-Ara… -Natsuki miro a Shizuru quien tenía una cara de completa extrañeza con una mezcla de enojo pero a la vez alivio. Ella esperaba a Reito no a esa mujer recién llegada, pero se alegraba de que no fuera Reito quien estuviera detrás de la puerta.

-Hola… -De pronto Natsuki no supo que decirle, Takumi e Irina la vieron y después se miraron entre ellos.

-Buenas tardes Miss Shizuru. –Takumi e Irina dijeron al unisonó.

-Buenas tardes niños.

-Mi papa se accidento. –La primera en hablar fue Irina. Esta revelación sorprendió a Shizuru.

-La abuela nos pidió que fuéramos guías de tía Natsuki. –Takumi argumento.

-Y que los tres viniéramos por ustedes. ¿Están listas? –Por fin Natsuki hablo.

-En un momento… -Shizuru tenía intenciones de cerrar la puerta pero Haruka que la conocía demasiado bien no lo permitió.

-Pasen. –Les dijo Haruka.

-No es necesario, las esperamos en el coche.

-Insisto, pasen estarán más cómodos. –Dándole una sonrisa rara a Shizuru, quien no tuvo más remedio que dejarlos pasar.

-En un momento estamos con ustedes. –Shizuru se disculpo y subió por las escaleras.

-Sí.

Haruka miraba detenidamente a Natsuki, quien se sentía como si estuviera bajo la lentilla de un microscopio. Parecía que la rubia quería decirle algo pero no se animaba. Cansada de la situación y de que los pequeños estuvieran callados decidió romper el silencio tan incomodo.

-¿Y tú eres…la pareja de Shizuru?

Ese comentario tomo desprevenida a Haruka quien abrió los ojos como platos, nunca ni en sus más locos pensamientos pensó que alguien las confundiera como pareja de su amiga, no es que Shizuru fuera fea, por el contrario es muy bella pero ella ya tiene a su pareja.

-¿Pero qué…? –Antes de que terminara la frase alguien la interrumpió.

-Nada de eso, son solo amigas. Buenas tardes yo soy la pareja de Haruka, Yukino.

Natsuki inmediatamente se disculpo por su comentario tan fuera de lugar. Yukino les llevo unos vasos de agua fresca y en lo que bajaban Shizuru y su hija conversó, mejor dicho, Natsuki fue sometida a un interrogatorio por parte de Yukino quien es psicóloga.

-¿Así que las tres trabajan en la escuela?

-Si…

-Estamos listas. –Por las escaleras bajo Shizuru seguida de su hija, quien miraba el piso pues pensaba que era Reito el que las estaba esperando. Tenía una gran tristeza y en su carita se reflejaba. Natsuki al verla sonrió.

-Hola pequeña. – Erstin inmediatamente levanto su rostro y se le ilumino la cara al ver a Natsuki, sin pensarlo corrió a abrazarla, Natsuki abrió sus brazos y la recibió alzándola.

-¿Cómo estás?

-Bien, ¿y tú?

-También bien. –Bajándola.

-Mucho gusto Yukino, Haruka, de nueva cuenta disculpen por las molestias.

-No hay nada de que disculparse Natsuki, esperamos verla pronto.

-Nos vemos al rato. –Shizuru se despidió de las dos.

Mientras salían por la puerta Natsuki, Shizuru y los niños, Haruka comenzaron a discutir con Yukino.

-Tu esperaras verla pronto porque yo no. ¿Cómo se le ocurre decir que Bubuzuke es mi pareja…?

-Haruka no seas rencorosa. Solo se confundió… es agradable. –Haruka miro a Yukino entre celosa y dolida.

-¿Qué? ¿Por qué me miras así?

-… -Yukino entendió porque su pareja la miraba así.

-Es agradable y perfecta para Shizuru…y lo mejor es que se lleva bien con Erstin…

-¿Qué estas planeando Yukino?

