VIVIENDO EQUIVOCADO

POR: Nythan—kun

Capitulo 10: DUDAS Y AFIANZACIONES

(Sakura)

—¡Hey! Despierta —Oí una voz que me llamaba con delicadeza, pero aun así no tenía pensado abrir mis ojos, primero por ese enorme dolor de cabeza y segundo porque el sueño que tenía era demasiado grande —Sakura levántate, se nos va a hacer tarde para ir a la preparatoria —¿Quién era el que trataba de levantarme? No podía ser mi hermano pues él ya había salido de esta, lentamente abrí los ojos para ver quien era el causante y me encontré con el rostro de Syaoran —es temprano pero tienes que ir a tu casa por el uniforme.

—Buenos días Syaoran —dije sujetándome la cabeza —¿Dónde estoy? —Syaoran soltó una pequeña risa y me quitó las frazadas de encima.

—Estas en mi apartamento, anoche te excediste… —Syaoran se sonrojó por algún motivo —y te tuviste que quedar en mi alcoba.

—¿Contigo? —pregunté y comencé a sentir un calor envolviendo todo mi cuerpo y Syaoran se había sentido bastante incomodo con la pregunta, pues rápidamente se alejó un poco y se puso bastante colorado.

—Como se te ocurre Sakura, yo dormí en una silla del salón, te traje cuando te quedaste dormida en el suelo, en verdad te hubieras visto, parecías otra… —Syaoran me miró bastante extraño y se notaba con facilidad que quería preguntar algo pero no lo hizo en ese instante—y levántate que Eriol y Tomoyo te están esperando para desayunar —Syaoran comenzaba a retirarse pero se dio vuelta rápidamente —¿no recuerdas nada de anoche?

Mi mente comenzó a procesar la información de la noche anterior y la verdad es que no me acordaba de nada desde que me había tomado ese vaso de trago de un solo golpe, de ahí en adelante mi memoria estaba nublada y si Syaoran preguntaba eso es porque seguramente había hecho un ridículo de tremendas proporciones.

—No recuerdo nada —dije y Syaoran pareció sentirse mal con la respuesta —¿Qué hice? —le pregunté y en ese momento mi amiga apareció en la puerta para acompañar mi pregunta.

—Si Syaoran ¿Qué hizo? —Syaoran dio un respingo para mirar a Tomoyo que se veía en un estado bastante deplorable, no era raro que yo estuviera igual o tal vez peor, pero se veía feliz a pesar de todo y como no después de tener al hombre que quiere entre sus brazos por quien sabe cuanto tiempo.

—No hiciste nada SaKura —Dijo Syaoran y se retiró del salón algo enfadado, como si algo que hubiera dicho fuera la causa de su enfado, pero yo no había dicho nada.

—¿Y a Syaoran que le pasa ahora? —le pregunté a Tomoyo y esta pareció comenzar a pensar o a atar cabos, como si supiera que le había ocurrido, Tomoyo se había quedado viendo a Syaoran con una cara de agrado y de felicidad, como si se acabara de dar cuenta de algo que yo no y eso no era bastante raro.

—No sé pero lo averiguare —dijo y sonrió —ahora vamos a la mesa, el desayuno esta servido, no esta bien que hagas esperar a Syaoran, él se levantó muy temprano para prepararlo

—¿Syaoran preparó el desayuno? —Tomoyo asintió

—Claro que no es la gran cosa —dijo Tomoyo recibiendo una mala mirada de mi parte —Son huevos, tostadas y chocolate, al parecer Syaoran fue el menos que tomó de los cuatro y no esta tan mal como nosotros.

—No me extraña —dije con un sabor amargo en mi boca, aunque sentía otra sensación solo que esta mas agradable —seguramente no quería poner celosa a la chica que le gusta, si tomaba podría hacer locuras y ganarse un problema con ella.

—¿Qué?

—Te contaré de camino a casa.

—Esta bien, llamaré a un conductor para que nos llevé, debes cambiarte no trajiste el uniforme… aunque todavía es temprano, son las 6:00 AM ¿alcanzaras ir a tu casa? —yo asentí.

Tomoyo y yo nos dirigimos a la mesa donde ya estaban sentados Eriol y Syaoran. Eriol con una cara de felicidad y Syaoran con una cara bastante seria, más de lo común en él, ¿Qué demonios le había hecho yo anoche para que estuviera así? ¿O de que se culpaba?

Comenzamos a desayunar los cuatro y ninguno decía nada, pero estoy segura que aparte de mi habría otro que quisiera poner un tema de conversación, pues desayunar en estas condiciones era triste, pensé, pues por lo general yo desayunaba hablando con mi hermano o mi padre y no pude dejar de sentirme mal por Syaoran pues seguramente siempre desayunaba solo.

De repente escuchamos que alguien tocaba la puerta, Syaoran se levantó de su asiento y de paso retiró su plato pues ya había terminado, tardó unos segundos antes de abrir la puerta y unos segundos en volver para decirnos con un tono bastante frió:

—Los esperan afuera, deberían darse algo de prisa —vaya que a Syaoran le ocurría algo y lo peor del asunto es que yo no podía ayudar pues no recordaba nada de la noche anterior —nos vemos en la preparatoria —dijo y todos nos extrañamos —me despido de una vez pues me estaré bañando y no sé cuanto tarde.

