Hola Nakamas!

Se que les gustó bastante el capítulo pasado, muchas gracias! De corazón la cantidad de comentarios que me dejan en cada capítulo me sorprende y alegra por sobre manera. Me encantan sus comentarios y hasta las amenazas. Aunque todos tuvieron algo en común, estan felices que Nami esté viva! Bueno pues, aun nos queda un ratito antes que lleguen a por ella.

A ver que pasa este capítulo, Espero les guste!


Como Caído del Cielo
Capítulo X

Cuando la noche llegó, luego de cenar, Edd se estaba quedando dormido en su lugar en la mesa, se fue inclinando hacia Nami hasta que la mujer no pudo evitar apoyarlo en su regazo. Era una extraña sensación, por un lado, no estaba lista para lo abrumadora que era la experiencia de todo aquello, ser madre, esposa, la mejor navegante del mundo, altas expectativas.

Por el otro, podía verse en un futuro acomodándose bien en el papel, sonriendo, levantó al chico en sus brazos, "Lo meteré a la cama" le dijo a los demás.

El resto de sus nakamas le sonrieron en apoyo, felices de que ella estuviera calmada y aceptando la situación.

Nami estaba consciente que Edd dormía en el cuarto con los hombres (insistía que él era un hombre y después de tanta testarudez lo dejaron dormir ahí) pero llevó al chico a la habitación que sabía que en un futuro compartiría con Luffy, lo metió en la cama, quitándole las sandalias primero y lo arropó bien. Se sentó allí a contemplarlo calmadamente por primera vez desde que –confirmó- sus sospechas de que en realidad, ella, era la madre del niño.

En verdad esa personita la había creado ella?

Definitivamente no estaba preparada para aquello en su tiempo, no, aun había demasiadas aventuras y peligros por delante, y su Luffy, tuvo que bufar un poco, el Luffy de su tiempo estaba a miles de años luz de ser medianamente maduro.

Sea como fuere, le acarició la cabeza a Edd, disfrutando el momento, pensando en Nojiko y Bellemere, y finalmente el sueño y cansancio la vencieron, se quedó dormida junto al niño.

Sería una hora más tarde cuando Luffy los encontró a los dos y en su rostro se dibujó una sonrisa. Se sentó en la cama del otro lado de Nami, con Ed en medio de los dos y los observó por un largo rato… al final, el sueño se apoderó de él también.

Al segundo día partieron también lo más temprano posible, Nami ya un poco más relajada sabiendo lo que podía afrontar en ese día, y conociendo que su contraparte estaba vivita y coleando, no tuvo inconveniente en revisar las gavetas a gusto y elegir un atuendo de su agrado.

Se ruborizó un poco al ver alguna de la ropa interior escandalosa que guardaba en las gavetas, y un pensamiento pervertido le cruzó en la cabeza al mirar a la cama de cuatro postes que se veía en el reflejo del espejo…

Si el rey pirata besaba como besaba… que más haría bien? Se sacudió la perversión de la cabeza, no era momento para pensar en esas cosas.

Al final encontró un vestido rojo oscuro cruzado al frente que tenía un drapeado en el cuello, las mangas y en los bordes, le llegaba a la mitad del muslo y en la cintura se colocó un pañuelo de seda rosa oscuro que se anudó a la manera pirata. Para finalizar el toque se colocó unas botas y unos aretes de oro.

Arropó a Ed un poco más y notó que el lado de Luffy estaba arrugado como si alguien hubiese dormido allí en la noche, sonrió de solo pensarlo y salió a la cubierta lista y llena de energía.

Cuando Luffy la vio con ese vestido, su ojo sufrió un tic involuntario y se obligó a mirar hacia otro lado… las memorias de lo que había hecho con su Nami la última vez que le había visto puesto ese vestido le asaltaron la mente.

Nami lo notó algo extraño pero su cabeza pronto se ocupó en trabajar en la navegación… tenía un día difícil lleno de desafíos por delante.

Unas horas más tarde, el rumbo seguía firme y el clima sorprendentemente estable, se sentó en la banca que estaba detrás del timón y Sanji la entretuvo con refrescos y refrigerios deliciosos.

Luffy, Usopp, Chopper y Eddie estaban jugando con una pelota en la cubierta y siendo ruidosos, mientras Brook les tocaba una canción.

El esqueleto le seguía dando escalofríos… pero Robin le había contado un poco de la historia, sentía pena por Brook y por respeto, intentaba tratar con él lo más cordialmente posible, le sorprendió enterarse que Brook era uno de los piratas nakama de Laboon y más aun, saber que cumplió su promesa y que la tripulación escoltó la ballena hasta el west blue para que se reuniera con su familia.

