*Los personajes como todos ya sabemos pertenecen a JK Rowling la única que pudo crear un mundo tan mágico. Gracias por compartirlo.*

—No son los reyes magos Louis, son carruajes voladores. —dijo Dominique

Rose sintió como un millón de mariposas se movían dentro de su estómago cuando se dio cuenta de la presencia de los carruajes en el cielo. Albus se acercó a su prima y le susurro en el oído.

— ¿Por qué vinieron en esas cosas? ¿No era más sencillo aparecerse?

De un momento a otro los carruajes ya estaban sobre la tierra y toda la familia Weasley miraba con asombro la escena, la puerta de la primera carrosa se abrió y de ella salió Scorpius, Rose se acercó al chico y atrás de ella iban Albus y Hugo. La mayoría de los Weasley miraban con la boca abierta y sin hacer ningún movimiento pues no se esperaban eso.

—Rosie perdón que tardamos tanto. —decía el rubio mientras le daba un beso en la mejilla.

—No te preocupes por eso Scorp.

—Para mí no hay beso. —dijo Albus mientras estrechaba la mano de su mejor amigo.

De pronto del carruaje salió Lucius Malfoy quien miraba todo con desagrado, Arthur no pudo evitar sentirse un poco disgustado por que nadie le había prevenido de su visita. Lucius dio un brinco para bajar del vehículo, pero no se dio cuenta de que se habían estacionado sobre un charco de lodo, por lo que se resbalo ensuciándose por completo su ropa.

—Abuelo ¿estás bien?

—Claro que no, ahora levántame.

James, Ron, George, Hugo, Fred II, Roxanne e incluso las tías Tessi y Muriel no paraban de reírse de la desgracia del anciano Sr. Malfoy, sin embargo Molly no tardo en reprender a todos.

Albus y Scorpius levantaron a Lucius quien tenía sucio hasta los cabellos. Ya en ese momento habían bajado de los otros carruajes los Greengrass y el matrimonio Nott, Rose les habían dado la bienvenida y junto con Hermione los invitaba a sentarse. Hugo ayudo a bajar tanto a Astoria como a Narcissa pues les dijo que no quería que terminaran como Lucius, lo cual ocasiono que las dos mujeres rieran a carcajadas.

—Dromeda, querida no me dijiste que estarías aquí. —canturreo Cissy mientras se acercaba a su hermana.

Rose presentaba a los Greengrass y a las Sras. Malfoy, aunque estas lo hacían muy bien sin su ayuda. Arthur estaba en shock al igual que Molly pero ninguno de los dos decía nada.

Draco, Scorpius y Albus trataban de solucionar el problema de Lucius pero no tenían éxito, pues si le lanzaban un hechizo para limpiar la ropa esta quedaría mojada, el Sr. Granger se acercó para ver si podía ayudar.

—Hola que tal Gastón Granger, veo que necesita una muda de ropa. —todos se quedaban callados observándose, pues pensaban que Lucius estallaría en cualquier momento y atacaría al muggle. — ¿por qué no pasa al baño? Le prestare algo de mi ropa.

—Por fin alguien que puede ayudarme, soy Lucius Malfoy. —estiro su mano para estrecharla con el padre de Hermione, cosa que sorprendió a todos, incluso a Arthur quien veía todo a lo lejos. Ambos hombres caminaron en dirección a la casa mientras comenzaban una conversación.

Hermione se acercó al lugar en el que estaban Draco, Scorpius y Albus.

—Tranquila Granger mi padre no atacara al tuyo solo le prestara ropa. —Hermione quedo boquiabierta pues no se esperaba eso, además Malfoy le había leído el pensamiento. —Scorpius ve con tu abuelo.

—Si padre. —Scorpius y Albus también entraron a la casa.

—Ya estas tranquila. —dijo el rubio.

—En realidad solo venía a ver si podía ayudar a tu padre Malfoy. —mintió.

Rose se acercó a donde su madre y Draco para ver si necesitaban algo.

—Sr. Malfoy lamento lo de su padre ¿puedo ayudarle en algo?

—No te preocupes Rose, ya tu abuelo vino a ayudar.

