"Para Cambiar y Formar"
("To Change & Shape")
Severus Snape x Harry Potter
Autor original: Blueowl
Traductora: Eowynd
Notas de traductora:
1) la autora en ingles utiliza ciertos términos como: parselmouth, parselmagic y parseltongue, que serian en orden, boca de parsel (alguien que habla parsel), magia de parsel y lengua de parsel (idioma de las serpientes). Así que en el fic Harry es un parselmouth, es decir habla parseltongue y practicara más adelante parselmagic.
2) Este fic cae en la categoría de Father/Mentor (Padre/Mentor), es decir, los fanfics donde Snape adopta a Harry sea como hijo o sea como aprendiz, por lo tanto no habrá Yaoi ni nada en el estilo entre ambos.
3) Todos los (*) que vean tienen explicaciones al final de cada capítulo por parte de la traductora
4) Todo lo que está en cursiva son pensamientos o recuerdos
5) todo lo que este entre : :, como :este ejemplo: es referido a que se está hablando en parsel, así que casi siempre es entre Coral y Harry
OOoOoOoOoOo
Parte 10: Más que simplemente Similares
"¡Definitivamente, Neville!" respondió excitado Harry cuando Neville le pregunto si le gustaría pasar las fiestas con él en la mansión de los Longbottom. "¡Muchas Gracias! ¡Va a ser increíble!"
Neville se sonrojo. "Me alegra que dijeras que sí. Cuando le pedí permiso a Abue para preguntarte, no estaba segura de que aceptarías."
"¿Por qué no lo haría? ¡Eres mi mejor amigo!" exclamo Harry, aún extasiado de que lo hubieran invitado y un poco más alto de lo que normalmente era. Estaban solos en el borde del campo así que estaba bien.
Neville brillo, un pequeño sentimiento de orgullo alzándose en su pecho. ¡Él era el mejor amigo de alguien!
"Así que, ¿Dónde vives?" pregunto Harry, un poco más calmado.
"En las afueras de Wiltshire, Inglaterra, con mi abuela"
"Y la llamas, Abue, ¿cierto?"
Neville asintió.
Los ojos de Harry se abrieron repentinamente, bajando la mirada hacia Coral. "Um, Neville, ella sabe sobre Coral, ¿cierto?"
Neville asintió. "Sí, ella lee El Profeta, aunque no se preocupa por mucho de los reportajes. Le dije que Coral y Hedwig probablemente vendrían contigo si es que decías que si."
"¿Y dijo que está bien traer a Coral?"
"Ella dijo que te dijera que Coral es tu responsabilidad."
Harry asintió. "Okay."
Neville sonrió, antes de colocarse serio y preocupado.
Harry frunció el ceño. "Neville, ¿Qué sucede?"
"Bueno, durante las fiestas, en algún momento, vamos a. . . visitar a mis padres, y yo, bueno, Abue, me dijo que deberías saber. . . ." Neville suspiro, encontrando difícil decir algo más.
Harry parpadeo, un poco confundido. "Okay, está bien, pero no lo entiendo. Pensé. . . bueno, cuando aprendí que vivías con tu abuela, pensé que eras. . . bueno, como yo"
Neville sonrió tristemente. "Lo soy. Mis padres viven en St. Mungo"
Harry frunció el ceño, sin gustarle a donde iba esto.
"Diez años atrás, mis padres fueron torturados por los mortifagos con la maldición Cruciatus. Ellos no... Bueno, ellos no son los mismos de antes" Neville continuo con suavidad. "Y nunca lo serán."
Harry trago. "Lo siento, Neville."
Neville se encogió de hombros sin entusiasmo. "Realmente no los conozco de antes."
"Aún así debe ser difícil."
"Lo es" admitió Neville.
"Gracias por decírmelo, Neville."
No hablaron por un largo tiempo luego de eso.
O o O o O
Harry iba recorriendo el camino hacia la oficina del Director. Las fiestas empezaban el día siguiente, y estaba tan impaciente por irse con Neville que ya había empacado todo, incluyendo los libros de medicina que Madam Pomfrey le había permitido llevarse.
No sabía por qué el profesor Dumbledore lo había llamado, pero Neville dijo que probablemente era porque iba con él a casa por las fiestas. De acuerdo a Neville, su abuela había sentido necesario aclarar lo de su visita con el director, incluso antes de habérselo pedido formalmente. Siguiendo las direcciones que la profesora Sprout le había dado, se hallo frente a una gárgola de piedra.
"Um, ¿dulces de limón?" pregunto Harry, sintiéndose un poco tonto de estar hablando con una gárgola. Sin embargo para su sorpresa, se deslizo a un lado y la escalera giradora apareció ante sus ojos.
Al subir, golpeo la puerta.
"Adelante, Harry."