-Nada, solo pienso que ambas están solteras, son jóvenes, Shizuru debe de darse la oportunidad de enamorarse, la niña puede ser el puente que las una.

-Deja de hacer eso, es raro que trates de conseguirle pareja a Shizuru, además Bubuzuke y ella se conocieron ayer.

-¿Y observaste como se miran?

-¿Con enojo? Porque déjame decirte que Shizuru quería cerrarle la puerta en la cara.

-Haruka eres muy despistada. –Una sonriente Yukino le decía a Haruka mientras caminaba a la cocina.

-¿Qué? ¿Por qué? Dime… -Una curiosa Haruka seguía a su novia.

Mientras tanto Natsuki y compañía estaban por subirse al vehículo. Takumi abrió la puerta del copiloto y Shizuru miro a Natsuki quien estaba viendo el panorama, hace años que no miraba la parte de la ciudad donde estaba, lo miraba todo muy diferente.

-¿Takumi ira adelante?

-¿Ehh? Si… fue un trato.

-¿Sabe que eso es peligroso?

-No pasa nada.

-Es peligroso que los niños vayan en la parte de adelante, deben de ir en el asiento de atrás…

Takumi miraba la interacción de las dos mujeres, estaban discutiendo, no le gustaba, sin decir nada se bajo del asiento y se subió a la parte de atrás junto con Erstin e Irina.

-… Reito tiene razón en cuanto a que usted es muy relajada con la seguridad…

-No es que sea relajada, no tiene nada de malo que un niño vaya adelante… pero no se preocupe, ya se subió con las niñas ¿feliz? –Mirando directo a los ojos de Shizuru.

-Sí, feliz. –Mirando fijamente los verdes ojos de Natsuki.

Cada una se fue por su lado y se subieron a la camioneta, dando su respectivo portazo. Shizuru miro a los niños y les hizo señas de que se pusieran el cinturón de seguridad. Ellos ya lo tenían puesto y ella prosiguió a colocarse el propio. Por su parte Natsuki estaba enojada porque esa mujer discutía con ella por tonterías, metió la llave y la giro, cuando se percato de que Shizuru la miraba y sin querer queriendo giro un poco su cara para verla. Se controlo lo mejor que pudo para no gritarle o hablarle fuerte.

-¿Qué… pasa…?

Shizuru la observo por unos segundos que para Natsuki fueron muy largos, Shizuru desabrocho su cinturón y se acerco a Natsuki, la ojiverde abrió los ojos por la sorpresa que el gesto de Shizuru le provoco y se quedo inmóvil sin saber que hacer o que decir, por su parte la ojirubi tomo el cinturón y se lo coloco a Natsuki quien reacciono al escuchar el clic.

-Listo. –Abrochando de nuevo su propio cinturón, sonriendo y viendo hacia el frente.

Natsuki se recompuso aclarándose la garganta aunque sus mejillas que se tintaron de carmín seguían con un tenue tono rosita. Emprendió la marcha rumbo a la heladería que ella conocía, esperaba que aun siguiera en funcionamiento.

-Este no es el camino.

-Que observadora.

-No juegue ¿A dónde nos lleva?

-Por un helado.

-¿Antes de comer?

-Sí, antes de comer, lo llevaremos para el postre.

-Eso espero sino los niños no comerán. ¿Y solo les comprara a ellos? Hay más niños en su casa, sabe, debe de ser justa.

-No, no es solo para ellos… también para usted y para mí... –Sonriendo

-Pues… -Natsuki no la dejo decir nada.

-No se preocupe llevare para todos.

Llegaron al lugar, que resulto muy conocido para los niños y Shizuru, es la cafetería de Mai. Esto Natsuki lo desconocía completamente. Natsuki apago el motor y se disponía a bajar cuando algo se lo impidió el cinturón aun lo traía puesto.

-¿Le ayudo? –Una Shizuru muy divertida le decía.

-No, gracias, puedo sola.

