Aquí os dejo la segunda parte ;) espero que os guste el desenlace jejeje. y muchas gracias por las reviews ;)


Una visita inesperada (parte II)

- lo que te voy a contar no te va a gustar.. – hizo una pausa y su corazón se paró de repente. Las puertas del ascensor se abrieron y Josh entró en la comisaría con su habitual cazadora de cuero y el casco colgando del brazo. – Castle, Josh está aquí. – dijo sin rodeos.

- ¿Qué? – dijo cambiándole la cara - ¿Josh, el motorista?

- si..

- ¿Josh, tu ex? – volvió a preguntar.

- ayer a la noche se presentó en mi casa y.. – dijo casi sin respirar – me pidió ayuda – dijo bajo la atenta mirada de Rick – su hermano ha desaparecido y..

- y no había más policías en todo Nueva York ¿verdad? – dijo triste.

- Castle yo.. – dijo mirándole a los ojos – te juro que no he tenido nada que ver con esto. No podía decirle que no. El acudió a mí.

- claro.. – dijo decepcionado – podrías habérmelo comentado esta mañana..

- lo siento Castle, no quería que.. – pero Castle ya estaba saliendo por la puerta de la sala de descanso. – Castle! – gritó Kate. Pero él ya estaba a la altura de su escritorio. Se cruzó con los chicos y levantó la cabeza a modo de despedida y ahí estaba él. el hombre que le había robado a su musa durante unos meses. El hombre que recibió los besos y las caricias que debió de recibir él. el hombre que le acusó de ser el culpable del disparo de Kate.

- ¿todavía sigues aquí? – le dijo Josh con tono de asco.

- Josh – fue lo único que dijo cuando llegó a su altura. – siento lo de tu hermano.

- ya, bueno. Tengo a la mejor detective de la ciudad trabajando en ello – dijo sonriendo.

- ya, lo se. – dijo triste - ¿te puedo hacer una pregunta?

- claro – dijo él.

- ¿porqué estás aquí?, digo que.. hay muchos detectives en la ciudad. ¿Por qué Beckett?

- es la mejor – respondió él – y..

- y ¿Qué? – quiso saber.

- tengo la esperanza de que cuando esto acabe, vuelva a surgir la chispa – dijo esperanzado.

- ya veo..

- ¿sabes que anoche estuvimos apunto de besarnos? – le dijo Josh apropósito.

- ¿de verdad? – preguntó.

- si, pero no quise adelantar las cosas…

- sabes Josh.. – dijo apretando la mandíbula – no sabes las ganas que tengo de partirte la cara ahora mismo – Y se fue de la comisaría con lágrimas en los ojos. Kate, que no había oído la conversación, salió de la sala de descanso corriendo para alcanzar a Castle pero las puertas del ascensor ya se habían cerrado. Cogió el móvil y le llamó, sin obtener respuesta alguna.

- ¿que le has dicho Josh? – dijo enfadada mientras entraban en la sala donde hacían las entrevistas no oficiales.

- no sabía que el escritor seguía siguiéndote como un perrito faldero. ¿no se cansa nunca?

- cuando lo de tu hermano se resuelva quiero que te vayas de esta comisaría y no vuelvas más por aquí, ¿me has entendido? – dijo enfadada – quiero que vuelvas a desaparecer de mi vida Josh. Hablo en serio – dijo antes de salir de la sala y dejarle solo.

Dos horas después, los detectives Esposito y Ryan entraban en la comisaría, sonrientes. Kate fue directa hacia ellos y les hizo un gesto para que empezaran a hablar.

- está todo solucionado – dijo Espo.

- los tios tenían a Garret en un zulo por no pagarles la coca – explicó Ryan.

- están todos detenidos y el hermano de Josh sano y salvo en la 15 – dijo Espo.

- gracias chicos – dijo Kate aliviada.

- ¿y Josh? – preguntó Espósito – creía que tenías que hacer de niñera.

- cuando Gates nos informó de que tenían a su hermano en la 15, se fue hacia allí – dijo suspirando.

- Beckett.. – dijo Espo.

- lo se Javi. No quiero hablar de ello – dijo cogiendo su cazadora para irse a casa.


