Ginny-ForEver            no te preocupes por so, mientraslos hayas leído... solo espero que me dejes reviews. por otro lado, ya verás, si no es en este capi en el próximo, porque Ginny no puede enamorarse de Draco... jajajajaja ya lo veras

saludos

kotteLUPIN                pronto, muy pronto veremos de la reaccion de esta muchacha tan especial... porque te aseguro que es especial jajaja. por el tema de Harry, ya veremos si harry siente o no cosas por Ginny aunque en este capi se empieza a notar cierto sentimiento. solo hay que esperar y veras que ocurre...

saludos y suerte

Lil Sonis                graicas por el comentario. a mi también me pareció que Neville podría ser algo más y bueno lo voy a intentar pero bueno.... por otro lado, Draco no pudo haber agarrado la Snitch porque sino Ginny se hubiera roto la cabezota que tiene... además de que Draco es el muchachito del momento... bueno creo que te he dicho de más jaja saluods y suerte

Luthien                me alegro que te haya gustado y prometo wque intetare hacer lo cxapis más largos. bueno espero que te guste este capi que viene y no olvides dejar el review contándome lo que piensas

suerte y disfrútalo

PARAL OS QUW NO ME DEJARON UN REVIEW ¡¡¡QUE MAL!!!! NO MENTIRA PERO DEBO DECIR QUE ESPERO QUE ME DEJEN LA PR"XIMA PORQUE ME SIRVEN MUCHO PARA SABER COMO VOY Y QUE PONINAN DE ESTE FIC QUE ESTOY ESCRIBIENDO CON TANTO ENTUCIASMO.

SALUDOS A TODOS Y HASTA LA PROXIMA.... DISFRUTEN EL CAPI A MI EN LO PERSONAL ME HA ENCANTADO.

SIN NADA MÁS QUE DECIR ¡¡¡A LEER!!!

IVITA BLACK

Capítulo 9

Las vacaciones de navidad se acercaban cada vez más y los alumnos hacían planes para cuando salieran del colegio en esas dos semanas. Sin embargo el grupo se había dado cuenta que deliberadamente, un la lista de los alumnos que se quedaban era demasiado larga en comparación a la de los otros años. Y la gran mayoría eran de Grinffidor.

-Harry – llamó Hermione parada en frente del tablero donde debían notarse los alumnos.

-¿Qué es Herm?

-Mira la lista. – Harry hizo caso y leyó los nombres - ¿notas algo?

-¿Qué debería....notar? – dijo poniendo especial atención a los nombres y las casas de cada chico – La mayoría son de los cursos superiores. De cuarto a séptimo....

-Y son en casi su totalidad de Grinffindor.

-Veo que ya lo han notado – dijo una voz conocida pro ellos dos.

-¿También lo hiciste? – Preguntó Harry a Luna mientras la abrazaba por la cintura.

-Hace unos minutos cuando me anoté.

-¿Desde cuando te quedas en Hogwarts para navidad?

-Desde que me lo han pedido Harry. – Dijo Luna enseñando una carta que llevaba en la mano. Harry la leyó en voz alta.

"se le solicita de su presencia en el colegio en las semanas de Navidad por motivos anexos a la escuela. Cordialmente Albus Dumbledore, director de Hogwarts."

-Nosotros no hemos recibido tal carta.

-Eso es porque desde hace un par de años nos quedamos contigo Harry. Pero el resto no lo hace. – Comentó Ginny que venía junto a Ron.- Me enteré que Colin y Su hermano Dannis también han recibido la carta.

-Sin mencionar a todo nuestro curso de Grinffindor. – Aclaró Ron pasando su brazo por los hombros de Hermione.

-Esto es extraño.

-No, no lo es Ron. Esto es exactamente acerca de los entrenamientos. Pero me pregunto de que se trata específicamente. – en ese instante Ginny se volteó para mirar un interesante rayón que tenía la pared de piedra.

-¿Ginny?

-¿mm?

-Tu sabes algo hermanita.

-Yo no se nada Ron. No me molestes. – Pero Harry no le creyó. Aún así decidió pasar por alto ese pequeño tema y cambiarlo para que no haya problemas entre hermanos.

