Los personajes no me pertenecen, los tomo prestados de la gran Rumiko

*Entre el deber y el amor*

Capítulo 10

- ¿Quién eres? ¿Cómo sabes mi nombre? - Akane enfrentó a la chica de largo cabello violeta.

- ¡Tú callarte zorra! Yo ser la novia de Taro - la peliazul la miró sorprendida, si tenía novia qué quería de ella. ¿Es que nunca iba a dejarla en paz? - Querer que tú alejarte de mi hombre o vértelas conmigo, ser una gran guerrera amazona.

-Yo no quiero nada con Taro, por eso lo dejé. No es conmigo con quién deberías hablarlo. Ahora si me disculpas, tengo prisa - Akane intentó salir del callejón pero Shampoo se interpuso en su camino.

- Taro decir que tú no dejarlo en paz ni en sus sueños, tú estar obsesionada con él - la mirada de la chica de cabello violeta se volvió cada vez más fría, los celos y el odio acumulados de años hacia la menuda peliazul hicieron aparición - él siempre venir a mí cuando estar contigo porque tú no saber complacerlo - Shampoo miró con desprecio a Akane y sonrió - no saber qué ver Taro en ti… Shampoo ser mucho más hermosa y más mujer que chica policía.

Akane estaba llegando al límite de su paciencia, aún no era ni mediodía, no había resuelto un problema cuando ya tenía otro enfrente; una chica que la miraba con odio y rabia contenida - Mira chica, de verdad no es un buen día para estas tonterías, tengo prisa así que no te lo voy a repetir más veces… apártate de mi camino.

En ese instante Shampoo giró y lanzó una patada que iba directa al estómago de Akane, ésta saltó hacia atrás y se colocó en pose defensiva, subiendo los puños. El entrenamiento de Ranma le habían hecho ganar velocidad y reflejos.

-¡Más te vale apartarte de mi camino o me obligarás a detenerte! ¡Y ya tengo bastantes problemas con tu novio! - respondió la ojiavellana bastante molesta.

Shampoo hacía oídos sordos a lo que le decía Akane, estaba cegada por la ira. Se lanzó hacia ella ahogando un grito de guerra, Akane la esquivó una vez más sin problema. La pelivioleta volvió al ataque, esta vez con movimientos más precisos y rápidos, no podía igualarse a la velocidad de Ranma pero cada vez le costaba más trabajo contenerla. Shampoo hacía que Akane retrocediera para detener sus golpes y la estaba arrinconando contra la pared. Haciendo uso de sus clases, se agachó y en un movimiento lateral consiguió escapar de la encerrona, la amazona previó ese movimiento y cuando Akane se incorporó le asestó un golpe en las costillas, la peliazul se llevó una mano donde acababan de golpearla, esquivó un nuevo ataque de Shampoo, pudiendo encajar su rodilla en el estómago de la furiosa chica, que gritó de rabia y dolor al no haber podido esquivar el golpe.

Akane tomó la iniciativa, comenzó una serie de combos de puñetazos y patadas que parecían fluir como la más bella de las danzas. Algunos eran esquivados por la amazona, otros los encajaba al no poder seguirle el ritmo a la ex-prometida de Taro. Shampoo se riñó interiormente, había abandonado hace tiempo las artes marciales para dedicarse a su intento de éxito y dinero en la vida. Hace años, esa chica poco atractiva no le hubiera durado ni un asalto. Y ahí estaba intentando mantener el tipo frente a ella. No podía vencer, así que de un bolsillo de su pantalón sacó una pequeña navaja, cuando Akane se acercó en uno de los ataques ella se agachó y le hizo un corte en el muslo. La peliazul gritó al sentir cómo el frío acero cortaba su delicada piel. La herida comenzó a sangrar, puso una mano presionando para cortar la hemorragia, realmente el corte no había sido demasiado profundo, gracias a que retrocedió justo cuando vio el brillo de la navaja, pero la sangre salía a borbotones, manchando escandalosamente la ropa de ambas chicas durante el forcejeo. Una vez más, Shampoo se lanzó navaja en mano hacia Akane, que la sujetó de la muñeca, impidiendo que la amazona se la clavara en el estómago.

- ¡Tú morirte de una vez, maldita zorra! ¡Taro ser mío! - Shampoo hizo más fuerza y haciendo que la navaja quedara bastante cerca del estómago de Akane. Ésta seguía sujetando estoicamente las muñecas de la ojicarmesí para impedir que le clavara la afilada arma. La hizo retroceder hasta tenerla arrinconada entre ella y la pared.

- ¡Shampoo, ¿qué haces?! - una voz conocida para ambas resonó al principio del callejón, la amazona se giró para mirar al causante de la interrupción.

Esto descolocó a ambas mujeres; Akane perdió el equilibrio, cayó al suelo hincando con una rodilla y se tocó la herida, Shampoo aprovechó para salir huyendo, ya ajustaría cuentas con ella en otra ocasión.

Mousse se acercó hasta Akane que se incorporaba para salir detrás de la ojicarmesí - Tendo, ¿estás bien?

- ¡¿Tzu qué haces?! ¡Ve tras ella! ¡Es la novia de la mano derecha del jefe yakuza!

El chico de larga melena la miró estupefacto - ¿su novia? - pensó. Salió corriendo en su busca. No tardó mucho en darle alcance, la sostuvo del brazo y la giró para dejarla frente a frente.

