Entró a clases el miércoles T.T

Deberé apurarme para tener lista los capítulos XD

Simbología:

negritas: recuerdos

"comillas": sarcasmo

-o- : cambio brusco de escena, y no puedo utilizar una oración para indicarlo. Normalmente cuando dialogan dos personajes para evitar el repetir palabras.

cursiva : pensamientos

Bleach no me pertenece

—¡Alto!—

La voz de la teniente Kusajishi detuvo la zarpa a milímetros de perforar el pecho del capitán.

Hitsugaya notó como todo el negro de sus ojos era remplazado por el amarillo característico de su forma humana, el Duque lo bajó con cuidado y le desató.

Ahora parecía desorientado.

—Takuto...— Yachiru le dijo en las cercanía, mientras su mano se acercaba y paraba antes de tocarlo. El hueco la olfateó por un segundo antes de acariciar la mano con su cabeza.

—Es ciego — mencionó Kaze llegando junto al gigai. Comenzó a tratar las heridas de Toshiro, quien se extrañaba del actuar del hueco. —Quería traer a tu oficial, pero aún no se encuentra en condiciones. Así que decidí ir por un shinigami querido por Takuto — agregó. Se alegraba de llegar a tiempo y haber colocado una barrera especial para regresar la ciudad a su estado normal.

El capitán de la décima división observaba como a pesar de las heridas Ganze trataba de jugar un poco con Yachiru. No parecía la bestia de unos minutos atrás... Él tampoco.

—Toshiro— comentó Takuto al sentarse, a pesar de su ceguera el aroma del peliblanco era perceptible, este se encontraba plagado de culpa y arrepentimiento —Lamento burlarme y desatar esto, después de todo amas a Karin tanto como yo ¿No?. Es natural que suceda esto cuando ella esta herida de gravedad— término de decir tratando de hacer una sonrisa.

Reconocía que a pesar del trató cortante del taicho al principio, fue su comentario sínico quien causó el conflicto.

—Shiro te lo dije, tiene un buen corazón — mencionó la fukutaicho al acariciar al oso y comenzar a aplicar Kido en su hueco.

Una pequeña sonrisa adornó el rostro de Hitsugaya, su alma se sentía más calmada. A pesar de aún no querer aceptar sus celos por completo, le agradaba la comprensión del hollow.

—Kusajishi-san ¿Porque aplica kido sobre el agujero de Takuto? Tiene heridas más graves en su cuerpo — cuestionó Kaze extrañado, una risa de parte de la shinigami lo intrigó más.

—Curando aquí se activa su regeneración, gatito me lo dijo hace algunos años— respondió calmada.

Los capitanes admiraron como lentamente cicatrizaban las señales de lucha al mejorar el estado del hueco en su pecho, tardó un poco en terminar de sanarse por completo.

Ahora un gran oso los miraba atento.

—Gracias por detenerme — comentó a la par que su energía naranja lo cubría. Dejando ver al shinigami que todos conocían.

Takuto POV

Corazón

Esa palabra me suena muy conocida...

Ah. Es cierto, son los últimos recuerdos de Ulquiorra que aún conservo, quizá obtuve su corazón.

Después de todo su poder nos permitió la fusión inicial.

Un hueco de apariencia humanoide corría tras una nube de ceniza, atraído por el aroma y el reiatsu que poseía.

Saltando comenzó a bajar de poco en poco su objetivo para mezclarlo con la arena. Cuando finalmente logró juntarlo lanzó un rugido llamando a sus compañeros.

De varios tamaños y máscaras se fueron acercando, todos ellos se sentaron rodeando al polvo. Observando cuidadosos pero a la par de curiosos.

Poco después llegó uno de menor tamaño, la forma de sus garras y máscara hacían una clara referencia a un oso perezoso. Sus compañeros se hicieron a un lado y le permitieron analizar las cenizas.

Aún conservaban la energía del cuarto espada.

Rugiendo dio la orden de comenzar la fusión.