-Hey, tengo muchas ganas de comer algo. ¿qué me dicen si vamos al salón comedor a desayunar?

-Creo que Harry tiene un buen punto aquí.

Todos dejaron sus lugares en el vestíbulo y se encaminaron al comedor para desayunar pero entonces Ginny volteó para encontrarse con Malfoy que estaba escribiendo en la pizarra. No puede ser pensó ¿Malfoy se quedará? Eso quiere decir que él tiene algo que ver con los entrenamientos.... esto no lo puede saber Harry. No aún. Y con esos pensamientos se alejó del lugar junto con sus amigos, sin saber que alguien estaba espiándolos. En especial a Ginny....

-Todo va a cambiar y no estoy seguro si es para bien – Dijo finalmente esa persona desde las escaleras.

Era e lunes de la última semana antes de las vacaciones. Sarah estaba algo triste porque debía irse y dejaba a su mejor amiga sola

-Pero no estoy sola Sarah. Te dije que estaré con Harry, y los chicos... además estará Colin. – Decía Ginny sentándose en la mesa del Gran Comedor, junto a Colin, Ron y Luna.

-¿Y eso me convence de que estarás bien? Olvídalo niña. Hablaré con mi madre para que me deje quedarme y ....

-¡NO! – dijeron Ginny, Colin, Ron y Luna a la vez haciendo que no solo Sarah se sobresaltara sino que también todo el comedor se sumergiera en un tremendo silencio. Solo se escucharon dos pequeñas risitas provenientes de la mesa de los profesores.

Ginny miró hacia allí y vio con gran enojo que Sirius y James se estaban riendo tapándose la boca con ambas manos para no dejar salir tanto el sonido de sus carcajadas.

-¿QUÉ TANTO MIRAN?- Gritó Ginny más a los dos adultos que a sus compañeros. – NO HAY NADA QUE VER. VAMOS, VAMOS... REGRESEN A SUS ABURRIDAS VIDAS. – Ginny que se había parado para gritar se volvió a sentar tan roja como su cabello.

-¿Te ha quedado claro que no puedes quedarte? – preguntó Colin con una evidente sonrisa en su rostro.

-Creo que si. Gracias chicos por dejármelo bien claro. – Dijo evidentemente enfadada.

-Sarah. No te enfades es solo que.... – Ginny se quedó callada sin saber que excusa ponerle a su amiga

-Lo que Ginny trata de decir es que no quiere que te pierdas las vacaciones co tu familia para quedarte aquí con nosotros. Será muy aburrido hacerlo y ella se sentirá muy mal si te arrepintieras de tener esas vacaciones con tu familia... por algo tan aburrido, como quedarte con nosotros – Dijo Luna repitiendo la frase.

-Si, ya lo dijiste

¿no es así Ginny? – preguntó Luna acentuando su nombre.

-Claro que si. Eso es. Una vez más Luna me salva de la catástrofe. Pensó sonriendo para su amiga del alma y luego a Sarah para que por lo menos dejara de hacer preguntas.

-Bien, bien. Me iré pero quiero que me envíes cartas todos los días para saber como estás y como la estás pasando en este "aburrido lugar" – Dijo esto último mirando a Luna de frente.

-Claro Sarah, amiga. Por su puesto.

Sarah se levantó con la excusa de tener que ir al cuarto a buscar algo para la clase de Herbología dejando respirar a los demás.

-Valla que eso estuvo cerca ¿no crees Ginny?

-Ni que lo digas. Pero estuvo muy obvio también.

-Pero no fue a propósito. Fue improvisado. – Se defendió Colin rascándose la nuca.

-Bueno. Creo que eso fue menos obvio que Hagrid en una convención de enanos chicos. – Dijo una voz detrás de Ron.

-Gracias por la ayuda Sirius – Se quejó Ginny mirándolo con los ojos entrecerrados. – al menos pudiste no reírte de nosotros. Junto con james. ¿no crees?

-No se, un hubiera tenido la misma gracias.

-Está en la sangre Gin. Una vez merodeador. Siempre un merodeador. – dijo una desahuciada Lily que traía de la ropa a james aparentemente bastante enfadada.

