AH! PERDÓNENME! Estos días he tenido muchas cosas que hacer, y cuando digo muchas es MUCHÍSIMAS; y para mi mala suerte iba a subir el capitulo desde el sábado pero el Kami-Internet se tomo todo el fin de semana. Por eso no me queda mas que pedirles disculpas, y ponerle empeño a lo que sigue de esta historia, aunque siento que este capitulo esta algo "lento", pero pronto arreglare eso para darle un poco de acelere a los acontecimientos.

Asi que bueno, siguiendo con lo del día: GRACIAS A TODOS POR SUS COMENTARIOS! Me gusta mucho leer lo que piensan de mi pequeño fic, y cuando mas largos son mas me gustan los reviews, asi que no se preocupen por que se extiendan comentando.

Aquí les dejo lo que sigue...


CHAPTER 10 Problemas ¿simples?

Trataba con toda la fuerza humanamente posible de serenarme y pensar cosas buenas, de estar en contacto con el macrocosmos, de alcanzar la iluminación, de rezarme unos mantras, en palabras menos complejas, de tranquilizarme, pero les diré algo: falle inútilmente. ¿Cómo fue que caí en su jugarreta? No se si últimamente estaba usando mucho internet o era que mi mente fue muy revolucionada, o me hacia una mala broma pensando cosas que en realidad no estaban ocurriendo, o tal vez, el idiota este ya había tomado como deporte favorito el hacerme exasperar.

Creo que era eso último.

"Gracias Abel, es que…bueno… me encantan los dulces."

"No hay problema." Volteo a mirarme con burla. "Ahora si, ¿me vas a explicar?"

"Aun tienes morado la comisura del labio, ¿verdad?" Desvió la plática.

"Eh…si." Se lamio el moretón.

"Y... ¿alguien te pregunto al respecto de eso?" Jakotsu si que era curioso.

"Claro que si, muchas personas."

"¿En serio? ¿Y que explicación les dabas?"

"Mn…déjame pensar… en resumidas cuentas les contaba que ALGUIEN había sido muy brusco." Volteo a verme de soslayo.

"Eh…" Mi hermano se rió. "Eso puede ser mal interpretado."

"Ja… ¿y? No me importa que piensen al respecto."

Sabía exactamente como podía mal interpretarse la oración, pero me negaba a pensarlo, más si se supone que el apelativo de –alguien- podría ser sustituido por mi nombre, y evitaba rotundamente el imaginarme cualquier escena que me involucrara con el latino en algo que no fueran golpes. Menee mi cabeza, tenia que sacarme esas imágenes de la mente.

Calma…calma…calma… me pedía mi cerebro, pero como que mi cuerpo no hacia mucho caso. Piensa positivo, por lo menos no te esta ignorando, ¿debería sentirme aliviado? Creo que, tal vez… ¡Diablos! Se supone que eso no debería importarme.

"No me citaste para eso, ¿verdad?, me vas a contar ¿o no?" Abel no era paciente, ya me había dado cuenta de eso.

"Bueno…es que…" Dudó. "¿Podrías explicarle, Bankotsu? Lo de la llamada de Renkotsu." No lo estaba pidiendo en si, lo estaba rogando.

No me ponían en una buena posición, yo no quería explicarle nada a aquel tipo, eran asuntos personales de nuestra familia, pero parecía realmente importante para Jakotsu que aquel lo supiera, si me negara seria demasiado malo con mi hermano y con su capacidad mental. Me resigne. Y prolongue el tiempo que permanecí en silencio. Eso fue un error.

"Hola chicos." Nos sorprendió Sango.

"Ah…hola." Contestamos Jakotsu y yo.

"Buenas tardes, señorita." Ese fue él.

"Ya van a su casa ¿verdad?, ¿Tienen tiempo de acompañarme a la secundaria? Voy a ir por Kohaku."

He de admitir que no era un muy buen momento para una petición de esas, ni el lugar ni la compañía eran lo…recomendable. ¿Por qué Sango nos metía en este tipo de apuros?

"Con mucho gusto la acompañaremos señorita."