Las calles estaban vacías. El frío cada vez era más intenso y la nieve no dejaba de caer. Llegó a casa y se tiró en la cama sin quitarse el abrigo. Sus lágrimas caían por sus mejillas. Se sentía impotente y culpable. Castle no le había devuelto las llamadas y eso la estaba matando. Necesitaba hablar con él y explicarle lo que había pasado la noche anterior con Josh. Fue hacia la cocina y se preparó un sándwich para cenar y vio que tenía un mensaje de voz en el contestador.

Hola Kate, soy Josh. Quería darte las gracias por lo que has hecho. Siempre te estaré agradecido. Siento mucho lo que pasó ayer en tu casa, nunca quise que las cosas acabaran así entre nosotros. Espero que algún día me perdones. Un beso Kate.

Pulsó el botón de borrar. Cogió una cerveza de la nevera y se sentó en el sofá. Cogió su móvil y por enésima vez llamó a castle. Cinco tonos después saltó el buzón de voz.

Castle.. Rick, soy Kate. Necesito hablar contigo, por favor. Llámame o pásate por mi casa. No se lo que te habrá contado Josh.. necesito explicártelo. Te quiero.

Pero no recibió contestación.

Eran las 6 de la mañana del domingo cuando su móvil sonó sobresaltándola. Tenía los ojos hinchados de pasarse la mayor parte de la noche llorando. Ella nunca había sido de esas mujeres que lloran por un hombre, pero Castle había conseguido cambiarla, había conseguido sus emociones cambiaran. Se maldijo así misma por haberse permitido pasar una noche como esa. Cogió el móvil de la mesilla deseando que la cara de Castle apareciera en la pantalla pero sus esperanzas se desvanecieron cuando vio un 12. Era de la comisaría. Tenían nuevo caso. – joder, ni los domingos.. – pensó ella. Se dio una ducha rápida y salió al frío día de diciembre.

Era la hora de comer. Los tres detectives estaban sentados en el escritorio de Beckett mirando la pizarra que ya estaba llena de fotos y datos con los que trabajar. Las puertas del ascensor se abrieron nuevamente, y Kate miró nuevamente hacía ellas para ver si Castle era el que llegaba, pero una vez más, se desilusionó. Se tomó un pequeño descanso y se fue a la cafetera para tomarse un café bien cargado.

- hola Kate – le dijo desde la puerta.

- Josh.. ¿Qué haces aquí? – dijo mientras movía el café con la cucharilla.

- venía a agradecerte personalmente – dijo cerrando la puerta tras de sí.

- creo que ya lo hiciste ayer por teléfono – dijo bebiendo un sorbo.

- bueno.. venía a preguntarte algo – dijo acercándose a ella.

- si es algo personal, olvídate – dijo de forma rotunda mientras agarraba el pomo de la puerta dispuesta a salir de la sala.

- espera – dijo agarrándole la mano – dame sólo un minuto. El tiempo que estuvimos juntos fuimos felices Kate, ¿Por qué no podríamos serlo ahora?.

- te he dicho que estoy saliendo con alguien Josh.

- eso no es excusa Kate. ¿Es que tú no eras feliz conmigo?

- mira Josh, no te lo dije para no hacerte daño, pero no me dejas más remedio.

- ¿de que hablas?

- Josh, lo nuestro no funcionó porque yo estaba enamorada de otra persona. Si, me gustabas mucho, pero no lo suficiente – dijo mirándole desafiante.

- el escritor…

- Castle. Siempre ha sido él. – dijo orgullosa – estoy con él ahora, y eso no va a cambiar.

- entiendo.. pero – hizo una pausa – igual después de lo que le dije ayer tengo alguna posibilidad – dijo sonriendo.

- haber si te enteras de una vez – dijo gritando en un susurro – no voy a volver contigo. Quiero a Castle por encima de todo y si tengo que dejar que te de una paliza para que lo entiendas, lo haré. – le amenazó – así que márchate de aquí – dijo al fin. Josh fue hacia ella con la intención de besarla. La agarró de las manos para que no pudiera frenarla. En ese momento la puerta de la sala se abrió.

- pero ¿que demonios? – gritó Castle al ver lo que ocurría – tú, mal nacido, ya te estás apartando de ella – dijo poniéndose frente a él.

