Disclaimer: los personajes de Naruto no me pertenecen, son de Kishimoto. Este fic está hecho sin fin de lucro.
Aclaraciones:
- Asdfghjkl diálogo.
''Asdfghjkl'' pensamientos.
[...] Cambios de escenas.
Tanto Sakura como Itachi y Sasuke serán los narradores.
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Resol
Reverbación del sol.
Sakura POV
Al bajar del coche, me volví. Miré a Itachi; estaba de espaldas. Pero pude percibir leve molestia en él. Lo extrañaría. Intenté guardar su recuerdo.
Seguida de Sasuke, tomé mi bolso y me dirigí hacia el autobus. Luego de dar mi nombre,subí. Encontré a Hinata mirando por la ventana con aire melancólico. No dudé en sentarme junto a ella.
— Hola, Hinata.
Dio un respingo. La Hyuga siempre me había dado impresión de ser frágil.
— Sakura, hola.
— Oye, ¿qué te sucede?— deseaba ayudarla.
— Naruto-kun…— no completó la frase, pero me indicó que mirase por la ventana con la mano suave.
El rubio estaba en la acera, abrazando a una joven de cabellos blancos. Nunca la había visto en mi vida.
— Calma, no es más que un abrazo amistoso, ¿lo ves?— intenté tranquilizarla.
Sin embargo, mis intentos fueron en vano, pues Naruto deshizo el abrazo para luego darle un corto pero certero beso en los labios. Posé mi mano en el hombro de la Hyuga en un gesto silencioso de apoyo.
Naruto se despidió y subió al autobus. En su camino hacia el fondo, pasó por nuestro lado.
— Hola, Sakura-chan, Hinata— nos dedicó una amplia sonrisa.
A juzgar por su tranquilidad- en la medida en que a Naruto se puede aplicar- no se percató de que nosotras le habíamos visto.
— Hola, Naruto— respondí en tono neutro.
Hinata sólo pudo hundirse en su asiento.
— ¡Sasuke!— exclamó el rubio.
Volteé la cabeza con disimulo y vi como Naruto se acomodaba junto a mi hermano, quien, desde que el Uzumaki había llegado, llevaba expresión de fastidio. Sonreí. Poco a poco iba conociendo a Sasuke.
Pasados unos minutos, el autobus se llenó. Íbamos tanto mis compañeros como los de otras divisiones. Temari y Tenten se habían sentado delante nuestro. Quise que Ino estuviera con nosotras, me hacía falta.
Durante el trayecto hablamos y reímos. En un momento dado, intercepté un intercambio de libidinosas miradas entre Temari y Shikamaru. Recordé que Ino me había pedido que le informe acerca de lo que ambos llevaban.
— Temari— la llamé.
Ella se dio la vuelta y su rostro apareció encima del asiento.
— ¿Si?
— ¿Qué te traes con Shikamaru?
Ahogó una carcajada. Tenten se unió a la conversación:
— Únicamente dice que no sabe. Aunque, como todas la conocemos, no le creemos nada.
— ¡Ya callense!— exclamó la rubia con una sonrisa—. No me traigo nada con él.
— ¿Y esas miraditas?— insistí.
— Tú no puedes hablar- me recriminó en broma—. ¡Te gusta tu propio hermano!
En un impulso, me levanté de mi asiento y le tapé la boca. Miré hacia atrás, Sasuke no había escuchado nada. Sin embargo, Karin me miraba impasible a través de sus lentes. No me había percatado de que se ubicaba detrás nuestro. Contuve la respiración por unos segundos y solté a Temari.
— No vuelvas a decir eso. O al menos no con tanta gente presente— le pedí entre susurros.
— De acuerdo.
Luego se colocó sus auriculares, de forma que no volví a preguntarle sobre Shikamaru.
Por fin, el autobus llegó a su destino, un vasto espacio verde y cercado. El reloj de mi móvil marcaba las tres de la tarde. Bajamos. En uno de los extremos, el nivel del suelo subía y nacía un espeso bosque.
