Kakashi reapareció donde su equipo estaba, ellos ya estaban recogiendo la vajilla que Lilly les había prestado para el día. Una vez que la canasta estaba lista continuaron con la misión, encargándose de las últimas trampas que estaban escondidos en la parte más profunda del bosque. No era necesario hacerlo, pero sintieron que era su labor desarmar todas las trampas para que en el futuro los granjeros no tuvieran ningún problema. Además Tsunade de seguro tendría sus traseros colgando de las paredes de su oficina si no hacían la misión de manera correcta. Kakashi se estaba fastidiando y estaba ansioso porque la noche llegara, después de todo su pequeño encuentro que tuvo con Anko lo había dejado con ganas de probar más de ella. Y por la forma en que el lugar lucía las trampas de seguro estarían listas para antes del atardecer. Kakashi estaba más que feliz de dejar la villa y arreglar otro encuentro con su supervisor.
Hablando de... Él miró hacia el árbol donde la había dejado con una semimasticada bola de arroz en una forma inusual en su boca. Espero que no la haya asqueado, pero después de ESO de seguro lo dudo. Se rió entre dientes recordando la pequeña maniobra de ella sobre su miembro con su boca. La simple mención lo hizo endurecerse, estaba agradecido que ninguno de sus estudiantes estuviera cerca y con un pesado suspiro maldijo el sol por no ponerse aun.
Naruto estaba brincando de árbol en árbol, asegurándose de que no habían dejado trampas. Lo seguían Sakura y Sasuke, cada uno con dos kunais uno en cada mano y tratando lo mejor de no caer en ninguna de estas trampas que estaban escondidas entre las ramas de los árboles. Las restricciones que Tsunade les había dado estaban molestando a Naruto, si solo tuvieran la oportunidad de usar las habilidades básicas, ellos quizás ya hubieran terminado antes de la hora del almuerzo. Maldita esa vieja y su forma paranoica de hacer las misiones. Pensó el rubio lanzando un kunai al árbol más cercano de su derecha y cortando un pequeño cable que sostenía tres cuerdas, cada una con un kunai envenenado en la punta.
Finalmente el atardecer llegó y Kakashi era el hombre más feliz sobre el planeta, no solo habían terminado la misión, ahora estaba libre para ponerse al día con Anko y hacerla pagar por ser demasiado tentadora. El equipo se encamino hacía la ciudad donde los ciudadanos le agradecieron y los despidieron desde sus puertas. Sakura estaba un poco decepcionada porque no había tenido la oportunidad de comprar el sombrero vaquero que quería y Naruto estaba a punto de llorar cuando olfateo los últimos residuos de comida de los ya cerrados restaurantes. Kakashi caminaba con pereza como acostumbraba pero con una clara sonrisa impresa en sus labios. Lilly los estaba esperando en el pórtico de su cada, meciéndose sobre su silla con ambos brazos cruzados sobre su pecho y sonriendo. Los cuatro ninjas la saludaron y se detuvieron en el pórtico para que así pudieran informarle de su éxito en la misión.
-Señora Summers, hemos terminado de limpiar el campo. Usted y el resto de los pueblerinos ya pueden continuar su plan de expansión. Así que si no hay nada más en que ayudarles aquí, tomaremos nuestras pertenencias y dejaremos el pueblo.
-¡¿Qué?! ¿Te refieres ahora?-. gritó Naruto mirando de reojo al cielo estrellado.
Kakashi asintió y miró devuelta a Lilly, quien se mantuvo ahí meciéndose en su silla sonriendo. Kakashi estaba listo para caminar por la puerta frontal cuando escuchó un par de pasos acercándose a él, Lilly ya estaba a su lado cuando miro para ver de quien se trataba. Ella lo miraba directamente a su ojo perezoso y se inclino en gratitud, Kakashi sonrió y con un saludo entró a la casa. Él estaba subiendo las escaleras cuando sintió un escalofrío en su espalda. Sabiendo de que se trataba una gota de sudor se resbalo por su nuca y giro su cabeza lentamente para mirar a sus estudiantes. Si las miradas mataran Kakashi estaba seguro de que quedaría en deuda con el fantasma de la muerte. Naruto estaba en la puerta frontal con su puño derecho temblando de ira y Sakura estaba casi igual pero sin el puño. Kakashi suspiró y bajo los pocos peldaños que había subido.
