Pareja: SasuHina [NaruSaku]
Autora: DarkAmy-chan
Género: Romance/Humor

- pensamientos
- Hablan
- "Recuerdos"

oOoOoOoOo

Los Personajes de Naruto no me pertenecen, son de Masashi Kishimoto

oOoOoOoOoOo

White Wishes

Chapter 9

La nueva alumna

Con cierta comodidad me remuevo entre las sábanas de mi cama. Está tan cómodo en este lugar que no quisiera salir a cumplir con mis obligaciones. El clima esta tan frío, que no quisiera abandonar el calor de las brazadas. Pero aunque quisiese eso, me es imposible.

Un suspiro cargado de pereza escapa de mis labios tras abrir los ojos. En una hora más debo estar en mi trabajo de fin de semana, y antes de partir hay que preparar a mi hermanita para ir donde la vecina.

...Que cansado me siento. ─ El sonido de un mensaje en el celular hace que fije la atención en este. Mis pómulos se llenaron de color instantáneamente. Hace una semana que me le declare, que nuestra relación ya era algo mutuo. Sin contar que desde ese momento todo se ha vuelto mucho más intenso, y con eso mi temor ha vuelto a presentarse.

He vuelto a leer esos mangas de chicos. Aún puedo recordar la vergüenza que sentí al entrar a esa sección de la librería.

"Entusiasmado veía como la lluvia caía sobre el asfalto. Últimamente los días han estado de esa manera, y no podía estar mas contento. Es que a diferencia de muchas personas, a mi me encantaba la lluvia. Ni siquiera tenía problemas con mojarme. El único problema venia después con el hecho de que podía resfriarme, pero era lo mínimo para mi si podía admirar esas gotas cayendo sobre todo.

Que bodrio de día. Con esa lluvia mi cabello se mojara todo. ─ La voz de mi compañera de trabajo me saco de mis pensares, de mi deseo por salir a mojarme un rato. En silencio le escuchaba maldecir por su mala suerte por no traer paraguas, porque justo se había arreglado el cabello. Supongo que esas cosas son importantes para las chicas, supongo que eso también es de importancia para Naruko-chan...

Si quieres puedes usar mi paraguas Ino-chan. ─ No se porque me puse nervioso al notar su mirada sobre mi, pero sentía que en cualquier momento se me tiraría encima. ─ E-Espera...

Y así fue después de todo. No podía evitar sonrojarme por su cercanía, porque con cada movimiento que hacia, sentía como sus pechos se refregaban sobre mi pectorales.

Por eso te quiero tanto Hina-kun. ─ Temía que en cualquier instante cayera desmayado, mucho más al sentir como me besaba la mejilla contenta por según ella "salvarle la vida". ─ Te juro que si no tuvieses novio, iría ha por ti.

Apenado baje la mirada al oírle. Era cierto. Hace unos días mi relación era ya mas oficial con Sasuke-kun, y solo nuestros cercanos lo sabían. Después de todo él poseía muchos fans que podían hacerme daño de alguna forma, y por supuesto también estaban aquellos que no gustan de este tipo de relaciones. Aunque no era como si me importasen esas cosas, pero él estaba de acuerdo con que todo seria más tranquilo si lo manteníamos en secreto.

Por cierto. ¿Qué tanto han avanzado ustedes? ─ Mi corazón comenzó a latir con intensidad al escucharle. Mis blancas orbes reflejaron la sorpresa mientras mi nervios aumentaban. ─ Vamos cuéntame.

Avergonzado baje la mirada mientras jugaba con mis dedos. Si. Estaba demasiado nervioso, al punto de que mi voz saldría casi en un susurro. Estaba recordando todos los momentos pasados juntos desde que se me ocurrió brindarle placer con mi boca. Dios. El calor seguía creciendo en mí debido a la vergüenza.

Los recuerdos de mí junto a esa persona venían como flashes, uno tras otro logrando inquietarme en supremacía. Fue en ese momento que otro recuerdo llego instantáneamente, y era de mi viendo esos mangas, el temor que sentía por llegar mas allá, porque fuese a doler. Mi rostro tomo la seriedad suficiente, aun cuando mis pómulos seguían rojizos por mi timidez.

