Capítulo 10: De compras
Naruto se miró en el espejo, sin estar plenamente conforme con su imagen, el traje celeste no estaba mal, pero suponía que podían tener algo mejor que ofrecerle a él y sus tíos.
-¿Estás listo, Naruto? –preguntó su padre fuera del probador.
-Ya salgo –dijo antes de elevarse de hombros, de todos modos estaba ahí por su papá, no porque de verdad estuviera interesado en un traje tan estrambótico.
-Te vez hermoso, bebé –dijo Minato al ver salir a su hijo, según él, un verdadero ángel.
-Parezco un muñequito de pastel de bodas –dijo de mala gana.
-El color no me gusta, Minato –dijo Deidara saliendo del otro probador, sin estar de acuerdo con el traje de dos piezas que tenía, traje de hombre.
-Pues yo concuerdo con mi hermano –dijo Ino parada junto a Minato viendo su vestido celeste en el espejo de cuerpo entero que tenía frente a ella.
-¿Quién eligió el color, papá? –preguntó Naruto mirándose nuevamente en el espejo y sin llegar a convencerse.
-Tu abuelo –dijo mirando a los adolescentes incomodos que desfilaban frente a él.
-Con razón –dijeron los tres a coro.
-Papá tiene el gusto en la planta de los pies –dijo Deidara con las manos en las caderas.
-Pues vean ustedes y decidan un color o modelo entre los tres –dijo Minato-, quiero que sus trajes convienen.
-Bien, que elija Deidara –dijo Naruto.
-Sí, mi hermano tiene mejor gusto que papá.
-Que crueles son –dijo Jiraiya en una esquina en donde veía a sus amores que no apreciaban su trabajo. Él encontraba que sus trajes eran preciosos.
El teléfono de Minato sonó y él lo revisó viendo en la pantalla el nombre de su prometido.
-Fugaku –saludó mientras paseaba por la tienda, donde los tres adolescentes se paseaban buscando el modelo que mejor les acomodara.
-/¿Qué haces?/ -preguntó Fugaku desde el otro lado de la línea.
-Estoy con mis niños viendo trajes para la boda –le contó.
-/Ya veo/ -dijo algo desanimado- /Pensaba en que saliéramos a algún lado, no sé, al cine quizás/
-¡Me parece fantástico! –dijo emocionado- ¿Por qué no vienes a buscarme? Estamos en la tienda que me recomendaste.
-/Estaré ahí en veinte minutos/
-Me parece perfecto. Te amo.
-/Y yo a ti/ -dijo antes de colgar.
-Bien, apresúrense –dijo Minato, emocionado de salir con su amor.
-¿Por qué tanta prisa ahora? –preguntó Naruto.
-Fugaku me invitó al cine y viene por mí, así que quiero que se apuren en elegir.
-Pues ya elegimos –dijo Deidara-. La encargada fue por nuestras tayas para probarlos.
-Entonces te los dejo –dijo Minato al voltearse a ver a su padre, pero este hablaba animosamente con la dueña de la tienda-. Padre –le llamó y no dejó de llamarlo hasta que el hombre le puso atención y volteo a verlo- ¿Podrías ayudarme aquí, por favor?
-Un segundo –le dijo a la mujer que sonrió encargada- ¿Qué es lo que pasa?
-Compórtate o se lo diré a Orochimaru-sama.
-Oro-chan y yo no tenemos nada –dijo quitándole importancia.
-Oh, bien, entonces no te molestará ni arruinara ningún plan el que hable de esto con mi suegro.
Jiraiya le mantuvo una mirada desafiante por unos minutos, los cuales fueron escasos al ver que su hijo sí podía arruinar sus planes con un cometario como ese.
-Bien., tú ganas –dijo como niño pequeño- ¿Qué es lo que quieres?
-Que te quedes con los chicos –le dijo triunfal-. Fugaku vendrá por mí en un rato y saldremos, así que tú te llevaras a los chicos a tu casa.
-¿Naruto también?
-¿Qué de malo hay en eso?
-Creo que sería bueno que Naruto y tu prometido pasaran tiempo juntos –dijo tomando una actitud seria-. Sin mal no me acuerdo, sólo han estado juntos un par de veces y es mejor que se habitué con él.
-Creo que tienes razón dijo al ver que los chicos venían con los trajes de un tono verde botella que al parecer a todos les gustaba-. ¿Esos trajes escogieron?
-Ya verás que bien nos quedan –dijo Deidara entrando al probador, mientras Naruto e Ino hacían lo mismo en los probadores continuos.
