Al despertar sentía su cuerpo acalambrado y como si no recibiera la sangre suficiente para poder funcionar bien, un horroroso dolor de cabeza le atormentaba a cada momento y una incesante sensación de vacío le abrazaba, era como estar en el fondo de un abismo. Su mirada era no muy clara y le costaba trabajo distinguir los objetos inanimados de productos de su imaginación; no dejaba de recordar todas aquellas voces que sonaban en un eco interminable mientras mencionaban su nombre en repetidas ocasiones.
Su vista poco aclarada le hacía ver nublados los objetos a su alrededor. Poco a poco su visión se aclaraba. Al sentirse más ubicado de lo que se encontraba alrededor suyo cayó en la cuenta de que no recordaba nada, era la misma sensación que se sentía al haber bebido de mas, probado alguna droga que inhibiera los recuerdos y pasmara los sentidos, congelándole por un largo tiempo y que al volver en si no recordara nada de lo acontecido durante ese lapso de tiempo.
Su respiración agitada solo era presagio de lo mal que se encontraba, los problemas que se le presentaban en ese momento solo eran la punta de una interminable montaña de imprevistos y situaciones que le dejarían helado por demás. Un gemido imperceptible yacía ahogándose en su garganta, un inexplicable cansancio se apoderaba de su cuerpo, motivo por el cual emitía sonidos que se disfrazaban de suspiros pesados. Agotado, sin razón evidente, se dio la vuelta hacia su lado derecho en un intento de incorporarse, tratando de aclarar su mente para atraer los recuerdos.
Algo le exigía no levantarse, acorralaba su cuerpo contra un suave bulto que en un momento creyó eran las mantas de su cama, tal afirmación se había comprobado errada al percatarse de que las telas se movían lentamente hacia arriba y abajo, siguiendo el ritmo de una pacífica respiración. Sus ojos se expandieron al contacto, si no recordaba nada y yacía alguien dormido a su lado eso solo podía significar una cosa y el resultado no le era para nada agradable, incluso le hastiaba el solo pensar en ello.
Con el alma sobre un hilo delgado que amenazaba con pronto romperse, acercó su mano temblorosa hacia lo que fuese que se encontrara bajo sus sábanas. Las retiró lentamente mientras miles de ideas vagaban por su cabeza, haciendo conclusiones, unas sin sentido y otras disparatadas pero era lo único que podía hacer al no recordar nada.
Lo primero que encontró bajo las sabanas le disgusto un tanto: era verdad, la cabeza de una persona; continuaba bajando lentamente la manta para después descubrir unas púas, unas muy peculiares púas de un color que le causaba dolor de estómago al verlas bajo sus mantas. Su rostro palidecía al contemplar por completo el rostro de la persona que se encontraba metida en su cama…No lo creía…se negaba a creer que fuese verdad. Rápidamente se alejó lo más que pudo, faltando poco para que cayera de su cama.
-¡No es verdad! –Masculló cubriéndose los labios –esto…es imposible…no pudo haber pasado –murmuraba con las voz apagada por el impacto -¡¿Cómo diablos paso esto?! ¡¿Qué demonios hace el Faker sobre mi cama?! –De inmediato cubrió su rostro con vergüenza-
Era verdad, Shadow había crecido durante la noche, no se había detenido por nada hasta completar su forma original y al hacerlo no recordaba absolutamente nada…
Un grito de impotencia fue liberado por el erizo azabache al percatarse de que el héroe que había dormido a su lado no llevaba prenda alguna y al revisarse así mismo se había dado cuenta que el tampoco… ¡no podía ser verdad! Se negaba a creerlo y jamás lo aceptaría.
El ensordecedor grito, ahora masculino, había logrado inquietar el sueño del héroe por tanto, despertarle también de un modo poco sutil. Al incorporarse y buscar con la mirada de donde provenía el grito, siempre precavido a lo que pudiera ocurrir, se encontró con Shadow, más grande, de hecho, normal.
Cabe recordar que ambos se encontraban "desnudos" ya que ninguno llevaba puestas las típicas prendas. Le vio durante un momento hasta reaccionar bien y acercarse muy emocionado, por el contrario, el moreno, por un impulso, retrocedió hasta caer de la cama, lo cual poco o nada le había importado, lo único que quería era alejarse lo más que se pudiera del héroe.
-Shadow –sonrió acercándosele al verle tirado – ¿estás bien? vaya todavía estas afectado por lo que paso, ven, déjame ayudarte –pidió con una sonrisa cálida-
Palabras erróneas en el momento incorrecto. Eso hacía que la tesis de Shadow se confirmara ante el ¿a qué se refería? ¿Qué podía haber estado haciendo para estar "débil"?