...¿Ino-chan cree que duela... ─ Podía percibir su completa atención en mi persona, cohibiéndome aun mas de lo que ya estaba. Si seguía así, temía caer desmayado. ─...hacerlo?

¿Ósea que aún no lo han hecho? ─ Con suavidad logre negar, escuchando un quejido de disconformidad por parte de mi amiga. ─ Si. Supongo que por tu manera de ser, eres todo un uke...

Sentí como si una piedra me cayera encima, marcándome por completo como el pasivo. Aunque no era de extrañarse que lo pensara, puesto que yo mismo también siempre me ponía en ese papel. No por nada le estaba consultando aquello.

...Estoy segura que puede que te duela al comienzo. Aunque también dependería de como sea tu pareja, ¿no? ─ Le escucho decir tras un suspiro. No se si soy yo, pero puedo jurar que todo esto le gusta. ─ También puede que dependa del tamaño...

Mi rostro estaba ardiendo. Sé que es así, lo podía sentir en cada centímetro de este, mucho más al notar la mirada de mi compañera en mi persona. Su cara también tomo un leve rosa pálido al verme. Al parecer se dio cuenta que había recordado el tamaño...

Me da vergüenza de solo pensarlo, porque en verdad yo lo encontraba bastante bien dotado. Dios. Podía sentir como si humo saliese por mis orejas de solo recordarlo. Aunque esos pensares quedaron algo relegados al escuchar un pequeño grito de emoción por parte de mi rubia amiga. ¿Qué le pasaba?

No puedo creer que tenga tan cerca un BL (1). Hina-kun debes contarme todo, ¿si? ─ Quería enterrarme vivo. ¿Cómo esperaba que le contase, si con suerte pude hacerle esa consulta?. ¿Quién me mandaba a meterme en esto?.

...

Era imposible que después de tamaño espectáculo, le pidiese a Ino-san que me acompañase a comprar unos yaois para orientarme. Ahora me encuentro en la sección de shoujos, con la vista pegada en ese género, el cual se hallaba unas cuantas estanterías de mi paradero.

Estaba muerto de vergüenza porque sentía la atención de todos sobre mí, en especial de las chicas. Un suspiro cansado escapaba de mis labios ante todo lo que he estado viviendo hasta ahora. ¿Por qué tenia que complicarse toda mi relativa tranquila existencia? Desde la llegada de ese chico, todo mi mundo ha estado revolucionado.

Era realmente cansado en cierta manera, pero por otro lado no podía evitar el calor que crecía en mi pecho, en especial cuando estaba a su lado. Dios. Ya comenzaba a sonar como chica, y no podía evitar sonrojarme aún más por eso.

Muy bien. Era momento de hacer el movimiento e ir por los mangas. Mis ojos blancos buscan el objetivo para luego notar si había mujeres a la vista.

Era ahora o nunca.

Tras dar una intensa respiración, corrí en la búsqueda de mi meta, metiéndola rápidamente entre mis ropas y dirigirme a la caja correspondiente para pagar por ellas. Pero cuando creía que el peligro había pasado, mi mala suerte se hacia presente como siempre."

¿Por qué tenia que agarrar justos los que no tenían precio?. Que vergüenza que la chica que me atendió consultara por micrófono cuanto era lo que valían esos libros. Todo el mundo volteo a verme. Algunos con asco, y otros con clara fascinación.

Quise morirme en ese momento, una y otra vez si era posible. Mucho más porque inclusive chicos se acercaron a mi para darme sus números telefónicos.

Tras un largo suspiro veo los mensajes, notando aquel último que me había llegado. De pronto mis pómulos volvían a llenarse de color.

Pasare a buscarte a tu trabajo.

Sasuke

Era una persona de pocas palabras después de todo. ¿Qué más podía esperar?

Tsk. Ni siquiera me da unos buenos días. ¿Qué tipo de novio es? ─ Con un puchero estampado en mis labios, procedo yo a teclear lo que corresponde, como actuaria una verdadera pareja.

Buenos Días, ¿Cómo amaneciste? Yo muy bien, gracias.

Te estaré esperando cuando salga (carita feliz).

Hinata.