Harry obedeció, al reconocer la voz de Dumbledore.
Entrando a la oficina, rápidamente quedo impresionado con el lugar. Había tantos objetos y cosas brillantes a las cuales mirar, pero no se sentía como un viejo museo como uno podría haber creído. No, se sentía muy acogedora.
"Hola, Harry."
Harry miro al frente de la oficina, encontrando un largo escritorio de madera enfrente de un coloridamente vestido Albus Dumbledore. Había también un ave roja durmiendo en una percha a un lado del escritorio.
"Hola, señor," dijo, avanzando tentativamente.
"¿dulce de Limón, Harry?" ofreció, indicando a un bol al final del escritorio.
Harry sonrió. "Gracias, señor," dijo, deteniéndose frente al escritorio.
"Siéntete libre de sentarte, Harry. Si aun no te das cuenta, no estás en problema"
Harry le dio una sonrisa aliviada. Estaba seguro de que no estaba en problemas, pero aún así, era bueno que se lo confirmaran.
"Bien, me han dicho que pasaras las fiestas con Augusta y Neville Longbottom."
"Sí, señor."
"¿Confió en que tengas todo empacado?"
"Sí, señor."
Dumbledore asintió, sus ojos brillando antes de colocarse más serio. Levantándose, se movió hacia una de las estanterías detrás de su escritorio. Levantando su mano hacia una caja finamente tallada, Harry noto que la mano del Director estaba cuidadosamente envuelta con una tela.
: Puedo saborear restos de sangre seca en el aire: siseo con suavidad Coral. : Creo que de alguna manera el Director se lastimo:
Harry asintió en silencio, preguntándose qué pasó y por que el director no se había curado a sí mismo. Seguramente que el director podía realizar un simple encantamiento de curación, ¿cierto?
Dumbledore se giro, sosteniendo una pequeña y simple medalla que podía ser puesta en cualquier collar o pulsera. Había un fénix al centro del blanco metal y grabados de un extraño lenguaje alrededor del borde.
"Quisiera que usaras esto desde ahora, Harry. Es una traslador de emergencia. Se activara si tu fuerza vital desciende abruptamente por cualquier razón o si dices Nido de Fawkes. Te traerá aquí y alertara a Madam Pomfrey y a mí de tú llegada."
Harry parpadeo.
"Es tan sólo una precaución, Harry. Entiendo que el profesor Snape te explico la necesidad de estas medidas"
Harry asintió lentamente, tomando la medalla y viendo un pequeño gancho que la aseguraría con facilidad al collar que Snape le había dado. Con destreza, la adjunto a su cadena alrededor de su cuello antes de enterrarla entre sus ropas.
Dumbledore sonrió, colocando sus manos sobre el escritorio. Vez más, los ojos de Harry se desviaron hacia el vendaje en la mano del mago más viejo. El Director noto a donde iba su mirada y sonrió suavemente.
"La otra razón por la cual te llame era para poder comprobar personalmente que tan lejos has llegado en la magia del parsel." Movió su mano herida y comenzó a sacar el vendaje.
"¿Qué sucedió, señor?"
"Fui un poco descuidado al recorrer el bosque hace unos días. Normalmente, habría curado el corte de inmediato, pero entonces me entro la curiosidad. Si no te molesta, me gustaría que trataras esto. He sido instruido por Madam Pomfrey de que has tratado a varios de sus compañeros, y, como son mis estudiantes, me gustaría experimentar su buen trabajo directamente."
Harry se levanto de su asiento y se acerco al escritorio para tener una mejor vista. Dumbledore giro su silla y le indico a Harry que rodeara el escritorio.
Mirando hacia la mano del director, la cual estaba completamente descubierta, Harry encontró un largo corte en la base de la palma. Estaba roja e hinchada en los borde y Harry supo instantáneamente que estaba infectada. Harry también fue capaz de concluir que lo que hubiera causado el corte era alfo contundente y serrado.
"Bueno, señor, luce infectada, pero no debería ser problema. ¿Desea que se la adormezca mientras se la sano?" pregunto Harry, entrando en el 'modo profesional' que Madam Pomfrey le había mencionado que tuviera cada vez que trataba un paciente.
"¿Puedes hacer eso?" pregunto Dumbledore, un poco sorprendido.
Harry asintió. "No es tan difícil. Mi magia cubre temporalmente los nervios, bloqueando las señales del dolor."
"Ya veo. Bueno, no se preocupe por eso. Estaré bien así" dijo con ligereza.
Harry asintió, no tan sorprendido de que el director haya declinado la oferta. La mayoría de los chicos que sanaba rechazaba la anestesia cuando la ofrecía. Cuando había curado a Fred Weasley la semana anterior, George, su gemelo, dijo que aceptar eso habría sido de niña.
