Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Nollie Marie, yo solo la traduzco.


BEING SCHOOLED IN LOVE

Capitulo diezEl remordimiento y el enfado

Bella's POV

Me quejé por como palpitaban mis sienes, apretando mis ojos por la luz que se filtraba por las cortinas. Alice debió haber dejado las cortinas abiertas anoche. Me estiré y rodé sobre mi lado, metiéndome profundamente entre las sabanas. Pensé que había sentido a alguien a mi lado, pensé que había sentido algo cálido alrededor de mi cintura y que me atraía hacia algo igualmente cálido. Pero sabía que no había nadie...

Abrí lentamente mis ojos, esperando ver el despertador digital blanco, pero en su lugar había una lámpara antigua de latón sobre una mesilla de noche barnizada. ¿Dónde... dónde estoy? Volví mi cabeza para mirar al techo para descubrir un ventilador funcionando, las luces hechas de cristal volaban en forma de flores. Las paredes estaban pintadas de un color crema pálido.

Escuché a un hombre gemir y me esforcé por recordar lo que había pasado.

Recordé a Ana marchándose, sus palabras corrían por mi cabeza una y otra vez. "Sí, Edward me habló de un estúpido trato. Pero aparentemente no le importó porque él... bueno ya sabes... se acostó conmigo anoche."

Ande toda la longitud del campus, incluso en el sentido contrario. Paré tres veces en una de las tiendas de comida del campus. Una vez para comer algo para desayunar, tres barras de proteínas, recordé. Después de unas horas volví para la comida, tres-cuarenta-siete ponía en el recipiente. Luego, una vez más mientras se ponía el sol.

Mientras andaba, mi mente vagó, las estúpidas palabras de Ana se reproducían una y otra vez. Y, finalmente, me disgusté. Quería ir a encontrar a Edward y enfrentarle sobre haberse acostado con Ana, pero sabía que él solo iba a decir que era mentira.

Así que compré una botella de vodka, sabiendo que no podría acabármela, y una caja de condones extra grandes.

El dependiente de las otras dos veces que compré aún estaba ahí cuando compré el vodka y los condones. Él rió y me preguntó para qué lo necesitaba.

Le miré furiosamente y dije, "solo estoy siendo otra de esas chicas que son jodidas por Edward." Y en más de un sentido, quería añadir, pero no lo hice.

Me dirigí al oeste, hacia el apartamento de Edward. Sabía que tenía una llave sobre la puerta después de ver a Edward usarla dos veces cuando se dejó sus llaves dentro. La usé, luego la coloqué de nuevo sobre la puerta. No me molesté en echar el cerrojo.

Y me emborraché. No puedo recordar mucho después de eso. No puedo recordar como acabé en una cama que sabía que pertenecía a Edward Cullen porque había visto su habitación antes, había visto la lámpara antigua colocada encima de unas mesas de noche gemelas, había visto el despertador digital y el teléfono en la mesa que estaba más cerca del baño. Sabía que estaba en la habitación de Edward Cullen pero no sabía como.

Sentí a alguien suspirar a mi lado y se abrazó más cerca de mí, apretando mi espalda a su pecho.

Mis sienes palpitaron al lado de mi corazón mientras rodaba, cayendo sobre mi espalda, el brazo todavía alrededor de mi cintura. Ahí, con su pelo marrón rojizo alborotado por dormir, una almohada arrugada en su mejilla, su boca levemente abierta, estaba Edward. Un Edward desnudo, con sus piernas y su trasero cubierto por las sábanas, pero no su torso. Bajé la vista y sentí mi corazón congelarse. Yo también estaba desnuda.

Entré en pánico, apreté las sábanas hacia arriba mientras me sentaba lentamente, quitando el brazo de mi cintura. Edward gimió y rodó sobre su espalda. En otro momento podría haberme derretido por ver el pecho de Edward pero no cuando yo estaba desnuda con él. Los ojos de Edward se abrieron lentamente y volvió su cabeza hacia mí.

"Buenos días," murmuró roncamente.

Miré alrededor de la habitación y noté la ropa tirada en el suelo. La camisa de Edward colgaba de su portátil en el escritorio.

Mi enfado burbujeó dentro de mí.