Así se hace idiota engreído. Espero hallas aprendido un poco. Otro suspiro escapa por mi boca. Realmente lucia como una mujer, esperando que mi amado me mimase un poco. Mis mejillas se tornaron rojo intenso ante mis pensamientos, ante mi personalidad.

¿Quieres que te mime un poco Hyuga?

Sin duda pareces una chica.

Sasuke.

¡Sasuke idiota! ─ Grite con todas mis fuerzas mientras el color de mi rojo no podía volverse mas intenso. ¿Es que era adivino o que?. Me exasperaba que pudiese leerme tan fácilmente, que pensara lo mismo que estaba meditando yo. Mis expresiones se suavizaron ante tales pensamientos, ante lo mucho que nuestras personalidades calzaban. Una suave sonrisa se poso en mí. Todo era tan diferente con el.

Tal vez si lo quiera...un poco. (carita avergonzada)

Mmmm...No, olvídalo, era broma.

Hinata.

Hundí el rostro en mi almohada avergonzado. No podía creer que me atreviese a escribirle algo como eso. ¡¿En que estaba pensando?!. Tal vez si me estaban afectando esos libros, de ver tantas historias románticas de todo tipo, todas esas escenas...

Sangre, sangre... ─ Apresurado corro al baño al sentir como de mi nariz comienza a brotar ese líquido. Agradeciendo a que mi novio no estuviese aquí conmigo, porque seguramente comenzaría a molestarme, ya que captaría enseguida que cosas pervertidas han pasado por mi mente.

Y es que desde que llego a mi vida, esas imágenes pasan con mucha frecuencia, al punto que estoy pensando seriamente en comprarme un tapón, esos que usan las mujeres, para ponérmelo en la nariz.

De solo imaginarme con eso en la cara, hasta yo mismo me parto de risa.

Fue en eso que el sonido de otro mensaje me saco de mis divertidos pensares, logrando que mis mejillas volviesen a encenderse tras leer lo ultimo que me había mandado.

Te mimare esta noche todo lo que quieras

Sasuke.

¿Es que piensa venir a casa?

...

Muy bien. ¿Y a que se debe esa sonrisita? ─ Con sorpresa pongo mi atención en esta chica de cabello rubio. Mi compañera de trabajo Yamanaka Ino, que ahora me mira con una sonrisa picaresca. Mis pómulos se tiñeron de color de solo apreciarla.

Ante su interrogante, unos ojos negros vinieron a mí de manera inmediata junto con el último mensaje recibido por la persona a la cual pertenecen. ¿Es que estaba sonriendo sin que me diese cuenta?

¿Acaso sucedió algo bueno? ─ ¿Por qué había tenido que venir a trabajar el día de hoy? A Ino-san aún no se le olvida lo de la otra vez. Es por eso que me hace esa pregunta, que me mira con esa cara tan insinuante que hace que se me encrespen los bellos. No puede darme más vergüenza, porque nuevamente estaba recordando esos mangas. ─ ¿Qué pasa con esa expresión? ¡¿No me digas que lo...?!

Mi rostro había tomado un rojo intenso mientras le tapaba la boca a mi amiga con mis manos. Todo el mundo aquí en nuestro lugar de trabajo había puesto su atención en nosotros, en lo que había estado apunto de decir. ¿No podía ser más discreta?. ¿No sabe toda la pena que causa en mi?

Si de por si ya era difícil no pensar en esas cosas, más con todos los momentos intensos que hemos tenido con Sasuke-kun. Todos esos instantes en que no hemos logrado llegar más allá por mi indecisión, por el temor de que doliese.

¿Qué se supone que haces Hinata? ─ El tono irritado de una persona muy conocida llega a nuestros oídos, provocando que volteemos con cierto temor a la entrada del café, notando en ella la mirada molesta de mi novio, quien creo que si fulminase con sus ojos, nosotros ya seriamos cenizas esparcidas por el suelo.

S-Sasuke-kun... ─ Logre articular con clara incomodidad. Mi compañera de trabajo al notar el ambiente tenso, se apartó no sin antes susurrarme que luego le contase lo que había pasado antes de que mi "amargado" novio llegase. Claro. Ella se iba, y me dejaba aquí con este problema.

...