Syaoran desapareció de nuestra vista y nosotros salimos del apartamento, al salir noté que nos esperaba el carro de la familia Daidoiji frente al edificio de apartamentos y pude ver que Eriol se despedía de Tomoyo y se retiraba por otro lado no sin antes gritar.

—Nos vemos mas tarde Sakura.

—Nos vemos mas tarde —dije y al doblar la esquina lo dejé de ver.

Nos subimos al auto y este comenzó a andar. Tomoyo le daba indicaciones al conductor para que este llegara a mi casa y rápidamente estaba de vuelta a donde me encontraba yo, sentada mirándome con mucha intriga y con ganas de sacarme todo, como siempre lo hacía.

—¿Recuerdas algo de lo que paso anoche Sakura? —Yo negué con la cabeza —pero parece que Syaoran si, tu pudiste ver como estaba esta mañana, anoche antes de que me quedara dormida se le veía… contento por lo menos —Tomoyo se sonrojó un poco seguramente recordando lo que había hecho con Eriol en el sofá y sé que ¿como no hacerlo? si hasta Syaoran y yo nos sonrojamos al ver esa escena.

—No recuerdo nada desde que me tomé un trago bastante grande —Tomoyo me miró algo desconcertada y dijo.

—Nunca tomas Sakura, es más ni siquiera lo sabes hacer y de repente anoche te entró ese deseo por el alcohol ¿Qué ocurrió? —comencé a recordar todo lo ocurrido de anoche, desde la cocina hasta la conversación que sostuvimos en el parque, dos momentos totalmente distintos. Uno bueno y el otro horrible.

—Bueno… —comencé a hablar —anoche estando en su apartamento le propuse que si le enseñaba a cocinar —Tomoyo soltó una risita —ese fue uno de mis motivos para entrar y tratar de emborracharlo… luego de tomar un poco hicimos un pastel y nos dispusimos a comérnoslo, pero él estrelló el suyo en mi cara.

—Que patán —dijo Tomoyo interrumpiéndome.

—No, no, no Tomoyo lo hizo en broma, pues yo me había burlado de él por no saber cocinar… pero en fin… hice lo mismo y tomé mi pedazo y se lo embarré también, por eso el apartamento estaba en ese estado cuando ustedes llegaron —Tomoyo escuchaba con atención —luego de eso salí corriendo por el apartamento pues era lógico que Syaoran contraatacaría pero no conté con que los tragos que me había tomado me marearan a tal punto de casi caer.

—¿Casi?

—Syaoran intentó detenerme pero cayó conmigo o mejor dicho sobre mi, embarró un poco mas de pastel en mi cara y dejó su mano sobre mi mejilla, yo correspondí tomándolo también y… —Comenzaba a sonrojarme —no sé… creo que quería besarme o algo así, pero en ese momento llamaste a mi celular y todo se calmó.

—Lo siento Sakura —Yo negué con la cabeza queriendo decir que no se preocupara —pero… ¿Cuál es el problema?

—Salimos del apartamento y fuimos al parque —mi amiga no tenía porque enterarse el incidente con la chica —Syaoran me preguntó si alguna vez yo había estado enamorada, no le respondí nada pues eso hubiera sido decirle que me gustaba él y ese no era el momento entonces le pregunté si él estaba enamorado y me dijo que no sabía si esa chica le gustaba —Tomoyo me miró con una risa algo macabra, como si no le importara por primera vez en su vida lo que le contaba —no sabía si estaba enamorado —Tomoyo soltó una risita y me sentí bastante mal —no es gracioso Tomoyo.

—Lo sé Sakura… pero dime una cosa… ¿te dijo el nombre de la chica? —Yo negué con la cabeza —¿tienes ideas quien puede ser? —Yo volví a negar —vaya Sakura —Tomoyo me daba palmaditas en la espalda —no creí que fueras tan despistada.

—¿Qué quieres decir?

—Nada Sakura… —me cambió el tema —que llegamos a tu casa y deberías darte prisa —Tomoyo parecía apresurada.

—¿Por qué el afán? —le pregunté.

—Por nada Sakura, por nada —dijo mientras me bajaba del auto y ella se despedía de mi —nos vemos en un rato —yo asentí y el auto salió a toda velocidad por las calles.

Entré a mi casa con demasiada cautela pues no quería despertar a Touya, con ese sentido suyo de percatarse de las cosas no era extraño que notara mí estado y que se enterara de que no pasé la noche en casa de Tomoyo sino en casa de Syaoran y eso sería fatal para todos.

—No tienes porque entrar en puntitas monstruo, no importa el cuidado con el que anden los monstruos siempre hacen demasiado ruido y mas tú —un escalofrió recorrió mi cuerpo al escuchar la voz de mi hermano y el escalofrió no se debió precisamente por lo de monstruo.