Harry miro hacia el rostro de Dumbledore antes de tomar la mano con su diestra y mover su mano izquierda con Coral alrededor de su muñeca.
"Probablemente sentirá un cosquilleo cuando mi magia se haga cargo de la infección, pero no debería doler mas allá de eso" comento con sencillez.
Dumbledore asintió, mirando con intensidad.
Harry se preguntaba si era más una prueba que una petición curiosa. No importaba, suponía que el Director estaba en su derecho de asegurarse de su progreso en la magia del parsel. Quién sabe qué tanto, la Junta estaba preocupada de esto, y no quería que nadie pensara que no estaba trabajando tan duro como podía en su magia.
: Heridas, límpiense; corte, sanate: siseo.
Sintió los músculos en la mano de Dumbledore endurecerse levemente cuando introdujo su magia y se mezclo con la del director, rápidamente superando la infección y sanando la herida. Vio la piel arreglarse, sin dejar ni una cicatriz como evidencia de donde había estado el corte.
Dumbledore cerró y abrió la mano comprobando el trabajo de curación. Sonrió.
"Muy impresionante, Harry. Bien hecho."
"No fue nada, señor."
Dumbledore miro hacia Coral. "Y gracias a usted también, Madam Coral."
Coral se enderezo con obvio orgullo, agradeciendo la atención. Harry sonrió, divertido.
"Ella dice, 'de nada'" tradujo Harry.
Dumbledore le dio un breve, y apreciativo asentimiento antes de mirar a Harry. "Bueno, mi muchacho, disfruta del descanso de invierno, y Felices Fiestas."
O o O o O
El viaje en tren hacia la estación fue rápido, y antes de que Harry lo supiera, se estaban bajando del tren y apresurándose hacia una mujer de aspecto recio cerca del área donde los estudiantes se bajaban para reunirse con sus familias pro las fiestas.
"Esa es mi abue, con el sombrero de buitre. Vamos, no le gusta esperar" Neville dijo sin respirar, empujando su equipaje mientras trataba de mantener a Trevor en el bolsillo de su pecho.
Harry se las arreglo para seguirlo, arrastrado su carro detrás de él con la jaula de Hedwig balanceándose encima.
"Buenas tardes, Abue" dijo Neville, parado a un metro frente a ella.
"Neville," dijo, levantando un poco la nariz.
Neville rápidamente aclaro su garganta, colocando sus cosas en el suelo mientras giraba hacia Harry. "Abue, déjame presentarte a Harry Potter, mi amigo y compañero de Hufflepuff. Harry, esta es mi abuela, Augusta Longbottom, matriarca de mi familia."
Harry levanto su mano derecha, manteniendo a Coral atrás de su espalda y fuera de la vista. Ella tomo su mano y lo miraba como midiéndolo. Harry se mantuvo erguido y derecho. "Es un gusto conocerla, Sra. Longbottom. Gracias por recibirme en estas fiestas."
Ella asintió con rigidez, pero pareció aprobar lo que vio.
"Dejaremos primero sus cosas en la mansión, y luego iremos al callejón Diagon" dijo, sacando un pañuelo. "Agárrense, ambos, y asegúrense de tener bien sujetas sus pertenencias. No regresaremos si se les queda algo."
Harry y Neville rápidamente hicieron lo que les dijeron, aunque Harry le dio a Neville una mirada interrogante.
Justo cuando tomo el pedazo de tela, Harry consiguió ver a Neville murmurar, 'traslador', en respuesta a su silenciosa pregunta. Repentinamente, con todas sus pertenencias detrás, sintió que era absorbido, antes de aterrizar precariamente en la gravilla.
"Primera vez, por lo que veo" La señora Longbottom dijo mientras Neville ayudaba a Harry.
"Sí, señora" dijo, mientras masajeaba el lado de su brazo que había chocado con su equipaje. Hedwig estaba enojada y molesta dentro de la jaula que ahora estaba de costado. Harry rápidamente corrigió esto antes de levantarse y mirar alrededor.
Estaban en el camino de gravilla que conducía a una gran mansión en el medio de una pradera. Era un lugar bellísimo, y Harry podía ver edificios surgiendo, de la extensa y bien cuidada propiedad.
"Lo hizo mucho mejor que Neville en su primera vez, Sr. Potter," comento la Sra. Longbottom, antes de mirar a su cosas. "Dejen todo allí. Los elfos domésticos se encargaran de todo. Ahora, ambos, tomen mi brazo. Nos apareceremos en el callejón."
Aún algo mareado por el traslador, Harry consiguió hacer lo que le dijo junto con Neville, aunque no tenía idea de lo que 'aparecerse' significaba.
"Sujétate" susurro Neville, justo cuando todo se movía como en un horrendo caleidoscopio de caos que simplemente lo quería hacer vomitar mientras era golpeado en todos lados.