Un suspiro escapa de mis labios mientras voy camino a mi casa. Y es que desde que salimos de mi trabajo, el ambiente entre mi pareja y yo sigue igual que cuando me encontró con Ino-san.

¿Cómo podía malinterpretar tanto las cosas?

Y lo peor de todo, es que me daba mucha vergüenza decirle por qué estábamos de esa manera. Creo que como siempre, mi personalidad esta afectando mi actuar con la persona que quiero. Mis pómulos se encendían levemente tras mis pensares, e inconscientemente mi mirar se va a quien caminaba junto a mi.

Aún no podía creer que estuviese con esta persona, que me gustase un chico. Pero creo que aquello es lo de menos. Me siento bien con esto, el estar entre sus brazos.

Dios. He vuelto a pensar como una chica.

Y con ese pensamiento otro suspiro escapaba por mi boca.

¿No vas a decirme que estabas haciendo con esa mujer? Esta no es la primera vez que los veo así de juntos. ─ Al verle detenerse pude notar la seriedad en sus facciones, en lo irritado que estaba. No iba a dejar esto pasar, ¿cierto?. ¿Cómo iba a explicarle sin caer desmayado por la vergüenza que sentía?

Con mis pómulos encendidos debido a mi timidez baje la mirada. No podía, simplemente por más que trataba de pronunciar palabra alguna, solo aire caliente escapaba por mis labios.

Tsk. ¿Hay que ir a buscar a tu hermana, verdad? ─ Algo en mi interior se sintió vacío tras escucharle, al sentir la frialdad de su voz. Quería decirle, en verdad lo deseaba, pero mi debilidad me impedía hablar, decir vocablo alguno.

Era tan injusto tener una personalidad como la mía.

...Esta donde la vecina... ─ Logre articular por bajo, apreciando segundos después como este retomaba su andar hacia mi hogar, ignorándome por completo nuevamente.

El resto del camino fue en completo silencio, en un ambiente realmente tenso el cual lograba inquietarme. Sabía que era mi culpa, que debía intentar dejar de lado mi timidez y decirle, pero me era tan complicado salir de esta manera de ser que tengo.

Y yo que estaba tan contento de que viniese a verme...

Aún con esta amargura en mi interior, camino hacía el lugar donde se hallaba mi pequeña hermanita esperándome. Debía quitar esta expresión de pesar que estaba impresa en mis facciones, no deseaba preocupar a nadie, y mucho menos a ella. Fue por eso que tras inhalar el suficiente aire para calmarme, toque la puerta de mi vecina, siendo recibido segundos después por aquella mujer de avanzada edad.

...

Cansado término de acostar a Hanabi, la cual sonriente me da las buenas noches al segundo que juntar la puerta. Aun algo estresado por lo de esta tarde, miro hacia la entrada de la casa. Mi padre seguramente llegara tarde como de costumbre. Una suave sonrisa se poso en mis labios, de solo pensar en lo mucho que se estaba esforzando.

Con esos pensamientos positivos me dirigí a mi alcoba, deteniéndome al entrar en ella, al notar unos libros en las manos de mi novio. El calor subió de golpe a mi rostro, sin poder creer que los encontrase. Estaba perdido.

Como pude me tire a salvar lo que quedaba de mi dignidad, arrebatándole aquellos mangas tan rápido como podía para esconderlos detrás de mi espalda. Mi vergüenza era tanta, que no podía levantar la mirada, enfrentar esos ojos negros de mi pareja.

El silencio nos rodeo, logrando que mi timidez se viese acrecentada aún más.

...Parece que te estas instruyendo muy bien, Hinata. ─ Se estaba burlando de mí, sabía que era así, me lo decía su tono de voz. Trague grueso al sentirle acercarse. Apretando aquellos que estaban entre mis dedos, cerré mis ojos queriendo de una manera salir de esta situación, sintiendo solamente el palpitar intenso de mi corazón. ─ ¿Quieres ponerlo en practica?

Los libros cayeron de mis manos al escucharle, al sentir como una de las suyas me invitaba a mirarle tomando mi mentón. Desvié la mirada al no poder sostener por más tiempo la suya, posándola en cualquier parte, no importaba donde si con eso lograba calmar un poco mi interior.

