Dragón Ball pertenece a Akira Toriyama quien creo todos los personajes aquí mencionados.

CAPITULO 10: FUTURO.

Mientras tanto en el otro mundo, un grupo de guerreros no se podían encontrar de mejor humor.

"Lo sabia… Bulma no nos abandonaría a nuestra suerte".

Yamsha comentaba su buena fortuna.

"Así parece ser… ahora tenemos que regresar".

Un serio Ten Chin Han comento, aun que se podría decir que se encontraba feliz, su personalidad no le permitía demostrarlo, sin embargo su compañero y mejor amigo Chaoz era otra cuestión, el y Krilin se encontraban literalmente saltando de felicidad, entonces Krilin recordó algo importante.

"Pero… que pasara con Goku".

Un Goku con su eterna sonrisa no parecía estar preocupado por su situación, muy por en contrario se podía decir que se encontraba feliz por sus amigos.

"Esta bien Krilin".

El pequeño no estaba muy seguro que esas palabras fueran verdad, todos sabían que al morir por causas naturales Goku no podría ser revivido, pero eso no hacia menos dolorosas las cosas. Ellos habían pasado por mucho juntos, Goku era sin dudas su mejor amigo y ahora aquí estaba el abandonándolo a su suerte.

Krilin no era el único con sentimientos encontrados, todos los ahí presentes se encontraban en la misma situación. Claro todos menos Vegeta, a él no le importaba en lo mas mínimo que Kakarotto se quedara muerto, de echo ya se dirigía hacía el camino de la serpiente, cuando escucho a Kaio Sama hablar.

"Goku porque no vas con ellos… verdad que es una buena idea".

"Pero Kaio Sama yo estoy muerto como voy a ir con ellos".

Un Goku exaltado por el tonto comentario del dios, le gritaba lo evidente.

"Vamos Goku… le pediremos a Enma que te permita ir por un día".

Un serio Dios los observaba desde atrás de sus lentes negros, mientras inclinaba un poco la cabeza haciendo que estos brillaran cuando un ligero rallo de luz los alcanzó.

Un Goku sumamente exaltado y casi gritando parecía mas feliz de lo habitual.

"Es cierto aun podemos hacer eso".

No espero mas la respuesta de sus compañeros, prácticamente arrastro a todos los presentes con el, mientras hacia la tele transportación para llegar rápidamente con el guardián del otro mundo.

Mientras en el templo sagrado una Bulma acompañada por su hijo se despedían de Gohan.

"Entonces iras a visitarnos luego… saluda mucho a Milk, sé que estará muy feliz de verte".

Una muy sonriente Bulma le decía, y le daba un abrazo de despedida.

"Claro… ahora solo quiero ir a verla, debe haber sufrido mucho".

Gohan agacho un poco la mirada, después de todo, él fue el causante de todo ese dolor en su madre. Sin mucho más para decir, dedico una mirada de despedida a su maestro, y despego con rumbo a la montaña Paoz.

"Mama, vamos a espera a Papa y los demás".

Trunks interrogaba a su madre, después de todo el nerviosismo que sentía, no podía esperar más para ver a su padre, su verdadero padre.

A pesar de a verlo conocido en otra época, era cierto que ese Vegeta no era como tal su padre, así como aquella Bulma no era su madre, eran las mismas personas, la misma sangre y la misma esencia, pero no era ella. Un sin fin de situaciones habían cambiado su carácter y actitud así que seria interesante conocer a su verdadero padre.

"No… es mejor regresar a casa".

Bulma contesto seria, incluso denotando un poco de tristeza en sus palabras. Ella lo había revivido y claro que deseaba verlo y tenerlo a su lado hasta el final de sus días, pero siempre supo algo. Vegeta es un espíritu libre, no importa de que manera trate, jamás podría obligarlo a permanecer a su lado, si no era lo que el deseaba, ella no estaba segura que quería Vegeta ahora, así que seria menos doloroso, si partían ahora a la corporación, así si el no desea estar a su lado simplemente nunca llegaría y ella podría pretender que seguía muerto.

Trunks no estaba seguro de entender a su madre, a pesar de todas las ganas que tenia de verlo a él, e incluso de conocer a los demás guerreros, no pudo mas que asentir, después de todo ella era la persona mas importante en su vida, él le debía respeto a su decisión, así que sin decir nada, solo la cargo y volaron rumbo a casa, dispuestos a esperar que su padre regresara por su propia voluntad.