Hacía tiempo que Ginny no cruzaba palabra alguna con Draco. Desde el accidente en aquella noche de vigilancia, ella quería verlo pero al parecer él quería esquivarla todo lo posible. Ginny se estaba desesperando, le molestaba sobre manera que el mismísimo Draco Malfoy estuviera huyéndole.

-tranquila Gin

¿cómo puedo estar tranquila? Quiero agradecerle pero lo único que hace es huir de mi. Ni siquiera me mira.

-¿no es eso lo que querías?

-No lo se...

-¿qué hay con Malfoy?

-Nada

-No me mientas

-Lily. Sabes que no puedo sentir nada por él.

-Por nadie...

-Por nadie – se corrigió Ginny. – Pero ese no es el caso

-Ginny, quiero que me escuches bien. El amor no se pierde de un día para el otro...

-¿Me lo dices a mi? Creo que te has equivocado de persona Lily.

-Exactamente a ti es a quien debo decírselo. Porque creo que con lo que tu hiciste deberías estar....

-Totalmente perdida con respecto al amor. NO PUEDO AMAR.

-Claro que sí. Es sol oque no te das la oportunidad. – Ginny ya había empezado a desesperarse de verdad ahora.

-No, ¿no lo entiendes? Entregué mi amor. Ya no lo tengo... lo cambié por... ustedes... no puedo, aunque quiera. – Ginny miró fijamente a Lily – No quise decirlo así.

-No, está bien. Tienes razón. Es culpa nuestra. Ya lo sabemos...

-Lily, yo no estoy arrepentida.

-Deberías

-Lo hice e honor al amor que tenía por Harry.

-Lo amaste de verdad.

-Como no tienes idea. Pero ahora está con Luna. Mi amor no era correspondido y no tuvo mejor final... que ustedes.

-¿Cómo sabes eso?

-Porque lo sé y punto.

-Deberías dejar de ser tan quisquillosa niña y pensar un poco más allá de tus narices.

-Ni que tu lo hubieras hecho

-Ese es el punto. Aprende de mis errores.

-Finalmente hoy es el último día antes de las vacaciones. – Decía Harry sentado en la sala común. Luna había entrado con Ginny hacía un par de minutos y estaban los tres platicando tranquilamente.

-Es verdad. Mis compañeros de casa están preparando las cosas para irse. No entienden como es que solo diez o quince de nosotros nos quedamos.

-Eso no es nada. – Señaló Ron que bajaba de su cuarto luego de haberse tomado un baño ya que tenía el cabello mojado. – Aquí se quedan casi todos desde cuarto. Los más pequeños están sorprendidos porque no saben de que se trata todo esto.

-De seguro lo sabrán dentro de poco. No creo que, siendo Hogwarts no se corran los rumores.

-Por ahora no ha habido ninguno y eso que conozco a algunos de Hufflepuff, y nada. – Recalcó Ginny sentada mirando las llamas de la chimenea.

-habrá que esperar, solo esperar. – Había dicho Hermione que había estado acompañando a la charla sin decir una palabra.

La mañana siguiente habían bajado a desayunar muy temprano por órdenes de los jefes de las casas. El comedor estaba casi vacío si se miraba desde Ravenclaw hasta Slytherin. Sin embargo la mesa de Grinffindor estaba casi repleta porque la mayoría de los alumnos se habían quedado. Hermione miró con el seño fruncido a las demás casas. No había nadie de Slutherin, cosa que no le sorprendió. De Hufflepuff había otros tantos que no llegaban a veinte y Ravenclaw le hacía competencia con sus diez o quince alumnos mayores, todos mayores de quinto.

A pesar de todo las cosas en el comedor estaban distintas. Las mesas estaban distribuidas de forma diferente. Como si no fueran de casas diferente. Solo alumnos de Hogwarts.

La posición de las mesas era en 'U'. Y la mesa de los profesores estaba en el centro. De esa 'U'. En la parte de la mesa que estaba de espaldas a la puerta era ocupada por la mayoría de los Grinffindor. Mezclados con algunos Ravenclaw, como en el caso de Luna, y algunos Hufflepuff.