Se encontraba asustado, no por el hecho de tenerle miedo a Sonic ¡para nada! Podía golpearlo con facilidad, lo que le aterraba era lo que pudo estar haciendo y el modo tan cálido en que este le trataba; por naturaleza el héroe era amable pero no todos los días le veías metido en tu cama, desnudo, diciéndote cosas como "aun estas afectado por lo que paso…" el simple hecho de verle portarse como alguien que te ha conocido más "a fondo" le erizaba la piel y le ponía de punta los pelos de la nuca.
-¿he? –abrió los ojos de par en par al verle acercársele con una sonrisa de "todo está bien"-
Le extendía las manos al antihéroe, su típica sonrisa de amabilidad se cambiaba por una de ilusión que afectaba más a la estabilidad emocional del moreno. Algo no está bien, las acciones de Sonic concordaban con una persona que ha estado contigo de otro modo y a como le veía y en la situación que se encontraba no era bueno para él.
-Ven Shadow, todo está bien –sonrió arrodillándose frente a el –solo dame la mano y yo te ayudo a ponerte de pie si no puedes solo…no digo que no puedas, lo digo por lo que paso –sonrió tiernamente –quizá aún no te acostumbras a la sensación-
Las palabras fueron las menos indicadas, las peores sin duda, fue en ese momento que un balde de agua helada cayó sobre su mente ¡no lo aceptaba! ¡No podía haber sucedido de ese modo! No así. El héroe le tomó un brazo, tratando de ayudarle pero recibió un tirón de su brazo y una mirada de frustración.
-¡Suéltame! –Ordenó aterrado -¡¿Qué hiciste idiota?! –preguntó respirando agitadamente-
-Cálmate Shadow –le tomó de nuevo –no hice nada o ¿a que te refieres? ¿Preguntas que paso anoche? –Bajó una de sus orejas mientras veía desconcertado al erizo que se encontraba sentado sobre el piso-
-¡ya cállate! –Pidió cubriéndose el rostro -¡¿Qué paso?! ¡Dime ahora!
-bueno…verás Shadow, es complicado porque yo tampoco lo sé muy bien, yo solo espere a que todo se diera solo –dijo sinceramente, sentándose frente al erizo-
El rostro bronceado del moreno comenzó a palidecer con todo lo que le declaraba ¡¿él había sido el de abajo?! No, no era verdad ¿o sí?
-¡tú causaste esto! –gritó viéndole con impotencia mientras le señalaba-
-calma Shadow…sé que es culpa mía y…quería pedirte perdón por haberlo hecho pero debía esperar, no entenderías nada hasta que pensaras correctamente, pero ahora que veo que estas mejor quiero pedirte una disculpa –se acercó a él, sonriéndole sinceramente-
-¡¿y así nada más?! –Dijo alterado viéndole con reproche –después de lo que paso solo dices un estúpido "perdóname". Todo esto fue tu culpa erizo estúpido… ¡ha! ¡Maldito Faker! –Al momento tocó su cabeza con impotencia -¡¿Por qué coña lo hiciste?! ¡Y todavía te atreves a decir tu estúpido "perdóname"!
-Shadow no pude evitarlo, no creí que te afectaría tanto, además, a comparación de lo que pasó después solo fue un momento insignificante.
¡¿Cómo decía todo aquello?! Se encontraba pisoteando el orgullo del confundido erizo azabache que no entendía palabra y con el discurso dado por Sonic solo se confundía mas haciendo conclusiones seguramente erradas.
Le planto un puñetazo a medio rostro al cobalto, dejándole tirado sobre el piso.
-¡¿Cómo demonios dices eso maldición?! –Se le acercó retadoramente -¡te atreves a decir que fue algo insignificante! ¡Tan poco valgo maldito bastardo! –le veía con rencor acumulado-
-¡he! Shadow ¡espérate! ¡No te salgas de control! ¡Hay que razonar bien las cosas! –Suplicaba antes de ponerse de pie como podía para intentar alejarse del erizo –te prometo que no fue intención mía, solo paso –sonrió tontamente-
-¡solo paso! ¡Solo! ¡Paso! –Gritó iracundamente –muy bien, solo pasara que mi puño impacte en tu maldito rostro de colegiala ¡imbécil!
-¡¿Por qué me dices todo esto?! ¡Que no fue para tanto! –lo dicho le había dolido-
El héroe se le acercó lentamente, sigiloso, esperando a que Shadow le atacara con un fuerte golpe.
