Lindo lectores, perdón por no actualizar tan seguido pero les juro que siempre lo haré. En lo personal amo este capítulo, espero que ustedes sientan lo mismo. Y muchas gracias por seguir aquí y leer mi historia, ¡GRACIAS!

Guest: A mi me agrada menos y en este capitulo lo odiaras más, lo siento :c

Bshaoran: Claro que si, gracias por leer, ¡saludos!

Moontsee VR: QUE BUENO QUE TE GUSTE! ¡Gracias por leer, muchos besos y saludos!


¿RENDIRSE O SEGUIR INTENTANDO?

Hacía 20 minutos que estaba acostado en el suelo de su cuarto, en frente de él estaba un paño que hasta hace unos 15 minutos estaba mojado, y su mirada estaba perdida… o mejor dicho sin vida. No tenía la fuerza para levantarse o para hacer nada en absoluto. Había escuchado su celular vibrar hace unos minutos, luego lo volvió a escuchar y luego otra vez, después decidió ignorarlo, ya no servía de nada contestar… Cualquier tipo de ánimo se había esfumado cuando su padre lo golpeó hasta cansarse.

En cuanto dejó la casa de Blaine, una parte de él quería llegar lo antes posible a su casa y la otra parte quería huir y no regresar jamás. En cuanto llegó a su casa pudo ver que la cochera estaba abierta y la camioneta de su padre mal estacionada, la puerta de su casa estaba entre abierta y las luces apagadas. Contempló su casa unos minutos y se hizo la pregunta que siempre rondaba su cabeza, ¿Cuándo pasó todo eso? ¿Y cómo lo detengo? Caminó hacia la entrada y abrió un poco la puerta… No tuvo tiempo de reaccionar cuando un gran puño se estrelló en su mejilla izquierda lanzándolo al suelo.

-¡TE DIJE QUE LLEGARAS RÁPIDO PEDAZO DE MIERDA!- dijo Burt viendo como su hijo luchaba por soportar el dolor y pararse del suelo.

-Papá… ¿Qu-qué pasó? ¿…Por qué actúas así? Deberías llamar al psicólo…- Dijo Kurt un poco desubicado por el fuerte golpe tratando de apoyarse en la pared, pero nuevamente sintió como un puño se estrellaba contra su mejilla sin poder detenerlo.

-Kurtie,- dijo Burt de repente con una voz tranquila pero sin ocultar su ebriedad. -…¿Por qué no moriste tú? ¿Por qué tenía que quedarme con la persona más jodida de éste mundo? ¿Quieres saber qué pasó? ¡Tú me pasaste, tú y tú maldita vida! ¡CARAJO, ME TIENES CANSADO!- El castaño no podía moverse, no podía contestar, no podía defenderse y cuando llegó una patada a su estómago siguió sin hacer nada, cuando llegó la quinta el dolor dejó de sentirlo, fue entonces cuando decidió levantarse. Su cuerpo no resistía el dolor, su cara punzaba y no podía hacer ninguna expresión mientras pequeñas gotas de sangre salían de la cortada en su mejilla, su estómago parecía que estaba a punto de explotar. Al parecer en algún momento su padre se había cansado de golpearlo y decidió acostarse en el sillón junto a su cerveza, mientras varias botellas vacías descansaban en el suelo. Fue cuando muy lenta y dolorosamente fue subiendo las escaleras, esperando a que su Burt no despertara. Después de 10 minutos llegó a su cuarto y al sentarse en su tocador lloró de miedo y tristeza, su cara estaba roja de los golpes, una gran magulladura color morada se había instalado en su mejilla después de la golpiza que su padre le propicio y al subir su camisa pudo ver otro gran morete morado en su estómago, fue entonces cuando entró al baño a mojar el paño para que el contacto frio relajara las punzadas de dolor. Decidió acostarse en el suelo.

