LOS PERSONAJES PERTENECEN A STEPHANIE MEYER, LA TRAMA ES MIA CAPITULO 10 JACOB
Diez días sin hablar con el.
Desde el día de la clínica no había vuelto a saber nada de el. Emmett iba a su casa mucho, y el había venido, pero yo no quería verlo, me la pasaba en mi cuarto, no quería volverle a oír esas palabras.
Cuando salí ese día del hospital, volví junto con Ángela al instituto para trabajar en el laboratorio. Estuve todo el resto del día callada, Ang me había preguntado lo que había pasado y yo abrumada por todo lo que habíamos hablado, le había contado todo.
Ang no se mostró muy sorprendida, al contrario me dijo que se le había hecho raro que no hubiera pasado algo así antes.
"vamos Bella. Edward ha estado en practicamente toda tu vida, no es tu hermano, pero te ve como una" me había dicho.
Ese día había terminado el laboratorio y había vuelto a casa en la noche. Emmett estaba en la casa de los Cullen por lo que yo aproveche y me di un largo baño y me acosté a dormir temprano.
Asi fue casi toda mi semana. Nada cambio, nada se arreglo. Emmett me dejaba en las mañanas en el instituto y yo le decía que Ang me dejaría en la tarde en casa, solo cuatro días ella me llevo. Los otros 6 volví caminando. Necesitaba ese tiempo para pensar y aclarar que hacer.
Maria estaba preocupada. Por mas que intentara disimular mi bajo animo, no la había podido engañar, sabia que algo había pasado con Edward porque cuando me había preguntado que me pasaba había tenido que decirle parte de la verdad. En cuanto dijera una mentira, Maria iba a darse cuenta inmediatamente. Por lo que había decidido contarle parte de la historia
-estoy cansada de que Emmett y Edward me controlen todo lo que hago, solo quiero que me tengan un poco mas de confianza y me dejen a mi elegir con quien pasar mi tiempo-
Maria me había mirado con comprensión y había intentado animarme un poco, alegando que eran así conmigo solo porque estaban preocupados de lo que me podía pasar.
Despues de esa converzacion, no habíamos vuelto a tocar el tema. Ella seguía pendiente de mi y me insistía que hablara con ellos. La pelea no había sido con Emmett pero también estaba seca con el, no era porque estuviera brava, sino porque no quería que me tocara el tema, no sabia con exactitud que le había contado Edward y realmente no quería tener una converzacion parecida con el.
El fin de semana había decidido quedarme en casa adelantando trabajos del instituto. Esa era mi excusa. Emmett no me había creído mucho pero tampoco había preguntado. El viernes había vuelto muy tarde por lo que el sábado se había levantado casi al medio día, eso me había dado casi toda la mañana tranquila sin tener que dar muchas explicaciones.
Cuando se despertó yo estaba en la cocina preparando almuerzo para los dos.
Comimos juntos en silencio y despues yo me fui a mi cuarto a continuar con mis trabajos. Emmett había salido, asumía que con Edward.
El domingo fue casi igual. La diferencia era que había sido esta ves yo la que se había levantado al medio día.
Emmett muy decente como siempre, había atribuido mi actitud a mis cambios hormonales, cosa que a decir verdad era un poco beneficiosa para mi. cuando me levante, el iba saliendo a encontrarse con Edward para ir al gimnasio.
Yo, ese día me dedique a comer comida chatarra y ver películas. No estaba precisamente en mis mejores momentos.
Mama había llamado para saber como estaba todo, había notado mi animo y por lo tanto, había preguntado mas de lo normal como estaba y que pasaba en mi vida. Sabia que no la había engañado, ella era muy perceptiva, pero tampoco me había tocado el tema. Me había dejado saber que todo andaba bien y que debían ir a Chicago por lo que se demorarían un poco mas en venir.
No era que me molestara, pero tampoco me agradaba verlos tan poco. Sabia que ellos querían estar acá con nosotros, pero el trabajo les consumía mucho tiempo. Los amaba y ellos, así no estuvieran, hacían todo lo posible por ser parte de nuestras vidas.
Había terminando mi ultima clase del día. estaba preparando mi maleta y alistandome para salir. Hoy me iría caminando, pero antes, quería pasar por el centro comercial que quedaba de camino a mi casa. Había un libro que quería comprar y decidí aprovechar la tarde para hacer eso ya que no tenia nada que hacer para el día siguiente.
Debía caminar unos diez minutos para llegar allí. Cuando iba saliendo, vi las grandes nubes negras que adornaban el cielo, debía apurarme si quería llegar antes de que empezara a llover.
