Eren despertó temprano y esta vez Annie seguía ahí durmiendo junto a él, a Eren le pareció que esa era la forma en la que quería despertar cada domingo o mejor aún cada día de su vida.
Él no se atrevió a despertar a la chica en seguida, se quedó ahí observándola y pensando en que esa problemática chica le había dado más felicidad que cualquier otra persona o cosa.
El timbre de la puerta comenzó a sonar, al principio Eren pensó en ignorarlo, pero después pensó que podía tratarse de Mikasa, así que decidió ir a ver antes de que la insistente chica asiática decidiera trepar hasta su ventana.
"¡Aquí voy!" Eren habló de mal humor, él no hubiera deseado en ningún momento ser interrumpido por alguien, ni siquiera por Mikasa.
Eren abrió la puerta y se sorprendió al ver a Marco con su usual sonrisa cálida ahí frente a su puerta.
"Hola Eren, lamento despertarte, pero queremos saber si…" Marco comenzó a hablar con amabilidad.
"No nos vamos a quedar ahí todo el día" Jean empujó la puerta y entró a la casa.
Eren se paralizó, no se avergonzaba de lo que había ocurrido con Annie, pero seguramente ella se enojaría si Eren no los echaba de ahí rápido.
"Hola Eren" Thomas entró en la sala acompañado por Connie.
Jean y Connie se sentaron perezosamente en el sofá, mientras Eren actuaba de la forma más normal que podía.
"¿Quieres acompañarnos al parque acuático?" Marco preguntó, él era el más educado por lo que se había quedado cerca de la puerta.
"¿Solo irán ustedes? ¿No llevarán a las chicas?" Eren preguntó mientras pensaba en que Annie ya debía estar despierta y seguramente se iría sin despedirse.
"No amigo, solo iremos nosotros, será como un día de conquista" Connie bromeó.
"Vamos Eren, acepta será divertido, después de aquí iremos por Armin ¿Qué dices, irás con nosotros?" Thomas insistió.
"¿Qué te pasa, idiota? ¿Por qué no quieres ir?" Jean se levantó.
"Lo siento amigos, pero estoy cansado y hay otras cosas que debo hacer y…" Eren intentó explicarles.
"¿Algo más importante que nosotros?" Connie se acercó a Eren.
En ese momento escucharon el sonido de una puerta cerrándose con fuerza, Eren reconoció que era la puerta del baño y se quedó en silencio igual que sus amigos.
"Acabamos de ver a tus padres…" Connie se puso muy pálido "¿Acaso son fantasmas?"
"¿Fantasmas? Eres un idiota, Connie, es claro que Eren tiene un invitado" Jean se giró hacia las escaleras.
"Chicos mejor vámonos" Marco era el único que no quería entrometerse en la vida privada de su compañero.
"¿Quién está ahí, Eren?" Thomas preguntó lleno de curiosidad.
Eren no sabía qué hacer, no podía decirles que era una chica y tampoco podía fingir que fue algo sobrenatural porque Jean seguramente subiría a ver.
De pronto, ante la sorpresa de todos los presentes, una chica rubia y pálida apareció por las escaleras vistiendo una camiseta de Eren "Oigan, idiotas, solo lárguense de aquí, AHORA"
Ella habló de muy mal humor y volvió arriba, los muchachos se quedaron en silencio, completamente impactados.
Todos sabían que Eren y Annie tenían una relación y tampoco les impresionaba que su amigo tuviese sexo con una chica, porque la mayoría de ellos también lo hacía, pero era totalmente impresionante ver a Annie, a la reina de hielo, echándolos de la casa de Jaeger.
"Oh lo siento mucho Eren, no quisimos interrumpir…" Marco arrastró a Connie y a Jean a la salida.
Sin decir una palabra más todos se retiraron confundidos, Jean estaba feliz de haber visto a Annie y no a Mikasa ahí con Eren.