"Dime dónde estabas la noche anterior a ésta," demandé, lentamente, alejando la vista de él, de manera que no pudiera ver mi enfado.

"En casa de Emmett," dijo Edward, sentándose.

"No," dije, apuntándole con un dedo. "No me toques, bastardo."

"¿Q-qué?" dijo Edward.

"Sé," dije reuniendo las sábanas a mi alrededor, sacándolas de la cama, "que no estabas en casa de Emmett."

"Eso es estúpido," dijo Edward, sentándose, tan desnudo como el día que nació que tuve que volver la cara para no sonrojarme. "Puedes preguntarle a Emmett."

"Ponte unos calzoncillos," le solté, dándole la espalda.

Los muelles de la cama chillaron cuando Edward se levantó.

"Ana, de biología, me dijo ayer por la mañana que te acostaste con ella la noche pasada," dije, agachándome para recoger mis pantalones y bragas. "Como no te importaba nuestro trato y, evidentemente, yo."

"Eso son gilipolleces," dijo Edward, "y ya puedes darte la vuelta."

Volví mi cabeza sobre mi hombro para ver que Edward llevaba vaqueros, y subía la cremallera.

"Maldita sea, Bella, he mantenido mi promesa," dijo Edward, acercándose para estar frente a mí. Apreté la sábana más cerca de mí. "No me he acostado con nadie desde la primera vez que te vi."

"No quería acostarme contigo," dije, esperando una razón – cualquier razón – para estar enfadada, para dejarme descargar mi enfado hacia Edward.

"Si recuerdo bien," dijo Edward, sus ojos eran de un verde brillante con la luz de la mañana, "anoche dijiste que me querías. Y yo te dije que te arrepentirías de ello."

"Sabías que estaba borracha," dije, empujando mi mano contra su pecho. "Sabías que era fácil."

"Si quieres enfadarte conmigo, Bella, porque me acosté contigo mientras estabas borracha, entonces enfádate," dijo Edward. "Pero te dije que te arrepentirías."

Se alejó.

"Al menos usamos protección, ¿verdad?" le pregunté.

Se volvió hacia mí.

"Sí," me dijo. "Tú dijiste -"

"Entonces bien," dije, cortándole y recogiendo mi sujetador del suelo.

Edward cerró los ojos e inhaló profundamente como si estuviera luchando contra él mismo. Luego se volvió y se dirigió hacia el baño.

"Maldita sea, Edward, tú HAS TOMADO mi virginidad," dije, dándome cuenta finalmente de lo que pasó anoche. Sin detalles, pero lo más importante.

Edward se congeló en su camino al baño.

"Lo siento, Bella," dijo, volviéndose hacia mí.

"Déjalo," dije, las lagrimas reuniéndose en mis ojos. "Supongo que al final... solo he sido otra de esas chicas, ¿huh?"

Su cara se puso tensa y su boca se abrió para decir algo pero yo solo sonreí levemente.

"Mejor me voy a ver a Alice," dije, levantando lentamente la sudadera del suelo. "Yo, um, te devolveré esto una vez que me haya cambiado."

Edward asintió y yo salí del baño y entré al salón, cerrando la puerta tras de mí. Me incliné contra la puerta cerrada y dejé caer mis lagrimas en silencio.


Hola!

Como os he dicho en la nota anterior, aqui esta el capitulo 10. Espero que podais perdonar la falta del capitulo anterior.

Este capitulo es muy importante y a partir de ahora empieza todo el drama; no hay demasiado en el proximo, pero a partir del capitulo 12 podeis prepararos.

El proximo capitulo se titula La verdad, así que supongo que os imaginareis que puede pasar, de todas formas os dejo un adelanto:

"Necesito hablar contigo," susurró.

"Uh, claro, siéntate." ...

"Te mentí, Bella."

"¿Sobre qué?" dije, mi sonrisa se congeló en mi cara.

...

"Jessica, Lauren," grité, golpeando la puerta de la piscina.

De nuevo me da la sensación de revelar demasíado, pero no sabía que más poner.

Ahora me despido hasta el miercoles, agradeciendoos todos los reviews, las alertas y los favoritos y tambien a los que solo leeis.

Besos