Hola? ya sé ya sé... seguro quieren matarme si no es que ya estoy en la death note de varios u.u, pero... tengo algunas razones (excusas) para intentar justificar mi ausencia tan prolongada veran.. (suspiro) estaba en periodo de examenes en la universidad contrabajo y dormía, estuve muy estresada y a punto de suicidarme de una buena vez... tuve problemas con mi querida computadora que tanto amo (sarcasmo. Inner: te odio maldita computadora!) y para colmo luego tuve problemas con mi queridísimo y muy amado internet ¬¬ así que todo se ponía en mi contra para subir el cap u.u por ahí me llegaron amenazas de Hinata-sama198, Anderson Uchiha y Kelly Cross (es broma los amo esa es la verdad) Kelly Cross diario me recordaba que tenia que actualizar ya! pero yo no podía y lo segui aplazando y aplazando y no se como se prolongo tanto... espero me perdonen porque hace poco fue mi cumpleaños u.u bueno dejando a un lado mis disparates babosos los dejo con el ultimo cap? quien sabe...
perdonenme! :3 los amo!
Capítulo 10: otra vez...
El cansancio le pesaba en todo el cuerpo, se sentía desfallecer, llego con la sonrisa de satisfacción a casa pensando en que al fin recibiría su merecido descanso, sin prisa ni problemas abrió la puerta y claramente se escucho el chillido de las bisagras al rotar, la oscuridad embargaba el lugar…
-¡SORPRESA!- gritaron al verla entrar a casa y tomarla desprevenida y descuidada.
-¡¿qué es esto?!- pregunto mientras sonreía emocionada y en su torpe cabeza comenzada a carburar la información.
-¡Tú fiesta de cumpleaños!- le afirmo Tenten mientras se abría el paso entre la aglomeración de gente.
La Hyuga solo sonrió mientras era guiada por Tenten.
-¿por qué de disfraces?- le pregunto a la castaña al oído.
-no se… fue idea de Neji- respondió la castaña mientras guiaba a la ojiperla a su habitación para que se cambiará, después de haber sido felicitada por sus amigos.
-¿Tengo que ponérmelo?- pregunto con una mueca de insatisfacción al ver que le entregaba un vestido.
-¡si! es lo mínimo que puedes hacer…- le contesto sonriente Tenten –además… se que odias a las princesas así que te conseguí este de plebeya-
La Hyuga rió. –Entonces… me gusta- afirmo, miro el vestido y entro al baño a cambiarse – ¡Tenten!- llamo antes de salir.
-¿mande?-
-estode…- carraspeo – ¿no invitaste a Naruto de casualidad?- pregunto tratando de disimular su emoción al pronunciar su nombre.
-¿al innombrable?- exclamo divertida la castaña.
Hinata rió fingidamente –si a él- contesto apurada.
-no tranquila, no lo invite- respondió Tenten tratando de calmarla.
-ah… que bien- dijo mientras se lamentaba. Quizás debió decirle a Tenten que ya habían vuelto, que ahora estaban juntos de nuevo, digo, tenía poco muy poco tiempo pero… debió decírselo.
Y ese día no había podido evitar el revisar su maldito celular a cada momento – ¿por que no me ha llamado?- se preguntaba a cada instante, se puso el maldito vestido, el antifaz y salió de ahí.
Tenten había sido muy cuidadosa al organizar la fiesta a espaldas de la Hyuga y su plan había sido un éxito. La casa estaba bellisimamente adornada y la alegría estaba presente, te voltearas por donde te voltearas encontrabas bebidas o diferentes manjares de comida, en el aire trancurría un buen ambiente y buena música, además, era divertido ver la ocurrencias en los disfraces que por ahí desfilaban. Hinata estaba feliz… feliz de tenerla a ella y a Neji gente que la quería, que se preocupaba por su felicidad, solo faltaba cierto blondo que no se había dejado ver ni escuchar en todo el día.
-¡Felicidades Hinata!- Llamo la voz al verla caminando entre la gente absorta en sus pensamientos.
Quedo estática y fue muy cuidadosa al observar los ojos detrás de ese antifaz.
-Soy Kiba- sonrió el chico mientras se levantaba un poco la mascara.
-ahhh… lo siento Kiba no te reconocí, te ves muy bien- le confesó mientras el chico la abrazaba.
-gracias tu también te ves hermosa- le contesto.