Todos ellos comenzaron a elevar su reiatsu, los diversos colores luchaban por mantener un control sobre los otros, pero un verde esmeralda amenazaba con dominarlos.

El de menor tamaño fue el último en sumar su energía, de un segundo a otro todo se calmó.

Un aura naranja rodeo al grupo entero, esta se tornaba más oscura hasta que ellos se perdieron en su interior.

Instantes más tarde surgió un Menos Grande con una máscara diferente a la usual, esta trataba de parecer una bestia, incluso los colmillos sobresalían

En ocasiones recuerdo eventos de ese grupo, pero sólo los importantes.

Del cuarto espada sólo recuerdo la palabra corazón, una sensación de vacío y agradecimiento.

Mientras que del líder, a la última persona que apreció en vida, acompañado de dolor y felicidad.

Llegando al Goitei se que algo no marcha bien, de nuevo se encuentra solitario.

—Hitsugaya taicho, vamos—

Se extraña de mi actuar, pero al ver que me dirijo a la cuarta sede me sigue.

Ingresamos sin apresurarnos, lo menos que deseo es levantar sospechas. De nuevo no hay shinigamis, como si otro evento se los llevase.

Recorrimos rápidamente sus pasillos hasta llegar con Karin.

—¿Te encuentras mejor?— preguntó el capitán, yo sólo me limitó a sonreír un poco. Me alivia verla, aunque me extraña que Hitsugaya ignorase el hecho de que ella es la única aquí.

—Si, pero todo se encuentra extraño. Desde que se llamaron a los capitanes a una junta urgente en la primera división —

Abrí mis ojos sorprendidos al sentir varias presencias con un gran poder, una katana rosa mi cuello.

—Muy bien. ¿Que hacen aquí? Acaso no se han enterado de la nueva orden— dijo un shinigami serio, nunca lo habíamos visto. Pero portaba una insignia de teniente.

—Nos ausentamos antes de que se diera a conocer ¿Te importaría darla a conocer?— respondió Hitsugaya serio, al parecer ellos dos no podían notar las demás presencias.

—Se ha ordenado la retención de los siguientes tres Kurosaki, así que les pido marcharse o atacaré —

Dio un paso adelante, su katana señaló a mi oponente.

Las energías comenzaban a alterarse...

Como si de hollow se tratase

—Capitán aún sigue débil. Tome a Karin y traten de alejarse lo más pronto de aquí — comenté cortante al colocarme entre esos dos. —Geki— susurré para comenzar a someter a los intrusos, quienes faltaban aparecieron entre las sombras, querían atacar, pero mi Bakudo se los impedía

—¡Que esperas! — rugí molesto. No sabía lo que me deparaba. Señale una de las paredes de la habitación.

—Mi señor, ya se han dado cuenta del engaño — susurró uno de mis oponentes en un pequeño transmisor, esto ya era grave. Tenía que informarle a Jaegerjaquez-sama

Al ver como se la llevaba en sus brazos sonreí burlón.

Michizure nos engañó, ella esta mejor de lo que mencionó, pero es amable de su parte el haberlo hecho.

Esperó que Toshiro no sea descuidado y cuidé de Karin con su vida.

O terminaré con lo de antes si le sucede algo a ella.

—Así que este era su fin ¿No?— dije divertido al desenfundar mi katana.

Los shinigamis empezaron a deformarse y tomar la apariencia de mi raza.

Fin de POV

Toshiro se reclamaba mentalmente el no haber percibido a los otros, pero ahora su tarea era otra.

Le resultó raro que Takuto no atacase y asesinara a todos ellos para ahorrarse el encargarle a su novia.

Odio los ataques por sorpresa. Prefiero dar la cara—

—Ese tonto— susurró para sí mismo. Su código de honor era muy fuerte y claro, agregándole el significado de su resurrección obtenías a Takuto. Miró a Karin aferrarse a su kimono, las heridas mejoraban poco a poco, pero no como desearía.

Para calmarla la acercó más a él, parecía funcionar por el momento.