Si habíamos tenido opciones, el tonto de Abel las había tirado por la borda, y yo que pensaba que el más impaciente era él, pero increíblemente me percate deseando cortar la platica con Sango y librarnos de ella para relatar sobre la llamada de Renkotsu. Quise pensar que era por que necesitaba contarle a alguien sobre el asunto, ¡a quien fuera! Era algo así como una válvula de escape mental, si era eso… ¿verdad? Eso esperaba.

o0o0o0o0o POV. Kohaku 0o0o0o0o

Estaba impaciente, ¡Rayos! ¿Donde se habría metido Sango? Los dígitos de mi reloj me decían que llevaba esperándola diez minutos, ¡Que impuntual! Y según yo me había zafado de ayudar a Souta para llegar temprano y llevar a Whitey al veterinario para su chequeo. Empezaba a fastidiarme esto de la sobreprotección de mi padre, ¿en serio necesitaba que mi hermana me acompañara a todos lados? ¡Ni que fuera de esos niños ricos que necesitaran guardaespaldas! Y para rematar, ¿Qué seguridad se suponía que me podía dar Sango? ¡Mi padre como que estaba confundido con respecto a quien necesitaba protección!

Así que aquí estaba, disfrutando de mi mal humor hacia mi hermana cuando la veo venir contenta hacia mí. Ya me daba cuenta del motivo de su tardanza, no venia sola, estaba acompañada por tres personas mas. Esperen… ¿tenia a un guardaespaldas con sus propios guardaespaldas? Que tonto sonaba eso.

"Espero que no estés molesto."Dijo Sango en tono alegre.

"…"

No merecía ni que respondiera a ese comentario. ¡Vaya!, me hacia esperar y no quería que me molestara.

"Gusto en verte de nuevo."

Esa voz no la reconocí de inmediato, hasta que vi al interlocutor, era el chico del partido de fútbol que venia junto al famoso par de hermanos esos. Ahora recordaba que Jakotsu y este tipo…mn… creo que se llama Abel, se habían hecho buenos amigos o algo así en microsegundos. Que bueno por ellos, pero a mi no me importaba.

"Vente minutos tarde." Musite.

"Lo sentimos." Dijeron todo el grupo al unísono.

"Ag…" Me incomodo ese corito que pronunciaron.

Comencé a caminar rumbo a mi casa mientras los demás me seguían, y en serio trate de bajarle a mi nivel de intolerancia. Así que espere por ellos, e intente suavizar las cosas iniciando platica.

"Te llamas Abel, ¿verdad? Me sorprende verte por aquí."

"Ah, Kohaku, me alegra que me recordaras."

"Pues no eres una persona que pase muy inadvertida que digamos."

"Tienes razón."

Mi vista inconscientemente se fijo en el rostro de Bankotsu, esta vez estaba muy callado, mirando de forma extraña al chico del fútbol, algo así como un cóctel de voltea a mirarme y buscando el mejor momento de surtirle un golpe. Esta semana el de trenza había estado muy extraño, primero me parecía preocupado y ahora se me hacia como fuera de sus casillas. Pero según yo había escuchado, el que tenia humor inestable de su familia era el universitario ¿o no? ¿No seria un invento y en realidad eso de la bipolaridad estaría ya en su código genético? Pues que…raritos.

"A decir verdad, no pensé volverte e ver." Me sincere con el.

"Um…creo que a algunos les gustaría eso. Pero cambiando el tema, ¿tu eres el que al final se quedo con la gatita?"

"Si." Hice una pausa. "Se llama Whitey."

"Mn…peculiar nombre…Blanquita." Sonrió inesperadamente dulce. "Es un nombre muy descriptivo."

"¿Como sabes de ella?"

"Bueno, he visto a tu querida mascota, me trajo algunos inconvenientes." Y fue cuando se toco un moretón que tenia en el labio, que raro. "Pero no le guardo rencor."

Estábamos en la bifurcación donde nos separábamos para ir cada quien a su hogar, por lo que no quedaba mucho tiempo para más platica, así que inmediatamente después fue cuando nos despedimos.

o0o0o0o0o0 POV. Bankotsu o0o0o0o0o0o

¿Y ahora que paso? ¿Este Abel es míster popularidad? ¿O… que? Me resultaba difícil creer que incluso Kohaku lo conociera, y para ponerle la cerecita al pastel, que lo conociera antes que yo. ¿Eso me molestaba? Si. ¿Por qué? Ni idea. ¿Dejara este chico de molestarme alguna vez en su vida? ¡Ojala!

Lo cierto es que ya íbamos rumbo a nuestra casa, y aun no salía a conversación lo de la llamada de mi hermano mayor, ¿seria por que íbamos en silencio? Creo que si era eso.

"Ya me canse." Abel se paro en seco. "¿Me van o contar o no? No tengo todo el día saben, por que aunque les resulte inusual también tengo mis deberes."

Empezaba a molestarse… ¡Que bueno!