Ahora si estaba en aprietos, en grandes, no tenía ni idea como reaccionar si mi hermano se enteraba que no estuve en casa de Tomoyo y lo que es mil veces peor ¿Qué pasaría si Touya Kinomoto se enteraba de que pasé la noche en casa de Syaoran y lo peor de todo que estuvimos bebiendo? Aunque no pasó nada, pero igual eso no era un alivio.

—Buenos… días… hermano… —dije tratando de hablar todo lo normal del mundo.

—No me vas a pegar por lo de monstruo… que sorpresa —demonios primer error —um…es raro que no lleves el uniforme del próximo día cuando te quedas en casa de Tomoyo —segundo error.

—Bueno es que salí de afán y… —mi hermano no me dejaba terminar

—¿De que era el trabajo que estabas haciendo con Tomoyo? —tercer error, no preguntarle a Tomoyo que trabajo íbamos a hacer supuestamente —Por tu cara y tus ojos veo que trasnocharon bastante —cuarto error, no contar con la audacia de mi hermano.

Deja de contar los errores que me estas volviendo loca.

—El trabajo era de… —suerte divina acompáñame, pensé en ese momento y la verdad es que si la necesitaba —de bio… lo… gia…

—De biología ¿eh? —Yo asentí con la cabeza y Touya se quedó en silencio para después de unos segundos agregar —ve y alístate se te va a hacer tarde… y busca una aspirina —¿Qué? ¿Por qué Touya me decía eso ultimo? —yo voy a salir a resolver algo pendiente, por cierto te preparé el desayuno así que daté prisa.

—Bueno —dije agradeciendo a mi suerte que no hubiera ocurrido nada grave y que Touya no se hubiera dado cuenta de nada o lo hubiera disimulado bastante bien, no, él no disimulaba, si supiera algo ya estaría planeando una represalia —gracias —grité y este se retiró de mi vista para salir a la calle.

(Syaoran)

Estaba ya listo para salir, pero no quería, tal vez la idea de haber besado a Sakura y que esta no recordara no me alentaba mucho, es mas, creí que recordaría algo y las cosas cambiarían de amistad a bueno… a algo mas grande a un paso mas, pero si ella le prestaba tan poca atención a eso es que no le interesaba demasiado, que seguramente lo hizo por un impulso de joven y por su estado. ¿Qué mas podía ser?

Estaba muy ebria.

Esa también era una posibilidad grande, pero siempre había sido bastante pesimista y me gustaba irme a los extremos y el extremo en este punto era que Sakura no tenía interés en algo… grande y solo quería amigos, aunque a estas alturas no sé si podía querer ser solo su amigo, después de haber probado esos deliciosos labios, esos dulces y exquisitos labios suyos, claro al menos que Sakura se dejara besar como amigos y la verdad no creo. Por eso me había comportado así hace un rato con todos ellos, no me agradaba la idea de verla como su amigo.

Ahora que lo pensaba no fue tan buena idea besarla anoche, pero se sintió bien, pero no fue lo correcto, ahora como demonios iba a poder ver a Sakura a los ojos sin tirármele encima, sin querer seguir, sin poder probar esos labios suyos nunca mas, creo que era el momento de alejarme o jugármela toda y tenía un camino nada mas para pensar la respuesta, el camino de mi apartamento a la preparatoria.

Salí de mi apartamento con mis neuronas a mil por hora, estaba nublado, mi parte racional decía amigos, pero mi parte irracional decía deseo y las dos opciones eran muy puestas en su sitio, necesitaba ayuda, necesitaba alguien que me diera el empujón hacia delante o hacia atrás… de repente mi ayuda pareció gritar.

—Syaoran —el poder de la mente es increíble, pensé, pues como arte de magia la persona que tal vez mas me podía ayudar me llamaba. La amiga de Sakura: Tomoyo Daidouji —espérame un poco —gritó mientras se acercaba para llegar a donde yo me encontraba —¿Cómo estas? —preguntó ya cerca de donde me encontraba.

—Bien… supongo —mentí

—¿Supones Syaoran? Yo supongo que no estas bien y todo es por algo que ocurrió anoche —vaya que esta chica tenía un poder de razonamiento increíble, ella se enteraba de las cosas solo viéndolas, parece que al ver a los ojos viera adentro del ser de las personas, pensé.

—¿Qué quieres decir?

—A Sakura es fácil desviarle el tema, pero a mi no y sé que entre ustedes dos paso algo anoche, Sakura no lo recuerda porque bebió demasiado, pero tu si lo recuerdas, por eso estas tan esquivo y esta mañana apenas te despediste —dijo Tomoyo comenzando a hacer que me pusiera nervioso pues no quería decirle que me gustaba Sakura —es mas… mírate… te pusiste rojo —rayos ¿porque no podía controlar los pigmentos de mi cara? —lo cual me dice que ocurrió algo y no fue pequeño.

—La verdad es que yo…

En ese momento el calor comenzó a subir y subir, los recuerdos de la noche anterior llegaban a mi mente y no solo eso, la vergüenza que sería contarle a Tomoyo que me gustaba su amiga era peor.