- ¡¿Eres la novia de Taro Kishaba?! ¡Respóndeme! - exigió el joven policía.

- ¡Sí, yo serlo! ¡Esa chica querer matarme! ¡Yo sólo defenderme! ¡Ella seguir obsesionada con él! - gritaba a su antiguo amigo mientras intentaba deshacerse de su agarre.

- ¿Te atacó? - preguntó el ojiesmeralda.

- Ella ser antigua novia de Taro, estar celosa de Shampoo. Yo sólo defender a mi hombre.

Mousse debía asimilar dos cosas; la primera, y por la que más estaba sufriendo, era la de imaginarse a su amor en brazos de esa escoria. La segunda era lo de Tendo, ¿Kishaba fue su novio? No entendía nada, ¿lo sabría Ranma? - soltó el agarre a la pelivioleta. Ésta se frotó en el lugar donde Mousse la había sujetado.

- Ya decir una vez, no buscar a Shampoo, Mousse. Seguir con tu vida - se dio la vuelta y salió corriendo.

El chico desandó el camino de regreso al callejón donde había visto a su querida Shampoo y a su compañera luchar. Akane cojeaba ligeramente, se encontraron a medio camino.

- ¿De qué conoces a esa mujer? - la pregunta fue directa a su compañero.

Mousse reaccionó en ese momento al oír la voz de Akane, la miró serio - la pregunta no es esa… la adecuada es qué relación tienes con Kishaba - Akane palideció - ¿estuvisteis juntos, Tendo?

La peliazul suspiró - Fue mi prometido, pero hace meses que no estamos juntos y respondiendo a la siguiente pregunta que me vas a hacer la respuesta es no, no estaba enterada de su doble vida. Me enteré cuando nos pusieron las diapositivas.

Mousse recordó lo sucedido hace tres días, cómo ella salió del salón, lo pálida que estaba, aún así… ¿estaría diciendo la verdad? - ¿Podemos fiarnos de ti? ¿En un momento dado nos traicionarás por él?

- ¡Por supuesto que no! ¡Cumpliré con mi deber hasta el final! - sólo esa insinuación hirió en lo más profundo el orgullo de la chica. Su carrera lo era todo para ella, prometió defender al ciudadano aún a costa de su vida y así lo haría.

El joven de procedencia china se quedó en silencio por un instante, miró la herida de su compañera - Tendo, estás sangrando, vamos al médico a que te miren eso.

- No es nada, me voy a casa. Estaremos en contacto - avanzó fuera del callejón dejándolo atrás, tenía unas ganas locas de llegar al apartamento. Aún tenía mucho que asimilar de esa mañana. Sobre todo no sabía qué hacer con la amenaza de Taro, no podía poner a su familia en peligro. Hace tiempo ni siquiera se le hubiera pasado por la mente que él pudiera hacerle daño a nadie, pero después de su última conversación cambió de opinión. Sus ojos parecían vacíos y la a vez sedientos de venganza. ¿Pero venganza hacia quién? ¿Hacia ella? ¿Por convertirlo en el monstruo que era ahora? ¿Era prudente contárselo a Ranma? Muchas dudas y muchas preguntas que no encontraban respuesta.

Estaba llamando mucho la atención por llevar parte del pantalón cubierto de sangre, subió a un taxi. El taxista la miró con temor, ella le enseñó la placa y le dio la dirección de su apartamento. Necesitaba pensar y se le agotaba el tiempo.

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Ranma y Ryoga terminaron de entrenar cerca del mediodía, el pelinegro no había estado lo suficientemente concentrado, tenía un mal presentimiento. Se separaron para no llegar al apartamento a la vez, debían ser cautelosos. Antes de entrar, Ranma echó un vistazo a las ventanas para ver si Akane se encontraba allí tal y como le había ordenado, las cortinas estaban echadas. Dio la vuelta y entró en el bloque de la peliazul, subió las escaleras de dos en dos, tenía que comprobar que estaba bien. Al llegar a su puerta dio dos golpes leves, como la noche anterior. Un vecino salió en ese momento, no dejaba de mirarlo, Ranma le dio las buenas tardes y agachó la cabeza. Cuando se alejó volvió a tocar la puerta.

- Akane… no tiene gracia, abre - susurró el joven capitán. Que no le hubiera abierto la puerta ya, no era normal. Sus instintos le decían que algo pasaba. Sacó una llave de su chaqueta deportiva y abrió la puerta - ¿Akane? - nadie respondió - no oía el agua de la ducha correr. Sacó un pequeño revólver y avanzó sigilosamente husmeando en todas las habitaciones sin éxito. ¿Dónde se había metido? Lo primero que se le vino a la mente es que había ido a ver a Taro Kishaba, y si la conocía tan bien como creía sabía que estaba en lo cierto. De repente oyó el sonido de una llave introduciéndose en la cerradura, se acercó sigiloso hasta la entrada y vio a su tormento cerrar la puerta muy despacio. Suspiró de alivio al verla de nuevo pero no podía obviar que había desobedecido una orden, su relación privada tenía que quedar al margen de la profesional. Aunque mirándolo detenidamente, a cualquier otro oficial no lo tendría tan vigilado como a ella, ni le exigiría tanto.