—Muy bien entonces ¿quiere que lo acompañe a la mesa?

—Claro que sí, futura Sra. Malfoy. —Draco acomodo su brazo para que Rose lo tomara y lo llevara a la mesa, cosa que no solo noto Hermione sino también Ron, Arthur y todos los demás, aunque el rubio no lo hizo solo por ser galante sino por molestar a la comadreja.

Dentro de la casa, más precisos en el baño, Lucius se probaba un traje muggle el cual le quedaba bastante pegado pues el Sr. Granger era más bajito y delgado que él.

—Sr. Malfoy si no le quedo le puedo traer algo de mi abuelo Arthur, eso sería más de su talla. —dijo Albus desde fuera.

Lucius sintió escalofríos ante esa idea, primero vestiría como muggle antes de usar ropa de Weasley, por eso sin pensarlo más abrió la puerta y salió.

—No será necesario Potter esto está bien.

—No te queda nada mal Malfoy, si no fuera por lo largo de tu cabello pasarías desapercibido en mi mundo. —bromeaba Gastón G.

Lucius hizo una mueca que intento ser una sonrisa ante el comentario. Una vez que estuvo limpio todos salieron al jardín donde el Sr. Granger presentaba a Lucius a los demás.

Ron tenía cara de desagrado pues al parecer su plan no funcionaba, pues él pensaba que su padre armaría un drama al ver a los Malfoy y Greengrass en su casa, sin embargo no hacía nada parecía como si no estuviera en ese lugar. James se acercó a Ronald al ver su cara de disgusto.

—Tío Ron ¿qué hacen los mortifagos aquí?

—James, me dijiste que me ayudarías a deshacerme del pequeño rubio.

—Lo se tío, pero Albus se interpone siempre.

— ¿y así te haces llamar auror?

—Lo siento y ¿cuál es el nuevo plan?

—Bueno ¿no lo sé? esperaba que se te ocurriera algo a ti, mi plan no funciono.

Ginny que iba pasando detrás de su hermano y su hijo pudo escuchar la conversación, por lo que se acercó y le dijo al oído.

—James Sirius Potter a la primera tontería que hagas, me encargare de que no te gradúes de la academia de Aurores ¿escuchaste bien?, y tu Ronald Weasley ¿no te da vergüenza? Más te vale comportarte o le diré a Hermione. —Ginny se llevó a su hijo jalándolo de la oreja.

Harry vio a su amigo muy enfadado con la presencia de las visitas, así que decidio acercarse con dos botellas de cerveza de mantequilla.

— ¿Todo bien won won? —dijo mientras le ofrecía una de las botellas.

—Cállate Harry.

Andromeda que antes de la llegada de los Malfoy y Greengrass se encontraba hablando con Molly y Jane, ahora trataba de que su hermana, Aby, Molly y Jane simpatizaran.

—dime Dromeda ¿tu vienes de visita muy a menudo? —Pregunto Narcissa.

—Bueno recuerdas que Teddy es ahijado de Harry y Ginny, ellos siempre insisten en invitarme y para serte franca los Weasley me han aceptado como una más. —Esto último lo dijo mientras le dedicaba una sincera sonrisa a Molly y esta solo se sonrojaba.

—Es cierto, Molly también a sido muy gentil con nuestra familia siempre nos reciben con los brazos abiertos. —dijo Jane G.

—Vamos ya basta me hacen sonrojar. —dijo la Sra. Weasley muy divertida.

—Pero si tienen razón. —dijo Aby

—Mira que también nos has recibido a nosotras. —le siguió Narcissa, con lo que Molly solo pudo sonrojarse más.

—Bueno ahora que han llegado los que faltaban, servirán la comida. —grito Muriel. Daphne y Theo que estaban sentados en medio de ella y Tessi la miraban con miedo, como si en cualquier momento los fueran a atacar.

Molly Weasley indico que todos se acercaran a la mesa, pues era la hora de comer, todos sin reprochar corrieron a las sillas más próximas y en menos de un parpadeo toda la familia estaba acomodada esperando a que aparecieran los alimentos.