—Que sorpresa —dijo una voz —no esperaba encontrarte a ti también Tomoyo y la verdad me alegra mucho, hay algo que quiero preguntarte —al mirar el sujeto dueño de esa voz me di cuenta que no era nada mas ni nada menos que el hermano de Sakura, que por su cara se veía que no estaba de muy buenas pulgas —¿de que era el trabajo que estabas haciendo con Sakura anoche? —miré a Tomoyo y ella se había quedado quieta sin mucha reacción, así que no tenían la noche libre y todo había sido una mentira.

—El trabajo era de… —Tomoyo estaba demasiado nerviosa y no tenía ni idea que hacer, seguramente no habían planeado muy bien las cosas —de filosofía, el trabajo era de filosofía Touya.

—Supuse que era mi imaginación esta mañana —comenzaba a hablar Touya —pero veo que no. Sakura me dijo otra cosa… ¿así que estaban tomando? —Tomoyo bajó su mirada apenada y comenzó a jugar con sus manos —y por la cara que tienes tu y ese mocoso no me extraña que estuvieran tomando juntos —supongo que también se me notaba que había tomado un poco —y con tu novio… el sujeto de lentes —¿acaso este chico nos había seguido? Lo sabía todo —¿Dónde tomaron? Porque en tu casa no fue… llamé anoche —tenía bastante claro que con lo que iba a decir Touya me mataría pero la verdad estaba cansado de ese sujeto y sus miradas malas.

—Tomamos en mi apartamento. Todos tomamos ahí —Tomoyo me miró y supuse que era porque ella hubiese podido inventar algo que no ocasionara mi muerte —¿Qué, Tomoyo? No mas mentiras, todo comenzó en parte por mi culpa y no esta bien seguir mintiendo —miré al sujeto —también se quedaron allí —el tal Touya estaba furioso se le veía en la cara.

—Te conviene alejarte de mi hermana mocoso.

—No lo haré gorila —la mirada que me dio me dijo que habrían problemas —no me voy a alejar de Sakura, ella significa mucho para mi —escuché a mi lado un sollozo de felicidad por parte de Tomoyo.

—Ella no significa nada para ti y si no te alejas me encargaré de hacerte alejar a las malas —gruñó acercándose cada vez mas a mi posición —Dirígete ya a la preparatoria —le dijo Touya a Tomoyo—yo no le diré nada a Sakura, no vale la pena preocuparla. Sabes que es una despistada y no se dio cuenta que yo lo sabía —sin duda alguna este sujeto me iba a partir la cara —veté.

—pero…

—veté —le exigió .Tomoyo comenzó a retirarse lentamente con algo de duda, seguramente sabía lo que se me venía.

—¿Así espantas a todos los pretendientes de tu hermana?

—No es tu problema mocoso —bueno por lo menos trataría de vengarme por ese apodo tan molesto que me puso —sabes que Tomoyo se devolverá así que vamos al parque —por alguna razón yo quería que ese sujeto me matara y no estaba midiendo mis palabras.

—¿Al parque? Anoche estuve con Sakura allí —Touya apretó sus manos y yo satisfecho me dije que por lo menos lo estaba fastidiando.

De camino al parque ninguno decía nada, él miraba al frente y estaba concentrado, yo sabía que Tomoyo no le diría nada a Sakura entonces no había ningún problema por esa parte, si llegaba lastimado podría inventarme algo, lo que fuera y entonces no había tampoco problema si destrozaba al molesto hermano de Sakura.

¿Destrozaba? El sujeto es al menos veinte centímetros mas grande que tu.

Tenía que defenderme de alguna manera, si ese sujeto me iba a matar no se lo iba a dar tan fácil y además él no era nadie para decirme a mi que no podía querer a Sakura, él no era nadie para impedir que la viera y no era nadie para hacerme alejar de ella, de Sakura.

¿Y si Sakura se enfada por pelearte con se hermano?

—Llegamos mocoso.

—Que Sakura no se entere que peleamos… ¿esta bien? —Dije y él simplemente sonrió, parece que quería lo mismo —pase lo que pase ella no se tiene que enterar, sabes que simplemente se preocuparía y…

—¿Crees que no conozco a mi hermana?

Él se había colocado ya enfrente mió y se disponía a atacar, yo no era de los mejores peleadores pero cuando estas solo en tu apartamento algo tenías que hacer y hacer ejercicio era una buena opción, por lo menos tenía algo de fuerza.

Estas en medio de una pelea reacciona.

Muy tarde mi conciencia me alertó de esto, Touya Kinomoto había estrellado su mano contra mi cara haciéndome retroceder unos pasos y gritar por dentro que eso si me había dolido, su golpe no tenía comparación con el golpe que me había propinado Eriol.

Yo todavía no reaccionaba, mi determinación por querer romperle la cara había desaparecido, tal vez me lo merecía por haber besado a Sakura sin permiso y por eso me dejé golpear nuevamente, esta vez el golpe no había hecho que me retrocediera pero si que tocara mi labio herido pues de seguro que estaba sangrando por dentro.

—¿Qué ocurre mocoso, donde se quedó tu determinación?

Ya esta bien me dije después de que Touya me sentara el tercer golpe y este si me hubiera hecho caer al suelo y peor aun cuando pisó mi mano y sentí mis dedos traquear, Touya se dio la vuelta y se disponía a marcharse pero antes dijo:

—Aléjate de Sakura o acostúmbrate a esto mocoso.