El instituto estaba casi solo ya, las pocas personas que quedaban, corrían a sus autos para resguardarse de la inminente lluvia. A una cuadra del instituto, el agua me alcanzo. De nada servía ponerme a correr, con el piso mojado y mi buen equilibrio, lo mas seguro era que me callera en los próximos 3 metros. Prefería mojarme a hacerme daño. Así que, suspirando resignada, seguí mi camino bajo la lluvia.
Un pito detrás mio me sobresalto. Era una caminoneta negra de Platón que estaba segura, la había visto en el parqueadero del instituto algunas veces, pero no sabia de quien era. Lo único que esperaba era que no fuera Mike. Justo ahora no podría negarme a subirme a su carro. Y fuera quien fuera, estaba pitando para llamar mi atención, con la lluvia como estaba, no quería darme el lujo de rechazar la ayuda sin importar de quien viniera.
-Eres Isabella verdad? – me pregunto el chico que conducía la camioneta despues de parar al lado mio
era un chico del instituto, estaba segura. Tenia el pelo negro y corto, era un poco rebelde pero como era tan corto no se le veía mal o desordenado. Tenia musculos marcados, probablemente porque era parte de algún equipo del instituto, estaba Segura que lo había visto. Su piel era morena y tenia la mandíbula fuerte, si mi memoria no fallaba el era de ultimo año. Llevaba la camisa del uniforme remangada hasta los codos y ya no tenia la corbata puesta.
-Bella - le respondí.
Tenia una sonrisa Linda. Sus dientes blancos y los hoyuelos que se le hacían en los cachetes le daban un aire infantil que le iba bien.
-bueno, Bella, quieres que te lleve o prefieres mojarte?
Estaba indecisa, todos siempre me habían dado la charla de "no hables con extraños y definitivamente no te montes al carro de uno". Pero el no era un extraño, bueno no tanto. Sabia que iba al instituto. Eso lo sacaba ya de esa lista con lo que no tenia permitido hablar, no?
Además no se veía como un extraño peligroso. Era seguramente dos o tres años mayor que yo, iba a mi escuela y había sido lo suficientemente amable como para parar a recogerme. Además!, sabia como me llamada.
Sin darme oportunidad de pensarlo de Nuevo, sabiendo que si mi hermano y Edward se enteraban de esto estaría en serios problemas, abrí la puerta del copiloto y entre en el carro.
Mi saco estaba húmedo y mi falta tenia parches por el agua. El pelo estaba empapado. Así que lo recogí y lo puse sobre mi hombre para no mojar mucho la silla del carro.
-Eso es. Estaba ya pensando que preferías mojarte.-
-Gracias, por recogerme….eh…- no puedo recordar su nombre y me quedo mirandolo sin saber como llamarlo.
El sonrió de Nuevo y prendió la calefacción del auto.
-Jacob Black, Bella. Voy a ultimo año.
- Eso si lo sabia, te he visto en el instituto. Gracias Jacob.-
- No hay problema Bella, para donde ibas?
- Al centro comercial, pero de verdad con que me acerques ya es suficiente, no quiero que te desvíes mucho-
Arranco el auto mientras negaba con la cabeza.
-No voy a dejarte en la mitad de la calle con esta lluvia. Vas a demorarte alli?
-Eh,,,, no creo, solo quiero ir por un libro-
- Perfecto, si me dejas te acompaño al centro comercial y despues te dejo en tu casa.
-No Jacob no hay problema, de verdad, tu seguro tienes cosas que hacer, no me parece bien demorarte
-No hay problema. Quiero hacerlo.- me dijo
-No Jacob, enserio. Solo déjame en el centro comercial, yo espero a que pase la lluvia alla-
-No voy a cambiar de opinión. Si el problema es que no me conoces, déjame decirte que ya estas haciéndolo mal, te subiste a mi carro. Además, hacia un buen tiempo que quería hablar contigo. Quiero conocerte un poco.- me dijo con una sonrisa en su cara
De inmediato, mi cara se puso roja. No podía estar segura si eso era una indirecta, pero se sentía como tal.
Tenia razón, ya podría haberme secuestrado o algo y me acordaba de el, de eso estaba segura. Suspirando resignada, asentí en su direcciones haciéndole saber que aceptaba su ayuda.
Jacob solo asintió una vez y se concentro en la ruta.
-y porque estas sola?- me pregunto- siempre te vas con esa chica de tu clase o viene tu novio por ti, no?
la chica de mi clase era Ang. Seguramente pero mi novio? De quien hablaba.
