Un indicio que nos lleva al comienzo de un viaje
Hacía una mañana fresca y soleada en Magnolia y podía apreciarse a una linda rubia y un chico pelirosa que caminaban felizmente con sus manos entrelazadas, una pequeña niña canturreaba y reía alegremente sobre los hombros del chico y sobre ellos sobrevolaba un pequeño gato azul. Cuando el magnífico edificio del gremio número 1 de Fiore se alzó ante ellos la pareja se detuvo antes de llegar a las puertas, ambos se dirigieron miradas cómplices aferrando más sus manos y dándose un pequeño beso.
- Natsu… tenemos público – susurró una sonrojada rubia cuando su adorado pelirosa se negaba a apartarse de sus labios.
- ¡Yo tambén besho mami! – exigió la pequeña.
- Claro que sí princesa… - contestó la maga antes de besar la frente de Nashi. Y después, sin poder contenerse depósito otro beso fugaz en los labios del Dragon Slayer – ¡Vamos! – dijo coquetamente y guiñándole un ojo a su chico después de recibir aquella sonrisa que tanto adoraba.
Entraron al gremio, preparados para la ola de preguntas y acusaciones por verlos tan unidos.
- Bue… - alcanzaron a decir antes de quedarse en silencio al observar el tenso ambiente que reinaba en el gremio - ¿Qué sucede aquí? – se preguntaron mutuamente.
Se podía apreciar a todos los magos del gremio agrupados en sus diferentes mesas, cada uno de ellos con un tic nervioso en la ceja y una gotita en la sien, tratando de suavizar el ambiente. En la barra del gremio estaban por un lado, una peliazul con una enorme vena en la frente mientras trataba de poner atención en el libro que sostenía, a su lado un alto y fornido pelinegro lanzaba miradas asesinas al resto del equipo Shadow Gear y a todo aquel hombre que osara acercarse a menos de 2 metros de la pequeña maga. Por otro lado una pelirroja y un pelinegro desprendían un aura sombría, el chico tenía una cerveza en la mano y miraba a la nada con cara de fastidio, mientras que la chica trataba de comer uno de sus típicos pastelillos y al mismo tiempo haciendo caras extrañas tras hundirse en sus extraños pensamientos.
- Lucy-san… Natsu-san ¡Buenos días! ¿Nashi-chan se encuentra mejor? – preguntó Wendy acompañada de su inseparable Charle.
- Buenos días Wendy, Nashi ya está mejor muchas gracias… -dijo sonriente la rubia – Por cierto… ¿a qué se debe todo esto? – preguntó Lucy preocupada señalando con su mirada la barra y el comportamiento extraño del gremio.
- Etto… verás… - dijo la peliazul rascándose su mejilla – Ya que el día que Nashi enfermó ustedes se fueron temprano y ayer no vinieron al gremio, no se enteraron de lo que sucedió después – terminó de decir.
FLASH BACK
La pequeña peliazul que había quedado tomando su té en la barra poco a poco se fue relajando, al igual que un pelinegro que bebía cerveza tras cerveza y no dejaba de balbucear cosas sin sentido.
- Creo que iré a ver si Gajeel… y las chicas ya despertaron – dijo Levy levantándose de su asiento - ¿no gustas acompañarme Gray? – preguntó.
- Ve tu primero Levy, en un momento iré – contestó el pelinegro dejando su bebida a un lado.
Dicho esto la maga de escritura se dirigió hacia la enfermería, en donde se encontró a sus amigas y al chico que le quitaba el sueño desde hacía tiempo. No pudo evitar soltar una risita al ver como dormía el pelinegro, quien abrazaba su almohada como si de un salvavidas se tratase.
- Ohh Levy… ¿te sientes mejor? – preguntó el Lily desde una cama libre, donde podía observar a los chicos.
- Si… gracias Lily, ¿y los chicos? – dijo la maga un poco preocupada.
- supongo que ya no tardan en despertar, no te preocupes… están bien – dijo el exceed.
Levy se acercó inconscientemente al chico y terminó acariciándole la frente suave y amorosamente. Gajeel aun dormido buscó instantáneamente más de aquella caricia. La peliazul con un poco de pánico retiró su mano en un segundo, logrando que el chico comenzara a revoltearse y despertarse poco a poco.