—No vas a lograr que me aleje de ella —Touya se acercó para poder seguir con la paliza que me estaba dando, pero antes de que pudiera hacer cualquier cosa le di primero un golpe que la tumbó al instante —Ni a las malas me alejare de ella, yo quiero a Sakura, yo estoy enamorado de Sakura Kinomoto y no va a haber hermano que logré separarme de ella —rayos ¿tenía que decir eso ahora? Y en esa situación —puedes acabarme si quieres… y mi nombre es Syaoran… apréndetelo porque será el nombre del esposo de Sakura Kinomoto o debo decir Sakura Li en unos años —sonreí.

Touya se quedó viéndome fijamente y no había cambiado su ceño, él simplemente se levantó y sacudió un poco su pantalón, a simple vista se notaba que quería seguir pegándome pero no lo hizo, estaba allí quieto sin hacer nada ¿acaso tan duro lo había golpeado? No, ni siquiera tenía hinchado, solo tenía un poco colorado. Él me dio la espalda y comenzó a alejarse.

—¡HEY! ¿Qué ocurre? —el siguió dándome la espalda pero comenzó a hablar.

—Todos los hombres que he espantado, ni siquiera tuvieron deseos de luchar por Sakura, lo cual me decía que eran unos cobardes, que no estaban dispuestos a vencer los problemas que tuvieran por conseguir el amor, que no harían mas que hacer sufrir a mi hermana en cualquier momento de debilidad —yo me quedé atónito en mi puesto —pero tu no mocoso —bueno no había conseguido que me llamara por mi nombre —se ve que la quieres o por lo menos mas que los otros, te doy la oportunidad que cuides de Sakura… pero te conviene no hacerla sufrir.

—Pero aun no somos nada… ni siquiera sé si ella me quiere —Touya se volteó para verme y su cara era de desconcierto.

—Vaya que eres tonto, con razón quieres a Sakura… si los dos son parecidos —Touya se volteo y se marchó de mi vista mientras yo me preguntaba ¿Qué habría querido decir?

En fin, sacudí mi pantalón y compré una botellita de agua para poder limpiar mi cara, iba muy tarde para devolverme a casa y no quería faltar hoy, ahora había una razón para ir a la preparatoria, la razón era Sakura, mis dudas ya habían sido aclaradas y si Sakura no se acordaba de nada, no importaba, ahora solo quedaba luchar por su amor, empezar como amigos e ir creciendo hasta que yo pudiera despertar otro sentimiento en su corazón, no quería ir tan lento pero creo que iba a ser lo mejor.

Sakura estaba metida tan adentro mió que todos esos recuerdos vividos con ella llegaron a mi mente: cuando la conocí antes de conocer a ese montón de desconocidos del aula, el partido de baloncesto mas duro que jamás había jugado y luego la apuesta a causa de este, cuando buscaba un motivo para ir a la cafetería, cuando buscaba un motivo para quedarme en esta, cuando pensaba que solo volvería una noche mas, pero que yo sabía que volvería, la confianza que le tuve para contarle mis cosas y lo encantadora que se ponía al escucharlas y por ultimo, anoche la noche en que la besé, claro a causa del alcohol pero fue un beso, no el único, eso era seguro, lucharía por el amor de Sakura.

(Sakura)

Estaba recostada sobre la silla, pensaba en todo y con todo quería decir en Syaoran, pues desde el comienzo de la preparatoria hasta esos días eso significaba él para mí, él era mi todo y que triste era pensar que él no me quisiera como lo quería yo, que él no sería jamás nada para mí como un buen amigo.

—Buenos días Sakura —me saludaron.

—Buenos días Eriol —correspondí a su saludo y este se quedaba mirándome bastante inquietado, no era complicado suponer que sabía que estaba pensando en Syaoran y fue algo que comprobé cuando soltó esa pregunta

—¿Qué te hizo Syaoran?...Se te ve bastante pensativa desde anoche… y no puedes ocultarme que todo es por él, demonios… se te veía tan feliz cada vez que estabas cerca suyo y mírate ahora —¿esos eran regaños? —no sonríes, estas recostada en tu puesto… y es mas, llegaste temprano.

—Syaoran no me quiere como lo quiero yo a él —respondí secamente.

—¿Te lo dijo?

—No, no me lo dijo… pero si dijo que había una chica que le empezaba a gustar —apreté mis manos —¿Qué puedo hacer yo? Espantarla.

Como si ya no hubieras espantado a una.

—Y supongo que Syaoran no te dijo el nombre de esa persona… —yo negué —¿así que el pobre de Syaoran esta dudando si declarársele? —se preguntó para si mismo —Sabes Sakura… no es raro que Syaoran se le declaré en unos días a ella —apreté con mas fuerza mis manos, Eriol sabia que me encantaba Syaoran ¿Por qué decía todo eso?

—¿Sabes quien es? —él asintió con la cabeza —¿me dirías el nombre de ella?