- Te dije que no salieras del apartamento, ¿dónde te habías metido? - la voz de Ranma resonó grave, tenía esa típica mezcla de él, de enfado y preocupación. Akane se giró despacio, el pelinegro se quedó en shock cuando vio que su razón de ser tenía el pantalón rajado y cubierto de sangre. Si estaba enfadado con ella ya no recordaba el porqué, corrió a su lado - ¡Akane, ¿qué te ha pasado?! ¿Quién te ha hecho esto? - Ranma la tomó en brazos y la llevó hasta el baño. Ella no dijo ni una palabra, simplemente se dejó cuidar, lo necesitaba, necesitaba la sensación de protección y cobijo que el ojiazul le proporcionaba.

Le quitó los pantalones dejándola en braguitas, sacó de un mueblecito que había en el baño, una caja de primeros auxilios. Se puso de rodillas, le limpió la herida con agua oxigenada, la peliazul se quejó un poco al sentir el escozor del desinfectante contra su herida. Ranma levantó la cabeza y ambos cruzaron miradas. Continuó con su labor de enfermero sin hablar. Ella quería contarle pero no sabía qué decir ni por dónde empezar. No tuvo que pensar mucho sobre ello ya que Ranma rompió el silencio.

- ¿Ha sido él? - rabia contenida era lo que apreciaba Akane en la voz de su chico.

- No… - respondió de forma escueta la chica de mirada castaña.

- ¿Quién, Akane? - insistió el pelinegro, su enfado por no haber estado junto a ella en ese momento crecía por momentos.

La chica dudó un instante pero acabó respondiendo - No la conozco, parece ser que es la novia de Taro, una tal Shampoo… o algo así - ¿esa no era la que metió en problemas a Mousse hace tiempo? ¿Novia de Taro? ¿Sería la misma que estaba en el club la otra noche? pensó el ojiazul- Mousse la conoce porque apareció de la nada, fue quien la distrajo y huyó, él fue detrás de ella pero la dejó escapar.

- Por culpa de esa chica, Mousse estuvo a punto de ser expulsado de la academia… así que finalmente la encontró... - murmuró Ranma. Le temblaba la mano, otras veces hasta él mismo se había cosido pequeñas heridas pero hacérselo a ella, eso era otra cosa.

- Tzu sabe lo mío y lo de Taro… no termina de fiarse de mí pero, ¿y nosotros? ¿podemos fiarnos de él? ¿La elegiría a ella por encima de su deber como policía? - preguntó la peliazul.

- No lo sé… yo te elegiría a ti por encima de todo. No sé cuáles serán los sentimientos de él - Akane enrojeció ante las palabras de Ranma - ¿Fuiste a verlo? - soltó sin más.

- Sí… - no pensaba mentirle. Ranma la oyó gemir de dolor, aunque estaba aguantando como toda una heroína, hombres más fuertes se habían desmayado por mucho menos.

- Akane…

- Sí, lo sé. Ha sido una tontería pero tarde o temprano tenía que hacerlo. Esa es parte de mi misión, tienes que entenderlo. Además, tenía que cerrar ese ciclo. Una parte de lo que ganó hace años fue para...fue para… - una lágrima caía en silencio por su angelical rostro. Ranma terminó su trabajo, no lo soportó más y dio media vuelta. Se levantó y apoyó las manos en el lavabo. Akane se puso de pie y se acercó a él abrazándolo por detrás - Hay algo más… - habló con su frente pegada a la ancha espalda de él - Shinnosuke está en peligro - Ranma giró la cabeza buscando a la menuda chica.

- ¿Qué quieres decir? - preguntó impactado.

- Tiene una foto… de… bueno… lo que pasó en el parque… y cree que él y yo estamos juntos. Se ha convertido en un monstruo, Ranma. Ha amenazado a mi familia, seguro que no tendría piedad con Shinno.

El azabache se giró y abrazó a la chica, su cabeza no paraba de pensar en todo momento. ¿Podría protegerla? Ella era la que verdaderamente estaba en peligro. La peliazul se abrazó con fuerza a la cintura de él, escondiendo su cabeza en su pecho.

- Tranquila, no dejaré que te pase nada, ni tampoco a tu familia. Lo juro por mi vida - besó la cabeza de la asustada joven. No estaba asustada por ella, lo estaba por sus hermanas, incluso por su padre, a pesar de lo que Taro le había dicho.

La peliazul alzó su rostro y lo besó, acto seguido lo miró a los ojos - El viernes quiere cenar conmigo y que lo acompañe a algún sitio, creo que es a tu pelea…

- ¡¿Qué?! ¡No, ni hablar! - esta vez fue Ranma el que se quiso soltar del agarre de la peliazul, pero ella no dejó de sujetarlo de la cintura.

- No puedo hacer otra cosa, Ranma… he hablado con el teniente Murakama antes de entrar en el apartamento y ha dado el visto bueno, estando cerca podré enterarme de la entrada de la droga al país. Es una oportunidad para meterlo entre rejas, a él y a Happosai. Además… ya te he dicho que ha amenazado a mi familia si no iba… sé que pondrás a los mejores hombres para protegerlos pero no me quiero arriesgar. Es mi deber…

- ¡A la mierda el deber, Akane! ¡No quiero que estés cerca de él! Si veo que te hace algo...yo… - se deshizo del agarre de la chica y comenzó a caminar por el baño como un león enjaulado.

