmente cómodo para echar una siesta?
-Particularmente cómodo para verte besarlo…- contestó molesto Naruto.
-Quisiera verte intentarlo.
-No olvides que es mi santuario, Uchiha…
-En mis tierras, Uzumaki…
-Chicos, basta- exclamó Hinata poniéndose de pie.
Su rostro estaba terriblemente rojo y reflejaba nerviosismo, pero también tenia una mirada severa y molesta; mantenía sus piernas exageradamente juntas en una posición de pie que parecía mas bien incomoda. Sasuke se sonrojo y desvió la mirada.
-¡Eh, idiota!- dijo Sasuke al aire-. La señorita quiere ir al baño…
-¡No quiero ir al baño!- gritó avergonzada la chica, cubriendo su entrepierna con ambas manos- ¡Quiero que no peleen!
-Recuerda tu posición, Hyuga- replicó Sasuke molesto-. Tú pintas aquí menos que un cacahuate en un tazón de cereal…
-¿Un cacahuate en un tazón de cereal?- repitió confundido Naruto.
-Bueno, solo es una expresión…- replicó Sasuke encogiéndose de hombros-. Los cacahuates son salados, el cereal dulce…
-Ya, procesado…- interrumpió Naruto-. Solo no le hables así a Hinata…
-Ya, chicos con complejo de gatos- dijo Sasuke sonriendo-. En serio ¿Por qué dormidos en el piso?
-No lo se…- dijo Hinata acercándose a los chicos.
-Ni idea- dijo a su vez Naruto.
Sasuke alzó una ceja pero decidió dejar el asunto morir. Hinata miró alrededor y no encontró ni rastro de la puerta por la que había entrado; tampoco llamas, tampoco jaula y tampoco una sombra gigantesca burlándose de ella… No había nada de lo que recordaba ¿Un sueño? Demasiado intenso, demasiado… Naruto permaneció en silencio observando a la chica, sintiendo que algo escapaba de su mente. Algo demasiado grande que lo hacia sentir su corazón acelerado. Algo que escapaba de su mente.
-Como les dije, Conocimiento era una biblioteca- dijo el chico abriendo la puerta- ¿Sabiduría es un cuarto de meditación?
-No tengo ni idea…- dijo con un suspiró Naruto-. Se lo preguntare a mi madre… al clon…
La mirada del chico se ensombreció rápidamente; la confusión lo había realmente lastimado, por un momento llego a pensar que era posible volver a ver a su madre. Sasuke lo volteó a ver en silencio y permaneció unos segundos inseguro de que decir; fue Hinata quien actuó primero y tomó su mano con delicadeza.
-Veamos la biblioteca de tu clan, Naruto- dijo la chica sonriendo.
-En realidad, no creo que sea de su biblioteca- replicó Sasuke abriendo la puerta-. Tengo entendido que esa esta en el templo de Kamagure… De cualquier forma, encontré muchas cosas interesantes.
Los chicos entraron al cuarto, y todos se detuvieron impresionados; la biblioteca era enorme, seguramente abarcando la mayoría del edificio, aunque su altura era menor que la del santuario en realidad ¿Significaba eso que habia una planta arriba? Carecia también de cualquier decoración, aun asi el piso era de una madera fina asi como tres enormes estantes frente a ellos, que tenían un color rojizo intenso. A la derecha, cinco mesas con sillas elegantes, también de madera, sobre las cuales reposaban lo que parecían ser varios rollos en blanco. Sasuke dio un paso al frente, confundido.
-¿Qué es esto?- dijo el Uchiha sorprendido.
-¿La biblioteca?- respondió Hinata.
-Ya la habías visto, no es así…- replicó Naruto confuso.
-Pero… solo había un librero- dijo Sasuke señalando el de mas a la derecha- "Uchiha".
Hinata y Naruto voltearon a ver los libreros; uno de ellos tenia tallado con letras elegantes la palabra "Uchiha". Los otros dos tenían "Hyuga" y "Namikaze" respectivamente.
-¿Hyuga?- exclamó Hinata dando un paso al frente.
-¿Namikaze?- leyó confundido el chico- ¿Quién diablos es Namikaze?
-Yo soy Uchiha- reflexiono Sasuke pensativo-. Cuando entre, solo vi los archivos de los Uchiha; ahora ha entrado un Hyuga y aparecen los archivos Hyuga… ¿Naruto, cual era el nombre de tu padre?
-No lo se…- replicó el chico.