-Shadow de verdad lamento el no haberte salvado, fui un poco lento y no pude hacerlo pero te juro que cuando fui por ti logre sacarte y todo regresó a la normalidad como yo lo esperaba –mencionó tratando de calmarle-
-¡¿de qué carajo hablas?! –Gritó viéndole con confusión-
-¿tú de qué carajo hablas? –Preguntó de modo similar el héroe-
-¡¿todavía preguntas?! ¡Te aprovechaste de mí anoche! –Dijo apenado con la voz al máximo-
El rostro del héroe enrojeció por completo, no se encontraba molesto, le apenaba lo que escuchaba y su imaginación hiperactiva no se quedaba tranquila hasta no imaginar tal posibilidad. De un momento a otro el héroe se encontraba sumiso, tragando saliva por lo escuchado hacia unos segundos.
-¿tu…tú crees que tú y yo? –no logró terminar la oración, la voz le temblaba y su sonrojo aumentaba-
-dilo de una vez –se le acercó, esperando una sola palabra estúpida para poder golpear al erizo-
-no te tome si es lo que piensas –afirmo apenado con más de mil tonos de rojo sobre su piel-
-¿fue al revés? –preguntó más calmado el moreno al saber que él no había sido el sumiso-
-¡Cállate! ¡Que no! –Ordeno cubriéndose el rostro con vergüenza –no paso eso, no me…no me acosté contigo-
-¿a no? Y ¿Por qué coño estas desnudo? –dijo señalándole-
De inmediato el héroe se vio, revisándose solo para corroborar que era cierto, no llevaba prenda alguna pero eso tenía otra razón de ser, la verdad era que no le gustaba dormir con ropa puesta, sí en el día la usaba, pero no para dormir, durante la noche le incomodaba usarla.
-no acostumbro usar ropa mientras duermo –murmuró bajando el rostro, deseaba morirse-
-eso no responde mi dudas ¿Qué hago entonces yo desnudo? –
-no sé cómo explicarlo pero te juro que no va por donde crees –dijo serenándose-
-explícame ahora ¡exijo una explicación! ¡¿Qué haces en mi casa?! ¡En mi cama! ¡Sin ropa! ¡Y dormido al lado mío! –gritaba cual histérica mujer –
Ambos se veían el uno al otro esperando una respuesta a todo lo que ocurría en ese momento. El cobalto no sabía cómo explicar al moreno su situación y este le complicaba las cosas gritando que explicara de una vez por todas que hacían ambos desnudos.
Se sentaron sobre la cama del azabache, de inmediato el moreno se había alejado de él, por si acaso intentaba algo en contra de su persona: no confiaba en él, necesitaba aclarar todas sus dudas, antes de ello, no le dirigiría palabra alguna al erizo.
-es complicado. Bueno, no todo fue malo, anoche te encontrabas muy…muy feliz –murmuraba bajando el rostro-
Sabía que ese día tendría que llegar pero le había pillado del modo menos adecuado, el día menos indicado en la peor situación posible.
El rostro de Shadow se fruncía al escuchar eso ¿a qué se refería con esa afirmación? Le vio desconfiado por unos momentos, más tarde notó como el cobalto bajaba la mirada con cierto grado de impotencia.
-no sé si contarte sea bueno pero te juro por mi alma que nada malo sucedió entre nosotros –susurró con la voz tendiendo de un hilo –prometo que no te he dañado –un suspiro pesado recorría sus labios-
-¿Quién me lo garantiza? –Dijo inquietado por las palabras del erizo-
-solo tienes mi palabra. Por un día elije confiar en mí, Shadow –pidió levantando la mirada. Sus verdes esmeraldas perdían su precioso brillo –Te lo dije, tu propuesta no seguiría en pie cuando recobraras la razón…Shadow…yo ya tenía mi respuesta –pensaba afligido-
-solo…fingiré que nada ocurrió, si es que algo ha pasado y si no es así voy a pensar que tenías razón –se puso de pie buscando entre sus cosas otro par de guantes y sus zapatos especiales –lo olvidaba ¿Dónde es que están mis anillos? –Le vio con el rabillo del ojo-
El joven azul tragó saliva, era verdad, los había perdido y no podía decirle como era que todos los hechos habían acontecido, no le permitiría hablar.
-he…creo que… ¿Cómo iba yo a saberlo? –Dijo pensando –no soy tu niñera para cuidar tus cosas… por lo menos ya no –susurró lo último desviando la mirada-
Un suspiro pesado escapaba de los labios del mayor, se arregló un poco las púas y salió de su propio hogar, no sin antes decirle al erizo:
-Termina de arreglarte. Voy a fingir que nada paso pero a cambio quiero que te vayas –dicho esto, salió dejándole solo-
Todo había terminado, el moreno se había marchado hacía tiempo y se encontraba solo el cobalto, acomodando sus zapatillas y guantes. Terminando de arreglarse salió corriendo a toda velocidad lo más lejos que podía, corría sin rumbo fijo, cualquier lugar era bueno para olvidar lo sucedido y meditar un poco.