- vaya, el que faltaba. Todo es culpa tuya ¿sabes? – le dijo – ella me dejó por ti, pero mírala ahora, se muere por mí ¿o no lo ves?. Kate miró a Castle triste y negó con la cabeza y él le dedicó una medio sonrisa – ella me besó ayer ¿sabes?

- eso es mentira, y lo sabes. Tu te abalanzaste sobre mí y yo me aparté, no inventes Josh – dijo nerviosa.

Entonces Castle le agarró de la camisa y lo empotró contra la pared levantándolo unos milímetros del suelo. – escucha payaso, como vuelva a verte cerca de ella, te vas a arrepentir – dijo susurrando – ¿me vas a pegar? – preguntó sonriendo – no lo dudes - ¿es una amenaza? – total y absolutamente.

En el umbral de la puerta, Espo y Rayn miraban divertidos la escena. Entonces llegó Gates y la fiesta llegó a su fin.

- me puede explicar alguien que es lo que está pasando aquí – quiso saber.

- Josh a forzado a Beckett – dijo Espósito de inmediato.

- es eso cierto – dijo furiosa mirando fijamente a Beckett.

- ha sido una diferencia de opiniones, eso es todo – dijo mirando a Gates.

- señor Castle – dijo viendo que el escritor no soltaba a Josh – suéltele – le ordenó.

- capitán yo.. – dijo Castle soltando a Josh.

- ¿pasa algo que yo deba saber? – preguntó – como nadie dijo nada, siguió - Espísito, Ryan, lleven al señor Davidson fuera de esta comisaria – ordenó.

- capitán, Castle sólo..

- señor Castle – dijo seria – gracias.

- ¿perdone? – dijo Castle incrédulo.

- gracias por cuidar y defender a mi gente – dijo sincera y se fue hacia su despacho.

La pareja se quedó sola en la sala. Castle miraba al suelo sin saber que decir. Kate le miraba fijamente. - Kate, lo siento mucho, no he podido evitarlo – dijo todavía mirando al suelo – pero no obtuvo respuesta. – se que he puesto en peligro nuestro secreto pero – entonces Kate cogió de la mano a Castle y salió de la sala de descanso a grandes zancadas llevándose a Castle con ella. Pasaron por la comisaría corriendo mientras Kate iba echándole la bronca por su numerito. Fue hacia el ascensor pero se arrepintió y empezó a bajar por las escaleras todavía gritando. – ¿Kate, a donde vamos? – dijo nervioso – si vas a asesinarme, la comisaría no es el mejor lugar, esto está lleno de polis – pero como respuesta sólo obtuvo silencio.

Llegaron al final de las escaleras y Kate fue hacia uno de los pasillos que había en el sótano. Miró hacia los lados y cuando se aseguró de que nadie les veía, abrió una de las puertas y entró empujando a castle para que entrara con ella. Dentro había estanterías de metal llenas de cajas de cartón llenas de polvo. Castle pudo contar en la oscuridad siete pasillos mientras Kate seguía tirando de él. Cuando llegaron al último pasillo, Kate se paró en seco, soltó su mano y se giró quedándose frente al escritor. Cuando los ojos de Castle se acostumbraron a la oscuridad vio la lujuria en los ojos de la detective. – Kate.. – dijo él. Pero no pudo pronunciar ni una sola palabra más. Los labios del escritor fueron sellados por los labios de Kate que le besaba como si le fuera la vida en ello. Tuvieron que separarse porque se estaban empezando a quedar sin oxigeno pero apenas un segundo después sus labios volvieron a juntarse. Sus lenguas batallaban dentro de sus bocas. Kate empezó a desabrochar la camisa del escritor mientras él se quitaba la chaqueta. Luego desabrochó la camisa de la detective y la dejó caer al suelo. Pasó su mano entre sus pechos, bajó hasta el botón de su pantalón y lo desabrochó. Empezó a acariciar con su lengua el cuello de Kate, pero ésta cogió su cara entre sus manos y le obligó a seguir besándola. – Kate.. – dijo entre besos. – no sabes lo cachonda que me has puesto – dijo Kate en un susurro – no dejes de besarme Castle, lo necesito – y no necesitó nada más. Siguió besándola con pasión. Ella misma se bajó sus pantalones y a continuación bajó los de él a la vez que sus boxers. Pegó la espalda a la pared y Castle pegó la pelvis a su cuerpo haciendo que ella sintiera su erección. En un acto reflejo, Kate subió las piernas rodeando el cuerpo de castle y éste la penetró. Comenzaron a mover las caderas sin dejar de moverse. Kate bajó su mano hacia su clítoris para estimularse pero las manos de Castle se lo impidieron – yo lo haré – dijo – ven aquí – Kate bajó las piernas y se dejó guiar por el escritor. La puso de frente a la pared y ella subió una de sus piernas para que tuviera mejor acceso. Él se sujetó con una mano en la pared mientras que con la otra acariciaba su clítoris haciendo círculos y entonces, volvió a penetrarla – Castle, me vuelves loca – dijo entre gemidos. Siguió moviéndose cada vez más rápido y juntos, llegaron al mayor orgasmo que habían tenido.