-¿Ahora qué?
Naruto señalo la mesa y lo que estaba encima de ella que eran diferentes clases de comida, humeando su delicioso aroma y esperando ser comido. Kakashi miró la mesa y luego a sus estudiantes y nuevamente a la mesa. Frunció el cejo y dejo un pesado suspiro escapar de sus labios. No estaba de humor para lidiar con sus tres hambrientos estudiantes, y bueno… él sabía de sobra de lo que serían capaces de hacerle si intentaba interponerse entre una deliciosa comida y ellos. Kakashi estaba a punto de subir las escaleras y tomar sus cosas para el camino de vuelta a Konoha cuando sintió una mano sobre su hombro derecho, ni siquiera necesito ver para saber que era la mano de Lilly. Suspiró y camino hacia la mesa y tomar asiento a lado de Naruto. Kakashi se cruzó de brazos, molesto miro a sus estudiantes. No dejo que su enojo se mostrara en su rostro, en vez espero con una falsa paciencia su turno para tomar una pieza del pollo asado que estaba en el centro de la mesa. De esto es de lo que no tengo hambre.
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Anko salió del bosque sonriendo por la buena respuesta que Kakashi le había dado hacía un par de horas. Estaba complacida de que siguiera interesada en ella tanto como ella en él. Anko camino por primera vez en la calle principal de la villa. Se suponía que tenía que estar escondida toda la misión, pero ahora esta ya había concluido y no estaba de humor para esconderse más. En vez de eso decidió tener una comida decente en 24 horas y después de eso tener un poco de diversión si por pura casualidad había un lugar donde divertirse para empezar. La nariz de Anko percibió un aroma inconfundible que hizo su hambre incrementar, no sabía que era ni le importaba. Corrió lo más rápido que sus piernas le permitieron al origen del aroma. No estaba segura si era comestible pare empezar o que ingredientes tuviera, lo único que su nariz pudo reconocer era el aroma de azúcar derretida.
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Kakashi terminó el ultimo mordisco del maíz dulce que Lilly hizo para ellos y suspiro una vez que notó que ya era demasiado tarde para dejar la aldea y llegar seguros a Konoha. Para un Jounin no significaba nada hacer ese viaje, era como el pan de cada día. Pero un grupo de cuatro atraía demasiada atención y su equipo, aunque ellos tenían más habilidades que varios genins de la villa, no estaba seguro que pudieran hacerlo en una pieza. Después de todo Orochimaru estaba detrás de Sasuke, y diablos que él sabía esto. Tsunade siempre estaba recordándole esto, además de cuidar muy bien al último sobreviviente del clan Uchiha. Él no necesitó decirles sobre el hecho de que tendrían que salir hasta el día siguiente en la mañana, de alguna manera sospechaba que había sido parte del plan de Naruto. Kakashi agradeció a Lilly por la comida y se levantó, caminando hasta la puerta principal. Si él iba a quedarse otra noche ahí, mejor tener algo útil y entretenido que hacer.
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Anko estaba comiendo su tercer tazón de lo que fuera que el lugar le estaba sirviendo cuando sintió las miradas sucias sobre ella. Ella sabía que por la forma en que vestían las personas ahí que su ropaje llamaba demasiada atención ahí, especialmente de los "caballeros" en el bar, pero a ella le gustaba su ropaje justo como era así que los demás podían irse y joderse con su forma "decente" de vestirse y meterse en sus propios asuntos que en los de ella. Anko picoteo la superficie del tazón, era azúcar endurecida en el tope y debajo de este había sopa de pollo, vegetales y algo de curry. Era una forma extraña de mezclar y preparar pollo pero ella amaba la parte del azúcar. Con ambos palillos rompió la superficie y se la comió en dos pedazos. Sus dientes estaban teniendo problemas al masticar el dulce pero Anko ya estaba más que acostumbrada a mascar cosas duras. Como él. Tosiendo por el súbito truco sucio que su mente le había jugado ella agarró el vaso de agua que tenía sobre la mesa y lo bebió para amortiguar la tos.