La chica sonrió y antes de continuar con la plática fue abordada por otras personas.
-¿me disculpas?- exclamo mientras se alejaba del castaño.
-Claro- contesto él resignado. ¡Maldita sea! Aun no superaba lo que sentía por ella, aún no asimilaba la distancia que lo separaba de esa mujer –como te odio Namikaze Naruto- fue lo único que mascullo entre dientes. –Mira un bar…- se dijo –sería bueno para desahogarme…- expreso en silencio con todas las intenciones de pasar la velada bebiendo y con las mismas se perdió entre la gente caminando hacía el bar.
Neji se encontraba hablando de negocios (su tema preferido) con sus socios y amigos, Tenten iba de aquí para allá y Hinata solo trataba de entretenerse, tratando de olvidar que en todo el día no había sabido nada del rubio ni siquiera porque era su cumpleaños.
-¡Tenten!- llamo desesperada Hanabi: la menor de las Hyugas. Había vuelto de estudiar en: París; diseño de modas.
-¿qué pasa Hana?- pregunto la castaña.
-em… ¿conoces al hombre de ahí?- pregunto señalando a un chico. –Dime por favor que no es amigo de Neji- expreso cruzando los dedos.
-Déjame ver…- dijo visualizando la figura -¡ah!- exclamo –no, no, es amigo de Hinata, de echo… es su jefe- hablo bajito.
-¡¿enserio?!- exclamo emocionada –ahora dime por favor que esta soltero- volvió a rogar.
Tenten no pudo evitar esbozar una enorme sonrisa – ¡lo esta!-
-¿y… y… hay manera… de que Hinata me lo pueda presentar más tarde?- pregunto timidamente.
-¡Tonterías! ¡Vamos te lo presento! ¡AHORA!- exclamo eufóricamente mientras sin preguntarle la sujetaba de la muñeca y comenzaba a arrastrarla. Se encaminaron hasta acercarse con el castaño –Hanabi…- llamo Tenten -¿y que tiene de malo si fuera amigo de Neji?- pregunto curiosa.
-ah… que todos los amigos de Neji son tan aburridos como él- contesto la pequeña Hyuga y luego se tapo la boca tratando de no despertar la furia de la castaña. Tenten la miro fulminante.
-si… tienes razón, Neji es aburrido- sonrió la castaña y las dos reventaron de risa.
-¡Kiba!- llamo la ojos marrones.
-hola Tenten- hablo desanimado el Inuzuka, mientras le pedía al mesero otra copa y esa era como la quinta que bebia en tan solo veinte minutos. -¿Cómo estas?- le pregunto tratando de ser cordial.
-Todo bien, oye hay alguien que quiero presentarte…- llamo la castaña yendo al grado de una buena vez.
-ah que bien…- pronunció tratando de no demostrar su tono tan deprimido y desanimado –espero que no sea un amigo de Neji porque son muy aburridos- pensó el Inuzuka en silencio, mientras trataba de mostrar interés.
-Kiba te presento a: Hanabi- llamo la castaña, la Hyuga se quito el antifaz lentamente dejando ver sus hermosos ojos color perla.
-mucho gusto- exclamo ella al extenderle la mano.
Kiba como rayo soltó la copa no pudiendo evitar toser de la impresión –¡el gusto es mío!- contesto al instante extendiendo la mano en respuesta.
-Es la hermana menor de Hinata- contó Tenten sonriente por ver la reacción desesperada del Inuzuka.
- vaya, no sabía que tenía una hermana menor… y menos que era tan hermosa…- eso último se le escapo. –Ah digo… yo…- se apeno el castaño y comenzó a rascar su cabeza.
Tenten se carcajeó al ser testigo de signos de timidez por parte del chico y con el trabajo cumplido y la sonrisa de satisfacción decidió dejarlos solos. Mientras la pequeña Hyuga solo se sonrojo por el comentario.
-yo… mejor me voy- exclamo Tenten desapareciendo repentinamente, mientras Kiba y Hanabi solo se miraban con una enorme sonrisa.
-¡¿Dónde estas?!- preguntaba la Hyuga mayor mientras tenía el teléfono pegado a la oreja -¡ah! ¡¿Por qué apagaste tu celular?!- se quejo mientras zapateaba molesta.