- No me lo pongas más difícil, por favor. Sabes que es algo que tengo que hacer. Necesito tu apoyo.

- ¡Maldita sea! - el chico de la trenza golpeó la pared. Akane cerró los ojos en ese momento - Como te haga algo lo mato… me da igual dónde esté, si te hace daño es hombre muerto.

La chica suspiró, al menos Ranma había entendido que no tenían otra salida. Se acercó a él y volvieron a abrazarse muy fuerte. Una vez más no hubo palabras, no las necesitaban.

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Shampoo estaba en el baño del apartamento de Taro. Cuando llegó, tiró la ropa manchada de sangre y decidió llenar de agua caliente la gran bañera redonda que éste tenía. Se sirvió una copa de vino y se metió dispuesta a relajarse. Sólo le había dado tiempo de tomar el primer sorbo a su copa cuando el castaño apareció. Acababa de llegar de hablar con un posible nuevo proveedor. Entró al baño, se quitó la corbata y se desabrochó los dos primeros botones de la camisa.

- ¡Bienvenido Taro! ¿Querer bañarse con Shampoo? Poder darte un masaje…

Taro la miró serio, normalmente él se habría desnudado enseguida y se habría metido con ella - Seguro que estaba pensando en su ex-prometida - pensó la chica de cabellos violetas con odio.

- ¿Qué ha pasado esta mañana, Shampoo? - preguntó directamente Taro.

- No pasar nada extraño. ¿Por qué preguntar? - intentó disimular su nerviosismo. Si Taro le preguntaba tan directo era porque sabía algo. El chico se sentó en el filo de la bañera.

- Pues me han dicho por ahí que has llegado con la ropa manchada de sangre...y por lo que veo no era tuya…

No tenía caso, lo sabía - Haber estado de cacería de zorras - respondió con ironía.

Taro sonrió, se acercó hasta ella. La chica lo miraba de forma provocativa. En un rápido movimiento rodeó con su mano el delicado cuello de la joven. Apretó. Ella puso sus manos alrededor de su muñeca intentando que él aflojara su agarre. Pasados unos segundos de angustia la soltó. Ella comenzó a toser y se llevó las manos a su cuello.

- Como me entere que le haces algo a Akane, estás muerta - se levantó y caminó hasta la salida, se giró antes de abandonar el baño - no te metas en líos porque no pienso responder por ti, será mejor que vayas recogiendo tus cosas de mi apartamento, cuando Akane vuelva a mí, como comprenderás no quiero que estés - al cerrar la puerta la oyó gritar de puro odio.

- Yo matarte Akane Tendo… - se prometió la ojicarmesí mientras lágrimas de rabia surcaban su rostro.

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Los días hasta la llegada del viernes de la pelea pasaron fugaces, Ranma durmió con Akane todas las noches, por más que ella insistiera en que estaba bien y que no era lo más apropiado debido a las circunstancias. Le daba igual todo, separarse de su adorado tormento le causaba ansiedad, necesitaba estar pendiente de ella el máximo tiempo posible. Antes de que amaneciera, Ranma con pesar abandonó el apartamento de Akane. Se despidieron haciendo el amor muy dulcemente, aunque Akane sentía la rabia de él contenida en su forma de tomarla. Rabia e impotencia al no poder estar junto a ella cuando cenara con ese maldito desgraciado. Lo acompañó hasta la puerta y se abrazaron fuertemente, Ranma le dio un rápido beso en la frente y se alejó, si se quedaba dos segundos más le hubiera sido imposible.

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A las 19h en punto, Akane estaba de nuevo en la puerta del apartamento de su ex-prometido. Estaba mucho más nerviosa que la vez anterior, llevaba un qipao negro con flores en blanco y rosa adornando todo el vestido, se amoldaba a la perfección a las curvas de su cuerpo, llegándole a la altura de las rodillas. Dos pequeñas aberturas se abrían a los lados, dejando entrever el principio de sus muslos. Un bolsito rosa claro, unos tacones y una flor del mismo tono, adornando su cabello, cerraban el conjunto. Inhaló profundo y exhaló despacio. Tocó el timbre con manos temblorosas.

Taro abrió la puerta y se quedó en shock, su prometida estaba tremendamente sexy… la recorrió con mirada lasciva de arriba a abajo. Estaba a medio vestir, llevaba la camisa abierta dejando ver su fuerte torso y sus marcados pectorales.

- Bienvenida cariño, pasa.

- Prefiero esperar a que termines de vestirte aquí fuera, si no te importa.

Taro sonrió de medio lado - ¿Qué van a pensar mis vecinos si dejo a una preciosa chica esperando en el umbral? Empecemos bien la noche, Akane. Soy inofensivo, ¿piensas que voy a morderte?- dijo cínico.

Akane lo miró unos instantes y entró con paso decidido, mirando al frente. Taro cerró y miró el contoneo del trasero de la peliazul mientras se adentraba en el salón. Mejor para el postre pensó el castaño mientras se relamía.

El chico de mirada gris se acercó hasta Akane, se inclinó para darle un beso en los labios pero ésta torció la cara hacia un lado - No vuelvas a intentar hacer eso, he dicho que iría a cenar contigo y es lo único que vas a obtener de mí.

