¿Y si Keitarô hubiera aprobado a la primera?
por M³


Episodio 10: ¿Quién es el maestro?


Antes de empezar...
Lo escrito en cursiva son recuerdos.
Lo escrito en negrita indica quién habla o piensa.
Lo escrito entre "comillas" son pensamientos o fantasías.
Lo escrito entre (paréntesis) es dicho en voz baja.
Ahora sí, disfruten del fic.
Pensión Hinata.
Hasta hace cosa de un par de semanas esta pensión sólo estaba habitada por tres personas: su dueña, la anciana Hinata Urashima y dos residentes, las jóvenes Naru Narusegawa y Mitsune Konno, apodada "Kitsune"...
Sin embargo, desde que hace la semana pasada se pasara por ahí el nieto de la dueña, Keitarô Urashima, el número de clientes ha aumentado... aunque no proporcionalmente con el número de beneficios...
De acuerdo, tenemos a Motoko Aoyama, la chica del kendo, que sí paga su alojamiento... Pero luego tenemos a Shinobu Maehara, cuya familia no puede permitírselo, y en agradecimiento por dejarla quedarse gratis hace de ama de casa para el resto de los habitantes de la pensión... Y también está Kaolla Su, que sí paga... pero todavía no han conseguido encontrar ningún lugar en que cambien los billetes que les entrega esa chica por yenes... así que le han decidido perdonar el pago hasta nuevo aviso...
Naru Narusegawa, la chica que se hospeda en la habitación 304, comenzó a desperezarse poco a poco... Hacía días que no dormía tan bien, desde que se fue de viaje... Nada como estar en casa... Pensó un momento si estaba bien pensar en eso ya que no estaba en su casa, sino en una pensión, pero luego reafirmó: nada como estar en casa...
Todavía sus ojos se resistían a abrirse a pesar de la calidez que ya notaba en sus párpados, cuando de repente...
¡¡¡¡¡¡¡¡¡EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!
Naru se levantó de un salto espantada por el escándalo de esa sirena. Salió a la ventana a ver qué podía estar sonando, pero no, sonaba de dentro de la residencia. Apartó su querido peluche de Liddo y la tabla sobre la que estaba dejando ver un agujero en el suelo de la habitación de la chica, y, apoyándose en el suelo, asomó la cabeza.
Naru: ¡Abuela! ¿Qué alarma es esa?
La abuela, que ocupaba la habitación de abajo, le respondió.
Hinata: Ni idea, no es de la residencia.
Naru volvió a asomarse a la ventana, pero seguía sin ver nada, así que salió por el pasillo... y estuvo a punto de ser golpeada por Motoko que venía persiguiendo a un extraño artefacto volador que era el que parecía emitir el ruido.
Naru: ¿Q... qué es eso...?
Motoko seguía persiguiendo al artefacto de un lado para otro mientras Kitsune y Shinobu llegaban desde el piso de abajo.
Kitsune: ¿Se puede saber qué está pasando aquí? ¿Qué hora es todavía?
Naru: No lo sé, pero creo que Motoko está intentando resolver el problema...
Kitsune: (Ya veo...)
Entonces apareció la residente que faltaba, en pijama sacudiéndose las lagañas saliendo de la habitación de Motoko.
Kaolla: Vaya, creo que tengo que cambiar las pilas del despertador... Si no fuera por el escándalo que hace Motoko persiguiéndolo, no me hubiera despertado...
Naru: ¿¡Eso es tu despertador!? (¿Y dices que no te despertó?)
Shinobu: ¿Qué hacías en la habitación de Motoko, Kaolla?
Kaolla: Es que me ha caído bien, y yo nunca he dormido sóla, así que me metí en su habitación...
Motoko por fin consiguió golpear el artilugio volador que dejó de sonar, y cayó rendida al suelo...
Motoko: He derrotado a ese espíritu demoniaco...
Kaolla se acercó y cogió apenada el despertador.
Kaolla: Vaya, lo has roto...
A pesar del escándalo que había significado el despertador, a Naru le dio algo de pena que se lo hubiera roto a Kaolla... Tal vez podrían haberlo parado simplemente. Se acercó por detrás agarrando los hombros de Kaolla en actitud consoladora cuando...
Kaolla: ¡¡Construiré otro que suene más!!
Naru se cayó de espaldas.
Naru: ¡¡¡NI SE TE OCURRA!!!
Habían sido probáblemente las dos semanas más intensas de su vida. No sólo consiguió aprobar los exámenes de ingreso a la Tôdai, sino que, por primera vez en su vida desde que se despidió de la niña de sus recuerdos, ha estado acompañado por chicas... ¡Y nada más y nada menos que seis! Además, ese viaje a Okinawa junto a Naru fue muy intenso y Mutsumi... Keitarô se sonrojó al recordar los dos besos del barco y luego se sonrojó aún más cuando recordó el beso que Mutsumi le dio a Naru... Inmediátamente se golpeó por sus pensamientos de pervertido y se levantó, recordando que hoy tenía una misión: dar clases a Naru... Se levantó de su cama, listo para cualquier dificultad que se acercase... cuando recordó que si aprobó los exámenes fue por pura suerte, y su actitud altanera cayó completamente...
Una pequeña tortuga entró volando en la habitación y se posó en la cabeza de Keitarô. Keitarô sonrió nuevamente al recordar a la despistada chica de Okinawa... Y dos segundos más tarde se volvió a golpear...
