Disclaimer: ningún personaje me pertenece, son de Stephenie Meyer.
Notas de la autora: como les prometí acá tienen el siguiente capítulo de Tortura pese a encontrarme ocupadísima lo logré subir, gracias pro sus reviews, alertas y favoritos; espero que les guste. Dedicado a Naye y a Karen (tus ideas son buenísimas); y a las demás chicas que siempre están pendiente de mi historia.
Tortura
¿Una nueva aliada?
Mis piernas ni mi torpeza, ayudaban para alcanzar a Alice; iba a cometer una locura, ¿cómo podía pensar que Rosalie de buenas a primeras me ayudaría?, se estaba saliendo de control; podía distinguir el cabello negro, pero sus andares de bailarina eran muy rápidos; es una vampiro, Bella, ¿qué esperabas?, que te esperará, aparte es Alice; cuando se propone algo lo cumple, tenía que alcanzarla, comencé a correr.
- Rosalie – escuché que llamaba Alice, Rosalie estaba en la lavandería.
- ¿Qué significa esto? – soltó Rosalie, sin contestar la pregunta de Alice; mientras salía al pasadizo; me quede estática comprendiendo que significa esa prenda de color negra, era el vestido que use hace poco; su vestido, ¿cómo me había olvidado de lavarlo?; tonta como no te vas a olvidar si has estado más pendiente de Edward, que de otras cosas.
- Bueno, es tu vestido no – contesto Alice tratando de calmarla, la vampiro, la miró con furia; yo me encogí, ahora si se armaba una de las grandes.
- Si, me refiero, ¿quién se atrevió a usarlo? – quería huir y todo por culpa del pequeño duende; Rosalie probablemente me mataría.
- Nadie, ¿seguro que no lo dejaste allí? – preguntó Alice; tratando de calmarla, ¿dónde está Jasper cuando se le necesita?
- No, recuerdo perfectamente haberlo dejado colgado en mi ropero – indicó Rosalie.
- ¿Estás segura, complemente segura? – interrogó Alice estaba impaciente y algo ansiosa.
- Si, solo dos personas en está casa pudieron usarlo – murmuró Rosalie; mi sentencia de muerte – Bella o Edward – terminó de decir la frase, sentí que la piel se me helaba.
- No creo que Bella, sea – comenzó a hablar Alice, lo que hizo que soltará un suspiro de alivio; Alice estaba de mi parte – no me la imagino en tu vestido, creo que no le quedaría tan bien, es decir ella no tiene la belleza perfecta de un vampiro – estaba adulando a Rosalie; - creo que es muy flaca para llegar a poner ese vestido – me miré, no me había quedado mal el vestido, es decir Rosalie se vería despampanante; un momento, ¿estaba diciendo que no tenía cuerpo?
- Creo que tienes razón, no creo que Bella sea capaz de ponerse ese tipo de ropa – dijo Rosalie, Alice la había despistado; pero diciendo que no tenía cuerpo – ¿tú crees que Edward tenga tendencias homosexuales? – fue la pregunta que Rosalie hizo, mi mandíbula se había desencajado un poco, la mueca de Alice era divertida; me puse a pensar un poco, era obvio que el vestido lo había usado yo, pero pensar que Edward era del otro equipo, era tonto; ¿Bella, si eres al pantalla?, me había lavado el cerebro al frase de Rosalie, me reí sumamente bajo para luego desterrar esa idea era imposible, ¿cómo explicas que sea virgen hasta después de los cien?, ¿no tiene necesidades?; que estaba pensando definitivamente me estaba saliendo del tema, era imposible que Edward gustará de personas de su mismo sexo, me volví a reír.
- No lo creo Rosalie – dijo Alice – escucha eso – agregó la pequeña vampiro mientras se acercaba más a la puerta de la cocina, ¿yo también quería oírlo?; salí de mi escondite lentamente mientras me acercaba a la puerta en la cual Alice y Rose escuchan atentas mientras tenía expresiones estupefactas en sus rostros, debo decir que Rosalie más que Alice.
- Bella, me está volviendo loco, estoy loco gracias a ella – escuché que Edward decía, podía escuchar el leve crujido de la madera, esta impaciente, me tuve que pegar más a la puerta; un momento dijo que yo volvía loco, ¿ahora que hice?