-¿Cuándo pasó todo esto? ¿Y cómo puedo detenerlo?- se dijo Kurt, mientras lágrimas seguían rodando por su cara hasta caer en la alfombra. El castaño no esperaba nada de lo que pasó, y al parecer eso fue lo que lo hizo caer, el esperar que su padre fuera el mismo de siempre. Se levantó lentamente, apoyándose en sus brazos para evitar el dolor, tomó su celular y caminó hacia el baño, al entrar vio cómo su cara iba empeorando así que le mandó un mensaje a Nick… Lo necesitaba, necesita a su mejor amigo, necesita alguien quien pudiera abrazarlo sin juzgarlo, necesitaba a su mejor amigo.

Para Nick Duval

8:47- Nick? Necesito que vengas a mi casa rápido, Burt se salió de control y… y me encuentro muy mal, por favor ven. Te necesito.

La respuesta no se hizo esperar y en pocos segundos su celular vibró.

De Nick Duval

8:47 – Kurt? Qué pasó? Iré lo más rápido posible, no hagas nada, voy en camino.

Para Nick Duval

8:48 – Ven rápido…

Al terminar de mandar el mensaje dejó el celular en el retrete, abrió el espejo de arriba del lavabo y sacó dos navajas. Se quitó la sudadera que llevaba desde la casa de Blaine y vio sus muñecas, tomó con la mano derecha una de las navajas y la pasó muy lentamente por la piel de su brazo, dolía… Dolía demasiado, pero ahora hasta todo lo que le pasa lo hacía, después de 5 cortadas se detuvo, su cabeza levantó la mirada al escuchar golpes desde su ventana, -De seguro me he vuelto loco…- dijo en voz baja Kurt mientras limpiaba sus cortadas y salía muy lentamente del baño esperando ver algo afuera de la ventana, pero nada… Entonces lo escuchó, escucho como alguien decía su nombre.

-Kurt… Kurt… ¿Estás ahí Kurt?- dijo una voz en un pequeño susurro, parecería que no quería que la persona incorrecta supiera que estaba ahí.

-Ahora si estoy loco…- dijo Kurt mientras se ponía de vuelta la sudadera y caminaba a abrir la ventana. Y nuevamente no supo si ponerse contento o tener miedo de ver a la persona que ahora sonreía y con su puño daba pequeños golpes la ventana. Era Blaine. No supo porque o cómo había logrado subir ese pequeño hobbit a la ventana de su cuarto, pero nada de eso podía ser bueno.

Se acercó a abrir la ventana y cuando lo hizo retrocedió al ver a Blaine entrar a su cuarto. No dijo nada, no quería hacerlo, fue cuando vio como la mirada de Blaine se tornaba con furia y sus puños se apretaban, pero sus ojos se notaban… ¿Tristes?

-¡Kurt, Dios mío!… ¿Qué te ha pasado? ¿Qué idiota te hizo esto?- dijo el morocho mientras se acercaba a el castaño con sumo cuidado y le pasaba su mano por su mejilla.

Kurt se rodeó con sus brazos y bajó la cabeza. -¿Qué haces aquí? No deberías de estar aquí, no sabes con que puedas toparte. Debes irte.-

-No me iré, no te dejaré. Debemos avisarle a tu papá que estás herido para poder hacer algo y…- Blaine fue bajando su voz a medida que iba entendiendo la situación al notar la actitud del castaño. –Kurt… ¿Tú padre te hizo esto? Dime que no fue él…- Kurt se quedó callado.

-¡Ese desgraciado!- Gritó Blaine mientras se tomaba la cara con sus manos en desesperación. -¡¿Dónde está Kurt?! Dime donde está el imbécil ¡Respóndeme con un demonio!-

El castaño que hasta ahora se había mantenido con la cara baja tenía ahora los ojos abiertos con sorpresa, nunca había visto a Blaine así de enojado en el tiempo que llevaba conociéndolo y no le gustaba.

-Blaine, relájate.- Dijo Kurt olvidándose de su tristeza y volviendo a su actitud dura, mientras se acercaba al morocho para verlo a los ojos. –No vengas a gritarme así, si sólo vienes a eso puedes irte por donde viniste. Mi padre está borracho hasta los pies y sigue dormido en la sala. Sí, me pegó. Y de una vez te voy diciendo que me corté. Pero no vengas a traerme más problemas con tu actitud, porque el que debería estar gritando aquí soy yo, no tú. Así que cállate.- dijo Kurt mientras entraba al baño dispuesto a asearse, dejando a Blaine sin tiempo para que respondiera.