—A donde crees que llevas a mi hermana —

Una sombra apareció frente a ellos dos, dejando ver a Ichigo por primera vez desde la asamblea.

Algo malo le sucedía.

Sus ojos se encontraban cubiertos por unos vendajes blancos y en su cuerpo sobresalían varios tubos transparentes, los cuales conectaban distintas partes bombeando sangre. Y unas marcas negras eran visibles en sus brazos y manos.

Su kimono seguía siendo negro, pero incluso este se hallaba desgastado.

—Responde Hitsugaya — mencionó frío al señalarlo con su zampakuto.

—Hermano, ¿Que te hicieron?— musitó la pelinegra, sin creer la nueva apariencia de él.

El peliblanco frunció el seño antes de desaparecer con un shumpo, al perder de vista al sustituto ordenó a su oficial esconder su reiatsu.

Recorrían las solitarias calles deseando no toparse con el Kurosaki.

—¿Que sucede Shiro? Acaso me tienes miedo— dijo burlón Ichigo mientras lo buscaba en las alturas.

Siguieron su trayecto, se dirigirían a la puerta norte y de ahí tratarían de escapar hacia el Rungokai mientras buscaban a otros de sus aliados.

—¡Te encontré! — gritó emocionado el shinigami al hallarlos a una pequeña distancia, sin pensarlo atacó con un Getsuga Tenshou de gran poder.

—Bakudo ochenta y uno; Danku— pronunció Kyoraku al aparecer con heridas visibles en su cuerpo. —¡Seguidme!— agregó para correr entre las calles.

La gran barrera paró por poco las intenciones del Kurosaki, quien lanzó un par de maldiciones al aire al perderlos de vista.

—Comandante ¿Que ha sucedido? — preguntó Hitsugaya más alterado.

Fue la voz de Ichigo al borde de la locura que lo alarmó, ese no era su terco compañero.

—La Central 46 — gruñó en respuesta el castaño, incluso su tono sonaba enojado al referirse a ellos.

Después de eso no hablaron por el trayecto restante. Llegaron a los límites del Goitei, Kyoraku utilizando su shikai abrió una puerta secreta, los dos shinigamis de la décima división entraron.

Lúgubre; era la palabra para describir su escondite, sus paredes de piedra gris parecían no tener salida. No existía luz más allá de la proporcionada por los faroles colgados en las esquinas.

Mientras que los capitanes...

No estaban en su mejor estado, los tenientes estaban peor y así mientras más bajo el rango ocupado.

Por lo menos quienes se encontraban en ese lugar refugiándose.

—Esos malditos...— comentó Kenpachi, su rostro tenía sangre en gran cantidad y su brazo izquierdo fue arrancado, para finalizar con un profundo corte en su abdomen que lo obligaba a no moverse o moriría desangrado. —Me alegra que el grisesito se llevará a Yachiru antes— agregó.

—Deja a tú oficial junto a Byakuya-kun. Me encargaré de cuidarlos un rato, deberías de descansar Toshiro-san— comentó Shunsui al retirarse por algunos medicamentos.

El Kuchiki, sufría una gran herida, parte de su abdomen y pecho fueron devorados por un hueco, seguía con vida gracias a que el capitán Kurotsuchi y su teniente trabajaban en reparar sus tejidos y órganos internos.

—Cuando ponga mis manos sobre ellos los asesinaré con mi mejor veneno, después de probar varios experimentos — musitó el capitán de la doceava sede, gracias a sus investigaciones y pruebas a su cuerpo logró regenerar sus heridas casi al instante.

Ahora tenía la tarea de encargarse de los heridos de gravedad, cosa que detestaba.

—Lamento mi tardanza, enseguida comenzaré a sanar los daños —dijo Kaze al entrar y tener en su espalda a Yachiru.

—Ken-chan. Me tenías preocupada, mira cuanto te hicieron y de seguro les atacaste antes de verlos bien — comentó un poco molesta al acercarse y comenzar a aplicar Kido

—Cada vez te pareces más a Unohana — respondió burlón, mientras comenzaba a sentir como se restauraba su salud —¿Que tal la bienvenida Michizure?— preguntó divertido ante la situación.