—Te lo podría decir Sakura… um… pero no sería igual… —¿Qué? No entendía nada de lo que hablaba Eriol —Syaoran se lo dirá tarde o temprano a ella —Eriol sonrió —y estoy seguro que tú te enteraras, eres su amiga después de todo —Eriol sonrió aun más.

No quise seguir insistiendo con lo del nombre de la chica pues era seguro que Eriol no me diría nada y este iba a tapar a Syaoran, pero… ¿Por qué se veía tan feliz Eriol? ¿Le gustaba verme así? Porque su cara no me podía decir otra cosa.

Escuchamos la puerta del salón abrirse y giramos nuestras cabezas rápidamente, era Tomoyo que llegaba algo agitada y no era porque viniera trotando eso se veía claramente, era por otra razón.

—¿Te ocurre algo amor? —Preguntó Eriol, anticipándome pues tenía pensado hacerle la misma pregunta —te vez algo inquieta… incomoda.

—No ocurre nada… —dijo, pero su cara decía otra cosa —me pasó un gato negro por el frente y me asusté, vaya que esos animales si son raros… y mas de ese color —¿Tomoyo en verdad pretendía que nos comiéramos ese cuento? La verdad es que yo era despistada… pero no tarada y ese cuento no se lo creía nadie.

—¿Es algo que no puedes contarnos? —Le pregunté haciéndole mi mejor cara y ella asintió, se había dado cuenta que ninguno de los dos le había creído lo anterior y seguramente el asunto era grave pues ella jamás me había ocultado nada y no creo que tampoco lo hubiera hecho con Eriol, su novio —Entonces no te preocupes, te entiendo.

—Yo también —dijo Eriol.

Tomoyo tomó asiento y en su cara de angustia pude notar algo distinto, era una sonrisa en sus labios, una sonrisa que iba dedicada a mí, una sonrisa que me decía que lo que le había ocurrido venía cargado de algo agradable, ¿pero de que? Preguntar era tonto y esperar una respuesta era peor, tal vez hubiera sido mejor creerme el cuento del gato… por los gatos tu amiga no te hace esa sonrisa abriendo un montón de puertas con infinidad de respuestas, todas agradables según su sonrisa me lo decía, los tantras en mi cuerpo parecieron abrirse de inmediato, tal vez todo estaría bien y las verdades del conocimiento se abrirían para mi.

¿De que rayos hablas?

—Buenos días clase —dijo la profesora, mientras entraba al salón.

¿Y Syaoran? Me pregunté pues era quien de los cuatro debió haber llegado primero. Cuando salimos se había quedado bañando y no creo que cuando nos dijo que no sabía cuanto tardaría era porque tardara demasiado, ¿algo tuvo que haberle ocurrido? Seguro.

—Muy bien muchachos es hora de resolver unos ejercicios —dijo la maestra mirando en su lista quien sería la persona indicada para llamar, en ese momento y antes que pudiera decir un nombre la puerta del salón se abrió mostrando la figura que quería ver, la figura de Syaoran… pero un momento, su figura estaba algo golpeada y como no iba yo a saberlo, por la mañana estaba perfecto —um… tu Li… resuelve este ejercicio.

Syaoran pareció no entender en ese momento, pero luego comprendió seguramente que era un castigo por llegar tarde.

Él se apresuró a dejar su maletín en su puesto y me dio una mirada de agrado, me había mirado con agrado siendo que esta mañana no me dirigía la palabra, luego vio a Tomoyo y no pude ver la expresión que le hizo pues me estaba dando la espalda.

Syaoran volvió al tablero y comenzó a resolver el ejercicio puesto por la profesora, la mitad de la clase le atendía, la mitad de las chicas lo miraba y yo… yo simplemente me perdía en su espalda preguntándome quien era la afortunada que tenía el corazón de Syaoran Li.

—Ya esta —dijo colocando la tiza sobre la mesa del profesor.

—Como siempre perfecto… creo que tú estarás preparado para el examen que haré el lunes.

¿Qué? Ella había dicho examen el lunes, escuché claramente las personas quejándose y lloriqueándole a la profesora que no estaba bien, que era muy apresurado y que muchos reprobarían el examen, pero ella simplemente pareció no atender a sus reclamos, al fin y al cabo es la profesora y puede hacer lo que quiera, pensé.

Syaoran comenzó a acercarse a su puesto mientras yo lo miraba, vaya que si estaba golpeado, su labio tenía una pequeña cortada y una de sus mejillas estaba bastante colorada, tenía que preguntarle que le había pasado… pues yo seguía siendo su amiga y no estaba bien que por celos lo fuera a abandonar.

La profesora siguió pasando personas al tablero y para mi fortuna en ningún momento dijo mi nombre y eso era un alivio, pues siempre que pasaba no podía resolver nada y mis compañeros se reían de mí, la clase se fue bastante rápido al igual que la clase de filosofía.

Pronto me di cuenta que era hora del descanso y muchas personas estaban saliendo ya, Syaoran se había levantado de su silla y se dirigía a la salida.

—¿Dónde vas a estar Syaoran? —grité antes de que saliera del salón, él simplemente se volteó y me miró con agrado antes de decir:

—En la azotea Sakura —definitivamente su actitud era muy distinta a la actitud que llevaba en la mañana, ahora sonreía y estaba mas amable, él comenzaba a comportarse conmigo como siempre lo había hecho y esto era agradable pues era esa actitud suya era de la que me había enamorado.