- Mmm… mi enana – dijo Gajeel entreabriendo pesadamente sus ojos, haciendo sonrojar a la maga y ganándose una sonrisa pícara por parte de su compañero exceed.
- Exacto Gajeel Levy está aquí… - dijo Lily molestando al pelinegro, quien se sentó de golpe en la cama y como si de un imán se tratara, su mirada fue a parar directamente sobre la pequeña peliceleste.
- Yo…yoo… - tartamudeó el azabache comenzando a ruborizarse completamente.
Levy y Lily no pudieron evitar soltar una carcajada al ver al rudo mago comportarse de esa manera, segundos después les dedicó una mirada fulminante aún con un pronunciado sonrojo de sus mejillas hasta sus orejas.
- Maldito gato traidor… - susurró entre dientes.
- Tranquilo… en verdad lo siento Gajeel, pero no pude evitarlo… te veías tan adorable – dijo Levy enjuagándose una pequeña lágrima que escapo por haberse reído tanto, logrando a su vez que el rostro del chico se volviera nuevamente de color rojo escarlata. - ¿Te sientes bien? – preguntó un poco preocupada.
- Sí… ese tal Ryu debió de haber usado su magia sobre mí… Yo… el gran Gajeel Redfox no caería ante una noticia como esa – dijo volteando su rostro rápidamente y sacando una gotita en la sien a los chicos.
Se escuchó de repente el abrir de una puerta, todos dirigieron su mirada a esa dirección en dónde pudieron observar a Gray un poco más tranquilo a como Levy lo había visto en la barra.
- ¡Gray! – dijo sonriente la peliazul, logrando poner una venita en la frente del Dragon Slayer al mismo tiempo que este se paraba frente a ella.
- Ohh… Levy, co…. – se interrumpió al sentir la mirada fulminante del ojirojo como si de un rayo láser atravesara su cuerpo, así que cuando sus miradas cruzaron, a Gray no le quedó hacer otra cosa más que rodar los ojos por aquella actitud tan sobreprotectora e infantil del mago. – Me pregunto si todos los dragon slayers serán así de exagerados cuando de amor se trata… - pensó el mago de hielo con un ligero tic nervioso en su ceja - ¿Cómo están las chicas?... veo que tú estás perfectamente – dijo Gray.
Ahora todos sintieron un escalofrío recorrerles la columna vertebral al sentir un aura oscura y mortal que provenía de la cama en la cual reposaba la Titania, quien se sentó y paseo su mirada calculadora por todos los presentes que la habían despertado.
- ¿Qué es todo este alboroto? – gritó enfurecida la pelirroja antes de masajearse las sienes - ¡mi cabeza! ¿cómo terminé aquí?... – dijo tratándose de calmar.
Al escuchar aquellos gritos, la peliazul que permanecía aún dormida hasta ese momento, despertó asustada, tratando de reconocer su alrededor.
- Hola… ¿estás bien Juvia? – preguntó Gray acercándose a ella para tranquilizarla.
- Gr… Gray-sa… sama – balbuceó la ojiazul ruborizándose al instante - ¡Kyaaaa… Gray-sama no mires a Juvia… no te acerques! – gritó cubriéndose el rostro con sus manos y echándose a correr dejando solo una estela de polvo.
- ¡¿Pero qué rayos!? – dijo Gray molesto y atónito ante aquella reacción.
- Cielos… esto… es el fin del mundo – dijo Lily sorprendido.
- Ella… huyó de ti… - dijo ausentemente Gajeel viendo el polvo disiparse.
- ¡No tienes que decírmelo… yo mismo lo vi… idiota! – contestó el mago de hielo malhumorado con una venita en la frente.
- ¿No irás tras ella? – preguntó Levy preocupada.
- Claro que no… - contestó Gray resoplando – Le daré su tiempo y su espacio, para que asimile todo esto – dijo seriamente.
FIN DEL FLASH BACK
- Desde que salieron de la enfermería Gajeel-san no se ha separado de Levy-san en ningún momento, y cuando algún chico se le acerca un poco es derribado inmediatamente… y el humor de Gray-san y Erza-san ha sido deprimente y oscuro últimamente – dijo Wendy con una sonrisa nerviosa.