Piccolo solo se dio media vuelta e ingreso al palacio seguido por Dende y Mr. Popo.

En el otro mundo.

Todos los guerreros, Kaio Sama y sus queridas mascotas incluidas, se encontraban frente a Enma explicando la situación.

"Entonces, quieres que le de permiso a Goku de ir a la tierra".

"Efectivamente Enma, creo que será una gran oportunidad para el".

Decía un Kaio tratando de convencer al otro dios.

"Si tu así lo crees no tengo nada que decir, puede ir".

Goku y todos sus amigos saltaban de alegría, corrió a abrazar y agradecer a Kaio y prometió regresar pronto, después arrastrando una vez mas a sus amigos, hiso la tele transportación al lugar en el que sentía el ki de Piccolo.

Los pobres Dioses que se encontraban presentes, solo pudieron comenzar a sudar y reír con el comportamiento de Goku, después Kaio Sama se despidió y seguido de sus fieles mascotas emprendió el camino de regreso a casa.

Inmediatamente después en la tierra, más específicamente en el palacio celestial, Goku y compañía aparecían espantando a los presentes.

"Demonios Goku siempre tienes que hacer eso".

Un molesto Piccolo recriminaba a Goku entonces reacciono, que hacia el aquí, desde que partió del planeta del Dios, supo que los demás no tardarían en volver a la tierra, pero Goku ¿que hacia el con ellos? lo observo un poco mas detenidamente, pudo ver su aureola aun sobre su cabeza por lo que no se encontraba vivo.

"Lo siento Piccolo es que estoy tan contento, ahora me voy tengo que ver a Milk".

Y desapareció una vez más, esta vez con rumbo hacia el ki de su hijo. Apareció frente a el mientras aun se encontraba volando, le explico los últimos sucesos y Gohan se mostro feliz mientras continuaban volando rumbo a su antigua casa.

Vegeta ni siquiera volteo a mirar a los guerreros restantes, por lo que a el respecta no quería volver a verlos, solo despego en silencio rumbo a la corporación que en algún momento considero su hogar, mientras pensaba porque esa inútil mujer no lo había esperado.

En tan solo unos minutos Goku y Gohan ya estaban frente a su casa, decidieron sorprender a Milk, así que buscaron su ki, la sintieron como siempre en el patio trasero haciendo algunos deberes, rápidamente se dirigieron hacia esa dirección.

Milk se encontraba distraída, estaba pensando en que Bulma y Trunks ya deberían haber regresado del espacio, un mes más de lo planeado ya había pasado y eso la preocupaba, tal vez algo les pasó. Seguía perdida en sus pensamientos cuando escucho unos pasos acercarse, totalmente asustada y nerviosa se giro lentamente para observar a las personas que se acercaban.

No podía creerlo su hijo y su esposo estaban ahí frente a ella, estaban regalándole sus grandes sonrisas, la voz de su hijo la saco de su asombro e incredulidad.

"Hola mama".

Eran ellos, habían regresado, sin dudarlo mas corrió hacia ellos, los abrazo y estrujo fuertemente.

"Hola Milk".

"Mama me haces daño".

No pudo mas y se echo a llorar en sus brazos, jamás pensó el volver a verlos y aquí estaban frente a ella, rápidamente se seco las lagrimas con su mandil, mientras todos ingresaban a la casa para un merecido rencuentro.

Se sentaron a la mesa, mientras Milk les servía de comer, no era necesario que lo pidieran, ella los conocía a la perfección.

Mientras terminaba de servir los platos, Gohan explico la situación, sintió como una lágrima resbalo por su mejilla Goku estaría solo un día, forzó una sonrisa y contesto.

"No importa es mejor que nada".

En el templo los demás guerreros se despedían y partieron hacia sus destinos, Ten y Chaoz se fueron a las montañas en las que antiguamente solían vivir. Mientras Krilin convenció a Yamsha de ir con el a Kame house, después de todo a donde mas podrían ir.

Vegeta Volaba a una velocidad bastante baja, mientras un sin numero de preguntas cruzaban por su mente, la principal, porque no lo esperaron, no tenia respuesta, pero la averiguaría.

Siguió pensando en la repuesta, y si la mujer ya no lo quería a su lado, él no le rogaría, pero si se había atrevido a estar con otro hombre, el pobre tonto que se atrevió a tocar lo que alguna vez fue suyo, recibiría la peor de las muertes.