Esperé unos minutos antes de decidirme a subir pero era algo que tarde o temprano iba a hacer, por eso me levanté de mi asiento y me dirigí a la azotea.

—Vamos Sakura, ve por él —me vitoreó Tomoyo y me hacía sentir la pena en ese mismo instante, yo no dije nada y seguí con mi camino, ¿Qué demonios pensaba Tomoyo? ¿Acaso ella pretendía que corriera a los brazos de Syaoran? Claro que algo parecido estaba haciendo.

Subí las escaleras rumbo a mi destino y al abrir la puerta de la azotea lo vi, era Syaoran mirando hacia la ciudad, perdiéndose en esta, se veía bastante alegre, como si los golpes que alguien le había dado no hubieran sido un motivo para al menos estar inquieto o de mal genio, es mas, creo que esos golpes lo que lograron fue que este chico sonreirá de nuevo, que me sonreirá a mi… su amiga.

Verlo en ese puesto, tan despreocupado de la vida, sin preocupaciones y con una gran sonrisa me hicieron comenzar a soñar despierta y acercarme lentamente a su posición y decirle que lo quería, que no importaba lo que le pudiera dar la otra chica, que yo le daría mas, que lograría hacer que me quisiera…

—Ven acá Sakura —dijo Syaoran viéndome a los ojos y yo ni siquiera me había percatado de ello —te tardaste —¿Por qué Syaoran estaba tan seguro que yo vendría? O ¿tal vez era casualidad?

Me acerqué lentamente a donde estaba, ahora lo tenía al frente y con sus ojos puestos en mí, por alguna extraña razón esa vez mirarlo así no me había provocado ningún sonrojo.

—¿Qué te ocurrió? —Le pregunté mientras me sentaba contra la pared —mírate —Syaoran me miraba desde arriba y fue sentándose lentamente hasta quedar frente a mi.

—No me ocurrió nada Sakura, simplemente estaba… organizando mis ideas y… esto fue lo que necesité para ello, necesitaba que alguien me hiciera abrir los ojos, necesitaba que… todo en mi mundo se organizara.

—pero… no me gusta verte así —sentí el sonrojo.

—Que bueno Sakura —dijo mientras recostaba su cabeza en mi hombro —pero ¿Sabes que es demasiado malo? Que quiero que nuestra amistad se acabe.

—¿De que hablas Syaoran? —me sobresalté —tan grave fue lo que te hice anoche que ya no me puedes considerar como tu amiga… —Syaoran retiró su cabeza de mi hombro y miró mi cara, que a esas alturas debía ser el rostro del sufrimiento.

—No me expresé bien… —sonrió —Sakura quiero que dejemos de ser amigos y anoche simplemente confirmaste mi punto, anoche me hiciste entender que no quiero una amiga.

—Pero Syao… —antes de siquiera poder quejarme Syaoran había acortado distancias y me calló con un… ¿beso?, pero extrañamente era una sensación conocida, era una sensación con la cual me familiarizaba demasiado como si esto yo ya lo hubiera…

Que lindos labios Syaoran.

Por alguna razón esa palabras llegaron a mi mente y vaya que estas palabras estaban en lo cierto, no habían pasado segundos desde que él arremetiera contra mi y yo estaba respondiendo, ¿acaso esta era la despedida? Si era así no tenía pensado dársela.

Separé mi rostro del suyo y nos quedamos con las frentes juntas viéndonos a los ojos, Syaoran brillaba, mientras yo me desconcertaba, pero vaya que quería seguir.

—No esta… bien… Syaoran —dije entrecortada pues la verdad todavía no creía lo que ocurría.

—Lo sé… pero no puedes, ni quieres parar —después de eso había vuelto a atacar mis labios y esta vez no intenté ni siquiera pararlo, si me iba a besar iba a ser el ultimo recuerdo mió, por eso no me resistí, ahora en verdad que era el juguete de Syaoran, pero me sentí como un juguete amado, no usado, por eso seguí.

Él fue pasando lentamente sus manos a través de mi cintura y las fue dejando ahí, mientras yo correspondía empujándolo lentamente para que quedara recostado en el suelo. Por alguna extraña razón me agradaba estar así, era una sensación… conocida, me pareció.

Vaya que yo quería profundizar ese beso, pero entonces me di cuenta que no tenía ni idea de como hacerlo, como pedirle a Syaoran que me dejara saborear su interior, él entreabrió la boca un poco para darme la entrada, supongo, y fue algo que entendí.

No perdí demasiado tiempo en reaccionar a eso, el tacto de su lengua con la mía, sus labios acariciándome y su corazón desenfrenado bajo mi pecho.

¿Será el de él o el tuyo?

No sé y no estaba en condiciones de buscar una respuesta, llevé mi mano a su cara y la dejé sobre esta, sintiendo la suave pero varonil piel suya con cada caricia que le daba, todo esto era complementado con la melodía de algunos pájaros y sonidos que parecían formar una orquesta para ese momento, mi conciencia se nubló tanto como era posible y yo no podía estar mas a gusto, pero era tiempo de detenerse.