- Pobre Levy-chan – dijo en un suspiro la rubia.
- Jajajaja Gajeel… quien hubiera pensado que serías un excelente perro guardián – se burló Natsu dándole palmaditas en el hombro.
- ¡Cállate salamander!… apuesto que tu harías lo mismo si algún estúpido se acercara y molestara a tu coneja – contestó molesto el ojirojo.
- Cierto Natsu… recuerda lo que pasó ayer pfft… jujujuj – dijo Happy con sus manitas sobre la boca tratando de aguantar su risa burlona.
- ¡Happy! – reprendió Lucy al ver que su pelirosa comenzaba a emanar un aura sombría. - ¿por qué no vas a ver cómo están Gray y Erza? – preguntó cálidamente mientras le daba un rápido beso en la mejilla.
- Eso no me lo esperaba… - se escuchó una conocida voz desde la puerta del gremio.
- ¡Bienvenidos! ¿Qué tal su misión? – saludó Mira desde la barra, saludando a Laxus y su equipo recién llegados.
- Excelente como siempre… ¿qué pasa aquí? – dijo el rubio con una mirada interrogante.
- Ohh Laxus… ven, te contaremos las buenas nuevas del gremio jajaja – gritó Macao, arrastrando al rubio hacia una de las concurridas mesas, seguidos después por el Raijinshuu.
Al ver que Laxus y su equipo escuchaban atentamente la conversación que compartían los demás magos, Lucy y Wendy se dirigieron con Levy y Natsu… obedientemente se dirigió hacia sus ahora sombríos amigos y compañeros de equipo.
- Yooo cabeza de hielo, ¿estás herido por que Juvia no se abalanzó a ti como esperabas? – dijo burlón el pelirosa.
- Cierra tu mald… - alcanzó a decir el pelinegro antes de que Natsu bloqueara las palabras que estaba por anunciar.
- Cuida tu vocabulario, cubito de hielo… - señaló a la pequeña que aún permanecía sobre sus hombros – Lucy me matará si Nashi aprende malas palabras – confesó con un ligero escalofrío que recorría su espalda.
- Flamitas… me debes una, ¿Nashi ya está mejor? – preguntó sonriéndole a la pequeña.
- Sí… mi pequeña está muy bien – contestó orgulloso Natsu - ¿Qué sucede con Erza? – susurró al pelinegro, mientras veía a la pelirroja quien no se percataba aún de su presencia.
- Supongo que no deja de pensar en las maneras en que puede someter a Jellal… recuerda que según Happy la última vez no le fue muy bien – susurró Gray a Natsu en una manera cómplice.
- Ohh cierto… si lo recuerdo – contestó Natsu de igual manera - Pobre Jellal… - se compadecía del futuro esposo de la pelirroja.
- ¡Kami-sama! – pensaron los 2 al mismo tiempo al sentir una fuerza maligna taladrando sus frentes - Hemos… - dijo Natsu temblando y sudando de miedo - despertado a la bestia… -concluyó Gray de la misma manera que su amigo.
- Nashi… ven aquí cielo – dijo dulcemente Erza dándole los brazos a la pequeña quien gustosamente los aceptó – vamos con mamá – dijo dirigiéndose hacia la rubia. Los chicos suspiraron de alivio al ver que se habían salvado de aquella tortura que se habían ganado. Demasiado tarde… un segundo después la pelirroja los sostenía de fuertemente de sus cuellos, apenas dejándolos respirar – Par de urracas habladoras… - decía molesta mientras hábilmente aplicaba llaves y movimientos demoledores sobre los pobres chicos que ahora se habían convertido en sacos de entrenamiento.
- Luu… Luucy – intentó hablar el pelirosa – sál…va…me – decía agónico entre cada nuevo movimiento que la Titania aplicaba sobre él.
- Lo… lo siento cariño… - decía con pena la rubia – Erza… ten… ten cuidado con ellos, no vayas a quitarles la oportunidad de ser padres – dijo nerviosamente.
5 minutos después de intensa tortura, los chicos quedaron inconscientes en el suelo y Erza se reunía con Lucy y las chicas quienes veían preocupadas a los chicos.