Así siguió por algunos minutos volando y pensando, después de un rato al fin pudo distinguir la ciudad, se veía que aun estaban reconstruyéndola, los edificios estaban a medio terminar, no le dio mucha importancia y siguió su rumbo.

Aterrizó en el jardín, y volteo hacia todos lados, se veía muy diferente, ahora solo se encontraba el edificio principal, ni su cámara, ni ningún otro edificio que algunas vez ocuparon el amplio jardín se encontraban ahí, sonrió un poco al no ver esos fastidiosos animales que solían tener de mascotas los padres de Bulma.

A paso lento pero firme se dirigió a la casa, estaba satisfecho de no sentir ningún otro ki, que el de su hijo y Bulma, no dio más de tres pasos cuando Trunks salió a recibirlo.

Él lo sintió llegar y no dudo en salir a su encuentro, sabia lo que significaría para su madre su regreso, incluso lo que significaba para el mismo.

Se observaron mutuamente, ninguno dijo una palabra pero una gran sonrisa adorno el rostro de Trunks, cuando casi imperceptiblemente Vegeta sonrió de medio lado y asentía con la cabeza en señal de orgullo, no tal vez no orgullo pero si reconocimiento.

"Y bien me dejaras pasar".

Trunks no esperaba esas palabras, si bien eran mas una orden que una solicitud, se hiso a un lado mientras lo seguía al interior de la casa.

Llegaron a la cocina y Trunks sin saber que decir o como romper el hielo, le ofreció de comer, Vegeta lo miro y asintió pero el mismo se acercó al refrigerador y saco la mitad de la comida del mismo, acto seguido la deposito en la mesa mientras se sentaba a comer.

De nuevo ese silencio que a Trunks lo ponía tan nervioso, no sabía como actuar con su padre, en esos momentos ambos eran unos completos desconocidos, si solo su madre estuviera presente, pero no ella se había ido a su habitación diciendo que no se sentía bien.

"Acaso tengo algo en la cara".

Las secas palabras de Vegeta lo sacaron de su pensamiento, no pudo evitar sonreír, era casi lo mismo que su padre de la otra dimensión le dijo al conocerlo, tal vez no serian tan diferentes como pensó.

"No… es solo que nunca antes te había visto, yo no quería incomodarte, discúlpame no volverá a pasar"

Sin saber porque Trunks se encontraba hablando sin sentido, su padre lo ponía muy nervioso y hubiera seguido hablando de no ser por la interrupción.

"Hablas demasiado".

"Lo siento".

Decía con un poco de rubor en sus mejillas, mientras bajaba la mirada.

"También te disculpas demasiado… espero que al menos seas un buen oponerte, te veré mañana para entrenar y veremos que te enseño el inútil hijo de Kakarotto".

Eso ya era un gran avance, estaba pidiéndole entrenar con el, bueno mas bien había sido como una orden, pero era un comienzo.

"Esta bien".

Era lo único que podía decir ya no quería hablar de mas y molestarlo.

Vegeta acabo de comer, se levantó y camino rumbo a las escaleras del segundo piso.

"Ya que la inútil mujer no es capas de recibirme como es debido, supongo que las habitaciones se encuentran donde mismo".

Trunks asintió con la cabeza, no queriendo hablar para no reclamar el insulto a su madre, mañana en el entrenamiento, se ganaría el respeto de su padre para el y su madre, lo observó subir las escaleras y desaparecer de su vista, mientras miraba el desastre que creo en la mesa, suspiro y se dispuso a limpiarlo, lo ultimo que necesitaba era a sus padres peleando, y sin duda su madre se encontraría muy molesta si miraba ese desorden.

Vegeta llego al segundo piso de la casa, sintió el ki da la mujer en una habitación, justo en la de enfrente detecto el olor de su hijo, asiéndolo notar que esa seria suya, tonta mujer él ya había echo un gran sacrificio al llegar hasta un lugar donde no sabia si era bien recibido, y ella esperaba que le rogara, se rio en sus adentros, definitivamente algunas cosas nunca cambian y jugarían a ver quien es mas orgulloso, el definitivamente no pensaba perder.

Paso de largo la habitación de la mujer, haciendo mas ruido de normal, sabia que estaba atenta así que decidió anunciarse, ingreso en la habitación continua y cerro la puerta con un gran portazo, la observó era sencilla pero tenia lo indispensable, se sentó en la cama y se dispuso a descansar.