Miento y Jiraiya esperaron un buen tiempo antes de que los chicos salieron, pero en ese momento llegó Fugaku, quien no venía solo.
-Antes de que digas algo –dijo dando un beso corto a su prometido cuando llegó junto a él-, he de decir que ellos no están en el plan.
-Buenas tardes, Minato-san –saludó Itachi.
-Buenos días –saludó Sasuke, mirando alrededor, seguramente impaciente por ver a Naruto ahí.
-Buenas tardes –saludó a los muchachos-. Y si no te molesta, me gustaría que ellos también vinieran.
-¿Se puede saber por que?
-Quiero que Naruto pasé un poco mas de tiempo con ustedes, que los conozca bien…
-Me parece perfecto –dijo Sasuke, interrumpiendo a Minato.
-Nadie te preguntó, Sasuke, así que mantente cayado.
-No lo retes, Fugaku –pidió Minato sonriendo.
-Bien –dijo suspirando-. Me parece buena idea. ¿Dónde está Naruto?
-Aquí estoy –dijo saliendo del probador, luego de haber escuchado que los otros habían llegado y que lo habían incluido en una salida sin preguntárselo si quiera.
Sasuke casi babea el lugar. Naruto estaba precioso con ese traje de color verde botella, camisa gris y corbata negra. Se veía elegante, pero moderno y sus grandes ojos azules resaltaban más aun con los vivos colores.
-Te vez bien, hijo –dijo Minato- ¿Dei-chan e Ino estarán bien? –preguntó al ver que ellos no salían del probador.
-No sé –dijo Naruto yendo al probador de Ino, pero esta venía saliendo, y sí, definitivamente se veía preciosa en ese vestido corto con bolados y el mismo tono al de su primo-. Te queda genial.
-Lo sabía dijo dando una vuelta, modelando a su improvisado público.
-Deidara –llamó Naruto a su tío, pero este no contestó, así que abrió la puerta y se encontró al rubio hecho un mar de lágrimas-. Eh… ya venimos –dijo a los demás entrando en el probador-¿Qué sucede?
-No puedo –dijo hipando-. Siento como si estuviera disfrazada frente a Itachi.
-Te molesta que él esté aquí.
-No, pero me aterra que me vea así y de todos modos no llame su atención.
-¿Cómo sabrás que eso pasará si no sales de este probador?
Deidara tenía miedo, tenía pánico de que le encantara a Itachi así, y no poder volver a ser como era, ponerse esos hermosos vestidos que siempre usaba. No era lo mismo que con jeans o short, peor que si se notaba que era un chico, pero era algo más unisex, no como un traje netamente masculino.
-Vamos –le dijo Naruto estirando la mano-. Todos te apoyamos, aunque aún no sé por qué. Él es demasiado mayor para ti.
-Lo hacen porque me quieren –dijo sonriendo y limpiándose las lágrimas-. Gracias –le dijo antes de salir del probador junto a su sobrino.
-Oh, mi bebé, te vez hermoso –dijo Jiraiya yendo a apretujar a Deidara, sólo Kami sabía lo feliz que estaba de que la fase travesti de su hijo estuviera pasando, sin saber los conflictos internos por los que el chico estaba pasando.
Otro que estaba teniendo conflictos internos era Itachi.
-¿No sabías que la hermosa Dei-chan era un chico, verdad? –preguntó Sasuke a su hermano, feliz de saber algo que el mayor ignoraba.
-Me siento engañado –dijo simplemente, sin dejar de ver la frágil criatura en brazos de Jiraiya.
-Te vez espectacular, Deidara –dijo Minato abrazando a su azorado hermanito-. De verdad tienes mucho mejor gusto en ropa que papá.
-Gracias –dijo avergonzado, ni como chica llamaba tanto la atención como en ese momento.
-Bien, creo que es momento de que se vayan –dijo Jiraiya al ver todo el espectáculo que estaban formando.
-Sí, vayan a cambiarse, nos llevamos esos trajes –decretó Minato feliz de tener los trajes de los chicos y acercándose cada vez más a su día especial.
Continuará…
N/A: Por hoy lo dejaremos hasta ahí, mañana veremos la salida. Hoy tengo un dolor de cabeza espantoso y me duelen los ojos al escribir, sino, creo que lo hubiera escrito todo hoy.
Mañana contesto sus mensajes, a los que me faltaron, muchas gracias por darse el tiempo de mandarlos.
Un beso
Majo