—Detente tonto se supone que estas enamorado —dije mirándolo a los ojos y recuperando el aire, Syaoran simplemente soltó una risa —Me ridiculizas… —estaba molesta, yo le había permitido besarme pero estaba molesta —No lo vuelvas a hacer —grité y salí corriendo hacía abajo.

(Syaoran)

Vaya que si logré meter la pata, había dejado llevar mi deseo y había atacado a Sakura en un beso aun mas placentero que en la primera ocasión, claro que después ella se había enfadado bastante conmigo, por un momento pensé que le había agradado un poco… pero no y lo peor es que desde ese incidente ella no me hablaba.

Un ruidito me alertó que las clases habían terminado.

Mi mirada se dirigió de inmediato a Sakura que salió del salón como si de ello dependiera su vida, no se había despedido de nadie y ni siquiera había volteado a ver para atrás, yo ante esta circunstancia me sentí como un enfermo y es que como podía pensar que Sakura se iba a despedir después de hacerle eso.

—¿Qué le hiciste Syaoran? —me preguntó Eriol.

—Solo... yo solo —baje mi cabeza y comencé a tamborilear con la mano el puesto con un claro símbolo de nerviosismo —cometí un error, perdí a mi mejor amiga —se tensó mi cuerpo cuando pronuncie esas palabras

—¿Qué hiciste? —esta vez era Tomoyo.

—La besé —contesté sin duda —me di cuenta que estoy enamorado de ella y un impulso me obligo a besarla… —escuche la alegría de Tomoyo —creí que no le fastidiaría en lo mas mínimo, como no me fastidio a mi… pero estaba equivocado —Tomoyo saltó de alegría y su novio me miró y dijo.

—Pero no se lo dijiste —me miro Eriol

—No sé que siente Sakura por mi… y por tratar de comprobarlo la perdí, perdí a la única chica que me ha entendido… soy un tonto y ella creé que me gusta otra chica.

—Te aseguro que bastante… —Sonreía Tomoyo —pero no por eso precisamente… Syaoran te aguantaste los golpes de su hermano y ¿te vas a rendir? —Guardó silencio un poco para luego ver a Eriol y decirle —Tienes suerte que no tenga hermanos.

—Supongo —dijo Eriol un tanto desentendido.

—Pero que puedo hacer —comenté mirándolos y ellos entendieron de inmediato a mi comentario, pues los dos habían desviado la mirada al instante.

—Averígualo Syaoran, si la quieres lucha por ella… no creo que Sakura este tan molesta o no tanto y deberías dejarle claro ese asunto de la otra… —Tomoyo estaba feliz o era solo mi impresión.

—Pero eso sería decirle que me gusta y no quiero corres ese riesgo… o aun no.

—¿Siempre eres así de inseguro?

—Bueno… es que yo… —iba a responder pero Eriol que había estado mas callado que de costumbre hablaba para apenarme.

—Es que Syaoran nunca ha estado enamorado, jamás ha tenido novia y seguramente no tiene idea que hacer —bajé mi mirada y mi color subió.

—¿Es verdad? —Yo asentí de una manera bastante robótica, digo robótica por la forma tan rígida en que lo hice —eres muy lindo Syaoran… y Sakura muy afortunada, quien diría que uno de los chicos mas apetecibles de la preparatoria no tiene idea que hacer ante una circunstancia como esta… quien lo diría.

—Bueno es que yo…

—Tranquilo Syaoran —Tomoyo trataba de animarme —se que todo estará bien.

—espero… espero.

Luego de eso se despidieron y yo emprendí mi camino al apartamento… sabía que tenía que entretenerme en algo como fuera pues la idea de declarármele a Sakura era… alucinante. Y yo no sabía que me quería de todos modos.

Comencé a pensar la mejor forma de hacerlo, esto era demasiado complicado, no tenía ni idea que decir, que hacer y menos como pensar.

—Mierda…

Ahora solo queda ganarme su corazón.

NOTAS: debo decir que me demore un par de días en actualizar, pero es que ya entré a estudiar y es realmente complicado pensar en el fanfic y de paso en logaritmos, pero no se preocupen ya tengo un par de capítulos terminados. :)

Pasando al fanfic ¿Qué tal les pareció la actitud de Syaoran en frente a la situación del momento? Um… me encantaría que me dijeran: con reviews.

Y hablando de reviews gracia a todos:

Gabriela, Rosh Bernal, Furansu, Micaela, Dark Zeldalink, Finn Fishuu, Koishi HIWATARI, Luna-Box, Beatriz Ventura, Zorrino, LMUndine, Etsuko, Cheza A-Sakura, Ninor-San, Mara, Isabel, Eliana, Johanna Ikari

En verdad me hacen muy feliz todos sus comentarios y opiniones.

Jeune Fleur: me encanto la clase de castellano que me diste, no esperaba algo asi pero sea como sea fue bastante agradable… tratare de tomar los consejos en los capítulos que voy a escribir y no cometeré tantos errores. Pero como dije en el principio es mi primer fic