Cuando se libero del cinturón, se unió a los demás y entraron a la heladería, Natsuki abrió la puerta para que los niños pasaran al igual que Shizuru.

-Gracias.

-De nada.

-¿Cuál es su…? / ¿De qué quiere…? –Shizuru y Natsuki dijeron al mismo tiempo, se vieron y se rieron.

-Usted primero… -Natsuki le dijo a Shizuru.

-No, usted.

-Insisto, primero usted…

Seguían con lo mismo cuando la pequeña Irina se le acerco a Natsuki y jalándola de la playera capto su atención.

-Dime…- Nat se puso a su altura e Irina le dijo algo al oído que hizo reír a Natsuki. Shizuru estaba expectante. Natsuki se incorporo y le sonrió.

-Vayamos por los helados a Saeko no le gusta la impuntualidad.

Al llegar al mostrador los atendió una muchacha que saludo a todos

-¿De qué quieren sus helados? –les dijo a los niños. Los cuales pidieron sus sabores favoritos. Shizuru estaba viendo a los niños cuando se percato de que su acompañante estaba contando con los dedos y murmuraba algo entre dientes. Le pareció divertido ver la cara que tenia Natsuki al hacer esos conteos y en su rostro se dibujo una sonrisa. Sonrisa que se borro cuando Natsuki la miro.

-Disculpe puede mejor vendernos un bote de helado y los barquillos aparte. –Natsuki le dijo a la vendedora.

-Sí, de que sabor.

-Uno de fresa, otro de vainilla y otro de chocolate, por favor.

-Sí, claro. –La empleada se fue por los contenedores para el helado. Unos minutos después regreso con ellos.

-¿Algo más?

-Un helado de limón/ un cono de limón. –De nueva cuenta al mismo tiempo ambas hablaron y se miraron de nueva cuenta, algo incomodas por la situación, era como si estuvieran sincronizadas o algo por el estilo.

-Hola pequeños ¿Qué hacen aquí? –Una sonriente Mai estaba tras el mostrador, Natsuki hizo una mueca rara al reconocer esa voz y perdió el contacto visual con Shizuru quien se percato del extraño gesto de la ojiverde.

- Hola Mai-San

-Shizuru-san, hola ¿en qué puedo ayudarla?

-Gracias, ya nos atendieron.

-Aquí tienen. –La empleada le entregaba los dos conos a Shizuru quien los tomo y le paso uno a Natsuki fue cuando Mai se percato de que Natsuki estaba ahí viendo hacia cualquier parte no a donde estaba ella.

-Tía Mai, ¿no van a comer con nosotros hoy?

-Claro que si, solo estoy esperando a tu tía Mikoto para irnos.

-¿Por qué no se vienen con nosotras? Natsuki-san trae la camioneta, hay suficiente espacio para todos. –Mai miro a Natsuki quien seguía viendo a la calle.

-No… no se cuanto se tarde Mikoto y no quiero atrasarlos.

-No hay problema Mai-san.

-Los espero en el auto. –Natsuki no se digno ver a nadie simplemente salió del local. Se sentó en la banqueta a ver los coches ir y venir mientras se comía su helado. Mientras tanto Shizuru seguía adentro con Mai.

-Disculpe.

-¿Por Natsuki? No, no pida disculpas, ella… ella es así…

Unos minutos después todos iban en la camioneta, también Mai y Mikoto. El ambiente se sentía pesado para Shizuru quien no comprendía porque de esta situación, trato de hacer ameno el trascurso a la casa de los Kuga pero por más que lo intento Natsuki no entro a la conversación. Llegaron a la casa y todos se bajaron, Natsuki fue la primera para llevar el helado al congelador al igual que unas cervezas que había comprado.

-Ya llegamos.

-Que bueno Natsuki, ayúdame a picar esto.

Chie miro que Natsuki estaba muy callada y solo rebanaba y rebanaba el jitomate, pero no decía nada.

-¿Qué te pasa?