- Mira… quiero un pastelillo por favor – pidió la pelirroja amablemente como si nada acabara de pasar, sacando una gotita en la sien a las chicas que estaban a su lado.
- Por cierto Levy-chan… ¿qué es lo que lees? – preguntó la rubia prestando atención a la lectura de la peliazul.
- Es un libro que conseguí en el área especial de la librería de la ciudad… como aquí no habíamos tenido tanto éxito decidí probar allí, en cuanto vi este libro inmediatamente supe que había encontrado lo que buscaba – dijo Levy sonriendo orgullosamente por su descubrimiento.
- Lo siento Levy-chan… debí haberte ayudado – dijo Lucy sintiéndose culpable de repente.
- No te preocupes Lu-chan… supongo que algo muy bueno tuvo que pasar ayer… ¿no es así "cariño"? – dijo pícaramente la maga dándole un ligero codazo a su amiga.
- ¡Levy-chan! – dijo Lucy ruborizada – pero tienes razón… las cosas entre Natsu y yo cambiaron completamente ayer – dijo cautelosamente, haciendo a la pelirroja atragantarse con el pequeño bocado de pastel que acababa de probar.
- ¡Lucy!, ¿¡Quie… quieres decir que Natsu y tu han dado el siguiente paso en su relación!? Hicie… hicieron… - decía dramáticamente una Erza sonrojada.
- Cielos Erza… ¡claro que no! – contestó una Lucy con el rostro completamente rojo – so… solo aclaramos nuestros sentimientos… eso es todo – dijo en un suspiro.
- Erza está muy sensible sobre ese tema… en cualquier momento colapsará – pensó nerviosamente Levy.
- Ohh ya entiendo… - dijo ausentemente tomando otro bocado de su adorado pastelillo.
- Y… ¿Qué has averiguado hasta el momento Levy-chan, puedo ayudarte en algo? – preguntó Lucy para cambiar de tema.
- Ohh Lu-chan, es realmente interesante – dijo emocionada la maga – mira… echa un vistazo y dime qué es lo que opinas – dijo ofreciéndole el libro.
- Magia de la Legendaria Tierra del Oriente… Mitos y Leyendas de sus antiguos magos – leyó en voz alta, antes de dirigir una mirada interrogante a su amiga.
- Mitos y leyendas… Lu-chan, debes estar consiente que esas historias son más que cuentos de fantasía… siempre serán relatos de hechos reales a los cuales la gente poco a poco va agregándole detalles exagerados que muchas veces nos hacen pensar que lo que cuenta la historia es algo prácticamente imposible… - explicó Levy con determinación absoluta en su voz - …peeero… en un mundo como el nuestro, lleno de magias aún desconocidas y antiguas… todo puede ser posible ¿no lo crees así Lu-chan? – dijo emocionadamente contestando así la pregunta sin pronunciar que Lucy pensó al leer el título del libro.
- Eso es cierto Levy-chan… - dijo la maga celestial colocándose sus gafas de lectura mágicas y comenzaba a hojear el libro hasta que se detuvo abruptamente en cierta página y leyó atentamente:
"EL TEMPLO DE JADE"
Hogar del hombre de la luna y las estrellas…
Cuenta una antigua leyenda, que hace miles de eras, cuando la tierra aún era joven y los hombres apenas habían recibido el don de la magia, existió una lejana tierra escogida por el sol para alzarse así al inicio de cada día. El nombre de esa amplia extensión era conocido como "La tierra de Jade". Los ancestros contaban a sus nuevas generaciones que aquel bello lugar descendió de los cielos una hermosa noche de luna llena, después de que la diosa que regía en ese lugar viera que ese sería el lugar perfecto para que su heredero reinara.
Sería una tierra llena de luz, siempre verde y fértil, de ahí tal vez su nombre… la gente que viviera en aquel reino sería bondadosa, sin mal en sus corazones y bendecida con una magia pura y con el don de vida. El heredero que nacería se convertiría en emperador, así creció y reinó sabia y honradamente… todo marchaba como la diosa había querido, pero un día el corazón del mejor amigo del heredero, quien gustaba de observar y experimentar con su singular magia, descubrió poder y mundos más allá de lo imaginado... poco a poco fue corrompido por la envidia y la maldad pues él quería gobernar la Tierra de Jade, los reinos que se extendían a su alrededor y aquellos mundos desconocidos que había observado.