El auto de Kirschtein desapareció en la esquina y Eren cerró la puerta en seguida, subió las escaleras lo más rápido que pudo y entró en su habitación.
"¿Qué diablos fue eso?" Eren estaba tan impresionado como sus amigos.
Annie había vuelto a su posición perezosa en la cama de Eren "Tú no los echarías nunca, así que lo hice yo" ella respondió.
"Eso fue… Muy sexy" Eren se sentó junto a Annie en la cama, él no sabía por qué, pero ver a la chica rubia vistiendo su ropa hacía que sus pantalones se presionaran en el área de la entrepierna.
Él se puso sobre su novia y comenzó a besar su cuello Annie cerró los ojos y comenzó a disfrutar de la sensación tibia y húmeda, pero de pronto llegó una idea a su mente.
"¿Recuerdas la dulcería a la que fuimos en nuestra primera cita?"
"¿Hablas de cuando me secuestraste del instituto?" él bromeó.
"Sí cuando te dormiste en el tren y por tu culpa llegamos a Shanghái" ella comenzó a reír.
"Cuando intentaste besarme en esa estación" él mintió.
"Fuiste tú…" Annie lo miró de frente.
"Si y me arrepiento de no haberlo hecho, ahora tendría mucho más tiempo contigo…" él le dio un tierno beso en la punta de la nariz.
"Quiero que vayamos ahí esta tarde"
"Claro, pero… ¿Por qué acaso quieres despedirte de mí?" Eren dijo bromeando.
Algo dentro del pecho de Annie se retorció de dolor, las lágrimas amenazaban con salir, pero ella se levantó y arrastró a Eren al baño antes de que él lo notara.
Terminar de ducharse les demoró mucho más tiempo del que imaginaron y luego vestirse fue otro desafío más.
Se encontraron con el problema de que estar desnudos en la ducha y luego estar a solas en un una casa vacía era mucho más tentador y ellos no lo podían resistir.
En un par de horas ambos estaban listos para salir, Annie recordó los terribles entrenamientos por los que su padre la hacía pasar, ella solía terminar exhausta y con las piernas temblorosas y eso era justo lo que sentía ahora, con la diferencia de que se sentía alegre y enérgica.
Ambos viajaron en tren hacia la ciudad vecina y llegaron directamente a la dulcería, Annie se volvió loca como la primera vez, pero esta vez pasearon tomados de la mano y compartieron caramelos de sus labios.
Se sentaron bajo la sombra de un árbol y a Annie nunca le habían parecido tan deliciosos los dulces y los abrazos de Eren.
En esa ciudad había un foodtruck que se especializaba en vender las hamburguesas más grandes y llenas de queso, ellos jamás habían visto algo así y ese fue el almuerzo perfecto.
También descubrieron que en la ciudad había un establecimiento que poseía solamente máquinas Arcade con juegos antiguos, ambos entraron y jugaron juntos durante horas a Eren le costó mucho más partir de ahí que a Annie, pero ya les quedaba poco tiempo y debían llegar a la estación de tren antes de que anocheciera.
El tren estaba casi vacío y esa vez no vestían sus uniformes, así que Eren aprovechó el largo viaje para devorar los labios de Annie hasta que llegaran a su destino.
Annie se sentó sobre las piernas del chico de piel morena.
"Esta vez no dejaré que te quedes dormido" ella tomó el rostro del chico entre sus manos y puso sus labios contra los de él.
El camino de regreso fue largo, pero fue a penas un parpadeo para la pareja, normalmente cuando estaban juntos las horas pasaban rápido y cada momento era espectacular.
Eren llegó a su casa después de las 9 pm, sus padres estaban en la cocina conversando, cuando su hijo apareció por la puerta principal.
"Hola cariño, te guardé un poco de guiso, está en el horno" la señora Jaeger se levantó para ver a su hijo de frente.
"Te lo agradezco mamá, pero estoy muy cansado, creo que iré a dormir ahora, mañana debo levantarme temprano para ir al instituto" Eren fingió estar exhausto.