Todas las personas la miraron con gran interés, ella estaba roja y tosiendo como un maniaco. Bebió toda el agua de su vaso y rogó por más, la mesera le pasó una jarra llena de agua fría. Anko la bebió en el segundo que la tuvo pero la tos no parecía desaparecer, ella se las ingenió para escupir el pedazo de dulce fuera de su garganta y después preguntó por el sanitario. Sorprendida la mesera le señalo la puerta del fondo del bar. Anko caminó hasta el baño, ignorando las miradas que la siguieron hasta que se metió en el cubículo. Se miró en el espejo, seguía roja y todo su cabello revuelto por la sofocación. Abrió la llave y con ambas manos se mojo el rostro, luego se miró nuevamente en el espejo, el sonrojo se estaba disipando pero sus mejillas seguían un poco rosas, así que se rocío nuevamente el rostro con agua fría. Se arreglo el cabello después de unas grandes bocanadas de aires y por fin salió del sanitario.
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Kakashi salió fuera del bosque, profundamente decepcionado por no encontrarla en su campamento. ¿Dónde podrá estar? Caminando con ambas manos en los bolsillos de su pantalón y mirando a cualquier posible dirección donde ella podría estar. Intento olfatear su olor de lavanda pero todos los restaurante infestaban el lugar con sus propios olores. Kakashi sabía que ella probablemente estaría teniendo una comida decente en alguno de esos lugares pero la pregunta era ¿en cuál? Intento buscarla en los primeros dos de la calle principal pero no había señal de ella dentro. Kakashi estaba a punto de entrar al tercero cuando alcanzo a escuchar a un par de señoras grandes hablando. No le importó lo que esas dos decían hasta que sus oídos escucharon dos palabras claves "ruidosa" y "redes". Sonrió y usando sus habilidades de espía escuchó el resto de la conversación.
-No puedo creer cuanto una mujer puede comer.
-Se comió tres tazones, pero lo más extraño era su vestimenta.
-Si, traía redes en vez de una blusa debajo de su abrigo ¿Lo viste?
-¡¿Qué clase de mujer era esa?!
La clase de mujer capaz de hacerlas ver sexy. Kakashi vio la dirección de donde las dos señoras habían salido y sin dudarlo corrió hacia el restaurante.
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Anko estaba limpiando unas cuantas gotas de agua que quedaron ocultas en su rostro, y una vez más todas las miradas sobre ella. Ella no le importo y caminó hasta su mesa. Sacó la silla y se sentó, mirando a su tazón, intentando ignorar todas esas miradas pero fallando en eso. Casi todos ahí verificaban cada movimiento que ella hiciera, con que mano tomaba los palillos, la forma en que respiraba, la forma en que se hacía adelante para comer. ¡Bola de acosadores! Mirándolos con despreció, ellos sintieron su ira y miraron hacia otra dirección. Anko sonrió y continuo con su comida que ya estaba un poco fría para cuando regresó. A ella esto no le importó y con un rápido movimiento pasó todo el contenido del tazón a su boca.
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Kakashi entró, buscando a Anko en cualquier lugar que estuviera. Un mesero lo recibió, preguntándole si estaba solo o si estaba esperando a alguien, Kakashi comprobó de reojo un abrigo de color café claro y sonrió.
-¿Señor?
Kakashi parpadeo y se dio cuenta que había dejado al mesero esperando, se disculpo con una pequeña reverencia.- Alguien ya está esperando mi llegada-. Bueno más o menos… se rascó su nuca y se acercó al lugar donde el abrigo café claro y una cabellera violeta permanecían. Anko le estaba dando la espalda y por la forma en que se movía él sabía que estaba comiendo. Estaba a punto de poner su mano derecha sobre su hombro derecho cuando ella se estiró con los palillos en su mano derecha. Dichos utensilios lo picotearon un poco debajo de su cintura, Kakashi entró en pánico y se hizo a la izquierda para evitar cualquier contacto mayor. Anko giró su cabeza a su izquierda confundida y vio un perturbado Kakashi. El permaneció ahí, mirándola con una pequeña sonrisa dibujada en sus labios pero aun sorprendido por el picoteo de hace unos segundos. Kakashi tomó un gran respiro y señalo a la silla a lado de Anko, ella sonrió y asintió.
-Entonces, ¿qué tan bueno soy entrenando mi equipo?-. Tomando asiento y posando su codo izquierdo sobre la mesa.