-Harry ¿notas algo extraño? – Le preguntó nuevamente Hermione al oído.

-¿Debería? – Preguntó luego de saludar a casi todos los presentes allí.

-Dime una sola persona aquí presente que no conozcas.

-Pues está... – Pero Harry se quedó pensando. Miro a su alrededor. Hermione tenía un buen punto. No había nadie que él no conociera - ¿Qué es esto?

-Son todos del ED Harry – Le dijo Ginny cerca, como si de una cosa tan obvia se tratase.

-¿cómo lo sabes?

-Pues, de la nunca forma que se puede saber. Leí los nombres de las carteleras y me fijé en las casas .todos figuraban en las listas del ED.

-Valla memoria hermanita.

-Gracias Ron. Pero eso es algo que tu no pudiste heredar.

-Ja ja. Muy graciosa.

Dumbledore se paró unos instantes haciendo que los alumnos que estaban parados buscaran asiento rápidamente. Ginny se sentó lejos de su hermano, junto a Colin y algunos de Hufflepuff. Cuando todos se hubieron quedado en silencio Dumbledore sonrió y carraspeó la garganta señalando que iba a hablar.

-Buenos días a todos. Supongo que se preguntarán porque y para que es todo esto. – Los chicos comenzaron a murmurar suposiciones que fueron nuevamente calladas, pero esta vez por una tos falsa de la profesora McGonagall. – muy bien. La razón es muy simple si se lo ponen a pensar... todos aquí presentes sabemos los peligros que abundan últimamente en el mundo mágico. Y también sabemos de las pérdidas que ha habido debido a eso. Los docentes de esta institución sabemos también que ustedes aún son unos niños, pero estamos de acuerdo que es hora de que ustedes comiencen a saber que es lo que sucede y que no se les esté dibujando la realidad. No podemos pretender temerle a algo que nunca vimos, y tampoco debemos corromper nuestro equilibrio mágico por algo que puede ser detenido. – Dumbledore miró a Harry y luego a Ginny momentáneamente. – creemos que llegó el momento de hacernos conocer. Ustedes son una nueva generación, y una muy poderosa que no se dejará manejar por temor. Por esa razón están aquí.... ustedes, miembros del ED, ha sido elegidos para ser entrenados como verdaderos Aurors. Es muy posible que muchos de sus padres no estén de acuerdo con esto o incluso ustedes mismos no lo estén en este momento. Pero esa es la realidad. Para enfrentarnos a lo que viene hay que estar preparados y no se puede estar preparados con simplemente lo teórico. Así que a partir de ahora ustedes serán entrenados por los mejores Aurors que han existido.

Dumbledore levantó la mano derecha haciendo que las personas se levantasen.

-Ellos, serán sus nuevos instructores. Lilian Evans, James Potter, Sirius Black, Samantha Devon, Remus Lupin, Nynphadora Tonks. – Los nombrados se levantaron e hicieron una breve reverencia. – El jefe de entrenamiento, Ojoloco Moody. – Éste se paró y Dumbledore le cedió la palabra para que hablara de lo necesario.

-Buenos días. – Dijo mirando con su ojo sano al público y con su mágico clavado en Ginny. – Creo que Dumbledore ha dicho casi todo lo que se necesita saber. Pero lo primero lo primero. ¿hay alguien presente aquí que no quiera estar vinculado con este entrenamiento? – esperó unos momentos pero nadie dijo o hizo nada por lo que dio por hecho que nadie estaba arrepentido de estar allí. – Perfecto. Es necesario que sepan que ustedes no serán los únicos que estarán en este entrenamiento. El llamado ED por ustedes fue formado hace ya dos años y allí había, además de ustedes otro grupo de chicos. – Se calló de golpe y la puerta se abrió. Dejando ver a unos veinte chicos entrando por ella y caminando hacia uno de los bordes de la mesa en 'U'. Harry pudo notar con facilidad que allí también conocía a todos. Los gemelos Weasley, Cho Chang, Katie Bell, Angelina Jonson, Alicia Spinet, entre otros, pero lo más le llamó la atención fue ver a tres personas que no se hubiera imaginado nunca de ver. Oliver Wood, Victor Krum y Fleur Delacour