—He recibido mejores. Capitán Mayuri, gracias por esas inyecciones me salvaron cuando recibí el ataque de Hirako-san—

El aludido sonrió orgulloso, ya no era el único que experimentaba con su cuerpo. Su compañero aceptó someterse a varias intervenciones para obtener una mejor condición.

—No deberías preocuparte por Ganze, es un hollow poderoso— susurró Toshiro al verla preocupada por su novio.

—Pero si se enfrenta a Ichi-nii... Algo saldrá mal —

—Deberíamos conversar un poco con todos los demás, así descubriremos que sucedió con la Central— comentó calmado para entregar un poco de agua —Bebe, lo necesitarás si debemos movernos bajo el sol—

-0-

En el otro extremo del Goitei se hallaba otro grupo de shinigamis tratando de huir y salvar así sus vidas.

—Ustedes sigan derecho, yo trataré de detenerla — dijo Tomohiro al detenerse.

—Pero es un suicidio sin duda capitán — respondió Nanao preocupada.

Y el ahora capitán del séptimo escuadrón hacia honor a su sobrenombre.

—No importa, cualquier día podemos morir, por eso nos llaman dioses de la muerte —

—Definitivamente eres un tarado Jin— comentó Albedo, la estricta taicho de la tercera sede, quien tenía heridas que le dificultarían luchar.

De cabello negro y ojos azules era una de las mejores luchadoras de cuerpo a cuerpo, de ahí el motivo de su estado.

—Y tú siempre tan amable Alby— respondió sarcástico.

Observó en la lejanía como se acercaba Hiyori con las mismas características que Ichigo, Hirako y algunos más, desconocidos para ellos... Por el momento.

La antigua teniente rápidamente avanzaba hacia ellos, portando el kimono que alguna vez odió.

—Ban...—

Un par de sombras interrumpieron la activación al golpear en el cuerpo de su enemigo.

—Rynosuke, tenemos que colocarlos a salvo. Son un grupo mediano— dijo Haru a la par que se alejaban de ella.

—¿Quienes son ustedes?— preguntó Albedo, no era común ver a dos niños lanzarse como kamikaze a un vizard y actuar normal. Además ese kimono blanco era extraño.

—Segundos al mando de Las Noches, ocupamos el cargo de marqués ¡Los devoradores de recuerdos!— respondió Rynosuke orgulloso de sí.

—Mocosos, no deberían de atacar a alguien más fuerte— interrumpió Hiyori al levantarse, su tono comenzaba a tornarse serio y bastante molesto.

Ambos huecos se miraron por un instante, asintieron al saber que pensaba el otro.

—Confíen en nosotros, llegaremos después. Capitán Jin ¿Quiere pelear a nuestro lado?— mencionó Haru mientras su hermano se lanzaba a luchar y crear un poco de tiempo.

El shinigami sonrió un poco antes de acercarse más.

—Nos vemos después chicas— dijo antes de pelear.

Quizá su sobrenombre tenía algunas diferencias con la realidad.

Ahora esos tres luchando parecían ser Ukitake junto a Sogyo no kotowari si este hubiese llegado a materializarse.

El grupo restante se adentró, al pasar todas ellas la garganta fue cerrada inmediatamente. Ahora estaban dentro de la instalación hollow por primera vez.

—Los niños siempre tan impulsivos — comentó Grimmjow a las espaldas del grupo. Cuando obtuvo toda su atención hizo un ademán antes de proseguir —Ya saben que son Las Noches, ahora hagan el favor de acompañarme y les explicaré todo con calma— agregó tranquilo, aunque no le convencía el hecho de tener a varios dioses de la muerte en su mundo.

Pero en ocasiones sus marqués eran peores que Yachiru de pequeña.

—Vamos— dijo capitana de la tercera división al encabezar el grupo conformado por; Kyone, Yuzu, Isane y Nanao

A eso le llamo cambio de planes XD

¿Que sucederá en el siguiente capítulo?