Aterrizaron, aunque Harry no sabía que los había lanzado.
"¿Estas bien, Harry?" pregunto Neville, golpeando su espalda.
Harry trago mientras se encontraba doblado, luchando contra la bilis que quería salir. Lentamente asintió. "Y-yeah, aunque creo que casi pierdo una rana de chocolate"
"Nunca hubiera imaginado que un Hufflepuff tendría estomago de acero, Sr. Potter," dijo la Sra. Longbottom, su tono ni amable ni duro mientras lo miraba.
"Yeah, bueno, la mayoría no creería que un Hufflepuff pudiera ser un hablante de parsel tampoco, pero aquí estoy" dijo, aún doblado y tratando de calmar su estomago.
: Cuidado, Harry. Cuida tu tono. No creo que ella aprecie esa clase de retorica: dijo Coral desde su manga.
: No era una retorica, era un hecho: Harry siseo bajo su aliento.
Sonó como un suspiro, así que la Sra. Longbottom no dijo nada de eso. Neville, sin embargo, reconoció el sonido y supo que él había hablado con Coral en su manga.
Finalmente, Harry se enderezo, sin temer que fuera a escupir cosas por todos lados. Rápidamente noto que estaban en el borde del callejón Diagon, alejados del camino de los compradores y cerca de la entrada donde estaba el Caldero Chorreante.
"Bueno, ahora que ya se ha recuperado lo suficiente, tenemos algo que recoger" dijo la Sra. Longbottom, guiándolos por el callejón hacia Ollivander's.
Los ojos de Neville se abrieron con felicidad y Harry podía sentir la magia de su amigo saltando con alegría.
"Ah, Sr. Potter. Admito que no esperaba verlo tan pronto" dijo el Sr. Ollivander, apareciendo de la nada mientras entraban.
"Hola, Sr. Ollivander," dijo Harry mientras el extraño hombre giraba su atención hacia los Longbottoms.
"Madam Longbottom, es tan agradable verla de nuevo. Pino, fibra de corazón de dragón, 27 centímetros. ¿Confió en que se ha estado portando bien?"
"Sí, Sr. Ollivander, ¿pero podríamos llegar a nuestro asunto? Mi nieto necesita una varita nueva. La de su padre aparentemente no es una buena elección para él, desafortunadamente" dijo, su voz volviéndose fría como si fuera la culpa de Neville, que la varita no funcionara bien con él.
Neville bajo la vista, avergonzado. La mandíbula de Harry se tenso.
: Tranquilo, Harry: susurro Coral.
"Sí, bien, es la varita la que escoge al mago, sabe. No hay mucho que se pueda hacer al respecto" dijo Ollivander, levemente intranquilo.
"Sí, claro" comento la Sra. Longbottom con un apenas escondio bufido.
Ollivander entonces se acerco, midiendo a Neville justo como lo hizo con Harry meses atrás.
"Tuve que probar un montón de varitas diferentes, Neville. Me tomo un montón de tiempo, pero el profesor Snape dijo que a algunos magos les toma más tiempo."
Neville asintió sombríamente mientras Ollivander empezaba a darle varita tras varita para probar, todo mientras la Sra. Longbottom esperaba impaciente junto a la puerta.
Harry fue hacia el estante de los porta varitas y escogió un de cuero negro similar al suyo.
"Hey, Neville, ¿vas a conservar la varita de tú papá?" pregunto repentinamente Harry.
Neville se detuvo, mirando a su abuela. "Eh..."
"Regresara al almacén. Tal vez un futuro Longbottom le dará un uso a la varita de mi hijo" dijo cortante.
Neville bajo la mirada y coloco su mano con solemnidad en su bolsillo. Harry sabía que allí era donde llevaba la varita de su padre.
"Hmm, bien, ¿Por qué no dejamos que Neville la mantenga como una varita secundaria por ahora?" pregunto Harry, arriesgándose. "Así al menos se usara con regularidad y no estará juntando polvo."
"Tal vez un arreglo así no sea malo" comento.
Harry tomo un segundo porta varitas de la repisa.
"Sr. Potter, ¿Qué está haciendo?" pregunto la Sra. Longbottom, notando los dos ítems en su mano.
"El profesor Snape dice que los porta varitas son importantes y que todo mago y bruja inteligente los usa" dijo Harry, moviéndose hacia el mostrador para pagar por ellos. Costaban 9 sickles la pieza y un galeón por dos.
Ollivander asintió apreciativamente hacia Harry, viéndolo colocar el pago sobre el mostrador, mientras se iba a la parte de atrás a buscar más varitas para que Neville probara.