- ¿Qué ha hecho Bella para volverte loco Edward? – preguntó Jasper, pero en un tono demasiado inocente, pero al menos daría respuesta a mi pregunta.
- ¿Qué no ha hecho?, debería ser la pregunta - dijo Emmett en son de burla, me ruboricé al recordar lo que había sucedido hace algunas horas.
- Cállate Emmett – espetó Edward, sus cambios de humor eran súbditos, pobre Jasper – por cierto que tiene Rosalie, lleva varios minutos dudando de mi opción sexual – acotó Edward; me percaté de la leve risita de Alice, la mirada avergonzada de Rosalie y del estruendo de risotadas que estalló en la habitación.
- Dejen de reírse – soltó Edward, estaba furioso.
- Edward, ¿por qué mi Rosalie pensaría así? - preguntó entre risitas Emmett.
- No lo se, es lo que me pregunto – contestó Edward.
- No se salgan del tema, ¿qué ha hecho Bella para que vuelvas loco? – dijo Jasper, podía notar la curiosidad en su voz.
- Es demasiado tentadora, ha puesto de cabeza mi autocontrol y mis hormonas – sonreí ante lo dicho por Edward, mientras Alice me guiñaba un ojo y Rosalie me veía algo incrédula; me imagine a Edward tirándose de los cabellos, la sonrisa se extendió más.
- ¿No me digas que Bella ha comenzado a torturarte? – preguntó Emmett, su sonrisa traviesa debería estar extendida por todo su rostro, Jasper trataba de evitar la risa haciéndola pasar por una tos.
- Torturarme es poco, Emmett no te imaginas, es una verdadera tentación andante; es tan dulce pero a la vez tan deseable – la confesión de Edward me dejó muda, mientras que a Alice se le ensanchaba mucho más la sonrisa y comenzaba a dar saltitos; Rosalie simplemente se había quedado mirándome como si fuese algo demasiado raro.
- Edward, a este paso necesitaras una ducha fría – soltó Jasper, sus risas llenaron la habitación.
- ¡O un manual! – exclamó Emmett uniéndose a las risas de Jasper; debía estar sonrojada, completamente sonrojada.
- ¡Estúpidos! – espetó mi novio, sus hermanos deberían estar sacándolo de sus casillas y más con verles los rostros seguro con sonrisas de suficiencia y algo burlescas.
- En algún momento lo vas a necesitar – inquirió Emmett.
- Los humanos solo necesitan eso – argumentó mi novio.
- No solo los humanos, llegará un momento que de verdad lo necesites, todavía falta unas cuantas semanas para la boda; lo cual te deja soportar a la tentadora de Bella por unos cuantos días, querido hermano – indicó Jasper.
- Yo me tengo que controlar, no puedo lastimar a Bella – explicó Edward, debería estar frustrado por el tono de su voz; aparte me tenía harta con el bendito "no quiero lastimar a Bella"; era lo que yo más deseaba no lo entendía.
-¿Edward has rechazado a Bella? – preguntó Emmett, curioso.
- No – soltó mi novio – bueno sí – añadió después de un rato.
- Definitivamente eres un idiota – soltó Jasper.
- ¿Qué?, ¿por qué me dices idiota?, he hecho lo correcto - soltó mi novio.
- No, has hecho lo correcto para ti, indirectamente has lastimado a Bella; no se va a sentir deseada entiendes, le has bajado la autoestima – indicó Emmett, Rosalie soltó una leve risita mientras que Alice me miraba aprensivamente; ¿Edward me había bajado la autoestima?, ¿no me sentía deseada?; en parte Emmett tenía razón a veces sentía que hacía el ridículo total.
- Pero…pero yo no la quiero lastimar – dijo Edward, su tono era tembloroso con duda.
- Edward basta de pero; ¿acaso no sabes tratar a las mujeres? – preguntó Jasper.
- Claro que las se tratar, soy un caballero; creo que lo correcto es tener sexo después del matrimonio – contestó mi novio, era verdad, pero a veces las mujeres no queremos un caballero.
- Edward, hermano, a veces las chicas son tan locas que no esperan un caballero – soltó Jasper.
