Mundo de Exiliados

-¿Así de simple?- Decir que Danny (por no mencionar a los otros) estaba sorprendido hubiera sido un pequeño eufemismo.

-Pues, me vencieron. Ustedes ganan este juego- Poniéndose de pie, el Bromista estiró sus adoloridos brazos antes de hablar al cristal de su dirección del agujero de gusano.

El portal destelló por unos instantes, pero no parecía haber sufrido ningún cambio.

-Bueno, solo tienen que pasar por el portal y volverán a sus mundos. Aunque les convendría hacerlo por separado; si van juntos podrían terminar en el universo equivocado. O mezclados -El Bromista se estremeció de disgusto, recordando una imagen que podía provocar pesadillas-.

Ninguno de los héroes quiso preguntar a qué se refería con "mezclados".

-Esperen, ¿Qué hacemos con él?-Preguntó súbitamente Jenny.

-Nada; porque me voy. Pero volveré.

-¡No, no lo harás!- Danny voló hacia él, pero el Bromista se teletransportó a varios metros de ellos. Agitó su brazo en un saludo alegre.

-Sí, sí lo haré. ¡Adiós!- Y dicho eso, desapareció.

Los héroes se quedaron en silencio unos momentos, antes de que Jimmy hablara.

-Bueno, de todas formas no podríamos haberlo contenido.- Danny y Jenny lo miraron con curiosidad.

-Con esos poderes de teletransportación, ¿Quién podría?- explicó Cindy, entendiendo a lo que se refería su novio.

-¿Y qué haremos cuando vuelva?- Preguntó Danny.

-Prepararnos- fue lo que respondió Jimmy, revisando las cosas que habían caído de su laboratorio; tomó tres aparatos rectangulares con una pequeña pantalla, dos pequeños botones grises y un gran botón verde, y se los dio a Danny y a Jenny-. Tomen; será mejor que nos mantengamos en contacto. Juntos podemos enfrentarlo mejor que por separado.

-Nada mal para algo casero.- Comentó Jenny, impresionada por el simple aparato; su nuevo filtro de análisis le permitía ver cada parte del dispositivo. Jimmy se encogió de hombros.

-Soy un genio de clase media; trabajo con lo que puedo. Con los botones grises se mueven entre los contactos, y con el botón verde inician y terminan llamadas. Es como un celular, pero no requiere crédito, es muy durable y tiene muy buena señal. Sólo cambien las baterías cada par de meses- Les explicó Jimmy, mientras usaba su la microcomputadora de su reloj para incluir los contactos en sus comunicadores. Le dio el tercero a Cindy-. Con la suerte que tengo últimamente, será mejor que tú lo tengas.

Danny miró el portal, pensando si de verdad había sido tan fácil.

-¿Habrá dicho la verdad?- Jenny lo miró y se tomó un par de segundos antes de contestar.

-Creo que sí; recibo varias señales, algunas de mi mundo… ¡No otra vez!

-¿Qué es lo que ocurre?- Danny se preparó para pelear, por si otra amenaza aparecía de repente.

-Un monstruo gigante ataca Japón. Otra vez.

El tono molesto de Jenny causó que la misma pregunta cruzara la mente de los demás presentes.

"¿Otra vez?"

Laboratorio de Jimmy Neutrón

Jimmy tecleó en su computadora, apagando el portal. Jenny se había marchado con prisa para salvar cuántas vidas pudiera en Japón; Danny se fue después, diciendo que tenía que contarle a una persona llamada Reloj lo que había pasado. Después de que Goddard hubiera aspirado todo lo que había caído de su laboratorio (Jimmy agradecía haber instalado ese aparato en su mascota, pero al mismo tiempo maldecía su suerte por todo el tiempo que iba a pasar arreglando y ordenando todo… después de una siesta), la pareja y el perro robot volvieron a su universo.

-Bueno, eso fue interesante.

-Interesante no es el término que yo usaría- respondió Cindy mientras se sacudía el polvo de sus pantalones.

Mientras Goddard dejaba todo lo recogido en una esquina, Jimmy revisaba su computadora para asegurarse que no hubiera más problemas. Pero no esperaba encontrarse con algo nuevo.

-Mira esto; un programa fue creado mientras no estábamos. Es… ¡un programa para fijar el portal con los que existen en los otros mundos!

- ¿Quién lo creó? –Preguntó Cindy, mientras revisaba el laboratorio, como si esperaba que alguien saliera al ataque en cualquier momento.

-El origen parece ser… ¿El propio portal?- este día no paraba de confundir a Jimmy. Observo la máquina recientemente ensamblada y su fuente de poder-. Puede haber sido el cristal; empiezo a sospechar que es más que una simple formación de carbono y energía.

"Eso no es importante ahora" Volvió a susurrar esa voz en su cabeza. Jimmy suspiró; con su falta de sueño no tenía la suficiente voluntad como para lidiar con todas estas dudas e interrogantes. Podían esperar.

- Pero me preocuparé por eso después de una larga siesta- Jimmy observó el reloj en su muñeca-. Mamá debería tener lista la comida; ¿Quieres acompañarnos?

-¿No será mucha molestia?

- Piensa que es la cita que te debo.

Antes de que Cindy pudiera responder a eso de forma juguetona, varios de los experimentos y aparatos se cubrieron de un aura verde y empezaron a flotar.

Una risa malvada llamó su atención al gran monitor de Jimmy.

-¡Tontos humanos, comer es la última de sus preocupaciones en este momento! ¡Yo, Technus, estoy tomando el control de este laboratorio! Es un buen lugar para un fantasma de la tecnología.

-¿Pero qué…?- Cientos de interrogantes, comentarios escépticos con la mención de fantasma y quejas flotaron por la mente del genio- ¿Cómo entraste aquí?- Ante la pregunta de Jimmy, la imagen de Technus en el monitor se encogió de hombros.

-No tengo idea; estaba en mi casa en la Zona Fantasma y de repente aparecí en este lugar.

Mundo de Exiliados

-¿Debería haberles dicho?

El Bromista estaba sentado en una roca, frotando sus manos levemente quemadas. Pensaba en el leve temblor que había tenido cuando Jimmy había afirmado que los fantasmas no eran reales. Era señal de que su maldición actuaba.

Cuando alguien tentaba su suerte cerca de él, su maldición le daba temblores o escalofríos (o incluso le daba una leve aura de electricidad roja durante unos instantes) y provocaba que algo irónico ocurriera en respuesta. Desde algo pequeño a desastres de proporciones épicas.

… la definición de ironía de esa maldición es extraña hasta para mí.

El Bromista había aprendido hace mucho tiempo (y por las malas) a no pronunciar esas frases; hoy en día tales comentarios no salían de su mente.

-…Nah.

Nuestro villano decidió dejar ese tema para otro encuentro. Además, estaba seguro de que Jimmy podría encargarse del problema. Poniéndose de pie, se teletransportó a buscar una pizza.

De vuelta con Jimmy y Cindy

-Pero eso no importa ahora. ¡Con esta avanzada tecnología casera, Danny Phantom no podrá detenerme!- Technus rió nuevamente, con esa risa de villano tan común que rayaba en cliché.

Goddard desplegó su pequeño cañón láser, apuntando directamente a la pantalla.

Reconociendo el nombre del héroe que acababan de conocer, Jimmy y Cindy se miraron; ella levantó el comunicador, haciendo una pregunta sin necesidad de ponerla en palabras.

¿Debería llamarlo?

Como respuesta, Jimmy presionó unas teclas, y el portal se reactivó.