Keitarô: Mamá, me voy a la pensión de la abuela.
Sra. Urashima: Vaya, te pasas más tiempo allí que aquí... ¿Por qué no te quedas a vivir allí?
Keitarô: (Ya veo el aprecio que me tienes.) ¡No sé a que hora volveré!
Sra. Urashima: Si no estás aquí a las 9 te quedas sin cena.
Keitarô: (Vale, mejor será que coma por ahí.) ¡Adiós!
Kitsune: Oye, Naru, ¿no crees que te estás poniendo muy guapa sólo para estudiar con Keitarô?
Naru: ¿Qué...? ¿¡Qué dices, Kitsune!? ¡Si estoy igual que siempre!
Kitsune: Ya lo sé, pero te has sonrojado... ¡Ya está confirmado: te gusta Keitarô!
Naru: ¿¡Cómo me iba a gustar ese imbécil y patético pervertido!?
Kitsune: Pues si es tan imbécil y patético como dices, ¿por qué quieres que te dé clases? Además, si de verdad es un pervertido, ¿te vas a meter a sólas con él en una habitación? ¿No será un poco peligroso? ¿O es que tal vez tú también eres algo pervertida...?
Naru: ¿¡Pero cómo se te ocurren esas cosas!?
Kitsune: De acuerdo, si dices que no te gusta, atacaré yo...
Naru: ¿¡¡Qué!!?
Kitsune: ¿Qué reacción es esa si se supone que no te gusta?
Naru: No... ¡No es eso! Por mí haz con él lo que te plazca, sólo es que no entiendo lo que ves en él.
Kitsune: ¿¡No lo sabes!? ¡Dinero, mucho dinero! Es estudiante de la Tôdai, chica, y heredero de este edificio. Eso justifica completamente lo patético, imbécil y pervertido que pueda llegar a ser...
Naru: (Tú siempre pensando en lo mismo.)
Kitsune sonrió divertida.
Naru: De todas formas... No creo que él nos eligiera ni a tí ni a mí...
Keitarô: Esa promesa se la hice a una niña hace 13 años...
Kitsune: ¿Eh? ¿Qué quieres decir?
Naru: ¡Olvídalo, olvídalo! ¡Son sólo tonterías mías, ese tipejo está tan salido que se iría con la primera chica que le tirara los tejos!
Kitsune se encogió de hombros y se dio media vuelta para irse, pero en el último momento paró.
Kitsune: Naru, si te gusta, ataca ya, deja de hacerte la dura...
Naru se sorprendió con el comentario de Kitsune.
Kitsune: Voy a vigilaros y si veo que las cosas no funcionan entre vosotros, atacaré yo.
Naru se quedó callada mientras Kitsune abandonaba la habitación. Naru empezó a pensar... ¿Estaba mal que le gustara Keitarô? Bueno, ella era una chica, y él un chico... Es lógico que pudiera haber algún tipo de atracción sexual... Pero para que le gustase tendría también que gustarle su carácter y era un pervertido imbécil...
Pero en seguida llegaron a su mente recuerdos como cuando llevó a Shinobu a la residencia, todas las veces que se ha preocupado por ella durante el viaje o su actitud, más madura que la de Kitsune, cuando estaban en la isla desierta.
Mutsumi Pero a tí te gusta, ¿verdad?
Naru suspiró. No sabía lo que sentía, tal vez se había obsesionado demasiado por el profesor Seta y nunca se había fijado en chicos de su edad, más o menos. De hecho, no recordaba nunca haber intimado con ningún chico... Sonrió irónica: ella era la que había llamado patético a Keitarô cuando su vida social era incluso más desastroza. De pronto, escuchó la voz de Keitarô en el piso inferior, y el corazón le dio un vuelco.
Naru: "Pero, ¿qué me pasa?"
Naru dudó en bajar o no... Si bajaba, Kitsune soltaría uno de sus comentarios, pero si esperaba allí se exponía a que Kitsune engatuzara al chico con algo...
Naru: "¿¡Y qué me importa que haga Kitsune con éeeeeel!?
Sin embargo, su impulso fue más fuerte que ella y abrió la puerta de la habitación, encontrándose cara a cara con el chico, ambos se quedaron mudos unos segundos, hasta que escucharon la voz de la abuela, que se encontraba junto a Keitarô.
Hinata: Bien, chicos, espero que aprovecheis el tiempo.
Naru: Ehhh... Sí, abuela...
Keitarô asintió con la cabeza mirando hacia la vieja, que se dio la vuelta y se fue. Ambos se mantuvieron en la misma posición que habían permanecido desde que Naru abrió la puerta... La separación entre los dos era mínima, sólo el espacio que hacía unos instantes había ocupado la puerta corredera de la habitación de Naru...
Naru: Bu... buenas tardes... Keitarô...
Keitarô: Buenas... Buenas tardes... Naru...
Ambos chicos notaban como sus corazones se aceleraban, ninguno sabía realmente qué hacer... Estaban demasiado cerca, ninguno de los dos podía pensar con claridad. Las miradas de ambos estaban dirigidas hacia el suelo, complétamente forzada. De pronto, Keitarô notó como algo cayó encima suya.
Kaolla: ¡¡Hola, Keitarô!! ¿Euh?
El golpe de Kaolla había empujado a Keitarô hacia adelante... Uniendo las caras de ambos chicos... Cuyos colores en seguida subieron... Cuando por fin reaccionó, Naru golpeó a Keitarô contra el suelo duramente.
Naru: ¡No te aproveches de la situación, pervertido!
Kaolla: Jajajaja... ¡Naru y Keitarô se han besado, Naru y Keitarô se han besado!
Shinobu: ¿Q... qué...?
Kitsune: Maldición, sí te lanzaste al final...
Naru: No... ¡No es lo que creeis!