- Está bien… de momento, al menos ya estás aquí, no tengo prisa - el teléfono móvil del castaño sonó, caminó hasta el dormitorio mientras se abrochaba los botones de la camisa con una mano y miraba fijamente la pantalla del aparato, entornó la puerta. Akane se acercó sigilosa para oírlo hablar - Kishaba, sí... ¿cuándo dices que van a llegar mis tíos a Japón?...- ¿sus tíos? Taro no tenía familia, pensó la peliazul, igual estaba hablando de la entrada de droga a la que se refirió el teniente Murakama - el jueves que viene…en barco... perfecto, les iré preparando la habitación de invitados. Hasta luego y gracias.

Akane se retiró de golpe, Taro salió en ese instante - ¿nos vamos? llegaremos tarde a la reserva - la ojiavellana asintió, el castaño le ofreció el brazo pero ésta se adelantó sin mirarlo, salieron del apartamento. Al final, la noche, ya había sido provechosa.

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Llegaron al restaurante chino del que Taro era dueño, un chico muy joven los recibió en la puerta, el castaño le entregó las llaves de su auto para que lo aparcara. Entraron y uno de los camareros los llevó a un reservado, los acomodó y les entregó la carta de menú.

- Enseguida le tomo nota señor Kishaba, ¿algún vino en especial? - preguntó el menudo camarero.

- El de siempre, gracias - hizo una reverencia y se alejó - Estás muy callada, amor. No has abierto la boca en todo el trayecto - Taro acercó su mano para tomar la de Akane pero ésta la retiró.

- No estoy aquí por gusto, sólo quiero que pase la noche rápido y ya está - la ojiavellana lo miraba retadora, eso no hizo más que excitar a su ex-prometido. Le encantaba cuando sacaba las uñas.

- Cuando veas la sorpresa que te tengo preparada esta noche cambiarás de opinión…y seguro que el gusto de estar conmigo te va a regresar - dijo el chico de mirada gris.

Ese tono en su voz no le gustó nada a la peliazul, tenía un mal presentimiento, oyeron al camarero gritar, como intentando detener a alguien. Shampoo apareció en el reservado con la cara desencajada.

- ¿Cómo atreverte a restregarme a chica fea en mis narices, Taro? ¡Tú humillar a Shampoo! - Akane al verla entrar hizo amago de levantarse pero el castaño la detuvo.

- Shampoo, creo que hace unos días hablamos de esto y te lo dejé bien claro. Es mi restaurante y traeré a quién me dé la gana. Da gracias que aún conservas tu empleo y no te devuelvo a China con tu familia. Y ahora, vete a atender las otras mesas, aquí tienes prohibido entrar.

- ¡Esto no quedar así! ¡Yo dártelo todo! ¡Tú volverás a mí! - miró a Akane con furia - Tú pagármelas…

Taro se levantó, agarró a Shampoo del brazo y la arrastró fuera del reservado hasta el almacén. La lanzó contra la pared - ¡Estás acabando con mi paciencia! ¡No me molestes, hasta ahora te he protegido pero puedo hacer que lo pases realmente mal, así que limítate a tu trabajo!

Shampoo se acercó hasta él, le habló pegada a su oído con voz muy sensual - Ella no querer a Taro… Shampoo sí… y saber complacerlo - mordió y lamió el lóbulo de la oreja, el castaño cerró los ojos, ella sabía cómo excitarlo. Bajó su mano hasta tocar el miembro de Taro, éste le sujetó la muñeca.

- Da igual cuánto me calientes, esta noche la que va a estar en mi cama será ella… no tú y voy a disfrutar cada segundo, no como cuando estaba contigo, que tenía que imaginar que eras Akane para que se me pusiera dura - la apartó con el brazo y salió del almacén.

- Eso ya lo veremos… - susurró entre dientes la ojicarmesí.

Taro llegó de nuevo a la mesa y se sentó - Disculpa amor, no volverá a interrumpirnos, ¿por dónde íbamos?

- ¡Esa chica está loca! ¡Me atacó en un callejón! Si estás con ella, ¿por qué no me dejas en paz?

El castaño suspiró - No volverá a ponerte una mano encima, de eso ya me he encargado, y no estoy con ella, simplemente me he divertido igual que tú con tu guardabosques, ¿no?

Akane enmudeció, volvió a sacarle el tema de Shinnosuke. Mejor intentar derivar la conversación a otros menesteres.

Pasaron una velada donde la tensión podía cortarse con un cuchillo, al menos fue la percepción de la peliazul. Taro parecía la mar de tranquilo y relajado. Salieron del restaurante, su coche ya estaba en la puerta, el chico le entregó las llaves y se alejó.

- No hace falta que me lleves, puedo pedir un taxi - la peliazul intentó sonar tranquila.

- ¿De qué estás hablando? la noche acaba de empezar. Se requiere mi presencia en un evento, me acompañarás. Y ahora, sube al coche.

Akane ya sabía hacia dónde se dirigían, sujetó el bolso con fuerza mientras Taro conducía, el corazón le latía desbocado.

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Llegaron al local, al entrar todo el mundo saludó a Taro. Miraban a Akane con curiosidad y deseo, pocas eran las mujeres que entraban a ese sitio, el castaño sujetó a la peliazul por la cintura. La chica intentó apartarse pero él la agarró con fuerza, se acercó a su oído y le susurró - Ya me estoy hartando de tu actitud, más vale que colabores un poco o vas a hacer que me enfade… y tú no quieres verme enfadado, ¿verdad, cielo? La chica lo miró con odio, sabía a lo que se refería, había vuelto a amenazarla.

