Hola mis queridos lectores. Se que me deben odiar con todas sus fuerza y se que a muchos los perdí y ya no continuaran leyendo esta historia. Sin embargo, aquí estoy nuevamente invitándolos a leerme. Gracias PELUSA-WRITER porque mis fuerzas crecen al saber que al menos tu continuaras con esta historia.
Aquí les dejo
Capítulo 8.
No es cierto
POV Esme
Carlisle había sido muy amable al llevarme a su casa, el y su hermano Edward eran realmente sorprendentes, además de ser realmente hermosos. Edward es un hermoso joven aunque su carácter fuerte me sorprendió algunas veces.
Carlisle me había obligado a prometerle que iría al médico tan pronto me fuera de su casa, ya había pasado tres semanas allí mientras estaba inconsciente y unas cuantas horas después de que me había levantado, y me avergonzaba estar allí tanto tiempo así que decidí irme prometiéndole eso a Carlisle.
Pero primero tendría que ir a mi "casa" para arreglarme, no quería entrar allí, no quería volver jamás a ese lugar, así que buscaría en donde quedarme esta y las demás noches por el resto de mi vida.
Estaba ya a dos cuadras del horrible lugar en donde me maltrataron tanto, me había ido caminando sola, aunque él me hubiera rogado por acompañarme yo no lo podía aceptar. Era una mujer casada y la sociedad solía malinterpretar cualquier cosa, no quería dañar su buena reputación y mucho menos ganarme un problema más con el estúpido de Mathew.
Se supone que el amor no es así, se supone que no te deben hacer sufrir, que debes ser feliz al lado del hombre que amas, entonces por qué me tocaba sufrir tanto a mí, por qué simplemente Mathew no puede ser un verdadero hombre y hacerme amarlo y sentirme amada.
Era horrible tener que pensar en eso cada día de mi vida. Fui increíblemente estúpida al creer que el de verdad me amaba y que sería el hombre de mis sueños, mientras que la realidad, aunque fuera muy triste, era que para él yo era un simple juguete sexual. ¿Dónde se supone que aprendes a tratar a una mujer así? Esto no era justo conmigo.
Me limpie la lágrima que caía sutilmente por mi mejilla. Quería prometerme que esa sería la última lágrima, pero sabía que no era cierto, que esta no sería la última vez que lloraría por ese idiota. Suspire mientras habría la puerta de mi tortura, ojala no estuviera en casa.
- ¿Ho…la…?- pregunté con mi voz quebrada por el miedo a recibir respuesta, pero en lugar de eso solo halle silencio, un silencio aterrador, la casa se encontraba totalmente vacía y las cosas estaban tiradas por todos lados. Mathew había regresado a buscarme y al no encontrarme se desquitó con la casa.
Esto no es justo, ¿Por qué tenía que pasarme esto a mí? Me dirigí a mi cuarto alzando todo lo que me encontraba en mi camino, abrí la puerta y para mi desgracia el también me había buscado allí, mi cama estaba totalmente desecha, la mesa de noche estaba tirada en el suelo, otra lágrima corrió por mi mejilla, como alguien puede ser tan estúpidamente maniático y controlador.
Sabía que tenía que huir lo más pronto posible, antes de que el regresara y terminara de matarme. Sin embargo, no tenía idea alguna de donde ir, este es un pueblo muy pequeño por lo que si me quedo en un hostal los rumores correrían rápidamente y el sabría donde me podría encontrar. No tenía a donde ir, había perdido a todos mis amigos cuando decidí callar, y esto simplemente me tenía desconsolada. Como puede ser posible que alguien te maltrate de la manera en que el lo hace y solo yo tenga que cargar con este inmenso dolor, un dolor que llevo cargando conmigo desde hace 2 años, y que en este tiempo solo alguien ha logrado mermarlo. Y era justamente a él al que quería acudir en este momento, contarle mis temores y que me abrazara diciéndome que nadie nunca más me haría daño. Pero yo tampoco quería que alguien lo dañara a él, y lo primero que haría Mathew si se enteraba que mi corazón tenía un nuevo dueño sería matarlo, hecho que tenía que evitar a cualquier costo. Me encontraba sola, totalmente sola. Mi habitación destruida solo hacía que mi corazón se acongojara más, tenía que huir de allí, huir de él.
Me encontraba sentada en el borde de mi cama pensando en todo esto que me atormentaba, cuando se me ocurrió la idea más maravillosa del mundo. Nadie se podría enterar de la verdad, ni siquiera mi amado Carlisle, pero él y yo saldríamos ganando al final de todo.
Me levanté enérgicamente y corrí en busca de una maleta, la puse sobre la cama y comencé a recoger toda mi ropa empacándola toscamente, después me regañaría por esto, pero ahora esto era urgente. Necesitaba encontrar a Lucy Miller, la mujer más chismosa de todo el pueblo y hacer que ella creyera que me iría de allí por el dolor que me había causado amar a Mathew, no me importaría tener que contarle toda la verdad sobre ese asqueroso, si con esto lograba que ella regara el chisme de mi partida. Cosa que no haría en realidad, iría a casa de Carlisle y le pediría posada por unos días. A él tendría que contarle todo con pelos y detalles, para que entendiera el motivo de mi "partida". Sin embargo mi verdadera misión era enamorarlo, hacer que sus ojos solo se fijen en mi.
Estaba casi saltando de emoción cuando lo sentí, corrí directo al baño y devolví completamente la deliciosa comida que había preparado él para mí. Inmediatamente recordé las palabras de mi madre, Esme, dame un nieto lo más rápido que puedas querida, tu sabes cuan grande es mi deseo de ser abuela. No, ese no podía ser el motivo de mis mareos. No era justo que ahora que pensaba ser feliz, esto me estuviera pasando.
Necesitaba salir de dudas, y para eso debía correr e ir al médico.
Bueno eso a sido todo por hoy! Espero que les guste.
Ya saben que estaré esperando sus R&R que son los que me dan fuerzas para seguir!
Besos
Zama!