— ¡Oigan!— Asuma-sensei habló—. Antes de hacer nada, debemos armar las tiendas de campaña. No ser mixtas.
Se pudo percibir nuestro descontento hacia aquella regla. Igualmente, la acatamos.
— Armen grupos de no más de cuatro personas. Una vez finalicen, entreguen los nombres a Kurenai-sensei.
Sólo unas miradas entre Temari, Tenten, Hinata y yo bastaron para ponernos de acuerdo. Nos entregaron las tiendas y, como pudimos, armamos la nuestra.
Miré hacia la izquierda. Sasuke, Naruto, Sai y Shikamaru luchaban con su tienda. Sonreí de lado.
Entre juegos y risas, comenzó a anochecer.
— ¡Oigan, Oigan— Llamó una coordinadora de juegos; pues a Asuma y Kurenai no se le daban esas cosas-. Antes de continuar con la cena, quisiera proponer un juego. Para empezar, necesito una pareja.
— ¡Aquí!— la novia de Kiba, Aiko, agitó su mano con energía.
— Vale, acérquense.
La pareja se reunió con la coordinadora, a la vista de todos. El largo cabello de Aiko brillaba con la tenue luz del ocaso. Ojalá lo tuviese así de sedoso.
— Bien, ahora necesito cuatro chicas.
— ¡Nosotras!— Temari levantó sus brazos rápidamente. Estaba igual de deseosa por participar que Aiko.
Me llevé la mano a la frente; en verdad no quería participar. La coordinadora hizo gestos para que nos aproximememos. Al ver la indecisión tanto mía como de Hinata, nos arrastró al frente. Todos los ojos de nuestros compañeros estaban puestos en nosotros.
— Explicaré el juego. Cegaremos al chico— levantó un pañuelo largo—. Él tendrá que reconocer a su pareja usando únicamente las manos. Pero, cuando crea encontrarla, la tiene que besar.
Aiko y Temari dieron un pequeño salto de emoción. La coordinadora vendó a Kiba mientras que nosotras nos mezclábamos. Una vez terminado, el Inuzuka comenzó.
Primero, examinó a Tenten y a Temari. Debido a sus respectivos peinados, dedujo que ninguna de ellas era su novia. Prosiguió conmigo. El corte de mi cabellos lo impulsó a seguir. La próxima era Hinata. Pasó largo tiempo inspeccionándola.
— Espera— le pidió.
Se dirigió hacia Aiko. Tocó su pelo. Miré hacia nuestro público; estaban callados pero intentando ahogar la risa. Sorpresivamente, Kiba se volvió. Acarició la mejilla de Hinata y finalmente, se inclinó hacia ella. La Hyuga abrió mucho los ojos. Sin embargo, ante la vehemencia de su amigo, aceptó el beso. Los demás comenzaron a silbar, divertidos.
Aiko, irritada, retiró la venda de Kiba en un fugaz movimiento y se alejó a grandes zancadas. El Inuzuka se separó de Hinata y la miró.
— Lo siento— se disculpó para luego correr hacia la misma dirección que su novia.
La Hyuuga había quedado pasmada.
— Ya, Hinata. Reacciona— Tenten la sacudió suavemente mientras reía.
Luego de aquel suceso, cenamos dangos, lo cual me hizo acordar a Itachi. Al terminar, no pude evitar introducir el palito en mi boca y succionar. Mientras lo hacía, mis ojos vagaron encontrándose, sin intención, con los de Sasuke. Cuando atisbé un brillo lujurioso en su mirada, caí en la cuenta de lo que estaba haciendo y retire el palito de mi boca de inmediato.
Después de cenar, propusieron un nuevo juego. Debíamos dividirnos en dos grupos, de hombres y mujeres, encontrar en el bosque todos los papeles posibles y armar una frase antes que el equipo contrario. El problema era que ya había anochecido.