-Bien, creo que tenemos una pista- señalo con el dedo Sasuke el estante Namikaze-. Me juego todo a que era del clan Namikaze…
-Namikaze…- repitió Naruto mirando fijamente la palabra tallada en madera.
-Demasiados libros y pergaminos, no todos son útiles o importantes- dijo Sasuke mostrando su propio librero-. Algunos son registros de nacimientos, registro de migración del clan en cuestión o registro de muertes… Otros tienen técnicas y la historia del clan, pero todos tiene la advertencia de no ser sacados de la biblioteca.
Sasuke abrió un libro y lo sostuvo frente a los chicos.
-"Cualquier documentos que se atente de ser robado, se destruirá al cruzar la puerta"- leyó Hinata con voz clara.
-¿Y encontraste algo interesante?- preguntó Naruto.
-Muchas historias de mi clan- dijo Sasuke sonriendo-. Aun no encuentro nada de… la masacre de los Uchiha…
Hinata y Naruto intercambiaron una mirada y guardaron silencio; Sasuke cerró el libro, y pudieron ver sus ojos vidriosos y llenos de dolor. En realidad, ninguno conocía mucho acerco de lo que hablaba Sasuke, solo sabían que era el único Uchiha con vida. El chico puso de vuelta el libro y volteo a ver a los chicos.
-Aun no descubro como usar el sharingan…- dijo el chico con seriedad.
-¿Qué es eso?- preguntó Naruto.
-Una técnica ocular- respondió Sasuke-. Una habilidad única de mi clan, que hace mas fuerte al portador… de alguna forma…
-¿Alguna forma?- preguntó Naruto divertido.
-No estoy seguro, de acuerdo- dijo sonrojado Sasuke-. Te da una visión desarrollada, que te permite predecir los movimientos enemigos; también es capaz de crear ciertas técnicas ilusorias y te hace inmune a las mismas… Es todo lo que se…
-Vaya, suena como una enorme ventaja- exclamó Naruto sonriendo-. Espero puedas conseguirlo…
-Gracias…
-¿Conocen algún Namikaze?- preguntó Naruto con serenidad.
-Ni uno…- dijo Sasuke agitando la cabeza-. Teníamos relaciones con los Uzumaki, que eran del templo, pero no había escuchado de los Namikaze…
Los chicos avanzaban tranquilamente por la villa Uchiha, mientras el sol empezaba ya a esconderse; el cielo despejado brillaba en un rojo intenso que contrastaba con el verde de los arboles de una forma agradable. Naruto envidió a Sasuke por tener un lugar tan amplio para vivir, aunque era triste vivir solo…
-Sin embargo deben de ser de la aldea- replicó Hinata-. Si no fuera así ¿Por qué la líder del templo permanecería en esta aldea? Los Namikaze deben de ser de aquí…
-Durante el ataque del Kyubi, muchas personas murieron- comento Sasuke-. Escuche que algunos clanes desaparecieron por completo, como los Shinzo…
-¿Algún otro clan? ¿Nunca escuchaste de los Namikaze?
-Solo recuerdo que los Sarutobi también estuvieron a punto de morir…
-¿Y esos quienes son?- pregunto Naruto indiferente.
-Solo uno de los clanes más fuertes- dijo Sasuke con ligereza-. Tu sabes, no es extraño que no los conozcas…
-Eh… yo tampoco se quienes son…- admitió Hinata sonrojada.
-No tienen remedio…- dijo con un suspiro el Uchiha-. Solo quedan 3 miembros de ese clan, y uno de ellos es el Hokage…
-¡¿El Hokage?!- exclamaron sorprendidos Hinata y Naruto.
-Si, muchos clanes murieron por el Kyubi…
-Si, mis padres murieron entonces pero… es difícil creer que ambos de mis clanes fueron exterminados por completo…
-Tal vez no…- dijo Sasuke reflexivo.
-Me intriga algo- dijo Sasuke sirviendo una taza de te para Hinata y otra para Naruto-. Si no conoces a nadie de tu clan ¿Cómo te enteraste del santuario Uzumaki? Aun antes de que nadie del clan quedara vivo en la aldea, el santuario era un alto secreto…
-¿Lo era?- preguntó Naruto.
-¿Cómo te enteraste?- preguntó Sasuke sentándose frente a ellos.