...F-Fue por esto que con Ino-chan... ─ Logre pronunciar de manera muy rápida, tan velozmente como me lo permitía mi vergüenza. Por fin estaba sacándolo de mí. Sin contar que tal vez con eso lograba distraerlo un poco. ─...Ella estaba hablando muy fuerte...quería que le contara de nosotros...si ya lo...

Al notar que nada decía, me anime a buscar sus ojos negros, notando la seriedad impresa en sus facciones. No sabía que decir, si me había creído, pero este silencio solo traía mas incertidumbre.

¿Ella te presto estos mangas? ─ No podía ser. Con ese calor en mi rostro, estoy seguro que me estaba delatando nuevamente. Y si a eso le sumamos el hecho de que no se mentir, estaba condenado. Sin saber que responder, solo atine a morderme el labio con indecisión, a buscar alguna vía de escape. Pero en el momento en que iba a tratar de alejarme, su mano me jalo con tal fuerza que mi rostro fue a parar a su firme pecho. ─ Voy a cumplir lo del mensaje...

Mis ojos se abrieron con sorpresa ante lo escuchado, al sentir como deslizaba sus manos por mi trasero, apretando en el proceso. Aunque eso fue lo de menos comparado al notar como rosaba entre las ropas ese lugar en entre aquellos que había amasado. Mi corazón volvía a latir con intensidad aumentando mis nerviosos. Instantáneamente me aparte lo más rápido que pude, con el rostro aun en llamas.

L-Lo he estado pensando, y si...y si... ¿yo soy quien lo...? ─ Un rotundo no me hizo callar, sorprendiéndome e invitándome a volver mí vista hacia mi pareja, la misma que ahora volvía a recortar nuestras distancias. No pude enfrentar nuevamente su mirada, pero quería seguir manteniéndome en mi posición, no quería dejarla por miedo, temor a que doliese. ─ ¿Y porque...? Y-Yo perfectamente podría...

¿Crees que eres el único que ha investigado? ─ Sin poder creerlo nuestros ojos volvieron a encontrarse. Tras ver la seriedad de sus palabras supe que no estaba jugando conmigo, que en verdad había estado en mi misma posición. ─ Seré cuidadoso, Hinata.

Nuevamente me había leído por completo. Se había dado cuenta de mis temores sin siquiera decírselo, y no sabía exactamente como describir lo que sentía en estos momentos. Solo me di cuenta de que había trazado mi destino sin siquiera percatarme, con solo asentir suavemente tras unos segundos de silencio.

...

Mi vergüenza era tanta, mis nervios eran tan extremos, que ni siquiera me había dado cuenta de que estábamos sin ropa ya, recostados en mi cama sin dejar de besarnos mientras las manos de Sasuke-kun me recorrían por completo.

Siempre era igual. Solo con sentir el roce de sus dedos sobre mi piel caliente, lograba hacerme estremecer, que todo mi ser reaccionara, despertara. Pero esta vez no deseaba quedarme atrás. También quería tocarle, recorrerle como él lo hacia. Fue por eso que con timidez pose mis manos sobre su trabajada espalda, deslizando mis dedos con lentitud mientras trataba de contener los gemidos que deseaban escapar de mis labios, y es que la lengua de Sasuke-kun recorriendo una de mis tetillas lograba estremecerme.

¿Por qué no mueves tu mano más abajo, por el otro lado...? ─ Le escuche decir tras volver a buscar mis labios, perdiéndome nuevamente en la calidez de su lengua batallando con la mía.

Cuando nuestros pulmones pidieron por fin algo de aire, la mirada de mi novio se clavo en la mía, provocando que mis pómulos se encendieran levemente. ¿Es que estaba esperando que cumpliese su petición?

Mordiendo por unos segundos mi labio inferior, una de mis manos se aventuro hacía ese lugar, notando lo despierto que se encontraba, lo excitado que se hallaba al tocar levemente la punta. Al hacerlo mis ojos instintivamente fueron en la búsqueda de los suyos una vez más, notando la tensión en estos, en todo su ser de solo envolver su excitación entre mis dedos.

¿Por qué no ocupas tu boca también? ─ Aun sin salir de mi timidez le veo separase, echar el cuerpo para atrás como dejándome el espacio libre. Mis pómulos se llenaron de color al notar su clásica sonrisa de medio lado. Tanta era mi vergüenza, que tarde unos segundos en cumplir su petición, en situarme entre sus piernas.