"Cariño, luces muy mal… ¿Estás desvelado y…? Tu labio ¿Te golpeó alguien?" Karla sabía el terrible carácter de su hijo y era común que se metiera en problemas.
"Mamá, por favor ya basta, déjame" Eren se apartó nervioso.
"Linda, ya déjalo, vete a descansar" el señor Jaeger sonrió y Eren se marchó.
"Nuestro hijo ya no es un niño…" el padre de Eren era mucho más abierto a los cambios de su hijo.
"Pero qué tal si él comete un error…" la señora Karla no quería que su hijo terminara en prisión o como uno de esos padres adolescentes.
"Descuida cariño, él sabrá cuidarse, lo hemos educado bien" Grisha Jaeger sonrió y abrazó a su esposa.
…
Eren subió corriendo las escaleras hasta llegar a su habitación y al entrar se encontró con que Annie ya estaba ahí.
"Tardó mucho el niño de mamá" la rubia se burló.
"Oye, no olvides que ahora tengo una forma de castigarte" Eren se lanzó con su chica a la cama, pero eso generó un terrible ruido hueco.
"Tus padres vendrán a ver si estás vivo" Annie aguardó para escuchar si ellos se acercaban, pero nada ocurrió.
"Mis padres no se meten en mis asuntos" el chico sonrió, agradecido de tener unos padres como los suyos.
"Supongo que la cama será descartada hasta que estén dormidos" Eren lanzó una sábana al piso y ambos se recostaron sobre ella.
No había tiempo para esperar, en unos minutos no había ropa alguna que cubriera sus cuerpos, pero esta vez la rubia estaba sobre el chico.
"Aguarda déjame sacar un…" el chico de ojos verdes se esforzó por alcanzar la cerradura del cajón donde guardaba los condones, pero Annie lo detuvo.
"Esta vez lo haremos así" ella habló con seguridad.
Eren había escuchado que hacerlo al natural era mucho, mucho mejor, pero el temor no le había permitido intentarlo nunca; Sin embargo, siempre había una primera vez para todo.
Annie se apoyó en sus rodillas y descendió lentamente hasta que Eren estuvo completamente dentro de ella, era mucho más cómodo y cálido, sin dudas Pieck no se había equivocado cuando dijo que sería mucho mejor de esa forma.
La rubia marcó su propio ritmo subiendo y bajando, al principio lentamente y luego, con mucha velocidad, no tenía miedo a las consecuencias, ella solo sabía que debía saciarse de Eren esa última noche.
La habitación competa fue el escenario en el que finalmente, completaron incluso sus fantasías más profundas.
No importaba que estuvieran exhaustos, Annie no dejaría que Eren se alejara de ella hasta que sintiera que sería suyo y ella de él para siempre.
La noche pasó lentamente, muy lentamente, Eren se quedó dormido abrazado a su chica delgada y hermosa hasta que los rayos del sol iluminaron la habitación.
…
"¿Eren? ¿Estás despierto? Cariño es muy tarde…" la madre de Eren lo llamaba desde la puerta.
Eren se levantó en seguida, asustado y desorientado, con pesar observó que Annie ya no estaba ahí, tal vez acababa de irse, porque la ventana seguía abierta.
Eren sonrió al ver el desastre que había en su habitación y recordó cada cosa que había ocurrido, se levantó ansioso, pensó que lo primero que haría al llegar a su salón de clases sería besar a la chica que lo había vuelto loco.
Eren corrió a la estación de tren y justo antes de que llegara su tren, otro hizo su parada habitual, Eren observó el vagón y una chica llamó inmediatamente su atención.
Era pequeña, pálida y con un abundante cabello negro, charlaba animadamente con un muchacho de cabello rubio y ojos azules.
"… ¿Pieck?" Annie le había presentado a su amiga durante una video llamada y la chica del tren era muy parecida, pero Pieck vivía en Manchester, era imposible que estuviera ahí.