-¿a quien llamas?- pregunto la castaña inoportuna, viendo como la Hyuga se encontraba escondida en el balcón de la enorme mansión haciendo corajes con un aparato electrónico en vez de disfrutar su fiesta.
-ah… yo… a nadie, solo estaba probando como estaba la recepción- se rasco la cabeza.
-eso pensé- exclamo Tenten.
Tenten miro su reloj y sonrió para sí misma -Ven…- la llamo, atrayéndola al escenario del lugar, donde estaba el grupo que estaba tocando una música muy agradable y vivaz.
La Hyuga se dejo arrastrar por Tenten, por algún extraño motivo la atención se centro en ella, un reflector cayo sobre su figura, incluso cerro un poco los ojos, todo ese fulgor de luz le lastimaba -¿que pasa?- fue lo único que inutilmente alcanzo a preguntar, cuando de pronto una suave melodia comenzo a resonar en todo el lugar... la figura era borrosa quizás por la intensidad de la luz que no la dejaba ver, quizás por el humo que comenzaba a escaparse de un aparato o tan solo quizás porque de por si él sin importar la hora del día o la oscuridad de la noche... seguía irradiando fulgor.
Esa canción... esa canción de compas suave y armonioso la dejo embelesada, estática, con la boca abierta y el corazón acelerado... con que facilidad le alteraba ese rubio el ritmo cardiaco a ella...
Como un pacto sin firmar
Yo no espero más de ti
y tú de mí no esperas más
es un pacto sin firmar
en la planta de tus pies
en el árbol, en la mar
La Hyuga parpadeo miles de veces en un minúsculo instante ¿Qué rayos hacía él ahí? Con una guitarra en la mano y en la otra el micrófono. Se estremeció al escuchar esas dulces palabras salir de sus labios, incluso ella podía jurar que sentía el sentimiento que ponía él en casa nota que salía tenuemente de su boca, y puede que la gente piense que no es el mejor cantante, y puede que todo el mundo piense que es un maldito ridiculo maniático demente pero... la cosa estaba en que a ella poco le importaba lo que la gente pensara de ese rubio, y por Dios, ella podía reconocer el fulgor de esos ojos zafiro aun estando detrás de un antifaz, incluso estando escondidos tras una enorme pared podía reconocer ese enorme brillo de luz que irradiaba él de sus ojos con tanta facilidad.
Ahora solo podía sentir como él le dirigía absoluamente toda su atención como si realmente en ese salón estuvieran ellos dos solos, su atención y que esa enorme sonrisa iba dirigida absolutamente para ella.
Como un pacto sin firmar
yo no espero más de ti
tú de mí no esperas más
un pacto sin firmar
en la planta de tus pies
traes arena de otro mar
te los limpio y me hago el loco
y como si esto fuera poco
antes roto que doblarme
antes muero que dejarte
Y no espero que seas nadie
para mí no es importante
yo no bailo con princesas
pero te haré reina del baile
estoy a punto de romperme
porque me gustas con coraje
mira que te lo advertí
que te metes con quien no sabes
ya te habrás dado cuenta amor
que yo no hago cosas normales
ven que no voy a cambiarte
ni tu vida será otra
yo te invito a este lugar
donde el amor no se equivoca
mira que te lo advertí
que te metes donde no sabes
ya te habrás dado cuenta amor
que yo no hago cosas normales
pero cuando quieras escaparte
del cristal de tu escaparate
ven que no voy a cambiarte
ni tu vida será otra
ven conmigo a este lugar
donde el amor no se equivoca
ven que no voy a cambiarte
no quiero que tu vida sea otra
ven conmigo a este lugar
donde el amor no se equivoca
ven, ven, que no voy a cambiarte
ven conmigo amor
ven conmigo a este lugar
donde el amor no se equivoca
Se bajo del escenario, dejo la guitarra a un lado, la gente comenzó a abrirse paso, la última estrofa se la susurro al oído, sus suaves palabras le estremecieron el corazón, desprevenida y con cara de shock así mismo era el estado actual de Hinata Hyuga, mientras en su cabeza aún comenzaba a procesar la información.
que yo no voy a cambiarte
no quiero que tu vida sea otra
y ven conmigo a este lugar
donde el amor no se equivoca
ni tu vida será otra
el amor no se equivoca
De un momento a otro, sin previo aviso, sin permiso, sin su consentimiento se puso de rodillas frente a ella, se quito el antifaz que intentaba en vano cubrir el resplandor de sus ojos, sonrió gustoso al ver el shock que había provocado en ella y como una duda enorme la embargaba.