Kurt se tomó su tiempo mientras se bañaba, tratando de relajar las partes donde tenía los golpes, sacando la sangre de los mismos y de sus cortadas. Después de 20 minutos cerró la regadera y tomó una pijama que siempre dejaba ahí, se unto una pequeña crema para golpes, se vendo sus muñecas y se puso la ropa. Cuando salió pudo ver que Blaine había recogido su cuarto y estaba sentado en una esquina de la cama viéndolo a los ojos.

-Veo que te quedaste.- dijo Kurt mientras tomaba su cepillo y lo pasaba por su castaño cabello.

-Sí… Me he imaginado que hablarías con Nick, así que le he mandado un mensaje diciéndole que estoy yo aquí y que no se preocupe. Espero no te moleste.- dijo Blaine esperando a que Kurt no estuviera tan enojado por su actitud anterior.

-Estupendo.- dijo sarcástico el castaño aun sin ver a Blaine

-Lo siento mucho Kurt,- dijo el morocho mientras se paraba de la cama y se acercaba a Kurt para verlo a los ojos -, en verdad lamento haberte gritado así sé que estuvo mal, en verdad lo siento, fui-fui un estúpido y no sabía qué hacía, pero estoy tan enojado por lo que te ha hecho qu-que no supe cómo actuar, en verdad quiero ir a matar a ese imbécil y-y lo siento,- Blaine abrazó a Kurt mientras seguía hablando,- en verdad lo siento.-

-Blaine, lo que decía antes era en serio, relájate… Todo estará bien.-

-Claro que no Kurt, tienes que irte de aquí, puedes quedar con Nick, conmigo si no te incomoda pero no permitiré que te quedes aquí y si te niegas tendré que llamar a la policía… Lo siento, pero lo haré. Tenemos que encontrar una manera de detener esto, de detener esto.- dijo Blaine mientras hacía énfasis en lo último al tomar las muñecas de Kurt.

-No puedes seguir haciendo esto Kurt, no puedes… Eres la persona más perfecta que conozco, eres hermoso, eres inteligente, tienes una actitud muy graciosa. Sé que tu actitud sarcástica es porque te sientes solo pero te prometí que mientras este yo nunca lo estarás. Así son las cosas Kurt, justo cuando pensamos que tenemos todo claro, el universo nos arroja una bola. Pero tenemos que improvisar y sobrevivir. Debemos seguir buscando sin rendirnos en el camino. Podemos encontramos la felicidad en lugares inesperados, podemos encontrar el camino de regreso a las cosas que más nos importan. Así pasa. A veces el universo sólo tiene una manera de asegurarse de que terminamos exactamente donde pertenecemos, liberándonos del dolor que sentíamos. No pienses que ya nada tiene sentido, las cosas se ponen muy difíciles en algunos momentos, pero no toda la vida. El problema es que la gente es muy optimista al comienzo de las cosas; un comienzo de cero, donde hay una pizarra limpia y un mundo de grandes posibilidades y cuando algo sale mal, dejan de intentar, tú no seas así Kurt… Tú tienes la fuerza de seguir de pie y cuando sientas que no es así seré tu soporte. Sólo tienes que confiar y seguir…- dijo Blaine con una pequeña sonrisa.

Fue entonces que lo sintió Kurt, pudo sentir muy vivamente lo que provocaba que sonriera internamente cada vez que veía a Blaine, pudo sentir como encontraba a esa pieza de rompecabezas que le faltaba, pudo sentir como una parte de él se sentía plena y feliz. Fue entonces que se acercó poco a poco al rostro del morocho, sin importarle nada tomó la mejilla de Blaine y fue juntando sus labios con los de el para fundirlos en un beso dulce y cálido. Pudo sentir como el morocho se tensaba para después relajarse y corresponder el beso que deseaba desde hace mucho tiempo. Era más que un beso, la manera en que Kurt corría su pulgar por la mejilla de Blaine o como el morocho tomaba dulcemente la nuca del castaño mientras acariciaba su cabello. Kurt se inclinó un poco su cabeza para profundizar el beso, sintiendo mariposas en el estómago.