Vaya hombre.- Rió James.- La que nos espera entonces…
Y…- Parecía que Sirius no había terminado.- Me pido ayudar a elegir el nombre del niño
O la niña.- Se apresuró a decir Lily.- Pero aún somos muy jóvenes para pensar en eso.
Seguro que tiene tus ojos, Lily.- Le dijo James.- Si tuviera los míos sería un desperdicio… Y mi pelo.- Siguió pasándose la mano por la despeinada y mojara cabellera.- Mi pelo mola.- Se defendió ante la mirada de Lily, que miraba su pelo y luego a sus ojos, divertida.
Pues si tiene tu pelo, pienso raparle siempre que pueda.- Los dos se giraron hacia Sirius, que, para sorpresa de los dos, había sido el que había pronunciado esas palabras.- ¿Qué? Le tengo que enseñar a ligar, y si tiene el pelo así, asustará a todas las chicas.
¡Sirius!
Ian Swan bajó, ya seco y se sentó en uno de los sofás que estaban cerca de donde los tres amigos charlaban.
Malditos alumnos de primero… Y sus guerras de nieve… Me han empapado.- Escuchó Sirius que les decía a sus amigos.
Remus entró en la sala común, tosiendo ligeramente, se acercó a ellos.
¿Habéis visto a Kate?- preguntó cuando se acercó lo suficiente.
Si, es morena, de estatura media.- Remus hizo una mueca y le dio un golpecito a James, por gracioso…
Me refiero, hoy…
Ah.- Dijo secamente acariciándose el lugar del golpe.- No… ¿La has perdido?
Algo así…- La buscó en la sala común con la mirada y se fue a su habitación.
"La biblioteca está más pequeña de cómo la recordaba…" Pensaba Ane mientras se paseaba por los pasillos se estanterías. "Y esto no estaba aquí en segundo…"
No había nadie, normal. Hoy había excursión, aunque se había cruzado a muchos alumnos empapados en los pasillos, la mayoría de primero y segundo curso.
Sólo había un par de alumnos que no conocía, que seguramente se pasaran allí toda la vida, pues consideran los estudios algo privilegiado y no desperdician su tiempo con… ¿Esa es Kate?
Se acercó a su amiga, que tenía entre las manos un gran ejemplar de "Animales y otros seres mágicos"
Ha cambiado mucho esto ¿No?- Su amiga se sobresaltó al escuchar la voz de Ane tan cerca. Cerró de golpe el libro y calló un momento.
¿Hace cuanto que no pisas la biblioteca, Ane?- Le susurró la morena.
Desde… Segundo… ¿Qué?- Se defendió de la mirada de su amiga.- Siempre es Lily la que viene aquí cada día y me coge los libros…
Kate entornó los ojos. Ane dejó de sonreír de pronto, como si hubiera entendido algo desagradable.
Cogió de golpe el libro de Kate, ante la mirada atónita de esta.
No me lo puedo creer Kate…- Abrió la página por: Soluciones contra los licántropos. De pronto la cara de Ane se volvió como la de un puma a punto de atacar.- Tiró el libro de golpe contra la mesa, que cayó con un audible golpe sobre la mesa, ganándose una mirada matadora de la bibliotecaria. Pero las chicas no la hacían caso.- Catherine Helga Thomas…No sé qué pretendes, pero deberías empezar a aceptar que no tiene remedio.
Los ojos de Kate eran dos rendijas. La bibliotecaria no les quitaba los ojos de encima, sabía que se podrían pelear de un momento a otro.
¿Te crees que si hubiera un remedio, no lo habrían anunciado a los cuatro vientos, o que Dumbledore no os lo habría dado?
Hay otras opciones para matar a un licántropo.- Su voz sonó ronca, como el ladrido de un lobo.
Ane cambió de rabia a pavor. Abrió la boca y cogió aire entrecortadamente.
Kate…- Susurró. Cerró los ojos. Su amiga no pudo soportar eso y se derrumbó sobre la silla.- ¿Cómo…? ¿Cómo puedes pensar en algo así?
Kate sentada, hundió su cara entre sus manos.
Soy un monstruo. Nadie le da cobijo a los monstruos como yo. Nadie ofrece trabajo a la gente de mi clase. Nadie puede vivir como una persona cuando recibe el trato que recibiré yo.
Ane la abrazó fuerte.
No eres ningún monstruo, y ni se te ocurra decir eso de nuevo, porque te juro que no respondo. Segundo: ¿Acaso tus amigos no son nadie? Acaso no te acogeríamos nosotros, pasara lo que pasara, costara lo que costara, aunque entremos en un remolino del que no podamos salir… ¿Acaso no hay buenas personas, como el director de éste colegio, que te acoge, te da trabajo y te trata como a un igual? Por supuesto que sí, lobita… Porque eres igual, e incluso mejor que la mayoría de nosotros…
Ane acarició el castaño pelo de su amiga.
Por cierto, me llevo este libro. Éste no lo habíamos visto Lily y yo. Jope, esa chica no sabe buscar, así ¿Cómo quiere que nos transformemos en nada?
Kate sollozó.
No se lo digas a Lil.- Dijo al fin, entre sollozos.- Que me mata…
Ane subió a su habitación con el enorme libro y se encontró a Lily sonriendo de oreja a oreja. La chica se quedó en la puerta, dudando si entrar o no… Finalmente señaló el libro sonriente y entró.
Oh.- Exclamó ella cogiéndolo.- Éste no lo había visto…- Calló un momento y se extrañó.-Espera… ¿Has ido a la biblioteca? ¿Tú?
Me aburría.- Mintió. Lily la observó un momento y no pareció creerla, pero decidió no insistir, cosa que Ane apreció.
Por eso, antes que nada, era su mejor amiga. Se compenetraban. Mientras Lily pasaba las hojas, Ane la miró y comenzó:
¿Qué tal el día? ¿Te gustó el amanecer?- la guiñó un ojo cuando ella se sobresaltó y la miró fijamente.
¿Cómo…?
James…
Ella asintió y volvió a su lectura.
No llegamos, pero fue precioso. Le besé.
Ane abrió desmesuradamente los ojos y se puso en pie.
¡Lily!- Su cara era un poema. :O:O!!!
Pero al final.
Pues… Me pido madrina de bodas y de vuestro hijo… Y ayudo a poner el nombre… A mí me gusta…
¡Merlín Santo!- la cortó ella.
Si aún no lo he dicho.
No, no es eso. Ya sé como transformarnos.- La miró a los ojos, que brillaban de alegría.- Para la próxima luna podremos acompañar a los chicos y a Kate.
Espero que os haya gustado,
Gracias x leerlo
(Sobre todo a mi "Relaciones públicas con el lector" Fuego14: P)
Dejad reviews x favor,
Dentro de nada subiré el próximo capítulo.
