Capitulo 10
John…no escondas tu brillantez, ¿ok? Me gustan nuestras discusiones. La única otra persona con la que me gusta discutir es un tipo llamado Steve. Hawking. Cuídate.
El pitido lo despertó. Era duro y errático, y se fusiono con su pesadilla tan completamente que se sentó de golpe. En vez del helicóptero con el que había estado soñando, vio la enfermería de Atlantis. Le tomo un nanosegundo mas el darse cuenta que el pitido que oía era la alarma de ventilación, y que Rodney estaba medio despierto, sus ojos llenos de pánico. Se levanto de la camilla y llego al lado de Rodney al mismo tiempo que la enfermera.
"¿Que sucede?" pregunto, pero la enfermera sonreía.
"Nada." Dijo ella. "Son buenas noticias – esta pelando con la ventilación asistida. Esta respirando solo. Cálmelo, si puede, y yo iré a ver a alguien para poder retirar el tubo." Ella apago la alarma, apretó otro botón y se alejo.
John se sentó en el borde de la cama, sus manos en los hombros de McKay. "Tranquilo, Rodney. Tómalo con calma."
Ya fuera el tacto, el tono o solo su presencia, McKay se calmo, aunque aun estaba tenso y también completamente despierto, y sus ojos tenían solo una pregunta.
"Conseguimos el antídoto." Dijo John. "Como lo prometí. Ahora te estás recuperando, te pondrás bien."
Rodney se relajo completamente, cerrando sus ojos, aliviado.
"Si – sé cómo te sientes. Volvió la enfermera."
"Llame a Carson, estará aquí en unos momentos, pero dijo que ya que el Doctor " ella le sonrió a Rodney "está volviendo a la normalidad- nos podríamos deshacer de esa cosa."
Ella puso sobre él una sabana verde, y una taza con cubitos de hielo en la mesa lateral.
"Se siente extraño." Le advirtió. "Mayor, puede ayudarlo a sentarse un poco – así está bien – ahora tosa con fuerza..." y el tubo salió.
Rodney tosió un poco mas, débilmente, y recibió los cubitos de hielo agradecido, y John lo ayudo a recostarse nuevamente.
"Eso apesto" susurro Rodney.
"Puedo adivinar." John sonrió.
Rodney lo miro. "¿Quieres apostar?"
"Ahora, Doctor, debe darle más tiempo" le reprendió la enfermera. "No hable más por un rato."
"Esa es la parte difícil, Janice." Bromeo Sheppard. "No importa el veneno, o lo demás – Rodney McKay, no hablando. No durara diez minutos."
Rodney lo fulmino con la mirada, abrió su boca, pero Janice puso una mano sobre su boca.
"Cállese." Le dijo con amabilidad. Ella miro a Sheppard. "Y usted, deje de molestarlo. No quiero tener que separarlos. De verdad, ustedes son peores que mis hermanos." Ella tomo la sabana y se alejo.
Sheppard noto que no podía dejar de sonreír. "¿Mas hielo?" pregunto.
Rodney asintió.
"OK. Y te contare lo que sucedió." Saco más cubitos de hielo para McKay.
"Me duele el pecho."
"Ella dijo que te callaras. Dame una oportunidad, Rodney, te contare la historia completa." Pasó las manos por su cabello y luego reviso su reloj. "Parece que dormí diez horas. Cielos, necesitaba eso." Se estiro, y luego frunció el ceño ligeramente.
Rodney lo miro impaciente.
"Lo siento – me siento tieso. Escucha, debo ir al baño. Volveré enseguida."
Rodney lo miro indignado, pero John meneo la cabeza.
"La paciencia es una virtud." Le dijo. Se encontró con Carson en su camino al baño.
"Volveré." Le dijo al doctor.
"No lo dudo." Respondió Carson.
Una vez que las abluciones matinales fueron atendidas, encontró que Carson había cerrado las cortinas alrededor de su paciente por privacidad mientras conducía su examen. Rodney estaba siendo medio cooperativo con lo que se refería a estar en silencio total, noto Sheppard, y se encontró sonriendo nuevamente. Se sentó en la camilla otra vez. No tenía intenciones de espiar, se dijo a sí mismo. Para nada.
"...y eso?"
"mh."
Era una especie de sonido neutral, para nada angustiado.
"¿Y eso?"
"¡Ayy!"
Parecía que Carson lo estaba tapando nuevamente. "Bien, eso está muy bien."
John escucho el motor de la cama cuando Carson la levanto un poco.
"Te vas a recuperar completamente mi amigo. Los exámenes de sangre no muestran rastros del veneno, incluso el antídoto parece ya haber sido eliminado de tu cuerpo. La herida en tu brazo ya esta sanando, y lo moretones y eso – bueno estarás incomodo un par de días pero eso es todo. La única otra cosa es un par de costillas rotas que quizás no recuerdes haber tenido."
"Me preguntaba sobre eso." Su voz sonaba más fuerte.
"Bueno, tu sabes que estuviste en una situación bastante grave. Piensa sobre eso."
"¿RCP?"
"Dos veces. La primera vez fuiste muy testarudo, hicieron falta un par de sacudidas para traerte de vuelta. La segunda vez - bueno -"
"Morí"
Una pausa.
"Si. Tratamos todo, Rodney. No puedo decir cuántas veces use el desfibrilador. Montones de epinefrina y otros medicamentos. Yo - " él se detuvo, respiro profundamente "yo te declare, pero John no se rindió. Fueron veinticinco minutos de RCP. Y fue algo bueno, el antídoto fue empujado por tu corriente sanguínea y llego a tu corazón - bueno – y volviste."
Hubo silencio. Carson aclaro su garganta.
"En todo caso, estarás aquí un par de días más
En silencio, John se alejo unos pasos, se dio la vuelta, y comenzó a caminar, bostezando con fuerza, justo cuando Carson abría la cortina. "¿Me perdí de algo?"
"En realidad no." dijo Carson. "Solo le comentaba a nuestro conversador amigo que debe quedarse aquí un par de días."
"Laptop."
Carson negó con la cabeza. "Escucha eso, no lleva despierto una hora y ya está demandando cosas." Metió las manos en sus bolsillos y se alejo. "John, te lo dejo. Algunos de nosotros tenemos trabajo que terminar." Le sonrió a ambos.
John también sonrió. Era contagioso, era una sonrisa que significaba que Rodney se recuperaría.