Por millonésima vez, se preguntó si era bueno que se estuviera enterando de tantos detalles del futuro, pero Robin le aseguró que tenía una buena forma de prevenir cualquier problema…

Al caer la tarde finalmente parecía que llevaban buen rumbo, los vientos eran fuertes y ya estaba más segura de cómo maniobrar el balandro, y vaya que Merry era maravilloso y confiable, pero Sunny… Sunny surcaba los mares rápido y con una agilidad increíble.

Se apoyó en el barandal del primer piso fuera del comedor, ya más relajada que antes y simplemente se quedó contemplando el basto océano azul, observó a Edd salir de la habitación de los hombres, vestido con sus shorts negros y una camisa roja con logotipo de una estrella, se dirigió derecho a la figura de proa, donde se asomó. Estaba pidiéndole algo a Luffy pero ella no alcanzaba a escuchar qué.

Se le dibujó una sonrisa al pensar en aquellos dos, era raro, pero era un futuro al que le gustaría pertenecer algún día…

Observó como Luffy se posicionaba en los escalones que daban hacia la cabecera de Sunny y simplemente se sentó allí, y se sobresaltó al ver la intención de aquello.

Edd se había parado en una posición de batalla, el cuerpo de lado, un pie frente a otro y el puño levantado, Nami comenzó a prestar más atención. En un momento Luffy tenía al chico lanzándole encima, puño primero, intentando conectar un golpe. Claro que Luffy ni se movió y con un dedo prácticamente, lo mandó volar.

"oye!" Exclamó cuando vio que Edd aterrizaba a unos metros, pecho en la tierra y sin moverse.

"No te metas" Interrumpió la voz de Zoro a su derecha.

"Zoro" Nami volteó a verlo con una mirada dura, "Pero qué te pasa Zoro?, Cómo le va a dar tremendo golpe! Si Edd es solo un niño"

"Mira bien" repitió el primer oficial.

Y los ojos de Nami volvieron a la figura tirada en el piso, Edd se levantó y se lanzó nuevamente hacia su padre… y de nuevo.. y de nuevo. Nami observaba impresionada la paliza que le estaban propinando al chico y se le encogía el corazón.

"Pero Zoro!"

"Otra vez mujer? Edward es el hijo del rey Pirata, si no lo entrenamos con lo mejor de nuestras posibilidades, no llegará a la edad adulta, entiendes? Que es por su bien?" Zoro se guardó los detalles, si Nami pensaba que Luffy era duro entrenando con Edd. no sabía que diría de las clases de kendo que le tocaban al niño un día por medio a la semana.

Nami se aferró al barandal y apretó los dientes,

"Las mujeres son muy blandas, es la segunda vez que tenemos esta conversación" Gruñó Zoro.

"Solo porque eres un bárbaro insensible!" Y claro, el espadachín se ganó un chichón.

"Oye! Al menos no lo arrojó solo en una jungla, o le ató globos y lo mandó a volar"

"De que hablas?" Preguntó Nami

"Ahh… es cierto no lo sabes… el abuelo de Luffy, cuando Luffy era pequeño, así lo entrenaba. Creo que al menos esto es más humano"

"Humano dices? Si está claro que Edd no podrá conectar ni un golpe"

Zoro solo sonrió como recordando algo, "No… pero hace unos meses, en una isla que pasamos, le permitimos jugar con un grupo de niños de su edad… al parecer aparecieron unos niños más grandes a quitarles el balón y a molestar a los más pequeños… eran chicos de la calle, de doce o trece años. Le rompió la nariz a dos, le quebró el brazo a uno y a otro lo dejó inconsciente. Terminó todo magullado pero Luffy estaba por demás orgulloso"

"Y me imagino que tú también tío Zoro" dijo Nami secamente. Y el espadachín se tornó rojo como un tomate, las cejas temblándole y se volteó para no tener que mirar a la joven navegante a la cara.

"A callar!" rugió. A lo que Nami se carcajeó bastante. Siguieron contemplando aquello por unos minutos, y al final Nami suspiró. "Supongo que tienes razón Zoro… aunque aun me parece muy irresponsable estar criándolo en un barco pirata"

"Ya te dijimos que no había otra opción"

"Te creo…"

Se acompañaron en silencio un rato más, simplemente observando aquello que duró bastante, hasta que Luffy se levantó y proclamó que era suficiente. Se arrojó al chico sobre el hombro como una bolsa de papas y salió a la enfermería a buscar a Chopper. Aunque, a pesar de lo que Nami pudiera pensar viéndolos en su 'entrenamiento' Luffy tenía sumo cuidado de no hacerle verdadero daño al chico.

Pero supo en su corazón que Zoro tenía razón…

La tarde pasó sin mayores eventos, pero Nami notó que Luffy parecía afanado a estar en presencia de Edd o de alguien más siempre que se dirigía a ella, desde tempano le había notado raro…

Al verlo salir solo de la habitación de los hombres, seguramente luego de dejar a Edd para que tomara una merecida siesta, decidió interceptarlo,

"Luffy?" dijo apareciéndose con cara de demonio detrás de él, los cabellos de la nuca del pirata se erizaron.