Durante la búsqueda de tan dichosos papeles, las chicas decidimos dividirnos en grupos de dos para así poder encontrar los papeles más rápido. Junto a Temari, me interné el espeso bosque. A pesar de que yo cargaba la linterna que nos permitía ver, me hallaba mucho más asustada que ella.
— Sakura, cálmate— me pidió ella.
— De acuerdo, de acuerdo— respiré hondo.
De pronto, sentí como alguien me agarraba por la espalda. Grité, totalmente espantada. Oí la tenue risa de Sasuke. Me relajé, sólo era mi hermano.
— Dame esa linterna— Temari me la arrebató de las manos—. Si ustedes van a quedarse retozando, la necesitaré- dicho eso, se alejó llevándose consigo a luz.
A pesar de mis impulsos libidinosos, no dejaba de recordarme que Sasuke e Itachi eran parte de mi familia. Mi hermano me apretó contra sí y mi espalda se pegó a su pecho. Involuntariamente, cerré los ojos y llevé mi cabeza hacia atrás, presa de las sensaciones. Tras unos momentos, Sasuke me tomó de mis caderas y las empujó hacia él. Algo estaba mal allí, podía percibir algo rígido en mi trasero. Me di la vuelta con el fin qué averiguar qué era. Llevé la mano hacia sus pantalones y noté su erección.
Qué inocencia la mía, ¿cómo no me había dado cuenta? Sasuke gruñó ante el contacto. Vaya estúpida. Di gracias a la oscuridad, pues de otro modo él hubiera visto mis mejillas arder.
Sasuke POV
Apenas vi que Sakura había hecho equipo con Temari, busqué a Shikamaru y le propuse conformar un equipo; Naruto me había hablado una posible relación con la rubia. Soportar su pereza había valido la pena. Mientras él estaba con Temari, yo podía disfrutar de mi hermana. A pesar de ser familia, ¡qué (rep:lujuria) sentía! La chica de cabellos rosados me había provocado en la cena; tendría su correspondiente respuesta.
Tenía a Sakura delante de mi. Su mano acarició mi pecho con movimientos descendentes. Se topó con mis pantalones que para esos momentos me apretaban. Solté un gruñido cuando tanteó mi miembro.
— Sasuke…
— ¿Qué?— pregunté con voz ronca.
Ella no contestó. Se limitó a acercase hacia mí y unir nuestros labios; mi erección cobró más fuerza. Su vehemencia me encendía aún más. Mi cuello se vio rodeado por sus brazos mientras que los míos la tomaban por la cadera y la apretaban contra mi cuerpo.
Mi oído captó voces cerca de nosotros. Sakura también las había sentido, pues se separó de mí. La luz de una linterna brillaba a lo lejos.
— Creo que son Sai y Naruto— murmuró.
Agudicé mi oído. Efectivamente, eran ellos.
— Abajo— me ordenó a la vez que me empujaba.
Terminé en el suelo. Sakura se encontraba encima mío. La luz se acercaba cada vez más.
— ¡Sai, ya sólo nos faltan dos palabras!— dijo el rubio emocionado.
— Lo sé, Naruto. Me lo has dicho tres veces ya.
Por unos momentos, permanecieron en silencio. No obstante, Sai volvió a hablar.
— ¿Crees que Sasuke tiene algo con su hermana?— preguntó.
Arriba mío, Sakura se tensó.
— ¿Sa-Sasuke?— tartamudeó el muy imbécil de Naruto.
Es más que evidente que estaba nervioso y aquello no haría más que generar sospechas en Sai. Lo último que quería era que se arme un escándalo en torno a todo esto. Cometer incesto no era propio de alguien decoroso precisamente. Aun vestido podía sentir las uñas de mi hermana clavándose en mi piel.
— ¿Naruto sabe?— inquirió ella algo molesta.