Tragando con fuerza me animo a acercarme, a pasar levemente mi lengua sobre la punta, llegando a mí el sabor de su excitación que había brotado anteriormente. Mientras le metía por completo entre mis labios, una de mis manos comenzó a masturbarle lentamente, frotándolo, moviéndola para arriba y abajo. Embelesado levanto la mirada para verle nuevamente, topándome con su rostro sumido en el placer, con sus ojos cerrados mientras se dejaba hacer por mis movimientos.

Me gustaba verle de esa manera. Después de todo no iba a negar que Sasuke-kun era un chico demasiado apuesto, no por nada es tan popular entre las mujeres. Pero ahora que se hallaba levemente sudado por el calor que emanaba de todo su ser, le hacía verse aún más guapo de lo que ya era.

Pronto mis movimientos comenzaron a tomar más velocidad, sorbiendo algunas veces solo para verle apretar sus dientes mientras sus manos apretujaban las sabanas de mi cama. Quizá no era excelente en este tema, pero creo que he aprendido algunas cosas de esos libros. La vergüenza llegaba nuevamente a mí, de solo verme en esta situación que jamás se me habría pasado por la mente.

S-Si, solo un p-poco más... ─ La sorpresa llegaba a mis expresiones al notar como ahora movía sus caderas al compás de mis movimientos, introduciéndose mucho más dentro de mi boca. ─…Mas rápido, mucho más Hinata…

Cumpliendo sus peticiones mis manos continuaron con lo suyo, cada vez más intensamente, tanto como podía, dejándome llevar por los sonidos que escapaban de sus labios, su claro gozo por lo que estaba haciéndole.

Hasta que su semilla estallo en mí, sin poder tragar todo lo que me había entregado. Nuevamente tenía su sabor en mi boca, en algunas partes de mi rostro.

Avergonzado levanto la mirada encontrándome con la suya, con su respiración entrecortada. Aun cuando trataba de recuperar el aliento, en sus facciones se encontraba esa mueca tan característica suya. Mi vergüenza solo iba en aumento con tan solo apreciarla.

¿Por qué no te colocas en cuatro? ─ Aun con esta sensación de timidez en mí, le miro en completo silencio. Sabia porque me lo decía, pero una parte de mi quería seguir prolongando el momento ─ Desde esa posición será más fácil que entre.

Indeciso cumplí nuevamente con su orden. Realmente me daba mucha pena que me estuviese observando desde mi parte trasera. Me sentía tan indefenso, tan sumiso. ¿Por qué tenía que ser el uke? ¿Por qué mi personalidad tiene que ser tan femenina?

De pronto pude sentir como ese pequeño agujero estaba siendo expuesto a esta persona. Él se había abierto espacio hacia ese lugar, logrando que mis sentidos estuvieran despiertos al tope. Mis ojos se abrieron de golpe al sentir algo húmedo en ese diminuto sitio. Instintivamente voltee a ver lo más que esta posición me lo permitía. No podía creer lo que mis blancas orbes veían. La vergüenza volvía a posarse en mi ser, en toda mi cara.

¡¿Cómo podía estar lamiendo ahí?!

Avergonzado trate de apartarme, pero solo conseguí que me sujetase con fuerza, que mis oídos escucharan un gruñido de molestia de sus labios.

Quédate quieto. ─ ¿Como esperaba que me quedase quieto, si estaba pasando su lengua por…? Me entra la timidez de solo recordarlo. ─ Idiota. ¿Cómo crees que lograre entrar?. Primero debo prepararte.

…L-Lo sé, pero…no evita que me dé pena… ─ La sonrisa en sus labios ante mis palabras me descoloco un poco, instantes en que aprovecho para acercarse, para que me levantase y robase mis labios en un beso suave.

Tener mi espalda apoyada sobre su pecho me hizo sentir extrañamente protegido, como si esta persona fuese a ser mi soporte siempre. Era tan extraño, tan nuevo para mí.