-ya te habrás dado cuenta amor… yo no hago cosas normales…- le sonrió. –Ahora…- metió la mano en el bolsillo –Hinata Hyuga ¿Te casarías conmigo Otra vez…? por favor- suplico.
Si antes estaba estática y paralizada ahora estaba peor mucho peor – ¿casarnos?- y como un pétalo en otoño cayó desmayada.
Por la ventana se colaba una suave brisa: agradable y fresca, sentía como el aire le rozaba suavemente la cara inundada de ese aroma tan fresco, la suave agitación de las olas se mezclaba con el viento produciendo una agradable sensación y una hermosa melodía, el sol iluminaba tantito su cara como si este intentara despertarla de la manera más dulce posible, todo ese ambiente la llamaba a levantarse de una vez, de ir a disfrutar del día, de ir a correr y empaparse de todo ese hermoso paraíso… pero… no quería… su cama estaba muy cálida y acogedora como si conociera el placer de dormir sobre una nube de algodón, además, en su oído retumbaba un agradable sonido frenético que de alguna forma apaciguaba su alma, su almohada suave y deliciosa parecía exigirle seguir durmiendo y estaba cediendo ante las exigencias de esta, sin la menor intención de abrir los ojos o levantarse se revolvió más entre sus suaves sábanas mientras sonreía satisfecha de sentir ese agradable ambiente combinado con ese cómodo lecho, llena de satisfacción apretó más la cómoda almohada que tenía entre brazos… de pronto… despabilo ¿Desde cuando las almohadas se quejaban al ser estrujadas? ¿Desde cuando respiraban y latían? ¿Será… la nueva tecnología alemana? Se pregunto inquieta.
Alzó la mirada de sopetón y por Dios ¿desde cuando tenían hermosos ojos zafiro y una enorme sonrisa?
-¡aaaaaaaaaaaaah!- grito levantándose.
-¡Tranquila!- calmo él.
Ella alarmada miro su dedo anular… solo para comprobar algo que estaba especulando y… efectivamente, en el habían dos anillos ahora, él rubio le mostró su dedo anular en donde también habían dos sortijas y en su rostro una enorme sonrisa… de esas que ni el sol puede tapar, una sonrisa que tan solo confirmaba sus sospechas.
-si… estamos amarrados por siempre…- la sentencio. Se acerco a ella dulcemente y la beso, la recostó en la cama mientras aprovechaba su descuido y se subía sobre ella, la Hyuga abrió los ojos no perdiendo el contacto de su boca con la de él ¿Qué había pasado?
Se tallo los ojos suavemente mientras se regocijaba entre sus sábanas, abrió los ojos poco a poco -¿un sueño?- fue lo único que balbuceo al vacío.
-en realidad no…- pronunció él quien estaba sentado en el sofá y observaba las fotografías que había encontrado debajo de su cama –en verdad hice el ridículo- exclamo sonriente –y lo peor… es que me dejaste hacerlo solo, incluso rente este ridículo traje de príncipe- se quejo.
-tu de verdad me propu…-
-Si Hinata, te propuse matrimonio- exclamo con la sonrisa más bella que podía irradiar.
-pero…- pronunció confundida.
-¡y si no me dices que sí ahora te juro que salto por la ventana!-
-¡Eso es chantaje!- reclamo.
-no te preocupes, no saltaré por la ventana porque vas a decirme que si- se acerco a su cama, tomo su mano entre las suyas y la beso dulcemente, luego las froto contra su rostro.
Ella lo miro detalladamente ¿Qué hacía un príncipe azul pidiéndole matrimonio a una plebeya? Le acarició la mejilla mientras lo miraba a los ojos.
-¡Dime que si!- exclamo poniendo una dulce mueca.
Ella no pudo evitar reír –pero si ya estamos casados…- le recordó al mostrarle el anillo que portaba en el dedo.
-No Hinata, yo quiero darte una boda de verdad, la que no pude darte antes, la que te mereces, no una forzada- musito –Además, además hasta aprendía tocar la guitarra por ti- se quejo. –y… y… me memorice una canción y… y… tarde horas escogiendo un bonito anillo y me puse un traje de príncipe, no puedes despreciar mis esfuerzos- chantajeo.