Ambos chicos estaban ya sentados uno a cada lado de la mesa de la habitación de Naru, Keitarô algo cohibido y la chica completamente molesta.
Naru: Es que siempre eres el mismo...
Keitarô: ¡Oye, que no fue culpa mía!
Naru: ¡Tú fuiste el que te lanzaste!
Keitarô: ¡Si tú viste lo que sucedió!
Naru: Cierra el pico y empecemos a estudiar.
Keitarô: (Podrías ser más amable, ya que te hago el favor de enseñarte...)

Un par de horas más tarde...
Naru: ¿¡Se puede saber cómo es que has entrado de la Tôdai sin saber hacer una ecuación de 2º grado!?
Keitarô: Bueno... Supongo que tuve algo de suerte en el examen...
Naru: ¿¡Suerte!? ¡Te ganaste la lotería! ¡Eso es básico!
Keitarô: Sí, bueno, yo... nunca he sido buen estudiante...
Naru: ¿Y qué se supone que me vas a enseñar tú?
Keitarô: Yo... bueno... intenté decírtelo en Okinawa, pero...
Naru: Eres imposible... No hay por donde agarrarte...
Keitarô: Lo... lo siento...
Naru: Bueno, a lo mejor si te explico un poco ésto, se te refresca la memoria y sabes hacer lo siguiente... Mira, la fórmula es x igual a...

Media hora más tarde...
Naru: ¿¡Que no te sabes la lista de los verbos irregulares!?
Keitarô: Ni... ni siquiera sabía que hubiera que sabérsela...
Naru: ¡Dios, no me puedo creer que te hayan admitido!
Keitarô: Oye, aquí hay muchos verbos...
Naru: ¿¡Es que ni siquiera te la habías mirado!?