El tren se marchó con la pareja de extranjeros dentro, y lo único que Eren consiguió fue una mirada melancólica de los ojos oscuros de aquella joven.
El chico de ojos verdes entró a su salón de clases y se encontró con Rico, ella lo castigó por la tardanza y cuando acabó de limpiar el piso del pasillo regresó a su salón para darse cuenta de que ni Annie ni Reiner estaban ahí.
Eren pensó que tal vez Annie estaba muy agotada para llegar y Reiner… tal vez solo decidió quedarse en casa.
El día acabó y Eren no había tenido respuesta alguna de Annie, él escribió insistentemente a su celular, pero parecía estar apagado.
…
Esa mañana misma mañana.
Annie miró su casa por última vez, con los ojos repletos de lágrimas se despidió de los mejores días de su vida.
Pieck sonrió con tristeza y abrazó con fuerza a su amiga mientras Porco le ayudaba a meter su equipaje en el taxi.
"Cariño, deberías despedirte de tu madre… ella merece que le digas adiós" Pieck sintió pena por la señora Braun.
"Ella debe odiarme, Pieck, es mejor que se quede a solas con el hijo que si la merece" Annie habló con la voz entrecortada y se giró hacia el auto.
"Te lo agradezco, idiota" ella se dirigió al más joven de los Galliard y él sonrió.
"Oye tonta, ya corta esa mierda, te arrepentirás si no ves a tu madre por última vez" el chico de ojos azules señaló hacia la casa.
"Es hora de irnos" Annie estaba a punto de entrar al taxi cuando la puerta de la casa se abrió.
Reiner salió con los ojos repletos de lágrimas, se acercó y sin decir nada abrazó a su hermana.
"Se que eres demasiado estúpida como para aceptar que te duele dejarnos… Espero que no te arrepientas de esto, sabes que nosotros siempre vamos a estar aquí" el chico rubio la abrazó con más fuerza y entonces Annie comenzó a llorar.
"Lo siento, Reiner pero papá me necesita" Annie se liberó del abrazo de su hermano y entró llorando al taxi.
"Te avisaré en cuanto lleguemos" Pieck abrazó a Reiner.
"Por favor, cuídalas" Reiner suplicó a Porco.
"Imbécil, ella es mi novia, claro que voy a cuidarla, tu hermana no me importa" el chico más bajo bromeó.
Reiner miró con tristeza el interior del auto, él no podía creer que Annie hubiese aceptado volver con su padre.
Un par de semanas atrás su padre consiguió un trato "Legal" para poder recuperar a sus hijos, la condición era que ellos debían testificar y asegurar que querían volver con él.
La pobre señora Braun había luchado por todos los medios legales para anular tal trato, pero no pudo hacer nada cuando Annie aseguró que prefería volver con su padre a Inglaterra.
No hubo nada que hacer entonces y la madre de Annie solo observó impotente mientras su hija preparaba su equipaje.
Antes de partir, Annie había pasado su tiempo con Eren y se marchó sin decirle una palabra para no ver la tristeza en sus ojos y así solamente poder recordar su hermoso rostro lleno de alegría.
"Van a estar bien, ahora ya ve a cuidar a tu madre" Porco le dio una palmada en el hombro a Reiner y subió al taxi.
Reiner esperó a que Annie volteara, pero ella no lo hizo, Porco le mostró el dedo medio a Reiner antes de desaparecer por el camino que llevaba a la carretera principal.
Reiner volvió a su casa con un enorme vacío en su interior, él nunca había estado alejado de Annie, él la amaba, pero parecía que ella no amaba a su hermano mayor, lo más duro sin dudas vendría ahora, la madre de Reiner estaba destrozada y el pobre chico debería aprender a vivir sin su hermana y a ser el pilar de su madre.
...