-Nada… ¿Qué le paso a Reito?

-El tonto se cayó a una alcantarilla, algo así dijo papa.

Más tarde estaban todos en el patio trasero, entre el humo del asador, el olor a la carne para hamburguesas, los niños jugando con un balón. Chie y Natsuki las encargadas de asar la carne, mientras que Nina, Saeko, Mai y Aoi de preparar las hamburguesas. Shizuru quería hacerla pero Saeko no se lo permitió argumentando que era una invitada. Ella estaba conversando con Daisuke y Reito.

-Ah comer niños. –Saeko los llamo, todos se sentaron a la mesa a comer.

-Hay agua natural, de sabor y refresco. –les decía.

-También cerveza. –Sergey decía.

-En esta casa no hay cerveza. –Saeko contestaba.

-En el refrigerador esta un veinticuatro de cervezas. –Saeko inmediatamente volteo a ver a Natsuki quien seguía en el asador y le tomaba a una lata del líquido fermentado ajena a la conversación. La matriarca Kuga estaba por ponerse de pie cuando Daisuke la detuvo agarrándola del brazo.

-Yo hablo con ella, pero más tarde. Mientras comamos.

Todos reanudaron sus alimentos. Chie se paro, fue a la cocina y regreso con varias latas de cerveza, le dio una a Reito, a Sergey, a Nina, a Mikoto, Mai incluso a su esposa y a Shizuru al igual que a Saeko y a Daisuke. Le llevo otra a Natsuki. Llamando la atención de todos.

-Bueno creo que esa regla de nada de alcohol en esta casa se puede romper…-Viendo los ojos asesinos de su madre, añadió… -solo por hoy para festejar que nuestra prodiga Kuga por fin se digno regresar a casa, un brindis por Natsuki, salud… -Alzando su lata de cerveza y chocándola con la de Nat. La mayoría de los presentes la imitaron. Natsuki no supo que decirle, solo la abrazo, fuerte, muy fuerte.

Más tarde aun estaban en el patio de la casa, los adultos conversando de todo y nada, los niños jugando con el balón, cuando de pronto el celular de Natsuki sonó y se disculpa para contestar, se alejo un poco de todos era Nao, quien le llamaba muy enojada pues no se había reportado, estaba preocupada, pensó que le había sucedido algo. Estaba hablando con ella cuando no se percato de que el balón iba directo a ella.

-Cuidado. –Grito Takumi, Natsuki solo volteo a ver y ¡zaz! El balón directo a su cara.

Más tarde Natsuki estaba en la sala sentada en una silla y frente a ella Shizuru quien estaba tratando de detener el sangrado que Natsuki tenía en su nariz.

-Soy capaz de detener golpes pero no de ver un balón, que bien.

-Es por el alcohol, atrofia los sentidos.

-Ayayay…

-No se mueva tanto.

-Si me duele.

-No sea quejumbrosa, ni los niños son así.

-Pero duele.

-Ya ve, si se sigue moviendo la lastimare mas.

Natsuki se quejaba y se movía mucho por su parte Shizuru trataba de tocarle la nariz a Natsuki para ver si era grave el daño. Al ver que Natsuki seguía moviéndose a Shizuru no le quedo más remedio que levantarse de su lugar y sentarse en las piernas de Natsuki, quien al momento se sonrojo mucho por el atrevimiento y por tener tan cerca a Shizuru. Shizuru recordó que cuando le coloco el cinturón Natsuki se quedo inmóvil y decidió utilizar la misma táctica.

Reito, que entro sin que lo vieran, abrió los ojos y la boca al ver a Shizuru en las piernas de Natsuki, ardía en celos y en una encarnada envidia pues Natsuki tenía el privilegio de que Shizuru la auxiliara y además se sentara en sus piernas. No podía ser, era tanto que no lo podía soportar, si antes quería que se fuera ahora era mucho mayor su deseo de alejar a Natsuki de sus vidas.

-Si me desangro y muero será su culpa.