- ¡Querido ahijado! ¡Ya te estaba esperando! - un anciano bajito apareció delante de la pareja, Akane lo reconoció inmediatamente como Happosai, el líder del clan - ¿Y qué tenemos aquí? Tú debes de ser Akane… Taro me ha hablado mucho de ti, me había dicho que eras hermosa pero sus palabras se han quedado cortas - asco, esa fue la palabra que le vino a la mente a la peliazul. La forma en que la miraba ese viejo le daba verdadero asco, la tomó de la mano y se la besó.

- Sentimos el retraso, esperamos no habernos perdido nada - contestó el castaño.

- El espectáculo aún no ha comenzado, acompañadme al reservado - Los dos siguieron a Happosai, la chica no perdía detalle de nada del local, miró a todos lados buscando a Ranma, pero no lo divisó. ¿Habría ido? Rezaba porque no estuviera allí y que peleara en otro sitio. Antes de llegar al reservado hicieron un alto en la barra del bar - Taro me ha dicho que tú competías hace tiempo y quedaste campeona de estilo libre durante tres años consecutivos, me gusta eso en una mujer. De aspecto delicado pero luego guerrera por dentro - Akane no dijo nada - el viejo la recorrió de nuevo de arriba a abajo - os voy a presentar a mi boleto de la suerte. Igual te suena, Akane. Él fue también campeón masculino en la misma categoría.

En ese mismo instante el corazón de Akane dejó de latir cuando vio a Ranma aproximarse hacia ellos. Tenía la expresión más seria y fría que le había visto nunca. Podía igualarla a la que tuvo después de lo que pasó con Ryu.

- ¡Ranma, acércate! - Happosai le llamó la atención - El pelinegro llegó a la altura de ellos, no podía apartar la mirada de Akane, ella lo miraba preocupada de lo que pudiera pasar, ya que en un momento dado, lo vio desviar la vista hasta la mano de Taro, la cual estaba rodeando su cintura - A mi ahijado Taro ya lo conoces.

- Claro - Ranma estrechó la mano a Taro, ambos se mantuvieron la mirada unos segundos.

- Espero que nos deleites con otra espectacular pelea, Saotome - apuntó el castaño.

- No lo dudes - el pelinegro volvió a desviar la mirada hacia Akane.

- Ah, disculpa. Ella es Akane Tendo, mi prometida, Akane cielo - dijo dirigiéndose a la chica - él es Ranma Saotome. Quizá te suene el nombre de cuando te llevé a las competiciones.

Ranma se quedó inmóvil, la peliazul tuvo que romper el hielo si no quería que ocurriera ningún desastre.

- En-encantada de conocerlo señor Saotome… - apenas le salían las palabras de la garganta.

- Igualmente señorita Tendo - por fin el azabache reaccionó.

Taro examinó la expresión en el rostro de Ranma - ¿No es la chica más bonita que hayas visto en tu vida, Saotome? Soy el cabrón con más suerte del mundo.

Ranma tragó saliva - Es muy bonita, sí. Enhorabuena - Akane sabía que Ranma estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para contenerse.

Taro bajó la mano de la cintura de la chica a su trasero, apretándolo con fuerza. La peliazul lo empujó, pero el castaño tenía prevista esa reacción así que la sujetó más fuerte.

- Taro… déjame... - suplicó la ojiavellana al ver el rostro de Ranma ensombrecer. El pelinegro apretó los puños con fuerza.

- Cariño, no pasa nada - miró a Ranma - Es muy tímida - se acercó un poco hacia él - pero luego en la cama es una auténtica fiera…

Akane oyó lo que Taro le había dicho al chico de la trenza y palideció, Ranma cerró los ojos. Cuando volvió a abrirlos parecían sin vida.

- Seguro… - respondió el ojiazul con una lúgubre sonrisa en los labios - y ahora si me disculpas tengo que prepararme para la pelea - Encantado de conocerla señorita Tendo - y se alejó. A Akane le temblaba todo el cuerpo, tenía unas ganas inmensas de llorar.

- ¡Confío en ti muchacho! - alentó Happosai a su caballo salvaje - Bien, vayamos a sentarnos.

Sólo pasó un cuarto de hora cuando anunciaron el nombre de Ranma para competir, la gente estalló en vítores, lo recordaban de la anterior pelea y deseaban verlo luchar de nuevo. Se situó en una esquina del cuadrilátero. Pasaron cinco minutos y el contrincante de Ranma no aparecía, de pronto se escuchó la puerta abrirse de golpe, un chico entró empujado por dos secuaces de Taro, parecía que un tercero estaba apuntándolo con un arma, pero estaba oculta. Lo guiaron hasta el ring. Ranma y Akane se quedaron de piedra la ver al joven que habían traído.

- Shinnosuke…- murmuró la peliazul.

- Akane… - le habló el chico de mirada aguamarina.

Taro miró a la chica - ¡Pero mira quién ha venido a verte! ¡Tu guardabosques! - rio

Akane miró con miedo al chico de ojos grises - ¡¿Qué vas a hacer Taro?! - gritó.