"Nami?" sonrió él, nerviosamente, haciéndose el desentendido, dando un paso atrás.

"Porque me estás evitando?" preguntó la mujer sin más. El rey pirata torció la boca hacia un costado y abanicó su mano frente a él,

"No sé de qué me hablas" mintió…. Horriblemente porque nadie le creería.

Ella se puso una mano en la cintura y ladeo la cabeza, luego sonrió con malicia y le colocó los brazos alrededor del cuello… serían AÑOS antes que su Luffy madurara lo suficiente, y ella era una joven mujer con deseos ocultos y reprimidos…. Se relamió los labios, estaba segura que su otro yo no se pondría celosa si tomaba a su capitán prestado un ratito, no podía dejar pasar una oportunidad como esta. Apretó sus pechos contra los pectorales firmes de su capitán y le sonrió de la manera más lasciva que pudo.

Luffy apretó los dientes y cerró los ojos, se dio vuelta dándole la espalda.

"Ohh dios.. mio" susurró la mujer.

"NO ES LO QUE PIENSAS" dijo él, desesperadamente

"HAHAHA Luffy… te has vuelto un ossan pervertido" sonrió ella como gata dando un paso hacia él, abrazándolo por detrás, las uñas de la mujer recorriendo el abdomen trabajado. El rey pirata comenzó a sudar, la cercanía de la mujer, su olor natural que no había cambiado para nada, esos ojos lujuriosos que le estaba propinando…

Ella sonrió maliciosamente y su lengua pasó ligeramente por sus labios, su rostro era el del gato que está a punto de comer al ratón, apretando su cuerpo aún más con el de su capitán, "Vaya Luffy… no sabía que eras capaz de ese tipo de pensamientos…"

El susodicho torció las cejas y se volvió en si, apartándose ligeramente de ella., "Nami tenemos un hijo, que esperabas? No salió de un repollo sabes?" dijo con algo de indignación. La mujer sonrió, pero era una risa con un toque maligno y seductor, le rodeó el cuello con sus brazos otra vez.

"Nami…" dijo él, pero su voz parecía más una advertencia. Y haciendo caso omiso a la misma, la mujer apretó su pelvis contra el cuerpo de su capitán… y abrió los ojos en impresión cuando se dio cuenta que él… iba en serio. Una cosa era jugar a la gata seductora… y otra cosa era de pronto darte cuenta que para nada era un juego.

Luffy la empujó contra la pared de madera adyacente a la cabina, le tomó las muñecas con una mano capturándolas sobre su cabeza y le dio un puñetazo a la pared con la otra, mirándola a los ojos con una increíble intensidad,

"Nami…" dijo con él con aliento entrecortado, "No juegues con fuego si no quieres quemarte", Advirtió para luego presionar su hombría contra el estómago de la muchacha, que solo abrió los ojos en sorpresa. Pero era tarde para ella, porque antes que pudiera protestar, el clamaba sus labios nuevamente, con intensidad, con hambre. Casi la había perdido y ahora la tenía allí a su disposición, y que importaba si era la del pasado o la del futuro, cuando tuviera a su Nami devuelta le haría lo mismo sino más.

Lo que le llevó a una serie de pensamientos oscuros… que tal si en lugar de una Nami tenía dos, y se vio en una fantasía con las dos mujeres semi desnudas sirviéndole bandejas de carne.

Le salió un gruñido de la garganta que parecía más animal que humano, y Nami abrió los ojos en sorpresa preguntándose en qué se había metido. Definitivamente este no era el Luffy al que estaba acostumbrada, este era un Luffy que habiendo completado sus sueños, tenía suficiente tiempo como para disfrutar de los placeres más simples de la vida.

El Rey Pirata comenzó a besarle la quijada, mordisqueando su camino, haciéndola estremecer con nuevas sensaciones, su boca dejó un camino húmedo hacia el cuello de la muchacha, donde clavó sus dientes lo suficiente para arrancarle un grito sin llegar a lastimarla al tiempo que la mano que tenía libre viajaba al trasero de la mujer, el que contuvo con una mano por debajo de su falda mientras que la presionaba aún más hacia él.

Ya casi estaban en el punto de no retorno cuando de pronto un estruendo sacudió el barco, una luz cegadora recorrió por la cubierta, y finalmente un grito salvaje se escuchó cuando una figura se apareció desde el cielo, precipitándose pesadamente sobre el medio de la cubierta.

De inmediato el Rey Pirata coloco a la mujer detrás de sí, de manera protectora, "Quédate detrás de mí, Nami" la mujer asintió.

Pero pronto los ojos de Luffy se congelaron cuando se encontró cara a cara con…

Consigo mismo…


- Continuará -

A que no se lo esperaban! Claro que no! Mwahahaha! O si? Review? Si?