-La madre de Hinata me lo comentó…
-¿Una Hyuga?- exclamó Sasuke confundido-. Son los que menos podrían saberlo…
El comentario floto en el aire, haciendo a cada uno de los chicos perderse unos segundos en sus reflexiones. Naruto ya sospechaba algo de Haruko, pero no estaba seguro de porque: parecía conocer mas de lo que decía; Hinata tenía la certeza de que su madre tenía intenciones ocultas, y ahora sospechaba que eran mas cercanas a Naruto de lo que nunca creyó. Sasuke ya desconfiaba por naturaleza del clan Hyuga, y ahora no podía evitar preguntarse si ella era una clase de espía decidida a seducir a Naruto para robar los secretos del santuario Uzumaki.
-Bien, señor Namikaze- dijo Sasuke tomando un sorbo de su te-. Es obvio que conservaste el apellido de tu madre por ser de mas renombre, pero creo que deberías tomar en cuenta el apellido de tu padre…
-Los registros de la ciudad podrían tener algo al respecto…- sugirió Hinata.
-¿Algo sobre el incidente del Kyubi?- inquirió Naruto.
-No. Imposible- dijo Sasuke serenamente-. Esa es información confidencial que es retenida en otro lado… no se donde, pero se que en los archivos no están…
-¿Qué debería hacer entonces?- suspiró Naruto.
-Te diré que…- dijo Sasuke-. Mañana busquemos los registros de tu clan en el santuario; podremos encontrar algo entre los tres…
-¿Vas a ayudarme?
-Se que tienen el tiempo contado- respondió el Uchiha tratando de sonar amable.
-¿Sabes que nos van a expulsar?- preguntó Naruto con un nudo en la garganta.
-Y también se que mas de uno esta interesado en ayudarlos…- dijo el chico-. Prestare mis servicios, Uzumaki, así como mi territorio… Lo que hay en esa biblioteca es mucho mas de lo que yo esperaba, y te estoy agradecido…
-Gracias…- exclamó sonriendo Naruto.
-Pero aun no confió en ella- replicó Sasuke-. Podría ser una espía…
-¿Hinata? Imposible, su clan la…- Naruto se tapo la boca sonrojado.
La chica agacho la mirada y sonrió con amargura, mientras Sasuke los miraba con confusión. Fue la chica la primera en hablar, con un nudo en la garganta.
-Soy la basura de mi clan, primogénita exiliada de mi propia familia- dijo ella volteando a ver a Sasuke-. Tan insignificante que soy una mera moneda; si no apruebo el examen de graduación, mi padre me entregara en matrimonio a cualquiera que haga suficientes meritos…
-¿Una exiliada?
-¿Cuántos Hyuga conoces en la academia ninja, Sasuke?- preguntó ella con amargura.
-Solo tu…
-Somos mas de cincuenta miembros; cerca de diez Hyuga entre los cinco y los quince años- declaro la chica agachando la mirada-. Soy la única en la academia porque soy un caso perdido…
-Yo… no lo sabia…- dijo Sasuke apenado.
-Lo siento Hinata- exclamó Naruto avergonzado-. No debí haberlo dicho…
-Es solo la verdad- dijo la chica limpiándose las lagrimas-. Gracias por el te…
Hinata se levantó y salió de la habitación a toda prisa; Naruto se levantó con rapidez.
-Hinata…
-Yo… lo lamento, Naruto- dijo Sasuke poniéndose de pie a su vez-. Ustedes… desde que llegaron los he tratado como basura; soy una deshonra para mi clan…
-Eh… No, no es tu culpa- dijo Naruto encogiéndose de hombros-. Tenemos una fama que nos precede.
-Y de eso precisamente se trata- dijo Sasuke furioso consigo mismo-. Mi clan ha sido rechazado y exiliado por prejuicios y rumores; yo he deshonrado a mi clan, insultándote a ti y maltratando a Hinata… Te pido una disculpa.
-Normalmente no seria gran cosa- respondió el chico desviando la mirada-. Pero realmente este no ha sido el mejor momento…
-¿Son novios?- preguntó Sasuke alzando la mirada.
-¡No!- respondió Naruto sonrojado.
-Bien, entonces solo me disculpo contigo por las faltas a tu persona- dijo Sasuke con un suspiro-. Me disculpare con ella cuando la vuelva a ver… Ahora ve tras ella, idiota…
Sasuke le dedicó una sonrisa a Naruto, el cual respondió con una propia; el chico salió corriendo de la estancia mientras Sasuke lo veía con serenidad. Había comentado graves errores con esos chicos, todo por su temor a relacionarse, por su obsesión con el odio. Ahora que tenia todo ese conocimiento a su alcance, se sentía mas tranquilo; se sentía nuevamente conectado con su clan. Y con los chicos, al menos por unas horas, dejo de sentirse solo… Esperaba que volvieran. Realmente lo esperaba.