-Ellos estarán con nosotros durante este tiempo y se quedarán en el ala sur, la que está desocupada. Allí se quedarán ustedes también y luego volverán a sus respectivas casas. Cuando termino el año escolar será necesario que se queden aquí par finalizar con el entrenamiento – confirmó Dumbledore cuando los vio llegar. – Bienvenidos sean todos una vez más, al colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

Al terminar de desayunar, les pidieron a todos que dejaran el comedor y que volvieran en una hora con las cosas necesarias para estas dos semanas. No podrán volver a sus torres por libros, ropa, ni nada por el estilo. Así que todos se dirigieron a sus respectivas casas a buscar lo que necesitarían. Los antiguos alumnos de Grinffindor también se encaminaron a la sala común. Iban hablando de distintas cosas, pero todas giraban alrededor de lo mismo, el nuevo entrenamiento. Ginny pensaba en cuando lo había visto a Draco Malfoy anotarse en la cartelera pero no lo había visto en el desayuno.

Oliver iba platicando con Harry muy animadamente

-Entonces, ¿tu les enseñaste DCAO a los alumnos hace dos años?

-Así es. Umbridge, una mujer enviada por el ministro solo nos nada teórico de la materia hasta que decidieron tener clases particulares...

-Y tu fuiste el maestro

-Algo así.

-Me parece fantástico Harry. Pero cambiemos de tema. No te he visto desde el mundial de Quidditch. ¿cómo va el equipo?

-Muy bien Oliver...

-Me ha dicho Fred que eres el capitán.

-Pues sí. Ahora está Ron Weasley suplantándote. Y Ginny Weasley está en el lugar de Angelina. Los hermanos Creevey están como golpeadores

-¿y que tal tu trabajo?

-¿Te refieres como Buscador?

-Así es.

-Pues...

-Es muy bueno Oliver... – Comenzó Ron que había escuchado la última pregunta de éste. – Si me permites que te diga. Ha logrado atrapar la Snitch en un tiempo record en el colegio. ¡Cinco minutos!

-Valla Harry. Eres todo un experto.

-No fue nada.

Luego de un tiempo platicando y otro tanto armando un pequeño bolso se volvieron a reunir en el salón donde los adultos los esperaban parados. En el centro.

-Por favor acérquense y escuchen. – anunciaba Lily con la voz un tanto más fuerte. Cuando finalmente todos hicieron silencio Lily volvió a hablar. - Bien, gracias. Como les dijo Dumbledore anteriormente, estarán en otro lugar. Donde compartirán una pequeña sala común con otra persona. Samantha y yo estaremos encargadas de ciertos entrenamientos. Tonks y James de distribuirlos y Sirius y Remus de los entrenamientos más fuertes. – Lily hizo silencio y Tonks tomó la palabra.

-Muy bien... James ¿vienes?

-Para que, si puedes leer tu sola. – Dijo con una sonrisa burlona.

-Potter – se escuchó decir a Lily y James como obedeciendo por un Imperio dio un paso adelante y Tonks le agradeció a la chica con la mirada.

-Muy bien... comenzaré a decir las parejas y James dirá el número de puerta. Mientras los valla nombrado por favor tomen sus cosas y acérquense a la profesora McGonagall que les hará un pequeño hechizo para saber quien está con quien y no cambiarse luego. – Tonks desplegó el pergamino al igual que James y ya iba a comenzar cuando se acordó de algo. – Antes de empezar, quiero que sepan que estas parejas no fueron elegidas al azar sino que fue por el cáliz de fuego y no hay cambio ¿De acuerdo? – Al no escuchar queja comenzó a leer. – Dean Thomas... Hanna Abott

-Cuarto Uno – Ambos tomaron sus cosas y se acercaron a la profesora McGonagall que estaba a la entrada del a puerta.

-Angelina Jonson... Fleur Delacour.

-Cuarto Dos

Así fueron nombrando a cada una de las personas. Fred junto a Hermione. Luna y Smith, por lo que Ginny suspiró aliviada. Casi no quedaba nadie.