-No exagere ¿Mi culpa? Yo no tire el balonazo. –Natsuki no se refería al balonazo sino al calor que sentía en el rostro por culpa de Fujino.

-¿Alzo la cabeza o la bajo?

-Bájela ¿o se quiere ahogar?

Con sutiles movimientos de cabeza le dijo que no. Natsuki ya no se quejo, tanto… por su parte Shizuru presionaba la parte afectada de Natsuki para que el flujo de sangre parara. Con un poco de papel limpio se dio cuenta de que ya no sangraba.

-Ve, que fácil y sin quejarse.

-Gracias.

-De nada.

Todos os demás estaban afuera, comiendo el postre, Natsuki hacia mucho escándalo por lo tanto Shizuru la llevo adentro donde les pidió un poco de papel higiénico, alcohol y algodón. Reito seguía de pie apoyado en un bastón era tanto su coraje que no podía articular palabra alguna, esa maldita no le quitaría a Shizuru, pero antes de que hiciera o dijera nada, el pequeño Takumi llego corriendo.

-Perdóname Natsuki yo no quería lastimarte. –El pequeño Takumi estaba por llorar, se seguía disculpando con ella. Fue cuando rompieron el contacto visual y Shizuru inmediatamente se levanto y comenzó a levantar los papeles que había utilizado.

-Tranquilo, no paso nada, aquí gracias a tu maestra ya no me sale sangre de la nariz. Ves. Tranquilo, ve a jugar con las niñas.

-¿de verdad?

-Sí. –revolviéndole el cabello. –Estoy bien. –Y el pequeño se fue a jugar.

-Déjame ayudarte.

-Sí, gracias.

-Reito. –Shizuru se percato de su presencia.

-Shizuru-san cuando quiera que la lleve a su casa me dice.

-Gracias Reito-san.

-Yo la llevare. –Natsuki les decía a ambos.

-Tomaste alcohol, no es prudente que manejes.

-Tienes lastimado un pie, no es buena idea que conduzcas. Además Saeko no te lo va a permitir.

-¿Y a ti si, alcohólica?

-Uno es alcohólico cuando bebe solo y en demasía. Yo bebo con moderación y acompañada. –Sonriéndole.

-No hay necesidad de que nos lleven, tenemos que pasar a uno lugares antes.

-Por mí no hay problema. Las llevo, en unos momentos se me bajaran los niveles de alcohol.

-Bien.

-Pero Shizuru…

-Salgamos Reito-san.

Por su parte Natsuki guardo los papeles ensangrentados en una bolsa de plástico y salió después de Shizuru y Reito. Viendo que los niños jugaban decidió unírseles. Comenzó a platicar con ellos así se entero de que los cuatro jugaban en un equipo de futbol, que Shizuru era su entrenadora junto con un enano albino, director del colegio Fuuka. La pequeña Mimi llego a donde estaban y Natsuki tomándola en brazos comenzó a aventarla hacia arriba haciéndola reír. Después de un rato les propuso que jugaran un partido, ella y Mimi contra, Irina, Hikary Erstin y Takumi.

Natsuki noto que los niños no sabían jugar entre ellos, que solo daban patadas y ya. No le sorprendió que le dijeran que van en el último lugar con cero goles. Shizuru de reojo miraba a Natsuki cada vez que podía, disimuladamente observaba como jugaba con los niños, como interactuaba con su hija, eso era lo que más la sorprendía, como se llevaba y comportaba con Erstin.

Llego la hora de despedirse, después de que Reito intentara por todos los medios convencer a su madre que lo dejara llevar a Shizuru por fin habían partido. Natsuki, Shizuru y su hija. Reito se quedo echando lumbre.

El ambiente ahora estaba más relajado, nada comparado al de ida.

-¿Estudiaste aquí?

-Sí, hasta primero de prepa, después me fui a Tokio, ahí termine la preparatoria y estudie la universidad.

-¿Qué estudiaste?