Con las respiraciones agitadas y en aquella sala oscura, se abrazaron como si fuera la primera vez que lo hacían. Volvieron a besarse con dulzura y ternura, demostrándose el amor que sentían el uno por el otro. Juntaron sus frentes, cerraron los ojos y así se quedaron unos minutos mientras sus corazones volvían a latir con normalidad.

Se vistieron en silencio dedicándose miradas de complicidad y agarrados de la mano salieron del cuarto en dirección al coche. Llegaron al departamento de Kate, se sentaron en el sofá y ella quiso sincerarse.

- Castle, lo siento mucho – dijo sincera – quiero explicarte con detalle lo que ha pasado.

- no es necesario Kate. Confío en ti – dijo mirándola.

- tus palabras me dicen algo pero tus ojos dicen lo contrario – dijo ella.

- Kate.. – dijo cansado.

- no Rick, por favor – pidió.

- de acuerdo, te escucho – dijo él.

- el viernes por la noche después de hablar contigo me tumbé en el sofá a ver la tele y llamaron al timbre. Era Josh. – dijo tranquilamente – me dijo que necesitaba mi ayuda porque su hermano estaba desaparecido. Hice una llamada y pedí un favor. Le dije que los del departamento de desaparecidos se encargarían. – hizo una pausa para pensar en las palabras que iba a utilizar – entonces él se puso a recordar los meses que habíamos estado juntos y le dije que se marchara – le empezaban a salir lágrimas de los ojos – cuando estaba en la puerta quiso besarme y yo me aparté, le dije que estaba saliendo con alguien y que no podía ser. Entonces se marchó. No te conté nada por la mañana porque pensé en contártelo cuando todo se hubiera solucionado pero…

- yo aparecí en la comisaría sin avisar y me enteré – terminó él.

- si. No se que fue lo que te dijo él pero no pasó nada entre nosotros Castle – dijo ella.

- lo se Kate. – dijo sonriendo mientras le acariciaba la mejilla con sus dedos – es solo que.. no me gusta que me ocultes cosas. Quiero que confíes en mí, para todo.

- perdóname Castle – dijo ella.

- soy incapaz de enfadarme contigo por más de un día, ya lo has visto – dijo él acercándose a sus labios.

- te había visto celoso antes, pero verte así de furioso, dios, me ha puesto a cien – dijo susurrando en sus labios.

- al ver a ese tío tocando lo que es mío – dijo susurrando también – fue superior a mis fuerzas. Te quiero tanto Kate.

- y yo a ti Rick, te quiero más que a nada.

El sol comenzó a salir por el horizonte y los primeros rayos de sol entraron por la ventana de la habitación donde dos amantes hacían el amor por cuarta vez esa noche. Los besos, las caricias, las miradas que se dedicaban no eran suficientes para demostrarse el uno al otro cuanto se necesitaban. Sus cuerpos unidos como si fueran uno, empapados en sudor, ardientes de deseo se movían al compás de los latidos de sus corazones.


se nota que Josh no me cai muy bien eh, jejeje.

me gustaba la idea de imaginarme a Castle defendiendo a Kate.

espero que os haya gustado ;)