Annie volvió a su casa junto a su padre, él lucía mucho más viejo de lo que ella recordaba y su casa era mucho más fría y vacía de lo que ella creyó.
Pieck se quedó con ella durante unas semanas, pero luego Annie se encontró totalmente a solas.
Ella reanudó su rutina de entrenamiento voluntariamente, enorgulleciendo a su padre, que cada día se ponía más y más molesto.
Annie jamás reconocería que se equivocó al volver con su padre, pero a menudo se encontraba en su cama llorando en la noche.
Pieck hacía lo que podía para mantenerla distraída, pero ver su relación con Galliard solo le hacía recordar a Eren, a menudo ella imaginaba al chico de ojos verdes siendo feliz con Mikasa y eso la destrozaba.
Para empeorar las cosas su padre tenía una novia a quien Annie odiaba, la mujer también despreciaba a Annie y no había nada que ella pudiera hacer para alejarla de su padre.
En aquel país, todo parecía lejano y hostil, los únicos rayos de luz en la oscuridad eran, su hermosa amiga Pieck y sorprendentemente Porco, el joven molesto había sido un buen apoyo para la rubia.
Ella resistió así, deseando volver cada día de su vida durante varios meses, pero todo mejoró considerablemente cuando el año universitario terminó y Marcel volvió a casa.
La ciudad adquirió color, el aire se volvió más cálido y al vez por la soledad que Annie sentía o por algo más profundo, la chica fue la primera en recibirlo en su casa y finalmente en su cuerpo.
…
Cuando Eren se enteró de lo ocurrido estuvo a punto de enloquecer e intentar ir por ella hasta Manchester, pero era obvio que ella no quería ser contactada, se deshizo de su teléfono y todo con lo que ellos pudieran contactarla.
Su padre había cambiado de residencia, así que Reiner no tenía idea de donde estaba ella, su único contacto era Pieck, pero le había prometido a su amiga no decir una palabra, así que lo único que Reiner supo fue la chica estaba bien y tiempo después, supo que su mejor amigo estaba cuidando de ella otra vez.
En cuanto a Eren, solamente recibió un sobre que la rubia dejó para él, el chico lo abrió estando en su casa y algo dentro de él se destruyó al encontrar la primera fotografía que se tomaron besándose y el collar con el dije de león.
Reiner estuvo a punto de cambiarse de escuela, la ausencia de su hermana lo había afectado demasiado, pero Berthold, Ymir, Historia y Hanji le ayudaron a sobrellevarlo.
Eren aprobó el último año gracias a Armin y aunque Mikasa se lo suplicó, Eren se negó a asistir al baile especial de final de año y por alguna razón Mikasa decidió asistir acompañada por Jean, Armin asistió pero se retiró en unas cuantas horas más tarde.
Mikasa se divirtió más de lo que creyó, ella se dio cuenta de que aunque Annie no estuviera, Eren no la vería jamás como un interés romántico y decidió seguir adelante.
El año acabó y todos encontraron una universidad y partieron en diferentes direcciones, Eren y Armin tuvieron la suerte de acudir al mismo lugar, pero no fue así para los demás.
Cada quien hizo su vida a su manera; Sin embargo cada vacación de verano, los muchachos se reunían en el lago frente a la casa de Reiner, él había impuesto una especie de tradición.
Al inicio Eren no quería asistir por todos los recuerdos que aún dolían, tal vez por que Eren jamás pudo despedirse o porque aún sentía algo por la rubia malhumorada.
Las mayores sorpresas que se llevaron fueron que en el primer verano de la universidad, Petra y Oluo finalmente se convirtieron en padres.
Para el segundo verano, Levi y Hanji finalmente se comprometieron o algo así, nunca se casaron, pero vivieron juntos, para el tercer verano, Mikasa regresó de la universidad con un nuevo novio llamado Jean Kirschtein.
Ymir se mudó a Italia y Reiner supo aprovechar la ausencia de la chica y en el verano del cuarto año Historia aceptó ser la novia del chico musculoso, al igual que Sasha y Connie que se convirtieron en una pareja oficialmente.