Alcé los hombros y ella se llevó una mano a la frente. Mientras tanto, Naruto decidía qué contestar.
— Pues no, claro que no- más obvio imposible—. ¡Fíjate! ¡Es su hermana!- se rascó la nuca-. ¿Qué te hace pensar eso, Sai? ¿Has visto algo que no debías?
Era tan patético que me daban ganas de reír. Sin embargo, valoré su voluntad.
— Naruto es un estúpido— comentó Sakura por lo bajo.
— Estoy de acuerdo contigo— rodeé su cintura con los brazos.
— Y tú también lo eres por decírselo.
No contesté. Naruto y Sai continuaron hablando pero como ya se habían alejado, no pudimos oír la conversación completa. Sólo esperaba que todo saliera bien.
Sakura POV
Deseaba propinarle un buen puñetazo a Sasuke por contarle nuestras ''aventuras'' a Naruto pero nos escucharían, de modo que desistí. Tan pronto como los dos jóvenes se perdieron en el bosque, me levanté e intenté ubicarme. Maldecí a Temari por haberse llevado la linterna consigo. Joder, no podía ver nada.
— No podrás salir de aquí tú sola— lo sentí detrás mío.
Me encontraba algo furiosa con él.
— Pues entonces sácame de aquí.
— Eso tiene un precio, Sakura— tentó.
Apoyó sus manos en mis caderas.
— No estoy dispuesta a pagarlo— mentí.
Me libré de su agarre y caminé hacia adelante. Cerré los ojos y traté de recordar el camino que había seguido con Temari. Giré a la izquierda; y esperanzada, continué por allí. Oía los pasos de mi hermano detrás mío. Parecía una especie de excitante persecución.
Y por fin conseguí llegar al claro donde estaban las tiendas. Los demás ya se había reunido y estaban armando las frases. El vencedor fue el equipo de los chicos.
[...]
Ya nos encontrábamos acostadas dentro de la tienda y dispuestas a dormir cuando a Tenten se le ocurrió preguntar:
— ¿Qué ocurrió con Sasuke, Sakura?
Me revolví.
— Nada interesante- contesté, mintiendo otra vez—. ¿Con Shikamaru, Temari?— ya que estaba allí, debía recopilar información para Ino.
— Ya sabes, lo de siempre— la voz de Temari me llegó desde el otro lado de la tienda.
— ¿Qué es lo de siempre?
— Besos y toqueteos, ya saben— respondió riendo.
— Vale, vale. ¿Dormimos?— A decir verdad, tenía bastante sueño.
— De acuerdo.
Iba a llegar el silencio, pero no.
— ¿Temari?— Llamó alguien fuera de la tienda.
— ¡Shikamaru!— exclamó la aludida.
Se levantó de sopetón y abrió la tienda.
— Mi tienda está vacía, ¿quieres venir?— le propuso con voz seductora.
Vaya, nunca había visto esta faceta del joven Nara. No pude contener una carcajada; Temari me miró con ojos envenenados. Las demás también tenía expresiones de diversión.
En aquel momento me di cuenta de algo; si la tienda de Shikamaru se encontraba vacía, ¿dónde estaban Sasuke, Sai y Naruto? De allí podría salir algo feo.
Cuando Temari se estaba yendo, apareció Sai. A pesar de que no dijo nada, Hinata y Tenten salieron de la tienda, dejándome sola con él.
ResolReverberación del sol.
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¡Felices fiestas para todos! Ando algo apurada, de forma que no pude revisar el capítulo antes de subirlo como acostumbro normalmente. Es muy probable que ande flotando una incoherencia por ahí, ¡repórtala en un review! También puede haber repeticiones o notas que me dejo a mí misma a veces. Intenté interceptarlas con una mirada rápida pero no sé si eliminé todas.
Muchísimas gracias a todos por leer y por comentar. Gracias por las fuerzas que me regalan.
23/12/2013