"Abel." Mi hermano lo miro y puso cara de cachorrito en venta.

"El asunto no debe ser tan complicado, ¿pueden resumirlo en una oración?"

"Si fuera tan sencillo, ya te lo hubiéramos contado ¿no?"Inquirí.

"Puede que el problema no sea simple, pero en su forma descriptiva y sintetizada debe serlo. Los escucho." Se recargo en una pared cercana y se cruzo de brazos.

¿De donde diablos había salido eso? Descrip..¿Que?...y sinteti…¿Qué? ¿Seria una frase que saco de tanto ver Discovery Chanel? Y a pesar de todo trate de traducirlo como: Hablen de una maldita vez.

Tome aire en una gran inhalación.

"Nuestro hermano que esta en Norteamérica hablo para decirnos que fuéramos dentro de dos semanas, por que va nacer su hijo. Pero quiere que nos quedemos tres meses ahí."

¡Wow! ¿En serio ese fui yo? Entonces si que se resumir bastante bien, lastima que en exámenes no me funcione. Él mestizo se sujeto la barbilla, por lo que podía apreciar debo decir que estaba pensando detenidamente. Frunció el seño.

"¿Solo eso?" ¿Qué? ¿Cómo que solo eso?

"Si…pero…" Jakotsu se veía desesperado.

Abel lo callo con un gesto.

"Solo son tres meses, no deben preocuparse."

"¿Qué?" Hasta ahí llego mi paciencia. "¡¿Qué rayos estas diciendo? ¿Qué no nos preocupemos?"

"Tranquilízate, ¿quieres?"

"¿Qué me tranquilice?"

¡Ese era el colmo!

"No seas exagerado, le dan muchas vueltas al asunto saben, es simple: Se van, se quedan tres meses y ¡vualá! de regreso. Además por lo que dicen, no tienen opción ¿verdad?"

Empezó a caminar de nuevo rumbo a casa. No lo entendía, ¿Cómo podía tomarse tan a la ligera una noticia así?

"Pero Abel…"

El latino se detuvo de nuevo. Mi hermano se le había aferrado al brazo, su cara reflejaba tristeza…mucha.

"¿Qué no vas a extrañarnos?"

"Qué tontería dices, claro que si. Pero no voy a ponerme triste por eso, aun están aquí ¿no?"

La escena se veía algo rara, por muchas razones, pero la más curiosa era la diferencia de tamaños y las actitudes. Jakotsu es bastante más alto que Abel, pero era el que estaba gimoteando. Abel es incluso más bajito que yo, pero sabia sobrellevar muy bien las malas noticias. Una cosa mas, el latino en cuestión le estaba pasando la mano por el cabello a mi hermano, y por la razón que sea me sentí incomodo con eso. Me enojo.

"El que debería estar mas preocupado, es tu hermano."

Me miro.

"¿Y lo dices por…?"

"No te hagas el tonto, estoy hablando de la princesita, ya lo sabes."

"Otra vez con los regaños, ¿me vas a salir con que no la debo de dejar sola?"

"No."

El mestizo que estaba frente a mi se veía intimidante, y ya me había perdido en la platica ¿no iba a criticar mis acciones otra vez?

"¿Por qué?" Quise saber el motivo de ese cambio.

"He notado que siempre me pones en el papel de tu enemigo, Bankotsu."

Me paralice, no recuerdo si alguna vez Abel me había nombrado, sonó extraño, realmente extraño. Y era la única vez que había escuchado decir mi nombre con un acento de ese tipo. Mi asombro parecía no desaparecer, por que seguidamente él se quito las gafas, era la primera vez que le veía los ojos y el rostro sin barrera alguna. Me percate de que su aspecto de esa forma era totalmente diferente. No se exactamente como describirlo.

"Por favor."

"Perdón, ¿que dijiste?"

Suspiro con cansancio.

Y yo no sabía si era realidad o un sueño, si estaba dormido o despertó, si de verdad estaba pasando o se lo estaba inventando mi mente. Abel se veía muy sereno, y sus facciones estaban relajadas, al punto que no pude evitarle mirarle al rostro todo el tiempo por lo sorprendido que yo estaba.

"Deja de verme así, como si yo buscara arruinarte la vida. Yo nunca he tenido ni por asomo esa intensión."

Lo estaba pidiendo…pidiendo muy enserio, lo sorprendente fue…que le creí.

CONTINUED...


Bueno, hasta aqui le dejamos por hoy y espero publicar pronto el siguiente.

Nos vemos.