Pero lo mejor de todo fue la fiesta del quinto año, celebrando la finalización de la Universidad, Marco volvió de Filipinas y Ymir volvió de Italia, todos los amigos se reunieron, en el fondo de su corazón Eren esperaba ver a Annie, después de tanto tiempo aún había amor en su corazón para ella, pero ella jamás apareció.
Y así los caminos de los chicos finalmente se separaron.
…
(Cuatro cinco después de terminar la universidad)
Eren volvió a su apartamento agotado después de un largo día de trabajo
"El marketing y la publicidad son divertidos, Eren" el, ahora hombre, maldijo su decisión.
Él notó que habían varios mensajes en la contestadora así que presionó el botón mientras se quitaba la ropa.
"¿Eren estás ahí? Perdón amigo, pero se extendió mi turno en el hospital, lo siento, pero se cancela la noche de películas, te llevaré unas donas por la mañana" Armin habló desde su ocupada posición en el hospital, ser doctor era mucho más difícil de lo que parecía.
El mensaje finalizó y Eren puso los ojos en blanco, Armin y él vivían en el mismo piso, pero por el trabajo del chico rubio a penas y se veían.
La máquina dio la señal y un nuevo mensaje inició "¡Holaaaa!" la dulce voz de Mikasa salió e hizo a Eren sonreír.
"Te llamo para que no olvides que tenemos una cita el próximo sábado, tendré lista la comida, Jean y tú aman la receta de pollo de mi madre, solo recuerda traer el helado y llegar a tiempo, sabes que a Jean no le gusta que lleguen tarde… Adiós, cuídate Eren y por favor ya deja de beber y fumar, te extraño muxho" el mensaje finalizó y Eren pensó en cómo había cambiado la situación de Mikasa.
Su madre falleció un año después de haber iniciado la universidad y por la distancia solamente Jean la acompañó en su dolor.
Después de eso ellos se volvieron como mejores amigos, luego novios hasta que finalmente se casaron tres años después de haber finalizado la universidad.
Jean era abogado, un buen abogado y Mikasa era una exitosa arquitecto.
Eren sonrió estaba orgulloso de la estable y feliz vida que llevaba su amiga.
Él creyó que era el último mensaje y comenzó a pensar en cómo solamente su vida parecía estar vacía, pero en ese momento otro mensaje comenzó a sonar.
"Hola amigo, Soy Reiner, creo que sería mejor que lo hubiésemos hablado en persona pero ya sabes no puedo despegar mi trasero de esta oficina, además no podía esperar al sábado de cerveza… En fin, te envié la invitación, pero quería que lo escucharas de mí…"
Eren pensó que era típico de Reiner girar en torno al tema y no terminar jamás.
"… Me voy a casar, amigo, ¡Finalmente me voy a casar!" Eren se sorprendió ¿Por qué todos deseaban casarse?
"Espero verte pronto amigo, le envié la invitación a todo el mundo a Armin, a Mikasa y a su hombre, incluso Connie y Sasha dijeron que vendrán ya sabes, están ocupados con su bebé, pero vendrán aquí, así que tú no puedes faltar imbécil… Ammm y Eren… Annie también vendrá" Reiner cortó la llamada y Eren se quedó en silencio pensando en qué significaba para él, volver a ver a Annie.
Lo último que él había sabido gracias a Reiner era que la chica había vuelto a competir en su disciplina de artes marciales, pero eso fue hace mucho, mucho tiempo.
Eren se preguntó si debía ir, si ella en verdad llegaría, si él sentiría algo al verla de nuevo y muchas cosas más.
…
Fin! Espero que les haya gustado, lo dejo hasta aquí porque no quiero aburrirlos con tanto xd y también porque era una historia de adolescentes y aquí ya no lo son tal vez más adelante haga una de ellos siendo adultos.