-Naruto… ya sabes la respuesta- dijo al fin.
-¡Bien!- exclamo al alejarse de ella bruscamente y acercarse a la ventana.
-¡¿qué haces Naruto?!- llamo ella alarmada.
El rubio la ignoro, solo poso dos dedos en sus labios y emitió un sonido, de pronto ella sintió una fuerte brisa y un sonido ensordecedor.
-vamos- pidió al cargarla entre brazos repentinamente.
-¿Qué haces?- pregunto ella.
-¡Estoy secuestrándote sin la posibilidad de volver!- advirtió.
-¿Qué?- pregunto al ver un helicóptero al pie de su ventana, el rubio se subió a el con ella en brazos -¡Estas loco!- le regaño al ver que se alejaban.
-¿hasta hora te das cuenta?- le pregunto con ironía.
-¡Hinata!- llamo Tenten al entrar a su habitación y encontrarse con que no estaba, tan solo la vio alejarse por el aire con el rubio.
Le había vendado los ojos y obligado a caminar a oscuras.
-¿A dónde me llevas?- le pregunto angustiada.
-no voy a decírtelo- respondió él. –solo camina por favor- le pidió al oído –confía en mi- le pidió.
Ella solo sentía que los zapatos se le hundían por la vereda que seguía a oscuras, solo hacía lo que él le pedía.
-¡llegamos!- llamo él al quitarle suavemente la venda de los ojos y observar un arco a la orilla del mar con una escalinata llena de antorchas y flores… muchas flores… por alguna extraña razón las estrellas brillaban sobre ellos y solo se escuchaba el suave sonido del mar, mientras la brisa se llevaba sus interrogantes, pensamientos, dudas y lágrimas...
Se tapo la boca con ambas manos tratando de reprimir un grito, luego lo miro a él. -¿lo de casarnos era ahora mismo?- pregunto tratando de no llorar…
-si… es que… no iba a pasar un día más sin saber que no eres mi esposa, ¡¿sabes lo difícil que fue para mi firmar esos malditos papeles de divorcio?!- se quejo – Tranquila, los acabo de firmar, no lo había hecho- contó.
-pero si los rompiste- balbuceo al limpiarse la cara.
-¡na! Esos eran una copia, la verdad es que los originales los tenía guardados- confesó.
-pero…- balbuceo ella.
Tomó su rostro entre sus manos -lo sé Hinata, caíste en mi trampa, tenía planeado todo desde el principió- sonrió triunfador. –Ahora ven acá- la tomo dulcemente de la muñeca dirigiéndola hacia el altar - es sencillo, solo tienes que decir: acepto casarme con este loco maniático, cuando yo te de la señal y entonces... nada podrá desatarte de mi, nadie podrá salvarte Hinata, no tienes remedio.- rió.
-no quiero que alguien me salve- confesó mientras se limpiaba los ojos y ponía su mejor sonrisa.
Lo miro detalladamente, se estaba casando con un demente, a quien le importa…. Lo amaba, más de lo que nadie pudiera imaginar.
Eso había pasado ahora lo recordaba.
La brisa era suave con sus pensamientos pero nada amable con su cabello, de pronto bajo tantito la mirada y vio sus manos entrelazadas con las de él, en su dedo anular dos anillos, sonrió satisfecha, giro la mirada hacía atrás, sobre la arena vio dibujada sus huellas y lo mejor de todo es que no eran solo las de ella si no también las de él, observó como el mar suavemente las borraba llevándoselas a alguna parte donde nadie jamás las encontraria... al mirar hacía atrás no solo vio sus huellas sobre la arena sino... todo lo que había pasado en los últimos meses, giro la mirada al frente y lo encontro a él, lo miro detalladamente mientras su corazón le repetía una y mil veces al compas de su palpitar que cualquier cosa valía la pena por él... por verlo sonreír al despertar, por ahogarse sin salvación en el mar que sus ojos.
-¿Qué piensas?- le pregunto él al verla absorta en sus pensamientos.
Ella no le contesto en silencio dio unos pasos de prisa hacía él reduciendo el odioso espacio se puso de puntillas acercándose a su boca, le estaba pidiendo un beso, el rubio olvido la pregunta que le formulo a ella, cerro los ojos, ladeo la cabeza y abrió un poco más la boca esperando a que ella lo besará.