"toma, Neville, esta la pones en la parte interior del brazo con que manejas tu varita, así" dijo, levantándose su propia manga para mostrarle el porta varitas que sostenía su varita principal. "Y esta" comenzó, arrodillándose y levantando con agilidad el pantalón en la pierna izquierda de Neville para colocar el segundo porta varitas, ignorando el hecho de que la Sra. Longbottom estaba mirándolo. "Te la pones en la pantorrilla. Los magos subestiman a un oponente cuando creen que lo han desarmado"
"Harry, no tenias que comprarme estos" comenzó Neville, avergonzado mientras Harry se levantaba luego de asegurar el segundo porta varitas en su pierna. "Es decir, me alegra que lo hicieras, pero—"
Harry le indico que lo dejara. "Considéralos un regalo anticipado de Navidad, Neville. Eres mi amigo, no es problema"
La Sra. Longbottom parpadeo mientras Neville asentía en silencio.
"¡De acuerdo!" comento Ollivander, apareciendo con unas pocas cajas con varitas. "Tratemos estas"
Neville trato unas pocas más, cada una fallando en ser una buena compañera, hasta que finalmente... llego a una varita oscura.
Chispas doradas salieron desde la punta, la reacción más fuerte que había obtenido hasta ahora de ninguna varita, y todos supieron que había encontrado la varita para él.
"Wow," Neville suspiro.
"Acebo, 23 centímetros, pelo de cola de unicornio" anuncio Ollivander, luciendo muy pensativo ante la varita para luego mirar a Harry. "Bastante adecuado."
"Mi varita también es de Acebo, 23 centímetros, Neville," dijo Harry.
"Hay algo más que una simple similitud, Sr. Potter," intervino Ollivander. "Vera, esta varita y su varita fueron ellas del mismo árbol y cortadas del mismo largo. Me atrevería a decir que ustedes dos serán muy cercanos el resto de su vida"
"Así que, ¿nuestras varitas son hermanas?" pregunto Harry, un poco intranquilo, considerando que su varita ya era hermana de la de Voldemort.
"Oh, yo iría mas allá y diría gemelas. A diferencia de las otras varitas hermanas que tienen el centro del mismo animal, el acebo reunido y usado para sus varitas no sólo provenía del mismo árbol, sino que de la misma rama. Eso es muy raro, por que usualmente un sola varita puede hacerse por rama, no dos. Sera muy interesante saber donde estarán ambos en los siguientes 20 años."
Harry y Neville se miraron el uno al otro, sin saber que pensar. Con eso, la Sra. Longbottom pago la varita de Neville, sin decir demasiado antes de aparecerlos de regreso en la mansión.
"Muéstrale la mansión, Neville, y asegúrate que no le falte nada a su cuarto. Llama a uno de los elfos si es necesario" dijo la Sra. Longbottom, mientras abandonaba el cuarto.
"Sí, Abue" Neville dijo obedientemente antes de mirar a Harry. "Por acá."
Harry lo siguió feliz.
La mansión tenía un extraño sentimiento de rigidez, y Harry se preguntaba si todas las mansiones se sentirían tan frías. No era fría por la temperatura ambiente, sino fría emocionalmente. El lugar entero tenía esta sensación extraña, y el hecho de que hubiera cuadros con movimiento no tenía nada que ver. Era la atmosfera. Todo estaba perfecto y limpio, al punto de que Harry se tuvo que preguntar si realmente alguien vivía ahí. Era un poco enervante.
Neville le mostro la sala de estar y el comedor, seguido de la cocina y librería, y entonces finalmente los dormitorios y los baños. Neville solo le mostro los dos primeros pisos, diciéndole a Harry que el piso superior tan solo eran más dormitorios y estudios.
"Y este, es mi cuarto" dijo Neville, orgullo apareciendo en su voz por primera vez desde que Harry lo había conocido.
Era un cuarto simple y pequeño, pero ordenado y confortable. Había cómodas contra las paredes y un ropero en la esquina y una ventana unos pocos metros hacia la derecha. Había dos cuadros que no se movían junto a la puerta, algo oculto por uno de los vestidores más altos, así que uno tenía que ponerse directamente en línea para verlos. Las cosas de Neville de la escuela, estaban sobre la cama.
"Es genial" dijo Harry, tomando nota de los libros de plantas apilados sobre el escritorio y unos pocos ítems esparcidos sobre este.
Neville sonrió, feliz de que su cuarto obtuviera la aprobación de su amigo.
"Tú estarás durmiendo en el cuarto de al lado, te lo mostrare ahora. El baño está cruzando el pasillo" continua comenzando a salir del cuarto.
Harry comenzó a seguir a Neville, pero se detuvo ante los retratos inmóviles, rápidamente notando su parecido con Neville.
"Oh," dijo Neville, retrocediendo. "Esos son mis padres. Mandaron hacer sus retratos unas pocas semanas antes de que pasara"
Harry asintió lentamente, repentinamente preguntándose como lucirían sus padres. Nunca había visto una foto.