-¿Me estas pidiendo que entrene a los peores estudiantes, ni siquiera ninjas graduados, de la academia de la hoja?- preguntó el anciano divertido-. No solo hablamos de entrenar a alguien de una aldea, que esta prohibido, sino que además son los mas débiles…
-No le mentiría, maestro- dijo Ebisu sonriendo-. Cuando me pregunto que clase de ninjas era yo simplemente le conteste: los peores.
-¿Me has mandado a llamar solo para esto?- dijo el anciano molesto.
-Bueno, realmente ocupo su ayuda- respondió Ebisu-. Ambos tienen un potencial increíble…
-No soy el responsable de que tengan maestros deficientes- dijo molesto el anciano-. Me ire de vuelta a mi entrenamiento…
-¿Y si le dijera que el chico es… el Jinchuriki del nueve colas?
-¡¿El Kyubi?!- exclamó sorprendido- ¿Por qué llamarme a mi? El ermitaño de los zorros debiera encargarse de ello…
-El ermitaño esta en entrenamiento- declaró Ebisu-. Sospecho que la razón por la que ambos son tan malos es que… en realidad son demasiado buenos…
-Da voz a tus sospechas- exigió el anciano.
-El sello del Kyubi fue hecho precipitadamente, para evitar la destrucción de la aldea y no planeado como suele hacerse- dijo Ebisu reflexivo-. Naruto ha demostrado ser demasiado diestro y al mismo tiempo… demasiado nefasto. No hay lógica en los eventos a menos que…
-Su poder este sellado- completó el anciano sonriendo- ¿Y la chica?
-Tras los eventos de la masacre Uchiha, con el antecedente del Kyubi, estuvieron circulando pergaminos de sellado robados a los Uzumaki- dijo el hombre-. Tras eso, los últimos miembros del clan abandonaron la aldea llevándose esos secretos; es posible que algún clan, tal vez los Hyuga…
-Ellos ya tienen técnicas de sellado- replicó el anciano-. Una marca en la frente, si no mal recuerdo; la marca cambia dependiendo del tipo de sellado.
-Correcto- asintió Ebisu- ¿Si le dijera que la chica en cuestión es hija de Haruko Hyuga?
-¡¿Haruko Hyuga?!- exclamó sonriendo el hombre- ¿Cómo olvidar la bella historia de amor tras esa mujer? La legitima ermitaña del sapo… Sucesora del imbécil de Jiraiya…
-Algo se esconde detrás de todo esto, maestro. No le pido que lo averigüe, pero los chicos necesitan ayuda… Tal vez, que usted deshaga el sello o lo complete…
-Eso es peligroso.
-Por eso se lo pido a usted: el ermitaño invencible.
-El más poderoso de los ermitaños- se carcajeó el anciano-. No conozco a la nueva generación, es posible que ellos ya puedan vencerme.
-Nadie puede vencer al legendario Akai Tsume, el ermitaño de los perros- dijo sonriendo Ebisu.
-No aceptare tu propuesta hasta ver en persona a esos dos- dijo Akai Tsume sonriendo-. Si pasan mis pruebas, los entrenare hasta nivel Jounin ¿Algún problema con ello?
-Ninguno maestro…
Ebisu se dio media vuelta y salió corriendo entre los arboles, a avisar de la llegada del ermitaño al gran Hokage; las cosas podrían ponerse complicadas si el maestro Jiraiya se daba una vuelta por el lugar en los siguientes meses, pero Ebisu debía hacer lo que era correcto. No se lo dejaría fácil a Naruto en los exámenes, por eso le había conseguido como maestro al ninja mas poderoso de todo el mundo: Akai Tsume, el ninja inmortal, el invencible ermitaño de los perros… La garra roja. El guardián de la bestia de cinco colas.
-Hinata…
La voz sobresaltó a la chica, que volteó a ver hacia atrás, confundida; se había escondido perfectamente a espaldas de la pared oeste, detrás de la academia. Nunca le había mencionado a Naruto acerca de ese lugar y como solía ir a él cada vez que era reprendida por su padre. Y ahí estaba el chico. Por un momento recordó aquel extraño sueño que había tenido en la cámara de la Sabiduría, y se sonrojó, así que desvió la mirada avergonzada, permaneciendo sentada. Naruto tomó el gesto como un rechazo hacia él, y realmente le dolió.
-Te estuve buscando…
-¿Cómo me encontraste?- preguntó ella sin voltear a verlo.