En la habitación de el lado una muy agitada y nerviosa Bulma escuchaba atentamente y se sintió decepcionada que él se marchara a otra habitación, que se creía ese principito que ella le rogaría, pues no le daría el gusto, se dejo caer pesadamente en la cama mientras intentaba dormir.

Varias horas después se dio por vencida, no lo lograría estando el a tan solo unos pasos, sus pensamientos la invadieron una vez mas, él había regresado a la corporación por su voluntad, señal de que quería quedarse ahí. A pesar de sus pensamientos negativos de que él había regresado, pero no estaba interesado en ella se levanto de la cama.

Estando de pie se observó al espejo y se cepillo su desordenado cabello, se coloco una bata y decidida a enfrentar sus miedos camino fuera de su habitación, abrió sigilosamente la de su hijo observándolo dormir unos minutos para después cerrarla y dirigirse hacia su verdadero destino.

Cruzo el pasillo y lentamente abrió la puerta de la habitación en la que escucho a Vegeta, casi se cae de espaldas cuando lo miro de pie junto a la ventana como si la hubiera estado esperándolo.

"Debo decir que tardaste menos de lo que pensé".

Maldito arrogante, no ella no perdería la batalla tan fácilmente.

"No sé de que hablas solo vine a ver si te encontrabas bien".

De acuerdo sus palabras no tenían sentido, maldito Vegeta que siempre la ponía nerviosa, él lo noto y sonrió de medio lado.

"Como digas… pero ambos sabemos lo que buscas aquí".

Y continúo observando por la ventana.

Al menos eso le pareció a Bulma, en realidad estaba observando su reflejo, junto al de ella en el cristal, estaba tan hermosa como la recordaba, aunque claramente había cambiado, no solo su cabello era diferente, se notaban algunos signos de le edad y ciertamente se veía mas delgada, tal vez a consecuencia de la vida que llevo, pero aun así su figura no era para nada despreciable, sonrió con malicia esa noche reclamaría lo que es suyo.

Bulma lo observo dar media vuelta para encararla, definitivamente no cambio en nada, solo un tenue brillo en sus ojos que no reconoció, por lo demás era exactamente como lo recordaba.

Vegeta camino hacia ella hasta estar solo a un paso.

"Bien, aquí me tienes".

No pudo mas que analizar sus palabras, ella sabia que cada simple frase que el utilizaba tenia toda una connotación detrás, siempre había sido así, lo pensó por un momento, aquí me tienes, que seria lo que quería decir, sonrió al darse cuenta, ella lo había revivido y el esperaba saber el motivo, claro que no lo preguntaría solamente.

Sintió como sus mejillas se coloreaban de carmesí, dejaría las palabras de lado, entre ellos nunca fueron necesarias, lentamente dio el paso que los separaba, y junto sus labios con los de él, no pudo soportar la felicidad que la embargo cuando el la correspondió.

Todo parecía seguir tal como hace veinte años, entre ellos los hechos siempre fueron lo principal, se demostraron que a pesar de los años y la distancia algo los seguía uniendo, algo que ni ellos entendían pero que no por eso dejaba de existir.

A la mañana siguiente Bulma despertó en un cuarto y una cama que no eran suyos, estaba sola, no esperaba otra cosa, en su tiempo juntos, fueron muy raras las ocasiones en las que despertó y Vegeta aun estaba a su lado.

No pudo evitar sentirse feliz, el no solo regreso a su casa, también le demostró que quería estar a su lado, sus caricias lo gritaron más fuerte que cualquier palabra.

No sabia la hora pero podía ver los rayos del sol entrando por la ventana, este amanecer significaba mas para ella que ningún otro, era un nuevo día en su vida, vida que ella misma acababa de corregir, no, era mas que eso ella reconstruyó su futuro.

NOTAS DE BUNNY

Quiero llorar al fin se acabó, dedique muchas horas a esta historia y en especial al final, me costó mucho trabajo no quería nada cursi, además quería dejar abiertas las posibilidades a la imaginación, como dije desde el principio lo único que quería era lograr un verdadero final feliz para Bulma.

Creo que para ser la primera historia que escribo no solo de Dragón Ball sino en mi vida no estuvo tan mal.

Muchas gracias a las personas que la leyeron sobre todo como siempre a Beto33 por su apoyo y consejos "eres el mejor", lamento que fuera una historia corta pero por ser la primera no quería complicarme mucho tal vez después me anime y haga algo mas complejo.