-Ron Weasley... Katie Bell.

-Cuarto 30

-Ginny Weasley... Draco Malfoy. – todos los pocos presentes se sorprendieron al escuchar ese nombre. Ron que estaba esperando a Katie a que terminara con el hechizo se quedó de piedra. Su hermanita estaba con Malfoy

-Cuarto 31 – Dijo James con una evidente sonrisa en el rostro

-¿qué diablos está haciendo Malfoy aquí? – Gritó Harry que aún no había sido elegido.

-El está como tu Harry, en el entrenamiento.

-Pero él no estuvo en los entrenamientos del ED. No tiene que estar aquí y menos con Ginny.

-¿Cuál es el problema Potter? – Pronunció arrastrando las palabras y mirándolo a los ojos. No le importaba que sus padres y su padrino estuvieran allí.

-No quiero que esté con Ginny.

-Harry. No va a hacerme nada. – Draco se quedó en silencio unos segundos como procesando lo que ella acababa de decir. James no pensaba meterse, no sabía porque pero eso de que Ginny y Draco estuvieran en una misma sala común le resultaba fascinante.

-Lo siento pero no lo acepto... yo iré con Ginny. – Dijo decidido y algo sonrojado ante lo que acababa de decir sin darse cuenta.

-Hey Potter, deja algo para los demás. No puedes tener dos novias

-Yo no tengo dos novias.

-Pues no, pero que te gustaría, si ¿Verdad?

-cállate Malfoy. –Ambos se miraban a los ojos y estaban muy cerca el uno del otro. Nadie. Ningún mayor se hacía cargo de la pelea y McGonagall había mandado a Ron directamente a su cuarto.

¿Nadie va hacer nada? Se preguntaba Ginny viendo como ya se estaban tirando uno contra el otro. Vio como Lily quiso impedirlo pero también observó como James la sujetaba dela mano y le negaba con la cabeza. Pues si nadie hace nada lo haré yo. Inmediatamente se acercó a los chicos e intentó gritarles pero nadie se detenía. Intentó meterse en medio pero la quitaron de un empujón.

-Ya me cansaron los dos. – dijo en voz baja y sin darse cuenta ella, Dumbledore sonrió complacido. – ES SUFICIENTE – gritó los chicos no se detuvieron y Ginny vio que esto se estaba poniendo peor. – ALTO, DETÉNGANSE AHORA ES UNA ORDEN. – Los muchachos hicieron lo que Ginny les dijo o gritó, pero se dieron cuenta de algo.

Ambos estaban quietos y con los ojos muy abiertos. Estaban como estatuas agarrados el uno con el otro pero no podían moverse. Ginny se acercó y con un simple toque los separó un poco, despacio para que no se cayeran.

-Ahora quiero que se dejen e pelear. Yo iré con Malfoy y tu te quedar aquí Harry – dijo mirando al de pelo azabache. – y en cuanto a ti, no quiero que te pelees más, con nadie. Y que dejes de provocar a los demás ¿Está claro? – Preguntó pero nadie contesto. Chascó la lengua y haciendo un ademán con la mano, como si quisiera borrar algo que estaba en frente a ella y los chicos s e cayeron de espaldas al suelo. - ¿Está claro? – volvió a repetir. Amos asintieron y Ginny colgó su mochila al hombro tomó con un brazo el bolso de Draco y con su otra mano lo tomó del cuello para que no volviera siquiera a mirar a Harry. – Vamos Draco.

-S... si – dijo simplemente. Y se alejaron dejando a Harry a los pocos que quedaban sorprendidos ante la actitud de Ginny. Pero antes de salir completamente del lugar Dumbledore la llamó.

-Señorita Weasley

-¿Si?

-Necesito que venga a mis despacho esta tarde. Debemos platicar de algo importante.

-Muy bien señor. Allí estaré. ¿vamos Draco? – El chico le sacó delicadamente su bolso de la mano de la chica y le ofreció el brazo que ella tomó tranquilamente

-Harry, ella es así con todos. – fue lo único que dijo su padre luego de intentar su amplia sonrisa del rostro.