Entiendo. ─ Le escuche decirme tras separarnos en búsqueda de aire. ─ Entonces lo hare de esta manera…

Un escalofrió me recorrió desde la parte baja de mi espalda al sentirle meter uno de sus dedos. Mis mejillas se tornaron rojo intenso al sentir como de pronto un gemido escapaba de mi boca. Avergonzado me tape los labios. No podía creer que ese ruido tan vergonzoso había escapado de mi con solo sentirle moverse en mi interior.

Parece que toque un buen punto, ¿no? ─ Con clara vergüenza desvié la mirada. No quería que supiera que sus palabras parecían ser ciertas. De por sí ya estar de esta manera era mucho para mí. ─ Que reacciones de esa manera solo me enciende más, ¿lo sabes?

El asombro tomaba posesión de mi ser al notar como su otra mano rodeaba mi erección, como empezaba a moverla en toda mi longitud. Cada vez era más dificultoso contener estos sonidos que deseaban escapar desde mi garganta. Era demasiado calor, demasiado placer como para aguantarlo.

Ngh…a-agh… ─ Apretando mis dientes trataba de contener este sentir, de que se escuchase muy fuerte lo que estaba expresando. ¿Por qué tenía que ser cada vez más difícil? ¿Por qué tenía que meter dos dedos más en ese lugar?. Un quejido escapo de mis labios al sentir como estos se abrían paso junto con el otro. ─ E-Espera…por favor…agh…

…Si no puedes con ellos, no podrás conmigo. ─ Le escuche decirme entre la neblina de dolor y placer. Mi cuerpo volvía a reaccionar ante sus movimientos, provocando que me aferrase como podía al cuello de esta persona desde esta posición. ─...Solo un poco más, y estaré dentro tuyo…─ Ya era imposible centrarme en sus palabras. Todos mis sentidos estaban puestos en sus manos, en que pronto llegaría a mi límite. ─ M-Mi erección duele de solo pensarlo…

…Ah…A-Agh… ─ Mi mente se fue a blanco mientras explotaba entre sus brazos. No podía creer que me hubiese ido con sus dedos dentro de mí, pero no era como si lo pensase mucho en estos momentos en que mi cuerpo caía hacia delante.

Es muy pronto para descansar Hinata. ─ Sus palabras junto con el movimiento nuevamente de sus dedos, hizo que mi mente volviese a centrarse en su persona, que estos ruidos vergonzosos volviesen a escapar de mi boca. ─… Ahora es mi turno…

Trataba de no pensar mucho, de no mirar lo que Sasuke-kun estaba haciendo, más cada vez era más difícil. Se sentía tan extraño, al punto de no poder definirlo con exactitud. Hasta que comencé a percibir que algo más grande estaba tratando de ingresar por ese diminuto lugar. De pronto un fuerte dolor me atravesó, como si me estuvieran partiendo en dos.

N-No…E-Espera. D-Deten…─ Tuve que morder la almohada, porque si no temía que mi hermanita me escuchase. El quejido de dolor que había escapado de mi había sido muy alto.

Aquello estaba doliendo más de que había pensado.

…A-Aguanta un p-poco… ─ Le escuche decirme con voz tirante. ─…Y-Ya casi…entra completamente…

¿Cómo podía pedirme que me soportase, si aquello dolía como el demonio? Nunca había sentido un dolor tan intenso.

N-No… ─ Negué con lentitud ante sus vocablos. ─…S-Sácalo por favor…

Fue en eso que sentí su pecho sobre mi espalda. Me estaba dando pequeños besos en ese lugar, quizás para reconfortarme un poco.

Ya estoy adentro. ─ Ahí estaba nuevamente esa tirantes en su tono de voz. Podía escucharla tan cerca, que de alguna manera lograba reconfortarme. ─ N-No me moveré hasta que te a-acostumbres, aun cuando lo único que quiero es hacerlo. ─ Cerrando mis ojos me deje llevar por la calidez de sus palabras, por cómo se sentía en estar conectado con esta persona. Realmente había sido doloroso que se abriera paso, pero de solo pensar que somos solo uno me llena de alegría. ─ S-Se siente tan caliente en tu interior. Eres tan estrecho, que siento que si me muevo me vendré pronto.