Un día, cuando la luna se alzaba en lo más alto del cielo estrellado el "señor oscuro" como fue nombrado… decidió hacer dormir para siempre al emperador, pero la diosa observó todo desde su celestial palacio en la luna, advirtiendo así a su heredero y enviando hacia él 13 de sus estrellas más hermosas, las cuales con la gran magia que él poseía cobraron vida y adquiriendo a su vez un enorme poder propio y único que se dice provenía del corazón del propio Emperador.
Las estrellas lucharon con valentía y honor, defendiendo aquella tierra de la horrible guerra que la oscuridad esparció, la misma guerra en la cual una bella estrella se apagó. El enemigo fuerte se volvió, dejando solo cenizas y terror. Solo un templo sobrevivió, aquel en donde el Emperador dio su vida al sellar a las estrellas en una cajita que se dice fue forjada en las mismas llamas del sol, exiliando al señor oscuro y protegiendo así este mundo y todos aquellos que no podemos ver.
Se dice que su espíritu noble habita ahora en el celestial palacio de la diosa que lo creó, velando sus queridas estrellas y esperando aquel corazón sin igual que pueda reclamarlas y hacer el bien con su especial magia.
Cuando Lucy terminó de leer no pudo evitar soltar un jadeo.
- ¿Ahora lo comprendes Lu-chan? – preguntó pacientemente Levy.
Lucy solo atinó a asentir sin apartar aún la mirada del libro, comenzando a atar coincidencias del relato con la historia que les había contado Ryu tratando de encontrar sentido a todo aquello… - Oriente… estrellas… diosa… palacio celestial… Magia de vida… espíritus creados… mundos… "Nashi fue bendecida por nuestro creador, así como por los espíritus estelares"… alma singular… corazón sin igual… - pensó la maga - No puede ser… - susurró sorprendida buscando la mirada de su amiga para confirmar si lo que estaba pensando tuviera sentido.
Levy asintió dándole la razón - … cuando lo leí por primera vez casi no pude creerlo, pero veamos a Nashi – dirigió la mirada a la pequeña sentada en la barra frente a Lucy y que observaba atentamente aquel libro – el hecho de que esté aquí es simplemente increíble… después la historia de Ryu y ahora esta "leyenda antigua"… todo tiene sentido Lu-chan – dijo sonriendo comprensivamente la maga de escritura.
- Entonces eso significa que tendremos que hacer un viaje en busca de ese Templo de Jade…– dijo Lucy decidida.
- Entonces eso significa… - repitió la peliazul – que te acompañaré en este viaje Lu-chan – dijo guiñándole un ojo y sonriendo dulcemente.
- Te lo agradezco mucho Levy-chan – dijo conmovida la rubia abrazando a su amiga, ambas se echaron a reír cuando la pequeña Nashi se unió también al confortable abrazo que compartían.
- ¡Cuenta con nosotras Lucy-san! – dijo Wendy con emoción.
- No cabe duda de que yo también te acompañaré – dijo Erza viendo alegremente a sus amigas.
- ¿Viaje?... – preguntó Gajeel quien había estado escuchando la conversación detrás de la maga de escritura mientras espantaba las "moscas" como él había apodado a los demás chicos– supongo que no me quedará otra opción más que acompañarlas… podrías perderte o meterte en algún problema enana – dijo con supuesta resignación el pelinegro, haciendo aparecer una gotita en la sien de las chicas.
Partirían a la mañana siguiente pensó Lucy mientras observaba a su pelirosa aún inconsciente, por fin habían encontrado un indicio que los llevaría a desenredar ese misterio que había alrededor del Juunishi y su pequeña Nashi… tal vez sería un viaje largo, de intensa búsqueda pues aún no estaban muy seguros de cómo encontrar ese lugar y no descartaba los peligros que podrían acecharlos… pero estaba segura de que podrían sobrepasar cualquier obstáculo que se interpusiera en su camino con tal de asegurarse del bienestar de su pequeña Nashi.