-Nada que no haya visto ya-. Picoteando el tazón con un palillo y mirándolo directamente a su ojo perezoso.
La mano izquierda de Kakashi estaba sosteniendo su rostro, mientras la observaba con gran interés. Anko empezó a sonrojarse por la atención que él le daba, miró al tazón y luego a su mano derecha, evadiendo el contacto visual. Kakashi sonrió por su ansiedad pero continuo mirándola, intentando conseguir que sus ojos se vieran. Ella estaba jugando con las sobras con sus palillos cuando sintió la mano de derecha de él posarse sobre su rodilla. Ella verificó que nadie alrededor los estuviera viendo, una vez que comprobó que todos los demás estaban en sus propios asuntos ella le devolvió una mirada muy furiosa.
-¿Qué crees que estas haciendo?-. Exigió con voz baja pero firme.
Kakashi se encogió de hombros y continúo mirándola sin mover ni un solo centímetro su mano derecha. Anko se estaba poniendo histérica por la forma en que iba la situación, le miró y suplico con los ojos que parará. El solo sonrió sin apartar la vista, una pequeña chispa aparición en su ojo. No… no se atrevería, no, ¡NO! Ignorando sus súplicas la mano subió hasta alcanzar su muslo y tocó el material con el que estaban hechas sus redes. Anko tembló por su toque e intentó permanecer calmada, comprobando si alguien estaba viéndolos pero nadie parecía importarle.
-¿Intentas que nos agarren?-. Gimoteó en voz baja lanzándole una mirada mortal.
Anko intentó levantarse pero en ese mismo instante el se acercó, su mano derecha abandonando su muslo para posarse sobre su hombro derecho. Ella miro a su mano después al dueño de esta. Kakashi estaba sonriendo ampliamente, ella estaba a punto de preguntar que estaba pensando cuando su mano izquierda se colocó en la misma posición que su mano derecha había ocupado segundos antes. Anko estaba inmovilizada, capturada por una mano derecha que la sujetaba con firmeza sin ser tan severo, sintió un ligero apretón sobre su hombro señal de que ella estaba perdida.
-Vas a pagarme todas esas veces donde me prendiste y me dejaste desamparado, dulce adicta.
-Pero que-
Antes de que pudiera terminar su oración él ya estaba acariciando su muslo izquierdo firmemente sobre las redes, sus dedos viajaban todo el camino hasta arriba, deteniéndose de vez en cuando para masajearla más fuerte. Anko se estaba mordiendo sus mejillas por dentro, intentando que ningún ruido saliera de su boca, se sobresaltó cuando sintió su dedo índice acercándose a su entrepierna. Le miró con ojos suplicante pero él los rechazó y con una mirada maligna continúo tocando su muslo izquierdo. Anko estaba a punto de gritar cuando sintió su dedo medio acariciando su entrada, presionándolo sobre la tela e intentando entrar a toda costa. Kakashi estaba intentando entrar con todo y tela, asegurándose de tocar cierto punto mientras miraba con gran deleite las graciosas pero sensuales expresiones que su compañera hacía para evitar que cualquier sonido escapara de sus labios.
Su índice se unió al medio y ambos dedos empujaban la entrada, moviéndose de atrás hacia delante mientras dibujaban con gran acierto sus labios íntimos. Los dos dedos estaban presionando cada vez más fuerte mientras se deslizaban por toda la entrada. Kakashi sabía que aunque ella se estuviera humedeciendo, también se estaba acostumbrando al movimiento. Intentó que ambos dedos fueran en direcciones opuestas y presionaran a destiempo, pero ella ya no hacía nada más que morder suavemente su labio inferior mientras respiraba tranquilamente. Él quería verla vuelta loca y que le suplicara por más. Así que deslizó su dedo índice y apartó las bragas, dejando su intimidad expuesta debajo de la mesa. Anko sintió un corto circuito en su espalda una vez que sintió su dedo medio tocando su expuesto clit, se mordió más fuerte el labio inferior haciéndolo sangrar ligeramente de los bordes.