Los segundos transcurrieron entre sus besos, entre las caricias que me brindaba para calmarme, esperando que quizás diera el visto bueno para que empezase a moverse. Sabía que seguro era doloroso para él, que debiera dar el siguiente paso, después de todo ya había llegado muy lejos. Fue por eso que fui yo quien se impulsó levemente hacia delante, sacando de sus labios un gruñido mientras yo trataba de contener el dolor.

P-Puedes moverte. ─ Logre pronunciar tras impulsarme nuevamente hacia su ser, llenándome nuevamente con su sexo. Seguía doliendo en extremo, pero creía que podía aguanta…

Mis pensares fueron cortados de pronto al sentir como comenzaba a mover lentamente su cadera. Creo que retiro lo dicho. El dolor era impresionante, como si algo me atravesara por completo.

M-Maldición…Tu trasero…es como si me estuviera…succionando. ─ Avergonzado por sus vocablos mordí la almohada. Al parecer ya no era solo dolor lo que sentía, sino que esto venía con algo más. Se sentía bien. Así era. Una mezcla entre dolor y placer que casi no podía aguantar no soltar ruido alguno. ─ P-Parece que no soy el u-único que disfruta, eh.

No pude responder palabra alguna. Sus embestidas eran cada vez más certeras. Dándome justo en el lugar donde lograba hacer que perdiese la cabeza.

Avergonzado miro a la persona que está sentada junto a mí. Aun no podía creer que lo hiciéramos, que despertásemos abrazados. Dios. Había sido más doloroso de lo que había imaginado al comienzo, pero creo que el despertar junto a su calor incluso opacaba el dolor que sentía aun en mi trasero.

Sin poder contener este rubor que comenzaba a posarse en mis pómulos, me recosté sobre el pupitre, tratando de que mis brazos ocultasen esta extraña sonrisa que empezaba a posarse en mis labios.

Parecía una chica enamorada, y no podía sentirme más apenado.

Muy bien chicos, pueden sentarse en sus correspondientes asientos. ─ Aun avergonzado por mis pensares, pose mi atención en el profesor. Al parecer tenía un anuncio por hacer, ya que raras veces llegaba en ese plan de "pónganme todos atención". ─ Hoy recibiremos a una nueva compañera. Espero la traten como se merece.

Intrigado veo como le indica que acceda al aula. Mis blancas orbes muestran sorpresa al verla entrar. Sí. Era una chica, una muy linda por cierto. Poseía unos cabellos rojo fuego. Sus ojos eran del mismo color también, y los lentes que portaba la hacían verse muy intelectual.

Un chasquido de molestia proveniente de mi compañero de banco me saco de mis pensamientos, invitándome a posar mi atención en él. Su ceño fruncido me llamo la atención, mucho más porque no despegaba la mirada de la recién llegada. ¿Es que acaso se conocían?

Instintivamente desvié mi rostro hacia la susodicha nuevamente, visualizando como ella también mantenía la vista en el que era mi novio. Inconscientemente mordí mi labio inferior. En mi pecho se había posado un sentimiento de angustia, como si algo malo fuese a ocurrir.

¿Por qué no te presentas al curso? ─ Aun con esta opresión instalada en mí, mantuve mi vista en la persona que ahora acomodaba sus lentes. Se veía tan segura de sí misma, tan diferente a mí.

Mi nombre es Uzumaki Karin, y soy la prometida de Uchiha Sasuke. ─ Los gritos de sorpresa de las fans del nombrado no llegaban a mí. Sus palabras habían sido como un balde de agua fría, uno que me había entumecido hasta los huesos.

¿Es que nuevamente se vendrían problemas?

.

.

.

.

.

.

.

.

Fin Chapter 9:-

BL= Boys Love (Amor entre chicos)

Notas Dark: Espero hayan disfrutado del capítulo. Y si, se vienen más problemas para nuestros protagonistas. Lamentablemente así es…

Akane-chan17 : ¿ Dramatical Murder?. Si, si lo jugué, pero no mucho. Alcance a jugar la ruta de Noiz, pero me salió el final "malo". A mi igual me gusta la ruta de ese chico xDDD

Muchas gracias a todos los que me dejaron un comentario. Saben que estos son los que nos animan a seguir escribiendo. Muchos besitos para todos, y nos estamos leyendo en el siguiente capitulo

DarkAmy-chan