- Mi novio?- le pregunte confundida
-El chico del Volvo. Te he visto llegar en las mañanas en una Hummer. Pero se que el es tu hermano. En cambio en las tardes es común que venga por ti un hombre en un Volvo. El es tu novio no?
mi cara era de sorpresa. Edward tenia un Volvo, estaba hablando de el. nunca habría pensado que la gente aquí pensara eso. Tampoco pensaba que hubiera alguien que se fijara en eso. Pero aquí estaba Jacob Black preguntando por Edward.
-No no, el no es mi novio, es el amigo de mi hermano de toda la vida.- le respondi.
-Ya veo. Y tu novio? El nunca te recoge?- me pregunto mientras entraba al parqueadero del centro comercial.
-No tengo novio- le respondi
-Eso es bueno me dijo – asi podre conocerte tranquilamente. Tal ves quieras ir a comer algo conmigo algún dia?
Mi cara era un tomate, Jacob me estaba invitando a salir y la verdad es que me gustaba un poco. Era lindo y por lo que podia intuir era descomplicado, podría pasar un buen rato con el. creía que íbamos a ser buenos amigos.
-Puede ser, ya veremos- le respondí con un sonrisa.
Lo dos bajamos del auto y Jacob fue al baúl y me indico que me acercara un Segundo. Dentro de baúl había una maleta de esas que normalmente se usan para llevar la ropa o los uniformes cuando quieres hacer ejercicio. Jacob estaba sacando de ella un saco negro de cremallera.
- Esto te va a quedar muy grande, pero te funcionara, por lómenos no esta mojado y así no te da gripa.- me dijo mientras me lo entregaba.
-Gracias Jacob pero tu no lo vas a usar? Mira que seguro lo voy a mojar.
- no te preocupes, tengo el saco del instituto por si me da frío, pero realmente no creo que lo necesite. Quiero que lo uses.
-Gracias.
yo me quite mi saco, y me puse el suyo , que tal cual como el me había dicho, me quedaba gigante. Tuve que arremangarme las mangas un poco pero de inmediato comencé a sentir como mi cuerpo retenía un poco mas el calor que tanto necesitaba. Tenia mucho frío.
Deje el saco y la matela entre el carro y solo saque mi billetera y mi celular con mis dedos intente peinar un poco mi pelo que estaba mojado. Jacob también dejo su maleta entre el carro y juntos nos dirigimos a las tiendas.
-Que libro necesitas entonces?
-Crimen y castigo. Hace rato quiero leerlo pero no había venido por el-
-No es un libro para el instituto?-
-No, lo quiero leer yo, por mi parte-
-Oh- ósea que te gusta leer. Es bueno saber eso-
-Es malo?- le pregunte curiosa.
-No, al contrario. No es normal encontrar una chica que disfrute leer. Eso dice mucho de ti, sin mencionar que estas escogiendo un muy buen libro. Dostoievski, logra un dialogo increíble entre el protagonista y un policía. Ese libro es uno de mis favoritos.
Jacob no se veía como el estilo de chico que lee novelas, al contrario, si lo ves en el instituto piensas en un chico atlético que seguramente es el capitán de su equipo y que tiene varias chicas detrás de el.
- No te imaginaba como un chico que le guste leer- le dije.
- Normalmente nadie lo hace, todos asumen de primera, que como estoy en el equipo de futbol y estoy haciendo deporte mucho tiempo en el instituto, soy el típico deportista descerebrado que solo piensa en fiestas, chicas y mantener mis músculos inflados a toda costa.
Su comentario me dio risa, era prácticamente lo que había pensado, lo estaba juzgando sin conocerlo antes.
-Te falto insinuar el gran deseo que ganar todos los partidos porque el futbol es lo único que realmente te interesa.-
-Hahaha, pensé que eso estaba explicito, pero si también.-
-Bueno pues en nombre del resto del instituto y el mío, me disculpo Jacob. Prometo conocerte primero, para después poder contar en el instituto cual es la marca de esteroides que estas usando esta temporada- le respondí
- Ha Ha Ha, que graciosa. Esto es natural- me dijo flexionando su brazo derecho.
- Si tu lo dices, tendré que creerte- le dije intentando no reírme.
Hablar con Jacob era fácil. El era descomplicado y me hacia reír, cosa que llevaba rato sin hacer.