Diez minutos más tarde...
Naru: Ya esto es demasiado... Que no te sepas el orden de las eras de la historia japonesa...
Keitarô: Uy...
Naru: Ah, en fin... ¿Cómo se supone que voy a aprobar explicándome tú?
Keitarô: Yo... bueno...
Naru: Bien, en fin... Supongo que tendré que ir explicándote yo a tí... ¿No querrás pasarte cinco años en el primer curso de la carrera?
Keitarô: ¿En serio? ¿Me vas a ayudar?
Naru: Bueno... Estaba pensando que tal vez podría sacar algún dinerillo...
Keitarô: ¡Oye, que yo pensaba darte clases gratis!
Naru: ¡Sí, pero tú no te sabes ni las cosas más básicas!
Keitarô: ¡Pero la intención es lo que cuenta, ¿no?!
Naru: Mira, si no quieres que te ayude, puedes ir cogiendo la puerta.
Keitarô: No, porfavorporfavorporfavor...
Naru sonrió divertida.
Naru: Bueno, te daré la primera semana gratis, luego ya me lo pensaré...
Keitarô la miró sorprendido por el tono de voz y el guiño que la chica le dirigió le hizo entender que estaba bromeando, y sonrió aliviado.
Keitarô: Gr... gracias...
Naru: Bueno, vamos a la siguiente materia...


Kitsune: Ya llevan tres horas ahí metido, ¿que estarán haciendo?
Shinobu: Estudiando... ¿no?
Kitsune: Hay que ver que inocente llegas a ser, Shinobu... Un chico y una chica a solas en una habitación... Si en la puerta ya se besaron, imagínate lo que harán dentro...
Shinobu: ¿¡Qué... quieres decir!?
Kitsune: Creo que es hora de jugar a los espías...
Kaolla: ¡¡Síii!!

Shinobu: No... no deberíamos estar haciendo esto...
Kitsune: Vamos, Shinobu, si lo estás deseando...
Kaolla: Bien, gracias a mi nuevo invento podremos enterarnos de todo lo que ocurre dentro de esa habitación...
Shinobu: (¿Otro invento?)
Kitsune: (¿Tú eres superdotada o qué?)
Kaolla: ¡Os presento al KS-014, también conocido como Mecha-Tama!
Shinobu: ¿Un robot con forma de tortuga?
Kitsune: Se parece al que le daba tanto miedo a Motoko, ¿no os parece?
Kaolla: Esa era la intención...
Shinobu: ¿Y cómo se supone que funciona?
Kaolla: El KS-014 (a.k.a. Mecha-Tama) trae incorporada una cámara digital y una antena de onda corta que emite las imágenes a este pequeño aparato que puede ser conectado al adaptador de antena de cualquier televisor convencional.
Kitsune: (Definitívamente, esta es super-dotada.)
Kaolla: Sólo tiene un pequeño inconveniente.
Shinobu: ¿Cual?
Kaolla: Que alguien debe llevarlo hasta la otra habitación... (No se me ocurrió ponerle mecanismo de movimiento... Qué cosas...)
Ambas chicas se cayeron de espaldas.
Kitsune: Bueno, entonces alguna de nosotras debe entrar ahí dentro y colocar al Mecha-Tama... De Kaolla y de mí podrían sospechar, así que...
Ambas chicas miraron a la pequeña Shinobu.
Shinobu: ¿Qué...? ¿Qué me mirais? Yo no...


Shinobu: Keitarô, Naru... Os traigo un poco de té...
Naru: Oh, muy amable, Shinobu...
Keitarô: ¡Muchas gracias!

Kitsune: Bien, Shinobu, cuando no se den cuenta déjalo en algún lugar bien escondido...

Shinobu colocó la bandeja entre ambos chicos y en su camino de vuelta fingió tropezar y caer sobre la estantería... donde dejó cuidadósamente a Tama.
Shinobu: ¡Ay!
Naru: ¿Estás bien?
Keitarô: ¿Te has hecho daño?
Shinobu: Eh... No, no... Sólo fue un pequeño tropiezo sin importancia. ¡Adiós!
Y Shinobu cerró la puerta apresurada y salió corriendo escaleras abajo.
Kitsune: Muy bien, Shinobu, lo has dejado perfecto.
Shinobu: Yo... Yo no debería haberlo hecho... Lo que quieran hacer ellos, que lo hagan...
Kitsune: Silencio, Shinobu, escuchemos...
Naru: ¡No, está mal!
Keitarô: ¿Pero en qué me he equivocado ahora?
Naru: Antes de hacer esta división debes multiplicar ambos números porque están entre paréntesis.
Keitarô: Oh, sí, claro, no me había dado cuenta...
Kitsune: Esto sí que no me lo esperaba... ¿Naru le está dando clases a Keitarô?
Keitarô: Oye, mira, Naru. Qué quietita está Tama allí... Ni siquiera me había dado cuenta de que me hubiera seguido...
Las tres chicas se asustaron.
Naru miró mosqueada e inmediátamente se levantó y se acercó a la cámara.
Kaolla: Vaya, qué raro, se ha perdido la conexión.
Kitsune: ¿¡Cómo que qué raro!? ¡Nos han descubierto!
Kaolla: ¿Tú crees?
Shinobu: ¡Yo no tengo la culpa, yo no tengo la culpa!
Kitsune: Tú fuiste la que colocó la cámara...
Shinobu: ¡No! ¡Buaaaa!