-¡Solo quería probar mi nuevo poder!- se burlo de él, el rubio abrió de sopetón los ojos al verse utilizado y timado.
-¡que malvada!- le grito, la Hyuga arranco a correr y él comenzó a perseguirla.
-¡no… se vale… tu corres… más rápido!- se quejo cansada ella cuando se vio pérdida.
-¡si… me has entrenado muy bien!- exclamo y la derrumbo sobre la arena –ahora yo pondré en práctica mi poder- se burlo.
-oh vaya, ese poder lo dominas muy bien- exclamo viéndose perdida, perdida entre las exigencias de sus labios tan insaciables, el sabor de su boca, la textura de la arena bajo su espalda y la suave brisa con el aroma del mar ran una perfecta combinación.
Era maravilloso el saber que podía besarlo cuando quisiera, sin miedo, sin pedir permiso, tan solo tenía que sujetar su rostro entre sus manos y él iba a responderle sin queja alguna, era un bonito poder, un maravilloso control y pensar que iba a dejar todo eso aquella tarde de abril, ahora daba gracias a Dios de haber desistido de alejarse de él porque en estos momentos se estaba dando cuenta de que él tenía una gran parte de su alma dentro del bolsillo…
Ahora se encontraban recostados sobre la arena con las manos entrelazadas fuertemente con un dibujo a lado: un corazón, un enorme corazón dibujado sobre la arena que decida: Naruto y Hinata por siempre. P.D. No olvides que te amo.
Él rubio se levanto y luego la ayudo a ella a levantarse - al fin eres mía para mi solo- balbuceo sacándole un habitual tono rojo en las mejillas a la Hyuga - entonces... ¿juntos para siempre hasta el final?-
-como si tuviera remedio- contesto ella.
-bien- contesto para luego desprenderle un beso de la boca. -porque... no quiero... que olvides que te amo-
No me juzguen por casarme con un maniático loco y extremadamente persistente... quizás es dificil de entender y más de explicar, pero no conocen el brillo que sus ojos irradian cuando me mira, como si yo fuera una hermosa pintura o la cosa más fascinante sobre la tierra, no conocen la sonrisa que esboza cuando estamos juntos como si yo fuera en verdad algo maravilloso, no saben con la suavidad que me roza los labios con tanta dulzura como si yo fuera una figurilla de porcelana y no conocen el placer de ahogarse sin remedio en sus ojos... y no se trata de lo que soy o no... si no de lo que él me hace sentir que soy.
La cancion se llama: En la planta de tus pies y es de Alejandro Sanz.
¿que tal quedo? ¿les gusto? ¿merezco un review aunque los hice esperar tanto? ojala que merezca uno, porque en verdad me gustan sus reviews, ya se fijaron que no puse fin? la cosa es que no le pongo fin a mis historias... lo digo por las veces que me la pase engañándolos u.u, lo siento!.
bueno... y aquí termina todo... y quiero agradecerles, su tiempo, sus animos y sobretodo su paciencia por hacerlos esperar tanto, espero que el final valga la pena para remediar mi retraso lleno de excusas, pero enserio disfrute escribir este fic y disfrute tanto el compartirlo con ustedes, fuera de eso de que si esta lindo o no, disfrute cada momento que le dedique tiempo a esta historia, disfrute sus reviews eso fue lo mejor de todo y sus comentarios, y pensar que este fic iba a ser un one-shot XD, yo creo que me excedi tantito... gracias a todos enserio!
Gracias chicos es maravilloso ver que muchos leen esta humilde historia! gracias por hacerme sentir ese gusto! :D
y bueno diran: esta es una maldita cínica y más por mi enorme retraso, pero... tengo planes para un nuevo fic proximamente y bueno... esto es opcional, me gustaria que me acompañen en una nueva aventuraa de la que procurare ser más puntual, pero para los que no quieran porque simplemente me odian o tengan su motivos yo lo entendere no hay problema y una vez más les agradezco todo su tiempo y a los que acepten esta nueva misión entonces... nos veremos pronto!
Espero sus reviews! onegaii!
y no olviden que los amo con todo mi corazón atte: Nakahara Sunako.
p.d el que quiera agregarme al face o al msn es libre de hacerlo con toda la confianza, los espero... (¡es obligatorio! ( no es cierto los engañe XD)) :D
¿epílogo? quizás... ¿que dicen?