-te dije que no tardarías en echarme cuando crecieras –decía para sí mismo –debí haberte dejado con Rouge cuando me lo pido, al menos con ella no habrías replicado al encontrarte en la situación en que estuvimos esta mañana-
Sus palabras se las llevaba el viento. Corría buscando donde refugiar sus penas, siendo la playa el único lugar en que no le buscarían debido a su miedo al agua, paró allí, recostándose sobre una inmensa roca mientras veía el hermoso cielo.
Estando a solas con Shadow, este le recostó sobre sus brazos, acunándole con cuidado mientras decía.
-que bien que estés mejorando Shadow –le tomó con cuidado, acariciando sus púas-
-Sonic –sonrió posando ambas manos sobre el pecho del azulado –te quiero
-yo también te quiero Shadow –con más cuidado, acarició la cabeza del oscuro –y mucho
Simples recuerdos vagaban por su mente, recuerdos que le hacían esbozar una cálida sonrisa al mismo tiempo que hacían que su pecho doliera como si le hubiesen golpeado fuertemente.
-te advertí que no dijeras eso Shadow –cerraba sus ojos, recostando su espalda contra la roca –te lo dije-
El erizo corría alejándose de todo y todos. Necesitando aclarar la mente. lo más indicado, para él, era alejarse de todos y detenerse a pensar en todo lo que necesitaba solución y dentro de su cabeza no había más que un borrador de lo que podía haber pasado.
Se hallaba detenido frente a un prado no muy lejos de la cuidad, las florecillas silvestres abundaban y el pasto acariciaba el suelo con la gracia de un gorrión, del mismo modo los arboles crecían majestuosos ofreciendo una sombra incomparable a sus visitantes. El lugar era bastante bello y muy extenso, allí seguro podría pensar en todo lo que le quejaba y encontrarle una rápida solución.
Todo se encontraba tranquilo pero algo se negaba imponentemente a que el erizo se concentrara en lo que deseaba. Un fuerte dolor de cabeza que estremecería al más fuerte comenzaba a hallarse en la suya; el erizo tomaba su cabeza con ambas manos, tratando de resistir las fuertes punzadas de dolor. El inmenso sufrimiento crecía mientras que consigo llevaba unos muy nublados recuerdos acompañados de vocecillas irreconocibles y distorsionadas que se acumulaban en su cabeza volviéndose parte de un indescifrable laberinto de ideas propensas a ser erróneas.
-ha Shadow, vaya que has hecho pasar malas rachas a Sonic –susurro –deberías tratarle de un modo más amable si regresas a la normalidad. Gilipollas –murmuro suspirando –Sonic te quiere y tú le maltratas, que guay, lo que todos queremos –menciono con ironía –en fin, si sigues de ese modo, cuando te des cuanta será muy tarde…
Ese dialogo se repetía en su cabeza una y otra vez, volviéndose cada vez más claro al mismo tiempo que se volvía más confuso he indescifrable para el azabache. Su cuerpo no soportaba más, necesitaba librarse de ese dolor tan horrible que le atormentaba como si le hiciera pagar algo.
-¡¿Qué quiere decir todo eso?! –Se sujetaba la cabeza cayendo arrodillado al frente de un árbol -¡ha! Ya no lo soporto ¡¿Qué paso anoche?!
Se hallaba tirado sobre el piso, sujetándose el cráneo con ambas manos, sus inquietas orejas bajaban hacia adelante por el dolor que le aprisionaba y su ojos se cerraban con fuerza al escuchar una bomba de más de una voz que sonaba a la vez, todas repitiéndose cual eco mientras se distorsionaban siendo disfrazadas por otras, no importaba el número de vocecillas que fuesen, todas decían lo mismo "Shadow".
-por favor… -suplicaba el atormentado erizo –deténganse…
Su respiración se aceleraba tras cada inquietante voz. Le disgustaba tener que escuchar todo aquello. De entre todas las voces había uno que lograba reconocer, esa era la del héroe azul, quien no paraba de decir su nombre y un lindo apodo que supuso le había puesto "Shady" era lo que decía.
No soportaba más, inevitablemente cayó sobre el piso, recostando su pecho contra el pasto al mismo tiempo que perdía por completo el conocimiento y la razón de sí. Su cuerpo se encontraba tirado sobre el pastizal de un lugar alejado, en esos momentos ya no tenía a su "niñero" para cuidarle y ayudarle si algo como eso le ocurría, ahora estaba solo y las personas no pasaban regularmente por allí, sería una suerte si alguien le encontraba…
-Y así se quiebra la galleta (¿? Habéis visto esa peli? No? Bueno quien la vio me entiende, jeje, pues nada, aquí estuvo el capítulo numero 10 y creo que vamos bien, espero vuestra opinión.
-adios, ya sabemos, alguna queja o duda o algo por así decirlo, en los comentarios (respues a los primeros diez ewe)