"No tengo una fotografía de mis padres" admitió Harry tranquilamente. "Los Dursleys no tenían ninguna, o al menos no me las mostraron. Hump, lo más probable es que quemaran cualquiera que hubieran tenido."
Neville se enderezo, y Harry se pregunto si Neville se estaría molestando por él. Después de un momento, Neville hablo. "Bueno, no creo que tenga de tú papá, pero pienso que tengo algunas de tú mamá. Uh, nuestras mamas fueron amigas, o eso fue lo que Abue me dijo una vez."
Los ojos de Harry se abrieron. "¿Tienes algunas fotos? Me encantaría verlas."
"Le preguntare a la Abue donde están los álbumes con fotos del colegio de mi mamá; debe haber algunas de tu mama allí" prometió Neville.
Harry no podía agradecerle lo suficiente a Neville cuando fue capaz de traer las fotos desde el ático más tarde ese día. Con certeza, sus madres habían sido amigas, y, si la cantidad de fotos de ellas juntas era un indicio, fueron mejores amigas.
"Uh, Neville, tengo curiosidad, ¿tienes la varita de tú mamá?" pregunto Harry cuando se encontraron en su cuarto, luego de que desempacaran sus cosas.
Neville sacudió con tristeza su cabeza. "No, uno de los mortifagos, se la llevo ese día."
"Oh. La varita de mi padre también fue destruida. El profesor Snape me dijo que no pudo ser recuperada del Valle de Godric."
"¿Tienes tú la varita de tu madre?" pregunto Neville, repentinamente curioso.
Harry sonrió. "Yeah, es mi varita secundaria, pero no se lo digas a nadie. Está en mi pierna."
"No te preocupes, no lo diré. Recuerda, yo también tengo una secundaria" dijo Neville con una sonrisa. "Creo que es muy cool que tengamos varitas gemelas."
Harry asintió. "Yeah, y creo que tu abuela estaba tan sorprendida como nosotros."
Neville rio. "Yeah, vi su cara. Sabes, la primera vez que le escribí sobre invitarte para Navidad, creo que no me creyó que éramos amigos."
"Ella te subestima, lo sabes, ¿cierto?"
Neville se encogió de hombros. "Durante un tiempo, tuvo miedo de que fuera un squib. Mi tío abuelo Algie seguía tratando de que hiciera magia accidental. Casi me ahogo una vez."
Harry frunció el ceño. "Madam Pomfrey me dijo que los niños mágicos muestran signos de magia en formas diferentes, y no siempre obvias. ¿Qué tan a menudo te enfermas?"
"Hmm, bueno, no demasiado. Tal vez una vez al año, si es que acaso."
Harry asintió pensativamente. "Y cuando te lastimas, ¿Cuánto te demoras en estar mejor?"
Neville cerró sus ojos, recordando. "Sabes, no mucho en realidad. Una vez me rompí la muñeca, y estaba bien en unos pocos días."
Harry sonrió. "Tú magia es lo que Madam Pomfrey llama 'introvertida'. Ella me estaba diciendo sobre estas cosas cuando estaba leyendo 'Controlando Tú Magia Interior.' Puedes leerlo si quieres. Ya lo termine."
"Okay, gracias."
"Para algunas personas, su magia se expresa esporádicamente en situaciones de estrés; para otros, como tú, se vuelve hacia adentro." Harry se detuvo antes de darle una pequeña sonrisa. "Sabes, puede ser por eso que eres tan bueno con las plantas. Las cosas que haces con las manos se ven afectadas con la magia que circula justo por debajo de tu piel."
"Eso es genial" dijo Neville, antes de inclinar su cabeza hacia Harry. "¿Qué clase de magia tienes tú?"
Harry parpadeo. "Hmm, no lo sé. Realmente no me he enfermado antes. Estornudos y eso, pero nada serio, lo cual es realmente afortunado. No veo a tía Petunia preparándome sopa de pollo. Y cuando me lastimaba sanaba muy rápido. Así que eso soy como tú, pero he tenido varios. . . incidentes de fuerte magia accidental."
"Oh?" pregunto Neville, intrigado.
Harry se encogió de hombros. "Me aparecí en el techo de la escuela luego de ser perseguido por mi primo y sus amigos; hice recrecer mi cabello y volví el pelo de mi maestra azul. Esas clases de cosas."
"También esta esa vez con Smith en nuestro dormitorio" le recordó Neville.
"Oh si, y esa vez."
"Tal vez eres ambos" sugirió Neville.
"Supongo que es posible. Con blanco y negro, también hay gris."
"Bueno, la cena estará pronto. Deberíamos ir a lavarnos" dijo Neville, levantándose.