- Pero, ellas esperan su príncipe azul – añadió Edward.
- En parte es verdad, pero solo es hasta cierta edad; ¿en qué siglo vives?, lo único que falta es que digas que eres casto – dijo Emmett.
- Lo soy – exclamó mi novio; silencio total, Rosalie volteó a verme algo curiosa.
- ¿Es broma, no? – preguntó Emmett, luego del largo silencio.
- No es broma – murmuró mi novio, debería estar irritado y avergonzado hasta que punto iba llegar la situación.
- ¿Haz pasado los cien y eres casto? – interrogó Jasper, no se lo creía.
- Si, algún problema; dejen de mirarme así – respondió Edward, la habitación donde se encontraba debería ser demasiado incomoda.
- No me lo esperaba – habló Jasper, algo sorprendido.
- Es decir con nadie, ¿tú y Tanya nunca? - preguntó Emmett, mencionaron Tanya, no eran amigos no más.
- Emmett, nunca tuve algo con Tanya; no es mi tipo – contestó Edward.
- ¡Ah! – dijeron los dos vampiros.
- Bueno antes de que sigan hablando idioteces, necesito consejo, necesito que me digan como hacer para que no me abalance sobre Bella al verla – su voz trataba de sonar despreocupada, sentí el calor en mis mejillas; Rosalie no apartaba su mirada de mí.
- Mantenla a cinco kilómetros a la redonda lejos de ti – soltó Emmett apresuradamente.
- No puedo tenerla lejos de mí – y allí tenemos al novio sobre protector.
- Ponle un calzón de castidad hasta el día de la boda – añadió Jasper, Alice me miró y formó la palabra "entiéndelo".
- Jasper eso es del siglo XV – soltó Edward, sus hermanos definitivamente los acaban de sus casillas.
- Piensa que Bella, son todas esas chicas del instituto que babeaban por ti – agregó Emmett.
- Emmett, no podría, trataría demasiado mal a Bella, no podría compararla con todas ellas – indicó Edward.
- Lo tengo, piensa en Emmett y Rosalie teniendo sexo, cuando estás con ella – soltó Jasper.
- Eso sería darle leña al fuego – añadió Emmett – Rosalie y yo somos la pareja perfecta.
- Gracias, Jasper – exclamaba Edward, ¿estará volviéndose loco?; Alice soltó una risita – es lo mejor que se te ha ocurrido, pensar en la pareja activamente sexual y sus diferentes formas de demostrar su amor, sería lo mejor para mantener a salvo a bella - ¿no entendía por qué era lo mejor?
- ¿Cómo que lo mejor Edward? – preguntó Emmett, algo picado.
- Sus demostraciones de amor me han creado un trauma, que sería incapaz de tocar a Bella pensando cada una de las formas de cómo han sido descubiertos así también tus pensamientos cuando estás a solas con Rosalie – contestó Edward.
- Sabía que era demasiado inteligente – dijo Jasper, Emmett debería estar ofuscado.
- Mejor me voy, ahora no podré molestar a Edward – soltó Emmett; corrimos a la lavandería; escuchamos el azoté de la puerta, Emmett debería encontrarse furioso.
- Provócalo, sedúcelo – susurró Rosalie, cuando paso a mi lado, para seguir el camino de Emmett.
- Alice creo que necesitas abrir el desván, y hacer lo que hicimos para que los chicos perdieran la apuesta – añadió Rosalie para luego salir apresurada.
¿Qué había sido todo eso?, ¿abrir el desván?, ¿qué apuesta habían perdido los chicos?, ¿por qué Rosalie había hecho eso?, no entendía, ¡que alguien me explique!, y porque Alice tenía esa sonrisa en su cara y la mirada maliciosa; ¿qué me esperaba?
¿Qué les pareció?
Un halago, una crítica o una sugerencia.
Demasiado corto, lo se, los próximos capítulos van a ser mucho más largos.
Estoy atestada de trabajo, comprobado la universidad me explota tengo que hacer una redacción manual pero tenía que terminar de colgar el capitulo.
Bye.
Besos.
Chicas denme sus ideas como seducirían a Edward, medias urgentes, escríbanlo; me será de gran ayuda.