Kakashi estaba complacido después de ver su rostro hacer esas caras raras. Lo hizo sentir travieso y continúo tocando esa parte de ella pero en círculos y presionando de vez en cuando pero ella empezó a recuperar su respiración habitual. Maldición si que es rápida. Comprobando que estaba tomando el control de si misma una vez más. Bueno… tú lo pediste. Introdujo su índice, ella dio un grito ahogado y gimió suavemente. El verifico sus alrededores y comprobó que seguían sin ser advertidos, sonrió y continúo su pequeño juego. Anko se estaba acostumbrando cuando el dedo dentro de ella empezó a moverse de arriba hacia abajo. Ella intentó de todo para lucir calmada pero no tenía esperanza, el se la estaba tirando por así decirlo y no podía hacer nada más que disfrutarlo. Ella descansó su cabeza sobre la mesa, mirando a Kakashi quien seguía ahí, sin apartarle la vista mientras sonreía.
Su dedo la estaba acariciando lo más lejos que podía, haciendo unos cuantos giros cuando lo jalaba y presionándolo en sus paredes de vez en cuando. Ella estaba sudando y en ocasiones gimiendo suavemente, él no podía estar más complacido. Continuamente él verificaba que el resto de las personas no los estuvieran viendo, pero como sospechaba eran un poco ingenuos para entender que estaba pasando en la última mesa del lugar. Kakashi observó a la desesperanzada Anko y se le acercó a su oído.
-Esto esta lejos de terminarse, Anko-. Suspiró sobre el oído derecho de ella y en ese mismo instante introdujo su dedo medio a fondo para hacerle compañía al índice.
Los ojos de Anko casi se salían de su rostro de la sorpresa, intento con gran esfuerzo calmarse pero era inútil, necesitaba gritar. Sintiendo eso él la silenció con su mano derecha.
-¿Intentas que nos agarren?-. Imitándola continuo acariciando su intimidad.
Los dedos de Kakashi ya estaban bastante húmedos, pero los había dejado introducido de forma completa, después de todo quería hacerla venir en su mano. Hora se sacar las armas grandes. Sacó su mano izquierda a esto ella le miro confundida pero obtuvo su respuesta una vez que vio que él guante de este depositado en su regazo. De esto hablaba. Introduciendo ambos dedos ahora si con toda su extensión. Anko pensó que se iba a desmayar por el placer contenido que él le brindaba y en su desesperación mordió su mano derecha para sofocar sus gritos. Kakashi dejo salir un pequeño quejido y se acerco a su oído derecho una vez más.
-Esa clase de comportamiento necesita ser castigada.
Y con eso intento abrirla con sus dos dedos dentro de ella, haciéndola sacudirse en placer por el toque tan abrupto. Después de esto, subió sus dedos hasta donde podía, acariciando con las puntas e intentando buscar lo que no había podido la noche anterior por las constantes distracciones que había tenido. Kakashi sonrió maléficamente cuando encontró lo que buscaba y con un movimiento rápido empezó a tallar ese punto fuerte y rápido. Anko intentaba liberarse pero la mano derecha de Kakashi se lo impidió. Sintió que ella estaba a punto se ser partida por la mitad cuando sintió un crecimiento extraño dentro de ella. Kakashi sabía que por la mirada de ella y sus movimientos que no faltaba mucho para que terminará, así que utilizó el resto de su fuerza para hacerlo más rápido, ella le mordió la mano pero no le importó. Anko pensó que era imposible e increíble lo que le pasaba y sin pensarlo sintió como la súbita explosión de ella salía y se dejó llevar por la emoción. Sus músculos se relajaron y empezó a respirar de manera normal. Kakashi sacó su mano y sonrió triunfante por la sensación de su orgasmo en su mano. Minutos después un mesero se acercó a ellos y Kakashi estaba aliviado de que ella había terminado mucho antes.
-¿Algo más que podamos hacer por ustedes?-. Mirando a la ninja con preocupación.
-Solo un vaso de agua fría y la cuenta-. Respondió el ninja de pelo gris.
-¿Esta bien?-. Señalando a Anko.
-Ella solo tenía demasiado dentro de ella.
-.-.-.-.-.-
A/N: Aquí sigo cumpliendo mi promesa hasta que mi palabra valga algo hehehe. Espero que les este gustando como va la historia y que sigan mandando sus comentarios, criticas, sugerencias, etc. a este fic =)
LiraWM
Siguiente Episodio: A pesar de este encuentro, Kakashi piensa que no es suficiente y le toca a él pasársela bien.