O o O o O
Severus coloco el corcho en el primer frasco para Harry antes de realizar el hechizo de preservación sobre este. Colocándolo en la caja para ser enviado más tarde, Severus sonrió suavemente mientras se giraba para comenzar a verter la segunda poción en su frasco.
Esta era la última vez del agresivo régimen de pociones que había preparado para Harry. Finalmente, después de cinco meses de pociones, Severus estaba confiado de que Harry estaba por completo recuperado de lo que le habían hecho los Dursleys y no sufriría de daños físicos o efectos en su magia.
Severus ya había notado una mejoría, y si los otros profesores lo miraban con atención también lo notarias. Harry se había rellenado un poco. Donde sus brazos habían estado frágiles, ahora tenían, un joven y nuevo musculo. Todavía estaba delgado, pero naturalmente delgado. Lo delgado que había sido su padre a su edad, tonificado y firme. Severus sintió un extraño orgullo en su pecho. Él había hecho eso.
Repentinamente, llamaron a la puerta.
"Adelante" dijo, sabiendo quien era.
"Hola, Severus," dijo Remus, entrando con cuidado a su laboratorio.
"Lupin," devolvió, antes de girarse para buscar la poción Wolfsbane de Remus.
Severus sabía que Remus estaba teniendo problemas para leerlo, y así era como le gustaba. Había estado jugando a ser amable desde la llegada de Remus, pero tampoco se había vuelto cálido y acogedor. Sabía que ser demasiado amistoso seria sospechoso, aunque a una parte de su mente no le molestaría volver a ser amigos con el hombre lobo de nuevo, como lo habían sido en el futuro.
"Gracias, Severus," dijo Remus, tomando la poción que Severus estaba ahora sosteniendo para que recibiera.
Severus asintió antes de volver a concentrarse en la caja que pronto le enviaría a Harry. Coloco el segundo frasco en este luego de pasar su varita por encima.
Remus aclaro su garganta, obviamente queriendo decir algo.
"¿Si, Lupin?" pregunto Severus, su voz ni fría ni amable. Tan solo era.
"No es realmente mi asunto, pero tengo curiosidad. . . . Cada vez que vengo aquí, te veo preparando esas pociones, como ahora, aunque nunca te había visto colocarla en frascos como ahora. ¿Estas tomando ordenes de gente fuera del castillo?" pregunto. Evidentemente, la actitud neutral de Severus hacia él por los últimos meses lo invitaba a ser un poco curioso.
"Esa es una idea interesante, pero no, esta no es una orden que tome de algún negocio encubierto que estoy manejando bajo la fachada de ser un profesor" respondió Snape, antes de detenerse, preguntándose cuanto debería revelar, si es que debía.
"Oh, ya veo" dijo Remus, un poco decepcionado de no saber más.
"Si es que debes saberlo, son para un estudiante, y no, no las estoy cobrando."
Remus parpadeo. "¿Un estudiante? ¿Y son para que él las tome cada semana? No es eso un poco. . . quiero decir, esas pociones parecen bastante serias."
"Son para reparar y prevenir problemas serios" sentencio simplemente Severus, regresando al último frasco.
"¿Acaso el Director sabe sobre esto?" pregunto repentinamente Remus, aunque era obvio que se arrepintió de sus rápidas palabras al momento en que salieron.
Severus lo miro, levantando una ceja. "Sí. Le informe que estaría proveyendo de este régimen al estudiante y porque. Confía en mi criterio y me ha dejado hacerme cargo del estudiante como crea mejor. De hecho, esta es la última ronda de pociones que el estudiante deberá tomar, al menos hasta dónde puedo decir por el momento."
"Bueno, eso está bien" dijo Remus, un poco intranquilo, temiendo haber ofendido al maestro de pociones y estropeado cualquier posibilidad de convertirse en conocidos cercanos en vez de compañeros laborales que se toleran.
"Me sorprende que no me hayas preguntado antes sobre esto" Severus comento después de un momento, cerrando la caja después de colocar el ultimo frasco, junto con la carta sellada.
Remus parecía sorprendido por el comentario. "Bueno, había querido preguntar desde hace algún tiempo, pero no me correspondía..."
"Pero preguntaste hoy."
"Er. . . sí. Supongo que mi curiosidad pudo conmigo"
"No. . . No era una pregunta irrazonable" comento Severus, un poco dudoso.
Remus sonrió con suavidad. "Me alegra que no te ofendiera."
"No me ofendo tan fácil como antes, Lupin."
Remus lo miro por un momento, teniendo una extraña mirada en sus ojos que Severus no pudo identificar.
"Si, lo he notado" dijo lentamente, antes de sacudir su cabeza. "Realmente resultaste ser el mejor hombre. Dudo que yo, James o..." suspiro, sin poder mencionar a Sirius. "Bueno, dudo que hubiéramos si tan... amables como tú lo has sido conmigo si la situación hubiera sido al revés."