-Volví sobre mis pasos y… tuve que rastrearte….- dijo el chico con un toque de orgullo.
-Siempre mejoras- dijo ella sonriendo con amargura-. Yo sigo siendo la misma inútil de siempre… Una moneda sin valor…
-Si tienes valor- dijo el chico sentándose al lado de ella-. Sasuke… es un idiota, pero no tiene malas intenciones. Tal vez es miedo…
-Él solo duda de mí- dijo ella con serenidad-. Lo que me duele es ser un cero entre tantos diez que hay en mi clan; ser una hormiga entre águilas…
-Lograremos sobresalir…
-¡¿Y si no lo hago a tiempo?!- preguntó ella sollozando- ¡No podre entrenar mas como ama de casa!
-Hinata…
-¡No quiero ser madre aun! ¡No quiero entregarme al primer imbécil influyente de mi familia!- gritó ella cubriéndose el rostro- ¡Quiero casarme con el hombre que amo!
-¿Y ese quien es?- preguntó el chico con tranquilidad.
-Yo… yo…- aun con lagrimas en los ojos, Hinata volteó a verlo con nerviosismo; abrió la boca en varias ocasiones, pero la volvió a cerrar sin decir nada. Tras unos segundos, logro articular las primeras palabras-. Con el hombre que ame… del hombre que algún día me enamore… a eso me refiero…
-Podrías…
-No puedo hacer nada- replicó la chica limpiándose las lagrimas y volviendo a su tono moderado-. Como ninja no puedo dejar la aldea y mientras siga en la aldea debo obedecer las ordenes del líder del clan: mi padre… Si no lo hiciera… me matarían por traición…
-Vaya… es complicado…- susurró Naruto con mirada sombría.
-Es imposible…
-No si estamos juntos.
Naruto tomó con firmeza la mano de la chica, con una sonrisa tranquila en el rostro; ella volteó a verlo, con nerviosismo. La serenidad invadió su mente mientras respondía con una sonrisa al chico.
-Naruto tu…- Hinata desvió la mirada y se sonrojó- ¿Recuerdas algo del cuarto de la Sabiduría?
-Nada en absoluto…- declaró el chico con un suspiro-. Solo una sombra negra… Creo que fue una pesadilla muy sombria…
-¿Algo mas?- preguntó ella nerviosa.
-No… ¿Tu si?
-¡No, nada!- dijo ella riendo nerviosa-. Solo… solo un sueño…
-Hinata… tu nariz…
La chica se cubrió el rostro rojo, tocando el hilo de sangre que salía de su nariz; tomó un pañuelo y se cubrió la nariz con rapidez, riendo con vergüenza. Naruto le dedico una mirada de alivio y empezó a carcajearse. Ella le dio un pequeño codazo al tiempo que reía con naturalidad.
-Me alegra ver que vuelve a ser la de siempre…- dijo el chico rascándose la nariz-. Me gustas mas asi…
-Tu también me gustas…-la chica se sonrojó y desvió la mirada-. Me gusta mas verte alegre… a eso me refiero…
Ambos chicos se levantaron con una sonrisa en el rostro; esa noche, Naruto acompaño a la chica a su casa.
Tras una jaula enorme, un enorme ojo rojo se abrió, seguido de una amplia sonrisa de dientes afilados y gigantescos; divertido, vio el cuarto que quedaba justo frente al suyo. La puerta estaba perfectamente abierta, lo cual indicaba que el chico intentaba recordar. No pudo menos que carcajearse mientras observaba en sus garras una foto de Hinata desnuda: los recuerdos de aquel evento.
-Aun no es tiempo, mocoso…- dijo la sombra cerrando los ojos entre risas.
Fin Capitulo 10
Corenote:
Terminado siguiente capitulo de Aliados; esta algo mas tranquilo que el anterior… bueno, mucho mas tranquilo, pero no crean que es un paso para atrás en la historia. Todo tiene una explicación lógica que encaja con el argumento posterior, por lo pronto disfruten con los misterios de este capitulo.
Empiezo con la llegada de Akai Tsume ¿Quién es este personaje? Bueno, un ermitaño que en mi saga "Jinchuriki Escape" gozó de gran popularidad. Decidi incluirlo porque era el mejor soporte para la historia, posteriormente verán porque.
Por ultimo los invito a visitar mis otras historias, entre ellas algunas de Naruto que les gustaran. Hasta pronto y no dejen de comentar!
PD- Mi periodo de descanso aun no termina, solo actualizo esta historia porque me esta gustando mucho, jeje…