-Ingeniería mecánica.

-Oh… buena carrera.

-¿De dónde eres?

-De aquí. –Natsuki entendió que Shizuru no quería hablar de su pasado, ni se conocían bien, lo comprendía así que cambio de tema.

-¿A dónde tienen que ir?

-Oh, sí, al supermercado pero déjanos aquí nosotras vamos caminando.

-Ya estamos aquí dime donde es y las llevo.

Natsuki acompaño a Shizuru y a su hija al supermercado, ella también necesitaba comprar algunas cosas y aprovecho. Después las llevo a su casa y se fue a la propia. Ya estaba muriendo la tarde y sus hermanas se estaban despidiendo para irse a sus respectivos hogares. Los únicos que viven en la casa Kuga son Saeko, Daisuke y Reito, ahora también Natsuki.

-¿Y quién es tu esposa Reito?

-Qué te importa.

-Que genio…

Natsuki se dirigió a la cocina a beber, cuando el timbre de la puerta sonó, sus padres estaban en el segundo piso por lo tanto ella fue a abrir.

-¿Quién?

-Soy Akane.

-¿Akane? –Abriendo la puerta. – ¿Qué haces aquí?

-¿Qué haces tú aquí?

-Aquí vivo.

Natsuki la invito a pasar y así ambas se pusieron al corriente. Natsuki y Akane se conocieron en Tokio, ambas trabajaban en la Corporación Searrs, Akane como abogada.

-Qué pequeño es el mundo.

-Si… así que Irina es tu hija y de Reito ¿Cómo terminaste con él?

-Todos tenemos nuestros cinco minutos de tontos, me arrepiento pero no tanto tengo una hermosa hija.

-Mami… -Irina abrazo a su madre.

-Hola mi amor…- Dándole un beso en la frente. –Lista.

-Si… vamos. Nos vemos tía Natsuki.

-Que no soy tu tía. –Sonriéndole. –Hasta luego. –Y así como llego Akane se fue.

Natsuki se dirigió a la cocina ahora en la quietud de la casa sus pensamientos comenzaban a atormentarla, el recuerdo de Alyssa aun seguía en su cabeza y lo peor de todo en su corazón. Quería ahogar ese sentimiento y que mejor que con cerveza, tomo lo que quedaba del paquete y se lo llevo al patio trasero donde se sentó en uno de los escalones y comenzó a beber, poco a poco, una a una de aquellas latas hasta embriagarse. Al terminarse la cerveza se quedo un rato mas en aquel patio mirando lo que la luz de la lámpara le permitía, el gran árbol, el columpio, los rosales de Saeko. Tantas cosas que pensó nunc amas volvería a ver. Estuvo varias horas ahí, se paraba, se sentaba, se acostaba sobre el pasto. Ya estaba entrada la noche cuando subió a su cuarto, algo desorientada por el alcohol, llego a la cama y se dejo caer se durmió inmediatamente con todo y los zapatos puestos.

Estaba soñando algo, con alguien mejor dicho, era algo placentero. Cuando entre su sueño comenzó a escuchar su nombre… Natsuki… Natsuki… le llamaban… Natsuki… Natsuki…

-¿Qué…? –Abriendo los ojos por fin vio a Saeko frente a su cama.

-¡Ninguna hija mía va a estar de holgazana!, así que te levantas, te duchas y bajas a desayunar porque te conseguí empleo.

-¿Qué…? –Respondía aun más dormida que despierta.

-Te quiero en quince minutos abajo.

Miraba la hora 7:30, de pronto abría los ojos, Saeko le habla y le dice hija, la a aceptado de nuevo. Se incorpora en el acto y se va a duchar. 15 minutos después Natsuki se encuentra en la cocina desayunando con sus padres y con Reito.

-Buenos días.

-Buenos días.

-Siéntate y desayuna.

-Gracias.

-Y ¿Dónde voy a trabajar?

-En el colegio Fuuka…