Severus le dio la espalda a Remus, para asegurar el paquete a su lechuza halcón. "Tal vez" susurro.
"Gracias de nuevo por la poción, Severus," dijo Remus, antes de irse.
O o O o O
Harry bebió las tres pociones que ya estaba acostumbrado a beber cada semana. Habiendo terminado la última poción, regreso su atención a la carta del profesor.
Sr. Potter,
Estoy seguro que estará feliz de saber que no recibirá más ninguna de estas tres pociones que sin duda ya bebió. Estoy seguro que se ha recuperado y no está en peligro de sufrir efectos permanentes ocasionados por su vida anterior. De todos modos, esto no significa que quiera saber que se ha descuidado en su cuidado personal y así retrasándose en alcanzar todo su potencial. Estaré más que decepcionado si algo así ocurre.
Profesor Severus Snape, Maestro de Pociones
Harry guardo la carta y la coloco en la caja con una sonrisa.
"Cuidare de mi mismo y alcanzare todo mi potencial, profesor, lo prometo" dijo calladamente, solo en su cuarto.
Repentinamente, hubo un golpe en su puerta.
"Adelante" dijo, colocando la caja en su baúl.
"Días, Harry," dijo Neville. "Oh, ¿recibiste correo?"
"sí, llego esta mañana por mi ventana" dijo Harry, tomando el sobre verde oscuro que había dejado de lado para abrir el paquete del profesor Snape.
"Abue quería que te dijera que vamos a ir a visitar a mis padres a San Mungo mañana" dijo Neville, estando mucho más tranquilo de decirle eso a Harry de lo que habría estado con otras personas.
"Okay," dijo Harry, sin saber que mas responder.
Harry comenzó a abrir la carta, viendo su nombre elegantemente escrito en el frente.
Neville cambio de postura nervioso. "Um, ¿Harry?"
"¿Si, Neville?" pregunto, mirando hacia arriba.
"Me estaba preguntando si. . . bueno, si podrías hacer algo por mi?"
"Si, claro, ¿Qué sería?"
Neville rompió el contacto visual con Harry. "Mis padres. Tú puedes sentir que es lo que hay de malo con alguien. Me gustaría que tú. . . ."
"¿Diagnosticara a tus padres?"
Neville asintió. "No espero que seas capaz de hacerlos mejorar. Docenas de sanadores han tratado de hacerlo, pero..." suspiro, derrotado.
"Veré que está mal, y, si creo que puedo ser capaz de ayudarlos, lo hare. Lo prometo."
Neville sonrió, batallando con las lágrimas. "Gracias, Harry. Sé que es tonto, pero... yo... a pesar de todo lo que se, creo que los sanadores están equivocados, y una parte de mí cree que hay algo que puede hacerse."
"¿Qué te hace creer que los sanadores están equivocados?"
"Mí mamá, ella reacciona conmigo. Ella incluso... me da pequeñas cosas. Ella nunca reconoce a nadie más. Eso tiene que significar algo."
Harry asintió con entendimiento. "Okay, Neville. Mañana, veré que puedo aprender. Tal vez los Sanadores no han visto algo, y pueda decírselos."
Neville sonrió, incapaz de decir nada. Harry devolvió su mirada a la carta y la abrió.
Para El Señor Harry James Potter
Esta usted cordialmente invitado a unirse a la Familia Malfoy en su Fiesta Anual de Navidad
Diciembre 23
Lucius y Narcissa Malfoy
Mansión Malfoy
Wiltshire, Inglaterra
4 – 11 pm
Comida y Bebidas serán proveídos
Atuendo Formal
Harry parpadeo, antes de que otra hoja de pergamino cayera del sobre.
Hey Harry,
Espero que tus vacaciones estén yendo bien hasta ahora, y espero verte en la fiesta. Normalmente son bastante aburridas, pero contigo aquí seguro que será más interesante, así que solo RSVP (*) antes de la próxima semana si es que puedes venir.
Tú amigo,
Draco
"Bueno, esto es interesante" dijo Harry.
O o O o O
Fin del Capítulo 10
Aclaraciones:
RSVP (*): una sigla en francés que se coloca al final de todas las invitaciones, "Répondez S'il Vous Plaît", literalmente, "Responda, Por favor". Se utiliza para que las personas confirmen su asistencia a un evento, fiesta, etc. Y así poder contar con una mejor planeación de comidas, bebidas, puestos en las mesas, etc. Ya saben, cuando vean una invitación que dice RSVP, por favor avísenle a quien se las envió si van o no.
Gracias por sus reviews a:
Kuree 06, anny 02, yilam, Radioactive Shev, satorichiva y RAC