- ¿Yo? Nada… le voy a dar una oportunidad de morir con honor.

- ¿Mo-rir…? - sintió cómo la sangre le bajaba a los pies.

- Claro cariño, ¿acaso pensabas que te ibas a follar a otro sin consecuencias? Nadie toca lo que es mío.

- ¡Taro, yo no me he acostado con él! ¡Te lo juro! ¡Deja ya esta tontería! ¡Haré lo que me pidas!

- Si de todas formas vas a hacer lo que yo te diga, tú eres mi mujer, si aún no lo eres por ley lo eres en la práctica… no te estreses tanto y disfruta del espectáculo - se levantó del asiento - ¡Hoy la pelea será a muerte! - el local se inundó de aplausos y gente gritando emocionada. Cuando los vítores cesaron Ranma se dirigió al castaño.

- ¡Nadie me había hablado de esto! ¡Soy un artista marcial! ¡No un asesino!

- A ver como te lo explico Saotome… si no peleáis, estáis muertos los dos. ¡Así que a luchar!

- ¡NOOO! - Akane se levantó dispuesta a ir hacia el cuadrilátero pero Taro la detuvo.

La gente volvió a gritar; en el centro, dos compañeros se miraron, se lo dijeron todo en ese momento.

Continuará…


Hola de nuevo! eh...cada vez me cuesta más hablar un poco del capítulo, así que no diré nada. Cómo lleváis esas uñas? Quiero hablar un poco de la reacción de Akane en el capítulo anterior, ya que muchos de vosotros no estuvieron de acuerdo en su actitud. Primero hay que ver cómo es Akane, o al menos cómo yo la veo. Es un alma bondadosa, siempre hace el bien a los demás, pese a que a ella no le deseen lo mejor (no hay más que ver en el manga o el anime cómo ayuda a las "prometidas" de Ranma cuando están en peligro) tiene un gran corazón, en este fic se nos olvida que Taro y Akane tienen una historia de muchos años, siendo amigos y novios y no siempre Taro fue así, por eso ella pensó que podría razonar con él, aunque descubrió que ya no era el Taro que ella conoció, ni siquiera con el que canceló su compromiso, se había convertido en todo un desconocido. Y por último, su misión de todas formas es acercarse a él, que fue impulsiva y tenía que haber esperado a preparar un plan con su equipo, eso no lo discuto. Aún así la adoro por ser como es :) espero haber resuelto un poco el porqué hizo lo que hizo, aparte de que su primer objetivo es siempre proteger a Ranma y a su familia.

Continúo, como siempre y no me canso, dando las gracias a mi b-reader Sailordancer7 y desearle una pronta recuperación, ya que está malita. Mi niña ponte buena pronto! Love youuu. A mis #locasporeldiosgriego que me sacan todos los días una sonrisa con sus locuras, y también me apoyan en momentos en los que necesito una mano amiga. Gracias chicas! Sois las mejores. Una noticia! en breve y cuando Lily Tendo89 me pase el capítulo, habrá actualización de planes cruzados!