Ya en la librería, tenia en mis manos el libro que quería y otros dos que estaban en el estante de la entrada que me habían llamado la atención. Me encantaba leer. No era algo que pudiera ocultar. La Literatura era uno de mis grandes amores, en toda mi vida había leído tantos libros que mi biblioteca era de un gran tamaño. Amaba los libros y la forma en como estos me transportaban a un Nuevo mundo donde la historia podía hacerte soñar junto con los personajes.
Pague en la caja los 3 libros con mi tarjeta de crédito y Jacob agarro la bolsa por mi.
-Bella, quieres ir a tomar o a comer algo- me pregunto
-Claro, me parece una idea perfecta, te invito a comer algo par agradecerte el haberme recogido- le dije mientras con la Mirada, buscaba algún restaurante cerca.
-No señora, yo te dije a ti, por lo tanto, yo te voy a invitar.-
-Pero Jacob, es lo menos que puedo hacer-
-Pues entonces me debes una comida, pero después me la pagas, Hoy invito yo.- me dijo y me agarro de la mano para guiarme al piso de arriba.
-No Jacob. De verdad, déjame invitarte a algo-
-ya te dije que si Bella, créeme me voy a cobrar mi comida, pero hoy te invite yo a ti. Te gusta la carne?-
-Eh, si porque? Jacob nos guío a un restaurante de carnes que había en el tercer piso. A papa le encantaba.
Jacob pidió una carne asada con papas a la francesa y ensalada, demasiado grande la cual se comió sin problemas. Yo pedí carne con salsa de brócoli y cebolla, puré de papa y ensalada. Comimos tranquilamente, mientras conversábamos. Cada vez, me caía mejor. Jacob era muy agradable y teníamos muchas cosas en común, sabia que podíamos llegar a ser Buenos amigos.
Emmett me había escrito para saber donde estaba, pues la lluvia seguía y yo aun no llegaba. Le respondí un rápido mensaje haciéndole saber que estaba comprando unos libros y que pronto estaría en casa, que no se preocupara que probablemente esperaría un poco a que la lluvia bajara. El oso se ofreció a venir por mi pero le dije que no se preocupara que estaba todo bien y que tenia como llegar a casa. Ni el ni yo tocamos el tema de como llegaría. No creía que fuera una Buena idea decirle que estaba con un chico.
Cuando acabamos, Jacob pago, después de que insistiera de Nuevo en que me dejara pagar. Resignada acepte finalmente a que el pagara y nos fuimos. La lluvia había parado, pero el frío en el ambiente se mantenía.
-Donde vives Bella?- me pregunto ya cuando estábamos en el carro
-Sigue por la principal hacia el norte y te voy diciendo por donde, no es muy lejos de hache-
-Esta bien.-
El camino a casa fue rápido agradable, Jacob me hacia reír demasiado. Era una Buena compañía y sorprendentemente no había pensado en Edward como cualquier otro día.
-Dobla en la esquina y la tercera casa a la derecha es la mía.- le dije.
Jacob parqueo al frente de mi casa y se giro hacia mi.
-Muchas gracias, de verdad, la he pasado muy bien, gracias por llevarme- le dije
- No hay por que Bella, quería hacerlo.
Yo le sonreí de Nuevo y me dispuse a quitarme su saco para entregárselo.
-No hace falta Bella, puedes devolvérmelo mañana, hace aun frío y tu saco sigue mojado-
-Seguro?-
-Que si mujer, no planeo usarlo esta noche-
-Esta bien. Mañana te lo devuelvo entonces-
-No te preocupes, no hay afán.-
-Hasta mañana Bella, espero verte en los pasillos.-
-Adiós Jacob. Que llegues bien a casa -
Rápidamente, agarre mi maleta, la bolsa de los libros y mi saco mojado y me baje del carro. Me dirigí a casa, eran las 6 de la tarde, por lo que seguramente Emmett ya estaba en casa. Esperaba que no me armara tanto problema. En la puerta gire mi cabeza para a mirarlo y con la mano me despedí de el que estaba esperando a que entrara a casa.
Esperaba verlo mañana de Nuevo, quería conocerlo mas, quería hablar con el y que me hiciera reír de la misma manera que había hecho hoy. Estando con el, todo lo que me afligía tomaba un Segundo plano.
Jacob era como un rayo de sol en un dia nublado. Me había alegrado y había logrado hacerme olvidar de toda mi frustración con respecto a Edward. No quería usarlo ni herirlo, era un buen chico, pero tampoco le había hecho creer algo así. Solo espereba no llegar a ese punto. Esperaba que así como yo, el solo quisiera que fuéramos amigos.
Por lo menos por ahora.