Naru: Está claro que ésto es algo de las chicas... Esto debe de haberlo inventado Kaolla, pero la idea debe haber sido de Kitsune... ¡Voy a enseñarles a meterse en los asuntos ajenos!
Naru abrió la puerta de su habitación drásticamente con el artilugio en la mano encontrándose a Motoko.
Naru: Motoko, ¿has visto a Kitsune y Kaolla?
Motoko: ¿Tor... tortu... tortuga?
Inmediátamente, Motoko se lanzó al ataque a golpear al aparato que Naru sostenía, pero ella logró esquivarla a tiempo y Keitarô fue golpeado y lanzado a través de la ventana...
Keitarô: ¿¡Por qué estas cosas sólo me pasan a míiiii!?
Naru: Tránquila, Motoko, no es de verdad, sólo es un robot con forma de tortuga...
Motoko: ¡Aléjalo de mí! ¡Odio todo de las tortugas, incluso su aspecto! ¡Son asquerosas!
Naru: Lo... lo siento... Bueno, voy a buscar a esas dos...


Naru bajó las escaleras, encontrándose a tres chicas bastante asustadas.
Naru: ¡¡Eh, vosotras!!
Shinobu: ¡¡Losientolosientolosientomucho, Naru!! ¡Yo no quería, pero... pero...!
Ésto sorprendió a Naru.
Naru: ¿Shi... Shinobu... tú...?
Shinobu: Keitarô, Naru... Os traigo un poco de té...
Naru: En ese momento...
Shinobu: Lo... lo siento...
Naru: ¡¡Kitsune, hay que ver cómo eres!! ¡¡Mira que obligar a esta pobre niña inocente a espiarnos, es que eres de lo que no hay!!
Kitsune: Ella no parecía disgustada...
Kaolla: ¡Hay bronca, hay bronca!

Keitarô, desde la copa de un árbol, comprueba la altura...
Keitarô: ¿¡Me puede alguien ayudar a bajar!?

FIN DEL EPISODIO


Bien, terminado el décimo episodio... ¡Ya llevo diez episodios! Casi que no me lo creo. Lo más sorprendente sin duda es que después de diez episodios aún no me he aburrido del fanfic sino que encima tengo unas ganas tremendas de continuar con él, y montones de proyectos para seguir... Quiero agradecer por sus reviews a algunos ya veteranos: Alan-SG, Lu-Kun y Fausto, y de paso a la gente de los Foros DigiZona y Love Hina Love que me han ayudado a conocer un poco más a Mizuho Fujisawa (entre ellos Alan-SG de nuevo, jeje)... Sigo a la búsqueda y captura de este personaje, y si no encuentro algún dato que me estropee los planes, ya sé perféctamente cómo incluirla en el fanfic (aunque aún tendries que esperar un poco)... Me ha complacido mucho ver cómo a la gente le sigue gustando el fic a pesar de que haga episodios flojos (sigo pensando que el episodio 9 fue flojo) y la verdad es que me sentí bastante apreciado con estos reviews... incluso hay alguno que me ha sonrojado (jejeje). Este episodio me ha gustado bastante más y espero que a ustedes también... El próximo episodio por el título podreis ver que será bastante estrafalario (como es típico en Love Hina, jeje)...
Sigo anunciando que cualquier fan de Pokémon (o fan de mis historias, si es que hay alguno que llegue a tanto, jeje) puede pasarse por mi perfil para entrar en la página Shin Pokémon, donde desde que tenga tiempo para dibujar comenzaré a publicar un manga (escrito y dibujado por mí), basado en este juego.

ÍndiceEpisodio 11:
Candidatas a Miss Hinata-Sou