A mis queridísimos lectores, que me ponéis una sonrisa en los labios con cada review, me encanta leer lo emocionados que estáis y vuestras teorías de lo que pasará. No quiero imaginarme lo que vendrá después del capítulo de hoy… Kaysachan tú misma has contestado lo de Akane, ni siendo policía va a intentar dejar de ver el lado bueno de las personas, sobre todo porque este caso le toca muy de lleno. Adoro cuando Ranma es así de protector con ella, me derrito y bueno, ya has visto la pelea...fue interrumpida por Mousse pero te digo desde ya que la hubiera ganado Akane Lily Tendo89 Stark! porque las interrumpió tu adorado Mousse, pero te digo que Akane le hubiera dado una paliza a la gata, para eso la ha entrenado el mejor,y Shinno...hasta el próximo capítulo no se sabrá qué pasa con él y voy a ser mala, ni a vosotras mis niñas os diré qué va a pasar muahaha y ya te dije… planes cruzados me lo pasas cuando quieras que hay mucha gente ansiosa de leer un nuevo capítulo Emiilu jajaja no te enojes con Akane, la pobre es que siempre piensa bien de la gente, qué le vamos a hacer… espero te haya gustado el capítulo Maryconchita efectivamente fue la foto de Akane y Shinno y el destino de Shinnosuke aún está en el aire, Kuno siempre en su mundo jeje y sí… a cabezota no le gana nadie a Akane, pero ella siempre lo hace pensando en los demás. No se si la actualización te deja con más dudas aún pero ya las iremos resolviendo A.R. Tendo ya dije hace tiempo que iban a venir las curvas, que os apretárais fuerte el cinturón, el que avisa no es traidor jijiji me alegra que a pesar del drama améis el fic. Gracias infinitas! SusyChantilly y cuándo Akane no es bruta?, pero mujer… lo hace con su mejor intención. En cuanto a tu Shinno… cof cof… me vas a hablar durante la semana o vas a esperar al siguiente capítulo para saber lo que pasa con él? (carita de monito tapándose los ojos) Kuno es la bomba, en su mundo el chaval kariiim pues iba a actualizar a la hora de siempre pero me tocó cubrir en mi trabajo a una compi que se puso mala así que… pero al menos no pasasteis un lunes sin la actualización :) pues ya has visto a Ranma, aún no sé cómo lo pude contener pero hay que ver que él también es un profesional, pero ufff lo que me costó… Akane ha sabido defenderse, y si no aparece Mousse hubiera acabado con la gata paulayjoaqui pues parece que me vas adivinando el pensamiento, fueron interrumpidas pero Akane está muy bien entrenada por su trenzudo y sí… Taro de momento no va a permitir que se le haga daño a Akane y ya le dio un toque de aviso a la gata AzusaCT no quiero imaginar lo que me harías si no actualizo el lunes jajaja pues mi problema fue que me tuve que quedar otra jornada de trabajo para cubrir a una compi que se puso malita, así que por eso no encontraste la notificación al despertar. Akane es… Akane… ella conoció a Taro de otra forma y piensa la pobre que puede razonar con él pero se ha dado cuenta de que no… y también ha visto que se ha equivocado. Si ya le quedan 2 capítulos sólo, antes de una semana nada de nada ;) Daniela Valezka Avila Gallardo creo que vas a seguir con el estómago apretado unos capítulos más… Akane debe acercarse de todas formas a Taro, como he explicado, es parte de su misión pero sí que no debería haber sido tan impulsiva, aunque ya la conocemos. Nos leemos! sweetsimphony30 espero que para el capítulo de la semana que viene os toméis una buena tila antes de leerlo, porque va a estar de infarto no… lo siguiente...ya lo he dicho varias veces, Ranma y Akane son dos imanes, cuando están juntos se atraen sin remedio y sí, Kuno quitando tensión al asunto jaja es único Luna Akane que no te lea SusyChantilly decir eso de su Shinno bebé jeje ahora el chaval está en serios problemas, a ver cómo sale de todo esto. La situación es bastante complicada. Gracias siempre a vosotros por seguir la historia livamesauribe la verdad es que cada vez está más intenso y más que se va a poner, y eso que le quedan unos dos capítulos. Así que a vivirlos! Gracias a vosotros por seguir esta historia y darle tan buena acogida nancyricoleon Akane siempre tan bondadosa, es la esencia de su personaje, Shampoo quiere quitársela de en medio, para ella es un obstáculo en sus planes. Creo que te dejo más picada aún Bianka Sherlin muchas gracias por las felicitaciones, pues sí… cuando empecé la historia no sabía cuántos capítulos tendría pero parece que se va a quedar en 12, quizá un epílogo pero no lo sé aún. Akane fue a verlo porque ella no cree que sea tan peligroso como realmente lo es, date cuenta que se conocen desde que ella tenía 13 años… pensó que podría razonar con él pero nada más lejos, en fin, Ranma tiene tarea con ella aún, gracias a vosotros por comentar alezi monela justamente te has contestado tú misma, Taro no siempre fue así y aunque había cambiado, por eso Akane lo dejó, nunca pensó que realmente fuera tan peligroso. La obsesión de Taro por Akane… no tiene justificación, es de estos hombres que aunque estén con mil mujeres, tienen que tener una que sea la oficial. y cuando Akane lo abandona no lo asimila, es o conmigo o conmigo… y no hay más Invitado me encanta sorprenderos en cada capítulo, adoro ver vuestras reacciones, para Akane fue un shock el saber a qué se dedicaba Taro realmente y más siendo ella policía y no haberlo visto, Ryoga siempre va a estar ahí para Ranma y Ranma para Ryoga. Pues sí que se acaba esto ya… no sé si habrá epílogo o no, depende de cómo deje cerrada la historia. Gracias por el entusiasmo que mostráis Gwendy Olvera la acondicionador jajajaja me mataste de risa, pues quiere lo de siempre, apartarla de su camino pero ya le han dado un toque de atención, aunque no sé si será suficiente. Akane lo da todo por su familia y por Ranma, a ver qué pasa Nidia gracias a vosotras y si vosotras os tomáis el tiempo en escribirme qué menos que devolveros el favor. Menos mal por tus uñas porque en el próximo capítulo hasta van a peligrar aún siendo acrílicas jeje Ryoga está en segundo plano pero siempre va estará al lado de su capitán y amigo. Y Ranma… el pobre lo tiene muy muy difícil. Taro es un villano ideal, aún así lo adoro. Cuando leo el manga me encantan los capítulos donde aparece Sailordancer7 exacto mi queridísima b-reader, Taro y Akane tienen un pasado, y un pasado de muchos años y eso no se puede borrar de la noche a la mañana. Cada vez que escribo una escena de ellos dos sabes que me acuerdo de ti jeje besos mi niña y recupérate pronto! SARITANIMELOVE exacto, ella toda ingenua e inocente pensó que podría razonar con él pero se chocó contra un muro, Ranma sí que se enfadó pero el verla malherida sabes que baja sus defensas en cuanto a ella se refiere Yeka453 jajajaja esos son los castigos que quereis de Ranma, no? ya sabemos cómo es Akane… qué le vamos a hacer? no os voy a spoilear nada… mis labios están sellados Cynthiagurud Kuno le quitó tensión al asunto jajaja. Imagina el autocontrol que debe tener Ranma cuando eso pase,muchas gracias y eso espero… que la inspiración no se vaya Gogoga amiga, te contesté por inbox.

Y sin más me despido hasta el siguiente capítulo que agarraos porque estará de infarto! Nos leemos!

Sakura Saotome :)